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Tomemos la armadura de Dios. Dele gloria que él vive por siempre.
En este glorioso camino no se puede caminar así como esos cristianos que todo el tiempo andan dando lástima. Aquí hay que tener carácter. Aquí hay que armarse hasta los dientes, porque aquí hay guerra, guerra espiritual. Aleluya.
Hay legiones y legiones demoníacas peleando contra la iglesia. Hay brujos peleando contra la iglesia. Hay santeros peleando contra la iglesia. Pero la bendición nuestra es que tenemos al más grande de nuestro lado. Gloria a Dios. [grito]
Mantenga su Biblia abierta en la carta del apóstol Pablo a los hermanos de Efeso. Señor, qué bendita carta esta. Aleluya. Escúcheme, iglesia, lo que le voy a decir. La carta de Efeso fue escrita en una cárcel. Escuche eso. En una cárcel. Es una de las cuatro cartas escritas en la cárcel por Pablo. Esto es impactante. Porque en lugar de convertírsele a Pablo la cárcel en prueba, se convirtió en un retiro espiritual.
¿Cuántos adoran a Dios? Aleluya. ¿Quién te dijo a ti que Dios no puede estar contigo en medio de tu prueba? ¿Quién te dijo que Dios no podía estar en medio de ese proceso que estás pasando? Mi alma te alaba, Jesús. Hay procesos, hay procesos que en lugar de alejarte de Dios, te acercan a Dios. Adóralo. Aleluya. Hay gente que cuando llegan a la prueba, gloria a Dios, Dios saca lo mejor de ellos para la gloria de su nombre. Al que no ayunaba, empieza a ayunar. Al que no oraba empieza a orar. Al que estaba vacío empieza a llenarse de la gloria de [grito] Dios. Wow. Bendito Dios.
¿Qué pasó en aquella cárcel? ¿Qué pasó en aquella cárcel? Ahí estaba el bendito Espíritu Santo con el apóstol Pablo. Escríbele una carta a los filipenses, escríbele una carta a los Colosenses, escríbele una carta a Filimón y escríbele otra carta a los hermanos de Efeso. Aleluya. Pablo no estaba renegando. Pablo no decía, "¿De qué sirve servir a Dios? Mire dónde estoy metido." En una cárcel, no en medio de la cárcel, en medio de la batalla. Estaba viendo la gloria de Dios. Aprende a ver la gloria de Dios en medio de esa batalla que estás llevando en esta bendita noche. Es a que el Espíritu Santo de Dios te llene. Aleluya.
Quizás tú digas, "Es que nadie entiende mi dolor, nadie entiende mi prueba, nadie entiende mis procesos." Olvídate de todo eso. Gloria a Dios. Conéctate con el Dios de la gloria, que el que se metió con Pablo en la cárcel se va a meter contigo también. [ovación]
Efesios capítulo 6. Vamos a disfrutarlo. Vamos a empezar del verso 10 en adelante. Pablo les ha dicho un montón de cosas bellísimas en esa carta. Bendito Dios. Aleluya. Una bendición leerla. Les tocó varios temas, pero hoy queremos hablar de la armadura de Dios. Y dice este libro sagrado, honrando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Por lo demás, hermanos míos, que ternura. Oiga lo que les dice, fortalécanse en el Señor. Aleluya. Aleluya.
Una cosa es que me lo diga uno sentado en un sofá tomándose una cola champán, pero otra cosa es que me lo esté diciendo alguien que está en un proceso difícil. Eso tiene [grito] más autoridad. Todavía no hay nada más lindo que oír a una persona que haya sido procesada y que te hable y que te predique y que sepa de lo que está hablando. Gloria a Dios.
Hoy vengo a decirles a todos ustedes, escuchen lo que voy a decir ahora. Hay momentos en este camino, hay momentos donde tú no sientes, te sientes vacío, no sientes fuerza, estás desanimado en ganas de seguir adelante. No sientes deseos de orar, [grito] no sientes deseos de ayunar, no tienes deseo de ir a la casa de Dios. Ese es el momento perfecto para que corras a [grito] fortalecerte. Corre, corre. Aquí está. Alábalo que él vive. Aquí está el que te va a sostener en esa batalla. Aquí está el que va a pelear por ti. Aquí [grito] está el que no ha perdido una guerra todavía. Alábalo que él reina. Alábalo. Oh, gloria. Y Señor, te alabo.
