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Sesión Ordinaria del jueves 9 de octubre de 2025 - Junta Departamental de Montevideo

Junta Departamental de Montevideo3:14:10

Transcription

Muy bien, buenas tardes. Solicitamos tomar asiento, guardar silencio para comenzar con la media hora previa.

Muy bien, comenzamos. Tiene la palabra la señora Margarita Rodríguez.

Gracias, señor presidente. El pasado primero de octubre se >> acomodó el micrófono para no se escucha. >> A ver, >> a ver. Ahora, >> ahora sí. >> Bien.

El pasado primero de octubre se conmemoró el 35 aniversario del Día Internacional de las personas mayores, instaurado por las Naciones Unidas en 1990 como una forma de visibilizar a un grupo poblacional que muchas veces ha sido relegado en las prioridades de nuestras sociedades.

Hablar de las personas mayores no es hablar del pasado, es hablar del presente y del futuro de todas y todos nosotros. Es hablar de quienes sostuvieron con su trabajo, su esfuerzo y su compromiso la construcción del país que hoy habitamos.

Desde una mirada de justicia social, perdón, desde una mirada de justicia social, entendemos que el envejecimiento no puede ser sinónimo de exclusión ni de soledad. Por el contrario, debe ser un tiempo de reconocimiento de derechos, de participación y sobre todo de cuidados.

Por eso es en ese marco deberíamos reflexionar sobre si sobre qué tipo de sociedad queremos queremos ser si una que aparta a las personas mayores de la vida pública y comunitaria o una que las integra, las escucha y aprende de su experiencia.

Desde donde entendemos, más allá de los partidos y las pertenencias, tenemos la responsabilidad de construir políticas públicas que acompañan el envejecimiento digno y activo, fortaleciendo los servicios, los espacios de encuentro y los cuidados comunitarios. Porque una sociedad que cuida a sus mayores es una sociedad que se cuida a sí misma.

Señor presidente, solicito que mis palabras sean enviadas al Instituto Nacional de Personas Mayores y y Mayores, al Ministerio de Desarrollo Social, a la Red Nacional de Organizaciones de Personas Mayores, REDAM y a la Confederación Nacional de Organizaciones de Jubilados Inpeionistas, ONAP. Muchas gracias, señor presidente.

>> Así se hará. Tiene la palabra la señora Edila Judit Varela.

>> Buenas tardes a todos y todas. Bueno, hoy 9 de octubre eh se celebra el día mundial del correo, una fecha proclamada por la Unión Postal Universal, la cual me siento orgullosa porque pertenezco hace 25 años al correo uruguayo y bueno, los compañeros, el par de compañeros que vinieron a a saludarme y estuve hoy en la celebración, este, bueno, iba a dedicar unas palabras.

Este, se celebra el día mundial del correo, una fecha, como dije, proclamada por la Unión Postal Universal en 1969 para conmemorar la dicha este organización que en 1874 para reconocer el papel esencial del sector postal en la vida de las personas, las empresas y el desarrollo económico global se proclamando con un una eh postales universales.

Pero más allá de la fecha, este día es sobre todo una oportunidad para detenernos y mirar con gratitud a una institución este que tiene y hoy celebra más de 100 años. Hoy también se celebra el día del Palacio del Correo, el edificio emblemático este que ha sido y continúa siendo una herramienta de comunicación como todo lo que es el el correo, aunque la tecnología avanzó demasiado y está dedicado a otras este la empresa pública uruguaya está dedicada a otros objetivos, ¿verdad? Y uno de ellos es este la tecnología.

Y bueno, como les decía, este, antes de la era digital y antes incluso de del propio teléfono, el correo se que permitió que una persona pudiera acercarse a otra, aunque la separan cientos o miles de kilómetros. Las cartas viajaban por mar o a caballo, en tren o en diligencia. Algunas llegaban con meses de retraso, otras recorrían caminos difíciles, pero de todas llevaban consigo algo más que palabras. llevaban presencia, afecto, una parte del remitente cuidadosamente guardado en un sobre y esa esencia hoy perdura.

Aunque hoy el mundo cambió y los mensajes se envían en segundos, el correo postal sigue siendo símbolo cercanía real, de presencia tangible, de vínculo humano. Cada carta o paquete entregado conserva ese gesto ancestral, el de poner en movimiento algo propio para que llegue a otro.

La historia se remonta a los inicios de esos años y bueno y hoy en las calles de 25 de mayo y Maciel fueron se instaló el primer la primer casa postal. Eh, con el paso del tiempo comenzó a realizarse el edificio en el que hoy se encuentra en la calle Buenos Aires y bueno, que es emblemático y hoy se se conmemora los 100 es en realidad la fecha es el lunes, pero hoy es el día del funcionario y de la Unión Postal Universal y hoy se celebró y bueno y con orgullo vimos este que hay compañeros aquí eh la reestructura que se hizo y la verdad que este felicitamos a las autoridades del correo del periodo pasado y de este periodo, porque son funcionarios. El que preside el correo hoy en Uruguay es un funcionario de correo de carrera, compañero mío, de los mismos años, o sea, que uno lo estimula haber sido parte de de esa historia postal y de ese edificio y de todo lo que uno vivió ahí.

Bueno, celebrar los 100 años de este edificio es también celebrar la memoria de un país que supo organizar su comunicación, su logística y su vínculo social a través del correo. Cada piedra, cada mostrador y cada pasillo guarda la huella de quienes durante generaciones hicieron posible que las cartas siguieran llegando.

El correo uruguayo es una empresa pública estatal descentralizada que se transformó con los años para adaptarse a las nuevas demandas sin abandonar su misión histórica. de garantizar la comunicación de todo el territorio. Como les decía, hoy internacionalmente el correo uruguayo con los envíos de encomiendas, paqueterías, servicios financieros, giros postales, filatelia, casillas postales y logística sigue existiendo.

El corazón de correo no está en los edificios ni en la tecnología, sino en las personas que lo hacen funcionar. Cada trabajador y trabajadora postal es parte de una gran cadena humana que garantiza que las cartas lleguen, que los paquetes se entreguen, que las comunicaciones fluyan. Son carteros y carteras que recorren barrios y caminos rurales bajo el sol, la lluvia. son funcionarios y funcionarias que atienden al público que clasifica los envíos que mantienen el orden y la confianza en el servicio.

El Correo uruguayo aprovecha la oportunidad de reconocer en estos momentos a los funcionarios de carrera en el día del 9 de octubre, en el cual varios compañeros fueron este elogiados y con más razón cuando un funcionario postal hoy asume la presidencia al correo. Yo me siento orgullosa en eso, la elección de este gobierno en ese caso, porque aparte son un buen compañero, un buen trabajador y este y y Gabriel lo lo quiero mucho.

Estas palabras igual van a ir van a ir para el correo directamente. Bueno, entonces le decía que la era digital ha cambiado la manera de comunicarse y los desafíos de comercio electrónico y todo eso. Había que adaptarse. se incorporó tecnología para el seguimiento de envíos, optimizó rutas, modernizó flotas y fortaleció su presencia digital. Sin embargo, >> lo más importante es que lo que hizo eh sin perder su esencia es eso, ¿no? Porque más allá de la eficiencia o la rapidez, lo que el correo representa sigue siendo lo mismo que hace dos siglos, la voluntad de acercarse a uno.

Bueno, es muy largo lo que voy a decir y muy sentimental, pero estas palabras vayan dirigidas a a la al correo uruguayo para mí sería muy importante y para todos ustedes saber el significado y dejarle taquigrafía para que ponga las palabras justas que están acá y no tanto el sentimiento. Muchas gracias.

>> Así se hará. No habiendo más oradores, se levanta la media hora previa.

Some Así. Buenas tardes. Solicitamos al cuerpo tomar asiento y agardar silencio para comenzar la sesión, por favor. Muchas gracias. [Música] No, pero al revés. Muy bien. Solicitamos silencio para comenzar, por favor. Silencio. Está bravo el jardín. Muy bien, comenzamos. Pasamos a la relación de asuntos centrados. Se pone a consideración del cuerpo. Se está votando muy alto el audio. >> 28 en 28. >> 28 en 28. Aprobado. Asuntos relacionados con la integración del cuerpo. Tiene la palabra el secretario general. El señor edil Mayo González solicita hacer uso de licencia los días 14, 15 y 16 de octubre de 2025. Se pone en consideración el cuerpo. Se está votando. >> 28 en 28. Aprobado. Tiene la palabra la señora Fabiana Berros. >> Señor presidente, quería solicitar un 455. >> Presente el tema >> en el marco del mundial de la salud mental. Procede.

>> Bueno, buenas tardes a todos. En el día mundial de la salud mental quería exponer unas palabras desde la junta departamental. Hablar de salud mental no es hablar de algo ajeno o lejano, es hablar de todos nosotros, porque la salud mental no solo se trata solamente de la ausencia de enfermedad, sino del equilibrio que nos permite levantarnos cada mañana, enfrentar las dificultades, relacionarnos con otros y encontrar sentido a lo que hacemos.

Este tema por mucho tiempo fue tabú. Se hablaba en voz baja, como si sufrir de algo distinto en la mente fuera un símbolo de debilidad. Hoy sabemos que es lo contrario. Reconocer lo que sentimos, pedir ayuda cuando lo necesitamos y acompañar a quien atraviesa un momento difícil es un acto de valentía.

Cada persona carga con sus propias luchas silenciosas, sus propios miedos, sus batallas internas. Puede ser el estrés cotidiano, la ansiedad, la tristeza o el cansancio emocional, pero también hay pequeñas cosas que nos ayudan a sostenerlos. una palabra amable, una caminata, un abrazo, el arte, el trabajo compartido, la escucha sincera, porque la la salud mental se construye entre todos, día a día, con empatía y con comunidad.

Necesitamos seguir derribando prejuicios. Que nadie sienta vergüenza al decir, "No, estoy bien." Que pedir ayuda sea tan natural como ir al médico porque te duele algo. Y también la responsabilidad de las instituciones como la nuestra en promover entornos sanos, respetuosos, donde se valore el bienestar físico como mental. Cuidar la salud mental es cuidar la vida, es apostar una sociedad más humana donde la solidaridad, la escucha y el respeto sean parte de nuestra convivencia.

Desde los ámbitos institucionales tenemos la responsabilidad de mirar este tema con una visión integral. La salud mental no se resuelve solo en un consultorio, se construye o se deteriora en cada espacio de la vida cotidiana, en la escuela, en los liceos, centros de estudios, en el trabajo, en la familia o en el barrio. Por eso, las políticas públicas deben ser transversales, articulando salud, educación, deporte y comunidad.

En nuestro ámbito, la Junta Departamental tenemos un papel clave en visibilizar, promover y acompañar. Visibilizar para romper el silencio y el estigma que todavía persisten. Promover para generar entornos más saludables y empáticos. Y acompañar para que nadie quede solo frente al sufrimiento emocional.

La función pública. La palabra señor Digo Retreo. >> Gracias señor presidente para abrir debate >> se pone en consideración del cuerpo. Se está votando. >> 28 en 28. >> 28 en 28. Continúa en el uso de la palabra la señora Dila Fabiana Berros.

La función pública debe impulsar programas de prevención, atención temprana y apoyo, pero también debe mirar hacia dentro, observar la salud mental de sus trabajadores, fomentar el respeto, la escucha, la cooperación entre pares. De esa manera construiremos espacios más justos, eficientes y humanos. Invertir en salud mental no es un gasto, es una inversión en una sociedad más sana. Cada recurso destinado a cuidar la mente y las emociones de las personas devuelve a la sociedad bienestar, cohesión y esperanza. Que nuestras decisiones reflejen esa convicción, que detrás de cada expediente, cada resolución de cada política hay una vida, una historia, una persona que sufre y merece ser escuchada.

En este sentido, es justo reconocer el trabajo que viene realizando la intendencia de Montevideo con campaña de sensibilización, espacio de acompañamiento y propuestas que promueven el bienestar emocional de las y los montevidianos. También el esfuerzo del Ministerio de Salud Pública que junto a MIDES han fortalecido la red de salud mental impulsando la atención comunitaria y descentralizada con enfoque en la prevención y en los derechos humanos. Estos avances son pasos firmes, pero aún falta mucho por hacer. Estas políticas deben ser directas y eficientes, ya que mucha gente depende de ellas. Muchas viven estas situaciones en silencio, un sufrimiento que no siempre se ve. El cansancio emocional, la ansiedad, la tristeza profunda, la soledad o la angustia afectan al miles de uruguayos y uruguayas cada día. Y ese dolor no siempre recibe el acompañamiento y la atención que merece.

La atención de estas personas en centro de salud como las sociedades médicas es lento. Demoran mucho tiempo en dar atención, incluso existen listas de espera para recibir tratamiento. ¿Es esta la atención que merecen? La cobertura debe ser inmediata. Es crucial que reciban contención inmediatamente. Es también hablar de derecho a no sufrir en soledad, a ser escuchado y a la protección ante los prejuicios.

Este sufrimiento no distingue edad, género ni condición social. Puede aparecer en un adolescente que se siente solo, en una madre sobreexigida, en un trabajador, en un adulto o en un anciano. También es cuidar la salud mental, reconocer el valor de cada persona, especialmente de aquellas que hoy sufren en silencio. Es reconocer el dolor de quienes piden ayuda y tenderles la mano y decirles que no están solos. de aquellos que no se animan a pedir ayuda muchas veces por vergüenza o por faltas de espacios.

Según el Ministerio de Salud Pública, la modalidad y plazos establecidos en el decreto 305/ 011 dice que después de que el usuario solicita prestación o es derivado debe ser recibido por el comité de recepción hasta 15 días después y luego de esta evaluación otros 15 días para iniciar la prestación, tiempo que no se cumple. Según la página de la Facultad de Psicología, salud.edu. edu. Hay retrasos de meses, hasta de un año en la atención con lista de esperas que llegan hasta 1000. Debemos priorizar que se cumpla el decreto o que se busque un mecanismo para agilizar este proceso. Estas listas están llenas de personas deseosas de atención y de ayuda, con problemas y luchas internas que los persiguen día a día. Esto no es un tema ni de derecha ni de izquierda, ni de buenos ni de malos. Es darle no darle atención. es una muestra clara de no respetar los derechos humanos.

Para terminar, solo quería decir una frase corta que leí. La salud mental no es un destino, sino un proceso. Es algo en lo que tienes que trabajar constantemente con el acompañamiento necesario. Quería pedirle, señor presidente, que estas palabras se enviaran a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Nacional, a la Dirección de Derechos Humanos de MIDEES, división Derechos Humanos de Intendencia de Montevideo, eh colectivo Vilardebó, Comisión de Desarrollo Social del CNE, cooperativa Amabí y taller sala 12 del Hospital de Voz. Muchas gracias.

>> Tiene la palabra. Continúe, señora. >> Perdón, quería pedirles que pasaran un video de 30 segundos por un nuevo centro que se abrió ahora. Gracias. acerca de las palabras, enviar las palabras. Así se hará. Continuamos con el video. Muy bien, continuamos. Tiene la palabra la señora Dila Laura Soto.

>> Muchas gracias, señor presidente. Muchas gracias a la edil Fabiana Berro por traer el tema sala. Hoy vengo con la convicción firme de que la salud mental no solo debe reconocerse, sino también vivirse como un derecho para cada persona de este país. Cuidar lo invisible no puede ser un lujo, es una una necesidad que sostiene vidas, familias y comunidades.

