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Donde tú me ves. Dígaselo, por favor. Yo quiero estar en esos lugares donde tú me ves. Quiero alcanzar las dimensiones. Quiero ser lo que tú dices que soy. Quiero poseer lo que tú me has entregado. Yo lo dejé abandonado. Quiero atraer a mí bendición eterna. Quiero que tú hagas de mí, Señor, lo que a ti te place. Quiero siempre vivir en los caminos de la salvación, del gozo, de la fidelidad, de la entrega, de la pasión. Quiero entregarte, Dios amado, en cuerpo y en alma. Quiero entender la planificación que tú tienes para mí.
Dígale el Señor, "Señor, yo entro a romper, arruinar, a destruir, abortar. Me llaman guerrero, me llaman hijo. Pero muchas veces yo no me creo que soy todo lo que tu boca dice. Muchas veces creo más en otro ser humano imperfecto como yo. Pero no hay ni la voz que clama realmente, hijo, vuelve a mí. Mírame a mí, enamórate de mí y haz conmigo. ¿Se acuerda que la Biblia dice? Con él haremos, ¿qué dice? Proezas. Pero usted quiere hacer proezas naturales, por eso no le funcionan y son momentáneas, porque usted quiere hacer proezas naturales. Por eso muchas veces cuando nosotros hacemos proezas naturales o nos afirmamos más en lo natural, nuestra felicidad es de corto tiempo. Pero cuando nos sumergimos en lo espiritual es a largo plazo. Amén. Sí.
Entonces diga conmigo, alma mía, alma mía, esta mañana, esta mañana vengo a hablar contigo. Vengo a hablar contigo. Dígale, "Tú no eres culpable de nada." "Tú no eres culpable de nada." Dígaselo otra vez. Tú no eres culpable de nada. Tú no eres culpable de nada. La situación es la culpable. Dígalo. La situación es la culpable. Sí. Porque usted busca excusa para sentirse libre. Sí.
Bienvenidos a todos los que están conectados. Se les bendice de verdad. Se les ama. A mis hijos les bendigo con poder y autoridad. Puede tomar asiento. Salúdese de un lado a otro. Que Dios le bendiga mucho.
Eh, hoy por la mañana puedes ponerte que te di. Hoy por la mañana eh oraba al Señor y le decía, "Señor, por un tema que hablábamos ayer, pero yo le decía al Señor, Señor, ¿qué necesita tu tus hijos hoy? He extrañado tanto predicar. No tienen la idea de verdad cómo he extrañado predicar. Yo sé porque me estaba ahogando por no hacerlo. Pero llega un momento y por el tema que hablábamos ayer empecé rápidamente a sacar solamente puntos y diga, "La culpa y la verdad." La culpa y la verdad son dos cosas diferentes. Puede tomar asiento.
Y vamos. ¿Cuántos conocen a Jonás? [Música] ¿Cuántos conocen a Jonás? ¿Cuántos han vivido en los tiempos de Jonás? Sí. Dice la Biblia que él estuvo a ¿dónde? En el vientre de un monstruo. Y usted está dentro de su propio vientre y de su mente llamado monstruo. [Música] Sí.
Dice la Biblia que él estuvo tres días, tres noches dentro del vientre de ¿qué? De la ballena. Sí. Él intentó, diga conmigo, Jonás intentó. Jonás intentó igual que yo. Igual que yo. No, no, no. Pero dígalo con convicción y con una relación íntima con Dios, diciendo, "Jonás intentó huir. Jonás intentó así como yo lo hago." Así como yo lo hago. Pero, ¿de qué huía Jonás? Mire, Jonás no huía de Dios. Jonás huía de su misión. Sí. Jonás no huía de Jehová de los ejércitos. Jonás huía de su propósito, de su asignación, de su verdad. Jonás lo único que quería era andar con sus amistades, porque él se dio cuenta que predicaba y a la gente no le importaba. Ay, Señor. Los liberaba y al día siguiente estaban haciendo lo mismo. Sí.
Llegó un momento que Jonás, escuche bien, llegó un momento que Jonás se fue tanto al lado contrario que él intentó resolver en el lado contrario lo que tenía que resolver en su lado real. ¿A cuánto nos ha pasado? ¿A cuánto nos ha pasado? Amén. Sí.
Entonces, fíjese bien, a Jonás le habían encomendado una misión. Mm. Gran. Diga conmigo, a mí me ha encomendado una misión, una misión, pero tengo miedo de cumplirla. Sí, porque no sé por dónde empezar. Gracias por mí. No sé por dónde empezar. Se me perdió el inicio. Y usted cree que tiene que irse al Génesis. Sí. Usted cree todavía que tiene que andar peleando con gigantes. Usted cree que tiene que andar rodeando las tierras saber quiénes son sus enemigos. Usted quiere ir a buscar donde hay frutos grandes, pero sin semillas quiere ir a buscar tierras donde plantar, pero sin semilla, sin abono, sin nada. [Música] Sí, sí me está entendiendo.
A Jonás se le había encomendado, ir óigame esto, porque esto a mí, Jesús, esto es para mí. a Jonás, su misión, [Música] su propósito lo frustró. [Música] ¿Cuántos sabemos que tenemos ministerio y el ministerio nos frustra? Ay, sí, porque sentimos que no estamos haciendo nada y nos sentimos culpables. [Música] Sí, porque es que aquí hay una contrariedad. Por eso le dije la culpa y la verdad. Sí, porque lamentablemente muchos siervos, entre comillas, vinieron a nosotros, nos dieron palabra, nos pusieron en lugares donde todavía no teníamos que estar, nos dieron una misión grande y poderosa, porque a veces los falsos profetas les encanta andar diciendo, "Vaya, pues yo veo en ti un ministerio grande, poderoso. Vas a tener una iglesia hasta de 20,000 miembros y no se conforma con siete perones tiempo. Cree que el ministerio se le está ahogando, cree que tiene que empezar en el estadio cuando tiene que empezar en la calle o adentro de su casa. ¿Cierto? Y lamentablemente la religión nos ha metido que tenemos que estar en una iglesia para cumplir un propósito divino. Cuando yo no encuentro que Jesús se iba a una iglesia o andaba buscando anfitriones para que prestaran su casa para andar predicando. Yo no encuentro a un Jesús que andaba diciendo, tocando puertas diciendo, "De prestas ahora tu casa me reúne gente porque me es necesario hablar palabra real." Yo no encuentro eso en la Biblia. Eso se lo inventó y lo tradujo un religioso cabezón. Jesús se iba a los parques. Jesús se iba donde había multitud de personas. ¿Y qué hacía él? Predicar. Esa es la encomienda que le habían dado a Jonás. Pero de ver a Jonás que la gente era terca. Señales así, por favor. La gente era terca. Señales, hermano. La gente era terca. Jonás, ¿qué hizo? Huyó. ¿Cuántos hemos huido? Ah, dice la Biblia que él se enojó y el enojo, a mí usted no me va a mentir, el la frustración nos enoja y el enojo nos frustra. ¿Sí o no? ¿Por qué? Porque acuérdese que Jonás lo mandaron para Nínibe, pero Nínibe era un pueblo rebelde. Nínibe era un pueblo cabezón, ¿sí o no? Nínibe no quería nada con Dios, ¿sí o no?
Entonces, fíjese bien, ¿qué es la culpa? La culpa es un sentimiento interno que surge cuando la persona percibe como transgresión de una norma, ley o una expectativa. Yo sé que usted está expectante a lo que Dios quiere hacer en su vida y usted quiere que Dios obre en su vida. Usted quiere que Dios le traslade a dimensiones grandes, poderosas, maravillosas. Yo sé que usted se mire en otra posición. Yo sé que usted quiere recibir todo lo que Dios le ha prometido. Yo sé que usted quiere verse en otras posturas. Yo sé que usted quiere recibir de Dios lo bueno, lo grande, lo perfecto, lo eterno, lo excenso. Yo quiero que la palabra donde dice la Biblia que toda todo aquel que se levanta en nuestra contra lo hace sin él. Dejen la mía, la la venganza porque voy a ser yo. Esas son las partes que a veces son las que más necesitamos que Dios cumpla. Amén. Así es. ¿Sí o no? Sí.
