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Monólogo: ahorita no toca moverse tanto - Sabiduría Psicodélica

Sabiduría Psicodélica43:01

Transcription

Sonoro. [Música] Amiguitos, les quiero contar algo superbonito. Yo soy muy cercana a ustedes, ya sea porque los conozco a través de mis retiros o porque han venido a hacer medicina conmigo o porque me escriben a través de Instagram, pero estoy en contacto directo con ustedes y me encanta cuánta gente me reporta haber ido a los cursos de los cuencos de Tepozcuencos, Coyoacán, ya sea con Jeffrey Torkington o cualquiera de los maestros de su equipo, y me dicen: "Yanina, me cambió la vida."

Hace poquito acabo de platicar con un chavo que fue a uno de mis retiros y después tomó los cursos de Teposcuencos Coyoacán, compró sus setecuencos y hasta armó un lugar para dar este tipo de terapias y siguió su sueño de trabajar en una oficina, de no tener propósito, de estar infeliz, de repente dejó todo y se enfocó en dar terapias con los cuencos y está fascinado. Y así cada una de las personas que se cruzan en mi camino, que han tomado los cursos de Teposcuencos, Coyoacán, me dicen: "Yanina, wow, ¿qué pedo con que me tardé 6 años oyendo tu podcast y hasta ahorita fui?" Acaba de venir otra chica, a uno de mis retiros. Vino desde Dubai y este fin de semana se fue al curso de Teposcuencos, Coyoacán y me dijo: "Wow, ¿qué es esta dimensión de relajación, de felicidad? Nunca había meditado tan profundamente." Y es que de verdad aprender a tocar los cuencos de los Himalayas te cambia la vida. Te lo digo porque yo empecé por ahí. Jeffre es mi amigo, conozco su trabajo, me parecen extraordinarios sus cursos, los instrumentos que él vende, toda la curaduría que hace, es de verdad un equipo de trabajo impecable.

Si tú tienes ganas de aprender todo el universo de la musicoterapia, de las terapias con sonido, te invito a que vayas al curso que sucede en Puebla del 1 al 3 de agosto. También sucede otro en Amatlán de Quetzalcoatl del 15 al 17 de agosto y va a haber cursos presenciales en Coyoacán, Interlomas, Satélite, Juárez, Rosarito, Monterrey, Guadalajara, Oaxaca, San Luis Potosí, León, Aguascalientes, Celaya, Querétaro, Playa del Carmen, Bogotá y San José, Costa Rica. Así que por favor, en este momento no lo postergues, mándale un mensajito a Jeffre al + 52 55 44 01 06. También puedes escribirles al + 52 55 28 79 99. Mándales un mensajito, diles que eres Carnalien, adoran a los Carnaliens, todos los cursos están llenos de carnaliens y también es un muy buen lugar para ser amigos, ¿saben? Porque está lleno de gente de esta comunidad. Entonces, vas a conectar con gente increíble, vas a aprender una habilidad que te va a dar una apertura, una sensibilidad impresionante y de verdad la vas a pasar muy bien. Así que escríbeles en este momento y agrégalos a Instagram; están como Tepos Gu bajo Cuencos, Gu B Coyoacán. [Música]

Estás escuchando Sabiduría Psicodélica por Yanina Tomasini. [Música] Hola, hola amiguitos, ¿cómo están? Bienvenidos a Sabiduría Psicodélica. Esto que están escuchando es el ronroneo de mi gatito. Escuchen esto. Ay, qué rico. Ronroneas. Mándale besos a los carnaliens. Mándale un besito. Escuchen este ronroneo. Qué relajación, ¿no? Ay. Amiguitos, ¿cómo están? Estoy muy contenta de conectarme aquí con ustedes desde el bosque de Tlalpan para el mundo. Estoy que irradio gratitud, o sea, estoy como si fuera una bola energética kameja de Dragon Ball de gratitud porque vengo regresando de Revelación Cósmica. Este fin de semana fue el segundo Revelación Cósmica de este año y wow, o sea, es que no puede ser lo hermosos que son los carnales. Les juro que no dejan de sorprenderme. Fue el fin de semana más bonito que se puedan imaginar. O sea, tanto amor, tantas risas, tanta honestidad, tanta apertura, tanta disponibilidad, sus caritas, cada comida, cada sobremesa, cada conversación profunda. De verdad estoy tan expandida con estos encuentros, tan confirmada en mi propósito. Me llevo en el corazón para siempre ese atardecer psicodélico que vivimos saliendo del temazcal. Todos ahí nadando en el mar, la ceremonia de Sapito, las meditaciones de Oho, todos los regalitos que nos llevaron a Alfredo y a mí. Vino gente de Egipto, de Dubai, de Chile, de Colombia, de Estados Unidos, de Argentina. No, no, no. O sea, de verdad, gente que viajó 10 horas, 20 horas para estar ahí y compartir y conectar, se hicieron tantos amigos. De verdad que wow, que esto sea mi chamba. O sea, imagínense el sueño hecho realidad, ¿no? Voltear y que esto es lo que has manifestado como vida, como camino. Wow, de verdad, muy sorprendida.