Necesitamos hablarlo con amplitud, no como un tema aislado, sino como algo que atraviesa lo legal, lo institucional, lo cotidiano, nuestras familias, a la niñez, la adolescencia, a la maternidad, a los varones, a los más vulnerables y a las políticas públicas. Porque la salud mental no es solo un estado individual, es el reflejo de las estructuras sociales, de lo que decidimos como país, de lo que invertimos y priorizamos.

Cuidar la salud mental significa proteger aquello que está por detrás de lo tangible o visible. Hablamos no solo de cuidar el estado emocional, la resiliencia, la autoestima, las relaciones, la capacidad para enfrentar adversidades, sino también de la capacidad de sobrevivir. Cuando no se la cuida, aparecen consecuencias graves que atraviesan, sin duda, a las personas, pero también a su entorno y a nuestra sociedad. El aislamiento como primer síntoma, la disminución de la productividad en un mundo cada vez más exigente, enfermedades físicas, el deterioro de la red familiar, muchas veces pobreza perpetuada y a veces tragedias irreversibles.

Es imprescindible entender que la salud mental es tan fundamental como la salud física. Cada persona que no recibe apoyo emocional o terapia cuando lo cuando lo necesita es una persona cuyo potencial vital se ve comprometido.

Uruguay cuenta con la ley número 19,529 de salud mental aprobada en 2017 que representa un gran logro normativo. Esta ley reconoce el derecho a la salud mental como parte del derecho a la salud y establece un modelo de atención basado en los derechos humanos, la comunidad y la integración social. Obliga a que la atención sea interdisciplinaria, integral y lo más cercana posible al entorno de vida del usuario. Exige el cierre progresivo de los hospitales psiquiátricos monovalentes, promoviendo dispositivos comunitarios. Establece derechos concretos de quienes reciben atención. consentimiento informado, privacidad, participación activa, crea órganos de contralor, comisiones de evaluación e instrumentos para proteger los derechos de las personas internadas.

Sin embargo, a 8 años de su aprobación, los avances son desiguales. Falta presupuesto específico para implementar el nuevo modelo. Persisten estructuras asilares y los dispositivos alternativos son insuficientes, especialmente fuera de Montevideo. Los órganos de contralor aún no funcionan con la eficacia ni continuidad esperadas y las poblaciones más vulnerables siguen teniendo enormes barreras de acceso a tratamiento. Seguimos con demoras eternas para el acceso a consultas médicas con especialistas tanto en salud pública como en mutualistas, siendo esta una gran barrera a la hora de comenzar un tratamiento o para darle seguimiento. La salud mental es urgente, no se puede postergar para dentro de 3 meses.

También existe una gran desigualdad en los tratamientos terapéuticos donde solo quienes pueden pagar por el mismo acceden con relativa facilidad. Cuando la persona decide comenzar un proceso de tratamiento, se encuentra con todos estos obstáculos que desalientan el camino, sobre todo después de la valentía que se necesita para comenzarlo. La ley existe, pero una cosa es la letra y otra muy distinta es la implementación efectiva.

En primer lugar, quiero hacer referencia a la salud mental postmaternidad, un sufrimiento invisible que también se ve sesgado por la perspectiva de género. El postparto es un periodo de enorme vulnerabilidad y, sin embargo, es muchas veces romantizado, invisibilizado o naturalizado, cargado de exigencias como el momento más feliz de sus vidas y lo es sin dudas, pero también con una gran carga emocional. Muchas mujeres atraviesan momentos de angustia, cansancio extremo, culpa, miedo, ansiedad o depresión profunda luego de parir. Se estima que entre un 15 y un 20% de las mujeres desarrollan depresión postparto, muchas sin saber qué es lo que les ocurre, sintiendo que algo está mal o que lo están haciendo mal, sintiendo culpa por no estar a la altura de las expectativas y sufriendo el no estar disponibles emocionalmente para su bebé.

Esto no es solo un tema individual. La falta de apoyo de las madres recientes es estructural. Muchas viven el desembarco a la maternidad con mucha soledad. Jornadas agotadoras entre la recuperación de su cuerpo y las demandas de su hijo. Pocas redes de contención, no solo de su pareja, sino de su entorno. Escasa contención profesional, ya que este periodo no es acompañado por profesionales terapéuticos. muchas veces se encuentran solas ante la dificultad de amamantar, algo que percibimos como un proceso natural, pero que muchas veces viene acompañado de grandes frustraciones. La presión social por estar bien instantáneamente para su bebé, para su familia, para su pareja y para ella misma. Y lo más grave, un sistema de salud que no siempre detecta ni trata estos cuadros.

El impacto no termina la mujer. La calidad del vínculo madre bebé puede verse afectada y cuando eso ocurre, el desarrollo emocional del niño también se ve en riesgo. Es una etapa crucial en la formación psíquica y el desarrollo emocional. El primer vínculo lo tenemos con nuestras madres a través del contacto piel a piel. Dependemos absolutamente de ellas en nuestros primeros meses y aprendemos a través de este vínculo a vincularnos con el mundo. Sin dudas y respaldado por numerosos estudios, cómo nos vinculamos con nuestras madres determina cómo nos vincularemos en el futuro, en todas nuestras relaciones. La salud mental materna debe ser prioridad en cualquier política de salud pública. No hay primera infancia sana sin una madre emocionalmente acompañada.

Pasada la primera infancia, la niñez y adolescencia son etapas en que el cerebro, el cuerpo y las emociones están en pleno desarrollo. Si no se atienden las los problemas de salud mental a tiempo, pueden cronificarse, limitar el aprendizaje, deteriorar los vínculos y dejar huellas para toda la vida. En Uruguay, estudios revelan que entre un 20 y un 25% de niños y adolescentes presentan algún tipo de trastorno psicológico, desde ansiedad, trastornos del ánimo, trastornos del desarrollo, problemas de conducta, entre otros. El acceso temprano a redes sociales genera cada vez más presiones y exigencias. El bullying en los centros educativos es cada vez más agresivo y no termina ahí, ya que continúa luego de la jornada educativa a través de lo que llamamos ciberbulling. Y sin embargo, menos de un tercio accede a tratamientos.

Especialmente en la primera infancia, la salud mental se construye a partir del vínculo con los adultos cuidadores. Cuando hay negligencia emocional, inestabilidad, violencia o pobreza extrema, los efectos son profundos. trastornos del apego, ansiedad, dificultades en el lenguaje y hasta desregulaciones emocionales. Y en contextos de vulnerabilidad, estas situaciones se repiten y no se atienden. Los niños y adolescentes están constantemente expuestos a estímulos que los pueden ayudar a desarrollarse positivamente o, por el contrario, sumergirlos en batallas internas que muchas veces no logran expresarlo con facilidad. Lo urgente se impone a lo importante y la salud mental de los niños queda para después. Pero cuando dejamos de cuidar el mundo emocional de un niño, hipotecamos su futuro.

Por otro lado, no debemos quitar a los varones de esta ecuación. Cargan con sus emociones en silencio. Los hombres también sufren, pero muchas veces no lo dicen. La masculinidad tradicional les exige fortaleza, autosuficiencia, silencio, no poder llorar, no poder pedir ayuda, no poder decir, "No puedo más". Como resultado, los hombres consultan mucho menos que las mujeres por temas de salud mental y sin embargo, la mayoría de los suicidios en Uruguay son protagonizados por varones. Romper esta lógica implica construir nuevas masculinidades. Abrir espacios donde los hombres puedan hablar, puedan sentir, puedan mostrarse vulnerables sin miedo a ser juzgados. También implica formar profesionales con enfoque de género, crear campañas específicas y escuchar más allá de los estereotipos.

No debemos pensar que el cuidado de nuestra salud mental es un privilegio, pero lejos de ser un derecho garantizado, el acceso al cuidado de la salud mental sigue siendo un privilegio de pocos. Se ha avanzado, pero se necesita más. Quienes viven en contextos de pobreza, en zonas rurales o en situaciones de exclusión social enfrentan enormes barreras para acceder a un psicólogo o psiquiatra. Los servicios públicos y privados están saturados. Hay escasez de profesionales en el interior, las listas de esperas son largas y muchas veces la salud mental no entra en la lista de prioridades de la supervivencia diaria. En estos contextos, los niños son los más desprotegidos, no tienen voz, no tienen recursos, no pueden pedir ayuda y no pueden esperar porque los años perdidos en la infancia no se recuperan.

Pero esto no se queda acá. Toda la población se ve desprotegida y vulnerada en el cuidado de su bienestar emocional y esto muchas veces nos expone a realidades que terminan en tragedia. Una tragedia que puede ser evitable. Uruguay tiene una de las tasas de suicidio más altas de América Latina. En 2023, 754 personas se quitaron la vida, la mayoría hombres. Pero también crecieron las tasas entre mujeres y jóvenes. Cada suicidio es una tragedia que deja una estela de dolor, pero también es un síntoma de un sistema que no está funcionando, porque el suicidio es muchas veces evitable si hay escucha, si hay apoyo, si hay prevención y si hay políticas activas. Necesitamos redes comunitarias de contención.

>> Tiene la palabra el edil Juan. Eh, perdón, Juan Ignacio >> para solicitar que se prorrog el tiempo de la edilia Soto. Presidente, >> se pone en consideración. >> 29 en 30. >> 29 en 30. Prosigan.

>> Muchas gracias. Cada suicidio es una tragedia que deja una estela de dolor. Eh, perdón, reenganché mal. Necesitamos redes comunitarias de contención, líneas de tensión accesibles, profesionales capacitados, educación emocional en escuela, campañas de prevención sin estigmatización.

A todo esto se suma un obstáculo silencioso, pero profundamente dañino, el tabú social. La salud mental todavía se asocia al prejuicio, a la debilidad, a la locura. Muchas personas evitan consultar por vergüenza, por miedo a ser juzgadas, por temor a perder su trabajo, su respeto y sus vínculos. Decir, voy al psicólogo o estoy tomando medicación todavía genera miradas torcidas, chistes crueles y silencios incómodos. Y ese estigma enferma más que cualquier diagnóstico.

Romper con ese tabú es una tarea colectiva, no basta con leyes ni con profesionales. Se necesita una transformación cultural donde hablar de salud mental sea tan natural como hablar de salud física, donde pedir ayuda no sea un acto de vergüenza, sino de valentía. Necesitamos construir una cultura donde escuchar al otro sea más importante que juzgarlo, donde acompañar sea más común que señalar, porque el cuidado emocional es un derecho, no un privilegio, y también una responsabilidad compartida. Debemos romper el silencio para sanar.

Como sociedad, los desafíos son muchos, pero también lo son las posibilidades de cambio. Por supuesto, debemos empezar a exigir el cumplimiento de la ley de salud mental con financiamiento, recursos y plazos claros. También fortalecer los servicios comunitarios, descentralizar la atención, acercar psicólogos y psiquiatras a donde más se necesitan. Invertir desde el Estado en salud mental infantil y materna con prevención desde la primera infancia y apoyo postparto real. Crear dispositivos accesibles y amigables para varones. Abordar el suicidio con seriedad, sin estigmas ni secretos. Promover la educación emocional en todos los niveles educativos y combatir el estigma con campañas.

Cuando la salud mental de una persona se ve comprometida, su entorno más cercano, especialmente su familia, también atravesa un impacto emocional profundo. Por eso es fundamental exigir abordajes que no se limiten a lo a lo individual. Necesitamos tratamientos que incluyan, acompañen a los familiares, que los contengan, que los escuchen, porque también ellos forman parte del proceso de sanación. La salud mental no se trata solo de una persona, es una red que necesita estar sostenida desde todos sus hilos.

La salud mental no es un lujo, no es un capricho, es una parte esencial de lo que somos, de cómo vivimos, de cómo amamos y cómo soñamos. Hoy más que nunca necesitamos mirarnos con más compasión, escucharnos con más paciencia y acompañarnos con más empatía, porque nadie debería sentirse solo en el dolor. Pedir ayuda no es debilidad, sino un profundo acto de valentía. Ojalá este mensaje no se quede solo en palabras, que se transforme en acción, en redes de apoyo, en conversaciones reales, en abrazos silenciosos y en políticas concretas. Porque cuidar nuestra salud mental es cuidar nuestra humanidad y todavía estamos a tiempo.

Y antes de terminar me gustaría hacer referencia a algo para que pensemos todos, que sucede más de lo que pensamos y que ocurra a nuestro lado sin que seamos capaces de verlo. Por supuesto, existen muchísimas patologías complejas, pero los invito a reflexionar sobre un nuevo concepto, la depresión funcional, una epidemia aún más silenciosa. Porque cuando pensamos en depresión siempre tenemos esa imagen de una persona que no sale de su casa, que no sale de su cama, que vive llorando, que está triste, agobiada por sus problemas. Pero a veces no solo es esto. Muchas personas pueden tener un trastorno depresivo y aún así seguir con sus vidas, trabajar, ir a eventos sociales, mantenerse activos, funcionales, justamente, incluso hasta parecer felices. Pero esta funcionalidad no les hace dejar de sufrir una profunda sensación de sin sentido, de tristeza, de vacío, desesperanza y desencanto con la vida. Y lo peor que les ocurre a estas personas es que muchas veces sufren en silencio a escondida y como desde fuera parecen funcionar, no reciben apoyo de su entorno, que siempre les dicen que su vida va bien, que todo va perfecto, que se les ve muy bien. Esto hace que se sientan aún más solos, avergonzados o culpables por estar en una vida aparentemente que aparentemente funciona. Muchas gracias.

Tiene la palabra el señor ediléstor delgado.

>> Sí, gracias presidente. Este, hace un rato estábamos en el conversatorio que hicieron los funcionarios de la junta y en realidad nos hacía recordar un poco lo que hablaban acá y yo quiero agradecer a a Fabiana que trajo el tema. Este, un tema que a veces tiene como dimensiones complejas y como se decía acá, uno puede estar viendo a un familiar, eh a un ser querido y está viendo como más de una dimensión de la persona y si no estamos alerta este pasan cosas dramáticas y y esto me parece que es como un un momento, un día para para estar alerta este el día de hoy y para estar alerta todos los días porque un poco en broma y un poco en serio siempre digo que estamos todos adentro del bolillero para lo bueno y para lo malo. Y esto este es es algo que nos damos cuenta cuando nos ocurre.

Y me voy a permitir entonces compartir que el día mundial de la salud mental que celebra cada año el 10 de octubre es una oportunidad global para crear conciencia, mejorar la comprensión y fomentar la acción sobre problemas de salud mental en todo el mundo. Este día busca crear conciencia sobre los problemas de salud mental, reducir el estigma y movilizar los esfuerzos globales para mejorar el acceso a los servicios de salud mental. Organización Panamericana de Salud.

Esta jornada representa una valiosa oportunidad para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan millones de personas que viven con trastornos mentales. También nos invita a reforzar nuestro compromiso colectivo en la lucha contra el estigma, la discriminación y la exclusión que aún persisten en torno a la salud mental. De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, este día busca no solo crear conciencia, sino también promover una comprensión más profunda de los problemas de salud mental y movilizar esfuerzos sostenidos para garantizar el acceso equitativo a servicios de calidad en todos los contextos. Hoy más que nunca se hace necesario actuar con determinación. Promover la salud mental es promover la dignidad, la equidad y los derechos humanos.

