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El poder de las primicias | Ps. Carlos Villacrés

Casa de Fe38:44

Transcription

[música] El poder de las primicias cuando estas son presentadas delante de Dios.

Escuchaba aquí en el campus costa al pastor Vicente predicar de las ofrendas y decía, eh, hay leyes espirituales, hay leyes celestiales que operan en la tierra y la ley de las primicias es una de ellas. Hay un principio poderoso revelado a lo largo de todas las escrituras y es que lo primero bendecido por Dios trae un respaldo del cielo para lo restante. Y en esta noche quiero llevarles después de introducirme a la palabra con un par de textos, quiero llevarles a lo largo de la escritura, desde el comienzo hasta la persona de Jesucristo, a ver cómo este principio, por encima de haber sido una ley, por encima de haber sido una fiesta en su tiempo, es un principio de poder que se mantiene hasta nuestros días.

Quisiera empezar con este proverbio tan conocido, que el hombre más sabio que ha tenido la tierra y el hombre más próspero en su economía llamado Salomón habló de esto. Mire conmigo Proverbios capítulo 3 y acompáñeme hasta el verso 9. Venga conmigo a esta primera porción. Les voy a dar varios textos de la palabra, así que mejor le que los apunte. Probablemente alguno de ellos los vas a querer revisar durante esta semana, preparándonos para nuestro domingo de consagración, el próximo, el ocho. Así que va aquí el primero. Proverbios 3 y verso 9. Salomón dice, "Honra a Jehová con tus bienes." Es decir, lo que Dios ha puesto a que administres en tus manos. Hay que honrar a Dios. Pero luego dice, "Y con las ayúdeme a leer las primicias." Vamos a esperar ahí me puedan ayudar en producción también en quién consta con los textos. Pero vea, dice la escritura aquí, Proverbios 3 y verso 9, honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de cuántos frutos? Todos.

Inmediatamente dice el verso 10 una promesa. Dice, "Y serán, esto es algo que sucede en el futuro, por ende promesa. Las primicias en su palabra original hebrea significa una promesa por venir." Eso significa la palabra primicia en su palabra hebrea. Y me gusta que cuando Salomón habla de honrar con las primicias de todos nuestros frutos, suelta una promesa y dice, "Y serán llenos tus graneros con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto." Probablemente si no estás en agricultura y no estás en la producción de vinos, esta promesa no es tan fácil de entender. El pueblo en aquel tiempo era un pueblo en su mayoría agrícola y era un pueblo dedicado a los viñedos. Entonces, le era fácil entender lo que Salomón está diciendo aquí de parte del Espíritu Santo es que cuando nuestros primeros frutos sirven para honrar a Dios, los frutos que vendrán serán frutos bendecidos por el Señor. Dice, "Yo daré abundancia en tus graneros y tus lagares rebosarán de mosto." Cuando lo primero es presentado a Dios, hay una promesa que viene por delante. Es una promesa que trae bendición sobre lo restante.

Sostenga esta idea y vea conmigo como el apóstol Pablo lo enseña. Déjeme llevarlo al Nuevo Testamento y escuche a Pablo cómo se lo enseñó a los romanos. Capítulo 11 del libro de los Romanos, verso 16. Venga a leerlo acá conmigo. Romanos 11 y verso 16 dice, "Si las primicias son, ayúdeme a leer, vamos en Samborondón, todos juntos. Si las primicias son santas, también lo es la masa restante. Y si la raíz es cómo santa, también lo son las pregunto, ¿qué es primero? ¿Las ramas o las raíces? Las raíces. Entonces, si la raíz que es primera es santa, permítame explicarle, santo significa apartado para Dios. Cuando Dios dice que él quiere un pueblo santo, él quiere un pueblo apartado para él. Entonces dice, si la primicia es apartada para Dios, si la raíz es apartada para Dios, dice que el resto de las ramas también serán bendecidas. dice que si la primicia es santa, el resto de la masa también lo será. ¿No ve la relación de Salomón a como Pablo lo enseña? Dice Salomón, "Honra con tus primeros frutos y tus graneros rebosarán y habrá abundancia de mosto." Y viene Pablo y dice, "Si lo primero es santificado, lo restante será bendecido también."