Y les cuento esto porque tiene mucho que ver con el monólogo que voy a hacer el día de hoy. Fíjense que el día sábado en la ceremonia de Sapito, últimamente me ha dado por fumar al terminar de dar sapo a todos. No siempre lo hago, pero esta vez ha sido como un sí rotundo dentro de mi corazón que me invita a cerrar la ceremonia yo fumando ahí con ustedes. Y wow. O sea, fue un viaje muy importante. No pensé que me iba a jalar tan fuerte y pum, que tun tun tun tun turun, que me voy hasta Júpiter, amiguitos. Y recibí varias confirmaciones que me parece importante compartirles para construir el monólogo del día de hoy. Uno de ellos fue aceptarme y entenderme como un canal de información. Esto no quiere decir que soy canalizadora, ni que hablo con ángeles, ni que ahora soy la elegida de Dios. A mí ese tipo de discursos no me gustan y no me los creo. Yo solamente creo en la existencia con uno mismo y uno como Dios. Pero lo que sí entendí en esta revelación es como cuando trabajas tu conciencia y se abre el portal de entendimiento profundo, ese chip, esa visión, esa antena parabólica ya no se vuelve a pagar. O sea, realmente cuando ya has accedido a un espacio en donde la energía fluye con facilidad y tu visión de la vida es completa, la info va a seguir construyéndose de manera superinteresante y superprofunda dentro de ti. Entonces, eso es como lo que acepté dentro del sapo, ¿no? Como decir, pues sí, o sea, si esta es mi misión, si esto es una realidad, si está el portal abierto y qué chingonada que pueda yo aceptar, ¿no? Esta virtud más que como decir, ay, no, no es cierto. Fue como un enaltecer esta gran virtud que me ha dado la vida para poderles comunicar, para poder construir cursos, para poder construir estos retiros, para seguir compartiendo información que le ayude a la gente a cambiarse la vida. Y esa fue una revelación y me sentí increíblemente agradecida.

Por otro lado, tuve una revelación increíblemente clara y es de lo que se va a tratar el episodio del día de hoy, de que hay veces en la vida que el universo lo que quiere es que no te muevas tanto. Miren, les voy a explicar esta idea. Yo estando en el ashram de Oho tuve una amistad muy bonita con un hombre indio y este hombre un día a la hora de la comida me dijo riéndose: "Qué cagados son ustedes los occidentales que siempre tienen que estar viajando y siempre se tienen que estar moviendo para encontrarle propósito a la vida." Entonces le dije: "A ver, profundiza más sobre este concepto. Me gustaría saber a qué te refieres." Y me dice: "Es que ustedes, los occidentales, siempre están buscando viajar y moverse para que su vida tenga propósito. Nosotros los orientales no requerimos de eso." Y luego conforme fueron avanzando los días y fui observando la mentalidad de este amigo y fui conectando más con su visión de la vida, me di cuenta que era cierto que de este lado del mundo nosotros le encontramos propósito a nuestra vida, validamos nuestra vida o la vida sentimos que se vuelve rica a través de muchos viajes, mucha exploración, muchos cursos, muchas certificaciones, ¿no? Siempre tenemos que estar contando que estamos haciendo algo, como si la vida no fuera suficiente por sí misma. Y este simple comentario me dio una gran lección, como que dije: "Sí, es cierto. O sea, qué loca esta pequeña observación que yo nunca la había visto, aunque he viajado mucho de este otro lado del mundo, eh, no había percibido eso, que sí es cierto que los orientales son más sedentarios, son más simples, encuentran mucha más profundidad en la vida, en la contemplación y en el no hacer, que nosotros, nosotros siempre estamos como en un rush porque sentimos que nuestra vida adquiere validez hasta que logramos 29 viajes, pero 46 títulos, pero 17 empresas, pero 27 exnovios y quién sabe qué tantas cosas más.

