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Meditación de la mañana: “Mirando hondo en el alma”, con Elizabeth Gayán

Brahma Kumaris España26:01

Transcription

Hola, buenos días, Omanti. Bienvenidos a la meditación de la mañana.

Y es importante, ¿no?, cuando empezamos a meditar, cuando comenzamos el día, pues empezar a crear la mirada, el estado espiritual, la conciencia, la semilla de cómo queremos que vaya el día. Y sentía, ¿no?, la diferencia que hay entre mirar de una manera superficial o mirar de una manera profunda.

Podemos quedarnos en la superficie de las olas y ver pues todo el oleaje, ver la suciedad, ver el ruido, el movimiento. Lo mismo podemos ver a una persona y ver toda su aspecto superficial, si pone esta cara, si pone la otra, si tiene esta mirada hoy, si está de buen humor o de mal humor. Y podemos ver eso, pero no verlo, ir un poco más hondo y ver pues lo que no se ve en esos momentos de esa persona, pero que podemos percibir.

Y cuando nos enfocamos en lo que no vemos, lo más valioso, entonces lo podemos emerger y para eso tenemos que estar muy hondo en el alma, muy profundo nosotros, de manera que estemos tan anclados, tan cogidos a nuestro ser silencioso, estable, calmado, ecuánime. Que todo el oleaje de fuera no nos toque y seamos nosotros los que con esa energía toquemos al oleaje y lo calmemos. Y permitamos que la vida sea como nosotros queremos que sea, aunque superficialmente por fuera sea de otra manera.

Así que vamos a ir hondo, ¿no? Una mirada onda del alma. Vamos a ello. Omisante.

Pues te vas sentando suavemente en la silla o en el suelo, donde sea que te encuentres, con la espalda erguida, sin estar rígido, rígida. Y puedes permitir que las manos descansen sobre el regazo, respirando profundamente y lentamente, inhalando y exhalando y vas notando que tu cuerpo entra en la quietud, la relajación. Todo el mundo exterior se va apagando lentamente y tu mundo interior comienza a iluminarse, a brillar, a ser el protagonista.

Inhala, exhala, aquí tu cuerpo, desconecta [música] y apaga el mundo exterior e ilumina tu mundo interior y te vas situando en el centro de tu frente. Detrás de tus ojos en ese espacio silencioso sagrado donde tu identidad profunda, el alma reside y respira conscientemente. El alma.

Inhalo, paz, exhalo, tensión. Inhalo, calma, exhalo, preocupación. Y ve repitiendo este proceso durante unos momentos. Y cada vez estás más cerca de ti mismo, de tu esencia, del alma, del punto de luz interior. Conecta contigo, siente tu presencia de luz. Cada vez más calma, pensamientos lentos, suaves, cada vez más consciente de ti misma. El alma cada vez más presente y cada vez tu mirada va más profundo internamente, más hacia adentro, más hacia lo hondo.

Tu conciencia como un lago tranquilo, la superficie se aieta y empiezas a ver a través del agua de tu mente. Claramente, claramente a través de ese lago tranquilo de tu mente. Silencio, quietud. Estás mirando hondo profundo en el alma, descubriendo capaz de calma, de silencio, de luz, de serenidad y verdad. Mira hacia adentro en esa tranquilidad, las capas de calma, de silencio, de luz y verdad, buceando hacia lo hondo del alma. Ahí te sientes en paz, ecuánime. Nada te perturba. Zona protegida internamente. Nada perturba esta serenidad del alma.

Y sigues buceando, profundizando a través de las capas de recuerdos, de historias y de voces que hablan de fuera y tú sigues hacia dentro, hacia lo hondo, lo profundo. Lo intacto, la chispa pura eterna. Impoluta, imperturbable, el alma original en el fondo de tu ser. Y abrázate a ella.

En esta profundidad del lago hay puro silencio. En esta profundidad conectas con quién eres. Nada externo te define, ni lo que otros dicen, ni piensan, ni opinan. Tú no eres eso. Eres pura conciencia serena, calmada, verdadera. Amorosa, luminosa, presente. Y ahí sientes tu libertad interior, tu independencia espiritual. Nada te perturba. Tú eres el amo, el alma original en el fondo. Es pura, es ecuánime. Más allá de la alabanza y la difamación, más allá del éxito y el [música] fracaso, existes y brillas con tu pura luz pacífica.

