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Lo que nos ocultan sobre el petróleo ruso en Cuba.

Contarte Historias con Alain Padrón13:27

Transcription

Rusia envía el segundo barco de petróleo a Cuba y la pregunta del millón cae solita. ¿Cuál es el verdadero titular de prensa aquí en todo esto? Trump cede y deja entrar petróleo a la isla. Putin rompe el cerco? Trump da un paso atrás o simplemente está escondiendo su carta ganadora.

Ahora mismo, ahora mismo hay más discursos pasionales y emotivos en las redes sociales y y en los medios de comunicación que lecturas con un poco de lógica que ayuden a razonar y hasta y a digerir lo que está pasando aquí. Porque no hay una bolita de cristal para adivinar lo que se está cocinando en este juego de ajedrez. Y yo entiendo que la primera reacción tiene que ser pasional y que todo depende del cristal con que se mire y que para algunos Trump se acobardó y Putin es un campeón y para otros es que Trump está jugando una carta infalible y Putin le está haciendo el trabajo sucio de suministrar petróleo a la isla. Pero las dos lógicas corren el riesgo de estar equivocadas porque esto no es un juego en 3D, más bien es un caos donde se improvisa, se cometen errores de cálculo, se hace control de daños y se corrige el rumbo a empujones.

Porque cuando se trata de los políticos, tenemos una tendencia a pensar que que que estos señores son superhéroes, que que todo lo pueden y ahí en esa curva es donde siempre nos perdemos. Hoy quiero, sin bola de cristal, darle una vuelta a todos estos titulares para para entender un poco si por fin Cuba es la próxima o si hay temas más importantes que resolver y la isla tiene que que seguir esperando. O el titular este de último minuto antes que salió un rato antes de grabar este programa sobre la liberación de de 2000 presos cubanos, que es algo es la señal, en mi opinión de que algo está a punto de ocurrir en la isla. Soy Aline y aquí seguimos contando historias e histerias en desarrollo.

El viernes Trump anuncia el fin del mundo para la dictadura cubana, asegurando que que el cerco energético es total y que Cuba es la siguiente en caer. Y apenas unos días después, la realidad golpea con la noticia de que no solo entró un supertanquero ruso hasta Matanza, sino que Vladimir Putin ya está llenando eh eh un segundo barco de petróleo para mandarlo directo a la isla. Quien esté confundido con este cortocircuito es porque está prestando realmente atención a todo lo que está ocurriendo. A ver, alguien se rindió aquí, alguien mintió, ¿no? Lo que estamos presenciando en tiempo real entre el micrófono y el mapa militar en Washington.

Cuando Donald Trump se paró en el hotel Faena, necesitaba un titular demoledor y lo consiguió. Al sentenciar que Cuba era la próxima, le clavó, al menos en público, el último clavo al ataú de las negociaciones cubanas o de las negociaciones estas secretas con Cuba. Era era un mensaje directo al mundo. Hm. que decía que la etapa de los acuerdos por debajo de la mesa se había acabado y la apuesta era por la fixia total y fulminante. Pero en las grandes ligas de la geopolítica no se puede lanzar una amenaza de ese calibre si la maquinaria militar no está en condiciones de de apretar el gatillo al día siguiente. Y ahí es donde el libreto se rompe, se rompe un poco, se rompe bastante.

Firmar una orden ejecutiva o o lanzar un ultimátum no es lo mismo que que detener un supertanquero con bandera de la de la Federación Rusa ondeando en la popa. Hm. Eso, eso es otra liga completamente diferente. Hm. Frenar, frenar ese buque en aguas internacionales significaba arriesgarse a detonar un conflicto militar con Moscú y todo por un cargamento de combustible que en la práctica apenas garantiza unos días de respiro a la cúpula cubana. Del otro lado tenemos que el Pentágono no opera con promesas políticas, opera opera midiendo riesgos y el cálculo el cálculo militar fue muy pragmático, el costo operativo era demasiado alto. Tuvieron que tragar en seco y dejarlo pasar. Pero es que ningún gobierno del mundo sale en televisión a admitir que sus generales tuvieron que que frenar la orden del presidente. Eso eso es impensable.