Y entonces en este viaje de sapo, el sapo me dice: "¿Cómo ves que no vas a tu viaje de Europa? Ahorita no toca. Ahorita lo que toca es que termines tu libro. Eso es tu prioridad." Entonces regreso del viaje como un poco confundida, como gey, ¿qué? Porque es la primera vez que me pasa esto en mi vida. Yo soy una entusiasta de los viajes. Viajo muchísimo. No hay nada que me ilusione más durante mi año que los viajes que me voy a echar. Casi casi que mi vida gire en torno a mis viajes. Y ahora hay como un sentimiento de no vas y empieza a generarse una incomodidad con relación a este viaje que tenía planeado. Porque el miércoles me iba a Europa, ¿no? Y me iba primero a un retiro en Berlín, después me iba a París y después me iba a Marruecos yo sola, y ya tenía todo organizado. Y entonces empiezo a seguir mi intuición y empiezo a sentirme y empiezo a prestar atención a este mensaje que se sembró dentro de mi ser y me doy cuenta de que sí, que efectivamente ahorita no toca moverse tanto. Y ese es el mensaje que te traigo el día de hoy. Hay veces que no toca moverse tanto. Si tu cuerpo, si tu intuición, si el ritmo de la vida, si el latido de tu corazón, si todo se empieza a alinear para que te calmes y tú, necio, quieres seguir en el rush, estás saliéndote del flow de la vida. Porque tu mente egocéntrica, la mente construida por el sistema, siempre va a tratar de validarse a través de las experiencias, de los logros y del quehacer. Pero el día que tú te mueras no te vas a llevar absolutamente nada de eso. Lo único que sí te vas a llevar es el silencio que has cultivado. Y solamente se entra en ese silencio, en esa quietud y en esa calma cuando respetas los ritmos que marca tu inteligencia más profunda.

Cuántas veces has forzado un viaje y han salido cosas mal. ¿Cuántas veces has forzado relaciones cuando claramente ahorita no estás lista para una relación y las cosas salen mal? ¿Cuántas veces has aceptado un trabajo por el rush de la lana y que no sé qué, yo quiero más y no sé qué? Y de repente todo sale mal y de repente la vida te está poniendo cosas muy simples, muy bonitas en la configuración microscópica, aletargada, diminuta, tierna, soft, ¿no? En este universo etéreo que está como muy acompañante y poco visible. En ese universo etéreo hay algo que está marcando que te detengas, que no hay necesidad de ir a tanta velocidad, ni nada que demostrar, ni nada que comprobarle al mundo, ni tu vida va a tener más propósito, o menos propósito, o no te va a pasar absolutamente nada si este año no viajas o si no aceptas esa relación o si no aceptas ese trabajo o si no haces ejercicio siete veces por semana en vez de cinco. Hay veces que tu inteligencia más profunda te está pidiendo que te detengas. Fíjate muy bien, ahorita mi casa está en el momento más hermoso de todos. El jardín está verde eléctrico, está lloviendo. Todo el caminito de mi jardín se llenó de flores moradas. Hay un camino de flores moradas. Acaba de llegar un gato bebé a mi vida, Witopostley, que es la cosa más hermosa que se puedan imaginar. Estoy en un amor infinito con Alfredo. Yo volteo a ver a este hombre y siento que me derrito. Le veo la cara más hermosa, los ojos más hermosos, pero la temperatura de su cuerpo, pero abrazarlo, pero dormirme en mis cobijas deliciosas con él. Ahorita mi corazón dice: "Estate aquí. Escribe tu libro, entrégale esto al mundo. No necesitas viajar, no necesitas apurarte, no necesitas otro retiro más, otro certificado más, otro. Relájate." Y así como te lo me lo estoy diciendo a mí, te lo digo a ti, porque puede ser que ahorita estás forzando múltiples situaciones en tu vida porque tu mente egocéntrica te dice que tienes que palomear 79 cosas este año o este año no va a haber valido la pena. En vez de que te detengas a contemplar las flores moradas, en vez de que te detengas a sentir el ronroneo de tu gato y sentir en ese instante presente que ya la vida tiene todo el sentido y que estás absolutamente completo, vinculado al amor de este animalito en ese instante. Hay tanto contenido en este momento en tu vida, pero el problema es que no lo estás viendo porque sigues en el rush mental de que no eres válido hasta que no cumplas con ciertas cosas que el sistema te presiona para lograr. No somos capaces de atestiguar el milagro de la vida porque siempre creemos que el milagro va a estar mañana o pasado mañana o en un año o en 10 años. No podemos girar la mirada a este preciso instante en el que con solo respirar ya mi experiencia está absolutamente completa.

