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8 personas con los que Dios no trabaja | Apostol Rodolfo Rojas | Luz a las Naciones Church

Fernando Rodriguez59:53

Transcription

[Música]

Efesios capítulo 2, verso 19. Y luego saltamos al capítulo 4. ¿Cuántos quieren aprender? ¿Cuántos quieren recibir? ¿Cuántos anhelan ser transformados de gloria en gloria? Amén. Muy bien, muy bien.

Efesios 4, perdón, 2:19 dice entonces: "Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios." Verso 20. "Edificados," lea conmigo fuerte, "edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas." No que los apóstoles y los profetas son un fundamento, no. Edificando sobre el fundamento que ponen los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo, Jesucristo mismo.

Capítulo 4. Rápido, vaya conmigo al capítulo 4, verso eh verso número 10. "El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y el mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, y a otros evangelistas, pastores y maestros."

Usted tiene que saber que el ministerio apostólico el enemigo lo ataca porque es un ministerio que maneja diseños. Ahora, para toda la gente que a ti te dice que el ministerio apostólico no está vigente, están totalmente equivocados, porque el capítulo 4 de Efesios relata que cuando Jesús va subiendo, dice que descendió a lo más profundo, luego ascendió y cuando él va ascendiendo dice que él dio dones a los hombres.

Para entender el concepto que llevó cautiva la cautividad, usted tiene que entenderlo en base al salmo 68, que es un salmo de triunfo, de victoria sobre los enemigos. Ahora, cuando el Señor va subiendo, dice que él dio dones a los hombres. No dice que dio dones a la iglesia, primero dio dones a los hombres. Le dio dones a la humanidad. Usted tiene que saber que el apóstol, el profeta, el evangelista, el pastor y el maestro son regalos para la humanidad, pero que también van a edificar el cuerpo de Cristo. Aleluya. ¿Está conmigo esta mañana o no?

Dice que subiendo el auto llevó cautiva a la cautividad y dio dones a los hombres. De manera que el ministerio apostólico que está vigente hoy es un ministerio apostólico que es después de la muerte y después de la resurrección. Cuando a ti te digan, "No, que los únicos 12 apóstoles fueron los que tuvo Jesús." No, porque cuando Jesús resucita, él comenzó a dar dones, regalos. Y uno de esos regalos fue lo apostólico, lo profético, lo evangelístico, lo pastoral y lo magisterial. Diga conmigo, "Gracias Dios, porque nos has dado regalos."

Ahora quiero que mire esto. Verso número 12 dice, "A fin de perfeccionar catartismos, a fin de ajustar, a fin de poner en su lugar perfecto a cada persona, a fin de perfeccionar." Grite conmigo, "Estoy siendo perfeccionado." Grite conmigo fuerte. Levante la mano, diga, "Estoy aquí. Dios me trajo a este lugar porque me está perfeccionando." Aleluya. "A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio." ¿Para qué cosa? Grite conmigo. "Para la edificación." Vamos, hable fuerte conmigo. "Para la edificación del cuerpo de Cristo hasta que algunos lleguen."

¿Qué dice el verso 13? "Hasta que algunos." ¿Está conmigo o no? "Hasta que algunos lleguen," dice, "hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, que por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siendo, sino que siguiendo, perdón, la verdad del amor, crezcamos en todo, en aquel que es la cabeza, esto es Cristo."

Verso 16. "De quien todo el cuerpo bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas, que se ayuda mutuamente según la actividad propia de cada miembro, recibe," grite conmigo, "su crecimiento." Grite conmigo, "su crecimiento para ir edificándose en amor."

Quiero que sepa esta mañana que lo vamos en este lugar lo vamos a perfeccionar porque estamos determinados a ir creciendo. Esta iglesia está madurando, pero esta iglesia debe ir creciendo y se va a ir multiplicando a través de líderes, hijos que van a marcar una diferencia en la casa. ¿Dónde están los líderes hijos? ¿Dónde están los pastores hijos?

Por eso es muy importante que usted entienda el concepto de edificación. Vaya conmigo rápido. Vaya conmigo rápido, por favor, a Primera de Reyes, capítulo 6, verso 7. Usted tiene que saber que cuando hablamos de edificar, estamos hablando de construcción y no estamos hablando de cualquier construcción, estamos hablando de la edificación del templo del Señor.

Ahora quiero que mire, quiero que mire Primera de Reyes, capítulo 6, verso 7, a la luz de Efesios, capítulo 4, verso 11. Cuando Salomón comienza a edificar el templo, dice esto la palabra, "Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban no se escucharon ruidos ni de martillos ni de hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro."

¿Sabe? Esto es determinante porque dentro del templo a Dios no le gusta el ruido, a Dios no le gusta la murmuración, a Dios le gusta la adoración, de manera que las piedras se traen acabadas para ir poniéndolas en su lugar. Por eso usted va a descubrir que mucha de la gente que le cuesta conectar con la iglesia y mucha de la gente que anda de iglesia en iglesia y que dicen, "No sé por qué me cuesta conectar tanto." No sé si conoce gente que dice, "No sé por qué voy a una iglesia, la siento que no es mi casa, voy a otro ministerio, tampoco encajo ahí." No sé qué problemas tienen las iglesias. No, el problema no son las iglesias. El problema es la piedra que no ha sido tratada, no ha sido formada y que no ha podido encajar.

Por eso cuando usted vive teniendo problemas en la iglesia, quizás no es el pastor, no es tu líder, no es la pastora, puede que el problema lo sea usted. Y por eso hacemos estos retiros, porque vamos a usar el martillo en este lugar, vamos a usar un poco de cosas porque te vamos a dar forma, porque no queremos escuchar en esta casa ruidos de murmuración, de queja. Queremos que usted sea una piedra que edifica y que cuando usted emite algo no sea un ruido, sea adoración para la gloria del Señor. Vamos, aplauda a su rey todopoderoso.

Por eso usted va a descubrir que hay mucha gente que es muy ruidosa en la edificación. A Dios le gusta la gente que se deja formar en silencio. Usted se tiene que dejar formar en silencio. Usted no tiene que ser una persona que por todo se queja y cuando hace algo bueno todo el mundo lo tiene que saber. Usted tiene que saber que usted es una piedra en esta edificación que tiene que encajar perfectamente. Y las piedras que han encajado perfectamente ya no vienen a este lugar solamente a recibir, vienen a la casa a dar. Aleluya.