Desde mediados de los años 80, a nivel mundial se plantea la necesidad de realizar reformas en salud mental centradas en el pasaje de un modelo asilar a uno de integración social donde se garanticen los derechos de las personas. Esto implica que, entre otros aspectos, no vivir aislado en la sociedad y de desarrollar un modelo de atención comunitario. En Uruguay, luego de años de reivindicaciones de la sociedad civil, se aprobó en 2017 la ley número 19,529 de salud mental. Dicha ley entiende que por salud mental un estado de de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida. trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad. Dicho estado es el resultado de un proceso dinámico determinado por componentes históricos, socioeconómicos, culturales, biológicos y psicológicos. Así como se expresa que la protección de la salud mental comprende un conjunto de acciones integrales de promoción, prevención, atención y rehabilitación orientadas a garantizar el ejercicio efectivo del derecho a una vida digna para toda la población, con especial atención a las personas que presentan trastornos mentales.

Algunos de los de los principios rectores de la protección de salud mental son los siguientes. a reconocer a la persona de manera integral, considerando sus aspectos biológicos, eológicos, sociales y culturales como constituyentes y determinantes de su unidad singular. B. La dignidad humana y los principios de derechos humanos constituyen el marco de referencia primordial de todas las medidas de carácter legislativo, judicial, administrativo, educativo y de cualquier otra índole y en todos los ámbitos de aplicación que guarden relación con la salud mental. C la promoción con énfasis en los factores determinantes del entorno y los estilos de vida de la población. D. la cobertura universal, la accesibilidad y la sustentabilidad de los servicios. E la equidad, continuidad y oportunidad de las prestaciones. F. La calidad integral del proceso asistencial con enfoque interdisciplinario, que se acuerde a normas técnicas y protocolos de atención, respete los principios de de bioética y los derechos humanos de las personas usuarias de los servicios de salud. G. El logro de los de las mejores condiciones posibles para la preservación, mejoramiento e inserción social de la persona. Eh, debe considerarse que el estado de la persona con trastorno mental es modificable.

El tema mundial del día mundial de la salud mental 2025 se centra en la salud mental y el apoyo psicosocial en la respuesta a emergencias. Si bien la Organización Panamericana de la Salud apoya plenamente esta prioridad mundial, dará relevancia al día el día mundial de la salud mental de este año para destacar un problema urgente específico en la en la región de las Américas, la salud mental de los niños y adolescentes. Este enfoque responde a las crecientes preocupaciones y necesidades y satisfechas de esta población. La niñez y la adolescencia representan fases fundamentales para la salud mental. Durante estos momentos del desarrollo, el cerebro experimenta cambios significativos que lo hacen especialmente susceptible a factores del entorno. El bienestar emocional y el crecimiento psicológico de niños y adolescentes pueden verse profundamente influenciados por las condiciones en las que viven. Desde un enfoque de salud mental a lo largo del curso de la vida, se reconoce que las experiencias tempranas no solo impactan el estado mental durante esas etapas, sino que también pueden dejar huellas persistentes que afectan la salud mental de la adultez, moldeando el camino vital de cada individuo.

La atención en salud mental es un derecho fundamental para todos los jóvenes y debe estar disponible dentro de sus propias comunidades. Como define la Organización Mundial de la Salud, es responsabilidad de los gobiernos diseñar e implementar políticas públicas que desde una perspectiva de derechos humanos promuevan y fortalezcan servicios de salud mental accesibles y centrados en la comunidad. Estos servicios al estar fuera de los hospitales psiquiátricos tradicionales no solo resultan más cercanos y accesibles, sino que también han demostrado ofrecer resultados más efectivos. La atención comunitaria en salud mental abarca la variedad de servicios, desde aquellos integrados en el sistema de salud general, como la atención primaria y los hospitales generales, hasta centros comunitarios especializados, equipos móviles móviles y redes de apoyo entre pares. Además, esta atención trasciende el ámbito sanitario para llegar a los espacios cotidianos de la infancia y la juventud, como las escuelas y otras organizaciones juveniles. La capacitación de los trabajadores de la salud es esencial para permitir la detección temprana y el manejo efectivo de los trastornos en salud mental.

Simplemente para finalizar, presidente, quiero destacar que nosotros la semana pasada estuvimos apoyando humildemente desde esta junta a a vecinos que están en la cooperativa de vivienda de Jamabí y y que vienen de un proceso de sanación y además de enseñarnos de cómo pelear con las adversidades. Y como decían hoy más temprano en el conversatorio, eh, y yo suscribo, nadie se salva solo. Gracias.

>> Tiene la palabra el señor edil Michael Curbelo.

>> Ahora sí. Gracias. Gracias, presidente. Cuando hablemos de salud mental, muchas veces lo primero que nos surge es el suicidio, a veces porque es el caso más extremo, el más tangible, el más fácil de medir, pero creo que sobre todo tiene que ver con la realidad del país. Uruguay mantiene una tendencia en el aumento de la tasa de suicidios constante desde el año 2000. es la epidemia silenciosa silenciosa que arrastramos incluso previo a la pandemia del coronavirus, a la que aún no logramos hacer frente. Esto es una señal de los problemas que atraviesa el sistema de salud mental y del desafío que tenemos todos los presentes como actores del sistema político.

Porque como referentes los distintos espacios que integramos, tenemos una responsabilidad en no solo poner estos temas sobre la mesa, sino en pelear porque se atiendan, no como parte de un discurso para los de los jóvenes, sino como un tema de primer orden donde se juega la vida de nuestros compatriotas en los casos más extremos, pero también la salud en todos sus niveles. Dicho esto, mañana es el día de la salud mental. Por esto no creo que vamos acotarnos a la prevención del suicidio. Es una fecha para reflexionar e interpelarnos. En nuestro caso, autoridades departamentales, ¿qué podemos hacer a favor de la salud mental? En mi opinión, mucho, incluso más que el gobierno nacional en lo que refiere a prevención. ¿Por qué? Porque la salud mental no es solo la asistencia psicológica o psiquiátrica para quien lo necesita a través de un profesional de la salud mental. La salud mental es parte del ser, es parte de nuestro continuo y de nuestra integralidad. Está profundamente ligada con determinantes ambientales, determinantes donde en la mayoría de los casos quien tiene injerencia es el gobierno departamental.

Por enumerar tan solo alguno de los determinantes negativos, está la contaminación sonora, la contaminación del aire, las demoras del tránsito. Algunos de estos son factores que incrementan el estrés crónico, la ansiedad, los problemas para eh conciliar el sueño, para mantener el sueño y para el descanso en vigilia. La otra cara son los factores protectores, la creación y mantenimiento de áreas verdes, eh espacios que permitan el encuentro de la comunidad, la práctica de actividad física al aire libre, el contacto con la naturaleza, la oportunidad de descanso pleno. Pero para esto se necesitan de políticas públicas que no prioricen el hormigón por sobre el césped, políticas públicas que defiendan el encuentro en espacios comunes, en espacios públicos. que estén alumbrados, que inviten a ser habitados y donde se impulse justamente el alumbrado en plazas y parques para construir espacios de cercanía entre vecinos.

Aprovecho con esto a mandar un caluroso saludo a Damián Salveto, el alcalde del municipio C, quien eh más allá de las distancias políticas que se pueda tener con los vecinos, hizo hizo escucha de los reclamos de la vecina y incendió, no, disculpa, eh encendió las luces de la plaza de la policía. Puede parecer un gesto menor para muchos de los presentes el encender las luces de una plaza, pero la realidad es que es un cambio sustancial para la realidad de todos los vecinos. mejora la sensación de seguridad, mejora la habitabilidad y posibilita el encuentro de los vecinos en un espacio que antes era muy poco habitado y de hecho evitado. Es un gesto que quizás para los presentes, como digo, sea menor, pero es lo que construye comunidad y es lo que permite cuidar de la salud mental de los mentodillanos, de los vecinos, de la convivencia. Mi invitación en esta fecha de reflexión es a no pensar únicamente en políticas públicas dirigidas a la salud mental, sino pensar en políticas públicas en clave de salud mental. Esa meditar sobre el inmenso impacto que tienen nuestro actuar en este espacio sobre la salud de las personas, incluso cuando el tema que está sobre la mesa no parezca ser directamente un tema vinculado a la salud como la serie de ejemplos que numeré antes, pero que también como tantos más que no incluí. es a que dimensionemos el impacto positivo o negativo que puede tener nuestra comunidad las decisiones que tomamos día a día. Tiene la palabra la señora Dila Jimena Hurto.

>> Gracias, señor presidente. En primer lugar, creo que es una instancia importante hoy en el marco previo a lo que es el día mundial de la salud en el día la salud mental el día mañana viernes 10 de octubre y que esta junta departamental no está ajena, primero con la realización de

Del conversatorio del cual estuvimos formando parte un ratito pequeño, pero nos pareció más que interesante la presencia de del colectivo Ailar de Voz, de quienes realizan la revista Barullo, y de los funcionarios y funcionarias de esta junta departamental junto con otros ediles y edilas, intercambiando sobre un tema que no siempre es fácil de tratar y de reflexionar sobre el mismo, y que me parece que fue una instancia más que significativa para esta junta. Así que saludo la iniciativa de los funcionarios y funcionarias para realizarlo y también, por otra parte, agradecer a Fabián a través de tema sala.

Hoy creo que en este ámbito es donde nosotros podemos hablar de un tema que nos toca a todos y todas, pero que muchas veces se calla o no se habla públicamente, como es el tema de la salud mental. La Organización Mundial de la Salud, en septiembre de ahora del 2025, señalaba que más de 1000 millones de personas viven con alguna condición de salud mental y que el suicidio sigue siendo una de las principales causas de muerte en los jóvenes. Y yo creo que estas cifras nos tienen que hacer reflexionar y pensar no solo en sensibilizarnos, en acompañar, sino también en generar y ser proactivos desde este ámbito con esta temática que no es fácil abordar.

Porque cuando hablamos de salud mental, estamos hablando de cómo nos sentimos, de cómo nos enfrentamos a las dificultades de la vida, al estrés, a la soledad, al miedo, a la angustia, pero también cómo acompañamos a otros y otras, a nuestros hijos o hijas, a nuestros padres, a nuestros vecinos, a nuestros amigos y a tantos otras y otras con quienes convivimos a diario.

En Uruguay, como bien se decía y se señaló detalladamente, hay una ley que es la que ha sido aprobada en 2017, la 19529, que tiene como objetivo garantizar el derecho a la protección de la salud mental de todos y todas quienes residen en el país. Y en ese sentido sabemos que los avances han sido realmente limitados, han sido pocos, pero que en ese camino se sigue transitando y que es fundamental el accionar de la organización civil, de la sociedad civil en este tema que sigue bregando y que sigue estando y que mañana, una vez más, estará marchando pidiendo por los derechos, por la salud mental de todos y todas los uruguayos, y eso me parece que es importante. Así que también invitamos a acompañar esa instancia desde este pleno.

En ese sentido, me gustaría señalar solamente una acción, un programa que se está lanzando en este mes, que se está haciendo desde el Ministerio de Salud Pública, pero que tiene que ver con la coordinación a nivel nacional de todos los diferentes ámbitos y que es con la lo que se ha titulado "La Acción País por la Salud Mental". Es una iniciativa participativa que busca de alguna manera trabajar con todos los actores vinculados en diferentes reuniones temáticas y que permita abordar el tema y trabajar en el marco de lo que es el Plan Nacional de Salud Mental 2020-2027, que está orientado a transformar, como sabemos, el modelo de atención, incorporar acciones que sean realmente innovadoras en el tema rehabilitación y lo que siempre hablamos, que es el tema del encierro y terminar con ese modelo que se ha trabajado y se sigue trabajando en nuestro país, lamentablemente.

Pero creo que más allá de las acciones gubernamentales que podamos mencionar y enumerar en esta sala y que se puedan dar en estos años, que podamos saludar desde esta casa, cada uno y cada una de nosotros tiene de su lugar algunas cuestiones que puede accionar y que puede llevar adelante. Una de ellas es una frase que en estos días es muy conocida, pero que viene al caso en esta situación, que quiere decir que podemos escuchar sin juzgar a otros, que podemos acompañar sin minimizar lo que el otro siente y que también podemos difundir los espacios que existen a nivel de Montevideo. A nivel departamental hay líneas de apoyo telefónicas, hay psicólogos en las diferentes policlínicas barriales, hay un servicio gratuito llamado Contas para jóvenes entre 15 y 20 años y también hay espacios comunitarios donde se trabajan en grupos con talleres y se ofrece orientación. Pero lo más importante que podemos hacer todos y todas es hablar del tema también, es tener siempre el tema presente, porque el silencio es lo que más daño hace en esta situación y, por lo tanto, nos corresponde como sociedad, cada uno de su lugar, no solo acompañar y apoyar, sino que también difundir y generar acciones que permitan en este sentido, avanzar, porque la salud mental es responsabilidad de todos y todas. Gracias, señor presidente.

>> Tiene la palabra la señora Dila Estefanía Esquiabone.

>> Muchas gracias, presidente. Hoy nos convoca el Día Internacional de la Salud Mental. No es una fecha simbólica más. Es un llamado urgente a mirar de frente el sufrimiento psíquico que atraviesa nuestras vidas y nuestros territorios. Todos conocemos o hemos visto a alguien alguna vez que sufre. A veces se traduce en angustia, ansiedad, consumo problemático, tristeza, aislamiento o desesperanza. El dolor no distingue clases sociales, nos atraviesa a todos, pero se agrava cuando faltan las condiciones materiales, los vínculos de sostén y cuando el lazo social se quiebra.

Mencionando grandes referentes, podemos hablar de la CAN, que nos recordaba que el sufrimiento psíquico es inseparable de la relación del sujeto con el otro. Nadie se cura en soledad. Somos seres de palabra, de lazo y comunidad. Allí donde no hay escucha ni mirada, donde no hay reconocimiento, el dolor se profundiza. Freud nos enseñó que no podemos prescindir del amor y de la comunidad humana. El hombre se enferma en el aislamiento. El amor, entendido como fuerza vital y vínculo con el otro, no es solo una cuestión íntima, es una necesidad psíquica y social. Sin amor, sin reconocimiento, sin empatía, no hay salud mental posible.

Y como señala Carmen Rodríguez, no podemos pensar la salud mental como algo privado o individual. El sujeto se constituye en la trama de lo social y donde esa trama se rompe surge el sufrimiento. En cuanto al reconocimiento, Jonet nos invita a comprender que el reconocimiento es una forma de justicia. Necesitamos reconocimiento afectivo, jurídico y social. Cuando ese reconocimiento falla, cuando alguien es ignorado, despreciado o excluido, lo que se produce no es solo una injusticia social, sino también un daño psíquico profundo. Y eso lo vemos con claridad en quienes viven en situaciones de extrema vulnerabilidad. Cuando las personas en situación de calle cargan una doble herida, la material y la simbólica, no ser miradas, no ser reconocidas, no ser nombradas.