Entonces, me pareció muy hermoso este viaje de sapo que me aclara, que me centra, que me da mi alineación y balanceo para regresar a este lugar en donde digo: "Cálmate, cancela todo el viaje. Sigue tu intuición por primera vez en tu vida. Sigue tu intuición con relación a tus viajes. Ahorita no tienes por qué ir a ese viaje si en tu corazón, si en tu claridad más profunda, te estás diciendo: 'Quédate en tu casa a sostener esta información que ya posees porque ya está abierto el canal, porque ya estás observante, porque no puede haber nada más revelador en la vida que estar presente. No va a haber una fuente de información más grande en ningún retiro, en ninguna certificación, en ningún viaje que el estar aquí presente, satisfecha, agradecida con la experiencia de vida.'" Entonces, yo te pregunto a ti hoy: "¿Qué te falta? ¿Qué te falta para que te muevas menos? Porque en el moverte mucho no está la respuesta ni la satisfacción. Te lo prometo. No sé si mis 40 vinieron con una como cierta madurez, porque yo ahorita hubiera siempre priorizado mi viaje, pero vale madre que ahorita me sienta super presionada de hacer esto, pero largarme un mes de mi casa sola, pero no sé qué. Tengo que hacerlo, tengo que hacerlo. Ahorita fue: No, güey, te quedas a terminar tu libro, te quedas a contemplar las flores moradas, a ver a tu gato, abrazar a tu Alfredo y a seguir muy observante del canal que ya eres, del portal que ya está abierto de entendimiento. Porque cuando entramos en esa configuración, la vida no nos para de revelar. Te lo prometo. Si tú estás buscando información sofisticada, si tú estás queriendo comprenderte y comprender la vida o chance, y ese ni es ni siquiera el término porque no venimos a comprender nada, sino entrar en el flow, estar bailando con la vida, simplemente tienes que detenerte, tienes que bajarle 400 rayitas a la velocidad, dejar de pararte el cuello con: "No manches, yo viajo 49 vuelos al año, imagínate eso." No, no quiero volar en este momento 49 veces en el año. Quiero reducir mi velocidad y quiero comprometerme con lo que me fascina. Porque saben que también me di cuenta en este viaje, que ahorita no hay nada que a mí me dé más satisfacción que hacer mis podcasts, que hacer mis cursos y hacer mis retiros. Adoro a mis amigos, adoro a mi familia, adoro viajar, adoro todas las cosas que tengo, además de eso. Pero a mí lo que más satisfacción me da en este momento y lo que más me interesa y en lo que más wow me siento es en esas tres cosas: Mis cursos, mis retiros, mi podcast. Ahorita que estoy aquí con ustedes, yo estoy de felicidad. Entonces, quiero prestarle atención a eso. También estoy extasiada ahorita haciendo ejercicio, amiguitos. Quiero contarles y presumirles. Llevo dos meses haciendo ejercicio cinco días a la semana con una entrenadora increíble que es una Carnalien. Toda la gente que trabaja para mí es Carnalien. Quiero que sepan: la chica que diseña todo para mí, mi community manager, mi programadora, eh mi project manager, la gente que es mi manager del podcast, las mi entrenadora, el güey que sube los videos a YouTube, eh, toda la gente que trabaja conmigo son carnales. Entonces llegó esta chica a mi vida padrísimo, porque lo siempre estoy pidiendo que trabajen conmigo los carnales. Llegó a mí, vive a 5 minutos de mi casa y viene todos los días a entrenarme y no saben qué hermoso siento estar fortaleciendo mi cuerpo. Entonces ahorita estoy extasiada con las pequeñas cosas: pararme a hacer ejercicio, observar las flores moradas de mi jardín, oler los pinos, contemplar la lluvia, ver a mis gatos, clavarme con esto. No quiero ir a gran velocidad, no quiero presumirme en gran velocidad. Ahorita lo que la vida me marca y mi inteligencia más profunda marca es que le baje 300 rayitas a la velocidad. Y tal vez tú también tendrías que hacer lo mismo, porque luego por eso se siente esa discordancia dentro de nosotros mismos, esa incomodidad, esa angustia. Observa cómo hay planes que te generan mucho estrés. En vez de que te sientas relajada, en vez de que te sientas en tu centro, te da como una cierta como una ah como un rush que hay dentro de ti que dices: "¿De dónde viene?" Y es porque no te estás haciendo caso. Hay veces que tu cuerpo está diciendo: "No quiero tanta fiesta." Y tú dices: "Voy a ir a 80 fiestas porque no sé decir que no." Porque no te estás conectando con ese con ese verbo que se manifiesta dentro de ti. Te dice hacia dónde moverte o hacia dónde no moverte. Y es que hay mucha claridad dentro de ti. Créeme que hay mucha más claridad de la que ahorita percibes. Lo que pasa es que hay como muchas nubes que te impiden ver eso que está ahí. Clarisisísimo.