Grite conmigo, "Yo pertenezco a un diseño." Vamos, grite conmigo, "Yo pertenezco a un diseño." Vamos, levante la manito, diga, "Yo soy un hijo que pertenece a un diseño y estoy siendo perfeccionado, estoy siendo formado porque yo voy a encajar perfectamente en el lugar que Dios me puso en esta casa." Aleluya. Vamos, aplauda a su rey. Usted encaja perfectamente.

Por eso se espera de ti que en la medida que vaya transcurriendo el tiempo, usted se vuelva menos carga y se vuelva más solución. Le dije que mientras vaya eh transcurriendo el tiempo, usted se tiene que volver menos problema y más respuesta. Aleluya. Porque cuando usted se vuelve en una piedra que ha sido edificada correctamente, Pablo dice, "A fin de perfeccionar a los santos." Nosotros estamos en un trabajo de perfección. Estamos en un trabajo donde te estamos dando forma porque usted tiene que encajar perfectamente en algo que se llama, grite conmigo, el diseño de Dios. Levante la manito, diga, "Diseños de Dios."

Ahora yo quiero mostrarle a usted con qué tipo de gente Dios trabaja y con qué tipo de gente Dios no trabaja. Dentro del diseño hay gente con la que Dios quiere trabajar y hay gente que Dios deja de lado. Por eso usted va a descubrir que hay personas que de alguna forma Dios no les ha dado acceso a edificar. Hay como personas que no encajan porque el problema no es Dios, tampoco es la visión, tampoco es la iglesia, es el espíritu que han traído. Por eso póngase la manito en el pecho y diga conmigo, "Dios me ha traído estos días para sanar mi corazón, para arrancar de mi corazón todo lo que puede destruir el diseño."

¿Sabes? Le voy a decir algo. Cuesta admitirlo, cuesta reconocerlo, pero es importante que uno como pastor, como líder y también como oveja, como lo decía su apóstol Fernando, tengamos tiempos donde le pedimos perdón al Espíritu Santo por haber destruido cosas en su visión. ¿Sabía usted que hemos destruido de muchas formas? Y usted tiene que volverse en alguien en esta casa que no destruye. Todo lo que usted hace tiene que edificar. Usted llega todos los días, cada día, cada culto, cada reunión, cada célula, cada conferencia, todo lo que usted haga en esta visión todos los días tiene que tener una cosa en mente: Yo no vengo a destruir, yo vengo a edificar.

Cuando usted ofrenda, usted edifica. Cuando usted alaba, usted edifica. Cuando usted evangeliza, usted edifica. Cuando se somete, usted edifica. Todo lo que usted hace tiene que ser para la edificación del diseño de Dios, porque estamos determinados a construir algo en Alabama que marque nuestra tierra, marque nuestro estado y que cuando el Espíritu Santo vea esta casa, vea una casa de hijos maduros que crecen y se multiplican para la gloria del Señor. Está lloviendo adentro, parece, ¿no? Está cayendo agüita.

Ahora quiero que mire esto, por favor. Vaya conmigo rápido a Isaías capítulo 51 verso 1. Isaías 51 verso 1. Dice así. Isaías 51. "Oídme los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová; mirad la piedra de donde fuisteis cortados y grite conmigo, subraye esto, y el hueco de la cantera." El hueco de la cantera. Subraye eso en su Biblia. No sé si usted subrayan su Biblia, pero escriba el hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados.

Verso 2. Léalo conmigo fuerte. ¿Cuál es el hueco de la cantera de donde fuimos cortados? ¿Cuál es la cantera? ¿Cuál es el hueco? "Este: Mirad a Abraham vuestro padre y a Sara que os dio a luz." Aleluya. Fíjese que el diseño de Dios siempre es familia y matrimonio. Aleluya. Y dice, "Porque cuando no era más que uno solo, pero acaba de nombrar dos personas." ¿Por qué dice? Porque cuando no era más que uno solo, si recién habló de Abraham y Sara, es que para Dios matrimonio, nunca son dos, matrimonio uno. Aleluya. ¿Estamos aquí o no? Para Dios matrimonio nunca son dos personas, matrimonio es una unidad. Aleluya.

Que dice, "Porque cuando no era más que uno solo, grite conmigo, lo llamé, aleluya, lo bendije y lo multipliqué." Este es el diseño de Dios: matrimonios dentro de la visión, que entiendan llamado, que entiendan la bendición y que se multipliquen en el lugar donde Dios los puso para la gloria del Señor. Vamos, aplauda al Rey de gloria. Esta mañana le estoy hablando a los matrimonios de [Música] multiplicación.

Por eso Dios, cuando hablamos de multiplicación, nunca estamos hablando de un acto normal, natural. Por eso todas las matriarcas, cuando usted mira Sara estéril, usted mira Rebeca estéril, usted mira eh Raquel no podía dar a luz, las matriarcas tuvieron problemas. ¿Por qué? ¿Por qué Dios escogió personas que no podían tener hijos? Para dejar claro que esta nación y esta multiplicación no la engendró ni la produjo el hombre. Esta multiplicación la trajo el Padre. Esta multiplicación la trajo el Espíritu Santo, porque Dios no quiere que el hombre se lleve la gloria. Dios quiere que usted le dé la gloria a él por lo que él va a hacer dentro del diseño.

Así que usted tiene que saber que usted tiene que de vez en cuando mirar al hueco de la cantera. ¿Qué es una cantera? El lugar de donde se sacan las piedras, el lugar de donde se saca el mármol, el lugar de donde se extrae algo. A la cantera no se traen piedras, de la cantera se sacan piedras, de la cantera se saca el material para después edificar la casa. Dios dice, "Yo quiero que mires al hueco de donde te saqué, porque la piedra de donde yo le saqué a ustedes se llama Abraham y Sara." De manera que cuando ustedes digan, "No sé, yo tengo un problema con mi llamado, no sé por qué no crezco, no sé por qué no me multiplico." Dios dice, "Yo quiero que miras el hueco de la cantera, porque si yo lo hice con Abraham y con Sara, ustedes hoy también son hijos de Abraham. Si lo hice con Abraham y con Sara, también te voy a multiplicar a ti y te voy a dar crecimiento a ti en la tierra de tu llamado y de tu asignación." Vamos, aplauda a su rey todopoderoso. Aleluya. Está con ganas el baterista hoy. Aleluya.