Este es el principio de las primeras cosas en las manos del Señor. Este principio, un tiempo fue una ley, lo vamos a ver en esta noche. Se convirtió en una fiesta. Es más, la fiesta de las primicias es una de las tres fiestas más nombradas en la Biblia. Y lo que hacían en esa fiesta era traer sus primeros frutos a Dios para celebrar la bondad de Dios. para con el pueblo. Yo le pregunto en esta noche, ¿tienes algo por qué celebrar de la bondad de Dios sobre tu vida y tu casa? ¿Ha sido Dios bueno contigo en tus graneros, en lo que hoy significa la producción de tus recursos? Entonces, lo que hacían era una vez, cada comienzo de año, celebraban la bondad de Dios trayendo de sus primeros frutos.

Pero esta noche lo quiero llevar a ver desde el principio. Vamos desde el Génesis, desde la primera familia, donde no había una ley, donde no había una fiesta instaurada, pero se logra ver este principio. Y lo quiero llevar a mirar la primera ofrenda que se registra en la Biblia. Venga conmigo al capítulo 4 de Génesis. Acompáñeme hasta allá. Génesis capítulo 4, verso un en adelante dice, "Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín y dijo, "Por voluntad de Jehová he adquirido varón." Después dio a luz a su hermano Abel. Y ojo, dice, Abel fue pastor de ovejas y Caín fue labrador de la tierra, cada uno dedicado a sus negocios. El uno cuidaba ovejas, el otro labraba la tierra. Y dice el verso 3, "Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los pin, ayúdeme a leer esa palabra de los primogénitos. La palabra primogénito, que significa el primero, comparte la misma raíz hebrea de la palabra primicias. Y entonces dice que Abel trajo de los primogénitos de sus ovejas. Y no solo que trajo de los primogénitos, sino que trajo de los más gordos de ellas. Hoy en la mañana alguien me dijo, "Pastor, yo hubiera servido de primicia", ¿verdad? Dice que trajo de lo más gordo de ellas. Y dice aquí, "Y miró Jehová, ojo, miró Jehová con agrado a Abel y a su Pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda. suya.

Hay varios principios que quisiera soltarles de este primer pasaje que les acabo de leer. Primero, cuando hablamos de ofrendas a Dios, he escuchado a veces cuando se enseña de la ofrenda que se dice, Dios no mira tu ofrenda, Dios mira la actitud de tu corazón con la que das. Y esa es una verdad a medias, porque al mirar el primer registro de una ofrenda baba a Dios, la historia gira alrededor de que Dios vio a Caín y su y vio a Abel y su Es decir, que Dios sí vio las ofrendas. Cuando nos cuesta un poco hablar de la ofrenda como tal, hay que aprender a interiorizar en el corazón. Es una línea muy delgada donde podemos estar cayendo en el engaño de las riquezas. Hoy quiero enseñarte que Dios trajo los recursos en esta tierra para que puedan servirnos a nosotros como señores de la creación. Pero en esta línea tan delgada puede convertirse la ecuación al revés y volver a las riquezas el Señor de nuestra vida y el Señor de la creación, nosotros terminar sirviendo a los recursos volviéndolos un Dios. Ay, no. Es que mejor no hablemos de la ofrenda porque es hablar del dinero. Hay que aprender a perderle el miedo a hablar del dinero y hay que aprender a darle el lugar al dinero que corresponde. El recurso está para servirlo a usted. Se lo voy a volver a repetir. Probablemente lo cogí dormido. Salomón dijo amén. Digo, San Borondón dijo amén. Escuche, el dinero y los recursos en esta tierra los puso Dios a nuestra disposición para servirnos a nosotros. Dios no puso el recurso para que nosotros sirvamos al recurso. El recurso lo puso Dios para que te sirva a ti y puedas de esa forma llevar una buena vida aquí en la tierra bajo la bendición de Dios con nosotros. Amén. Amén. ¿Cuántos lo toman en esta noche para sus vidas? Es más, hablar de ofrendas es hablar de prosperidad, porque el que puede ofrendar es aquel que Dios bendijo. Hola. Cuando uno dice, "No puedo ofrendar, no tuve una buena semana", significa que no hubo esa semana recursos. Pero hablar de una ofrenda constante es hablar de la bondad de Dios sobre nosotros, trayendo recursos a la tierra. Declaro eso sobre ustedes, que siempre tengamos con qué ofrendar a Dios, porque Dios ha bendecido nuestras casas semana a semana en su misericordia y favor. Amén.