Gente que está en la casa retenida y dice, "Yo ya no puedo. Ya no tengo fuerza, hermano. He orado, he ayunado, no veo resultado. Parece que el cielo está cerrado. Oro y las cosas no mejoran. Busco a Dios y parece que todo se empeora. [grito] No te preocupes, fortalécete en Dios. ¡Aleluya! [grito] Agárrate, pero hazlo. Agárrate de la mano poderosa de Dios. Santo. Aleluya.
Aquí van a temblar los demonios porque hay personas que el las ha atacado de una manera terrible. Hay personas que han estado llorando amargamente. Hay personas que ya no tienen fuerza. Hay personas que ya no pueden más. Hay personas que ya no tienen deseo. Fortalécete. Aleluya.
¿Sabes dónde está el error? que has dependido de tus fuerzas, has dependido de tu sabiduría, has dependido de tus conocimientos, has dependido del amigo que siempre te ha dado la mano, has dependido de muchas cosas, pero hoy Dios quiere enseñarte a que aprendas a depender de él, porque los hombres fallan, las mujeres fallan, [grito] los gobiernos fallan, las iglesias fallan. Dios [grito] nunca falla. Adóralo con todas las fuerzas del alma. Te lo voy a repetir. Dios nunca falla. Yo soy testigo del [grito] poder de Dios. Aquí hay gente que es testiga del poder de Dios. Tú sabes de lo que estoy hablando. [ovación] Tú sabes de lo que hablo. Itamaca y seelea. Aquí hay gente que está porque Dios la tiene fortalecida. Aquí hay gente que está aquí porque Dios la ha sostenido. Bendito Dios. Aquí no estás por fuerte, aquí estás porque Dios es fuerte. Ay, siento la presencia de Dios, hermano. Gente que Dios la ha sostenido en este momento. Gente que no se ha apartado, aleluya, porque ha aprendido a fortalecerse en Dios. Oh, gloria.
Escúchame bien lo que te voy a decir. Pablo era un hombre de Dios tan extraordinario como muy pocos hayan pasado en esta tierra. Está en la cárcel y Dios lo está usando en la cárcel y no está escribiendo por escribir, está escribiendo con [grito] discernimiento. Adora a Dios. le está avisando a la iglesia, [grito] aleluya, que vienen batallas terribles, que hay enemigos de jerarquía, pero Pablo no quería asustarlos, quería enseñarles lo primero, fortalézcanse en Dios y en el poder de su fuerza. ¿Sabe por qué el destruye a los cristianos? Porque los desanima, les mete miedo, les mete duda, incredulidad. Y algunos dicen, "De esta no salgo, hasta aquí llegué." Gloria a Dios. Aleluya. Pablo tiene discernimiento y les envía una palabra de poder. No dependan de sus capacidades. Quiero que aprendan a fortalecerse en el Señor y en el poder infinito de su fuerza. Te voy a explicar. Ese poder es más grande que el de Satanás. Ese poder es más grande que el del brujo. Gloria. [grito] Ese poder es más grande que cualquier gobierno de esta tierra. Ese poder es el que está moviendo la iglesia. Ese poder se lo dieron a la iglesia. está ahí. Aleluya. Te alabo, Padre. Por eso es que el no le tiene a un cristiano carnal. El le aterroriza a un cristiano espiritual, a un cristiano lleno del poder de Dios, a un cristiano, aleluya, guiado por el Espíritu de Dios, a un cristiano que está siendo fortalecido en Dios, a ese el
Escúcheme lo que le voy a decir. Tome la palabra, pero no haga como esos cristianos de hoy. Nada más toman parte de la Biblia lo que les conviene. Esto sí, esto no, esto me gusta, esto no me gusta. Hoy vamos a aprender aquí a través de la palabra que aquí las cosas no se hacen a media. Aquí necesito gente seria en esta noche. Aquí necesito cristianos de verdad. Oiga lo que dice Pablo. Vestíos. Mire hermanito, aunque no mire usted el armazón aquí, haga la idea que se la va a poner esta noche me la voy a poner porque hay algunos que andan escudos, pero no tienen el yelmo. Aleluya. [grito] Otros andan en espada pero no andan calzados. Otros andan en escudo, pero no andan espada. Aleluya. Vamos a ponernos toda la armadura de Dios. Toda, toda. Asegúrate de tenerla toda. El no está jugando. El no está perdiendo el tiempo. El ha tomado en serio destruir todo lo que es de Dios. Y la iglesia debe de tomar en serio [grito] todo lo que es de Dios. Oh, gloria.