Póngase la manito en el pecho y diga, "Gracias, Dios, porque yo pertenezco a una cantera. Gracias, Dios, por ese hueco de donde me sacaste. Y si lo hiciste con Abraham, y si lo hice con Sara, también lo vas a hacer conmigo, porque pertenezco al mismo hueco, la misma cantera y la misma piedra en el nombre de Jesús. Aleluya. Bendito sea Dios."

Le dije que bendito sea Dios. Ahora usted tiene que saber que Dios no deja a todos edificar en el diseño. Quiero antes de hablarle de la gente que Dios permite que trabaje en el diseño, déjeme mostrarle la gente que Dios no deja trabajar en el diseño. La primera, el primer tipo de personas que Dios no deja trabajar en el diseño, número uno, son los derramadores de sangre. Los derramadores de sangre.

Quiero que mire esto rápido. Vaya conmigo. Primera de Crónicas 28 verso 3. Aquí está dejando David todo preparado para que Salomón comience a edificar. Ya David estuvo almacenando materiales, estuvo guardando cosas, estuvo recolectando las piedras necesarias, el oro y todo aquello. Y fíjese lo que dice David concerniente a la edificación. No sé si dije el pasaje, lo vuelvo a decir. Dice Primera de Crónicas 28:3. Primera de Crónicas 28:3. Primera de Crónicas 28:3 dice, "Mas Dios me dijo: ¿Qué le dijo Dios a David? ¿Qué le dijo Dios a David? Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra y has derramado mucha sangre."

Verso 4, ¿qué dice? "Pero Jehová, el Dios de Israel, me eligió de toda la casa de mi padre para que perpetuamente fuese rey sobre Israel; porque a Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá a la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre se agradó de mí para ponerme rey sobre todo Israel." Dios lo dejó ser rey, pero no lo no le permitió edificar casa por una cuestión. Diga conmigo, "Derramó mucha sangre."

Ahora quiero que mire esto. Proverbios capítulo 6 verso 16. Proverbios 6 verso 16. Fíjese todas las formas que hay de derramar sangre dentro de un lugar, de una casa, de un ministerio. "Seis cosas aborrece Jehová y aún siete abomina su alma." Estas siete que vamos a mirar acá, las siete matan, las siete destruyen y las siete asesinan. Por eso, verso 16, póneme de nuevo el verso 16. Por eso dice que estas seis cosas las aborrece Jehová, porque Dios es un Dios de vida que no le gusta nada que produzca muerte. Dios es un Dios de vida que abomina todo lo que destruye. Y aquí el Señor va a expresar las siete cosas que él odia, porque las siete destruyen y matan. Vamos, veamos la primera.

Verso 17. ¿Qué dice? "Los ojos altivos." Número uno, los ojos altivos. ¿Cómo asesina el ojo altivo? Asesina humillando a la gente que está a su alrededor. Dos, "la lengua mentirosa." ¿Cómo asesina? Engañando y fingiendo con sus palabras. Tres, "el corazón perverso." ¿Qué es el corazón perverso? El que anda con fantasías de que algo se muera. El que anda soñando que algo se acabe. Cuatro. "Los pies presurosos a correr al mal." La gente que es rápida, no para obedecer, es rápida para destruir. Cinco, "el testigo falso," el que asesina engañando. Seis, "el que siembra discordia entre hermanos." Escuche esto. El que siembra discordia. ¿Quién es el que siembra discordia? El que siempre anda produciendo divisiones dentro de la casa. El que produce, el que trae, el que siembra discordia es el que trae división. Y número siete, "las manos derramadoras de sangre."

Estas siete cosas abomina el Señor. Estas son las siete cosas de las que usted tiene que ser libre. Por eso usted no debe derramar sangre. Y cuando Dios ve que usted es una persona altiva, engaña, miente, Dios dice a esta persona, "No la voy a dejar tocar la obra, no lo voy a dejar multiplicarse, no lo voy a dejar que pueda edificar dentro del diseño, porque Dios anda buscando gente que tenga el corazón sano, el corazón correcto para edificar dentro del diseño del Señor."

Por eso quiero que levante su mano y diga, "Hoy yo renuncio." Vamos, grite conmigo. "Hoy yo renuncio al corazón altivo." Vamos, grite conmigo. "Hoy yo renuncio a los ojos altivos, la lengua mentirosa, el corazón perverso, los pies que se apresuran al mal, el ser testigo falso." Y renuncio, diga conmigo fuerte, "Renuncio a sembrar discordia. Nunca voy a producir división. Siempre voy a unir, voy a reconciliar en el nombre de Jesús." Amén. Aleluya.

Así que usted tiene que ser un hijo que une. Le dije que usted tiene que ser un hijo que trae unidad a la casa. Oh, hermano, usted hoy usted tiene que ser un hijo que trae unidad a la casa. Usted no puede andar destruyendo ni dividiendo. Por eso, como decía su apóstol, hay gente que cuando te llama uno, ay papá, ¿qué habrá pasado? Porque hay gente que uno los ve y uno ya sabe que son portadores de malas noticias. Algo hicieron, algo están haciendo, pero después están los hijos que traen descanso, son los hijos que honran, son los hijos que alivian los brazos, son los hijos que te traen bendición, te traen solución y te traen respuesta.

Recuerde que cuando usted se vaya de esta tierra va a ser recordado por dos cosas: por los problemas que causó y por los problemas que solucionó. Esas son las dos cosas por las que la gente te va a recordar. Usted tiene que irse de esta tierra, que la gente reconozca que usted fue un hijo que edificó, trajo bendición, trajo unidad, corrió con la visión y le dio gloria a Dios con su vida dentro del diseño. Vamos, aplauda a su rey todopoderoso.

Dos. Segundo tipo de persona que Dios no deja tocar o edificar el diseño. Nehemías capítulo 3 verso 5. Nehemías capítulo 3 verso 5. Usted tiene que saber que todo lo que hagamos en vida va a quedar registrado y va a quedar guardado. Dice Nehemías 3:5, "E inmediato a ellos restauraron los tecoítas; pero sus grandes," diga conmigo, "pero sus grandes no se prestaron para ayudar a la obra de su Señor."

