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Este vídeo que estás a punto de ver es terrorífico, ya te lo adelanto, porque vamos a leer el manifiesto que ha publicado Palantir en su cuenta oficial, que es, para que no lo conozca, una de las empresas más siniestras de este siglo XXI en el que estamos viviendo.
Probablemente va a definir este manifiesto y esta empresa cómo vivimos durante las próximas décadas y cómo se va a definir esta era de tecnofeudalismo en la que estamos entrando poco a poco a vivir. Mucha atención a este vídeo porque es espeluznante, sobre todo por lo que avanza de cómo puede ser el futuro.
Para quien no lo conozca, breve introducción. Palantir es una empresa de software y de análisis de datos fundada en 2003, justo después del 11 de septiembre de 2001, con dinero de la CIA, entre otros inversores. Sus sistemas lo que hacen es gestionar operaciones militares, deportaciones masivas, vigilancia de fronteras, bases de datos masivas de inteligencia en medio mundo. Esto es la infraestructura invisible del poder en el siglo XXI.
Y en este abril del 2026, su CEO, su jefe, Alex Carp, ha publicado en la cuenta oficial de la empresa de X de Twitter un manifiesto de 22 puntos que resume su libro La República tecnológica, que llegó a ser número uno del New York Times, libro supervendido, un manifiesto que es en esencia uno de los documentos más reveladores y al mismo tiempo más aterradores que ha producido el capitalismo tecnológico en mucho, mucho tiempo. Vamos a leerlo punto por punto y vamos a ir comentándolo.
Dice así: Primer punto, Silicon Valley, es donde están todas las empresas tecnológicas de los Estados Unidos, pero que realmente llegan al mundo entero y que nos están definiendo al mundo entero y que tienen datos de nosotros del mundo entero. Dice: "Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su ascenso. La élite ingenieril de Silicon Valley tiene la obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación."
Empecemos por aquí porque la primera tesis del manifiesto lo que pretende decir es que con toda la claridad del mundo, las empresas tecnológicas deben de alguna manera ponerse al servicio del aparato militar del Estado, en este caso de los Estados Unidos, no como opción, sino como obligación moral. Lo llama una deuda con la nación. Y cuando una empresa de vigilancia masiva, que ahora está operando con el servicio paramilitar de Donald Trump, y con todo tipo de barbaridades como en Israel contra los palestinos, etcétera, cuando una empresa de vigilancia masiva y las peores cosas ni siquiera sabemos qué hacen, habla de deudas morales con el Estado, lo que está describiendo es una cosa muy peligrosa, que es una especie de fusión entre el poder empresarial corporativo y el poder militar estatal, que tiene un nombre y no es innovación, es militarismo.
Continúa. Dos, "Debemos rebelarnos contra la tiranía de las aplicaciones." Aquí la cosa se vuelve curiosa porque Palantir se empieza a quejar de que el iPhone ha limitado nuestro sentido de lo posible. Bueno, claro, porque lo que ellos ofrecen en su lugar no son aplicaciones para conectar a gente, son sistemas de armas impulsados por la inteligencia artificial. En la narrativa de la empresa de Palantir, el problema no es que la tecnología está al servicio del capital, el problema es que no está suficientemente al servicio del ejército.
Punto tres, "El correo electrónico gratuito no es suficiente. La decadencia de una cultura o civilización y en efecto de su clase gobernante solo será perdonada si esa cultura es capaz de entregar crecimiento económico y seguridad para el público." Algo que ya te empieza a dar bastante miedo porque lo que están diciendo aquí es que el modelo de Silicon Valley basado en servicios gratuitos para el usuario es traición y que la alternativa es dar más seguridad a algún proyecto que tenga que ver con, por ejemplo, construir armas. Esta sería de alguna manera la deuda que quieren saldar.
El punto cuatro dice: "Los límites del poder blando de la retórica altisonante por sí sola han sido expuestos. La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que un atractivo moral. Requiere poder duro y el poder duro en este siglo se construirá sobre software." Traducción: la diplomacia, el multilateralismo, estas cosas que venían funcionando hasta ahora, los derechos humanos, el derecho internacional, todo eso es palabrería, dicen. Ahora lo que se necesita es poder duro, fuerza. Y la fuerza ahora dice, se llama inteligencia artificial, software y ellos la tienen y por lo tanto hay que comprársela.
