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¿Por qué los bares españoles son cada vez más chinos? | Intermediate Spanish Podcast

Spanish Language Coach13:17

Transcription

Imagina que estás en tu país, por ejemplo, el Reino Unido si eres de allí, y que poco a poco, los pubs tradicionales británicos están siendo comprados por familias españolas. Imagina entrar en tu pub favorito, pedir una pinta de cerveza y ver que en la carta, junto al clásico fish and chips, hay una tortilla española o croquetas. Imagina oír a alguien detrás de la barra con acento español decirte: "¡Eh, guapo! ¿Otra pinta, como siempre?". ¿Cómo te sentirías? ¿Te parecería extraño? ¿Te parecería interesante? ¿O serías indiferente, siempre y cuando la cerveza estuviera fría y el ambiente fuera el de siempre? Te sugiero que pienses en esa imagen, porque algo muy parecido está ocurriendo en España. Pero en este caso, los protagonistas no son españoles que abandonan el país, sino ciudadanos chinos que han decidido tomar el control, ser dueños, de bares tradicionales españoles. Hoy vamos a hablar de ese curioso fenómeno, muy común en muchas ciudades: bares españoles tradicionales ahora en manos de dueños chinos. Antes de empezar, me gustaría recordarte, como siempre, que puedes leer la transcripción gratuita del episodio, con la traducción al inglés y tarjetas de vocabulario, en la web www.spanishlanguagecoach.com. De esta manera, podrás seguir el episodio, aprender palabras nuevas y mejorar tu comprensión. También puedes consultar mis cursos de español online en esa misma web y dejar tu correo electrónico en la lista de espera para que te avise cuando se abran las inscripciones para nuevos alumnos. Y ahora sí, vamos con el tema de hoy, que tiene que ver con algo muy típico de España: los bares. Pero ten en cuenta que la palabra "bar" en español no significa lo mismo que en inglés. En inglés, un "bar" es generalmente un lugar para beber alcohol por la noche, a veces con música alta o un ambiente de fiesta. En España, sin embargo, un bar es un lugar donde puedes desayunar, tomar un café, un menú del día, ver el fútbol o simplemente charlar con amigos tomando una Coca-Cola a las seis de la tarde. Es un espacio social muy importante en la vida cotidiana. De hecho, España tiene la mayor cantidad de bares per cápita del mundo. ¡Hay bares por todas partes! Pero imagina esto: entras en un bar de barrio, de esos antiguos, con suelo de terrazo, un ventilador en el techo y jamones —la pata entera del cerdo— colgados del techo… y detrás de la barra están los dueños, porque este tipo de negocios suelen ser familiares. Y resulta que esos dueños son una familia china. Y lo más interesante no es solo quién regenta el bar, sino cómo lo regenta. Hoy vamos a descubrir por qué ha sucedido esto, qué cambios ha traído y qué opinan los españoles al respecto. Hace unas semanas, leí varios artículos sobre este tema y pensé que sería interesante compartirlo con vosotros aquí. En los últimos 20 años, especialmente desde la crisis económica de 2008, muchos chinos en España han empezado a comprar bares que antes pertenecían a españoles. Permíteme explicarte un poco el contexto. Muchos bares de barrio tradicionales han tenido que cerrar por jubilación del dueño o por falta de sucesión. Es decir, los hijos de los dueños ya no querían seguir regentando los bares de sus padres. Trabajar en hostelería (bares, restaurantes, etc.) no es fácil, ya sabes: muchas horas, poco descanso, márgenes de beneficio pequeños. Así que muchos bares empezaron a buscar nuevos dueños. Y ahí es donde entra la comunidad china. Durante la crisis económica, muchos chinos ya vivían en España, tenían ahorros y una fuerte red familiar. No necesitaron pedir préstamos bancarios. Utilizaron fondos familiares y comunitarios. Esto les permitió comprar locales a buenos precios, en un momento en que nadie más podía invertir. Según los datos, en 2017 había más de 10.000 bares en España regentados por ciudadanos chinos. Solo en Madrid, unos 2.000. En Barcelona, ​​tantos como en Madrid. Es impresionante, ¿verdad? Y si ahora te estás preguntando: "¿Pero sirven tapas tradicionales españolas? ¿O sirven comida china?", la respuesta es: depende. Hay bares que han mantenido su esencia española. Siguen ofreciendo tortilla, croquetas, ensaladilla rusa, jamón… pero con gestión china. Otros han fusionado los dos mundos. Puedes pedir patatas bravas y también fideos chinos. He visto incluso menús donde ofrecen dumplings junto a paella española. Una fusión curiosa, pero que funciona. Y por supuesto, también hay bares que han cambiado completamente su carta y solo ofrecen platos asiáticos, pero son la minoría. La mayoría intenta adaptarse a los gustos locales. Quieren integrarse. Quieren formar parte del barrio. Y me imagino que, sobre todo, quieren ofrecer lo que los clientes van a pedir. Y hablando de barrios… este fenómeno se ha dado principalmente en zonas urbanas y obreras: Lavapiés, Pacífico, Embajadores, en Madrid. El Raval, Sant Antoni o l'Eixample en Barcelona. También en Valencia, en barrios tradicionales. Incluso en pueblos pequeños, donde el único bar que quedaba fue salvado por una familia china. Gracias a ellos, el bar no cerró y el pueblo sigue teniendo su bar, que, como decía antes, a menudo actúa como centro social. Porque