Usted tiene que saber que todo lo que usted haga en vida se va a escribir, sea bueno o sea malo. ¿Sabe lo que pasó con los tecoítas, sus grandes? Hubo gente que se sintió demasiado grande para edificar un muro. Usted nunca debe ser demasiado grande para limpiar un baño. Usted nunca es demasiado grande para ya no evangelizar. Usted ya nunca nunca debe ser demasiado grande para ir a visitar una familia. Nunca sea demasiado grande para visitar gente en la cárcel. Nunca sea demasiado grande para ayudar a un débil. Porque la obra del Señor es un privilegio. Es una honra y es un privilegio hacer cosas para nuestro Dios.

Nunca seas tan grande, nunca te creas algo que ahora usted ya no sirve dentro de la iglesia porque usted es una persona que ya es muy bendecida. Estaba en un cierto ministerio eh en Texas, me me invitaron a ministrar y me pusieron un servidor, un hombre muy humilde, me llevaba en auto, me traía. Eh, en en un momento me comenzó a contar cómo Dios lo había bendecido. Él en este momento tiene 35 gasolineras de las que él es propietario en Texas. 35 gasolineras, pero también comenzó a importar arroz de China y ahora estaba en el negocio del petróleo en Texas. En este momento, escuche esto, en este momento, Dios le ha dado tantas propiedades que tiene arriba de 150 casas. Es uno de los hombres más prósperos de ese ministerio. 150 propiedades tiene. Eh, me contaba el pastor de él, el apóstol de él, que el hombre es un sembrador, hermano. El hombre vive sembrando. El hombre es un dador. Pero, ¿sabes lo que me impactó? Es que un día él siempre me dice, cuando yo voy a administrar ahí, yo voy a estar sentado en tal parte, si usted necesita algo, me hace seña, si quiere agua o quiere un pañuelo, lo que usted necesite, yo estoy en tal parte, me hace la seña y yo corro rápido a lo que usted necesite.

Estoy ministrando y necesitaba parece en ese momento un vaso de agua, miro para allá y él no está. Bueno, yo seguí ministrando, terminé de ministrar, luego él me iba a conducir para el hotel y él me dice, "Apóstol, yo le quiero pedir perdón porque yo le dije a usted que cada vez que usted necesitara algo eh eh usted mirara donde yo estoy y yo corría rápido para cualquier cosa que usted pudiera querer." Pero me dijo, "No pude estar en su ministración porque los baños de abajo explotaron las cañerías y salió todo excremento." Imagínese, se rompió todo allá abajo y me dijo, "Me tuve que ir a poner botas y estuvimos 2 horas limpiando excremento, limpiando el orín y tratando de dejar ese lugar lo mejor posible." El hombre es multimillonario, más de 150 casas, más de 35 gasolineras. El hombre exporta e importa. El hombre está metido, hermano, en el rublo del del petróleo, pero no era demasiado grande para limpiar un baño.

Usted nunca pierda el espíritu de la humildad, porque dentro del diseño Dios quiere trabajar con gente que nunca sea demasiado grande. Aleluya. Sea humilde, porque a los humildes Dios los levanta, a los grandes Dios los humilla. Nunca te creas demasiado grande. Es una honra. Usted tiene que verlo como una honra. Eh, salir a predicar la palabra esta semana, usted tiene que ver como una honra. Salir a consolidar es una honra. Nunca sea demasiado grande. Vaya a los hospitales, vaya a la cárcel, vaya vaya a visitar gente, haga la obra de Dios, porque la gente que se mete en esto es gente humilde. Y a los humildes Dios los bendice. A los humildes Dios los levanta. Y a los humildes Dios los recompensa. Aplauda a su Dios [Música] todopoderoso.

Estaba leyendo esta mañana, estaba leyendo esta mañana Isaías 14. Isaías, ponem Isaías 14. Póname el verso, el verso 12. Isaías 14, verso 12. Hablando de los altivos, dice Isaías 14:1. Si debe ser Isaías 14:12. Pónemelo, por favor. Isaías, capítulo 14, versículo 12, dice, "¿Cómo caíste del cielo, oh lucero, hijo de la mañana?" En el retiro de pastores que vamos a tener este año en Betel, vamos a estudiar a profundidad cómo se originaron los principados y las potestades. Y vamos a estudiar a profundidad Isaías 14 y Ezequiel 28. Pero solamente quiero mostrarle aquí un principio.

"¿Cómo caíste del cielo, oh lucero, hijo de la mañana? Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones." Verso 13. "Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré a los lados del norte."

Fíjese que la gente que tiene problemas de altivez, ellos no andan buscando derrocar o destruir el trono que ya está, sino que ellos buscan su propio trono. Aquí es interesante notar que el antes de caer, obviamente cuando era la estrella de la mañana, él no dice, "Quiero destruir el trono de Dios. Déjenme poner un trono al lado del de Dios." Qué tremendo. No, no, no quiero, no quiero destruir el tono, el trono que ya está. Solamente déjeme poner un trono al lado. Yo también quiero mandar. Yo también quiero obtener mis decretos. Yo también quiero mi adoración. Dejen el trono del Altísimo, pero denme a mí también propio trono. Porque Satanás, sabe cómo divide. Satanás no necesita ponerse sobre Dios, se puede poner al lado de Dios. Por eso me gusta, como lo dice la versión en inglés, "no tendrás dioses al lado de Dios." Porque a veces nosotros pensamos, "No, no voy a tener nadie sobre Dios." No, el problema no es solamente tener alguien sobre Dios. El problema es cuando usted pone un ídolo al lado de Dios. Porque nadie puede servir a dos señores, porque amará a uno y aborrecerá al otro.

Cuando Satanás quiere destruir, dividir un ministerio, ¿sabe lo que hace? Le pone división. ¿Cómo se pone división? A través de dos visiones. División. Dos visiones. Usted no está aquí para traer su visión. Dios te trajo aquí para que tú te sometas a la visión que ya hay. Oh, aleluya. Bendito sea Dios.

Por eso, ¿cómo divide el? El divide. Ah, Dios dio una visión, yo voy a dar otra. Ah, hay un trono, yo quiero otro. Ah, hay una cabeza, yo quiero, vamos a poner otra cabeza más. Y todo cuerpo que tiene dos cabezas ya no es un cuerpo, es un [Música] monstruo. Por eso usted tiene que saber que estar bajo cobertura, está conmigo, estar bajo cobertura es yo haber renunciado a lo mío propio para ahora yo tener la genética del lugar donde Dios me trajo. Aleluya. Bendito sea Dios.