Punto cinco, "Esto es el corazón del negocio. La pregunta no es si se construirán armas de inteligencia artificial, es quién las construirá y con qué propósito." Bueno, con esto estoy de acuerdo. Lo que me da miedo es que las construyan ellos. Dicen: "Nuestros adversarios", se refiere a China, "no pausarán para entregarse a debates teatrales sobre los méritos de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas militares y de seguridad nacional. Procederán simplemente a hacerlas."
Esto es el argumento más viejo del mundo y que se vio también con la energía, con las bombas nucleares, por ejemplo, el decir que claro, si no lo hago yo, lo hará alguien peor. China lo hará, Rusia lo hará. Nosotros tenemos que hacerlo primero. Es el argumento que usaron para justificar, como os decía, la bomba atómica, para justificar la guerra de Vietnam, porque si no la invadiría eh Rusia, la Unión Soviética, para justificar la invasión de Irak y que ahora están usando exactamente igual para justificar que una empresa privada diseñe sistemas automatizados de selección, por ejemplo, de blancos militares sin supervisión democrática alguna.
Estamos hablando de que se están desarrollando algoritmos de software por parte de esta empresa que directamente deciden si un objetivo tiene que ser eliminado, es decir, asesinado o no, en función de un algoritmo. Ni siquiera hay una persona ya que tenga que apretar un gatillo. Es la despersonalización absoluta de la guerra. Y esto nos lleva a un escenario que es que ni siquiera somos capaces de imaginar las auténticas barbaridades que podemos ver, podemos ver en el futuro de la guerra.
Punto seis. "El servicio nacional debería ser un deber universal." El manifiesto, por supuesto, pide el retorno del servicio militar obligatorio para todos, universal. Y pensadlo de verdad, una empresa privada sin cargo electo, nadie ha votado a esta empresa, sin mandato democrático, diciéndole a los Estados, que depende mucho de ella, porque cada vez le compran más servicios, cómo deben organizarse y lo dice como si fuese una gran propuesta, incluso progresista, diciendo que compartir el riesgo y el costo de la defensa. De verdad que el riesgo es el el cinismo, perdón, es mayúsculo. La empresa que gana miles de millones con cada guerra hablando de compartir riesgo.
Los puntos 7, 8 y 9 los podemos agrupar porque van más o menos en la misma dirección. Dicen que el ejército merece mejor tecnología, los funcionarios públicos están mal pagados y hay que tener más tolerancia con las figuras públicas que cometen errores, dicen. [resoplido] Bueno, dicho así podría sonar hasta razonable, pero claro, en boca de Palantir, de esta empresa significa algo muy, pero que muy concreto. Esto es que los políticos aliados de Donald Trump no deberían ser criticados, que el Estado debería gastar más dinero en contratistas militares como Palantir y que hay que dejar de pedir cuentas a quienes ejercen el poder. Que hay que confiar, hay que tener una especie de emperador. ¿Qué es eso de tantas restricciones? ¿No? Que en este caso Donald Trump haga lo que quiera.
El punto 10 merece la atención porque es un poco más útil. Dice: "La psicologización de la política moderna nos está llevando por mal camino." Lo que Palantir está atacando aquí es la idea de que la política pueda ser un espacio de expresión personal, de identidad, de búsqueda de sentido. Para él eso es una distracción, una enfermedad. La política debe ser fría, [carraspeo] debe ser técnica, orientada a resultados medibles y los resultados que le interesan a Palantir, por supuesto, son muy concretos: contratos, armas, vigilancia, datos de la mayor cantidad de personas posibles, poder al fin y al cabo.
