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La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), presentan la serie "Creciendo y Aprendiendo Juntos: Desarrollo Infantil Temprano".
Este panorama general muestra el desarrollo de los niños y de las niñas desde el nacimiento hasta los 5 años de edad, con el objetivo de que las familias puedan identificar distintas actividades de estimulación temprana que les permitan apoyar a sus hijos en cada etapa del desarrollo.
**Etapa de 0 a 3 meses**
"Acabo de nacer. Me llamo Yasmin y acabo de nacer. Todo se ve borroso. Apenas estoy despertándome en este mundo. Necesito comer y dormir mucho. A veces tengo hambre, a veces tengo sed, pero siempre necesito de ti. Mi cuerpo es pequeño y no tengo control de mis movimientos. Cuando me muevo o lloro, me estoy comunicando contigo. Así te expreso mis necesidades y sentimientos."
En esta etapa, los bebés son más vulnerables que nunca. Aún no han aprendido a enfocar y coordinar sus ojos y, por lo tanto, todavía no ven el mundo como lo vemos los adultos. Son completamente dependientes para cubrir sus necesidades básicas de alimentación, cobijo y protección. Sin embargo, a esta edad ya perciben el amor, el cariño y, con ello, la seguridad que les proporcionan sus padres y familiares. Desde que nacen, es importante que les hables con cariño y les veas a la cara cuando les hablas, abrazas o alimentas.
"Después de cumplir un mes, ya levanto la cabeza y me llevo las manos a la boca. Ya sé quién es mi mamá: su voz, su olor, su piel, su cuerpo. Ella me alimenta. Me gusta estar cerca de ella porque siento su amor y su calor."
"Cuando yo le voy a dar de comer a Yasmin, me limpio mi seno para que se lo pueda yo dar. Gotitas al lado de su boca para que ella huela la leche y ella pueda voltear a buscar mi seno."
La leche materna es, por sí sola, el mejor alimento durante los primeros seis meses de vida. Cuando le das pecho, tienes un mayor acercamiento, le estimulas y le das seguridad. Después de esta edad, necesita otros alimentos nutritivos además de la leche materna.
A los grandes movimientos del cuerpo (piernas y brazos) se les conoce como desarrollo motor grueso. A esta edad, los bebés ya empiezan a controlar sus movimientos, empiezan a fortalecerse, a sostener la cabeza, a mover sus brazos y piernas. Reaccionan a los sonidos con movimientos. Es importante ayudarles con algunas actividades para que puedan fortalecer sus músculos, asegurándose de que no se lastimen. Una forma de ayudarles a fortalecer su cuello es recostándolos boca abajo, extendiendo sus brazos, llamando su atención con objetos o sonidos para que levanten su cabeza. Apoyarles en el desarrollo de estos movimientos no solo es importante para que estén sanos, sino que también contribuye a estimular su inteligencia, a descubrirse, a conocer su fuerza, su tamaño y a ubicarse como parte del mundo.
A los movimientos finos y precisos de los dedos se les conoce como desarrollo motor fino. En esta etapa, mueven sus manos y agarran fuerte. No controlan todavía su fuerza. Las manos son las partes del cuerpo que nos permiten realizar tareas delicadas y finas, además de que su movimiento está relacionado con el desarrollo de la inteligencia. Desde ahora podemos ayudar a nuestros bebés a descubrirlas y sentirlas. Es importante tocar sus dedos y sus manos para que las vayan abriendo poco a poco. Se les puede ayudar extendiendo delicadamente cada uno de sus dedos. De esta manera, lograrán manejarlos con mayor habilidad y destreza.
Es necesario estimularles para que logren una adecuada coordinación de sus ojos y asegurarse de que escuchen y vean bien. Aunque no enfoquen adecuadamente, para ver reaccionan ante los sonidos, movimientos y cambios de luz. Jugar, sonreír y hablar con ellos usando movimientos, sonidos y colores es una buena forma de ayudarles a lograr una correcta coordinación de su vista y oído.
A la capacidad de comunicarse y hablar se le conoce como desarrollo del lenguaje. "Aunque parezca que tengo pocos recursos para comunicarme, me expreso todo el tiempo. Tengo distintas formas de llorar y pronto aprenderé a sonreír. Hago sonidos y balbuceo. Mis ojos son muy expresivos y mis gestos. Comienzo a darme cuenta cuando tú me respondes. Me gusta mucho tu cariño y compañía."
El lenguaje es una capacidad maravillosa. Desde el embarazo, los niños y las niñas perciben diferentes tonos de voz, así como actitudes de cariño, protección o violencia. Comienzan a entender el lenguaje mucho antes de que puedan hablar. Entre más pronto se les hable, viéndoles a la cara y se les responda a sus llamados, desarrollarán más la posibilidad de comunicarse. Es importante hacerlo desde ahora con cariño y haciendo caso a todas sus formas de expresión.
A la capacidad de relacionarse con los demás y expresar o sentir emociones y sentimientos se le conoce como desarrollo socioafectivo. "Estoy aprendiendo a conocer a mi familia. Ya reconozco sus voces. Me gusta cuando me hablan y me cargan viéndome a la cara porque sé que están conmigo. Siento sus emociones, que me quieren y que disfrutan mi compañía."
Los bebés en esta etapa son muy sensibles al contacto. Acarícialos. Poco a poco, este contacto, acompañado de palabras, irá creando las relaciones más significativas de su vida. Los bebés que crecen en este ambiente suelen desarrollar buenas habilidades sociales y se relacionan positivamente con los demás.
Desde los primeros meses de vida, el juego es la mejor forma de aprendizaje. "Tu hermoso amor, jugar con ellos estimula su inteligencia, su curiosidad y su capacidad para convivir con los demás. Así serán más felices y se favorecerá su desarrollo integral."
Al final de esta etapa, tu bebé debería poder sostener su cabeza, abrir sus manos y percibir objetos y sonidos. Si no realiza cualquiera de estas conductas o si tienes alguna duda sobre su desarrollo, acude a tu médico para que le revise y le dé la atención adecuada. Además, si deseas conocer otros ejercicios sobre estimulación temprana, asiste a tu centro de salud, en donde te podrán brindar mayor orientación. Con tu apoyo, cariño y cuidado, los niños y niñas serán personas aún más sanas, inteligentes, responsables y amorosas.