Pero hay gente que no. Hay gente que ellos quieren inventar su rueda. Hay gente que quiere lo suyo propio. Hay gente que tiene un complejo de inferioridad o de superioridad que no soportan que Dios le haya dado algo a alguien. No, ellos lo tienen que modificar para que tenga su nombre. Quiero decirle algo a usted en esta mañana. Usted tiene que ser hijo dentro de esta visión. Usted no busque un trono. No busque ser cabeza, no busque la fama, no busque la grandeza. Busque ser humilde, busque dar. Busque servir, porque a la gente que se humilla es la que Dios levanta para su gloria. Bendito sea Dios. Aleluya.

Tercer tipo de persona que Dios no deja edificar dentro de la visión, la gente con un espíritu antidiseño. Vamos a ponerlo acá. Dos. ¿Cuál era el dos? Los altivos. Tres, los antidiseño, la gente que tiene un espíritu antidiseño. ¿Qué es un espíritu antidiseño? Pongamos un ejemplo. Gálatas capítulo 2, verso 18. Gálatas capítulo 2, verso 18. ¿Qué dice? Gálatas 2 verso 18. ¿Estás recibiendo esta mañana o no? ¿Estás recibiendo esta mañana o no? Vamos, toque al que está a su lado, dígale, "Vas a recibir más todavía." Recibe más todavía. Vamos, tóquelo. Dígale, "Recibe más todavía." Vamos. ¿Cuántos están con la esposa al lado? A ver, ¿cuántos hombres tienen a la esposa al lado? Aleluya. Quiero que le dé un beso fuerte. A ver, vamos. Agárrela y dele un beso ahí. Bien. Oh, aleluya. Hay avivamiento en esta casa. Eh, hoy, hermano, hermano, epa, hermano. No, ese hermano se tiene que [Música] ir.

Gálatas capítulo 2, verso 18, ¿qué dice? Esta es la gente antidiseño. Mire la gente antidiseño. "Porque si las cosas que destruí las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago." Porque hay gente dentro de la visión que son tan destructores que quieren edificar lo que Dios destruyó. ¿Sabes lo que implica ser un edificador? Que si Dios destruyó algo, yo no lo edifico. No sé si está conmigo. Usted tiene que tener mucho cuidado porque hay gente que siempre cuando se habla de destruir ellos quieren edificar y cuando se habla de edificar ellos quieren destruir.

Usted va a descubrir que la gente antidiseño cuando el apóstol dice, "Esta semana va a ser evangelismo." Ellos dicen, "No, yo siento en mi corazón que debemos orar." [Música] El apóstol dice, "Vamos a consolidar." Ellos dicen, "No, yo siento que esta semana deberíamos evangelizar." Antidiseño. Hay gente que siempre va en contra. Hay gente que siempre tiene algo que no comparte. Conoce la gente que dice, "Yo tengo otro sentir. Yo yo yo siento del Señor otra cosa." Conoce la gente, "Yo siento del Señor otra cosa."

Por eso cuando usted maduró ya no anda sintiendo otra cosa. La gente que madura no andan sintiendo lo que les da la gana. Ellos caminan en la unidad del espíritu y aunque ellos no lo sientan, ellos saben que no están aquí para establecer lo suyo. Ellos están aquí para someterse, para trabajar y para que andemos en unidad en la visión que el Señor nos dio. Aleluya.

Por eso, levante sus manos, diga conmigo, "Soy uno con Dios." Vamos, grite fuerte conmigo, "Somos uno con Dios." No, no te escucho. Vamos, levante la manito, grite, "Somos uno con Dios. Somos uno con la cobertura. Somos uno con la visión. No estamos aquí para dividir. Estamos aquí para edificar. Y lo que Dios destruyó no lo vamos a levantar. Y lo que Dios quiere levantar lo vamos a edificar porque somos hijos edificadores en el diseño del Dios todopoderoso." Vamos, bendiga el nombre del Señor.

Así que cuando tu pastor te diga, "Esta semana yo recibo de Dios que tenemos que ir al monte a orar a las 3 de la mañana." Aleluya. Usted tiene que verlo como cuando tu jefe te dice, "Necesito un trabajador que llegue a tal hora al trabajo y le voy a pagar doble." ¿Sabes lo que hace gente? Cuando el dueño de un trabajo o de una fábrica o de una construcción necesita que alguien trabaje extra y le van a pagar el doble, hermano, hay gente que levanta la mano y corre. Cuando a ti tu pastor, tu apóstol te diga, "Vamos a ir al monte a orar", usted tiene que levantar la mano y decir, "Cuenta conmigo. Yo voy a estar ahí." Aleluya. Usted tiene que decir, "Yo me determino. Yo voy a estar ahí. Cuenten conmigo. Nunca diga, voy a tratar de llegar." Porque la gente determinada nunca trata. La gente determinada está definida que si Dios lo puso acá, van a servir, van a trabajar y van a edificar la visión del Dios todopoderoso. Aleluya.

Por eso dice, "Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago." ¿Qué es un transgresor? Alguien que no respeta el límite. Transgresor es alguien que se sale de un límite. Por ejemplo, digamos que esta raya te dicen, esta raya usted no la va a cruzar. Los transgresores, ellos escuchan lo opuesto. Cuando le dicen, "No cruce", ¿sabes lo que hacen los transgresores? A ver, a ver, a ver. Mira, mira dónde estoy. Mira, mira. Pero no he cruzado. Ellos tratan de empujar los límites hasta donde más se pueda. Ellos desafían. Un transgresor desafía los límites.

Usted no está aquí para desafiar los límites, porque los límites que te pone una visión, los límites que te pone un padre apostólico, los límites que te pone el Señor, nunca han sido para limitarte, han sido para protegerte, han sido para guardarte, porque Dios sabe que si usted pasa ese límite, te van a destruir. Pero si usted se mantiene adentro, usted va a tener cobertura, usted va a tener protección y a usted Dios lo va a usar para su gloria. Vamos, aplauda a Dios todopoderoso.

Número cuatro, con quienes Dios no trabaja su diseño. Los que andan buscando y y por favor pone rápido ahí. Juan capítulo 2, verso 14. Juan 2:14. Cuatro. Los que buscan su propio negocio. Propio [Música] negocio. Hay gente que anda buscando lo suyo propio, su propio negocio dentro de lo que respecta la visión de Dios. Usted tiene que tener cuidado porque si usted no muere a lo suyo propio, usted va a generar grandes problemas dentro del diseño de Dios.