Vamos al punto 12. Dice: "La era atómica está terminando. Una era de disuasión construida sobre la inteligencia artificial está a punto de comenzar." Esta es la tesis central del negocio de Palantir. El siglo XX, dicen, fue el siglo de la bomba atómica como garante del equilibrio de poder global. El siglo XXI será el de la inteligencia artificial. Y quien controle esa inteligencia artificial controlará, por lo tanto, la guerra. Palantir quiere ser el Estado. No, no, no un Estado. O sea, si es que el futuro que nos aguarda no va a ser el futuro al que estamos, el presente al que estamos acostumbrados, en el que son los Estados quienes tienen la bomba nuclear y entre ellos son los que se disuaden, ¿no? A partir de ahí va a ser una empresa privada. Claro, el problema es que en una empresa privada no hay democracia. En una empresa privada manda a los accionistas y quién es el accionista mayoritario, es decir, el que tenga mayor cantidad de participación, por lo tanto más dinero y más poder, es quien manda. Y ahí no se le pregunta a la gente si te parece mejor o peor. Tú asumes lo que hay. ¿Qué es lo que ocurrirá si en el futuro quien tiene de verdad el poder y el poder absoluto, porque el poder que te organiza la información de todo el mundo en tiempo real, datos que ni siquiera tú mismo conoces sobre cómo te mueves, cómo hablas, cómo, no sé, haces absolutamente todo, que ese poder lo tenga una empresa que no está bajo escrutinio público, a la que no se puede votar para que se vaya, es peligrosísimo.
En el punto 14 dicen: "El poder americano ha hecho posible una paz extraordinariamente larga." Esta es la frase, digamos, más ideológicamente cargada del manifiesto y también la más falsa y lo sabéis perfectamente, porque la idea de que Estados Unidos ha garantizado la paz mundial durante el último siglo ignora deliberadamente las decenas y decenas de guerras que ese mismo poder ha provocado, financiado o librado directamente desde Corea hasta Vietnam, Irak, Afganistán, Libia, Siria, ahora mismo Irán. La paz que describe Palantir es la paz de los que no han sido bombardeados y ya sabemos a quiénes no se bombardea: a los Estados Unidos mismo o a los aliados de Estados Unidos. Y ya ni siquiera eso, porque Donald Trump amenaza con invadir Groenlandia, ya lo sabéis.
Y aquí llegamos al punto 15. Dice: [risas] "Esto es esto es de locos. La neutralización de posguerra de Alemania y Japón debe deshacerse." Esto es bueno, directamente, o sea, no hay no hay eufemismo posible. Una apología del rearme de las dos potencias del eje de la Segunda Guerra Mundial. Palantir está diciendo que fue un error desarmar a Alemania tras el nazismo, que fue un error hacer que Japón renunciase a la guerra en su Constitución tras el imperialismo que devastó Asia y concretamente China, y que el pacifismo alemán y japonés es el problema, no la guerra, eh, el pacifismo.
Más de 200.000 personas en Reino Unido firmaron una petición para que su gobierno rompa los contratos con Palantir después de leer esto. Y no me extraña. Parlamentarios británicos compararon este manifiesto con, dijeron, desvaríos de un supervillano. Yanis Varoufakis, no sé si os acordáis de él, fue ministro de finanzas griego, escribió en sus redes sociales diciendo: "Si el mal pudiera tuitear, este sería el contenido." Y el investigador sobre populismo, eh, Cas Mudde, lo llamó directamente tecnofascismo y añadió, además, que Europa debería romper todos sus contratos con esta empresa de inmediato. Spoiler: no lo hemos hecho. Y porque llegan a todos lados los contratos, eh, a todos lados. Es de locos lo que lo que viene. Por eso yo cuando estamos discutiendo las chorradas del día, si Donald Trump ha dicho que es, si ha subido una imagen con inteligencia artificial, si en España ha habido un rifirrafe entre dos políticos, después ves esto y enmudeces. Dices: "El mundo que nos espera es terrorífico, a no ser que hagamos algo."
Después los puntos 16 y 17 los pasamos un poco más rápido, pero también dice mucho. Dice básicamente: "Hay que aplaudir a Elon Musk por sus ambiciones narrativas y Silicon Valley debe involucrarse en combatir el crimen violento." En fin, esto último en boca de la empresa que vende sistemas de vigilancia a la policía de medio mundo, pues no es un consejo, no sé, filantrópico, es publicidad de sus servicios. Es decir, nosotros tenemos las herramientas para vigilaros a todos. Déjennos entrar en vuestras ciudades, en vuestros datos, en vuestras comisarías.