Por eso, en este día no solo reflexionamos, reivindicamos, exigimos la plena implementación de la Ley 19.529, la Ley de Salud Mental Integral, con todos sus artículos y sus tiempos. Es necesario que el Estado priorice voluntad política real, presupuesto intersectorial suficiente, abordajes comunitarios cercanos, humanos con participación de la sociedad civil, desinstitucionalización real con alternativas habitacionales, culturales, recreativas y laborales, ya que existen experiencias que muestran otras formas de habitar y acompañar que son posibles, como las casas comunitarias, espacios culturales, cooperativas sociales y redes de autogestión, promoción, prevención y acompañamiento en todos los niveles del territorio, porque no hay salud sin salud mental y no hay salud mental sin comunidad, sin reconocimiento y sin amor.

Hoy, más que nunca, necesitamos más empatía, más ternura y más compromiso colectivo. Necesitamos políticas públicas que cuiden, pero también una sociedad que abrace, que escuche y que reconozca. El amor, como decía Freud, es el principio y el fin del ser humano. Que ese amor se transforme en acción, en política y en justicia. Este viernes, como cada año, saldremos a las calles a marchar por una salud mental sin encierro, sin manicomios y con derechos, por una salud mental pública, comunitaria y humanizada, por una sociedad que no deje a nadie afuera, por más amor, por más empatía y por más reconocimiento. Muchas gracias.

>> Tiene la palabra la señora Dila María Noel Campos.

Buenas tardes a todos. Mañana, 10 de octubre, se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que nos invita a reflexionar sobre un tema que muchas veces queda en silencio, pero que afecta profundamente a nuestra sociedad. La salud mental no es un asunto individual, es un tema social, comunitario y también político. En Montevideo vemos a diario las consecuencias de no atenderla. Personas en situación de calle sin contención adecuada, jóvenes que enfrentan depresión y ansiedad sin acceso a atención oportuna, adultos mayores que sufren la soledad y la invisibilidad.

La Organización Mundial de la Salud nos recuerda que no hay salud sin salud mental. Y en nuestra ciudad, esto significa generar espacios de escucha, fortalecer la red de atención primaria y comunitaria, trabajar junto a las familias y las organizaciones sociales. En este marco, las cifras del último año de nuestro país son alarmantes. En 2024, 764 personas se quitaron la vida en Uruguay. Esto equivale a que de cada 100,000 habitantes, unas 21 personas se suicidaron ese año. Lo más preocupante es la situación de los jóvenes. En la franja de 20 a 24 años, la cifra alcanzó un récord histórico con más de 33 suicidios por cada 100,000 jóvenes de esa edad.

Estos datos nos muestran con crudeza que la falta de una atención integral en salud mental no solo deteriora la calidad de vida, sino que puede terminar en la pérdida de vidas. A ello debemos sumarle la alta prevalencia de depresión. En Uruguay, aproximadamente el 18% de la población ha sufrido algún episodio vinculado a ansiedad o depresión. Los trastornos depresivos y de ansiedad afectan cerca del 10% de la población adulta y menos del 20% de quienes necesitan atención la reciben de forma oportuna. En adolescentes y jóvenes, un 24% declaró que en el último año, en algún momento, se sintió tan triste o desesperado que dejó de realizar sus actividades habituales.

Y si bien estos datos son preocupantes por sí solos, la situación se agrava cuando vemos que el acceso a especialistas es muy limitado. Muchos, muchos pacientes deben esperar más de un mes para conseguir un turno con psiquiatra, sean mutualistas o en hospitales públicos, lo que agrava los cuadros depresivos y reduce las posibilidades de intervención temprana. La pandemia dejó secuelas profundas que todavía sentimos, especialmente en niños y adolescentes. Por eso es responsabilidad de las instituciones públicas, entre ellas la Intendencia de Montevideo, acompañar, promover campañas de prevención y garantizar que nadie quede fuera del acceso al apoyo psicológico y social que necesita.

Hoy quiero aprovechar esta fecha para recordar que hablar de salud mental es también hablar de dignidad, de derechos humanos y de calidad de vida para todos. Pero también es un llamado a la acción. Como ediles, como representantes de la ciudadanía, debemos poner este tema en la agenda y exigir que la Intendencia articule con ASSE, con el Ministerio de Salud Pública y con organizaciones civiles para reforzar los dispositivos de atención, especialmente en los barrios más vulnerables de Montevideo. Porque la salud mental no puede seguir siendo un privilegio para quienes pueden pagarla, debe ser un derecho garantizado para todos.

En este sentido, quiero anunciar que estaremos presentando un pedido de informes a la Intendencia con el objetivo de conocer con precisión qué se está haciendo en materia de salud mental en nuestro departamento. Entre otras cosas, pediremos que se informe qué programas, convenios o acciones concretas se están desarrollando para promover la salud mental. ¿Qué recursos humanos y presupuestales se destinan a esta temática? Si existe coordinación con ASSE, el Ministerio de Salud Pública o las organizaciones sociales y si se ha evaluado la posibilidad de implementar espacios municipales de orientación o primera escucha psicológica, especialmente en zonas vulnerables. Porque hablar de salud mental no es solo señalar un problema, es también proponer soluciones, exigir respuestas y construir esperanza desde la acción pública. Porque este tema no puede quedar solo en palabras, nos debe preocupar, pero sobre todo ocupar. La salud mental no puede seguir siendo un tema postergado, debe ser una causa compartida, un compromiso real de todos los que tenemos responsabilidades públicas. Porque cuando se trata de salud mental, lo que está en juego no son estadísticas, son vidas, familias y el futuro de nuestra sociedad.

Solicito que mis palabras sean enviadas al Ministerio de Salud Pública, a todas las juntas departamentales del país, a la Cámara de Senadores, Cámara de Representantes, Ministerio de Desarrollo Social y a la Intendencia de Montevideo, en particular a la División Salud y al Departamento de Desarrollo Social. Muchas gracias, presidente.

>> Así se hará. Tiene la palabra el señor edil Pedro Pastorín.

Muchas gracias, señor presidente. Muchas gracias a los y las proponentes. Eh, ponen sobre la mesa un tema que da para pensar y para hacer mucho. Este, hablar de salud mental es hablar de condiciones de vida, de vínculos y de derechos humanos. Es hablar también de cómo una sociedad acompaña o abandona a su gente cuando más lo necesita. En definitiva, es hablar de política.

El Frente Amplio lo ha dicho con claridad: la salud mental debe ser una prioridad de gobierno, pero también debe ser una causa colectiva, porque lo que está en juego no es solamente atender el sufrimiento, sino entenderlo. Comprender su origen para transformar sus causas profundas, entender que no hay bienestar emocional posible en una sociedad desigual.

Desde 2017, con la aprobación de la ley 19.529, Uruguay se propuso cambiar el paradigma. Esa ley, que fue votada por todos los partidos, plantea un modelo basado en derechos humanos con atención comunitaria e integrada al sistema eh sistema de salud y con internaciones que deben ser la excepción y no la regla. Sin embargo, 8 años después, ese cambio sigue inconcluso. El Plan Nacional de Salud Mental 2020-2027, elaborado durante el gobierno del Frente Amplio, fijó metas claras: cerrar los hospitales psiquiátricos monovalentes antes de 2025, abrir espacios de atención alternativos, desarrollar equipos comunitarios en todo el país y fortalecer el primer nivel de atención. Más allá de haber reconocido el problema, nada de eso se concretó en el periodo anterior.

Montevideo concentra la mayoría de los servicios de salud mental, pero también los mayores niveles de desigualdad. En los barrios más periféricos, donde los problemas de vivienda, trabajo y violencia se acumulan, el sufrimiento psíquico se vuelve parte de la vida cotidiana y en la juventud el panorama es alarmante. En 2024, Uruguay registró 764 suicidios y el grupo más afectado sigue siendo el de 15 a 24 años. Son números que duelen, pero que sobre todo interpelan. El suicidio no puede entenderse solo como un acto individual, decía Durkheim hace muchísimos años, sino como un hecho social. Y si el sufrimiento es social, la respuesta también debe serlo.

Por eso, el Frente Amplio propone reimpulsar el cambio que marcó la ley de salud mental, transformar la atención de la salud mental en el marco del Sistema Nacional Integrado de Salud, desarrollar una red comunitaria de atención y poner el foco en la prevención y la promoción, no solo en el tratamiento. Crear equipos básicos de salud mental en los barrios, cerca de la gente. Abrir nuevas propuestas de atención que permitan llegar al cierre de los manicomios. La salud no puede ser una mercancía, es un derecho y un bien público que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar. Por tanto, la salud mental no puede depender del bolsillo ni de la suerte de conseguir un turno. Tiene que ser un derecho real garantizado en el territorio con la comunidad como protagonista.

Quiero en este punto aprovechar a a saludar a los colectivos eh Biblio Barrio y Vilarde, que estuvieron hoy presentes en entre otros en el conversatorio que se hizo hace un rato y que hoy nos acompañan también en las barras, este, y felicitarlos por por su trabajo. A su vez, entendemos que fortalecer las comunidades también es parte central de la propuesta como ámbitos cotidianos de cooperación, cuidado y protección colectiva. Montevideo tiene un papel central en ese proceso porque acá se expresan con más fuerza las desigualdades, las desigualdades que enferman, pero también las redes solidarias que curan. Desde las ollas, los clubes, las cooperativas, los centros barriales, se tejen respuestas colectivas que muchas veces llegan antes que el Estado, que es donde el Estado tiene que estar junto a junto a la gente y no lejos de ellos.

Compañeros, compañeras, este, y ediles, la Ley de Salud Mental de 2017 abrió una nueva puerta hacia un país más justo, más humano, más inclusivo y más comunitario. Es nuestra responsabilidad empujarla desde acá, desde Montevideo, desde cada barrio, desde cada espacio donde el dolor se transforma en acción. Porque si entendemos que el sufrimiento individual es también social, no podemos mirar para el costado. Desde esta banca quiero reafirmar algo que para nuestra fuerza política es innegociable: sin igualdad no hay salud mental posible y sin salud mental no hay comunidad que resista. Por eso cuentan con nosotros para seguir empujando ese cambio. Muchas gracias y muchas gracias, señor presidente.

>> Tiene la palabra el señor edil Alejandro Milano.

>> Gracias, señor presidente. Bueno, carta a la conciencia de Uruguay, el eco del abandono en el país de nuestros adultos mayores, al corazón de un país que olvida la ternura. Querido Uruguay, te escribo con la mano temblorosa de un adulto mayor, con el eco de un mate vacío, con el recuerdo de un abrazo que ya no se siente. Hay un rincón de tu realidad que preferimos no mirar. Una herida que sangra en silencio: el abandono de nuestros mayores, el quiebre de la salud mental y el peso de las decisiones que lo que depositan en un residencial para nunca más volver.

Señor presidente, el silencio de los números es el grito de la soledad. ¿Sabes, Uruguay, cuántas de esas miradas perdidas hay en tu suelo? Se estima que en el año 2023, fue la última estadística, y habían unos 15,500 adultos mayores viviendo en residenciales. Para muchos, estas instituciones se han convertido en el último eslabón de una vida que se ha creado llena de amor. Y el problema es que el abandono no es solo físico, es un abandono emocional, una traición a la confianza que depositamos en quienes nos prometieron cuidarnos. Se les prometió un hogar donde estarían cuidados, pero para muchos estos lugares se convirtieron en el último escalón del abandono familiar. A menudo se escuchan testimonios de malos tratos y de negligencia. ¿Qué hay de esas familias? A veces son decisiones difíciles, y sí, serán.

El abandono se define como falta de provisión de cuidados básicos por parte de los responsables legales, de las familias y de los cuidadores. Esta omisión puede incluir el descuido en aspectos como la higiene, la alimentación, la medicación, la compañía y la asistencia emocional. El abandono, junto a la soledad y el aislamiento, tiene un impacto devastador en la salud mental de nuestros mayores. La soledad no es solo una sensación, es un factor de riesgo para la depresión, la ansiedad y el deterioro cognitivo. Acelera, según la la OMS, advierte que la soledad impacta negativamente en la salud mental y contribuye a la mortalidad. Además, el aislamiento social reduce la plasticidad cerebral, lo que favorece el deterioro cognitivo y se relaciona con un mayor el riesgo de demencia y el Alzheimer.

Las políticas públicas para proteger la salud mental de los adultos mayores son una deuda pendiente que tenemos con ellos. Si bien Uruguay ha ratificado la Convención Interamericana sobre la protección de los derechos humanos de las personas mayores, en la práctica, la implementación de políticas públicas efectivas para el abordar el abandono y la soledad en los residenciales es totalmente insuficiente. El plan de cuidados para el 2025 puede ser un paso importante, pero si no se aborda, pero si no se aborda el problema, el abandono y la soledad en los residenciales será totalmente insuficiente. Se necesitan más recursos, más control, más capacitación, más trabajadores que cuiden de nuestros mayores.

Señor presidente, la Ley de Urgente Consideración, la 19.889, aprobada en el 2020, introdujo grandes recortes, debilitando su capacidad de acción y dejando de controlar a muchísimos residenciales. El Sistema Nacional Integrado de Cuidados, concebido para brindar apoyo social y formalizar los cuidados, se vio debilitado y relegando la atención a los adultos mayores. Si bien Uruguay reconoce el cuidado como un derecho social, la implementación efectiva y universal del Sistema Nacional Integrado de Cuidados presenta desafíos sumamente importantes, especialmente para los adultos mayores con necesidades complejas y condiciones crónicas.

Señor presidente, a pesar de los esfuerzos, los registros o permisos que aún persisten, establecimientos ilegales y las normativas que no cubren adecuadamente a todos los establecimientos que nos brindan ese cuidado a las personas mayores de bajos recursos. ¿Qué esperamos? Se anuncia la elaboración de un nuevo plan nacional para la vejez. Se proyecta duplicar el presupuesto y reforzar equipos territoriales y qué y qué importante mejorar lo que realmente hemos perdido. Que ningún adulto mayor con ingresos menores a 20,000 pesos termine sus días en un olvido. Construir un país donde la pobreza económica no determine el espíritu en la vejez. Ese es el legado que debemos a nuestros abuelos y abuelas.

Señor presidente, no escribo esta carta con rabia, sino con una profunda tristeza, de ver cómo se nos escapa la posibilidad de ser una sociedad más justa, más humana, más cariñosa. Es hora de que el Uruguay, que siempre fuimos, ese Uruguay solidario, recupere su corazón. Es hora de que no haya más silencio, de que la voz de los olvidados se escuche con fuerza. Es hora de que las políticas públicas aborden la salud mental de los adultos mayores con la seriedad que se merece y que nos permitan seguir ganando terreno. Y si me permiten, quiero dejar como viejo carnavalero que soy, una pequeña estrofa que es "El loco de la estación", Contrafarsa, año 2000, que es muy cortito. ¿Quién no conoció un loco en alguna estación? Ese loco que nos hace reír y nos hace bailar. Me despido con eso nada más. Gracias, señor presidente.

>> Tiene la palabra el señor edil Juan Ignacio Abdala.