Entonces, lo primero que hoy quiero llamarte la atención es que Dios vio a Abel, pero vio a su ofrenda. Dios vio a Caín y vio a su ofrenda. Entonces, cuando dice que al ver a Caín y su ofrenda le causó desagrado y al ver a Abel y a su y a su ofrenda le causó agrado, es donde hay una diferencia en lo que sucede aquí. Y cuando se habla de la ofrenda que le agradó a Dios, dice que Abel tomó de las de los primogénitos de sus ovejas. Es decir, que cuando salió la primera, perdón, la palabra camada de ovejitas, no sé cómo se vaya a decir aquí, agarró las primeras y las separó a un a un lado. Dijo, "Estas son las primogénitas." Y luego de las primogénitas dijo, "Esta es la más gordita, está bella, está rosadita, está hermosa. Esta se la daré a mi Señor." ¿Qué se conoce de la ofrenda de Caín? Se dice en la escritura que pasando el tiempo, Caín tomó una ofrenda del fruto de la tierra. Probablemente fue un vegetal o una fruta, pero quiero que mediten esto. ¿Cuántos saben que las frutas tienen un tiempo preciso donde se las puede comer? Antes no saben igual y después cambia su sabor. Yo no sé usted, pero la pastora es especialista en cuando tenemos bananas en la casa, guineos. Ella dice, "Todavía no es el día de comerlo." Cuando está en su punto dice, "Hoy se come guineo en esta casa. Es el momento. Si lo comemos mañana, no sabe igual. A mí me sabe igual, antes, en medio o después, ¿verdad? Pero ella dice que hay un punto donde el guineo está perfecto para ser comido. ¿Alguien apoya a la pastora aquí? ¿Verdad? Hay su momento. Entonces dice que Caín pasando el tiempo, a diferencia de haber sido de los primeros frutos, pudiese ser que la ofrenda de Caín sea un vegetal o una fruta. Se pasó el tiempo en su maduración donde ella tenía su tiempo perfecto para ser comido, para ser entregado. Pero más allá de lo que se diga de Caín, es lo que sí se dice de Abel. Y la ofrenda de Abel fue una ofrenda de sus primeros frutos. Aquí hay un principio poderoso. Lo primero puesto delante de Dios produce agrado en el cielo.

Vamos a ir viendo por qué lo primero ante Dios. Sería un error de nuestra parte pensar que lo primero ante Dios es porque Dios es un Dios que necesita que le estemos recordando su posición, que estemos viendo que no pierda el norte de su identidad y que le estemos diciendo que él es lo primero en nuestra vida. No va por ahí la línea. Recuerde que el principio es que lo primero bendecido por Dios produce bendición en la masa restante. Mantenga ese principio conmigo. Entonces, Abel trajo sus primicias de sus ovejas ante el Señor.