Y ya llegamos al final del manifiesto con los puntos, vamos al 20-21, en los que se resume la ideología de fondo que hay aquí con total descaro. El punto 21 dice, por ejemplo: "Algunas culturas han producido avances vitales, otras permanecen disfuncionales y regresivas." Y el punto 22, donde dice: "Debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y hueco." Esta es la arrogancia supremacista. Yo creo que es que ni siquiera están disimulando arrogancia supremacista, y esto es la cuenta oficial de Palantir, eh, arrogancia supremacista en su forma [carraspeo] más pulida, sin decir nombres, sin señalar explícitamente a ningún pueblo ni cultura, pero el mensaje es inequívoco. Dice: "Hay culturas inferiores." Está diciendo Occidente o, más bien para él, Estados Unidos, como si representase Estados Unidos a Occidente, es superior y hay otras culturas que son inferiores. Y después continúa con esta locura de que eh la tentación superficial del pluralismo vacío, la diversidad es un obstáculo y nosotros los tecnócratas de Silicon Valley somos los custodios de la cultura de la que merece la pena de verdad, que produce avances vitales. Bueno, amigos, esto ya no es ni siquiera manifiesto ni filosofía, esto es racismo, pero con calcetines de marca porque son todos multimillonarios completamente emancipados de la realidad. Mi cultura es la buena, lo mío es lo bueno, lo otro es lo malo y debe ser extirpado. Pluralismo vacío, ¿no? Este discurso tú lo pones en el siglo XX, ya sabéis a quién habría recordado. A un tipo con bigote, un pintor austriaco.
Dave Karp, lo leía antes, profesor de la Universidad de George Washington, lo ha resumido de la siguiente manera. Dice: "El mensaje del libro y del manifiesto", o sea, del libro. Esto es un resumen que han publicado para que se conozca todo el mundo, pero este es el libro, es el eh que Palantir básicamente quiere ser el fabricante de armas del próximo siglo, el futuro de la industria armamentística que reside en el software y la y todo lo demás es pura palabrería. Estados Unidos, bueno, enemigos de Estados Unidos, malos. Poder duro, bueno. Poder blando, malo. Multimillonarios tecnólogos, buenos. Pedir responsabilidades a las élites, malo. Occidente, bueno, yo diría Estados Unidos, bueno, y el resto completamente malo." En estas pocas frases se desmonta de golpe 200 páginas de filosofía de aeropuerto, cuyo resumen es que los multimillonarios de Silicon Valley y los multimillonarios que han desarrollado estas tecnologías y que ahora son más ricos que nunca, hagan lo que quieran con el mundo, incluso exterminar, porque claro, ese pluralismo vacío nos sobra un poco, ¿no?
Pero hagamos algo que el manifiesto no hace. ¿Qué es poner esto en contexto real? Porque Palantir no es una empresa que escribe manifiestos filosóficos de una torre de marfil, no son un think tank que simplemente escriben y ya está. No, no. Palantir tiene contratos, muchos contratos pagados con dinero público y que matan gente. Su software, un software que tiene que se llama Maven, diseñado junto a modelos de inteligencia artificial, es el sistema que el ejército de los Estados Unidos utiliza, atención, para identificar objetivos y planificar ataques militares en Oriente Próximo. No es una exageración, eh, lo ha confirmado el propio Pentágono. En un memorándum de marzo del 2026, el Departamento de Defensa, bueno, ya se llamaba Departamento de Guerra, que Donald Trump le ha cambiado el nombre, estableció que Maven era el sistema militar central de los Estados Unidos, un sistema desarrollado por una empresa privada que controla todos esos datos. Y este sistema ya ha cometido crímenes, pero claro, si los comete un sistema, ¿a quién mandas a la cárcel? Está claro que si un soldado comete un crimen de guerra puede ser juzgado. Si el crimen de guerra lo comete un software, una IA, ¿a quién mandas a la cárcel? A la IA.