¿Cómo desarrollas esa intuición? Cada vez limpiando más las fugas energéticas, los compromisos innecesarios, las relaciones tóxicas, los trabajos que no te satisfacen, mm, demasiado celular, demasiada televisión, demasiada marihuana. No hay muchos interruptores, muchas cosas que van desfragmentando esta conexión que tenemos regalada, implícita como seres humanos. Entonces, si tú quieres sí entrar en ese flow contigo y hacerte caso, necesitas hacerte cargo de limpiar tu campo para que esa claridad venga y te obedezcas y puedas encontrar mucha satisfacción, mucha riqueza, mucha belleza en lo más simple y etéreo de la vida. No necesitas manifestar la camioneta del año este año, ni necesitas lograr 48 viajes, ni ligarte a 17 viejas. O sea, lo que necesitas en este momento es relajarte. No hay una satisfacción más grande en la vida que el estado de relajación. Oho lo dice muchísimo. Dice: "Busca a lo largo de tu camino la vida más simple de todas y vas a ser la persona más feliz de todas." O sea, no. De verdad estamos tan engañados de que la satisfacción está en el gran reconocimiento, grandes logros, 48 títulos. No es cierto. De verdad, entre más simplifiques tu vida, entre más alentes esa velocidad que solamente te hace vivir en rush, más contento vas a estar.

Y otro mensaje que recibí en este viajecito de sapo precioso, que a ver, quiero aclararles una cosa: durante el viaje de sapo no hay mensajes. Mm, el sapo es desintegración o desintegración para unificarte con todo, para entenderte en Dios. Entonces, en ese espacio no hay como que te hable el sapo y te diga: "Hola, eh, tu abuelita desde el cielo te manda besos." Eso no existe, pero sí cuando estás aterrizando del sapo, ya de esa desfragmentación, pero unidad, pero amor, pero orgasmo cósmico, ya empieza a entrar el ego y ahí empieza a ver un discurso muy claro, como me lo dijo una mujer muy linda que vino a mi retiro este fin de semana, me dijo: "A mí en cuanto fumo sapo, cuando estoy bajando, me llegan los mensajes como sable, como sable de Star Wars." Me dice: "Si me atraviesan los mensajes precisos, eh, y a mí me pasa exactamente lo mismo. Cuando ya estoy bajando, es que como que organizo mi vida, no me da como una inteligencia para poderme dar respuestas." Y entonces el otro mensaje que recibí, que se los quiero compartir porque me parece muy importante que gey activemos esto: hay que aprender a dar. O sea, sí urge que la humanidad preste más atención a los detalles. Creo que estamos extremadamente idos en piloto automático y se nos está yendo prestar atención a cosas básicas, esenciales para enaltecer la vida. Yo sí creo que la vida se vuelve rica cuando tenemos nuestra atención puesta en lo que importa. Entonces, si tú ahorita tienes un amigo al que quieres mucho, apóyalo, ayúdalo, dale un regalito, dale una palabra de: "Te mamo, te admiro, te encuentro fascinante. Qué chingonada nuestra amistad." Si tú en este momento tienes a tus papás vivos, ¿por qué no prestas atención y los escuchas con más detenimiento? Y si repiten 27 veces la misma historia, pues ni pedo, güey. Escúchalos con amor, porque ahorita no puedes tener ese detalle, ¿sabes? O sea, como que yo soy una persona muy detallista, soy muy dadivosa, me gusta mucho dar, compartir, abrirme, eh, no solamente a nivel intelectual o como espiritualmente, sino también a nivel material. A mí me gusta mucho apoyar a mis papás, eh apoyar todos los proyectos de mis amigos. Nunca en mi vida he sido coda. O sea, eso sí como que es algo con lo que yo no puedo...