Pero fíjese bien, cuando la persona percibe una normativa, porque la religión, eso es lo que ha enseñado, que nosotros tenemos que trabajar bajo normas, literal, A, B, C, D, E, F, G, H, I, J K. Sí, eso es lo que la religión verdaderamente está haciendo. Pero en lo espiritual, escúcheme y preste atención, en el mundo espiritual usted no puede sentirse culpable porque la culpabilidad se convierte en una cárcel. Sí. La culpabilidad a usted le detiene. La culpabilidad usted le paraliza. La culpabilidad usted le rompe la no la estructura, sino que el diseño de Dios. La culpabilidad lo hace que usted se sienta que no tiene dones, que no va a fluir. Y cuando está que le dice, "Mire, vas a cantar una alabanza, le tiembla todo. Vas a predicar, le tiembla todo." Y empieza de qué voy a hablar. Y cómo y están esperando porque hay mucha gente que espera que yo siempre esté liberando. Hay momentos que es tiempo de liberar, pero hay momentos que es tiempo de confrontar. Sí, también eso es liberación. Cuando usted confronta, cuando usted le dice, "Libérese todo lo que quiera," pero usted no está cambiando, usted no está rompiendo nada. Lo único que está haciendo es hablando como perico, como lora. Tiene que ser confrontado y decir, "Bueno, ya rompías, título, los derechos legales, pero yo necesito cambiar, ¿cierto? Amén. Necesito cambiar. Dios no va a venir a decirle, pásate de un estado a otro." No, tiene que ser decisión suya.
¿Qué le pasó a Jonás? ¿Qué le pasó a Jonás? Se lo tragó ¿Quién? un monstruo humano. Y usted solito usted se traga usted solo. ¿Qué más monstruo que usted mismo, sí? ¿Para qué quiere ballena si se tiene a usted mismo? Usted mismo está frustrando sus planes, ¿sí o no? Usted mismo está frustrando su llamado. Usted mismo está frustrando sus talentos. Usted mismo está frustrando sus dones. Usted mismo está frustrando.
Mire, hoy en la mañana el Señor me yo estaba orando hoy en la mañana y yo le dije, "Señor, perdóname, perdóname. De verdad, yo no me la he visto fácil, me he sentido cargada. Imagínate hace cuánto tiempo. Y el Señor, yo escuché clarito que me dijo, "¿Sabes por qué te pasé por un desierto? Porque necesitaba que dependieras de mí. Y no lo hice para que te doliera. Te lo hice y lo permití para que te dieras cuenta que yo estoy contigo y tú estabas sin mí. Y eso me dolió. Me dolió mucho. ¿Por qué? Porque la iglesia evangélica piensa que porque rará se que sé tuú cua cua cua ahí está la opción. No, no, no. Por mucho ra cua cuaca cua es mentira. Si no hay cambio, si no hay arrepentimiento, si no no dejamos que se fluya la verdad divina, somos tímo, tambores, de verdad, tambores, porque después que el telón se cierra, usted vuelve así el mismo ignorante, símbolo de interrogación y de admiración. Sí, el me dijeron a mí, me hace sentir culpable. No, no, no. El no te hace sentir culpable. Si ya rompiste saltas títulos, derechos legales, cambia tu forma de verte. Mírate que todo tiene un propósito. Mírate hasta dónde Dios te ha llevado. Mírate lo que has vencido. Mírate lo que has roto. Deja de estar viendo el pasado, porque el pasado ya se fue y tú lo traes nuevamente al presente. ¿Y qué es lo que pasa cuando traes el pasado al presente? Te aborta y te aleja de donde Dios te quiere llevar. ¿Sí me entiendes?
Y yo digo, no es posible que nosotros como hijos de Dios espirituales, ¿sí? Usted le puede decir al Señor, "Ah, conmigo el se equivocó." Yo decía antes, "A mí el me hace los mandados." Ay, usted mejor que nadie se ha dado cuenta las consecuencias de con uno. Sí, por eso ahora yo le tengo temor y temblor a lo que sale de mi boca. Cierto. A mí el me hace los mandados y se cae con el vuelto. Así decía yo. Se cae con el cambio. ¿Cómo fue? Y no me da vergüenza decirlo porque es una realidad. ¿Sí me entiende? Pero entramos en cárceles, entramos en convertirnos la llave para abrir nuestra propia cárcel. Y si no hay acción, no hay abertura, no hay apertura. Y si no hay apertura, no hay salida. Y si no hay salida, no hay victoria. Y si no hay victoria, no hay júbilo. Y si no hay júbilo, no hay fiesta. Y si no hay fiesta, ¿qué es lo que hay? Pura depresión. Puro decaimiento, puro acomodamiento. Ayer me decían, "Ay, mire, el espíritu de letargo, yo quiero, por favor, este comandante que me lo explique." Y yo le dije, "Mira tu alma y te vas a dar cuenta que letargo. Sí, mira tu alma, analiza tu alma, pregúntale a tu alma y te vas a dar cuenta que en este cargo. No tienes acción." A veces la gente cree que porque usted no ora en un día, usted anda demasiado afanado. Pero a veces no oramos para nos seamos claros. Ya dije que voy a abrir una nota que se va a llamar seamos sinceros. Habemos claro. Sí, a veces no oramos porque no queremos, pero necesitamos. ¿Por qué no lee la Biblia? Porque usted no ha entendido, porque se siente aado, frustrado, enojado, porque Dios le dijo que tenía un proyecto grande para su vida y usted ni ve ni proyecto ni vida. ¿Sí o no? Y usted dice, "¿Hasta cuándo, Dios mío? ¿Hasta cuándo? ¿Cuándo? Si Dios como 10 años me dijo y los días van pasando, los días pasan. Y usted está esperando la voluntad de Dios. Pero le voy a dar la respuesta. Usted está esperando la voluntad de Dios sin Dios en su voluntad. Si me entiende. Entonces, no podemos nosotros contender contra la verdad sintiéndonos de este lado. Tenemos que salir para vivir la verdad divina.
¿Cuál es la verdad divina? Dios dijo, "Tú pecaste, pero yo te perdono, mi amor. Tú te quejaste. No importa. Ya las que no. Mira, yo hasta grabada tengas tus quejas porque sé que te quejas todos los días. Hasta grabada las tengo. Me la sé de memoria. No es necesario ni cuando me pidas perdón me la repitas. Mejor cancela porque te has atado con los dichos de tu boca. Si me entiende. Somos la llave para nuestra propia cárcel. Y si usted no sabe que es su propia llave y que está en cárcel, dígame usted cómo va a salir de ahí. [Música] ¿Cómo?
¿Qué le pasó a Jonás? Jonás se entró frustrado, pero Jonás manifiesta el deseo de querer morirse y se queja contra Dios. Él mostró un sentimiento bien grande culpabilidad. Pero, ¿cuándo? ¿En qué momento? ¿A dónde? Cuando ya estaba, ¿a dónde? Cuando ya estaba, ¿dónde Jonás? ¿A dónde estaba? Adentro del problema. ¿Dónde nosotros nos arrepentimos y nos sentimos culpables? Cuando estamos adentro del problema. Sí. Y ahí empezamos a hacer promesas tontas. Ay, ay, ay. Te prometo que ahora sí te voy a servir. Te prometo que voy a orar. Te prometo que voy a ayunar. Te prometo que voy a ir a predicar. Voy a liberar. Voy a sanar. Voy a andar tocando de casa en casa. Alguien me escuche. Usted hace promesas tontas, ¿cierto? Desde el vientre. Amén. Sí. Y empieza a sentirse culpable y le dice, "Señor, falta poquito. Siento que me ahogo, ya no aguanto, ya no aguanto." Bueno, nos pasó. Amén. Se lo hablo desde la legalidad.
