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[Música] [Música] J. William Fritz Piaget, conocido popularmente como Jean Piaget, fue un epistemólogo, psicólogo y biólogo suizo quien nació en 1896 y falleció en 1980 a la edad de 84 años. Sus estudios sobre el desarrollo intelectual y cognitivo del niño ejercieron una influencia transcendental tanto en el campo de la psicología como en el de la educación. Ahora repasemos algunas ideas claves para entender la teoría de Piaget.
En primer lugar, tenemos la cognición. La cognición hace referencia a los procesos internos de la mente que conducen al conocimiento. Algunos de estos procesos mentales son la memoria, la simbolización, la categorización, la solución de problemas, la fantasía e incluso los sueños. Piaget concebía la cognición humana como una red de estructuras mentales, las cuales eran creadas activamente por el individuo en un constante esfuerzo por dar sentido a las experiencias. Son estas mismas estructuras mentales a las que Piaget denomina esquemas. Un esquema puede definirse como un patrón organizado de pensamiento o comportamiento. Estos tienden a cambiar con la edad y sufren sus mayores cambios en la infancia.
Por otra parte, la creación y modificación de esquemas permite generar nuevos conocimientos. Para que los esquemas cambien y se produzcan nuevos conocimientos, son necesarias ciertas funciones intelectuales. La primera de ellas es la adaptación. La adaptación es una de las funciones intelectuales que permite el cambio de esquemas. Esto implica la construcción de esquemas a través de la interacción directa con el entorno. Además, la adaptación está constituida por dos procesos que se complementan el uno al otro: la asimilación y la acomodación. La asimilación es el proceso por el cual interpretamos el mundo externo en base a nuestros esquemas actuales. Por ejemplo, si un niño va al zoológico y ve por primera vez un camello, tendrá que buscar algún esquema que ya posea para identificar a ese animal nuevo. Lo más cercano que podría encontrar es el esquema “caballo”, ya que ambos animales comparten ciertas características tales como su altura, pelaje y forma de caminar. Como consecuencia, el niño llamará al camello “caballo”, debido a que es lo más similar que pudo encontrar en sus esquemas. Por lo tanto, incluirá la figura del camello a su esquema existente de un caballo. Pero si un adulto lo corrige o el mismo realiza una observación detallada, pronto notará ciertas diferencias que impiden que este nuevo animal encaje completamente en el esquema de un caballo. Y es allí donde entra en juego el segundo proceso de la adaptación, el cual es la acomodación, y que consiste en cambiar un esquema existente o crear uno nuevo para lidiar con un nuevo objeto o situación. Siguiendo con el ejemplo del camello, el niño puede notar que, además de las similitudes en altura, pelaje y manera de andar, puede encontrar ciertas diferencias. Como, por ejemplo, el largo de la cola, el sonido que producen y la típica prominencia que poseen los camellos en su espalda y que los caballos no. En base a esto, crea un nuevo esquema para el camello y lo separa de su esquema de caballo.
Otra de las características importantes de la teoría de Piaget son las etapas del desarrollo. Para Piaget, el desarrollo cognitivo consistía en una reorganización progresiva de procesos mentales como resultado de la maduración biológica y la experiencia. Por esa razón, propuso una serie de etapas de desarrollo marcadas por cambios cualitativos. Estas etapas tienen, además, dos características importantes: la primera es que son invariables; esto quiere decir que siempre ocurren en el mismo orden, ninguna puede ser omitida; la segunda es que son universales, ya que se presentan en los niños de cualquier parte del mundo. Sin embargo, hay que considerar que muchos factores, tanto hereditarios como ambientales, pueden afectar la velocidad con que cada niño supera cada etapa.
La primera etapa que describe Piaget es la etapa sensoriomotora, la cual abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente los 2 años. Una de las características más sobresalientes de esta etapa es el egocentrismo, lo cual impide al niño distinguir entre su propia perspectiva y la perspectiva de otros. Otra característica importante es el uso de reacciones circulares, las cuales implican tropezar con una nueva experiencia provocada por la actividad motora del niño. Es circular ya que el niño intenta reproducir una y otra vez el acontecimiento, permitiéndole crear y adaptar sus primeros esquemas. El mayor logro de esta etapa es la permanencia del objeto, que consiste básicamente en comprender que un objeto sigue existiendo aún cuando no esté a la vista. Para ello requiere la capacidad de formar una representación mental, es decir, un esquema del objeto. Debido a que la diferencia entre un recién nacido y un niño de 2 años es tan amplia, Piaget dividió esta etapa en seis subetapas, las cuales veremos a continuación.