Siento que la banda que sigue ahí, pues por eso mismo la vida no se les manifiesta como están queriendo que se manifieste. Y es que, de verdad, si tú no aprendes a dar, la vida no te va a dar nada a ti. O sea, no puedes estar configurado en esta como angustia del soltar, y pensar que la vida te va a soltar algo a ti. Entonces, sí tienes que entrar como en una cuestión de reciprocidad con el universo, dar para recibir y prestar atención a lo que es importante, porque muchas veces se nos va el tren, se nos va el avión de pequeñas cositas que hacen la vida. Verdaderamente hay cosas que hacen la vida. Eh, yo aquí les comparto mucho de los amigos que yo tengo y de la que observo en mis amigos, porque pues son gran parte de mi fuente de información y me doy cuenta como mis amigos a los que mejor les va, a los que tienen las vidas más fantásticas de todos, son personas que saben dar. O sea, justo por eso, porque están en un oroos con la existencia. O sea, no, no está cuartada ni limitada ni “sí doy tantito, pero la vida me da tantito”. No, es que es ya una abundancia mental que hace que todo fluya con perfección.

Entonces, si te comparto este mensaje, si tú ahorita no estás prestando atención a los detalles, si no sabes dar, si piensas que la vida simplemente pues se va a poner más bonita porque tú estás en la lela, no va a pasar así como te lo dije en el episodio pasado, ¿no? Elige la vida difícil, o sea, difícil entre comillas porque es la vida bonita, pero simplemente la vida que requiere de tu atención, de tu presencia, de tu gratitud. Si tú no tienes la capacidad de agradecer, si tú no tienes la capacidad de admirar, si tú no tienes la capacidad de conmoverte con la existencia, ¿cómo quieres que esto se ponga más interesante? Entonces, esos fueron mis mensajes y todo lo resumo también a esta, a esta regresar a una velocidad que es la que nos corresponde. Nuestra velocidad, si somos naturaleza, si activamos la mirada tántrica ante la vida, no es “en un año logré 80,578 cosas”. Eso no es nuestra configuración, güey. Yo entiendo que nos queramos comer al mundo. Yo entiendo que estamos sedientos de ser, de expresarnos, pero que todo eso fluya orgánicamente y en correspondencia con lo que marca tu inteligencia más profunda.

Si tú sientes incomodidad en un plan, en una velocidad, en algo a lo que te fuerzan tus amigos, en planes a los que hoy no te hace ir, detente. A mí me acaba de pasar el día de ayer. Vino un amigo de Londres, me cae increíble el güey, lo conocí en Burning Man, es un güey que me, me quiere invitar a unos proyectos irreales, todo. Ayer no me quise bañar, no quise salir de mi casa, quise quedarme aquí delicioso, estoy escribiendo mi libro y con la pena. Amigo, te adoro, no voy a ir. ¿Qué va a pasar? ¿Se va a enojar? ¿Se va a arder? ¿Me va a dejar de hablar? Híjole, no tengo la menor idea. No me corresponde eh, pues como controlar lo que sea que va a suceder. Yo tomo a conciencia mi decisión de hoy no me voy a forzar a hacer un plan que no quiero. Y tú debes de prestar atención a esas, a esos miles de planes que forzas porque no sabes decir que no, porque no estás en contacto contigo, porque no tienes despejado el campo para entrar en contacto con tu, con tu intuición y tener la certeza de hacia dónde dirigirte o hacia dónde no dirigirte, porque hay veces que no hay a ningún lado a dónde ir. Hay veces que lo que hay que hacer es simplemente estar.