Cuando ya la ballena nos expulsa y usted ya ve la libertad, se puede cambiar sus ropas, verse guapo, ponerse una buena ropa, un buen perfume, se le olvidó lo que usted prometió, ¿sí o no? Jonás empieza a quejarse y él empieza a dar, a demostrar un fuerte sentimiento de culpa por no haber cumplido lo que Dios le dio. Y le voy a decir algo. Yo no sé si usted sabía que Jonás era un profeta. Sí, hay aquellos que se llaman profeta y están peor que Jonás. Sí. Sí. Porque mire, ser profeta y apóstol hoy está de moda. ¿Quién no quiere ser profeta? Sí, cuando la gente le dice, "El profeta de Dios." Ay, ya te di que estás conectado. El profeta de Dios, el profeta. Oh, santo. Ahí viene el profeta. Pero de tanto que profetiza que no se le escucha nada. De tanto que conoce, de tanto que sabe, de tanto que mira, que se está ahogando en su propia mentira. La cárcel lo está toxigando, la cárcel lo está envenenando y empieza el sentimiento de culpa. Jonás dice su palabra que Jonás llegó un momento que quería morirse. Los profetas de nombre, ¿verdad? Porque los reales como sea salen a la luz. Mejor me fuera a morirme, me quiero morir. A cuánto les ha pasado. Sí, mira, ahora Dios mejor que me lleve. Yo le dije a un hijo mío, mira, a mí me servís a Dios y a mí no servís más muerto. De verdad, no servís más muerto. Te moriste de estrago y es que Dios tenga misericordia de ti. ¿Sí me entiendes?
Pero, ¿qué es lo que sucede? Muchas veces desde el lado de la culpa. ¿Hace cuántos años usted pasó una situación? ¿Hace cuántos años usted se equivocó? E incluso me encanta donde la Biblia dice que un día para él es como 1,000 años y 1,000 años es como un día y usted sigue clavado pensando en el ayer. Usted sigue todavía atormentándose en el ayer. Él empezó a sentir culpa porque se le llamaba profeta y porque él aparentaba ser justo cuando él era injusto con él mismo. [Música]
Hablando de Jonás, [Música] mire, no es lo mismo el pecado que el justo por hacer lo incorrecto. La religión ha encasillado la palabra pecado. Pecador, pecador, pecadorcito. Porque la gente tiene tanto valor de decir que pecados grandes y pecados pequeños. Si usted es chimoso es igual que hacer homicida. Es lo mismo. Sí. Si usted roba, es lo mismo que usted vaya y enciende encende una nación y mate a millones de millones. Es lo mismo. Sí. Pecado es pecado, pero la palabra pecado es separado de Dios. Y si usted anda separado de Dios, usted aunque cu, usted está mal. ¿Sí me entiende? La palabra pecado, fíjese bien, la religión la ha puesto como identidad. Sí. Y le voy a decir por qué. Porque dicen que tenemos que acercarnos a Dios. ¿Para qué? para que él nos perdone. Pero yo recuerdo aquellos que fueron crucificados con Cristo, a él solamente lo pusieron a la par de Cristo y él tuvo una acción, sentirse culpable de lo que pasó. Y cuando el otro abusivo terco decía, "Si eres el hijo de Dios, baja de la cruz." Y la y mi traducción probablemente él dijo, "Y de paso nos vas a nosotros también para yo creer que a ti, porque él quería irte colado de la bendición. Sí, igual que muchos evangélicos. Sí. Y le dijo, "Si tú eres." Y el otro le dijo, "Mira, cállate la boca. ¿No te das cuenta que nosotros sí tenemos por qué estar aquí?" Pero él nada vive. ¿Qué hizo el hombre? Aceptar su condición y su culpa. Y el otro, ¿qué hizo? Probablemente le dijo, "Cállate, déjalo que nos demuestre." Porque nosotros, hermanos, somos así. Queremos perfección hasta la implicación. ¡Cállate! Déjalo. Vamos. Yo te voy a creer si tú te bajas. Pero bájanos a nosotros también y te voy a creer. Te prometo que te voy a seguir igual que usted. Si entonces usted me da lo que yo le pido, yo lo voy a seguir, le voy a servir. Yo voy a ser el mejor atalaya que usted tenga. ¿Sabe por qué le da visa? Porque es verdad. Diga conmigo, somos sinvergüenzas. Somos y nos escondemos en la culpa. Pero entre la culpa y la verdad hay una gran separación. Porque nosotros vivimos bajo la culpa de nuestros propios criterios cuando realmente la verdad divina, ¿por qué usted y dice problemas? No importa. ¿Por qué usted aceptó a Cristo si no iba a aceptar la verdad del perdón y de la liberación? ¿Por qué no se quedó donde estaba si lo único que hizo es levantar la mano y decir, "Esto Cristo?" Sí, pero la verdad divina dice nueva criatura, nuevas vestiduras, pecado borrón y cuenta nueva. Entonces usted empieza a sentirse culpable porque la cuenta nueva es más pesada que la cuenta antigua. [Música]
La religión ha hecho el pecado como una identidad, pero quiero que sepa, y esto a mí me encanta, que muchos pecan por falta de dirección ministerial, porque no hay quien los dirija. Por eso la Biblia dice, "Un ciego no puede llevar a otro ciego, porque irán a dar a dónde? al mismo hueco, ¿sí me entiendes? Pero la religión ha hecho que usted ve el pecado, que si el hermano dice malas palabras, que si el hermano grita, porque algo ya está hecho el pecado, hasta sonreír fuerte, ¿verdad? Hay una sierva profeta que dice que el que sonríe, la mujer que sonría carcajada, es una mujer con la silla, una mujer eh pervertida. Entonces, realmente yo digo, todas las que se sonrían acá a la fuerte están condenadas, tienen que reírse. ¿Sí me entiendes? Lamentablemente, la culpa es la mal comprensión de una cadena llamada error. [Música]
Si me está entendiendo. Fíjese le hay momentos que usted tiene que ser sincero con usted mismo. Sí. y dejarle de andar echando la culpa a medio mundo y a Raimundo. Aita, siento libre decir, "Sí, el pastor que yo tenía o écheme la culpa a mí, pues, si usted va a ser feliz, diga que yo soy culpable." Enseñaba la pastora y nunca me enseñó eso a mí cuando llegué delante de la presencia del Señor para que así él saque todo aquel video por todas partes y le dice que ella no te dijo, "Ven para acá, hay cuántos videos, perfecto, pásale todo donde dice." Mira si te lo dijo, dice, "Pero estabas durmiendo, estabas en el teléfono, estabas comiendo, estabas chistando, nunca entendiste porque nunca prestaste atención." ¿Sí me entiendes?
¿Por qué hay ministros de Dios que no fluyen como deben de fluir? Fíjese que esto se lo voy a explicar. Hay personas que creen que los ministros de Dios son los que están en grandes plataformas, pero realmente un ministro de Dios es todo aquel que enseña, habla y testifica del rey de gloria. Ese es un ministro de Dios. En el momento que usted dice, escúcheme bien, en el momento que usted le preguntan, "¿Qué tal, hermano?" Y el hermano le dice, "Bendito sea Dios." que muy bien, ahí vamos en la guerra, pero vencimos. Es un ministro porque está hablando una verdad natural, pero hay muchos que han confundido y que creen que tienen que estar hablando divinidades para sentirse los reyes del universo. Entonces, están viviendo en una cúpula llena de mentira, de hipocresía y de estiercol. Porque viven, ¿por qué? Por apariencia. No viven por una verdad divina. La verdad divina quiero que sepa que es el cambio que Dios trae a su vida. Pero si usted no deja de sentirse culpable, nunca va a conocer la verdad. La Biblia dice, "La verdad te hará. ¿Cómo? ¿Cómo le va a hacer la verdad? Libre." Pero hay muchos que cantan libre. Yo soy libre. Pero no tiene una cadena, tiene cientos de cientos de cientos de cadenas. La tiene en los ojos, la tiene en la boca, la tiene en los oídos, la tiene en las manos, en el corazón, en la cintura, en los pies. Y como es perfeccionista, se puesto cadenas en cada dedo, en cada uña, en cada pelo. Si me entienden venir a echarle la culpa a un ser humano porque la verdad divina dijera, "Ah, tú le echas la culpa a quién, al pastor." Pero el pastor es igual que tú de carnal. Porque tú creías la Biblia, yo dije estipulado, maldito aquel que cree en el hombre, maldito aquel que confía en el hombre. Y la palabra maldito, no se asuste, que la palabra maldito es mal, una palabra maldicha, con una acción contraria. Sí, pero hay gente que se asusta cuando le dicen semejante salado. A mí me han dicho salado, yo digo, gloria a Dios, qué destro está por todos lados. Sí, me entiende.