Gracias, presidente. Señor presidente, en primer lugar, me gustaría agradecerle, como han hecho los colegas proponentes, a la Edila Berros, que acertadamente ha traído este tema al pleno el día de hoy. Digo tema, ya que si bien reglamentariamente esto es un debate, entiendo que la salud mental y su abordaje es un tema que reúne más consensos que diferencias y matices en lo que hace al sistema político. Y destaco también la importancia de este debate, de este suceso, porque una de esas coincidencias en la sociedad sobre la salud mental es que el principal problema a lo que hace su abordaje es que no se habla del tema. Hay un silencio, hay un tabú en lo que hace a la salud mental y que la Junta Departamental del departamento capital del Uruguay esté teniendo este debate y esté hablando del tema, colabora muchísimo, señor presidente, a los efectos de que este tema siga estando arriba de la mesa como debe estar.

Y algo que para mí es ineludible es referirme a cómo apremia, cómo ataca esta cuestión de la salud mental a los jóvenes como yo y como tantos otros que estamos aquí, a la población más joven del Uruguay, entre ellos y a la población en general. La salud mental y todas sus sus eh sus enfermedades y sus padecimientos asociados son una pandemia en el Uruguay, en el mundo, que todavía no nos hemos podido sacar de encima y de la cual no nos hemos podido curar. Y es una pandemia para la cual no tenemos eh insumos ni prevención. Y para hablar solamente de algunos datos que son de verdad alarmantes, según la ONU, en una encuesta realizada hace muy pocos años aquí en el Uruguay, seis de cada 10 jóvenes uruguayos, como tantos de los que estamos acá, va a presentar síntomas leves de depresión o alguna cosa asociada a su salud mental. Y uno de cada 10 presentará síntomas severos, severos, que le impedirán de realizar y desenvolverse con normalidad en su vida diaria y en sus actividades diarias. En el 2013, 10,4 de la población juvenil uruguaya enfrentaba alguno de estos síntomas de síntomas leves y en 2018 creció al 14,4. Estos jóvenes, este porcentaje de jóvenes declararon en varias encuestas realizadas por distintos organismos internacionales declararse tristes o hasta también desesperados en algún momento de su vida y de su de su adolescencia y su juventud. Y el 74% de ellos, de los que declararon esto, el 74% consideró seriamente recurrir al suicidio como salida a esta situación. Y algo que también es todavía más alarmante o que agrava la alarma que todos tenemos que sentir es que estos números no solo empeoran con el tiempo, sino que empeoran mientras uno va bajando la observación en lo que hacen los quintiles. Los jóvenes de los quintiles más bajos son los que tienen los peores números y las peores estadísticas en materia de salud mental. Y también otro dato a destacar es que cuando uno diferencia a los jóvenes que tienen trabajo de los que no, ahí vemos que los jóvenes que tienen trabajo sienten significativamente menos y decrece significativamente menos el porcentaje de los que se declaran sentirse tristes y sentirse desesperados.

Todos estos datos lo que nos indican muy claramente es que las políticas de salud mental tienen que ser transversales, señor presidente. No alcanza con políticas que se estén abocadas a su enfrentamiento directo. Porque para que una persona no sufra un problema de salud mental debe tener sus necesidades cubiertas, debe tener trabajo, debe tener, como aquí se dijo, un espacio público, un parque, una plaza a la que ir a recrearse, entre tantas otras cosas. Pero volviendo a la parte más política, si se quiere, de este asunto, como decíamos al principio, el abordaje de la salud mental en este país, por suerte, ha sido ha sido objeto y ha sido protagonista de muchos consensos en el sistema y así debe seguir siendo. Y más que hablar de recorte en algunos casos, a mí me gustaría hablar de algo que hemos hablado en otros sobre otros temas que es la acumulación positiva que tantos actores políticos señalan que ha venido sucediendo en las últimas décadas en el Uruguay. Porque periodo de gobierno tras periodo de gobierno vemos que hay mejoras en la atención, mejoras en la prevención, mejoras en el abordaje. Por poner alguna de las cosas que hemos que hemos sido testigos en los últimos años, el Uruguay, a lo que es la salud mental para los jóvenes, realizó la mayor inversión en su historia de 20 millones de dólares. Y por decir solo alguna de las cosas que se hicieron con ese dinero, tenemos el famoso programa "Ni silencio ni tabú", que estamos hablando mucho de él en los últimos días porque se abrió un séptimo centro que es parte también de la acumulación positiva. Tenemos que el programa se inauguró en 2022 y ha atendido a más de 60,000 jóvenes en 100 talleres. Los primeros seis centros habían atendido en pocos meses a más de 3000 jóvenes. Los centros de rehabilitación, esto es una política no tanto para los jóvenes, sino independientemente de los grupos etarios. Los centros de rehabilitación, más de 500 plazas, los centros "medio camino", más de 100 plazas, los convenios con Radio Ailar de Voz, entre tantas otras acciones que se han llevado adelante y que deberían seguirse llevando adelante.

Así que para ir terminando, urge que a este a este tema de salud mental sea uno de los ejemplos en el Uruguay, en el sistema político de de consenso, de acuerdo. Debemos de convertir el abordaje de la salud mental en una política de Estado, no en un tema de agenda simplemente como es hoy. Y decirles a todos aquellos jóvenes, como tantos que estamos aquí, que se sienten mal, se sienten tristes, se sienten desesperados, como decía la encuesta, que no están solos y que tienen un Estado, independientemente de tantas otras cosas, que tiene que cuidarlos y que entiendo que intenta cuidarlos también. Y no podemos olvidar también que todos aquí podemos llamar al 0800767, al 081920, donde ahí habrá otra persona, un desconocido que como parte de esa malla de protección estará ahí para escuchar al que esté mal, para ayudarlo y bueno, y para seguir, como le decíamos, eh cuidando a nuestros jóvenes, cuidando también a nuestros adultos mayores, que son, como todos sabemos, los uruguayos que más eh son víctimas porque son víctimas del suicidio. Así que agradecer nuevamente a la Berros, que ahora no se encuentra en sala, pero estuvo hace poco con aquí eh por traer este tema que debe de preocuparnos y también seguirnos ocupando. Muchas gracias.

Tiene la palabra la señora Edila Juliana Iglesias.

>> Muchas gracias, señor presidente. En primer en primer lugar, quiero saludar a a los y las trabajadoras de esta casa por la actividad que acaban de llevar adelante en el marco del Día Mundial de la Salud Mental. También saludar a las organizaciones y colectivos sociales que se han acercado a participar de de esta actividad. Una actividad que, en primer lugar, coloca en el centro una temática de suma importancia que atraviesa a la sociedad en su conjunto, que es necesario pensar y problematizar entre todas y todos, porque la salud mental no puede ser pensada y problematizada únicamente desde un paradigma individual ni únicamente desde un paradigma medicalizante. Por el contrario, tal como se planteó la actividad, la salud mental es un compromiso colectivo. Por ende, instancias como las de hoy que convocan a pensar juntas y juntos a organizaciones sociales, a la academia, a los vecinos, a las vecinas, a los ediles y a las edilas de esta casa, son de suma relevancia porque no solo contribuyen en la en la concientización, sino que también promueven el encuentro y el intercambio en pos de contribuir a derribar mitos, preconceptos, estigmas y entre otras etiquetas que son socialmente impuestas a las personas que presentan problemas de salud mental. Es importante problematizar más allá del diagnóstico, por lo que es necesario avanzar como sociedad en el abordaje integral de la salud mental desde un desde un paradigma de derechos que garantice las condiciones para el ejercicio de una vida digna.

En este sentido, nuestro país, a través de la Ley 19.529, se propone garantizar el derecho de la salud mental y el pleno goce de los derechos humanos de las personas con padecimientos mentales. Sin lugar a dudas, fue y es un marco jurídico necesario sobre el que aún falta profundizar para avanzar en transformaciones que impliquen un cambio sustancial en la calidad de vida de las personas. Es fundamental avanzar en políticas públicas que aborden la problemática en clave multidisciplinaria y transversal. Y en este sentido, queremos destacar la iniciativa implementada por el cual e, perdón, por el actual Consejo Nacional de Políticas Sociales, que creó una comisión interinstitucional específicamente para problematizar y abordar la salud mental en clave transversal. Además, saludar la inauguración de los distintos centros "Ni silencio ni tabú" creados por INJU. La salud mental se ha convertido en una preocupación creciente creciente entre los jóvenes, pese a la magnitud, sigue siendo un tema difícil de hablar, especialmente para jóvenes vulnerados, donde el malestar individual se mezcla con la falta de respuestas del sistema frente a las desigualdades que atravesamos. Los problemas de salud mental no pueden abordarse solo desde el síntoma. Requiere fortalecer los eh los servicios públicos, construir respuestas colectivas frente a causas estructurales que lo generan. Uruguay presenta una de las tasas de suicidio juvenil más altas y las eh y las adolescentes son quienes más intentos de eh de autoeliminación registran. Entendemos que es fundamental que los jóvenes tengamos voz en las decisiones sobre salud mental. Incorporar nuestra perspectiva en los espacios de participación es clave para transformar la realidad y pensar alternativas colectivas frente a uno de los mayores desafíos de nuestra época.

Señor presidente, es por esto que queremos reafirmar que los procesos de transformación reales y sostenibles no se construyen en soledad, se construyen en lo colectivo, en la escucha activa, en el reconocimiento del otro. Por eso es importante nombrar lo colectivo, visibilizar y afirmarlo, porque nombrar lo colectivo es reconocer que nadie se salva solo, que el sufrimiento psíquico no es un hecho aislado ni individual, sino profundamente vinculado a las condiciones sociales, económicas y culturales en las que vivimos. Es apostar por una sociedad que no deje a nadie atrás. Por eso, el compromiso con la salud mental no puede quedarse solo en el discurso. Defender la salud mental es defender el derecho a una salud integral para vivir vidas dignas de ser vividas. Desde el espacio 1001 solicitamos enviar estas palabras a los colectivos que participaron de la actividad de salud mental. Muchas gracias.

>> Así se hará. Tiene la palabra la señora Dila Judit Varela.

>> Bueno, antes que nada, felicitar a quienes trajeron a sala este gran tema de discusión y de reflexión como es la salud mental, a Fabiana y a todos los compañeros que hablaron este al respecto. Bueno, hablar de salud mental en este ámbito no debería ser algo excepcional, sino un ejercicio constante de empatía y responsabilidad colectiva. Hoy en Uruguay, todos de alguna forma somos testigos de una problemática que atraviesa edades, géneros y territorios. Sabemos que en nuestro país los índices más altos de suicidio en la región son en Uruguay y que detrás de cada número hay una historia, hay una familia y una ausencia. Y es que en muchos casos son jóvenes, este, quienes cargan con un dolor y no lo perciben, no encuentran espacios reales de contención. Y por eso me parece importante no hablar de salud mental solo desde la parte de la urgencia, sino también desde la cotidianidad, porque esto de salud mental no es un tema aislado. Este se construye en la casa, en la escuela, en el barrio, en el trabajo, en los vínculos que las personas establecen. Ahí se construye cuando generamos entornos donde pedir ayuda no sea un signo de debilidad, sino de confianza.

Por esta razón, me permito decir que en el departamento de Montevideo, con cada uno de nosotros en este lugar que estamos ocupando, tenemos que seguir buscando maneras de acompañar y sostener. Sobre todo, felicitar a los compañeros de aquí de la de la Junta Departamental que realizaron el coloquio, que con estas actividades también avanzamos en la reflexión y ponernos este los pies en la tierra, que es un gran problema que no solo ataca a la juventud, sino también al bueno, al adulto mayor, como hablaba el compañero, y a todos en general, porque la población flotante, como hablábamos con mi compañera, también este padecemos eh riesgo en el día, en la vida, en la cotidianidad de de tener problemas, ¿no? Y y a veces uno lo generaliza y dice, "Ah, no, está loco." Y no, locos. Somos todos locos, me parece, porque todos tenemos la locura de vivir y de generar este emociones y de ir para adelante, pero hay gente que generaliza el loco y lo hace con gente que está en situación de calle, por ejemplo. A mí me afecta a ver esas personas y que a veces uno dice, "Bueno, está loco." Después ponete a pensar y eso. No, en realidad no es así. Creo que este debate tiene que servirnos para eso, para reconocer lo que falta, pero también para comprometernos con un cambio cultural que empiece por escuchar más y juzgar menos. Y espero que de la Junta, más allá de los posicionamientos políticos, podamos seguir promoviendo estas instancias, estos encuentros y sensibilizar sobre este tema con la seriedad y el respeto que se merece.

Además de todo, la ley 19.529, que fue del 24 de agosto de 2017, yo la escribiría y la pondría en todos lados y en los ómnibus, en los buses, en el territorio y que cada uno piense lo que dice la ley, que no la voy a leer toda, pero la tenemos y la podemos encontrar en cualquier lugar, y es garantizar el derecho y la protección de la salud mental en todos los habitantes del país. Respetar esos derechos humanos es indispensable. Y los aspectos claves que hoy están en acción son la comisión este de atención de la salud mental, que las facultades de psicología, de medicina y de derecho, conjuntamente con el Ministerio de Salud Pública, tienen que seguir trabajando y nosotros desde aquí de la Junta Departamental podemos este no un seguimiento, pero priorizar de que esa que esa comisión nos garantice de que está haciéndose ese trabajo fundamental que necesitamos hoy en día. Así que bueno, a los colectivos que estaban presentes hoy, un saludo. Bueno, a todos mis compañeros que de todo lo que recogimos de acá podemos hacer algo muy bueno entre todos porque es un consenso general por un tema muy importante. Gracias, presidente.

>> Tiene la palabra el señor edil.

>> Muchas gracias, señor presidente. Primero que nada, saludar a la compañera Fabiana Barros por traer este tema acá al al pleno. Abordar estos temas es en una sociedad que aún carga con tabúes, silencios y prejuicios no es menor. Traerlos al pleno significa seguir avanzando en la concientización, derribando mitos y ayudando a desarmar ese tabú que tanto daño hace cuando se trata de cuidar la salud mental. Pero también sabemos que no podemos hablar de salud mental desde una posición de privilegio, porque si no hay una vivienda digna, si no hay un plato de comida, si no se cubren las necesidades básicas, no hay salud mental posible. Si no sabes si llegas a fin de mes, si no sabes si puedes darle de comer a tus hijos, si vivís con la incertidumbre de desempleo o la falta de oportunidades, entonces no solo se cansa el cuerpo, también se agota la mente. Por eso este tema debe de abordarse con un enfoque integral y transversal, con políticas que atraviesen toda la matriz social. Promover una buena salud mental es también responsabilidad del Estado y de las comunidades.

Como ya hemos planteado en otras oportunidades, no podemos ignorar realidades como las altas tasas de suicidio en la población LGBT+ producto del estrés psicosocial, la discriminación, el estigma y la falta de redes de apoyo. Tampoco podemos pasar por alto la situación de nuestros jóvenes, uno de los grupos más vulnerables entre los asalariados menores de 25 años. Más de la mitad gana menos de 25. Garantizar una vida digna con oportunidades, cultura, deporte y comunidad como forma de contención a la realidad que es dolorosa muchas veces, porque la salud mental no se construye solo con atención médica, sino también con condiciones de vida saludable, con vínculos, con espacios donde los ciudadanos puedan desarrollarse plenamente. Sabemos que hay deudas pendientes y que el sistema de salud muchas veces no da abasto, pero justamente por eso debemos transversalizar las políticas para que la respuesta no quede reducida únicamente a las redes de atención, sino que antes llegue a la contención, la prevención y las soluciones estructurales para quienes hoy no pueden acceder. En definitiva, cuando hablamos de salud mental, estamos hablando de derechos humanos, de dignidad y de justicia social. Y es tarea de todo, es tarea de todos, del Estado, de de las instituciones y de la comunidad, garantizar el goce de esta salud. Gracias.