Y es ahí donde entra la magia del control de daños. La secretaria de prensa de la Casa Blanca sale así, casi sin inmutarse, declara que la entrada de combustible a la isla se va a evaluar caso por caso. Y aquí hay que detenerse un poquito para analizar esto. Hm. Porque si existe un plan maestro diseñado para fixiar a al enemigo y matarlo de inanición energética, a ver, no se evalúa absolutamente nada caso por caso. Esa frase del caso por caso no es una jugada estratégica de Washington, es es simplemente un parche burocrático. Es la excusa inventada a la carrera para ocultar que al final quedaron atrapados en su propio titular titular del fin de semana. Hm. Se trazó una línea roja fortísima en el discurso, pero en la práctica operativa quedó demostrado que no hay intenciones de incendiar el tablero por cuenta de un barco de petróleo.

Y del otro lado, del otro lado del mundo, tenemos a Vladimir Putin, el hombre que vio la fisura con total claridad, notó, notó que la Casa Blanca amenaza muy fuerte, pero que ahora mismo no puede darse el lujo de un conflicto armado en el Caribe. Por eso el anuncio inmediato del segundo barco de crudo lo hace y no lo hace como una demostración del poderío ruso, sino del oportunismo para meter el dedo en la llaga de esta crisis. Existe un mito peligroso, peligrosísimo en la política internacional y es creer que el ejército de Estados Unidos puede librar todas las batallas al mismo tiempo y ganarlas todas. La realidad es muchísimo más pragmática y no tiene absolutamente nada que ver con las películas de acción de Hollywood.

A ver, para para entender por qué un supertanquero ruso logró atracar en Matanza sin que se disparara un solo tiro, rompiendo el supuesto cerco, el supuesto bloqueo petrolero. Hay que mirar hacia el otro lado del mundo, específicamente hacia el Medio Oriente y la guerra con Irak. El Pentágono ahora mismo está enfrentando una verdadera crisis de ancho de banda. Los satélites, los portaaviones, los recursos tácticos y sobre todo la tensión del alto mando están vertidos en el Golfo Pérsico. Y cuando hay múltiples crisis simultáneas y los recursos al final son finitos, pues hay que priorizar las emergencias. Por tanto, abrir un segundo frente de alta intensidad como sería este en el mar Caribe, no es viable en absoluto. Y Moscuro sabe el el Kremlin entiende que el aparato militar estadounidense es poderoso, pero que está estirado al máximo de sus capacidades y por eso se permite este este pulseo con los envíos de petróleo.

Esto no es un desafío suicida, es que es que es que vio que midió la reacción del primer envío y comprobó que el rival prefirió mirar para otro lado y hasta minimizar el asunto. Pero aquí hay algo muy importante que que no debemos pasar por alto. Ese petróleo ruso no es una victoria para la dictadura de La Habana. Este este es el suero que Estados Unidos necesita que el régimen reciba hoy. Sí, porque si es que si se corta ese suministro externo a cero, se lleva a cero, el resultado sería una inevitable implosión absoluta del sistema. Y Estados Unidos ahora mismo no está listo logística ni militarmente para recoger eh los los escombros de esa implosión en este momento. H a pesar de que se lo que se decía inicialmente era que esa era la intención con este bloqueo, conseguir esta aficia del y el colapso del régimen castrista.

Pero mientras los barcos eh entran por debajo de la mesa, se siguen moviendo fichas que confirman que la negociación entre Cuba y Estados Unidos y posiblemente el Vaticano como mediador y algún que otro país más está muy pero muy activa en la sombra. Acaba de salir la noticia, como les decía hace un momento, de la liberación masiva de unos 2000 prisioneros en la isla. Y por mucho que la maquinaria mediática del régimen intente vender esto como como un indulto regular, la diferencia de que hay presos políticos en ese paquete, en ese grupo, es absolutamente inevitable. La cúpula castrista no libera a 2000 prisioneros por un ataque repentino de bondad revolucionaria. Esto, esto es un pago. Esto es el peaje que se está cobrando por el oxígeno que le están permitiendo. Es es la moneda de cambio para ganar tiempo mientras se llega a un acuerdo.