Entonces, fíjese bien, hay momentos que usted tiene que tomar decisiones de cambiar y empezar a decir, "Yo no soy culpable." Yo se lo decía ayer a al grupo donde estábamos conectados. A veces nos sentimos culpables por el matrimonio, por la crianza, los hijos, por la pobreza, por la miseria, por lo que comemos. Y a veces nos lamentamos de lo que comemos. De verdad, hay gente que está harta de comer solo pollo y carne. ¿Y qué vamos a comer? Pollo y que vamos a comer carne. Pero hay otra gente que deseara comer un pedazo de pollo, deseara comer un pedazo de carne. ¿Sí me entiendes? Sí. El siempre andará buscando su lado débil para meterlo en una prisión. Pero no porque él pueda meterlo en una prisión. Preste atención a eso, sino que a usted le encanta vivir en prisión y no es lo mismo que él venga y lo va a agarrar del cuero, tira al suelo, métete, pa, una patada, que te metas a la cárcel, pa una. No, no, no, no, no. Eso es mentira. Usted ve algo equivocado y ahí se va. Usted no se va lo correcto, usted se va a lo equivocado. ¿Cuántos son así? ¿Cuántos son así? Sí, aunque aunque no diga amén, solo véase la cara.
Quiero, cuando yo a usted le digo que el alma lo sabe todo, quiero que sepa que el alma es una es una chispa divina que sabe cómo corregirse, pero está sujeta a lo que usted toma la decisión de decirlo hacer. Cuando nosotros nos sentimos culpables, quiero que sepa que nuestra propia esencia queda manchada y queda marcada. Por eso a usted le cuesta fluir. Por eso a usted le cuesta orar. Usted quiere orar como oran grandes hombres de Dios, pero esos hombres de Dios no nacieron hablando así. Sí. Tal vez se lo decían, "Padre, te pido perdón. Te pido juicio." No, no, no, perdón. Juicio, no. Juicio, no. Perdónen. Si lo entiende. Sí. Tal vez usted le dice al Señor, "Señor, bautízame en las lenguas." Pero la culpa de ver a los religiosos, usted dice, "No me quiero equivocar porque no voy a ser cristian de la carne y del espíritu." Y la culpa de todo eso la tenemos nosotros como cristianos. Muchos no quieren nada con Dios. Conozco a alguien que su esposa le fue adúltera y el pastor lo obligó a que siguieran juntos y la esposa sin más lo mata, le sacó un arma, le metió un cuchillo, le hizo de todo, envenenó el corazón y levantó a la familia en contra. Y le digo yo, "Pero, ¿por qué volviste con esa persona?" Y me dice, "Porque fue el consejo del pastor." ¿Sí me entiendes? Entonces, hay gente que no cree en las grandes comisiones del Señor porque por nuestra culpa hay gente que también dice y critica la forma que uno enseña porque dice, "Se ha salido de los guiones de Dios." ¿Cuál guiones? Muéstrenelo bíblicamente, ya que le encanta la Biblia, no son guiones. Pero cuando hay culpabilidad, tu esencia queda manchada. Tu es queda manchada porque tú no estás viviendo y no eres lo que tú crees. ¿Por qué? Porque quedaste manchado. Y la mancha no le hace efecto a nadie más, le hace efecto solamente a ti. Solamente a ti.
Me encanta algo que Dios no te define a ti lo que quiere darte por lo que te equivocaste. Sí, Dios no anda viendo. Si tú te equivocaste, pues le voy a dar poco porque merece poco porque se equivocó. Los seres humanos somos así. Él no es así. Dios dice, "Te caíste, levántate." Sí, es que yo abogado tienes para con el Padre Cristo Jesús, Cristo te llaman. Y yo me imagino a Cristo diciendo, "Qué ratos estoy aquí andando sí es que yo me alejé de Dios. Yo me alejé porque sentí que ¿Por qué andas versando por Dios? ¿Por qué crees que tu tu pescado tu pecado es más grande que el poder de Dios en el amor?" ¿Sí me entiende? ¿Cómo es posible que nosotros tengamos en alta estima el lado negativo y en baja estiva el lado del Señor? Sí.
A mí ayer me me escregué a un a una persona y me dijo, "Pastora, necesito que por favor usted me mande en un audio la oración que usted hace para protegerse de los brujos." Y si yo ni me acuerdo de ello, fíjense, de verdad. Y perdón si estás conectada, mami, yo no me acuerdo de los brujos. Yo cuando digo, Señor, yo ato al hombre fuerte, potestad de principado vuestro de maldad que me persigan accidente de muerte, vada perdida. Cuando yo digo al hombre fuerte y van Sí. Aquel que se desdobla, aquel que se y se imagina yo orando todos los días de mi vida, Padre, en el nombre de Jesús, los que están en los árboles, en las calles, abajo de la tierra, sobre la tierra, los que están en las en las atmósferas, en los mundos, yo declaro hoy que los brujos, bueno, y aquellos que no sé, por si se llama Carmen, Silvia Blanca, no puedo, no puedo. Si me, si me entiende. Ah, Señor, mira, Porfirio, Manaquito, no puedo. Yo le dije, "Mira, mami, ¿qué es lo que tienes que hacer? Confía en Dios y dile, papi, yo soy suya. Usted es mío. Cúbrame con el poder de sus ángeles. Mande ángeles guerreros de esta jerarquía que me cubran. Si me persiguen, no me alcanzan. Y si me alcanzan, no me miran. Y si no me miran, no pueden tocarme. Ahí se va la protección divina. Pero no puedo sentirme culpable cuando yo, ay, padre, padre, en el nombre de Jesús, te pido, Dios. No, no, no. A mí me pasó un día, yo me periné, pero yo lo hice en broma. Estaba orando y una señora se me queda viendo y me dice, "Para la hora santa bien." Porque me estaba parqueando. Y yo me le quedé viendo y le dije, "No, no, no. Yo estoy en Hora Santa, es mi tiempo de oración." Porque había en ese momento una misa. ¿Sí me entiendes? Pero hay momentos que muchas veces nuestra mente nos juega el doble y nos hace sentir culpable porque usted no hace aquellas oraciones extendidas. Nos hace sentir culpable porque usted no ora como la hermana Tanchito, como la hermana Anacleta. Wow. El hermano, el siervo de Dios. Usted no predica como el siervo de Dios. ¿Por qué? Porque usted quiere parecerse a otras identidades, si es que le puedo decir a otras entidades. Usted quiere parecerse a alguien más menos a Cristo. Me encanta porque es bíblico. La Biblia dice que sus discípulos dijeron, "Mira, tú oras tan lindo y tanto tiempo, enséñanos a orar." Se sintieron culpables de discípulos, que no hablaban como Cristo y vivían con él, comían con él, alboran con él, se iban a jugar al fútbol con él. Me van a linchar por lo que acabo de decir, pero no importa. Sí, porque para muchos es pecado el fútbol. Sí. Cristo se daba cuenta que había una pachamba y decía, "Vámonos. Hasta aquí la música." Y se llevaban los discípulos y los discípulos le dijeron, "Enséñanos a orar." Se sintieron culpables porque sabían que no lo igualaban. Y él no se complicó y dijo, "Ustedes quieren aprender a orar." Bueno, pues, Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino. Sí. Y usted lee el Padre Nuestro, si alguna vez no lo he leído, quiero que sepa que dice el modelo de oración en la Biblia en los evangelios que Cristo dio. ¿Sí me entiende? Y si usted escucha Cristo en ningún momento, y eso a mí me fascina, en ningún momento yo veo que la Biblia diga que le diga a los discípulos y ahora se para comer. No lo dice. ¿Sabe qué sí dice la Biblia? Ten cuidado. Puedes comer hasta con las manos sucias que no importa, pero ten cuidado lo que está adentro de tú. Sí, porque muchas veces nosotros nos sentimos culpables [Música] y quiero que sepa, y se lo voy a volver a decir, esa es una cárcel. Esa es una cárcel donde la única persona que puede salir o sacarse de ahí es usted mismo. La culpa es una carga emocional. Sí, usted recuerda algo y se siente culpable, le duele su corazón. La culpa te paraliza, la culpa te acompaña de vergüenza y de acusación. Y esa no es la verdad divina. Sí, yo subí un video de Dante G donde él hablaba de algo, no lo voy a mencionar, pero a mí me tiraron palos cuando lo subí que era coente. Y yo digo, cada quien tiene derecho a vivir en su amargura. Pero los que conocemos la libertad queremos vivir en liberación. Sí. Y cuando hablo de liberación, si usted ha expulsado las herencias, si usted se ha roto las cadenas, si usted ha expulsado la demoniada cochina que usted tenía ahí adentro, ¿sí? Ahora, ¿qué le toca? Empezar a cambiar, empezar a cambiar su mente para que cambie su corazón y el alma verdaderamente pueda ser horrible. No espere a estar tres días y tres noches en el vientre de un monstruo marino, porque usted no tiene no va a vivir tres días y tres noches. Usted tal vez ya tiene 40 años ahí metido, 30 años ahí metido, 20 años ahí metido. ¿Sabe qué es lo más lindo? Que incluso estando dentro del vientre usted no se ha muerto. [Música] Dios le está perseverando. ¿Por qué? Porque él tiene un propósito divino en su vida. Él tiene un plan perfecto. Yo no sé si hay un momento que usted no se siente amargado. ¿No le pasa que si usted se siente amargado, yo hay momentos que yo me pongo a analizar, yo digo, papi, yo pude haber hecho eso también esto sí, pero esto no lo hice por temor, esto no lo hice porque no sabía cómo hacerlo. Y me dijo, ¿quién te enseñó a ti a andar cargando a las naciones, andar liberando naciones? Dime, ¿quién te enseñó? ¿Quién te dijo lo que tenías que hacer? Inmediatamente yo le dije, "Fuistes tú. Entonces, ¿por qué me sacas con esa excusa que esto no lo hiciste porque no sabías qué ibas a hacer?" Sí. Diga conmigo, "Somos buenos para dar excusas." Somos buenos para dar excusas. Dígalo. Somos buenos para Somos buenos para dar excusas.