>> Tiene la palabra el señor edil Ricardo González.

Eh, buenas tardes, señor presidente. Este, buenas tardes, pleno. E en este sentido, la verdad, quiero saludar a la a la compañera Fabiana Berros por traer un tema tan, bueno, tan complejo y con tantas aristas, ¿verdad? Lo cierto es que para hablar de salud mental de la ley 19519 concretamente, como bien lo decía la compañera Yudita Varela, eh yo en lo personal este quiero hacer énfasis en que primero que nada este celebrar que hoy estamos aquí todas las banderas políticas tratando esto en el entendido de que esto no debe tener una bandera política concreta, sino que debe ser una bandera del Estado, una bandera de todos y de todas que pujemos en una línea para poder lograr eh mejoras en materia de salud mental. Lo cierto es este que también, señor presidente, hay algunas realidades que son bastante eh nos hielan bastante la sangre eh en el sentido de que lo que aportaba, por ejemplo, Frederick Engels, un hijo de un industrial eh londinense, creador de la de las bases que hoy sustentan las bases laboristas. Este hombre en su observación eh entendió y nos deja muy claro uno de los fundamentos para la salud mental.

o una de las puntas principales que quizás debamos por lo menos atender. En su observación, como lo decía, eh, vio que los trabajadores, mientras que el ruido persistía en las fábricas, salían este temblorosos, sucios, salían este aparte con el dolor en sus rostros y sin emitir una sola palabra.

Esto hizo que le preguntara a un capataz, este, eh, qué pasaba que no hablaban. Y el capataz le dijo a Ángel en aquella ocasión que no hablaban porque el ruido de las máquinas les había quitado la capacidad de oír hasta los sonidos del silencio.

Entonces, en ese sentido, nos queda claro, señor, sumado a lo que nos dice Severino Diovani, un periodista anarquista argentino, cuando nos decía también que un obrero, eh, después de ocho horas largas de trabajo, o en aquel momento que era de sol a sol, es imposible que pueda tener, eh, un mínimo valor a la vida, un mínimo concepto al poder artístico, a todas esas cosas.

Este es uno de los principios de la salud mental. Señor presidente, y es un tema político. Es un tema político que, según el informe de Forbes, el 0,01% concentra la mayor cantidad de la riqueza mundial, mientras que el 99% persiste en la pobreza. Es un tema político, es una cuestión de miradas, ¿verdad?

En ese, en ese entendido, señor presidente, mi humilde aporte es que mientras que exista esta desigualdad social, sin dudas que todas las naciones del mundo van a tener que aportar muchísimo para la salud mental. Nada más, muchas gracias.

>> Muy bien, continuamos. Pasamos al asunto número uno del orden del día repartido número 2617. Se pone en consideración del cuerpo en general. Se está votando.

>> 26 en 26.

>> 26 en 26. Aprobado.

Para el artículo número uno. Tiene la palabra el secretario general.

>> Para agregar los nombres de los ediles y ediles integrantes de la comisión. Por el partido Frente Amplio, titular Mayo González, cédula identidad 1188 921-5 y alterna Fabiana Berros 3807 6132. Y por el partido Coalición Republicana, titular Nicolás Hernández 4249 274-0 y alterno Federico Paganini 5492060-0.

Se pone en consideración el artículo número uno con estas modificaciones. Se está votando.

28 en 28. Aprobado.

Artículo número dos. Pasamos a votar el artículo número dos. Se está votando.

>> 28 en 28.

>> 28 en 28. Aprobado.

Sobre asuntos graves y urgentes. Tiene la palabra el secretario general.

>> Asunto grave y urgente. Expediente 1490 del 2025, repartido 26218 de la Comisión de Cultura. Perdón, disponer el traslado mediante un ómnibus para una agrupación de las actividades organizadas por el carnaval de las promesas.

Se pone en consideración la gravedad y urgencia del asunto. Se está votando.

>> 28 en 28.

>> 28 en 28. Aprobado.

Pasamos a la votación en general. Se está votando.

>> 28 28.

>> 28 aprobado.

Artículo número uno. Se está votando.

>> 28 en 28.

>> 28 en 28. Aprobado.

Artículo número dos. Solicito al cuerpo hacer silencio. Artículo número dos, está votando.

>> 29 en 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Sobre asuntos graves y urgentes. Tiene la palabra el secretario general.

>> Asunto grave y urgente. Expediente 1629 del 2025, repartido 26219 de la Comisión de Cultura. Organizar a través de la Comisión de Cultura una muestra fotográfica con motivo del 50 aniversario de la liberación del sur y la reunificación nacional de Vietnam.

Se pone en consideración la gravedad y la urgencia. Se está votando.

>> 28 en 29.

>> 28 en 29. Aprobado.

Se pasa a votar en general. Se está votando.

Sí, sí. Ya.

>> 28 en 29.

28 en 29. Aprobado.

Para el artículo número uno. Tiene la palabra el señor edil.

>> Gracias, señor presidente. En el artículo 1, donde dice del 10 al 28 de noviembre, debería decir del 17 al 28 de noviembre. Gracias.

Se pone en consideración el artículo número uno con las modificaciones recién expuestas. Se está votando.

>> 28 en 29.

>> 28 en 29. Aprobado.

Artículo número 2. Se está votando.

>> 28 29.

>> 28 29. Aprobado.

Tiene la palabra el señor edil Guillermo Cruz.

Gracias, señor presidente. Buenas tardes. He dado mi voto negativo porque pienso que el mundo ha cambiado. Esto es un homenaje a una guerra que existió entre Estados Unidos y Vietnam hace 50 años. Y traigo a colación que ahora en julio del 2025, Estados Unidos y Vietnam han cambiado totalmente su actitud y acaban de firmar el 2 de julio del 2025 un muy importante acuerdo comercial que lo cual a los productores de Vietnam le va a generar un mercado más que importante. Nada más y bueno, disculpen que no los haya podido acompañar.

Sobre asuntos graves y urgentes. Tiene la palabra el secretario, perdón, disculpe. Tiene la palabra el señor edil.

Muchas gracias, señor presidente. No, en relación al punto que acabamos de votar, no comparto las palabras expresadas por el proponente. Esto, esta muestra fotográfica se da en el marco de un acercamiento que nuestro pueblo tiene con el pueblo de de Vietnam y también conmemorar un hecho histórico que, bueno, que el pueblo de de Vietnam sufrió este bajo la presión de de tres imperios, pero principalmente en este último proceso que lo llevó a la liberación. Pero en definitiva, tiene que ver en el marco del acercamiento cultural entre nuestros dos pueblos, pueblo de Vietnam y el pueblo uruguayo, y también en el marco de lo del del hermanamiento que que la ciudad de Montevideo celebró con la ciudad de Ho Chi Minh el el año pasado, que esta esta junta departamental de Montevideo también celebró y aprobó. O sea, que, bueno, nosotros estamos muy contentos también de poder llevar adelante este tipo de de eventos, de actividades que lo que tienen es como fin eh acercar culturalmente a a nuestras dos ciudades. Muchas gracias, señor presidente.

>> Eh [Música] eh solicitamos silencio de la mesa. No hubo alusiones en la fundamentación de voto. No da lugar a alusiones, por lo tanto, no se podría realizar la alusión si la hubiera. Continuamos.

Sobre asuntos graves y urgentes tiene la palabra el secretario general.

>> Asunto grave y urgente. Expediente 1604 del 2025, repartido 26220 de la Comisión de Cultura. Declarar de interés de la Junta Departamental de Montevideo la 14ª edición de las Jornadas Uruguayas de Numismática.

Se pone en consideración la gravedad y la urgencia. Se está votando.

>> 28 en 28.

>> 28 en 28. Aprobado.

Pasamos a la votación en general. Se está votando.

>> 28 en 28.

>> 28 en 28. Aprobado.

Sobre asuntos graves y urgentes. Tiene la palabra el secretario general.

Asunto grave y urgente. Expediente 1633 del 2025, repartido 26221 de la Comisión de Cultura. Auspiciar la celebración del día del paso, perdón, el día del Paso de la Arena.

Se pone en consideración la gravedad y la urgencia. Se está votando.

>> 28 28. Aprobado.

Tiene la palabra el señor edil.

>> Gracias, señor presidente. Eh, para modificar el artículo uno. Luego la votación en general. Pasamos a la modificación. Votamos en general. Se está votando.

>> 26 28. Perdón, 20 25 en 28.

>> 25 en 28.

Eh, pasamos a la votación del artículo número uno. El

>> Tomar la votación nuevamente.

>> Sí, ratificamos. Pasamos, ponemos en consideración en general. Nuevamente se está votando.

>> 29 en 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Ahora sí tiene la palabra el señor Diego Rebetria para modificación del artículo número uno.

>> Gracias, señor presidente. Sustituir el artículo 1 de forma como está redactado en el en el repartido para que diga de la siguiente manera. Artículo 1. Declarar de interés de la Junta Departamental de Montevideo la celebración del "Día de Paso de la Arena", organizado por el Consejo Vecinal de la zona número 18. Punto. Gracias.

Se pone en consideración el artículo número uno con estas modificaciones. Se está votando.

>> 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Artículo número dos. Se está votando.

>> 29 en 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Artículo número 3. Se está votando.

>> 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Sobre asuntos graves y urgentes. Tiene la palabra el secretario general.

Asunto grave y urgente. Expediente 1692 del 2025, repartido 26,22 de la Comisión de Cultura. Realizar un acto de homenaje a Mauricio Rosencov.

Se pone en consideración la gravedad de la urgencia del asunto. Se está votando.

>> 29 28 en 29, disculpe.

>> 28 en 29. Aprobado.

Pasamos a la votación en general. Se está votando.

>> 27 en 28.

>> 27 en 28. Aprobado.

Tiene la palabra, señor edil Gonzalo Gómez.

Gracias, señor presidente. Solamente para dejar una constancia. Estamos votando cinco graves urgentes de la Comisión de Cultura en virtud de que no pudieron ser integrados en el orden del día de la acción de hoy, porque la comisión eh trató varios temas y no pudimos entrar en la RAE del martes, pero que va a ser, este, desde esta bancada, la idea es que todos los los temas a tratar en las comisiones salgan dentro del orden del día. Esta es una excepción porque tuvimos varias horas de tratamiento dentro de la comisión y por eso entraron este con gravedad y urgencia a la sesión de hoy. Solamente eso. Gracias, señor presidente.

>> Muy bien, pasamos a la votación, artículo por artículo. Artículo número uno. Se está votando.

>> 28 28 29. 28 en 29. Aprobados.

Solicitamos que cuando al momento de la votación mantengan el brazo en alto hasta que demos el número de votantes. Artículo número dos, se está votando.

>> 29 en 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Artículo número 3. Se está votando.

>> 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Sobre asuntos graves y urgentes. Tiene la palabra el secretario general.

>> Asunto grave y urgente. Expediente 1311 del 2025, repartido 26,223 de la Comisión de Desarrollo Económico, Relaciones, Cooperación e Integración Regional. Declarar de interés de esta junta el sexto encuentro nacional de cooperativas organizado por QUDECOP.

Se pone en consideración la gravedad y la urgencia del asunto. Se está votando.

>> 29 29. 29 en 29. Aprobado.

La votación en general de de este asunto. Se está votando.

>> 29 29.

>> 29 aprobado.

Artículo número 1. Se está votando.

>> 29 en 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Artículo número dos. Se está votando.

>> 29. 29 aprobado.

Artículo número 3. Se está votando.

>> 29 en 29.

>> 29 en 29. Aprobado.

Tiene la palabra el señor edil Juan Sereta.

Gracias, señor presidente. Un segundo. Perdón que estaba antes la señora Laura Soto. No lo habíamos visto. Tiene la palabra la señora Laura Soto.

>> Presidente, para solicitar que se agregue mi firma al expediente.

>> Así será. Ahora sí continúa en el uso de la palabra el señor edil Juan Sereta.

Gracias, señor presidente. Para hacer uso de la palabra al amparo del artículo 45.5. Presenta el tema el Día Internacional de las Personas sin Techo.

>> Procedo.

>> Gracias, señor presidente. Estimadas compañeras y compañeros ediles y ediles. El primer lunes del mes de octubre se conmemora el Día Internacional de las Personas sin Techo. Es un tema que que en la actualidad nos llama, yo diría que nos grita con fuerza y con urgencia a mirar frente a una realidad que muchas veces evitamos, una realidad que duele porque nos interpela.

En Uruguay, cuando hablamos de personas sin techo, no hablamos solo de quienes duermen a la intemperie bajo un cartón. Hablamos también de quienes viven en asentamientos precarios, en viviendas frágiles, sin agua, sin saneamiento. Y hablamos también de los migrantes recién llegados al país que terminan en pensiones irregulares pagando por un techo que está muy lejos de garantizar su dignidad. Distintas formas de vivir, pero una misma exclusión: la del derecho a un hogar digno.

A veces hablamos de las personas sin techo como si fueran un grupo ajeno, una categoría diferente a nosotros, la otredad. Pero detrás de ese número y de cada número y de cada persona hay una historia. Alguien que perdió el trabajo, un joven que creció sin oportunidades, un problema de salud mental no atendido, como se hacía referencia recién, un problema de adicciones, un adulto mayor que quedó solo, como también se hizo referencia hoy. En definitiva, un humano que resiste como puede. Nadie elige el frío, nadie elige la calle, nadie elige ser invisible. Lo que una sociedad sí puede elegir es cómo responde ante esa realidad. Puede responder con indiferencia o con empatía. Puede responder con exclusión o puede responder con derechos.

Tener un techo no es solo tener un lugar donde dormir, es tener un espacio donde ser, un lugar donde uno puede descansar, cuidar, pensar, amar y proyectar. Sin un hogar, los demás derechos, la salud, la educación, el trabajo se vuelven quimeras inalcanzables. Por eso el derecho a la vivienda.

Tiene la palabra el señor edil.

>> Gracias, señor presidente, para solicitar que se abra el debate.

Se pone en consideración del cuerpo. Se está votando.

27 28.

>> 28 en 28. Procedo.

>> Muchas gracias. Por eso decía, el derecho a la vivienda no es un lujo ni un favor del Estado. Es un derecho humano básico y el punto de partida para toda vida digna. En muchos lugares del mundo se ha desarrollado una doctrina que nos recuerda esta verdad fundamental: el denominado enfoque Housing First, o la vivienda primero. Su idea es tan simple como poderosa: para que una persona pueda reconstruir su vida, primero debe tener un lugar donde vivir. No se puede pedir a alguien que se recupere, que busque trabajo o que se sane mientras sigue viviendo en la calle. Primero el techo, primero la estabilidad, primero la dignidad.