Fíjese lo que le dice Pablo. Imagínese a Pablo en la cárcel escribiendo, "Vestíos de toda la armadura de Dios." toda. ¿Cuál es el propósito? Para que estéis firmes. Aleluya. El ataca por allá, ataca por allá, ataca por allá, ataca por todos lados. Pero el que está fortalecido en el Señor y está vestido con toda la armadura de Dios, aquí está en esta noche adorándolo. Aleluya. El le dice a los demonios, "Ve y sácamelo de la iglesia. Ve y provócalo a que cometa pecado, a que cometa adulterio, fornicación, a que vea pornografía. Pero como él está vestido con toda la armadura de Dios, aleluya, el llega y dice, "Es que no puedo. Ese está armado hasta los dientes. Lo ataco por acá, tiene armadura. [risas] Lo ataco por la cabeza, tiene armadura. Lo ataco de frente, tiene el escudo de la fe. Lo ataco por todos lados. No puedo. [grito] Adóralo. Las armas de nuestra milicia no son carnales, son poderosas. Poderosas, poderosas en Dios [grito] para la destrucción de fortaleza del Gloria a Dios. Oh, santo.
Palabras más guiadas por el espíritu de Pablo. Repito, Pablo era un hombre con discernimiento. ¿Sabe qué es lo que estaba sintiendo Pablo? que venía un ataque. ¿Y usted cree que el Dios de Pablo ha cambiado? Nos está avisando. ¡Aleluya! Alábalo. Están avisando. Te están avisando. Te están avisando. Te están avisando. Yo no sé lo que usted siente, pero yo siento algo tremendo. Dios le está avisando a la iglesia. ¿Sabes lo que Dios nos quiere decir esta noche? Prepárate. Viene ataque del Oh, Dios. Siento fuerte esto. Viene ataque del Hay gente que no está preparada. Hay gente que no tiene toda la armadura. Hay personas que no tienen [grito] toda la armadura. Pastor, ¿y qué hago? Vístete, vístete, vístete, vístete. Cálmate. Prepárate. Aquí hay unos que no están orando. [grito] Aquí hay unos que no están ayunando. Oh, gloria. Es aviso de Dios. Hay personas que están siendo tentadas. Olvídese de que usted es fuerte. Usted tiene que fortalecerse en Dios. El no respeta rangos. El no respeta los años que tengas en la iglesia. Olvídate de eso. no le interesa los años que Cuídate del adulterio. Oh, gloria. Alábalo. Que él vive. Alábalo. Aleluya. Santo. Aleluya. Cuídate.
Personas que han perdido el dominio propio. Llegan al cuarto y sienten la tentación de abrir la computadora para ver pornografía. Aquí hay gente que tiene esa atadura. Santo. Adora a Dios. Y después usted dice, "¿Por qué no se mueve la gloria de Dios? ¿Por qué no se siente el Espíritu Santo? ¿Por qué no hay libertad en la iglesia? ¿Por qué oro y no hay resultado? Es que hay cosas que no son de Dios que hay que sacarlas en esta noche. Aleluya. Alaba lo que él vive. Estamos bajo ataque. Estamos bajo ataque del Estamos bajo ataque del Mire, hermano, Dios ama esta iglesia de una manera terrible. Gloria a Dios. Porque si hay un lugar donde la gente está oyendo palabra de Dios, es este lugar. Aleluya. Oye palabra de Dios. Entonces la Biblia dice, "Vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las acechanzas del Cuando venga Satanás, que te encuentre firme, [aplausos] que te encuentre orando, que te encuentre en santidad. [grito] Ay, Señor, te alabo. Que no teen.