Quiero que repitas conmigo. Padre, yo saco de mí la culpa. Padre, yo saco de mí la culpa. Yo rompo de mí toda cadena de destrucción de culpa. Rompo toda cadena, todo sentimiento de culpa, todo recuerdo de culpa. Yo me saco de la mentira de la culpa y entro en la verdad de la bendición. Sí. Culpable porque perdió. Nada es pérdida en el Señor. Todo es ganancia. Y la Biblia dice que cuando él da, devuelve multiplicado. Sí, todos vieron a lo que Job le pasó. Sí, Job perdió, diga conmigo, demasiado. Y la iglesia primitiva se ha quedado en la pérdida. Pero cuando usted entra en liberación y en libertad, usted se va a la devolución. Pero para entrar en tiempo de devolución, tiene que entender esto, que son afirmaciones reales y divinas.
Diga conmigo, yo soy creador. Yo soy creador. Yo soy amor. Soy amor. Aunque le cueste, dígalo. Yo soy creador. Yo soy creador. Dígalo. Yo soy creador. Yo creo. Creo. Creo bendición y creo destrucción. Pero yo creo. No estoy hablando de credibilidad, estoy hablando de crear. Sí. Yo soy amor. Aunque le digan que es pan sin sal. Usted es amor. Amor. Sí. Diga, "Yo soy abundancia." Yo soy abundancia. Aunque no vea nada, mire cuánto carga y vea si tiene abundancia. Diga, "Yo soy abundancia." Yo soy abundancia. Dígalo. Yo soy abundancia. Mire, la mente tiene que conectarse con el corazón y con el alma y tien que escuchar que de aquí adentro está saliendo yo soy abundancia. Yo soy abundancia. Esa nos va a costar un poquito, pero dígalo. Yo soy alegría. Yo soy alegría. Dígalo. Yo soy alegría. Espírituale la lengua. Yo soy alegría. Otra vez. Yo soy alegría. Yo soy alegría. Esa le va a costar más, pero no importa. Diga, "Yo soy el gozo. Yo soy el gozo en de mi casa y de mi vida. Yo soy el gozo. Aunque le cueste, dígalo. Yo soy el gozo. Yo soy el gozo. Esta está mayuca. Pero dígale su convicción. Yo soy la paz. Yo soy la paz. Yo soy la Dígalo. Yo soy la paz. Dígalo. Yo soy la yo soy la paz. Y dígalo creyendo. Yo soy la paz. No diga yo tengo paz. Porque esa es la mentira más grande. Diga, yo soy la paz. Yo soy la paz. Sí. Repita conmigo. Yo soy la fuerza. Yo soy la fuerza. Dígalo más fuerte. Yo soy yo soy la fuerza. Soy la fuerza. Oiga, cierre sus ojos y diga, "Yo soy la fuente creadora de la verdad divina en la tierra." Yo soy la fuente creadora de la verdad divina en esta tierra. Pero crea, crea, no de crear, no de de credibilidad, sino de crear, de formar, de hacer. Cree algo. Vamos, cree algo. Ahorita cierre sus ojos y cree algo. Y esto va a depender de usted a partir de ahora. Cree, crea, crea algo, crea algo. Lo que usted sueña, lo que usted quiere, lo que usted anhela, créelo, atráigalo, maniféstelo y diga conmigo, yo soy la claridad de mis vidías a partir de este día. Si usted respira profundo, bosteza, quiero que sepa que ese es el alma. Probablemente sienta aquí, miren el pecho como dolor, hasta ganas de llorar. Ese es el alma, porque el alma está sintiendo que al fin algo bueno está cayendo de usted para usted mismo. Diga conmigo, yo soy la claridad de mis días. Yo soy la claridad de mis Yo soy parte de la creación. Yo soy parte de la creación. Dígalo. Yo soy parte de la creación. Tal vez para usted esto va a decir de dónde, pero no importa. Diga, "Yo soy la atracción." Yo soy la atracción. ¿Qué? ¿Qué estamos atrayendo? Antes atraíamos los negativos, pero hoy hablando positivo y afirmando positivo, ¿qué es lo que vamos a traer? Véalo, visualícelo. ¿Qué va a traer? Diga conmigo, "Yo soy la realización." Soy la soy la Dígalo. Yo soy la realización. Soy la realización. Yo soy luz. Yo soy luz. Vamos. Yo soy luz. Yo soy luz. Yo soy prosperidad. Yo soy prosperidad. Yo soy agradecimiento. Yo soy agradecimiento. Yo soy vibración. Soy vibración. Y la mejor de todas las afirmaciones, yo soy salud. Yo soy salud. Yo soy salud. Diga, yo soy salud. Yo soy salud. Yo soy creadora de mi propia bendición. creadora de sus propias bendiciones. Señor, muchas veces nosotros que hablábamos negativos de nosotros mismos y quiero que sepa que el alma se contaminó y por eso nos sentimos culpables. Es que yo no nací para ser feliz, paó mi felicidad. Y allí por eso vivió cautiva, con dolor, con humillación, con determinación de no ser feliz. Pero usted tiene que entender que tiene determinarse para ser feliz. Cuando usted dice, "Yo soy prosperidad", no solamente se refiere a la prosperidad financiera, prosperidad de luz, prosperidad de todo lo que dice, porque de lo que usted confiesa con su boca, ¿qué pasa? Eso pasa, eso acontece. Cuando yo lo confieso con la boca, algo atraigo a mí, algo se mete en mí, se activa en mí. Cuando yo digo, yo soy creadora, yo soy luz, yo soy victoria, yo soy bendición, soy prosperada, yo soy salud. Escuche bien esto. Cuando nosotros decimos, "Yo soy salud, el viene con la culpabilidad y dice que tú eres salud. y ni te cuidan. Mira lo que tragas, Señor. Años de años, sí, pero no solamente es lo que tragas, sino que son las emociones los que contaminan el cuerpo. Y cuando usted se siente enfermo o enferma, viene la culpabilidad y ahí viene usted haciendo promesas incumplidas. Diga amén, por favor, aunque le cueste. Diga amén. Yo soy creadora de mi propia bendición. Yo soy creadora de mi propia bendición. Yo atraigo lo que creo. Yo soy profeta. Diga, yo soy profeta. Vamos. Yo soy profeta. Soy profeta. Y les tengo una noticia. El llamado profético no es para predicar arrepentimiento. [Música] El profeta dice, "Así te dice el Señor, por cuanto estás pecando y no te arrepientes a te llega. Quiero ponerle un sueño, dicen por ahí, ¿verdad? Quiero ponerle un sueño.