Siente tu valor intrínseco, imperturbable, estable, consciente. Te das cuenta cómo puedes observar desde el fondo el oleaje de la superficie, de los contrastes, de los cambios y ahí dentro no necesitas nada de eso, ni aprobación, ni reconocimiento, ni nombre. Ni fama, nada del mundo externo te atrae en estos momentos. Solo la quietud pura, la luz del alma, el bienestar auténtico de estar contigo, alma brillante. Coherente, auténtica, una perla de luz en el fondo del océano del lago de tu alma. Siente esta vibración. Siente [música] esta luminosidad espiritual, bienestar, independencia del mundo exterior y cómo tu mirada cambia.

Cuando miras desde dentro, todo lo que sucede fuera lo impregnas con tu luz, con tus buenos deseos. Y tus vibraciones limpias, serenas. Sigue dentro conectada. Alma buena, brillante, espiritualmente independiente. Silencio profundo, lleno de significado. Y con esa mirada profunda, ecuánime, más allá del bien y del mal, porque está llena. Iluminada y conectada.

Sintoniza en lo alto con la fuente suprema. Sintoniza con el océano de los buenos deseos y los sentimientos puros y siente esa presencia a tu lado. Esa luz suave, benevolente te acompaña cuando la recuerdas. La notas, vibra con ella desde el fondo y hacia arriba. Conecta y siente su presencia. Y desde este autorespeto siente como te respeta, como te reconoce, como a tu lado se acerca y te envuelve. Y te sana y te fortalece. Mirada desde el fondo, mirada pura, mirada que reconoce mirada que está más allá de los contrastes de este mundo cambiante y superficialmente. Caótico, más allá te envuelves con esta compañía sutil. Estable. Te recargas de más paz, de más luz, serenidad, amor y verdad. Te haces igual a quien te acercas.

Así que acércate desde el fondo del alma a la luz más alta, a la fuente inagotable y mantén esa estabilidad, esa mirada estable, pura, onda. Que transforma el oleaje de los conflictos y los contrastes. Silencio, suavidad profunda. Disfruta de estar en lo hondo, en lo más auténtico profundo de ti, donde está todo, donde ves que lo de fuera no es lo que querías. Silencio, compañía de la fuente y deja que esa luz te siga envolviendo, guiando y amando como te mereces. Como un compañero eterno que a tu lado está en el silencio, que te guía en los momentos más difíciles y que en ti confía. Así que quédate en su compañía estable, ecuánime, más allá de los contrastes y recárgate. Y fortalécete. Sánate. Mantente cuánime. Sigue en el fondo. Sigue contigo mismo y con él. El sol [música] espiritual que brilla a tu lado. Qué bienestar.

Más allá de la alabanza y la difamación, más allá de las expectativas y de los byvenes del mundo, me refugio en el fondo de mi ser y atraigo esa luz que me fortalece, que te fortalece, te protege y te guía. Y que esa energía se expanda por cada célula, que coloree tu mirada, tu rostro, tus vibraciones, tus sentimientos, tu actitud y tu comportamiento. Y que puedas caminar hoy con esa mirada honda que ve más allá de las apariencias, más allá del oleaje superficial, puedes ver lo que no se ve y extraerlo hacia afuera y convertirte en el que cambia el ambiente y crea tu entorno. Alma creadora, creativa, brillante y poderosa.

Y siente como el aire llega hondo, profundo, como tu ser refresca. Se regenera, los órganos se vitalizan con la luz espiritual y te renuevas para comenzar un día con una mirada nueva. La mirada del fondo, la mirada limpia, no contaminada por el oleaje de [música] este mundo. Respiras hondo profundo. Sientas esta experiencia irradias la vibración donde te encuentres y vas regresando al lugar en el que estés, moviéndote un poquito y cuando lo sientas abres tus ojos si estaban cerrados. Om shanti.

Pues sí, tenemos que emerger lo que tenemos dentro y estar ahí conectados, sino de cuando de cuando en cuando hay cortircuitos y vamos con una energía y la situación es el oleaje de fuera nos lo corta, nos cambia la mirada, los gestos para mantenernos estables, estar conectados en lo hondo del alma y una mirada hacia arriba, mantener ese circuito activo. Y crear un mundo a nuestra medida, no que el mundo nos cree a su medida. Feliz día. Om Shanti, hasta pronto.