Y créeme que en el estar entramos en contacto con algo que es lo más sofisticado que existe en la faz de la tierra, el silencio. Oho decía que él era un hombre del silencio. Él no era un hombre de palabras, a pesar de que se dedicó toda su vida a hablar, porque decía que la palabra es absurda, que al final, pues si yo te ahorita te digo amor, en la palabra amor no está contenido el amor, ni todas las formas de amor, ni todas las posibilidades que existen dentro del amor. Y además yo digo amor y tú, persona que no has tenido amor, lo vas a entender desde un lugar rarísimo y la persona que lo ha vivido de manera distinta lo va a entender distinto. Y al final, entonces la palabra es lo que cada quien percibe, no hay una verdad. Entonces sí, el configurarnos en palabras pues no se queda bastante corto. Entonces, hay veces que no es ni en la palabra ni en el que hacer, sino en la quietud y en el silencio en donde nos encontramos, en donde, fíjate bien esto, en donde realmente está la completitud. Si nos vamos a lo más profundo del concepto de completitud, la forma más sí, sí, sí, más elevada de completitud va a ser que estemos bien en el no hacer, en el simplemente estar, porque uf, espacios vacíos nos dan pánico.

Ahorita que estamos atravesando el taller de la sombra, el de reconciliate con tu sombra, que por cierto ya mañana va a ser el día 10. ¿Pueden creer eso? Qué rápido se pasa esto. Muy impresionada con la cantidad de gente que se inscribió, con la cantidad de gente que está comentando en el Telegram. Me doy cuenta del gran impacto que está teniendo en la vida de todos ustedes este taller. Y hay un, hay un episodio completo en este taller sobre el silencio. Fue el episodio del día de hoy. Y en este episodio hablamos justo del terror que le tenemos al silencio, al no hacer, a la quietud, porque ahí entramos en las profundidades de nuestro ser, porque ahí nos damos cuenta de quién somos realmente nosotros. Y eso, uy, nos aterra, o sea, entrarme a darme cuenta de quién soy. No, no, no, no. Ponme la radio, distráeme con las Kardashian, vámonos a dar la vuelta, vámonos a tomarnos un pomoquila, vámonos ahorita a comer seis hamburguesas, todo menos entrar en contacto con eso, porque el silencio es la verdad más grande de todas, porque ahí está contenida toda respuesta que sea que tú estés buscando. Hay más respuestas en el silencio que en todas las palabras que yo haya compartido a lo largo de mi podcast.

Entonces, claro, la vida va a haber momentos en los que te quiere arrojar al silencio. ¿Qué crees que es la enfermedad? ¿Qué crees que es la soledad? Son esos momentos en los que la vida dice, “Ah, no te has hecho cargo de esto, güey. Ahí te va.” No quiere decir que esta es la verdad absoluta. No, es simplemente una visión mía. Te vas a quedar en tu cama a comerte el techo, cabrón. Ahí te vas a quedar para que veas lo que hay dentro de ti. Y hay veces que la vida nos fuerza, ¿no?, a, a sentarnos. Por eso que cuando la gente se quema en los trabajos, cuando se burnoutean así horrible, ¿qué pasa? Directo a la cama, güey. Directo a la, a la quietud de tu ser para que veas las profundidades de, de tu ser. Hay veces que la vida fuerza, hace como un aterrizaje forzoso a las profundidades de nuestro ser, al silencio, a la contemplación. ¿Cómo ves que ahorita no te vas a mover? A una amiga le pasó hace poquito que se fracturó una pierna y tuvo que estar en cama porque fue como de que clavos y como una cosa muy complicada y me decía Yanina, “Nunca me había detenido. Lo que yo he aprendido en un mes en mi cama es lo equivalente a lo que no había aprendido en toda mi vida, ¿no?” Y es que hay veces que de verdad nos cuesta más el no hacer que el sí hacer, porque el sí hacer siempre es distractor, ¿no? O sea, siempre estás afuera y créeme que lo más profundo y lo más revelador lo vas a descubrir adentro.