La primera subetapa es la de los esquemas reflejos, la cual abarca desde el nacimiento hasta el primer mes. Durante este periodo, el recién nacido utiliza conductas reflejas para responder de manera indiscriminada a cualquier estímulo exterior. Como, por ejemplo, al tocar la mejilla al recién nacido, este responderá haciendo uso de su reflejo de succión, buscando alcanzar el dedo con la boca; o al entrar en contacto con la palma de su mano, este la cerrará haciendo uso de su reflejo de prensión. Otra característica de esta subetapa es el egocentrismo sensoriomotor, el cual implica no comprender que uno es un objeto en un mundo de objetos. [Música]
La siguiente subetapa es la de las reacciones circulares primarias, la cual abarca desde el primer mes al cuarto mes de vida. Durante esta subetapa, el niño empieza a realizar conductas voluntariamente para repetir acciones que le resulten placenteras. Como, por ejemplo, golpear un objeto cercano o succionar sus dedos. Estas reacciones son llamadas primarias ya que están dirigidas sobre sus propios cuerpos y motivadas por necesidades básicas. [Música]
La siguiente subetapa es la de las reacciones circulares secundarias, la cual abarca desde el cuarto al octavo mes. Aproximadamente, en esta subetapa los bebés repiten acciones placenteras que no solo involucran su propio cuerpo, sino también objetos. Gracias a que comienzan a desarrollar ciertas habilidades como poder alcanzar, tomar y manipular objetos. Por otra parte, en esta etapa también hay una mejor imitación de las conductas de los otros. [Música] [Música]
La cuarta subetapa es la de la coordinación de las reacciones circulares secundarias, la cual abarca de los 8 a los 12 meses. Aproximadamente, en esta etapa se producen dos nuevos importantes cambios cognitivos: el primero es que los niños pueden realizar conductas intencionalmente con un fin, gracias a la adquisición de suficiente práctica con una diversidad de esquemas que pueden coordinar deliberadamente; esto, sumado al segundo logro que es la comprensión de la permanencia del objeto, les permite buscar objetos escondidos voluntariamente. Otros adelantos son una mejor anticipación de acontecimientos e imitación de conductas más complejas, como, por ejemplo, bailar al sonar una cierta melodía. [Música]
Luego tenemos la subetapa de reacciones circulares terciarias, la cual abarca desde los 12 a los 18 meses. Aproximadamente, en esta subetapa los niños ya no repiten conductas que les lleven a resultados familiares, sino que buscan nuevos resultados introduciendo variaciones, lo que les permite resolver mejor problemas sensoriomotores, como poder colocar una pieza en una abertura de la misma forma. Por otro lado, hay una comprensión más avanzada de la permanencia del objeto, lo que les permite buscar objetos escondidos en más de un lugar. Finalmente, el egocentrismo sensoriomotor desaparece, por lo cual los niños se distinguen del mundo que los rodea.
Finalmente, está la subetapa de representación mental, que abarca desde los 18 meses hasta los 2 años. Aproximadamente, en esta subetapa los niños desarrollan la habilidad de elaborar representaciones mentales, es decir, imágenes internas de objetos ausentes y acontecimientos pasados, lo que les permite resolver problemas a través de medios simbólicos en lugar de una conducta por acierto y error. Por otra parte, la comprensión de la permanencia del objeto avanza más, por lo cual los niños alcanzan a comprender que los objetos pueden moverse cuando están fuera de su vista, lo cual les permite buscar un objeto en varios lugares hasta encontrarlo. Además, la representación posibilita la capacidad de imitación diferida, que es la habilidad de recordar y copiar conductas de modelos que no están presentes en el momento. Esta, a su vez, posibilita el juego simbólico, el cual consiste en representar actividades familiares. [Música]
Etapa preoperacional. Esta etapa abarca desde los dos hasta los 7 años aproximadamente. Las principales características de esta etapa son las siguientes: en primer lugar, tenemos el egocentrismo preoperacional. Los pensamientos y la comunicación de los niños son típicamente egocéntricos, es decir, sobre ellos mismos. Esto es debido a la incapacidad de ver una situación desde el punto de vista ajeno. Por lo tanto, el niño asume que las otras personas ven, oyen y sienten igual que él. Es por esto que cuando un niño juega a las escondidas, se esconden ocultando solo partes de su cuerpo, bajo la creencia de que si ellos no pueden verlos, los demás no podrán verlos. [Música] El juego. Durante esta etapa, los niños usualmente desarrollan el juego paralelo, ya que juegan en una misma habitación, pero no entre ellos; cada uno se encuentra en su propio mundo. Por otra parte, su conversación es egocéntrica, ya que el único propósito del habla es externalizar los pensamientos del niño en vez de comunicarse con otros. Además, el niño no ha adquirido aún la función social ni las reglas del lenguaje. Juego simbólico. Los niños juegan a ser alguien que no son y suelen utilizar objetos que simbolicen cosas de la vida real. El juego simbólico ayuda al niño a construir representaciones más sofisticadas del mundo. En el transcurso de esta etapa, el egocentrismo disminuye y el niño gradualmente comienza a disfrutar de la participación de otro niño en sus juegos. Animismo. Es la creencia de que los objetos inanimados, como por ejemplo los juguetes, tienen intenciones y sentimientos humanos. Esta creencia va desapareciendo gradualmente durante esta etapa hasta comprender que solo los animales y las plantas están vivos. Una de las limitaciones de esta etapa es la ausencia de la conservación. Por lo tanto, aún luego de contar dos filas de fichas una por una, cuando se separan las fichas de una de las filas, el niño sigue considerando que la fila con fichas separadas es la que tiene mayor cantidad. [Música] ¿Y ahora dónde hay más, acá arriba o acá abajo? Acá abajo. [Música]
La siguiente etapa es la de las operaciones concretas, que abarca desde los 7 a los 11 años aproximadamente. Esta etapa es considerada como una transición entre el pensamiento preoperacional y el pensamiento de operaciones formales que se presentan en los niños mayores. Marca el comienzo del pensamiento lógico u operacional, ya que el niño ahora es lo suficientemente maduro para usarlo, pero se limita a aplicarlo solo a objetos físicos; de allí el calificativo de concretas. También mejora su desarrollo social, lo que a su vez implica la disminución del egocentrismo del niño, alcanzando un mayor dominio comunicacional con sus pares. Los niños en esta etapa adquieren las siguientes habilidades cognitivas: conservación. Los niños adquieren el concepto de la permanencia en cantidad o medida de sustancias u objetos, aunque se cambien de posición y su forma varíe. [Música] Clasificación jerárquica. Es la habilidad para identificar las propiedades de categorías y relacionarlas entre sí. [Música] [Música] Seriación. Es la capacidad de ordenar los objetos en progresión lógica. [Música] Operaciones espaciales. Estas operaciones tienen relación con la distancia, direcciones y relaciones espaciales entre los objetos; es decir, les permite a los niños tener una idea más clara de qué tan lejos está un lugar de otro, y también les resulta más sencillo recordar la ruta. La experiencia participa en este desarrollo, y tanto la capacidad de usar mapas como la de comunicar información espacial mejoran con la edad.