El enfoque Housing First ha demostrado que cuando se ofrece vivienda estable y acompañamiento integral, muchas personas no solo encuentran refugio, recuperan su proyecto de vida. Porque la vivienda no debe ser el final del camino de inclusión, debe ser el primer paso. Y esa idea no es no es ajena a nuestra tradición, tiene raíces en el pensamiento uruguayo. Hace más de un siglo Carlos Ferreira hablaba del derecho a habitar. Decía que no alcanza con tener derecho a una vivienda como cosa material, que lo esencial es el derecho a habitar el mundo, el derecho a tener un lugar donde ser, donde crecer, donde pensar, donde vivir en plenitud. En el planeta, decía Ferreira, tiene que haber un lugar donde cada quien pueda apoyar sus pies. Habitar para Ferreira no era un hecho económico, era un hecho espiritual, era una necesidad del alma humana. Un hogar, decía él, no es solo un techo, es una condición de la dignidad. Y tenía razón, porque sin un lugar propio donde afirmarse, donde sentirse seguro, la libertad misma se vuelve precaria.

Hoy en Uruguay miles de personas viven esa carencia, algunas en la calle, otras en viviendas improvisadas, otras en habitaciones que apenas resisten el paso del tiempo. Los asentamientos han seguido creciendo, las desigualdades se hacen visibles en el paisaje urbano y mientras tanto, muchas veces la mirada social se endurece, se vuelve indiferente o incluso culpabilizadora.

Por eso, en este día de conmemoración, los invito a que no sea solo una jornada de palabras, debe ser una jornada de compromiso ético y político. No se trata solo de políticas públicas, aunque son imprescindibles. Se trata de una decisión moral colectiva: decidir que ninguna persona es descartable, que nadie debe ser invisible, que toda vida humana merece un lugar digno donde habitar.

Uruguay tiene una historia solidaria. Fuimos pioneros en la seguridad social, en la educación universal, en las cooperativas de vivienda. Sabemos lo que significa construir derechos, pero hoy necesitamos renovar esa vocación. Necesitamos volver a sentir que el dolor del otro nos concierne, porque cuando una persona duerme en la calle, toda la sociedad se empobrece. Cuando una familia vive en condiciones indignas, se debilita nuestra humanidad compartida.

Por eso, este día no es para sentir pena ni lástima, es un es un día para la empatía y para la acción. Empatía para mirar con ternura y sin prejuicios. Acción para transformar esa ternura en política pública, en cooperación, en definitiva, en comunidad. Porque nadie puede llamarse libre si vive con miedo a la intemperie. Nadie puede sentirse parte de algo si carece de un lugar a donde volver. Y nadie debería vivir sin techo, sin hogar ni sin esperanza. Los pueblos se miden no por el brillo de sus edificios, sino por la dignidad de aquellos que viven bajo ellos. Una sociedad justa no se mide por su crecimiento económico, sino por su capacidad de no dejar a nadie afuera. Y como decía Ferreira, el verdadero progreso de la humanidad no está en el poder, sino en la humanidad. Muchas gracias.

Tiene la palabra la señora edila Juanita Silva.

>> Gracias, señor presidente. Mes de octubre se conmemora el día mundial del hábitat, también conocido como el día mundial de las personas sin techo. Esta fecha impulsada por Naciones Unidas nos recuerda que el acceso a la vivienda digna no es un privilegio, sino un derecho humano fundamental. Este año se responde con una acción de gobierno a través del programa Puertas Abiertas en coordinación con instituciones barriales, deportivas y culturales. Brinda espacios de resguardo, atención médica, acompañamiento social para cientos de personas en situación de calle, permitiendo su posterior ingreso a refugios y evitando que duerman a la intemperie. Pero más allá de la política pública, este día nos llama a reafirmar nuestro compromiso humano y social, a mirar, acompañar y tender una mano cada vez que vemos alguien atravesando esta realidad. Construir una sociedad más justa también nos implica construir vínculos, empatía y esperanza para que todas las personas puedan habitar dignamente con techo y con derechos. Gracias.

Tiene la palabra el señor edil Eric Spector.

>> Gracias, presidente. Primero que nada, saludar a la edila por traer este tema a sala. Es un tema que, como bien decía la proponente, es para dejarlo que no queden las palabras, sino pasarlo a la acción. M es un tema en el que personalmente uno pudo pudo profundizar bastante, sobre todo en el periodo anterior, trabajando en comisión de asentamientos, conociendo de primera mano la labor que hacía el gobierno tanto en el MIDES como en el Ministerio de Vivienda. Y yo coincido plenamente que que hay que pasar a la acción, sobre todo cuando tenemos eh un estado grande y un estado que compacta, creo que cada área de necesidad de los ciudadanos. ¿Por qué? Porque el acceso a la vivienda eh va de menos a más. Hoy se hablaba de las personas sin techo y cuando vemos cómo ha crecido en los tiempos de mayor crecimiento económico, cómo ha crecido la población en en asentamiento, obviamente que nos tiene que que llamar a acción y está bueno resaltar lo que fue el plan Avanzar y lo que sigue siendo. Es un un fideicomiso con una inversión de millones de dólares cuyo objetivo es sacar a 60,000 uruguayos viviendo en las peores condiciones. Es algo que atraviesa el gobierno nacional, a gobiernos departamentales y tenemos que ir todos en esa línea porque el será uno el que pone la plata, pero otro es el que realoja, el que reubica, el que reurbaniza. Y es algo que que no es menor, es algo que lleva tiempo, sobre todo cuando uno va y ve que que hay piso de tierra, que hay gente que de repente el asentamiento está organizado, pero los se organizan, lo que los une son las carencias y de repente traído al tema que hablaba más temprano de de la salud mental, es muy difícil encontrar un horizonte y encontrar una salida, encontrar prosperidad cuando lo que te une con tu entorno son las carencias. Ya hablaba de de Housing First, un concepto eh de origen norteamericano, origen canadiense, que era poner a la vivienda primero en el abordaje de la política social, algo que que se ha implementado ya del de este gobierno, desconozco si lo sigue implementando, pero el anterior y el anterior al anterior ya venían en esa línea y hay un punto medio que es Housing Led. Housing Led. Lo que tiene que hacer este cualquier gobierno y sobre todo un gobierno con un aparato social grande como cualquier gobierno eh del Uruguay es sacar a la gente de los refugios y empezar paulatinamente a ponerla en viviendas. Y eso fue lo que lo que pasó el año pasado en el marco de un fideicomiso entre el MIDES y el Ministerio de Vivienda. El Ministerio de Desarrollo Social adquirió 53 viviendas para implementar la política de Housing Led a la gente, a las madres con hijos, a personas solas, darles un techo para sacarlo de ese refugio, que ese refugio eh si bien debe ser una salida de emergencia a la gente sin techo, recordemos que también tiene por otro lado un efecto puerta giratoria entre la cárcel, el refugio y las malas costumbres como el delito.

Por otro lado, el acceso a la vivienda y esto acá yendo a sectores medios de la sociedad sigue siendo algo complejo. Sigue siendo complejo. No hablo de acceder a un préstamo hipotecario, hablo de tramitar una garantía de alquiler y de que una persona pueda firmar un contrato de alquiler de primera mano, no tenga que pedir un fiador solidario, pedirle a un conocido el recibo de sueldo para poder acceder a a una garantía. ¿Por qué digo esto? porque es un tema que que en definitiva le da identidad a las personas tener un techo. Si bien hablábamos de poner el techo como y la vivienda, como centro de la política social, también es importante generar identidad, generar la identidad de que es algo que es plenamente de uno, no ni de tercero ni de prestado. Yo creo que es algo que también fortalece muchísimo la autoestima de de esas personas y es algo que tenemos que que empezar a a abordar. Se empezó en el año 2020 se dio este camino al alquilar sin garantía, algo bien importante y por tener un plato más en el menú de opciones de arrendamiento. ¿Por qué traigo este tema? porque como recién comentaba, es muy complicado a veces para algunos acceder a una garantía, pero qué buena cosa es que alguien pueda acceder delegado solamente en la buena fe y podemos discutir, sí, si jurídicamente es un buen mecanismo, pero sin duda yo no tengo la más mínima duda de que es una opción solamente válida y lo avalan las cifras cuando uno ve cuántos desalojos hubieron y y ve que una parte muy chiquita, pero muy chiquita, va hacia este nuevo régimen que es el régimen de de la ley de urgente consideración. Es bien importante eh atracar en todos los frentes este tema porque tenemos una cantidad de viviendas vacías y ahí podemos entrar en lo que en lo que hace podemos entrar en un debate capaz que más ideológico, pero lo cierto es que tenemos que darle facilidades a la gente de que pueda acceder, de que pueda comprar. Hay gente que puede acceder a un préstamo hipotecario y lo está pagando de a 25, de a 30 años en cuotas altísimas, con intereses altísimos y no es para cualquiera poder acceder. Entonces, me parece que que es buena cosa reivindicar cómo desde el estado, de un gobierno nacional, desde gobiernos departamentales, uno puede colaborar a políticas de vivienda. Después están las cooperativas de viviendas, un instrumento sumamente válido, sumamente válido y que ayuda a los sectores medios de la sociedad que se ve una vivienda una forma bien accesible. También tenemos que reconocer que acá hemos tenido por suerte este una cantidad de de predios este a cooperativa y es un mecanismo que que funciona. Así que no quería dejar pasar toda esta cosa que yo venía comentando porque creo que no nos podemos amputar ninguna ninguna herramienta que ayuda a mejorar la calidad de vivienda de los uruguayos. Porque estamos en cuando uno habla, cuando uno le preocupa las carencias en varios hogares o gente que directamente no no tiene techo, hay que hay que trabajar también en fortalecer todas las herramientas que tenemos a a disposición, porque si queremos hablar hoy y se trajeron conceptos, los cuales yo saludo y yo reconozco de poner a la vivienda en el centro, también tenemos que entender entender que hay una cantidad de herramientas que pueden gustar más, pueden gustar menos, pero que en definitiva son sumamente válidas y que ayudan a seguir fortaleciendo lo que ya está, que a ver que todos sabemos que en este país la mayoría de la población vive con la justa y tenemos que darle toda la garantía y toda la y toda la contención para que no caiga. Así que para ir para ir redondeando también saludar lo que es la ley de vivienda promovida, que uno puede discutirla también, pero vaya si si será interesante poder bajar los costos a la hora de construir, los costos a la hora de poder adquirir una vivienda y yo podré coincidir o no con algunos matices que que se han puesto estos días en la opinión pública, pero es una herramienta que también es una herramienta que viene del año 2011, del gobierno de del expresidente Mujica y vaya si será si será bien importante tenerla arriba la mesa para poder hacer más accesible el acceso a la vivienda, ya no en lo que es la parte de préstamos hipotecarios, sino en lo que es que una persona pueda comprar y estar exonerada de impuestos. Así que bueno, para para ir redondeando, creo que son cosas bien importantes a valorar porque estos días justamente eh hay que hablar de acciones, hay que pasar las palabras a acciones y creo que que todos como dirigentes políticos, como uruguayos, eh tenemos que saludar y valorar políticas de vivienda, políticas sociales con haciendo hincapié en la vivienda que han sido hecha por todos los partidos y que no hay que tener en este tema ánimos refundacionales, porque no es un tema donde nosotros no destaquemos, sino que es un tema donde quizás en términos futbolístico somos mitad de tabla y podemos estar mucho mejor. Muchas gracias.

De la mesa. Solicitamos al cuerpo 3 minutos de cuarto intermedio. Se está votando.

27.

>> 27. Estamos en cuarto intermedio.

De la mesa. Solicitamos al cuerpo 3 minutos de cuarto intermedio. Se está votando.

>> 23.

>> 23 y 25. Estamos en cuarto intermedio.

Desde la mesa solicitamos al cuerpo 3 minutos de cuarto intermedio. Se está votando.

>> 19 en 20.

>> 19 en 20. Estamos en cuarto intermedio.

Continuamos. Solicitamos tomar asiento y guardar silencio.

>> Continuamos. Buena cuestión de orden. Tiene la palabra el señor edil. Solicitar la prórroga de la hora. Se pone en consideración del cuerpo. Se está votando la prórroga.

>> 24 6.

>> 24 en 26.

Tiene la palabra el señor edil Juan Martín. Juan Ignacio.

>> Gracias, presidente. Nada más para dejar una constancia de la oposición que hemos votado afirmativamente porque entendemos que aquí hubo un error de buena fe. Lo que sí, el reglamento debe respetarse, así que entiendo que todos vamos a estar atentos para próximas instancias que esto suceda. Y que se entienda también de que nosotros por lo menos interpretamos que continuar esta sesión habiendo tenido un problema en lo que es la aplicación del reglamento implica uno de los acuerdos políticos a los que hace referencia el artículo quinto, que hace referencia a que los acuerdos políticos pueden existir a los efectos de aplicar o modificar las aplicaciones del reglamento. Votamos afirmativamente. Vamos a permanecer en sala y permitir que se siga acompañar, mejor dicho, porque el oficialismo tiene el quórum. Vamos a acompañar que siga realizándose la sesión, pero queríamos dejar esa constancia de que no solo estaremos atentos a estas próximas situaciones, sino que también esto es una de las cosas que se ha hablado la interpartidaria sobre los acuerdos políticos en base al artículo quinto para la aplicación del reglamento. Muchas gracias.

Muy bien, continuamos. Tiene la palabra el señor edil. Delgado. Tiene la palabra el señor edil Gabriel Cuña.