El 28 de febrero de 2026, era un sábado, día lectivo en Irán, la escuela Shaher Tayeb en la ciudad de Minab estaba llena de niños y sobre todo de niñas, esperando a que sus familias los recogieran porque los bombardeos habían suspendido las clases. Tres misiles Tomahawk cayeron sobre esa escuela. 175 muertos, la mayoría niños y niñas, pequeños, según fuentes del propio ejército estadounidense que no han reconocido que ha ocurrido. Dijeron: "Vaya, qué lástima." En fin, baja colateral, no puede ser más sinvergüenza. 170 niños muertos y tú dices: "Bueno, en fin." Bueno, pues resulta que han reconocido que el software de clasificación de objetivos tenía registrada esa escuela como infraestructura militar desde el 2013, cuando todavía compartía edificio con unas instalaciones militares cerca. Nadie, ni humano ni máquina, había actualizado esa clasificación y Maven seleccionó el objetivo y los humanos dijeron: "Bueno, para adelante, supongo que tendrá razón la inteligencia artificial."
Esto es lo que está haciendo hoy en día en la práctica Palantir. Mientras Carp escribe sobre el ocaso de las aplicaciones, del correo electrónico, la deuda moral que tenemos con Silicon Valley, su software decide a quién bombardear y a quién no. Y cometer crímenes de guerra como acabar con la vida. Es que no me entra la cabeza que ahora que un niño de 5 años viva o muera, pueda crecer, ser adolescente, enamorarse de alguien, tener hijos, envejecer, trabajar, eh, no sé, disfrutar de la vida, depende de que un algoritmo, ni siquiera un humano, decida que esto tiene que ser bombardeado. Una vida entera que se desvanece así en nada.
Y no solamente el Oriente Próximo, eh, el mismo Carp ha confirmado públicamente que Palantir trabaja con el ejército israelí, ¿sabéis dónde? Pues claro, en Gaza. Amnistía Internacional lleva años acusando a la empresa de participar en violaciones de derechos humanos. Le han dado una puntuación inversores eh como la de MSCI de 2 sobre 10, libertad civil y derechos humanos, que para que te den eso un fondo de inversión tienes que ser, vamos, la auténtica podredumbre moral.
Y en Estados Unidos, Palantir también es el principal motor del estado policial migratorio que Donald Trump ha instaurado en este segundo mandato. El ICE, servicio de migración, este servicio paramilitar ha adjudicado por la vía urgente un contrato de 30 millones de dólares a Palantir para desarrollar lo que llaman Immigration OS. Atención a esto, eh, un sistema de vigilancia masiva en tiempo real de toda persona migrante en suelo estadounidense. ¿Qué hace el sistema? Cruza bases de datos de la seguridad social, de la sanidad, de la vivienda, de las redes sociales. Hoy en día que estamos todo el día con el teléfono móvil, escribiendo WhatsApp en Instagram, en Facebook, viendo TikToks, todos esos datos los lee también, que es donde pueden conocer al momento dónde estás, además de los datos de lectores de matrículas de coche y sobre todo datos biométricos, tele en la cara. Tú sabes que tenemos una cámara, ¿no?, en el teléfono móvil que te está grabando constantemente o que puede ver tus rasgos biométricos cada vez que lo desbloqueas. Rasgos físicos, color de ojos, cicatrices, tatuajes, todo, todo te conoce mejor de lo que te conoces tú mismo y lo llevas en el bolsillo todo el día. Bueno, pues todo eso son datos que el gobierno va a tener a través de esta ingente cantidad de capacidad de la inteligencia artificial para todos esos datos que son inconmensurables, que no puedes ni siquiera entender cómo puñetas hay tanta cosa, es capaz de medirlos, de ordenar datos. El poder del siglo XXI va a ser la capacidad de ordenar datos. Y esto no solamente está hecho para inmigrantes sin papeles, que Donald Trump dice que son todos malvados, bla bla bla. Está hecho para todos los migrantes y según expertos en privacidad digital para prácticamente también, porque si lo haces con unos, pues dices, bueno, pues ya que estamos, lo hacemos con todos, para toda la población estadounidense, dado que el sistema rastrea los movimientos de los conductores en ciudades donde vive el 75% de los adultos del país, sean o no sean inmigrantes.