Siga viendo conmigo. Venga conmigo a Génesis 14 y quiero que veas a Abraham, el padre de la fe. Cuando Abraham, Abraham luego va a rescatar a Lot, su sobrino, él entra a su primera conquista y logra tener su primer botín de guerra. Y cuando él regresaba con su botín de guerra, sale a su encuentro Melquisedec, el sumo sacerdote. Quiero que veas conmigo Génesis 14 y vayas hasta el verso 17. Dice acá, "Cuando volvía de la derrota de Quedola y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Sabe que es el valle del rey. Entonces, verso 18, Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino. Melquisedec es figura de Jesucristo y él saca el pan y el vino y le bendijo diciendo, "Bendito sea Abraham, del Dios altísimo, creador de los cielos y de la tierra, y bendito sea el Dios altísimo que entregó tus enemigos en tu mano." Luego de que Melquisedec lo bendice, mire lo que inmediatamente hace Abraham. Es el primer registro en las Escrituras de este tema. Y dice, "Y le dio Abraham los diezmos de cuánto, de todo. De cuánto se diezma de No, no les oí. De cuánto se diezma de Permítame hablarle por un momento, porque los diezmos delante de nuestro Señor tienen el mismo principio de volverse una primicia para Dios. La primera conquista, el primer botín que se ganó Abraham, le aparece Melquisedec a su encuentro y lo primero que hace Abraham es sacar la décima parte de sus ganancias y ponerla delante de Melquisedec, el sumo sacerdote.

Si hablamos de primicias, permítame hablarle unos minutos sobre nuestros diezmos al Señor que entran dentro del mismo principio. Cuando tu décima parte es puesta delante del Señor, tú permites que si lo primero es bendecido, el 90% restante de tus ingresos sean bendecidos por la mano de Dios. Así funciona este principio, de la misma forma, es más, permítame demostrárselo en las Escrituras. Venga conmigo a Malaquías, el capítulo 3, y vea conmigo el verso 10. Ponga atención a estos versículos. Malaquías capítulo 3 y verso 10. Traed todos los diezmos al alfolí. ¿A dónde hay que traer los diezmos? Y hay alimento en mi casa, y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de la tierra. Dice así, ¿no? ¿Qué ventanas se va a abrir Dios? Las del cielo. ¿Y derramaré sobre vosotros dinero? No. ¿Qué quiere derramar Dios? Bendición hasta que sobreabunde. Verso 11. Reprenderé también por vosotros al devorador y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vida en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán, ¿cómo nos van a decir? Es doblemente felices. Porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos. ¿Cuántos toman esta palabra para sus vidas esta noche?

Permítame explicarle un poquito más. Dice la escritura aquí, "Traed los diezmos todos al alfolí." He escuchado a veces cuando incluso me lo han preguntado a mí, me dicen, "Pastor, yo mi diezmo lo comparto. Una parte la doy a la iglesia, otra parte se las doy a los pobres." La Biblia dice, "Traed diezmos." ¿A dónde se los traemos? Al alfolí. Porque los diezmos, la décima parte le pertenece al Señor. Si nosotros vamos a darle a los pobres, esa es una ayuda que hacemos. Es es recordar la gente en necesidad, pero no lo hacemos de nuestra décima parte, la hacemos del 90% que nos queda a nosotros para administrar. Esa décima parte le pertenece a Dios. Por eso dice la Biblia, "Traigan los diezmos al alfolí, le pertenecen al Señor." Ahora dice, "Probadme ahora en esto y yo os abriré las ventanas de la tierra o de los cielos." De los cielos. Una cosa es tener gracia para prosperar en tus habilidades, en tus talentos con los que trabajas y tener ventanas en la tierra abiertas. Tengo un buen proveedor, tengo un buen cliente, tengo un buen producto. Esas son ventanas terrenales. Pero otra cosa es que sobre tus graneros y sobre tus fuentes de ingresos haya una ventana celestial abierta sobre usted. Esa no es la que derrama dinero, esa es la que derrama bendiciones hasta que sobreabunden. Y la bendición de Dios no es exclusivamente dinero. La bendición de Dios es el shalom de Dios. Es el bienestar de Dios. Dios no solo quiere darte recursos, Dios quiere darte la salud para que los disfrutes. Dios no solo quiere darte recursos, él quiere darte una familia estable para que disfrutes los recursos que te quiere dar. Hola. Amén.