Juan capítulo 2, verso 14, ¿qué dice? "Y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados." Verso 15. "Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas y volcó las mesas." Ese es tu Señor Jesús. Aleluya. Este es una manifestación de amor.

Verso 16, ¿qué dice? "Y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre." ¿Qué cosa? "No, no hagáis de la casa de mi de mi Padre casa de mercado." Verso 17. "Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume."

Usted tiene que saber que toda persona que se mete en esto porque anda buscando algo para sí, una ganancia. Si usted se metió a servir a Dios por para ver qué me dan, es interesante notar que hay gente que no viene a la iglesia para servir. Vienen a ver si hay una chica que pueden agarrar. ¿Sabía usted que hay hay tipos que llegan a la iglesia, no porque les interesa adorar, no les gustó una chica y va y van a venir mientras puedan agarrar a esa chica? Usted va a notar que hay gente que viene a la iglesia, no porque quieren servir. Saben que aquí puede venir alguien que les puede dar trabajo esta semana. Sabe que hay gente que no viene a la iglesia porque ama al Señor, eh, dicen, "Voy a ir a los cultos porque a lo mejor si me porto bien un tiempo me llega la residencia y los papeles." Pero no vienen porque quieren servir a Dios, porque tienen su propio negocio.

¿Sabe la gente que Dios usa en el diseño? La gente que deja su negocio de lado, la gente que deja lo suyo propio de lado y la gente que dice, "Yo quiero levantar el nombre del Señor. Yo quiero ganar almas. Yo quiero hacer la obra del Espíritu Santo. Yo no estoy aquí para lo mío. Estoy aquí para darle gloria a Dios." Esa es la gente que Dios termina bendiciendo. Y a esa gente que Dios bendice, hermano, Dios les termina dando mucho más, mucho más que cualquier negocio de esta vida. Porque nadie puede sembrar algo en el reino que Dios no le dé mucho más y mucho más de lo que haya sembrado para la gloria del Señor. Porque no hay nadie que haya dejado casa, tierra, familia, propiedades por causa del reino que Dios no le dé, grite conmigo, 100 veces más. Aleluya.

¿Hay alguien aquí que ha dejado algo por el Señor? ¿Hay alguien aquí que ha dejado algo por Dios? Prepárate. La palabra lo dice. Jesús no estaba resfriado el día que lo dijo. Jesús no tenía fiebre. Jesús no dijo, "Hoy parece que exageré. Parece que eh fue una exageración. Perdónenme." No. Cuando él dice 100 veces más, prepárese. Él es la palabra verdadera. Y el que haya dejado algo por el reino, hay alguien, si hay alguien que ha dejado algo por el evangelio, así sea una ofrenda de un auto, sea tiempo, sea familia, cualquier cosa que usted dejó por el reino de Dios, prepárese. Te vienen 100 veces más. Aleluya.

He sido testigo, hermano. Usted no tiene idea. He sido testigo de la bondad del Señor. He sido testigo de la bondad de Dios. Que a veces Leila me dice mi esposa, "¿Soñaste en algún momento esto?" Es que no lo soñé. Es que yo nunca me metí a ser pastor porque yo quería que me dieran algo. A los 22 años, cuando comencé cuando comenzamos con mi esposa, el ministerio, a los 22 años de edad, yo trabajaba lavando platos en restaurantes. Yo lavaba platos. Mi sueño era el ministerio. ¿Sabe? Le voy a decir algo. Nunca se me pasó por la mente que yo podía estar a tiempo completo. Nunca. No, no, no. Yo trabajaba y sabes lo que hacíamos con mi esposa cuando llegaba el sueldo. Nunca se pagó nuestra casa, nuestra vivienda, primero se apartaba para el local de la iglesia, se apartaba para el micrófono, se apartaba y después lo que quedaba lo usábamos para nosotros.

¿Saben las ofrendas que entraban en ese tiempo? Puras monedas. Así que yo con mi trabajo sustentaba la iglesia. Habían no había ni gente que dizaba, solamente la gente ponía sus monedas. Así que yo ponía todas las monedas en tubos. No sé si vieron esos tubos de moneda. Teníamos el tubo de de una corona, de cinco coronas, de 10 coronas. Iba juntando todo. Tenía todos los tubos en una caja de zapatos debajo de la cama. Todos los tubos. Recuerdo que a veces pasábamos necesidad. Recuerdo que Gabriel, que hoy ya es un hombre, pero era bebito, recuerdo a veces que no había leche. No había leche. Una vez me faltaba, me faltaba media corona, que viene a ser como eh menos de un dólar, bueno, me faltaba media corona y nos pusimos a buscar con Leila por todos los roperos, los cajones, pero nunca se me pasaba por la mente tocar algo de las ofrendas. Yo podría haber sacado la caja. ¿Cuánto nos falta? No, no, no. Las ofrendas nunca se tocaban. Aleluya. Las ofrendas no se tocaban. Eso era de Dios. Y nosotros buscábamos en los cajones y ay, encontrábamos la moneda. Oh, aquí está la moneda, le decía Leila. y bajábamos a comprar la caja de leche para darle leche a nuestro hijo. Pero nunca se me pasó por la mente, apóstol, ganar dinero o estar a tiempo completo. Yo pensé, porque nunca tuve un referente, yo nunca conocí a un pastor a tiempo completo. Yo nunca conocí a un pastor a tiempo completo, así que no tenía un referente a que mirar. Yo pensaba que uno trabajaba todos los días y uno cuando podía se dedicaba al ministerio y así es como yo lo tenía pensado. Mi vida era ganar almas, salir, terminar el trabajo, ir a golpear puertas, predicar el evangelio y predicaba y predicaba el evangelio y me iba en las noches a trabajar en el restaurant, ¿no?, de cocinero, lavando platos. Y cuando necesitaba dinero, yo, hermano, no era algo que me gustaba, pero qué bendición era cuando entraba el dueño y decía, porque donde yo lavaba platos, por fuera había un pub, una discoteca y un restaurant, pero todo era una cocina para las tres y un uno que lavaba los platos para para la discoteca, para el pub y para el restaurant. Y en la discoteca a veces gente vomitaba en el baño o vomitaban en la pista donde bailaban y llegaba el dueño y me decía, "Vomitaron y y pagaban cada vómito en ese tiempo $60." Y cuando me llegaba el dueño, vomitaron en la pista rápido y que ir a limpiar, yo me ponía mis guantes y yo sabía, aquí tengo $60 más. Y los días que más se vomitaba era viernes y sábado. Así que yo pedía, yo le digo algo, ¿sabe lo que es poner paños y empezar a recoger vómitos, pedazos de carne con salsa? Ir poniéndolos, hermanos, jugos gástricos, ir levantando y sintiendo el olor y poniéndolo. Pero yo decía, "Aquí tengo $60 más." Y a veces todos los viernes habían tres vómitos, cuatro vómitos el viernes, tres, cuatro vómitos el sábado. Y aunque no me gustaba, yo decía, "Con esto voy a poder pagar más más fácil el local de la iglesia. Con esto voy a poder comprar el micrófono que necesitamos." Yo veía eso como una honra, porque no hay nada, hermano, que usted haga para Dios, que Dios no te recompense 100 y 1000 veces más para la gloria de Dios, papá. Vamos, aplauda a su Dios todopoderoso, que lo que nadie vio, lo que nadie sabe de ti, tu Dios todopoderoso sí te vio. Aleluya. Oh, te dije que tu Dios todopoderoso sí te vio. Porque cuando usted cierra su puerta para estar con él y cierra su puerta para servirlo en lo secreto, tu padre que te ve en lo secreto.