Mire, escuche lo que te voy a decir. Escuche lo que voy a decir. Aquí hay personas que están atadas por las redes sociales. Cuídate. Eso es adictivo. Con 5 minutos de oración a usted no le alcanzan ni para decir gloria a Dios. Aleluya. Aleluya. Santo. Mi alma te alaba. Creo que hay algo grande de Dios en esta noche aquí. Si el viniera a atacar a cualquiera de los que estamos aquí, ¿cómo lo hallaría? Sea sincero. Siente usted que tiene toda la armadura puesta. ¿Cuántos la tienen? Aquí se le va a armar una guerra al hermano. Este pueblo oye palabra de Dios. [grito] Aquí se le va a armar una guerra a Satanás. Yo siento que el se ha levantado con una ira terrible. A la iglesia le está pasando algo extraño que no se ha dado cuenta usted, que no tiene usted discernimiento, que no se está dando cuenta que en lugar de agarrar la Biblia lo que saca es el celular. No, no ha discernido usted que hay una malicia satánica ahí, que antes de agarrar esta palabra usted agarra el celular y quiere [grito] ver qué pasó aquí, qué pasó allá y usted es cuidado espiritualmente. Que Dios lo reprenda. Mire, si la iglesia no presta atención a la palabra de Dios en estos días, van a ser multitudes de cristianos que van a caer de la gracia de Dios. Ya están anunciando por allí un virus que es más mortal que el COVID-19. Y lo primero que yo hice, como yo pasé por eso y casi me voy, no me fui porque Cristo no quiso que me fuera, me quería aquí predicando esta noche todavía. Aleluya. Pero la gran pregunta es, si algo terrible viene, ¿la preparada? [grito] Si ocurre el arrebatamiento en este momento, la iglesia está preparada. El se levanta contra la iglesia. La iglesia está preparada. ¿Dónde están los verdaderos cristianos? La iglesia no está entendiendo, hermano. La iglesia no está entendiendo. Hay que tener discernimiento de espíritu. Se están moviendo potestades demoníacas. Se siente, se siente en la atmósfera. Aleluya. En el ambiente, el ambiente está pesado. Hoy cuesta hasta sacarle un gloria a Dios a [grito] los cristianos. Hoy cuesta ver un cristiano llorar. Alábalo que él vive. Oh, gloria. Siento que Dios nos está avisando. Iglesia, ármate, por favor. Ponte [grito] toda la armadura de Dios, iglesia. [risas] Es un llamado de Dios. [grito] Oh, Dios.
