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El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles, escrito está, mi casa es casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en una cueva de bandidos. Todos los días enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de medio, pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios.
Palabra del Señor. Señor Jesús.
Todos conocemos este pasaje del evangelio. Jesús expulsa a los vendedores del templo y dice, "Mi casa es casa de oración." Siempre es importante recordar el valor sagrado de nuestros templos y cuidar todos los detalles que tienen que ver con esa urbanidad de la piedad, el silencio, las posturas, la forma de vestir, el recogimiento, etcétera.
La palabra templo con mayúsculas se aplica a Cristo. Él es el templo. Porque por Cristo, con Cristo y en Cristo entramos en comunión con el Padre, con la fuerza del Espíritu Santo. Jesús es el templo. Y luego de Jesús se aplica a la Virgen María. Ella es llamada también templo de Dios. Ella es el santuario más bonito, más bello de la Santísima Trinidad.
Meditemos brevemente sobre el sentido de esta memoria litúrgica. Hoy estamos celebrando la presentación de la Virgen María en el templo. Lo primero que hay que decir es que esta memoria litúrgica se apoya en una piadosa tradición. No está en la Biblia que la Virgen niña fue llevada al templo para ser consagrada a Dios. Por lo tanto, tenemos una piadosa tradición que la Iglesia ha asumido. De hecho, estamos celebrando ese acontecimiento.
Pero vayamos a la Biblia. ¿Qué nos dice la Biblia sobre la Virgen como consagrada a Dios? Vamos a compartir tres citas bíblicas para contemplar a María como la mujer consagrada a Dios. Porque, hermanos, tenemos que leer la Biblia.
Primera cita muy importante para hablar de la Virgen María. Lucas 1:38. ¿Qué he dicho? Lucas 1:38. Aquí está la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. María es la esclava del Señor. María es la criatura más consagrada a Dios. María está totalmente orientada a Dios. Decía el Papa Benedicto XVI que el programa de vida de la Virgen María fue estar centrada totalmente en Dios.
Hermanos, yo les pregunto, ¿ustedes están consagrados a Dios? ¿Sí o no? Sí. Todos estamos consagrados a Dios desde el día de nuestro bautismo. Ahora bien, ¿todo en mí está orientado a Dios, como fue la vida de la Virgen María? ¿Mis pensamientos están orientados a Dios? ¿Mis miradas están orientadas a Dios? ¿Mis palabras están orientadas a Dios? ¿Mi corazón está orientado a Dios? Que cada uno haga examen de conciencia, porque yo, desde el día de mi bautismo, debo de estar, como la Virgen María, totalmente orientado a Dios. Así tenemos que vivir, hermanos, como la Virgen María.
María es la esclava del Señor y por eso es libre, porque en la medida que nos orientamos a Dios somos libres. En la medida que nos alejamos de Dios somos esclavos del pecado, de nuestros vicios.
La segunda cita es Juan 2:1-11. ¿Qué he dicho? Juan 2:1-11. ¿Alguien sabe qué pasaje de la vida de la Virgen es? Las bodas de Caná. Una persona que se ha consagrado a Dios se preocupa de los demás y lleva a los demás a Dios. Hermanos, María es la primera intercesora ante Cristo y eso es una enseñanza católica. María está totalmente orientada a Dios y quiere que todos vivan con Dios. María es la primera que se preocupa de que vivamos con Jesucristo, Dios hecho hombre. En las bodas de Caná, María aparece como la primera intercesora ante Jesucristo.
Todos sabemos que el único mediador ante el Padre, ¿quién es? Jesús. Eso está claro. Ningún católico dice que María es el camino para el Padre. No. ¿Quién es el camino para el Padre? Jesús. María es el primer camino para Jesús. María nos lleva a Jesús y Jesús es el único que nos lleva al Padre con la fuerza del Espíritu Santo.
Hermanos, vamos a preguntarnos. Yo, como la Virgen María, ¿llevo a los demás a Jesús? Porque desde el día de mi bautismo, al estar consagrado a Dios, también he recibido el Espíritu Santo para llevar a la gente a Dios, como la Virgen María. Hay que preocuparnos de que no falte el vino bueno. ¿Quién es el vino bueno? Jesús.