Etapa de las operaciones formales. Esta es la etapa final del desarrollo cognitivo, la cual abarcará desde los 11 años en adelante. En esta etapa, los niños comienzan a desarrollar una visión más abstracta del mundo y a utilizar la lógica formal. Las habilidades cognitivas que los niños adquieren durante esta etapa son las siguientes: en primer lugar, tenemos el razonamiento hipotético-deductivo, el cual implica que los niños adquieran la capacidad de, a partir de casos específicos, llegar a deducir conclusiones generales. A esta edad empiezan a resolver problemas más complejos y abstractos. En la actividad realizada, se le pidió a un adolescente de 17 años reordenar distintas frases y colocar la inflexión genitiva en el lugar correcto. El objetivo de la actividad es que piense en todas las hipótesis posibles que pueden surgir durante este ejercicio hasta descubrir cuál es la respuesta correcta. Luego tenemos el pensamiento proposicional, con él los adolescentes pueden evaluar la lógica de las afirmaciones verbales sin hacer referencia a las circunstancias del mundo real. Los adolescentes entienden plenamente y aprecian las abstracciones simbólicas del álgebra y la crítica literaria, así como el uso de metáforas en la literatura. Se realizaron dos actividades que requerían evaluar la lógica de oraciones: en la primera debía encontrar la expresión correcta teniendo como evidencia que una de las opciones es incorrecta; en la otra debía identificar errores gramaticales y sintácticos en las oraciones. En ambas actividades acertó la mayoría de las respuestas. [Música] Otra de las actividades realizadas fue preguntar al adolescente qué había hecho el día anterior y qué haría si ganara la lotería. “Yesterday I woke up in Brest, from history and reg club. If I win the lottery, I will buy a Mercedes car for me and a Mercedes car for my dad, and will travel to Germany and Italy.” Contrastando el uso de la lengua en su respuesta, pudimos observar una correcta selección en los tiempos verbales e inflexiones necesarias para cada tiempo. Luego tenemos el egocentrismo operacional formal, el cual se da cuando los adolescentes solo reconocen lo que a ellos les preocupa y existe una incapacidad de reconocer los objetos y acontecimientos que preocupan a los demás. Mientras los adolescentes imaginan qué es lo que los otros deben estar pensando, aparecen dos imágenes distorsionadas de la relación entre sí mismo y el otro: primero, la audiencia imaginaria, que hace referencia a la conciencia exagerada de los adolescentes que se reflejan en su convencimiento de que despiertan en los demás un interés igual al que sienten por ellos mismos. La audiencia imaginaria da lugar a comportamientos que atraen la atención; es decir, constituye un intento de ser notado y visible, el centro de atención. El segundo lugar está la fábula personal, la cual es la parte del egocentrismo en el adolescente que da lugar a que el adolescente se considere único e invulnerable. La impresión de ser único les lleva a pensar que nadie puede entender sus sentimientos. [Música]
La influencia de las ideas de Piaget en la psicología del desarrollo fue de gran importancia, ya que cambió la forma en la que se concebía el mundo de los niños, como así también los métodos para estudiar la infancia. Asimismo, fue una inspiración para muchos de los que vinieron luego y tomaron sus ideas como bases para nuevos estudios. Es así que las ideas de Piaget generaron una enorme cantidad de investigaciones que aumentaron nuestro entendimiento del desarrollo cognitivo. Finalmente, resulta importante destacar que a lo largo de los años, tanto sus ideas como sus métodos no solo fueron ampliados, sino también, en muchas ocasiones, refutados gracias a nuevas investigaciones en el campo del desarrollo cognitivo. [Música] [Música] ch