Entonces, quiero que vea esto conmigo. Cuando nosotros diezmamos al Señor, no solo se mantienen puertas terrenales abiertas, Dios abre puertas celestiales. ¿Sabes que es una puerta celestial donde no hay explicación humana para comprobar el milagro? No hubo forma, era imposible que suceda. Pero Dios del cielo hizo un milagro aquí en la tierra. Así funciona la ventana del cielo abierta para sus hijos. Espérese, no es que algunos me están mirando así. La Biblia dice, "Pruébenme." No, no se lo digo yo. Como es un tema que hace de un humano cara chuecas, es el único versículo donde Dios nos dice, "Pruébame, pruébame en esto." Entonces, yo como su pastor, si no diezmas, permítame enseñarle esto. ¿Qué tiene que perder? El 10% lo trabaja el otro mes y se lo va a ganar. Pero si pruebas a Dios en este principio de que lo primero lo separas para Dios, vas a provocar que el restante de tu masa cuente con una ventana abierta de los cielos para bendecirte sobrenaturalmente. Él reprenderá al devorador de tus negocios y te volverás tierra deseable para muchos. Es promesa del Señor. Amén.

Ya que estamos aprendiendo del diezmo, me hacen varias preguntas y me gustaría aprovechar para responderlas. Una de las preguntas que me dicen es, ¿de qué debo de diezmar? Yo tengo un sueldo, tengo otras fuentes de ingreso, vendí mi carro, debo de diezmar de ahí o solo debo de diezmar del sueldo. Me suelen preguntar empresarios también, ¿debo de diezmar de mi empresa o debo de diezmar del sueldo que la empresa me da para mantener mi casa? Pues te lo voy a responder de una forma muy práctica y sencilla. Dime qué 90% quieres que Dios bendiga y de ahí diezma. Fácil, me retiro. Nosotros tenemos 20 años de casados. Dios nos ha regalado la oportunidad de tener diferentes ingresos hoy como familia, desde un sueldo que recibimos en la iglesia, desde otros ingresos que Dios nos ha permitido tener y nosotros diezmamos de todos nuestros ingresos. El 10% lo apartamos para el Señor. Y debo decirles algo, hasta hoy hemos visto la mano de Dios y ventanas divinas abiertas donde no hay explicación para que los milagros financieros sucedan. Prueben a Dios en esto. Alguien muchas veces me dice también las personas, "Pastor, es que cómo voy a diezmar si con lo que tengo no me alcanza. Si el diezmo es lo último, no va nunca va a alcanzar. Pero si el diezmo es lo primero que apartas de tus ingresos, siempre vas a tener para honrar a Dios. Y termino el tema con esto. Probablemente dices, "Es que con el 100 no me alcanza. ¿Qué voy a hacer con el 90?" Pues déjeme enseñarle esto y pruebe a Dios. Más haces con un 90 bendecido por Dios que con un 100 sin el camino de Dios en tu vida. Amén. Prueba a Dios en esto, dice la escritura. Amén.