A mí no me ponga sueños a mí, descífrenelos. Sí.
Y vino Dios y yo sentí, yo tengo un sentir en en para usted. Eso me lo han dicho. Yo tengo un sentir para usted, suéltelo pues. Y en mi mente yo digo, no es tuyo. Mudece y me dice, "No, tengo que pedirle a Dios que me lo revele bien porque no estoy seguro." Sí, no, el profeta disparo importa. Rápido. Claro. Yo le voy a decir algo. Mi llamado es profético, no es pastorito. Sí. Por eso yo soy una danza y yo lo reconozco y le he pedido muchas veces perdón a la profeta interna porque no la dejo que fluya. Sí, porque yo digo, "No, no, no. Yo soy pastora, no soy profeta, no, pero yo reconozco que mi llamado es profético y no de andar diciendo así te dice el Señor." Hm. Yo soy espada, yo aro donde nadie tiene valor de meterse para limpiar esa calle, si me entiende. Y me he sentido culpable y lo reconozco y lo confieso, de retener el don profético que está en mí. Y yo siempre digo, es raro que me equivoque. Cuando yo veo es mentira. Hasta el día de ahora no me he equivocado. Pero uno se ve en el espejo y se ve raquítico, ¿cierto? Y usted se siente culpable porque dice, "Yo le meto carne y pollo, pero no le meto nada del espíritu." Sí, anémicos. Eso le pasó a Job. Eso le pasó a Job. Yo me imagino cuando la ballena tira a Job a Jonás, perdón. Sí, pero entre ellos dos hay bastantes similitudes. Lo tiran. Mire cómo es posible que la ballena vomita a Jonás y Jonás ni se raspa ni se quiebra un hueso de su cuerpo. Igualito que nosotros nos metemos en problemas y salimos invictos. Sí, lo único que pagamos después es culpabilidad con consecuencia. Sí.
Entonces, hay momentos, quiero que sepan, que en el barco donde entró Jonás, gracias, había muchas personas, muchas. Así como usted y yo hemos estado rodeados de muchas personas, ¿verdad que sí? Hemos estado rodeadas de personas que eran parte del propósito para intentar ahogarlos. Pero usted es un sobreviviente. Él lo sabe, sabe quién verdaderamente puede venir a destruirnos. Nosotros mismos porque escuchamos y juzgamos y no al ajeno algo personal y ahí sí estamos amolados. Su vida va a cambiar en el momento que usted entienda que usted es amor. Diga, "Yo soy amor." Yo soy amor. Yo soy amor. Atraigo que me amen. Atraigo que me amen. Diga. Atraigo que me amen. Atraigo que me amen. Sí. La traigo que me amen y no solamente una pareja, los hijos, amistades. Yo no sé si a usted le pasa que usted a veces conoce gente que no se quiere despegar de ella, le pasa y usted anda buscando excusas para poder compartir con esa gente. Sí. Para bendecir a esa gente. ¿Por qué? Porque hay personas que son manifestación de amor. En el momento que usted dice, "Yo soy alegría, gozo, paz y fuerza, quiero que diga conmigo, yo me lo merezco." Yo me lo merezco. Vamos, pues yo me lo merezco. Yo me lo merezco. Sí, diga. Yo me lo merezco. Yo me merezco ser feliz. Yo me merezco ser libre. Yo me merezco estar en lugares altos. para Sí. Y y no voy a decir después que la pastora dijo que yo tenía ministerio, yo estoy hablando de ministerio. Yo cierto sí yo me merezco estar en lugares altos. ¿Sabe por qué? Porque usted necesita salir de la baja estima y ponerse en el lugar donde Dios lo colocó. Eso es lo que usted necesita. Yo soy intimidad. Diga conmigo, yo soy intimidad. Yo soy intimidad. Y no con el chisme, sino que con el creador. Sí. Yo le preguntaba ayer al Señor, ¿por qué sanidad del alma? ¿Por qué? Ya llevamos cuatro con sanidad en el alma. Cuatro. Este va a ser el quinto. Y yo le dije, "¿Por qué es sanidad del alma? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué sanidad del otra vez?" Y son temas completamente diferentes. Sanidad alma, sanidad del alma. Y fue claro cuando me dijo, "Porque tú no tienes la culpa. La verdad de la culpa y la verdad de la verdad." Sí. Y quiero que sepa que Dios tiene proyectos grandes para este ministerio. A mí me a mí me me da así. Sí, pero así [Música] porque en lo que nadie creía es lo que más fluye. Sí. Y aquí no le andamos poniendo nombre a nadie. Hasta sin nombre resuelve. Sí. Y eso me encanta. Sin títulos. No necesitamos títulos. Yo lo tengo porque soy la representante, pero no necesitamos títulos ni aplausos. ¿Sabe por qué? Porque no hay culpabilidad que nos condene. No hay culpabilidad que nos condene. Y usted tiene que vivir verdaderamente en qué? En la libertad del espíritu, cambiando destino, cambiando presión. Me ganó la teé, te rebobé yo. Sí, pero si hubiera culpa no pudiera ver destino, no pudiese. Y yo quiero que usted aprenda verdaderamente que usted no es culpable. Usted es culpable de lo que pase, de lo que usted permita. No importa lo que mire, no importa lo que escuche, cuídese de lo que sienta y cuídese más de lo que haga. Nadie le arruina la vida a nadie. Yo tomo la decisión de permitirle a alguien que me arruine mi vida. Es algo personal. Y usted cuando dice, "Yo no soy culpable, yo soy luz, soy verdad, soy creación, soy bendición, soy creador, soy victoria, soy bendición, soy salud, soy economía." ¿Qué está afirmando? ¿Qué está afirmando? ¿Qué está firmando? Una verdad y revocarle. Y se lo voy a sellar con un versículo de la Biblia que dice en el libro de Génesis, "Y hice al hombre a mi imagen y a mi semejanza." Con eso se lo sé. Por si alguien anda preguntando después de dónde saca eso, una barrabasada, lo que la pastora dice, "No, se lo enseño bíblicamente. Yo soy luz y la única que puede sacar las tinieblas es la luz." Sí. Es lindo cuando usted lo entiende, es lindo cuando usted lo practica, pero es más lindo cuando usted lo vive a diario y se vuelve una cultura en su vida. Póngase sobre sus pies. Vamos a darle gracias al Señor. [Música]
Y yo quiero verdaderamente que [Música] que si usted tiene que perdonarse a usted mismo lo haga, ¿de verdad? Usted tiene miedo, tiene temor, eso es culpabilidad también. Sí. Hay momentos que entramos en que nos da pena. Me da pena porque tengo miedo. Sí, no quiero. Pero, ¿por qué? Porque tengo miedo a las consecuencias. Tengo miedo que vuelva a pasar lo que ya otra vez. No quiero. Y ahí es donde el Señor nos dice, "¿No te he dicho que si creyeres verás la gloria de Dios? No te he dicho que si creyeres, pero creer en quién. Analice creer en quién. No te he dicho que si creyeres, ¿verdad? La gloria de Dios, pero creer en quién, ¿en qué en quién? No te he dicho que si creyeres, verás la gloria de Dios. Creer en quién? En nosotros mismos. Si yo creo en mí, nadie me va a detener, nadie me va a paralizar. A mí me pueden maldecir lo que les dé la gana y más tardecirlo que revocárseles. Sí, de mí pueden hablar lo que les dé la gana, no importa. Oración de burro no toca cielo. ¿Sí me entiende? Y eso es lo que yo quiero que usted esta mañana se lleve en su vida, en su consciente, inconsciente y subconsciente. Yo no soy culpable. La verdad me dice y la verdad te hará libre. Libre. Libre. Yo soy libre. Ayer yo preguntaba, "¿Cuántos tienen un pasado horroroso? La mayoría levantó la mano." Y yo digo, "Entonces, ¿aún creen que su pasado está vivo?" Cuando a usted le pregunte, "¿Usted fue terrible en su pasado para la gloria de Dios y victoria al siglo, [Música] sí?" Porque si no hubiera un pasado feo, no tuviéramos una transfiguración en este momento. Es que yo en el pasado