sí, estudiante, en España, un bar no es solo un lugar para comer o beber. Es un punto de encuentro. Es donde la gente habla de fútbol, discute de política, celebra cumpleaños o ve la televisión por la tarde. Por eso muchos locales inicialmente tuvieron dudas: "¿Cuidarán nuestro bar como los anteriores dueños? ¿Seguirán sirviendo la misma comida? ¿Entenderán lo que este lugar significa para nosotros?". Sorprendentemente, la mayoría ha respondido que sí. Han aprendido las recetas, han mantenido la decoración e incluso han conservado el nombre del bar. Y lo han hecho muy bien. Por ejemplo, en Barcelona, ​​un bar llamado "Esterri" sirve solo comida catalana. Lo regenta una familia china desde hace más de diez años, pero no han cambiado nada de la carta original. Al contrario, la han perfeccionado. En otros casos, la fusión ha sido más creativa. En el Bar Ruipe, por ejemplo, puedes pedir una caña con una tapa de arroz frito. Y funciona. Los locales lo aceptan con naturalidad. Dicen que lo importante es la calidad, un precio justo y un servicio amable. Y hay algo realmente bonito en esto. Muchos de estos nuevos dueños de bares han aprendido no solo a cocinar una tortilla española, sino también a hablar como lo harías en un bar español. Obviamente, el servicio es mucho más personal, no tan distante como cuando vas a un restaurante. En un bar de barrio, te conocen y no te preguntan: "¿Qué quieres tomar?", sino que te dicen cosas como: "¿Qué te pongo, cariño?" o "¿Lo de siempre, verdad?". Los nuevos dueños chinos han aprendido a tratar a los clientes con esa calidez y cercanía tan típica de los bares españoles. Y hay otra práctica común donde los dueños de estos establecimientos deciden adoptar nombres españoles para sus negocios o incluso para ellos mismos. Cambian sus nombres y dicen que se llaman Juan, Manolo o María, en lugar de usar sus nombres reales. Mira… Como inmigrante que ha vivido en otro país, entiendo que a veces es para facilitar que la gente recuerde su nombre, y yo mismo pronunciaba mi nombre en inglés la mayor parte del tiempo. Sin embargo, también creo que es importante recordar y reafirmar la propia identidad, tanto para uno mismo como para los demás. Esta elección de adoptar un nombre español, aunque práctica, me remueve sentimientos. Pero bueno, cada uno puede hacer lo que quiera con su nombre. Recuerdo cuando vi por primera vez un bar tradicional en mi barrio de Valencia regentado por una familia china. Al principio, me sorprendió. Era el tipo de bar al que iba con mi padre a comer muchas veces. Pero luego, con el tiempo, vi que seguían sirviendo la misma comida de siempre, incluso mejor en algunos casos. Y el servicio era muy amable. Me hizo pensar en cómo cambian las cosas, pero también en cómo a menudo cambian para seguir igual. O incluso para mejorar. Y a lo mejor te extraña que hable de bares con tanta emoción, pero para mí y para mucha gente en España, el bar de barrio es un lugar especial. No es solo un negocio. Es un hito emocional. Y ver cómo muchas familias inmigrantes lo han cuidado y han ayudado a que sobreviva me parece muy valioso. Además, este fenómeno también nos obliga a reflexionar sobre los prejuicios. Todavía hay gente que utiliza el término "bar chino" de forma despectiva, como si significara baja calidad. Pero esos prejuicios desaparecen cuando pruebas las tapas, el servicio y te das cuenta de que hay amor y trabajo duro detrás de la mayoría de ellos. Al final, no importa el origen del camarero. Lo que importa es cómo te sientes allí. Y mucha gente dice: "Me siento en casa". Y esa es exactamente la sensación que quieres sentir en un bar español. O mejor dicho, en un bar en España. Este episodio también me hace pensar en cómo cambia la cultura. Y ahora que se habla tanto de inmigración, inmigrantes, expatriados, y de cómo nuestra forma de vida y nuestras costumbres evolucionan, creo que es importante hablar con matices. No todo es perfecto. No todo es maravilloso. Y no todos los cambios culturales son necesariamente buenos. Hay choques, hay resistencia, se pierden cosas. Pero en este caso concreto, el de los bares de barrio regentados por inmigrantes chinos, me parece un buen ejemplo de integración. Una integración que no impone, sino que se adapta, transforma, suma, respeta lo que ya existe y lo mantiene vivo. Los bares regentados por chinos en España no han eliminado las tapas españolas. Al contrario, las han conservado e incluso han añadido nuevos sabores. Y como profesor, como español y como cliente de bar, esto me parece un ejemplo perfecto de cómo puede funcionar la convivencia. ¿Qué opinas de todo esto? ¿Te gustaría tomarte una cerveza con una ración de tortilla española y unos dumplings al lado algún día? ¿Has visto algo similar en tu país? Me encantaría que dejaras un comentario con tu opinión. Así podrás practicar también tus habilidades de escritura, que sabes que son importantes. Cuéntame si has visto ejemplos de fusión cultural en la gastronomía, en tu ciudad, en tu vida… Estoy leyendo vuestros comentarios. Y si te ha parecido interesante este episodio, te agradecería mucho que te suscribieras al podcast, dejaras una valoración de estrellas en Spotify o Apple Podcasts, o lo recomendaras a otros estudiantes de español. Eso me ayuda mucho a seguir creando contenido para ti. Un abrazo fuerte.