Abran en su primera victoria viene y aparta los diezmos de todo y se los da a Melquisedec. Si caminas por un momento más conmigo la historia, este principio de las primeras cosas delante de Dios siempre está presente en las Escrituras. Si avanzas conmigo a la época de Moisés, ¿te recuerdas? Moisés el liberador del pueblo del cautiverio de las manos de Egipto. 400 años el pueblo de Dios había estado viviendo cautivo en el pensamiento de la potencia mundial de aquel tiempo, Egipto. No te hablo de un cautiverio necesariamente físico, sino primeramente emocional, primeramente espiritual y mental. Y ese cautiverio de 400 años venía de generación en generación. Es aquí cuando el principio de las primeras cosas se vuelve una ley, porque el pueblo estaba cauterizado en sus principios con Dios. Y entonces cuando va a sacar al pueblo del cautiverio, se recuerda que lo hace a través de plagas. ¿Cuántas plagas envió Dios? 10. Y la última plaga es la que libera al pueblo. Pero algo interesante sucede con esta décima plaga y es que por la noche vendría un espíritu que traería muerte a los primogénitos de hombres y de animales, es decir, los primogénitos en los hijos de la tierra y primogénitos en y los primeros animales que tenía el pueblo. Y entonces Dios les da una orden. Y quiero que lo veas conmigo en Éxodo capítulo 12. Acompáñeme rápidamente hasta allá. Éxodo 12 verso 1 en adelante dice: "Habló Jehová a Moisés y Aarón en la tierra de Egipto, diciendo, este meso será principio de los meses. Para vosotros será este el pin, pin pin." Lea conmigo. Primero en los meses del año. Les cambia el calendario, los pone en el mes inicial y entonces les enseña a llevar una ofrenda para presentarla a Dios. Y el verso 5 la describe, vaya hasta allá. Dice el verso 5, "El animal será sin defecto macho de un año. Lo tomaréis de las ovejas de las o de las cabras y lo guardaréis hasta el día 14 de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. Y tomarán de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer." Ese día 14 ofrendan a Dios esa ovejita o ese cabrito y la sangre la ponen en los dinteles de la casa. Esa noche, cuando viene un espíritu que traería muerte a los primogénitos de hombres y animales, donde estaba la sangre en las postes y dinteles de la casa, fueron protegidos. Es decir, que lo que Dios hizo esa noche fue guardar las primicias del pueblo de Dios. A la mañana siguiente amanece el día de mayor mortandad en la tierra de Egipto, aquella potencia mundial. Mueren los primogénitos de hombres y de animales. Faraón amanece con el alma partida porque su primogénito muere esa mañana. Es ahí cuando deja salir al pueblo. El pueblo sale camino hacia la tierra prometida. Eso es Éxodo 12.

En el siguiente capítulo, después de haber guardado sus primicias del pueblo, mira lo que ocurre en Éxodo 13. Acompáñeme rápidamente. Y verso 1. El 12 guarda los primogénitos y en el 13 verso 1, dice, "Habló a Moisés diciendo, conságrame todo primogénito." En Éxodo 12 los guardó. Y en Éxodo 13, cuando salían en el nuevo año hacia la tierra prometida, pidió que le consagren a él todos los primogénitos. Perdón. Es que Dios necesita que le estemos recordando que él es el primero en nuestra vida. ¿Será esa la razón por la que lo pide? No. La razón por lo que lo pide es que todo lo que Dios bendice de primero trae bendición a lo restante. Y en su primera salida del mes del cautiverio de Egipto, Dios les guardó las primicias. y al día siguiente se las pidió consagradas.

El sucesor de Moisés es Josué. Cuando Moisés muere, están a las puertas de la tierra prometida. Josué pasa al Jordán. Llegan a la primera ciudad llamada Jericó. ¿Te recuerdas que Jericó estaba amurallado y que Dios les da una estrategia a Josué en la primera ciudad que conquistarían de la tierra prometida? La primera ciudad, Dios le da una estrategia de cómo conquistarla, pero en esa estrategia le dice lo siguiente. Ponga atención y si alguien me acompaña aquí en el piano, se los voy a pedir, por favor. Quiero que miren Josué capítulo 6. Dentro de las instrucciones del capítulo 6 les dice en el verso 17, "Y será la ciudad anatema a Jehová." Anatema significa consagrado a Dios para destrucción. Todas las cosas que están en ella serán destruidas. Solamente Raab, la vivirá con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos. [música] Pero vosotros, guárdense del anatema, no toquen ni tomen alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel y lo turbéis. Ahora, miren el 19. en la primera conquista de Josué. Más toda la plata, el oro [música] y los utensilios de bronce y del hierro sean consagrados a Jehová y entren en el tesoro de Jehová. La primera ciudad que conquista a [música] Josué, Dios mismo le enseña que el oro, la plata y los utensilios de bronce y de hierro debían ser consagrados [música] a Dios. Insisto, es que Dios necesita el oro, la plata y los utensilios. [música] ¿O es que todo lo que primero se pone delante de Dios provoca [música] que lo restante quede bendecido? Ellos no solo iban por Jericó, eran decenas [música] de ciudades a ser conquistadas. Y en la primera ciudad donde entra Josué, Dios le trae el mismo principio. [música] Lo primero lo consagras para mí. Si usted lee la historia, un soldado tomó unas cuantas monedas y tomó un lingote de oro. Cuando van a la siguiente ciudad a conquistar llamada hay, Dios no estuvo con ellos. Tuvieron que salir huyendo el pueblo de Dios. Y Josué dice, "Pero, ¿por qué si tú nos diste esta tierra para heredar? La promesa estaba dada, pero el principio no se estaba cumpliendo. Dios le habla a Josué. Identifican a Acán, el que había tomado la parte que no le correspondía, que había sido separada para Dios. al ser destruida y la otra parte consagrada [música] al templo. Y no fue sino hasta que arreglaron este [música] principio que entonces Dios continuó bendiciendo sus próximas conquistas.