Y la tercera cita, que es muy importante, que ha sido usada por muchos santos y papas, es Juan 19:25. ¿Qué he dicho? Juan 19:25. ¿Alguien sabe qué pasaje de la Virgen María es? No me floren. ¿Alguien sabe? No se preocupen, los sacerdotes estamos para enseñar. ¿Alguien sabe quién estuvo al pie de la cruz? María. Juan 19:25. María está al pie de la cruz. María es la primera colaboradora de Cristo. Ningún católico dice que María es redentora. No. ¿Quién es el único redentor? Jesús. María es colaboradora, la primera del Redentor. En un avión hay un piloto y un copiloto. ¿Quién maneja el avión? El piloto. Hermanos, Cristo es el único que salva y la Virgen es la primera que se une a la obra salvífica de su Hijo. Por eso, por ejemplo, San Juan Pablo II decía que María es crucificada en el crucificado. Y decía San Juan Pablo II, María tuvo una crucifixión mística, no física, sino mística, porque ella se ofreció con todo su ser a su Hijo y se hizo víctima con minúsculas en la única víctima que salva. ¿Quién es la única víctima que salva? Cristo. La Virgen une sus dolores, sus sufrimientos a la ofrenda salvífica de su Hijo.
Y también nosotros, hermanos, tenemos que imitar a la Virgen. Tenemos que ser colaboradores de Cristo. Por ejemplo, aquí hay padres de familia. ¿Quién es un hijo que ha desconectado de Dios? ¿Una hija que está conviviendo? ¿Te quedas tranquilo? No. ¿Qué vas a hacer aparte de orar? Ofrece todo lo que te cuesta a Jesús, como la Virgen María. Únete a la cruz de Cristo y ofrece eso que te está costando, que te está costando, por la salvación de tu hijo, por la salvación de tu hija, y así imitas a la Virgen. Eres colaborador de Cristo.
Queridos hermanos, hoy estamos contemplando a nuestra Madre como la primera consagrada a Dios. Y no nos olvidemos que todo lo que enseña la Iglesia sobre la Virgen María está en la Biblia. Todo lo que nosotros decimos de María, ¿dónde está? En la Biblia. Ella es la que está totalmente orientada a Dios. Lucas 1:38. La primera que nos lleva a Jesús. Juan 2:1-11. La que se hizo víctima en la víctima que salva a Cristo. Juan 19:25. Que nuestra Madre nos ayude a todos a vivir como consagrados, a orientar todo nuestro ser hacia Dios. Que así sea. Amén.
Queridos hermanos, hoy es la memoria de la presentación de la Virgen María en el templo de Jerusalén. Es una piadosa tradición, no está en la Biblia, que los padres de la Virgen, San Joaquín y Santa Ana, cuando la Virgen era niñita, la llevaron al templo y ahí estuvo años preparándose para su misión. Lo que está en la Biblia y lo he explicado es que María es la primera consagrada a Dios.
Hemos escuchado en el evangelio de hoy cómo Jesús purifica el templo. Jesús es el templo y luego de Jesús, María es el templo más hermoso, santuario de la Trinidad. Tres puntos concretos, hermanos, sobre la Virgen María que como católicos tenemos que saber.
Primer punto, Lucas 1:38. "He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra." María es la esclava del Señor, la mujer, la criatura totalmente orientada a Dios. Yo también tengo que orientar mi vida a Dios y detectar qué aspectos de mi vida no están orientados a Dios para mejorar, para hacer una buena confesión.
Segundo punto, Juan 2:1-11. Si yo estoy orientado a Dios, me preocupo de los demás, de la salvación de los demás. Me preocupo de que todos tengan el vino bueno. ¿Quién es el vino bueno? Cristo. María es la primera intercesora ante Jesucristo. Repito, la primera intercesora ante Jesucristo. ¿Y quién es el único que nos lleva al Padre? Jesús. Eso que quede claro. Solo Jesucristo me lleva al Padre. Solo Jesucristo salva. María es la primera que me lleva a Jesús. Es la primera intercesora ante Jesucristo. Y como dijo el Concilio Vaticano II, mediadora en el único mediador. ¿Qué he dicho? Mediadora en el único mediador. Eso es doctrina católica.
Tercer punto, Juan 19:25. ¿Quién está al pie de la cruz? María. María, decía San Juan Pablo II, fue crucificada en el crucificado. Tuvo una crucifixión mística. Ella es víctima en la única víctima que salva. También aprendemos de la Virgen a ofrecernos a Cristo, a ofrecerle a Jesús lo que nos cuesta. Hay mucha gente que vive mal. No se olviden lo que le dijo la Virgen a los pastorcitos: "Muchos se van al infierno porque no hay quien rece y ofrezca sacrificios por ellos." Aprendamos de la Virgen a ofrecerle nuestra vida a Jesús, a ofrecerle a Jesús todo lo que nos cuesta. Esas cruces con minúsculas hay que ponerlas en la Cruz con mayúsculas, que es la Cruz de Cristo.
Que la Virgen nos ayude a todos a vivir como lo que somos desde el día de nuestro bautismo. Somos consagrados a Dios.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío. Dulce Corazón de María, sea salvación del alma. San José, ruega.
El Señor esté con ustedes. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo, Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Pueden ir en paz.
[música]