Mire, escúcheme. La infinita sabiduría de Dios. ¿Sabe qué están haciendo hoy los cristianos? La gente peleándose entre los mismos evangélicos. Los hermanos en la iglesia no se hablan. Algunos tienen resentimientos, raíces de amargura, están peleados con la gente. ¿Quién te dijo a ti que tu enemigo es tu hermano? [grito] Hoy le vamos a quitar la máscara al Alábalo, que él vive. Hay que quitarle la venda a la iglesia. Hay que quitarle la venda. La iglesia está cegada. La iglesia está ciega espiritualmente. Escúchame lo que te voy a decir. Cuando tú encuentres a alguien que está hablando mal de ti, cuando alguien quiera provocarte a pleito, dile, "No, hermanito, yo con usted no peleo. Yo peleo con el que está detrás de usted, con el que lo está provocando a que pelee conmigo. Usted no es mi enemigo. Mi enemigo [grito] tiene nombre. Se llama Satanás. ¿Cuántos lo adoran en esta noche? Que sacar las peleas de la iglesia. Hay que sacar las contiendas de la iglesia. Hay que sacar las divisiones de la iglesia. Hay que sacar las diferencias de la iglesia. ¿Cómo están los evangélicos hoy? Peleados entre ellos. Ministerios que no se hablan, pastores que no se pueden llevar entre ellos. pastores con espíritu de celo ministerial, que si aquel crece más ya siente celo, que Dios reprenda al Aquí hay que darle la gloria [grito] a Dios cuando una obra crece, porque la obra no es tuya, no es mía, es de Dios. ¿Cuántos saben eso, hermano? La iglesia no es nuestra, es de Dios. ¿Sabe qué estamos haciendo? Gastando tiempo peleando entre nosotros. Te lo voy a decir con la Biblia. Efesios capítulo 6 verso 2. Y no me venga a decir que Pablo estaba equivocado, porque hasta de esa gente hay ahora. Aleluya. Lo tiene. Ojalá el verso suyo diga lo mismo que el mío. Sí, porque hay gente como que lee otra Biblia. A partir de esta noche yo no quiero a nadie aquí peleando. Amén. ¿Cuántos nos vamos a hacer de lado de Dios? Aquí va a perder la batalla el No te desenfoques del enemigo que tiene. No te confundas de enemigo. Sí, pastor, pero es que ese hermano viera que me cae mal. El está muerto de risa al ver la ignorancia de algunos evangélicos. Muerto de la risa. Sentar por ahí. Míralos cómo se pelean. Gloria a Dios. No se hablan, te odian, te aborrecen. Aleluya. Mire esas miradas que hacen, que si tuvieran cuchillo matan a cualquiera. Gloria a Dios. Pero bendito sea [grito] Dios que la iglesia de Cristo tiene la palabra de Dios. ¿Cuántos tienen la palabra de Dios? ¿Qué dice este libro sagrado? Aleluya. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne. Así es que le quedó claro esto. No tenemos lucha contra sangre y carne. Aleluya. Ahora es que ahora es que va a sufrir el Sino contra principados. Escúcheme lo que le voy a decir. Ese no es un demonito que tiene a uno allí botando baba. No, ese no es un demonio que agarró uno y lo revolcó allá en la tierra para empolvarlo todo. No, aquí dice principado. Y con esto usted va a venir a perder el tiempo a la iglesia, va a jugar al evangelio, va a dejar de orar, a dejar de ayunar. Están avisando, te están avisando que nuestra lucha es contra principados. Y ahí andan los evangélicos queriendo reprender esos principados con 5 minutos de oración. Ay, ay, ay. Por eso es que viene el y te duerme hasta en el culto. Por eso es que el te desanima y te deja en la iglesia. Por eso es que el te está destruyendo la vida. espiritual contra potestades. Está hablando de jerarquías demoníacas. ¿Sabes lo que está haciendo Pablo? Avisándole a la iglesia, oh Dios. Contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo. Aleluya. Hay gobernadores espirituales. Usted sabe que hay países que es hasta difícil evangelizarlos. Usted sabe que hay ciudades que levantar una obra cuesta lágrimas. Había un pueblo, no voy a mencionar el país ni ciudad, ¿verdad? por ética, donde estaba lleno de brujos que consultaban estos