Y al mismo tiempo tenemos al secretario de Estado, Marcos Rubio, que sigue marcando el ritmo en los medios de comunicación y manteniendo intacto, y esto es muy importante, el mensaje de que el cambio en la isla será pronto. Y cuando uno escucha tan repetidamente esa frase, yo creo que hay que aplicarle el dicho este de que cuando el río suena, piedra trae y en medio de todo este desmadre, Putin sigue sacando la cabeza. Pero, pero no como la propaganda interna del castrismo intenta vender Putin, no es el salvador del castrismo, ni es el hombre que que fuerte que que están vendiendo y y no va a salvar al castrismo por lealtad histórica ni ni siquiera por conveniencias geoestratégicas. La verdadera guerra del Kremblin se está librando en el frente de Ucrania. Para Moscú, Cuba ahora mismo es sencillamente una palanca de presión y mientras tanto, la maquinaria de supervivencia del régimen está operando al límite de sus fuerzas, rogando por petróleo ruso y y hasta entregando prisioneros para ganar unos días más de vida.

Su supervivencia depende exclusivamente de que la guerra en Medio Oriente se alargue y se complique lo suficiente como para mantener a Washington ocupado un tiempo más. Ellos están jugando a las ruletas rusa y con el tiempo prestado. La esperanza a la que se está aferrando el régimen castrista es aguantar la respiración ahí debajo del agua hasta el mes de noviembre y que pasen las elecciones de medio término en Estados Unidos. y por supuesto esperar a ver si cambia el mapa político y que la actual administración pierda fuerza legislativa. Es bajo esa lógica suicida que se explica que las actuales eh eh conversaciones se dilaten, porque es que al final siguen jugando este juego de estirar el chicle, pero esa estrategia choca choca brutalmente contra una pared de concreto armado.

No importa el color del poder legislativo norteamericano después de noviembre. La intención de cambio está en poder del está en poder del ejecutivo, o sea, de la Casa Blanca, del presidente. Y hay otro detalle que les complica aún más esa esperanza. Cuba se ha convertido en un tema de seguridad nacional tanto para el gobierno federal como para las agencias de de inteligencia y de seguridad de Estados Unidos. Hace unos días yo dije aquí en en este canal que Trump se había metido en un camino sin retorno al gritar a los cuatro vientos que que Cuba sería la próxima. Y aunque los Ies y venires de estos días y semanas en el panorama mundial enfoquen la atención y las prioridades eh hacia otras geografías, Cuba va a ser la próxima. De eso no hay para mí no hay duda. Tiene que ser de una u otra forma la próxima. Y Trump no tiene forma de retractarse y olvidarse de este asunto. Hm.

Y esto no es por un capricho personal mío, ni porque yo lo esté eh deseando, ni una pataleta eh personal. Esto esto es un hecho tan evidente como que sale el sol todos los días porque el mundo el mundo se está reconfigurando y en esa reconfiguración Cuba cae dentro del área de influencia de Estados Unidos. Por tanto, las elecciones de noviembre por sí mismas no le solucionan nada a la cúpula cubana. Y a ver, y en caso de que sí pudieran traerle algún beneficio, yo no veo posible que pudieran tener más ningún beneficio que que intentar permanecer un poco más de tiempo en el poder, pero el problema de fondo de la isla, el problema estructural que ha llevado el país a convertirse en el zomb económico, que es hoy el país muerto, el país con cero producción, el país con una hiperinflación brutal, todo eso sigue ahí. Y eso ni el partido demócrata, ni el partido republicano, ni el independiente, ni la madre que parió a Panete lo va a resolver.

Y si ninguno de estos argumentos alcanzara, tengo uno más, uno que pesa muchísimo en toda esta ecuación. Marcos Rubio. Marcos Rubio sabe mucho mejor que todos nosotros que solucionar el tema Cuba le abriría las puertas a la campaña presidencial de 2028 y le abriría las puertas, ojo, con alfombra rojas y banda de música incluida. Por tanto, si el precio para meterse en la pelea por el despacho al es acabar con el régimen comunista de La Habana, en mi opinión, no duden que el hombre está haciendo la tarea y moviendo Roma con Santiago para sanjar este tema de una vez y por todas. Y no importa cuántos barcos de petróleo de regalo envenenado envíe Putin, el final va a ser exactamente el mismo. Y esto, amigos míos, esto no es esto no son predicciones astrológicas, esto es matemática.

Gracias por la paciencia de acompañarme estos minutos y por regalarme un like y un hype para emocionar un poco al algoritmo y y hacer que este video llegue más lejos y sobre todo por dejar un comentario debatiendo estas ideas porque ahí es donde está el verdadero valor de este contenido. Nos vemos pronto para seguir contando historias e histerias en desarrollo.