Entonces, hazte caso. Si ahorita tu ser te dice, “Relájate”, pues relájate. No pasa nada si no posteas fotos en Instagram de que te fuiste a Malasia. No pasa nada. No pasa nada si ahorita en el verano no sales en traje de baño en las playas de Cancún. No pasa nada. Si ahorita te quedas tranquilo en tu casa, no pasa nada, todo está bien. Cuando el portal ya está abierto, cuando tú ya estás percibiendo la presencia, sabes lo que hay contenido ahí, no vas a dejar de bajar información valiosísima para la evolución de tu conciencia, porque acuérdate que ya hay una conciencia sagrada, el misterio de la existencia en donde está todo. Y ese no es, no es un espacio que se encuentre estudiando teta healing, no güey. O barras o angeloterapia. No, no, no, no, no. O sea, a ver, ya está aquí. Lo que pasa es que no te detienes a observar que ese portal está abierto para que te conectes con lo que se te dé la gana. Tú ahorita ponte a cantar sin pena, entregada al canto. Abre la boca y deja tir en un ah y de repente, vas a estar en esa divinidad, en ese gran misterio. Ponte a bailar hasta que el bailarín desaparezca y solo la danza prevalezca porque ya no existe el yo. Y vas a ver si no conoces a Dios y el misterio de la existencia. Cuando dejamos de ser un individuo, cuando dejamos de ser ego, cuando dejamos de ser el que hacer de la vida, eso por tal se abre. Acuérdate que eso ya está disponible para ti. Nada más tienes que detenerte o moverte o bailarte o cantar o lo que tú quieras, pero entrar en contacto con eso.

Quien sea, estudie lo que sea o no estudie nada, o sea el güey que se dedica todo el tiempo a su espiritualidad, o sea, el güey más vacío que existe, ese portal lo tiene disponible, porque el misterio de la existencia es para todos. Pero, ¿cómo accedes a él? Quitando las distracciones, limpiando el campo. Así que sí te tienes que hacer cargo de eso si quieres ser una persona más intuitiva, más alineada con tu verdad, que sigas lo que marca tu inteligencia más profunda y no el rush del ego y la sociedad. Ese es el mensaje que te quiero mandar el día de hoy con muchísimo amor. Yo hoy me quedo aquí feliz a sentir a mi Alfredo, mi gato, escribir mi libro, estudiar muchísimas cosas que quiero estudiar, pero aquí en la quietud de mi casa, leyendo, viendo los árboles, la lluvia, ahorita sintiendo un pie dormido, qué chingón, o sea, qué delicia hacerme caso, ¿no? Entonces, te invito a que prestes mucha atención porque de verdad la vida nos está hablando todo el tiempo. La vida es un inmenso mapa. En el planeta escuela tú ya tienes el mapa, solamente tienes que parar la antena. ¿Cómo se para la antena? Ponte a trabajar en ti, ponte a meditar, ponte a entrar en contacto contigo. Obsérvate. Presencia, la medicina más potente de absolutamente todas. Presencia. ¿En dónde tengo que estar en este momento? Aquí. Aquí. En ningún otro lado. Aquí. Y con mucha gratitud ante la vida para que se te revele todo lo que se te tiene que revelar. Mientras sigas victimizado, enojado, eh, criticando, eh, “¿por qué a mí?”, “¿por qué a él?”, ¿por qué no se te va a abrir el portal? Entonces, cierra las ventanas innecesarias y regresa a ti y date cuenta como hay muchas veces en la vida que no te tienes que mover tanto.

Te mando todo mi amor. Nos escuchamos la próxima semana. Compártele este episodio a tus amigos. Acuérdate que sabiduría psicodélica es un proyecto independiente, que de verdad si tú no me apoyas compartiendo los episodios, eh, dándole click a la campanita, todo, es que yo no veo cómo sobrevive este podcast. Así que please apoya este proyecto amorosísimo y nos escuchamos el próximo domingo. No olvides dejar comentarios en la parte de, en la caja de descripción de Spotify que me encanta leerlos, ¿okay? E, relájate, ponte a hacer nada. Como dice Cristian Castro, a mí lo que más me gusta es hacer nada. Gran filósofo Cristian Castro del mundo contemporáneo. Bye bye. Te mando besos. [Música]