Paul Graham es uno de los inversores más respetados de Silicon Valley y le dijo a los programadores que se mantuvieran alejados de Palantir. Dijo: "Si eres un programador de primer nivel, hay muchísimos otros lugares donde puedes trabajar, además de la empresa que construye la infraestructura del estado policial." ¿Por qué es eso? El estado policial. Esto después hablan de freedom, de libertad. Viva la libertad, [ __ ] dice Javier Milei, mientras también, por cierto, quiere vender Argentina a Palantir. Pero no hay nada de libertad en un estado policial en el que controlan absolutamente todo lo que haces simplemente porque pueden. Y estamos, insisto, al principio de lo que está por al principio.
La respuesta de Palantir a esto fue publicar un comunicado de 2000 palabras justificándose. Eso es lo que hacen cuando alguien con credibilidad, como este inversor que os decía, les pone un espejo delante y dice: "Por favor, no trabajen con ellos."
Hay que hablar de Peter Thiel porque hemos hablado solamente del CEO, del jefe ejecutivo de la empresa. Pero Peter Thiel, que tengo otro vídeo hablando en el canal sobre él bastante, seguiremos hablando mucho sobre él, no solamente el cofundador de Palantir, sino que es el arquitecto de una red de poder que lleva décadas construyéndose y que hoy ha llegado al corazón del gobierno más poderoso del mundo. Es un tipo, en fin, es este de aquí. Atención al titular: "El magnate ultra Peter Thiel reta al Papa en Roma. Charlas secretas sobre el anticristo para frenar la regulación de la IA." Ahora está obsesionado con el asunto del anticristo este tipo. O sea, son multimillonarios con una cierta locura y un loco, bueno, te puede dar miedo si te lo cruzas por la calle, pero es que este no es que te lo cruces por la calle, es que te lo puedes cruzar en el teléfono móvil porque puede saber todo de ti. Eso es lo que más miedo te da y está obsesionado con el anticristo. Bueno, pues resulta que este tipo financió con 15 millones de dólares las campañas al Senado de JD Vance, que os sonará precisamente por ser hoy el vicepresidente de los Estados Unidos. Sin Peter Thiel, Vance probablemente no era senador y y si no hubiese sido senador, probablemente nunca habría llegado a la Casa Blanca. Es decir, la cadena es directa. Además, Peter Thiel fue también uno de los primeros donantes de Donald Trump en el 2016. Ya veis que se junta con lo mejorcito de lo mejorcito.
¿Y qué pensaba Peter Thiel de la democracia mientras hacía todo esto? Bueno, pues él mismo lo ha escrito, eh, tampoco hay mucho misterio. Dice cosas como: "Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles." No es una confesión arrancada, una cosa que ha dicho mientras lo apretaban en una entrevista, no, esto es una convicción publicada, defendida, reiterada. Para Peter Thiel, los mercados deberían estar aislados de la voluntad popular. Las decisiones importantes no deberían tomarse en elecciones de gente votando. Deberían tomarse en salas de juntas por multimillonarios, por supuesto, como él, por gente como él. Y por él, sobre todo.