No sé si lo está viendo conmigo desde a los hijos de Adán, Abraham, Moisés, Josué, Nehemías, el reconstructor de los muros de la ciudad santa. cuando llama a los judíos de todos los diferentes lugares donde estaban a que lleguen hasta Jerusalén. En el capítulo 10 de Nehemías les habla de volverse a acercar a Dios y hacer conforme Dios quería. Y mire el verso 35 de Nehemías 10. Le estoy hablando de cientos de años después. Y el verso 35 dice, Nehemías le dice al pueblo, "Y que cada año traeríamos a la casa de Jehová las de nuestra tierra, las primicias, el fruto de todo árbol, asimismo los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, como está escrito en la ley, y que traeríamos los primogénitos de nuestras vacas, de nuestras ovejas, a la casa de nuestro Dios, a los sacerdotes que ministran en [música] la casa de nuestro Dios.

Y termino con esta, que esta de verdad a mí me deja los eses o la cabeza pesada pensando cuando Cristo viene aquí a la tierra en su obra redentora por nosotros. Mira la escritura en primera los Corintios 15 [música] y acompáñeme a leer el verso 20. Primera los Corintios 15 y verso 20 dice, "Lo cierto es que Cristo así, lo cierto es que Cristo resucitó de los muertos. Él es el pin pin. Vamos, lean conmigo. ¿Qué qué número de fruto es? El primer fruto de una gran Ay, madre mía! Es el primer fruto de una, léalo, de una. Cuando lo primero es consagrado a Dios, aseguras [música] una gran cosecha y Cristo Jesús fue la primicia para el Padre. Siga leyendo conmigo. Cristo resucitó de los muertos. Él es el primer fruto de una gran cosecha, [música] el primero de todos los que murieron. Así que ya ven, tal como la muerte entró en el mundo por medio de un hombre, ahora la resurrección de los muertos ha comenzado por medio de otro hombre. Siga. Así como todos mueren porque todos pertenecen a Adán, todos los que pertenecemos a Cristo [música] recibirán vida nueva. Siga por esta resurrección. Pero esa resurrección tiene un orden. Cristo que fue resucitado como él, fuerte como él. Y todos los que pertenecen a Cristo luego serán resucitados cuando él regrese. ¿Qué dice la escritura? Cristo fue la primicia ante el Padre y por Cristo en su obra redentora, él consagrado al Padre, el resto de la masa [música] somos bendecidos por él. Cristo, la primicia. Oh, yo le daría un mejor aplauso en esta noche [música] a Jesucristo. El mismo principio de las primeras cosas consagradas a Dios fue utilizado en la persona de Cristo Jesús. Él la primicia, todos los demás en él bendecidos. Amén. Code a la masita que tiene ahí a la par, más a masita, lo que usted tenga ahí al lado y dígale, "Eres bendecido por Cristo, nuestra primicia." Amén. ¿Cuántos recibimos la palabra [música] en esta noche? Si recibes la palabra, dale un fuerte aplauso a la palabra de Dios. [música]