principados, estas potestades, iglesia que se levantaba, iglesia que se cerraba, se reían, se mofaban y ellos destruyen fácil a la iglesia porque los evangélicos se ponen a pelear solos. Y le dice el "Mete un demonio de contienda y se mete a la iglesia y empiezan los hermanitos entre ellos." Pa pa. Aleluya. Aleluya. Al rato uno de los que está peleando dice, "Yo ya no vuelvo al culto." El otro dice, "Tampoco yo voy al culto más." Dice, "porque allí, mira que mira con qué me encontré. Con esos hermanitos chismosos. Yo no vuelvo, pero aquí lo vamos a echar fuera en el nombre [grito] de Jesús, porque el Señor de esta iglesia se llama Cristo y esta iglesia se va a fortalecer en el Señor y en el poder de su fuerza. Aleluya. Y ahí estaban los hermanos, llegaban concilios, misiones y nada. hasta que llegó un pastor de esos. Aleluya. Aleluya. Esos que le dicen a la esposa, "Aquí no se come hoy. Santo, aquí se va, aquí [grito] se va a orar, aquí se va a vivir en santidad, aquí [grito] vamos a sacar el pecado. ¿Dónde están esos cristianos que van a pelear esa batalla? ¿Cuántos nos vamos a poner de lado de Dios? ¡Aleluya! Mira, hermanito, entró ese pastor, aleluya, pero ese pastor había aprendido este principio, se fortalecía en el Señor y se vestía con toda la armadura de Dios. ¿Y usted cree que el no lo sabe? Él sabe quiénes son evangélicos de veras aquí. Él lo sabe. Él sabe quién está de mentiritas. Él sabe quién está jugando y quién está en serio. El que no lo sabe es usted. [grito] Los demonios no dicen, "Mira quién me está reprendiendo ahora en el altar." Aleluya. Pena debería de tener. Si lleva 6 meses sin ayunar, se la lleva contada. Aleluya. Reprendiéndome. Eseva tenía siete hijos y se habían dedicado al exorcismo. Pero, ¿sabe cómo cómo lo hacían? Venía el endemoniado y le decían, "Por Jesús, el que predica Pablo." Así es fácil. Así es fácil andar reprendiendo al por a nombre de otro. Repréndelo. Tú tienes que tener [grito] autoridad. Pero, ¿qué dicen algunos? [aplausos] Es que yo siento miedo, fíjese. Aleluya. Mí uno endemoniado y me dio miedo. Fíjese. Necesitas fortalecerte en el Señor esta noche. Necesitas vestirte con toda la armadura de Dios esta noche por Jesús, el que predica Pablo. Gloria a Dios. Es que yo, mire hermano, yo hubiese querido estar ahí viendo a esos siete muchachos y aquell endemoniado ahí. le dijo, "Mira, les vamos a dar una explicación. A Jesús conocemos y sabemos también quién es Pablo." Pablo, si Pablo nos ha echado fuera en muchos lugares, allá hay un montón de de demonios desempleados por ese Pablo. Pero, pero escúchenme, pero aquí no se trata ni de Jesús ni de Pablo. ¿Quiénes son ustedes? Alábalo. Aleluya. Pues, amados hermanos, nuestra lucha es real, es verdadera. No vengas a la iglesia a estarte comiendo las uñas. No [aplausos] hay gente que está con un tic nervioso, temblando, comiéndose la suya. Aquí no hay tiempo que perder. Estamos en guerra. Satanás [risas] está peleando. Iglesia, despierta, despierta, despierta. Vístete. Ay, yo deseo que aquí se levanten las damas, se levanten los caballeros, se levanten los jóvenes, se levanten los niños. Gloria a Dios. Con el poder de esta palabra. Esta palabra es para despertar la iglesia. Yo no sé si el Espíritu de Dios está provocando a muchos de ustedes en esta bendita noche. Aleluya. Porque solo el Espíritu de Dios puede hacer eso, hermano. Si el Espíritu de Dios te despierta esta noche, aleluya, de aquí va a salir gente [grito] armada y se van a romper las cadenas del Tienen que salir los demonios en el nombre de Jesús. Santo. Y dice Pablo, contra huestes, huestes espirituales. Escuche, por favor, escúchelo. De maldad. Esos seres no son buenos. En ellos hay maldad. Ellos quieren destruir la familia, destruir los hijos, destruir los jóvenes, destruir las damas, destruir los caballeros. Esa es la naturaleza de Satanás. Por eso es que yo