es el padre que te recompensará en público. Oh, aleluya.

Le dije, "Aleluya. Aleluya. 22 años yo tenía mi profesión. Yo había salido de la escuela del comercio. Yo no trabajaba ahí porque yo era tonto y no es que me daba ese trabajo en la noche me permitía dedicarme en el día al ministerio y como pagaban extra en la noche trabajaba miércoles, viernes y sábado. Y como pagaba más en la noche, no necesitaba trabajar 5 días porque con trabajando miércoles en la noche, viernes en la noche y sábado en la noche, con eso yo podía tener un sueldo como que trabajaba toda la semana y así me podía dedicar al ministerio.

Sabe que nunca, sabe que nunca dije, "Ay, Dios, ¿por qué yo tengo que hacer esto?" Nunca me quejé. Le daba gloria al Señor, le daba honra a mi Dios todopoderoso. Siempre, hermano, hay no le voy a decir que es siempre. Hay veces que me he quejado, pero le puedo decir algo. Cuando uno hace algo para su Dios y le da gloria al Señor, no hay cosa más gloriosa que saber que tu Dios que te está mirando, cuando ningún hombre sabe algo, tu Dios que te está mirando llega un día que te va a soltar tu cosecha. Usted nunca crea que está evangelizando en vano. Nunca crea que está orando y no va a haber recompensas. Nunca crea que usted está ofrendando y no va a tener cosechas. No, Dios no es así. Dios al que mira en el secreto haciendo algo, prepárese. Dios lo va a levantar y lo va a usar para su gloria. Vamos, aplauda al rey Dios todopoderoso.

Por eso usted va a descubrir que hay gente, hay gente que se metió. Conozco un profeta. Mire, un profeta. Vino el COVID, apóstol Fernando, no se podía viajar, quedó sin plata. Así que abrió una iglesia, pero abrió una iglesia no porque Dios lo había llamado, lo porque tenía que de alguna forma tenía que levantar dinero. Tremendo don profético. Pero era profeta, es decir, tremendo don. Ahora cerró la iglesia porque no sabe formar gente. Lo único que sabe es profetizar, no sabe hacer discípulos. Se le dividió en un año como tres veces. Ahora cerró la iglesia de vuelta porque ahora volvió a viajar. Hay gente que se mete en esto buscando algo para sí. Por eso Dios tiene que limpiar y circuncidar tu corazón, porque Dios anda buscando gente que en él diseño no haga las cosas para su gloria, las haga para la gloria del Dios todopoderoso. Aleluya.

¿Cuántos dan gracias a Dios por sus apóstoles? Fernando y Mónica. ¿Cuántos dan gracias por el corazón de sus apóstoles? Yo bendigo esta casa porque cuando yo veo apóstoles y pastores sanos, cuando yo veo al apóstol Manuel, al pastor Eladio, cuando yo veo a los ministros, a la gente, al pastor Héctor, cuando yo veo los pastores y los apóstoles, veo gente sana. Y donde hay gente sana, de ahí se va a levantar una generación sana y una generación poderosa en la tierra para la gloria del Señor. Vamos, aplauda a su rey. Aleluya.

Levante su mano y diga, "Señor, vamos. Levante su mano y diga, Señor, limpia mi corazón. arranca de mi vida toda raíz que anda buscando algo para sí mismo. Señor, renuncio a tener mi propio nombre dentro de la visión. Renuncio a buscar mi propio trono dentro de la visión. Renuncio a buscar fama dentro de tu obra. Mi pasión es servir. Mi pasión es adorar. Mi pasión es dar. Gracias Dios, porque me has puesto en esta casa y todo lo que haga va a ser para tu gloria en el nombre de Jesús. Aleluya. Bendito sea Dios. Bendito sea Dios.

Yo nunca pensé viajar. Yo nunca pensé que yo iba íbamos a levantar otras iglesias en Suecia. Y no, no. Para mí solamente yo, mi único amor era Dios y las almas. Lo único, Dios y las almas, era era la pasión de mi vida. Es la pasión de mi vida. Es lo que me dirige hasta el día de hoy. Aleluya. Y le puedo decir algo, he sido testigo de una cosa. David dijo así, joven fui y envejecido, pero no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan. Le voy a decir algo. A la gente justa, a la gente que sirve a Dios, sus días no terminan mal en la tierra. Sus días terminan bendecidos, honrados y recompensados por el eterno. Aplauda al Rey Todopoderoso.