Esta idea tiene un nombre en los círculos donde se mueve Peter Thiel. Le han puesto el nombre de la ilustración oscura. Su principal ideólogo es un tipo que se llama Curtis Yarvin, un programador de San Francisco que propone reemplazar la democracia liberal, dice, por esto es verdad, eh, por monarquías corporativas donde ciudades y territorios sean gestionados no por democracia, sino como empresas privadas, por una especie de monarca CEO que manda de manera absoluta y como mucho intervenido por su junta de accionistas, que son los que ponen dinero. Yarvin escribió bajo seudónimo durante años ganando seguidores en foros marginales de internet y hoy en día esos seguidores incluyen al maldito vicepresidente del gobierno de los Estados Unidos. La cadena es esta: Yarvin elabora las ideas, Peter Thiel las financia con mucho dinero y las conecta con el poder. Y JD Vance pues es un tipo al que con ese dinero y con esa influencia política lo han puesto al frente de una de las presidencias, vicepresidencias más importantes del planeta entero. Y alrededor de esta red toda una constelación de tecnoligarcas que comparten en distintos grados la misma desconfianza hacia la democracia y el mismo apetito de poder. Sam Altman, no suena, es el jefe de OpenAI, la empresa que ha creado ChatGPT, conocido por todo el mundo. Y los más, estuvo metido, que se instaló en el corazón del Estado cuando financió a Donald Trump. Fíjate, Donald Trump financiado por 270 millones de Elon Musk. JD Vance financiado por los millones también de Peter Thiel, de todos intervenidos por estos ultramillonarios. La democracia es una cosa un poco de broma en los Estados Unidos, pero es que cuando empiezas a rascar un poco más ves que es peor de lo que pensabas. Todos ellos ahora con posiciones en o alrededor del gobierno federal más poderoso de la Tierra. Todos ellos con modelos de negocio que dependen de la ausencia de regulación democrática sobre sus actividades, que cada vez abarcan más y más y más y más. Esto no es una conspiración, esto es perfectamente visible. Perfectamente visible. Yo soy mi OPE, me quito las gafas y se sigue viendo perfectamente. Solo hay que escuchar, tener un poco de tacto.
Y precisamente por qué es visible es todavía más preocupante. El ideólogo del Kremlin, Alexander Dugin, publicó su propia valoración del manifiesto este que acabamos de leer de Palantir y dijo algo que merece la atención. Dijo: "Palantir es mucho más importante que Donald Trump. Trump es un peón insignificante. Palantir es el plan para salvaguardar el dominio en declive de Occidente por medios radicales." Cuando, vamos a ver, cuando el ideólogo de Putin te llama más peligroso que Donald Trump en este momento es que has conseguido algo, eh. Y no precisamente algo bueno.
Porque hay una pregunta que este manifiesto, este libro, eh no responden, que Carp y Peter no responden, es quién controla Palantir. Eh, desde luego, no son los ciudadanos estadounidenses, no son los parlamentarios europeos preocupados que han firmado contra ellos, no son los médicos que usan sistemas de datos controlados por ellos, no son los inmigrantes cuyas vidas dependen de sus algoritmos, no son los niños de la escuela que cayeron en Irán, no. Palantir obtuvo más de 18.800 millones de dólares en contratos del gobierno estadounidense en 2025. 18.800 millones. Ya estamos en eh esa ese número 18.800 millones que es difícil incluso de imaginárselo. ¿Cuánto dinero es eso? El 55% de sus ingresos dependen de contratos estatales con el Estado de los Estados Unidos y sin embargo no rinde cuentas ante el Estado, rinde cuentas ante sus accionistas, ante Peter Thiel, Carp, ante el mercado.
El investigador francés Olivier Tesquet lo ha dicho de la siguiente manera: "Palantir aspira a convertirse en el sistema nervioso del próximo orden mundial." Descripción perfecta del negocio. Sus sistemas están funcionando en Gaza, en el Canal de la Mancha, hospitales británicos, fronteras estadounidenses, los teléfonos móviles de medio mundo. Su software ya decide quién es objetivo militar y quién no, quién es un migrante a deportar o quién no, qué datos médicos cruzar con qué bases policiales. Lo que el neoliberalismo hizo fue sustraer la economía, separarla del control democrático y lo que Palantir está haciendo es sustraer al ciudadano mismo. No es ni siquiera una diferencia de grado, es una diferencia de naturaleza que lo cambia absolutamente todo.
La periodista española Marta Peirano, me gustan mucho sus libros, los recomiendo, os recomiendo todo lo que lo que escribe, también escribe eh eh artículos de vez en cuando. Lo explica de la siguiente manera. Dice: "Para revertir esto no bastaría simplemente con regular a Palantir. Habría que destruir las bases de datos que han acumulado ya que las tienen en sus manos, porque esas bases de datos son el verdadero poder. El software se puede cambiar, los contratos se pueden romper, los datos biométricos, los perfiles de vigilancia, los historiales de movimientos de millones de personas, todo eso se puede deshacer." Sí, más de 200.000 personas en el Reino Unido lo entendieron, firmaron la petición y esa que os decía antes. En Europa, la Unión Europea, hay un debate tímido sobre eso. El Ministerio de Defensa español, por cierto, tiene contratos con ellos. El sistema de salud británico también, bla, bla, bla. La inteligencia francesa también tiene contratos con ellos. Todo el mundo tiene. Y si se rompiese todavía habría que trocear.
