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Mami, papi, quiero ser un mejor, un papá que estén orgullosos de mí.
Hola, niños. ¿Cómo están tanto tiempo? Qué gusto volvernos a ver. Para el día de hoy tengo una historia del naví increíble. Les voy a contar el nacimiento de Shemuel a Naabí. Shemuel, el profeta que hablaba con Ashem. Presten mucha, mucha atención.
Hace muchos años en Éx Israel, en Ahar Efraim, en la tierra de Efraín, vivía un sad grande que se llamaba el Canaán. El Caná tenía dos esposas. Peniná tenía hijos, pero Hann no tenía hijos. Y ella estaba muy triste. Ella quería tener hijos. ¿Para qué? Para educarlos, para que sean talmjaamim, para que sean saldiquim, para que cumplanot. Por eso ella quería hijos.
Y cada vez que subían al Mishcán, a la casa de Hashem, a hacer corbanot, el caná repartía un poco de comida para cada uno. A Peninay y a sus hijos le entregaba una porción a cada uno. A Haná le entregaba doble porque la quería mucho. Pero igual Haná estaba triste porque no tenía hijos. Y es más, Penina a veces la molestaba, a veces la hacía sufrir, le decía, "Tú no tienes hijos, tú no vas a tener hijos. ¿Para qué vive si no tiene hijos?" Imagínense qué mal se sentía Haná.
Pero, ¿saben qué? Peniná lo hacía con buenas intenciones. Ella quería que Janá haga tefilá con más capaná para que Ashem la escuche y que le mande un hijo. Pero Ashem no le gustó eso. Ashem le dijo a Peniná, "Eso no se hace. Aunque tengas buenas intenciones, no se debe hacer sentir mal a nadie."
Y así fue, niños. Luego de un tiempo, cuando llegó Hanas Shawat, nuevamente el Canaá con Haná y Periná fueron al Mishcán, donde ahí estaba Elí Cohen que era el Cohén Gadol. Imagínense. Y ahí, niños, después de hacer corbanote el caná, repartió comida para todos, como siempre lo hacía. Pero, ¿saben qué? Janás se levantó de la mesa triste y se fue a otro lugar a hacer tefal con mucha cabá y estaba llorando pidiéndole a Shem que por favor le mandara un hijo.
Justo quién estaba por ahí, Elíac Cohén. Y Elí Cohen de repente ve que Jana está moviendo los labios, no se le escuchaba la voz. Entonces Elíacen pensó de que estaba borracha Janá, que había tomado vino y que estaba hablando solita. Entonces le dice, "Janá, deja de tomar vino. Ya, ¿hasta cuándo vas a tomar vino?"
Entonces Haná terminó de hacer tefilá y le dijo a Elí, "Elí, yo no estaba tomando vino, yo no estaba borracha. Ay, ¿qué estabas haciendo?" Estaba haciéndole tefil a Shem con mucha capaná. Cuando Elías escuchó eso, dijo, "No lo puedo creer. Qué mal la hice sentir a Janá. Estaba haciéndote final. Perdón, Janá, perdóname." Y le dio una veraj. Ojalá que ay escuche tu tefilá y te dé lo que tú tanto le estás pidiendo. ¿Qué es un hijo?
Janás, cuando escuchó esta verajá se sintió muy contenta y se fue tranquila a su casa. ¿Y qué pasó? Después de un tiempo quedó embarazada, quedó en cinta. ¿Y quién nació? Niños, ¿y por qué lo llamó Shemuel? Porque Shem lo pedí.
¿Y saben qué? Cuando este bebé creció un poquitito, ¿dónde lo llevó? Lo llevó al Mishcán. ¿Para qué? Para que viva donde estaba Elíacem. para que le enseñe la Torá, le enseñe las mitbot y que su kidá y que cada vez sea más grande. Y así fue creciendo en Kidullá niños hasta que llegó a ser Shemuel a Naabí. Y Shemuel que hablaba con imagínense quédic tan pero tan grande.
De aquí aprendemos niños. Cuando una persona, cuando un niño, una niña hace tefila con toda la cabana del mundo, Ashem siempre, siempre escucha esa tefildad. Y como siempre decimos, con nuestra mitbot brillamos y al mundo iluminamos. Espero que les haya gustado y nos vemos en la próxima. Hasta luego. Bye bye. Chao. orgulloso de mí.