reto a la iglesia, hagámonos amigos de Dios. [grito] Aleluya. Hay grandes potestades demoníacas en los aires, en los cielos. ¿Ha leído usted el libro de Daniel, capítulo 10, versículo 11 en adelante, donde le dice el ángel Daniel, siervo muy amado, desde el primer día en que dispusiste tu corazón a humillarte delante de Dios, tu oración fue [grito] respondida. Pero el príncipe de Persia, aleluya, aleluya, se opuso y tuvo que venir Miguel. Y Miguel no es cualquiera. Miguel es un general del ejército de Dios. Aleluya. [grito] Graviel es el mensajero de Dios, pero Miguel es el guerrero de Dios. Ay, bendito mi Dios. La iglesia no está sola. Dios va a mandar ángeles a que peleen por esta iglesia. Yo ya estoy cansado de que el haga y deshaga. Yo ya estoy cansado de que el quiera destruir la vida de los cristianos. Ya estoy cansado de ver cristianos fríos, apagados, raquíticos. Necesitamos una intervención de Dios. Oh, Dios, despierte. Esto no es un juego. Usted no está aquí porque no tenga nada que hacer. Usted tiene que despertar a la realidad. ¿Sabe hasta cuándo la gente se acuerda que hay Dios? Ha, que siente que le han puesto un sapo aquí al brujo. Ay, hermano, que yo siento un sapo aquí que se me mueve. Ahora sí. ¿Y por qué no te sometiste a Dios para que ese sapo no te lo metiera? El poder de Satanás no puede contra el poder de Dios. Alábalo, que él vive. Echémosle mano [grito] el poder de Dios. Echémosle mano la bendición de Dios. Hagamos lo que Dios dice que tenemos que hacer. Cuando a mí me llama un evangélico para que ore por él porque le han hecho brujería, más que deseos de orar me dan ganas de darle una castigada. Sí, porque a ninguno que esté lleno del Espíritu Santo lo puede tocar un demonio. Aleluya. A ninguno que tenga la armadura de Dios [grito] lo puede tocar un brujo. Santo, aleluya, mi alma te alaba. Ay, ay, ay. Se le va a armar una guerra aquí al demonio, hermano. Ninguno que tenga la llenura del Espíritu Santo y que esté fortalecido en el poder del Señor y de su fuerza, lo pueden tocar las tinieblas. Gloria a Dios. ¿Sabe a quiénes tocan los demonios? A los que andan en la carne, a los que no oran, a los que no ayunan, a los que no buscan a Dios. Mire, hermano, no hay bendición más grande que tener a Dios. Mire, cuando usted tiene a Dios, usted camina en el mundo como príncipe del cielo. Aleluya. Usted pasa en medio de los brujitos y usted mira yendo allí echando humo, ah, dele viaje que a mí eso no me toca. Gloria a Dios. Muchos años un demonio aquí, aquí en la iglesia, yo estaba orando ahí y una persona cayó bajo el poder del enemigo y nunca se me va a olvidar. Se tiró allí sobre el altar y me gritaba. Yo estaba orando ahí. y me decía, "Maldito, voy a destruir, maldito." Y yo le volteé a ver así. Yo le dije, "Tú no puedes maldecir lo que Dios bendijo. No, tus maldiciones no me tocan a mí. [ovación] Alaba los que vive." Y le dije a unos hermanitos, incluyendo mi esposa, "Vamos para abajo, la llevamos abajo." Y le dije, "¿Sabes? ¿Sabes sabes qué demonio? Hoy te vas a ir." No, maldito, me dijo, porque esta ha sido mi casa por muchos años. Pero hoy te vas, le dije, hoy te vas porque aquí está Jesús de Nazaret, el que tiene [grito] poder para echarte fuera. Alaba lo que él reina. Aquel día se fue, se fue, se fue, se fue, se fue, porque el poder de Dios es [grito] más grande que el poder de Satanás. ¿Cuántos adoran a Dios? y me volvía a decir, "Es que eres maldito." Yo le decía, "No, a mí Dios me bendijo y tú no puedes maldecir lo que Dios ha bendecido." Aleluya. Las maldiciones del no pueden tocar a un cristiano verdadero. Alaba a Dios. Aleluya. [grito] Y para que usted vea que las maldiciones del no pueden contra la iglesia. La iglesia en lugar de decrecer, empezó a crecer para la gloria de Dios. Y ahora esa hermanita está aquí con nosotros alabando al Rey de Reyes y Señor de Señores. Oh, Dios.