>> Muchas gracias, señor presidente. La verdad que este este tema que se que se está tratando el día de hoy y que felicito al al edil proponente que lo trajo al pleno, eh me parece que es un tema importantísimo, no solamente para para que lo podamos estar hablando acá, sino que es un tema que nos tiene que interpelar como sociedad. Lo hemos hablado en en otras oportunidades y yo tengo que reconocer una cosa que es el tono de de este tema de este tema puntual. Celebro y diría que eh no voy a decir que suscribo el 100% de las palabras por las dudas no más, pero es un porcentaje muy alto el que suscribo de las palabras que dieron inicio a este tema y me parece que eh fortalece mucho la conversación, no solamente en este ámbito, sino como lo decía más temprano, en en en esta crítica eh social que tenemos que ser nosotros eh los uruguayos cuando vemos que hay una parte de la sociedad y hay una parte de de nosotros mismos que termina siendo excluida. Eh, y sinceramente eh sin duda hay que tomar distintas determinaciones que nos ayuden a ir mejorando en en esa línea. Desde ese lugar, varias cosas relacionadas al tema. Eh, hoy lo tenemos lo traemos a a consideración por el día mundial de las personas sin techo, pero cada vez que salimos a a la calle es un tema que nos tiene que interpelar cuando vemos a una persona que está durmiendo arriba de un cartón al lado de la puerta de nuestra casa y eso es una persona que capaz que en otro momento de la vida eh compartir con nosotros la escuela, el liceo, la facultad, el barrio o que es un primo, un tío y es la realidad de muchos uruguayos y creo que el tono de la conversación que se está dando hoy acá o de la discusión que se está dando hoy acá es el tono que nos puede permitir en algún momento pensar que vamos a alcanzar eh tener el objetivo que otros países no alcanzan, porque este no es un tema que que sea solamente económico. Hay países que tienen un PBI per cápita dos tres veces más grande que el nuestro y siguen teniendo esta misma problemática. Más temprano se hablaba en este cuerpo acerca de los problemas de de asociados a las temáticas de salud mental y si será uno de los temas más importantes y que atraviesa la población que está en situación de calle el tema de la salud mental. Cuando se hablaba hoy temprano eh sobre la ley de salud mental que se votó hace varios años y que tuvo el acuerdo de todos los partidos políticos porque no fue un tema impulsado por el partido que en aquel momento era gobierno, fue un tema que encontró acuerdos políticos, pero que tuvo una falla y es que fue una ley que se votó sin presupuesto. Fue una ley que no terminó teniendo el presupuesto que que se necesitaba y tampoco se midió el impacto que iba a tener en la población que tenía esta que tiene la problemática de salud mental a la hora de, por ejemplo, hablar del cierre de los dispositivos asilares. La pregunta que que que hoy en día nos hacemos o el cuestionamiento, la crítica que debe ser constructiva, que nos tenemos que hacer cuando de cuando se votó esa ley es eh perfecto. Se votó en sobre algo que estamos todos de acuerdo, el cierre de esos dispositivos asilares que sin duda eh cuarta un montón de derechos de las personas que estaban ahí, pero esas personas, muchas de ellas hoy son las que terminan estando en situación de calle y en la intemperie. Y ahí hay que decir algunas cosas que me parece que son el camino o las bases sobre las cuales tenemos que trabajar para adelante y es este el eh en el año 2024 por primera vez se definió la problemática del sinhogarismo. El Ministerio de Desarrollo Social en una consultoría junto con el Instituto Global del Sinogarismo definió por primera vez en Uruguay cuál qué entendemos por sinhogarismo y dentro del sinhogarismo la la problemática de situación de calle, porque son dos cosas distintas y muy bien lo decía el edil eh proponente al hablar acerca de nosotros tenemos problemas estructurales como sociedad. La eh más de 500,000 personas en Uruguay tienen problema de inestabilidad habitacional, que no es otra cosa que un riesgo inminente de que al momento de que pase algo coyuntural que puede estar relacionado a temáticas de salud, a temáticas económicas, a temáticas este del ambiente en el que se mueve, como puede ser los problemas climatológicos que hemos tenido en el último tiempo, terminan haciendo que esa persona esté al borde de un abismo que lo puede terminar llevando a estar en ese momento en situación de calle, pero sin duda tiene un problema estructural que lo pone lo tiene que poner necesariamente en el centro de la visión del Estado para buscar dar protección y asegurar en el transcurso del tiempo de su vida la posibilidad de este eh de del de que tenga los derechos básicos este sostenidos. Y entonces a veces, muchas veces, y no quiero aburrir, pero se se confunde la situación de calle con el sinhogarismo. La situación de calle es el problema inminente que tiene una persona de estar en intemperie y y o que termina estando en una respuesta de emergencia. Y por otro lado tenemos y y esto de la situación de calle es la punta del iceberg, pero por otro lado tenemos en la parte de abajo de esa línea de flotación del iceberg están todas las personas que tienen el problema. del sinhogarismo, que son aquellos que necesitan de manera permanente la asistencia para tener un techo sobre su cabeza. Y se hablaba muy bien este acerca del de la lógica de intervención del housing, este eh Housing First y Housing Lead. Hay un autor español que dice, y yo ya creo que ya lo dije en otra oportunidad en esta casa, eh lo único que tienen en común las personas que están en la calle es que no tienen techo, que no tienen un lugar donde vivir. Después hay una multiplicidad de factores y de características que hacen que no sean una población homogénea, sino que son una población completamente heterogénea. A mí cuando me tocaba trabajar en el Ministerio de Desarrollo Social, siempre trabajaba con los equipos y hay algunas personas en la vuelta acá que lo que pueden ser testigos de eso, de las subpoblaciones que componen este fenómeno. Las subpoblaciones que componen el el fenómeno son no es la situación de calle, es las personas que recientemente fueron liberadas son una parte de esa subpoblación. Las personas que tienen problema de salud mental son una subpoblación. Las personas que tienen problemas de adicción son una subpoblación que sin duda muchas veces comparten más de una de estas problemáticas, pero que tienen que ponernos el que que tenemos que tener muy presente estas diversas características para pensar en algo que creo yo y que mi humilde opinión pueda permitir que el día de mañana nosotros eh tengamos respuesta para todos aquellos que están en ese en ese borde del abismo, que es el continuar con el proceso de diversificación de las respuestas que brinda el Estado. El Estado tiene que poder profundizar, por supuesto, la lógica y la y la modalidad de intervención asociada al housing es una de las modalidades que tienen que hacerlo, no es mágica. En otros en otras partes del mundo donde se aplica hace eh casi 20 años, hoy en día muchas de esas personas este no han logrado sostenerlo en el transcurso largo del tiempo. Son una parte de la solución porque no es solamente poner el techo sobre la cabeza de la persona, sino dar herramientas para poder sostener la habitabilidad en ese techo. Por otro lado, el diversificar y el ir hacia proyectos que tengan, por ejemplo, el componente socioeducativo y sociolaboral para una reinserción posterior de la persona son importantes porque son las herramientas necesarias para que la persona pueda reinsertarse de manera integral en la sociedad. Del mismo modo, proyectos que atiendan a las personas que es imposible que sostengan eh proyectos de eh proceso de mediano y largo plazo. Tenemos que trabajar mucho y y más temprano lo hablábamos con con una edila que que trabaja en el tema, tenemos que trabajar mucho en proyectos de baja exigencia que permitan que la persona eh vaya tal cual es y pueda eh eh pueda tener un equipo que trabaje bajo la lógica de reducción de riesgos y daños. Tenemos que básicamente poder continuar ese proceso de diversificación y sobre todo pensarnos, y esto es eh indistintamente de cuál sea la bandera política que gobierne, pensar en un sistema integral de atención al día de hoy. Y bueno, el objetivo básico que tenemos es ser la última barrera de protección, pero sin duda que si nosotros generamos el acuerdo político, primero como actores políticos, pero también con una visión de de integridad social que no solamente eh sea un acuerdo de de entre las paredes de un del Parlamento Montevideano, del Parlamento Nacional o lo que fuera, sino que entienda que este es un problema que tiene nuestra sociedad. Si nosotros eh avanzamos en ese diálogo y avanzamos en el saber que esto lo que no puede ser nunca es el botín político de alguna fuerza política, sino que tiene que ser eh el compromiso que tengamos de pensar en el en el 2040 2050 terminar con esta problemática, este podremos tomar decisiones que nos lleven en ese camino. En esa línea, lo último que quiero decir es estamos en este momento en plena discusión del presupuesto nacional. Entiendo que una de las cosas que tiene que pasar es que se dote de recursos al Ministerio de Desarrollo Social, al Ministerio de Salud Pública, a ACE para poder continuar trabajando con la población, al Ministerio de Vivienda. Y para que no me miren, me me lo está diciendo con los ojos el edil el edil que más temprano hablaba. Este, hay que dotarlos de recursos. para que podamos trabajar en esto y eso me parece que va a encontrar eh el apoyo de todas las fuerzas políticas porque eh es el camino que tiene que transitar nuestro querido Uruguay, que me parece que ha sido un ejemplo de solidaridad siempre y en este tema lo va a seguir siendo. Muchas gracias.

[Música]

Tiene la palabra la señora edila Estefanía que abonen.

>> Muchas gracias, señor presidente. Y si recién hablábamos de salud mental, el derecho a ser reconocidos de la importancia del amor y del lazo, no podemos dejar de mirar hoy a quienes viven en el desamparo en sus formas más visibles y cruel: las personas sin techo. Porque cuando hablamos de salud mental, hablamos también de las condiciones de vida, de vínculos, de comunidad, de casa. Y no hay salud posible sin un lugar donde descansar, donde sentirse a salvo, donde ser mirado con humanidad. La calle no es hogar para nadie. La calle es signo de la herida social, el reflejo de un estado y de una sociedad que todavía no han no han sabido abrazar a todos y todas. El sujeto se constituye en el lazo con el otro y cuando ese lazo se rompe, cuando el otro ya no mira, cuando no hay palabra ni escucha, aparece el desamparo. La calle y la precariedad es justamente eso, el punto donde el lazo social se corta y el sujeto queda solo, donde el amor fracasa, la vida se enferma. Lo que falta no es solo techo o abrigo. Como ya dijimos, falta amor, falta reconocimiento, falta el gesto de humanidad que restituye a alguien su lugar en el mundo. Por eso este día no puede ser solo conmemoración, tiene que ser también denuncia y compromiso. Denuncia de una realidad que nos duele y compromiso de no acostumbrarnos a verla. Necesitamos políticas públicas integrales, sostenidas que garanticen vivienda, salud, educación, trabajo y acompañamiento. Es importante un estado presente, sensible, que mire, que escuche y que abrace. Y también necesitamos una sociedad que no dé la espalda, que no naturalice la exclusión, que no se acostumbre a ver cuerpos durmiendo en la calle como parte del paisaje urbano, porque detrás de cada persona sin techo hay una historia, un nombre y una voz, y cada una de ellas nos interpela como comunidad. Como dije anteriormente, no hay sujeto sin lazo social y allí donde ese lazo se rompe, todos perdemos un poco de humanidad. Por eso hoy más que nunca afirmamos: la calle no

Es hogar para nadie. El hogar es un derecho para todos y todas. Construir una sociedad más justa no empieza solo con leyes, sino con gestos de amor, con empatía, con reconocimiento, porque la salud mental y el derecho a un techo está profundamente unidos. Los dos nacen en el mismo lugar: el deseo de vivir con dignidad. Que nuestras palabras hoy no queden en el aire, que se transformen en acción, en ternura y compromiso, por una sociedad donde nadie duerme a la intemperie. Por una sociedad que abrace, que escuche y que reconozca. Por una sociedad con techo, con lazo y con amor. Muchas gracias.

>> Tiene la palabra el señor edil Pedro Pastorín.

Muchas gracias, señor presidente. Este, primero destacar que me me resulta motivo de orgullo que he escuchado de parte tanto del especialismo como del de la oposición. Creo que son temas centrales en los que está bueno que haya grandes niveles de acuerdo y que me parece que es habla de lo que es nuestro país, ¿no? Donde que hay problemas, donde hay acuerdo y que sabemos que hay que trabajar y que hay mucho para avanzar.

El el techo es el espacio donde habitamos la vida, donde se sueña y se comparte. Por eso, no tener vivienda no es un problema individual, sino que es un fracaso colectivo, un problema de las políticas públicas, de la planificación urbana y de la sensibilidad política. Nuestro país tiene una larga tradición de lucha por el derecho a la vivienda. Es un derecho constitucional desde 1968. En relación a la vivienda, hemos construido una identidad basada en la justicia social, la solidaridad y los derechos, desde las cooperativas de vivienda, los movimientos barriales, sociales y gremiales. Como país tenemos un largo camino solidario en este aspecto.

Sin embargo, miles de compatriotas siguen sin tener un techo donde refugiarse, sin tener una puerta que abrir o un espacio propio para descansar. Todavía hay miles de personas que viven en condiciones precarias, que pagan alquileres imposibles o que esperan años por una solución habitacional. Las políticas públicas han contribuido enormemente a generar mejores condiciones de acceso al suelo y a la vivienda. Los distintos gobiernos han avanzado, pero continúa siendo insuficiente.

Montevideo, como centro de la movilidad humana a nivel país, debe dar cuenta que otra forma de habitar es posible y eso nos obliga a asumir que la desigualdad en el acceso al suelo y a la vivienda sigue siendo un problema común a todas las partes y para los diferentes ámbitos de gobierno, tanto nacional como departamental. En Montevideo hoy enfrentamos un desafío doble. Por un lado, atender el déficit habitacional que ha aumentado y dejado altos niveles de segregación, indigencia y precarización. Por otro, una ciudad que de manera exorbitante no para de construir viviendas en sueros integrados a las dinámicas del departamento, con desarrollo de múltiples tecnologías, pero con una lógica exclusiva de mercado inmobiliario. La vivienda promovida hoy no se traduce en acceso real para los sectores trabajadores y populares. Es necesario discutir con honestidad y admitir que estamos teniendo un problema de equidad.

Uruguay no puede resignarse a que el derecho a la vivienda dependa de la suerte o de los ingresos. Necesitamos una política nacional de hábitat integral, participativa y sostenible, donde la cooperación y la autogestión sigan siendo pilares fundamentales. Hoy la intendencia de Montevideo continúa siendo el único gobierno departamental que desde hace muchos años tiene una cartera de tierras públicas. Podemos seguir mirando la ciudad como un negocio o animarnos a verla como lo que realmente es: un bien común, un espacio para convivir y para cuidar la vida, donde la política esté siempre al servicio de la gente. Muchas gracias.

>> Tiene la palabra la señora Dila Fabiana Berros.

Gracias, señor presidente. Primero decirles que esta este es un tema que que muchos de los que conocen mi trabajo social sabe que teníamos una brigada solidaria y construíamos ranchitos de madera con techo de chapa para sacar las personas de situación de calle. Sabíamos que nos valían eh que era muy poco lo que podíamos aportar. La gente nos donaba las tablas, los clavos y las chapas las donaba eh Pepe Mujica para que pudiéramos sacar a las personas en situación de calle. Entonces, es un tema que conozco muy de cerca y verlos en el momento en que le entregábamos, se paraban en la puerta y esperaban 5 horas a que tuviéramos de termináramos de armar el rancho, que era lo que nos llevaba. y verlos cuando entraban al ranchito como que les habíamos construido una mansión, era algo que que nos conmovía de verdad y que habrá sido poco, pero fue lo que hicimos para poder ayudar a esas personas.

E hoy es un día en el que no sé si si no sé si celebrar o cómo recordar el día de las personas sin techo. Me parece que más que eso, eh, es una jornada que no es una jornada meramente simbólica, es un día que nos obliga a mirar de frente una de las realidades más duras que enfrenta nuestra sociedad, la de quienes viven en la intemperie, sin un lugar propio donde descansar, protegerse o sentirse parte de la sociedad y de sus costumbres. Detrás de cada persona que duerme en la calle hay una historia de vida marcada por exclusión, pérdida, sufrimiento, adicciones y el tema anterior tratado, la salud mental, pero por una enorme pero con una enorme capacidad de resistir y de querer seguir viviendo a pesar de las condiciones materiales.

Hablar de situación de calle es hablar de derechos, del derecho de un techo digno al trabajo, al abrigo, a la salud y sobre todo al reconocimiento. Porque lo más doloroso de vivir en la calle no es el frío, es la indiferencia, es nuestra ausencia como sociedad y su organización como estado. Montevideo no es ajena a esta realidad. Sus veredas, plazas y rincones son fieles testigos. En estos últimos años hemos visto el aumento de las personas en situación de calle y desde la junta también tenemos un papel importante y que no quede reducido a palabras, sino a reforzar nuestro compromiso social y político donde nadie quede afuera.

Ser parte de una ciudad bella en plazas y en edificaciones, pero que no logra aún abrazar y proteger a quienes más lo necesitan no es una ciudad disfrutable. Montevideo no retrocede en su espíritu solidario tratando de avanzar con justicia social, con compromiso humano y con la certeza de que un techo digno no es un privilegio, es un derecho. Y mientras haya una persona durmiendo a la intemperie, esta junta seguirá alzando la voz por los que no la tienen. Gracias, señor presidente.

No habiendo más asuntos, se levanta la sesión.