yo era terrible. Gloria a Dios. Porque mire, yo formé carácter. Yo soy yo sí. Es que la pastora hizo llorar a Mario. Que chille todo lo que le dé la gana. Yo me acuerdo [Música] si me entiende. Íbamos para la otra iglesia. Yo formé caracteres. Sí. Amén. Así es. Y gente que se quería con garbo. Nada. Y a mí me decían, "No seas así, voy a ser peor." Le decía. Soy fe y legalidad. Si me entiende, por eso lo digo y lo testifico. No, pero hay que poner en la hora que lo confieso para tener libertad. Sí. Usted puede decir, "Yo soy cielo." Sí. Sí. ¿Sabe por qué? Porque somos los hijos de la luz. Somos los hijos de la luz. Somos los hijos del gran Yo soy. Entonces, ¿cómo usted le va a venir a creer a un entique endemoniado garrapata so? Lo que se diga lo contrario. Sí, hay tanto evangélico caminando como Chonte. Chonte es un animal que camina así para Sí. Sí. ¿Para qué anda caminando como chonte? Siéntase lo que es. Ponga así de saque pelotón a la saque panza. No, no sumas la panza, saque pecho y diga, "Yo soy luz." Y el le va a venir a decir, "Ay, por favor, eres luz, pero luz de mi camino. En el infierno no hay luz." No, no, no. En las cárceles no hay luz. Todo es oscuridad. Todo es oscuridad. Recuérdese que las cárceles no tienen puerta. Las cárceles cuando entran a prisiones de cautiverio se van hacia el fondo porque la misma humillación, la misma culpabilidad les hace sentir vergüenza y lo sumerge hacia el fondo de la cárcel. Y lo del caso que no son cárceles así como cuarto, son inmensas, no tienen tope ni fin, pero entre más profundo caen, entre más se acercan, entre más lo hacen, sí es cuando la gente no tiene el deseo de levantarse. Por eso me encanta ese versículo. Gracias. Usted dice, "¿Si veces cae el justo más siete se levanta?" Y le garantizo algo, que cada vez que usted se levanta no está un Dios acusando. ¿Por qué lo hiciste? Dime por qué me fallaste. Dime por qué te separaste. No, no, no. Eso somos nosotros. Dime que tenía porque si me entiende. Volvió a caer. Vuélvase a levantar porque yo no tengo hijos cobardes. Sí. Y se acaba de levantar y se volvió a caer. Yo sí he tenido visiones así conmigo, conmigo. Nunca lo hice con alguien más, conmigo. Y el Señor me dice, "Levántate. Tú no puedes estar tirada en el suelo porque mira, los chacales vienen detrás de ti. Levántate." ¿Y qué cree usted que yo hago? Levantarme llorando, diciendo, "Ya no quiero, mejor me hago la muertita." Incluso muerta te voy a resucitar, querido. Yo he tenido visiones así de mí. ¿Por qué? Porque la vergüenza, la humillación, el miedo, el temor, la culpabilidad, eso es lo que crean dentro de nosotros. Dígale el que tiene a su lado, "No te sientas menos." Sientas menos. Dígale, "No te sientas menos. Dígale, no te sientas menos." Aunque tenga cara de garrapata abrazada, no importa. Dígale, "No te sientas menos. [Música] Elévate." Dígale, "Elévate. ¡Elévate." Sí. A uno lo critican porque dice esas palabras, pero yo digo, "¿Y y Dios Cristo aquí sobreelevado andaba?" Yo nunca he visto un Cristo en frecuencias bajas, elevado siempre arriba. Ya es el momento de cumplir su propósito. Ahí sí, porque dice que él sudó como gotas de sangre. Ya la humanidad le salió a flote. Fue por culpa suya y mía, por nadie más. ¿Sí me entiende? Entonces usted tiene que romper ese vínculo que usted tiene con la culpabilidad. Es, mire, ¿cuántos hemos pensado cuando teníamos 15 años y quisiésemos volver a los 15 años? Yo yo sí yo me acuerdo de de aquellas cosas que corría, que jugaba basquetbol y que andaba con amistades y me escapaba de la casa porque mi mamá no me dejaba. Yo confieso porque ella está con el Señor y hablar, pero no importaba. Me escapaba de la casa para irme a dónde, a ver, jugar eh basketbol, irnos a los turnos. Me escapaba. [Música] Sí, me entiende. Y yo digo, "Ay, no, si le hubiera tenido confianza a mi mamá, cómo me hubiera gustado retroceder el tiempo y decirle, madre, quiero ir aún si querés anda, déjame, anda, traerme, pero por favor déjame ir. ¿Qué tengo que hacer? Déjame ir." Y un momento en mi mente hubo culpabilidad porque si tan solo me hubiera acercado más a mi mamá, si no hubiera visto a mi mamá como ese ogro. Sí. Y espiritualmente se pagan consecuencias también. Ay, no. Si la pastora fuera un poquito menos enojada, yo le conté, yo tengo Dios espirituales que dice, lo que pasa es que mamá no se le puede decir nada. No lo conocieron antes. Sí. No, ahora Cristo me ha redimido. Sí, y los de las naciones están en la gloria ahorita. Pero es verdad. Sí, yo digo, si tan solo, si tan solo yo me hubiese permitido, ya no se puede retroceder el tiempo, será en la otra, pero en esa año no se puede. Sí, me entienden. Entonces uno tiene verdaderamente que romper ese vínculo que tiene con la culpabilidad, esa cadena que tiene con la culpabilidad, con la vergüenza, con el temor, con el miedo, con el miedo volver a repetir patrones, porque estás repitiendo patrones y no te das cuenta, pero tiene miedo de repetir patrones que le dolieron mucho, pero está permitiendo otros que también le duelen. No hay elevación de dolor. Hay unos que se sienten con el alma y hay otros que se sienten solamente con sentimiento. Cuando usted piense en algo que le afecta y usted empieza y usted siente que el alma le duele, es el alma sanándose. Por eso es necesario que usted lo hable. No vaya a buscar los sacerdotes de la católica. Véase en el espejo y confiésalo en el espejo y dígale, dígase lo que siente y dígale, "Alma mía, eres libre. Yo te perdono y te pido perdón. Yo lo he hecho y yo lloro en el espejo. Mire, si el espejo de mi casa hablara, la sangre de Cristo, esto tiene poder. Sí. Y yo le digo, "Tú no eres culpable." No, no, no. Lo que lo que pasaste Dios lo permitió porque él quería que te dieras cuenta, mami, que eres fuerte. Eres una mujer que yo me siento orgullosa de tenerte cerca. Si me entiende, eres mi mejor ejemplo, Kevin, de verdad. Mami, déjale ver para el suelo. Mire para arriba. Sí, porque si uno está esperando que otro ore o hable así, me muero. Así que quiero que cierre los ojos y que pueda esta mañana [Música] hablar con usted misma. Vamos con sus ojitos cerrados. Si se le activa por allí algo, gloria a Dios. Pero quiero que vea su alma. ¿Cómo sabemos que vamos a ver el alma, pastora? Usted se va a dar cuenta. Cierre los ojos. Cierre sus ojos y permítale al Espíritu Santo que obre dentro de usted y háblese, aunque no lo hablemos a uno, la mente se conecta con el alma. Dígale, pídale perdón a sus hermanos. Pídase perdón a usted mismo y dígale perdón a mí. [Música] Perdóname porque muchas veces te hice culpable de mis malas decisiones, de mis frustraciones, mis angustias, de mis dolores. Perdóname porque he metido tanto miedo en ti, tanto temor y el miedo y el temor he metido y he sobremetido la vergüenza. Perdóname. Sana de mí, Señor, el corazón y haz como lo dice tu palabra. Pon en mí un corazón puro y sincero, un corazón íntegro delante de ti. Haz conmigo conforme a los deseos. Haz conmigo conforme a los escritos. Los acuerdos del alma, Señor, con el hombre, con los internos o con el pasado. Todo aquello que me separa de la dignidad, de todo lo que tú tienes para mí, yo lo rompo en el nombre de Jesús. Probablemente usted vea luz dentro de