Yo utilizo siempre la metáfora de en el siglo XIX hubo la hubo la idea que se me caen hasta las cosas de lo nervioso que estoy. El siglo XIX había la idea de la lucha contra eh contra el absolutismo y en los estados liberales lo que hacían era trocear el poder del monarca absoluto que decía sobre todo. Y entonces vinieron los estados de derecho, el que había un poder ejecutivo, legislativo, un judicial. Después había el cuarto poder que era el periodismo y de repente la democracia se ensancha. Es el momento de mayor crecimiento de las sociedades, del estado de bienestar, cuando el poder está más repartido, igual que la riqueza cuando está más repartida, son los momentos de mayor desarrollo social. Es un momento bueno, de crecimiento, de mejora de la vida, de millones y millones y millones. Bueno, estamos en un momento parecido porque ese autoritarismo, ese absolutismo, ya no va a residir en el Estado ni en el monarca por la gracia de Dios. Va a residir en la empresa privada como esta y no es la empresa privada en general, no es eh la charcutería del barrio, no no es una empresa privada que controla datos de todo el mundo y que va a ser tan poderosa que va a ser en la práctica mucho peor que el peor de los dictadores del siglo XX o de los autoritarios eh gobernantes monárquicos absolutistas del siglo XIX. Van a tener todo el poder. Entonces, ¿qué hay que hacer? Hay que trocearlo. Hay que trocearlo. Hay que hacer una revolución liberal también. Pero en el siglo XXI.
De hecho, de todo esto que estoy hablando, hablo muy largo y tendido en este nuevo libro, Civilización o barbarie, la batalla por el futuro de la humanidad. Intenté condensar todo este tipo de cuestiones porque son las que me obsesionan ahora porque van a definir el futuro del mundo. Y mientras yo digo eso, Peter Thiel ahora se acaba de comprar un casoplón en Buenos Aires reuniéndose con Javier Milei observando un país que dice: "No, es un experimento libertario." Bueno, es un experimento en el que pretenden vender a cachos, trozos para que puedan hacer como sus propios países de alguna manera soberanos en el sentido de soberanía que dependa del dinero, de haberlo comprado.
Esto es a lo que nos estamos enfrentando y el manifiesto que han publicado aquí abiertamente, no sé cómo se han atrevido a publicarlo, no sé el principio, realmente lleva años construyéndose, pero por primera vez empiezan a decirlo en voz alta con todas las letras en una cuenta corporativa oficial de la empresa. Ya ni siquiera se disculpan o disimulan porque ya están dentro de todo. Ejército del Estado, de las fronteras, del móvil, los hospitales, bases de datos de millones y millones de personas que nunca firmaron ningún contrato con ellos, pero son parte de países que sí han firmado contratos.
No, la pregunta no es si Palantir es peligroso, es evidente que sí, eso lo sabemos de sobra. La pregunta es que si las democracias que han firmado contratos con ellas, entre las que está nuestro país, por desgracia, eh, entienden a qué se están enfrentando y si lo entienden, si van a ser capaces de darle al freno de mano y determinar esta locura en algún momento o por lo menos prepararse para lo que está por venir, porque insisto, es muy pero que muy peligroso. Ya no os doy más la chapa. Creo que esto es un temazo del que podríamos estar hablando horas y horas. Seguiré hablando largo y tendido sobre esto en el canal porque creo que merece la pena. Y como os digo, si queréis más información sobre el asunto Civilización o barbarie, la batalla por el futuro de la humanidad, hablo de este tema mucho más largo y tendido. Así que amigos y amigas, gracias por haber llegado hasta aquí. Si has llegado hasta aquí, pónmelo en los comentarios que has llegado hasta el final, que ha sido un vídeo largo y me va a hacer ilusión ver que me habéis acompañado hasta el final de todo. Y muchas gracias por estar aquí. Nos vemos en el siguiente vídeo. No.