Número cinco. Quinta persona que Dios no permite que trabaje en el diseño. La gente con el espíritu extraño, la gente extraña dentro de la visión. Dios tenía muy claro que el extraño no se podía acercar al tabernáculo, pero a veces la gente extraña está dentro del tabernáculo. Mira lo que dice la palabra. Búscame ahí rápido, por favor. Levíticos, capítulo 10 verso 1. Levíticos, capítulo 10 verso 1. La gente extraña hace cosas extrañas. Dice, "Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová, ¿qué ofrecieron? fuego extraño que él nunca les mandó. Porque hay gente dentro del diseño que quieren alterar el diseño. Hay gente que quiere que la visión funcione a su manera. Usted no altere lo que Dios estableció. ¿Está conmigo? Usted no altere lo que Dios estableció.

verso 2. Y salió fuego. Mira, ellos ofrecieron fuego. ¿Sabe con qué Dios lo juzgó? Ellos ofrecieron fuego extraño y el mismo fuego extraño que ellos ofrecieron les cayó encima y salió fuego de delante de Jehová y los quemó y murieron delante de Jehová. Estaba ayudando un pastor estos días en un cierto país, no sabía por qué no prosperaba. Había como una tranca financiera. Había una tranca. Había algo que estaba pasando económicamente que no lograban explicarse qué es lo que ocurría. Finalmente descubrieron que uno de los jeres cuando se levantan las ofrendas se guardaba dinero. Empezó con poco, pero empezó a robar más. Y empezó a robar más. Bueno, gracias a Dios salió todo a la luz. Se pudo confrontar a la persona, pero mire lo que hace el desorden, la avaricia. Empezó tomando poco, pero después fue tomando más y empezó a robar, a robarle a la iglesia. Me preguntaba el pastor que qué pensaba yo le dije, "Tenemos un Dios bondadoso, misericordioso y compasivo." Esa persona tendría que haber caído muerta. Tendría que haber caído muerta. Y dile a esa persona, porque cuando luego tuvieron que hablar con esta persona, dile que ella está viva solamente por la gracia y la misericordia de Dios. Porque hay cosas, hermano, que no se tocan dentro de la iglesia. Hay cosas que no se tocan.

Y la gente extraña es la gente que comienza a hacer cosas extrañas dentro de la visión. Usted tiene que cuidarse porque hay gente que no le debes dar ciertas cosas, no porque no quieres, porque debes cuidar la casa y cuidar la visión. Hay pastores que para que gente no se les vaya le dan púlpito a personas que nunca se deberían haber parado allí arriba porque tienen un espíritu extraño. La gente extraña tiene un espíritu distinto, tienen algo que no encaja. Usted nunca pase por algo cuando tenga esa sensación, hay algo, hay algo aquí. Especialmente pastor cuando tu esposa te diga, "Hay algo con tal hermano, hay algo." Nunca pases por alto ese consejo. Recuerdo cuando estábamos recién en el ministerio con mi esposa Leila y Leila me decía, "Mira, yo percibo que esta persona, yo percibo, no", le decía yo, "Sí, eh, no, tú eres negativa, ¿sabes qué? Gente que Dios ama, Dios los quiere, sí, pero ten cuidado porque percibo esto, percibo esto otro." Nunca se equivocó. Yo no escuchaba, yo seguía adelante y después más adelante por no haber oído, hermano, me llevaba unos dolores con gente que me podría haber evitado. La gente extraña produce sensaciones extrañas. La persona extraña te produce algo extraño. Eso extraño que tú sientes nunca lo dejes pasar. Porque así el Espíritu Santo te está advirtiendo aquí adentro que aquí tienes que tener cuidado porque hay alguien que no está preparado. Dios nos libre del espíritu del extraño. Le dije que Dios nos libre del espíritu del extraño. Y Dios nos libre de hacer cosas extrañas. Nunca robe nada. Nunca robe honra. Nunca robe posición. Nunca robe ofrenda, nunca robe la gloria de Dios. Nunca robe nada. Usted no sea un extraño. Usted sea un hijo que sirve en la casa. Vamos, aplauda a su Dios todopoderoso.

No voy a alcanzar a darle los ocho tipos de personas con los que edifica porque el tiempo se nos fue, pero voy a terminar aquí con el sexto. Le iba a hablar primero los seis con los que Dios no trabaja y luego los ocho con los que Dios trabaja, pero el tiempo no nos va a dar. Pero aquí quiero que usted vea la sexto, el sexto tipo de personas con el que Dios no trabaja dentro de su visión. Y son los obreros sin registros, los obreros sin registros. Para Dios es muy importante el registro antes de permitir tocar su obra. Vaya conmigo rápido y estamos terminando. Vamos a orar. Esdras capítulo 2, verso 59. Esdras capítulo 2, verso 59. Y después, si no me equivoco, saltamos al 62. Después de este saltamos al 62. Dice el 59, así. Estos fueron los que subieron de Telmela, Telarza, Kerub, Adán e Imer, que no pudieron demostrar la casa de sus padres ni su linaje si eran de Israel. Esta gente, escuche, se está buscando gente ahora para que sirva en el templo, sirva en el diseño. Y llegaron estos tipos que eran de Telmela, Telarza, Keruba, Dan Ier. Y cuando se les dijo, "A ver, muestre que ustedes son levitas. Eh, no, nosotros sabemos que somos levitas, así, pero muestren, muestren de dónde viene, muestren su ascendencia, muestre de dónde viene. No lo podemos mostrar.

Verso 62. Estos buscaron su registro de genealogías y no fue hallado y fueron excluidos del sacerdocio. A Dios no le gusta y Dios no trabaja con gente que no puede demostrar a quién está sujeto, de dónde proviene, de dónde viene. Dice la Biblia de Jesús, sabiendo Jesús de dónde venía y a dónde iba, usted no solamente tiene que demostrar o mostrar a dónde va, usted tiene que poder demostrar de dónde viene, de quién viene. Usted tiene que tener genealogía espiritual, porque algo pasa cuando una persona muestra, "Yo soy hijo de Dios perfecto, pero yo también pertenezco a esta casa. Yo pertenezco a esta visión. Yo pertenezco. Este apóstol es mi padre espiritual. Y cuando alguien demuestra que tiene genealogía, cuando alguien revela que tiene un espíritu sumiso, Dios dice, "Con este voy a edificar." Porque Dios no quiere a la gente bastarda que anda de aquí para allá. Dios busca al hijo que demuestra. "Yo tengo un padre, yo tengo una madre. Esta es mi descendencia. Tanto tiempo yo he servido." Ese es el espíritu que tenemos que tener. Gente fiel y gente leal. que donde Dios lo trajo ahí se quedan, ahí producen y ahí se multiplican para la gloria del Señor. Vamos, bendiga el nombre de tu papá, Dios.