usted, ¿sabe? Probablemente vea solamente oscuro, puede ver que algo se abre y se abre y se abre como túneles. Quiero que sepa que eso es el alma. Esas son las atmósferas donde muchas veces el alma está atrapada. Y dígale al alma, alma, sal de las regiones de oscuridad, de la culpabilidad, de la mentira, del miedo, del temor. Sale de allí, alma mía, tú te mereces ser feliz. Naciste para ser feliz. Perdona y suelta. Sé libre. Sal de los tiempos del ayer y gobierna en el tiempo presente para poder alcanzar los tiempos de regocijo que el eterno ha escrito para ti. Alma mía, rompe los ciclos repetitivos. Alma mía, rompe la mentira, el engaño. Rompe los ciclos de dolor, de frustración. Perdona a quien tiene que ser perdonado y suelta. Todo aquello que ha enfermado nuestro cuerpo a causa de la culpabilidad, hoy en el nombre de Jesús lo echamos fuera. Hoy en el nombre de Cristo lo sacamos de nosotros. Alcanzamos, Dios, esas dimensiones donde está el poder, la autoridad, la verdad. Yo me meto, Señor, en esos lugares de verdad, en esos lugares donde están los escritos firmados y sellados por ti. Señor, entrégame cada sueño, cada anhelo que tú tienes para mí. Entrega, Jesús, los acuerdos de verdad, de victoria que tienes para mí. Hoy te bendecimos, te honramos, te amamos. Declaramos que nuestra alma cautiva en diferentes pozos de desesperación, de engaño, de tortura, de miedo, de temor, hoy se cierran en el nombre de Jesús. Todo espíritu de letargo, Dios, que esté en nuestra mente, en el corazón, a causa de la religión, a causa de las herencias, a causa de cómo hemos vivido, lo sacamos y lo rompemos de nosotros. Toda atadura, Señor, en el cuerpo, toda enfermedad en los cuerpos a causa de la culpabilidad, Señor, nuestra vista, nuestra sangre, nuestros músculos, nuestros huesos, nuestro hígado, nuestro sistema nervioso, circulatorio, nuestro aparato digestivo, todo lo que está contaminado, Dios amado, hoy lo traemos a la libertad en el nombre de Jesucristo. Hoy le hablo a los huesos, hoy le hablo a las médulas, hoy le hablo a la columna en el nombre de Jesús. Ahí donde están alojados los demonios de desesperación, de vergüenza, de culpabilidad, de mentira, de rechazo, de tortura, de hipocresía, hoy lo saco en el nombre poderoso de Jesús. Ordeno hoy en el nombre de Jesucristo al ángel, a los ángeles que somos los encargados para traer la liberación, vayan a los cuerpos, rompan las cadenas. Aquel que se siente débil, levántalo en el nombre de Jesucristo. Aquel que dice que ya no tiene fuerza, levántalo en el nombre de Jesús. Toda tortura en la mente, en el alma, en el corazón, en el entendimiento, hoy lo rompo en el nombre de Jesucristo. Toda tortura en el pensamiento, por lo que un pasado, toda tortura donde te metieron en hueco de desesperación y no puedes dormir, te da insomnio, te da te ataca el sistema nervioso y te da ansiedad. Hoy le hablo a los espíritus que controlan las emociones, que suelten los cuerpos en el nombre de Jesús. Hoy, Señor, todo lo que tortura a tus hijos, le damos la orden que se vaya de la mente, del alma, del cuerpo, consciente, inconsciente, subconsciente, directos hacia la obediencia de Cristo en el nombre de Jesús. Al que no sentía, Señor, deseo de buscar tu presencia. Revélate el sueño. Háblale esa voz audible. Sácala ser espiritual. Quita, Señor, las escamas de los ojos que no permiten ver el mundo invisible. Habla el entendimiento, el conocimiento, la revelación. Llena Dios, llena de una verdad que es irrevocable. Crea en nosotros un corazón puro y limpio y sincero. Que nuestra alma pueda estar en paz, que pueda sentirse tranquila. Señor, puedo ver mujeres que padecen de migraña y es consecuencia de la reprimida. Es consecuencia que un día buscaron la brujería, buscaron ciencias ocultas y es una orden en el nombre de Jesús. Toda garra de targo que suelta el cerebro, suelta hoy en el nombre poderoso de Jesús. Trae cambios reales y que haya un poder sobrenatural en sus cuerpos. Aquellos que tienen doble ánimo, Dios, aquellos que no entienden y todavía no conocen y no saben, hoy en el nombre de Jesús, ve hasta ese lugar, llena, cambia, llena, liberta, levanta, restaura y que pueda cada uno de ellos entender que no nacimos, Señor, por nacer, nacimos con un propósito claro. Hoy sanamos nuestro propio vientre, Dios. Y toda mentira, culpabilidad, vergüenza, miedo, temor que fue puesto en nuestros vientres, hoy lo liberamos en el nombre de Jesús. Damos la orden a todo lo que oprimía, que suelte consciente, inconsciente y subconsciente de los pies a la cabeza. Trae verdad, trae victoria, sobre todo evidencia a Dios que lo que enseñamos es una verdad irrevocable. Quiero que le adore. Dale volumen, Mar. Y quiero que le adore. Quiero que le permita que él derrame de su aceite, que él traiga una verdad divina. Vamos, adórelo. Adórelo. Adórelo. Adórelo. Dígale que le ama. Dígale que le ama, que lo necesita. Dígale, "Te necesito. Necesito liberación. Necesito libertad. Necesito, necesito al Dios que cambia, al Dios que transforma, al Dios que devuelve, al Dios que levanta, al Dios que restaura. Necesito al Dios de los cambios, al Dios que saca de la muerte, al Dios que saca de la miseria, al Dios que levanta incluso los muertos, al Dios que resucita. La Biblia dice que tú eres un Dios de muertos. Y muchos evangélicos están cortos en vida. Ve con el espíritu de la resurrección a sus cuerpos y a sus mentes. En el nombre poderoso de Jesús, obra, obra, obra, obra, obra. Haya aumento, bendición, victoria, convicción en sus casas, bendición y convicción en sus fuentes, bendición y convicción en sus vidas en el nombre de Jesús. Hoy, Señor, reconocemos que cada día que pasa te necesitamos más, que sin ti no sería imposible seguir. [Música] Gracias Jesús por siempre estar con nosotros. Gracias papi, porque no nos juzgas, al contrario, nos limpias, nos sanas, nos trae restauración. Gracias, Dios, por hacerte manifiesto y gracias porque sé que toca nuestros corazones. Llena, Señor, nuestra mente, nuestra alma. [Música] Y sé que tú cambiarás nuestro oramiento en baile. Sé que tú nos cambiarás la condición en una verdad irrevocable. [Música] Gracias por lo que haces. Gracias por siempre hacerte presente cuando nosotros nos reunimos, porque necesitamos reconocer que eres tú el aliento que necesitamos. Gracias Dios por la vida de todos aquellos que se conectaron. Que el Señor obre y haga cambios en sus vidas. Que esta semana sea una semana de bendición, de trayectoria, que sea una semana de recibir milagros, una semana de atraer muchos más milagros. Ya estamos casi a punto de terminar el año, solo queda lo que está este mes y el otro, porque según el calendario del Señor, estamos viviendo en el 11 meses. Y sé que lo que Dios trae es demasiado hermoso. Yo estoy nerviosa, pero feliz por el evento que vamos a tener y de verdad que yo sé que Dios va a hacer cosas grandes. Quiero que sepa que mi expectativa él siempre la supera, porque él es el Dios de cambiando destino, él es el creador de cambiando destino y él lo único que quiere es que su destino sea cambiado y transformado. Así es que bendiciones a todos, a mis hijos, les amo, les abrazo y que tengan una hermosa semana donde haya muchos milagros en el nombre poderoso He.