Voy a ir concluyendo. Vuelve a repetir Pablo, porque hay cosas que son tan importantes que si hay que decirlas 10 veces hay que decirlas. Hay gente que se enoja, dice, "Hay el mismo mensaje." Si es lo que Dios quiere que se diga, lo repito las veces que Dios quiera. Alábalo. Verso 13. Por tanto, mire, es como diciendo Pablo. Miren, hermano, ya les expliqué con qué clases de potestades son las que ustedes van a pelear. Ya les hablé de principados, potestades, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Luego le dice, "Por tanto, o sea, no pueden tomar esto con liviandad." Amén. Aleluya. No lo pueden tomar a la ligera. No se pueden ir a la casa esta noche a hacer lo mismo de siempre, a ver la novela, a ver la televisión, a ver redes sociales, a ver pornografía. No es como que le dijera, "Por todo lo que ya les dije, tomad toda la armadura de Dios." En ese momento donde nosotros los predicadores y ministros del evangelio salimos de nuestra responsabilidad, de ahí para allá le toca a usted, porque yo no lo voy a agarrar del cuello para que usted se ponga la armadura. Si usted quiere venir solo con el yelmo, venga solo con el yelmo. Si usted quiere venir solo con el escudo, venga solo con el escudo. Pero cuando el le quiebre las canillas, no me venga a pedir que lo ayude. Sonría. Cristo le ama. Sí, porque hay gente que se, hermano, allá andan con un escudito y no vaya a pensar que un escudo, una cosa sirve y quieren parar grandes guerras. Aleluya. El como digo yo, le da risa. Mira ese, yo creo que hasta el dice, "Si yo lo quisiera bajar de una vez, me lo bajo." No es que tiene la cabeza sin el yelmo. Aleluya. No tiene la coraza de justicia. Escucha, por favor, iglesia. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis estar firme, para que podáis resistir en el día malo. Y habiendo acabado todo, ya no vuelvo a la iglesia, tengo cuando quiero. Mire, más firme todavía. Si me quedaba un culto, ahora voy a venir a todos. Si venía tarde, hoy voy a venir temprano. Alábalo, que él vive más [risas] firme todavía. ¿Qué pasaría si en este momento a ustedes les llega el día malo? ¿Cuántos están preparados aquí? No se preocupe que si usted dice, "No, yo no, yo hoy sí vine pastor. Bendito Dios. Creo que solo los las sandalias ando. No se preocupe. Aquí está el Espíritu Santo que lo va a ayudar. Lo va a ayudar. Dice Pablo, estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad. Mire qué palabra es, hermano. Con la verdad usted tiene que tener claridad de la verdad. Hay gente que cualquiera se los echa a la bolsa. Hermano, yo me encontré con uno en YouTube que dice, fíjese que Dios solo mira el corazón. Me encontré con otro que dice que a la obra de Dios no hay que apoyar, no hay que ofrendar, no hay que diezmar, no hay que hacer nada. Fíjese, nada. Hay que hay que mire cómo Dios sale con la obra. Gloria a Dios. Y es que mire que ese predicador sí. Ah, usted no conoce la verdad. Séñase con la verdad. [grito] Con la verdad. Al que tiene la verdad nadie lo tuerce. Aleluya. Y vestidos, dice, con la coraza de justicia. No su justicia, sino la justicia de Dios. Aleluya. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios. Y allí viene el a decirte, acuérdate que tú eres un gran borracho allá afuera y le restregas al Estoy con la coraza de justicia, no la mía, sino la de aquel que murió por mí en la cruz. Acuérdate que tú eras ladrón, era. Ya estoy cubierto con la coraza de justicia. Ya fui perdonado, ya fui justificado por la fe. No dejes que el te amargue la vida viviendo el pasado. Gente que son esclavas del pasado están en la iglesia. Hermano, es que yo hice tantas cosas y fuiste sincero con Dios y Dios te perdonó, ya tienes la coraza de justicia. Gloria a Dios. Alzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe. Importante es esa palabrita. Usted sabe que los evangélicos de hoy son más incrédulos que los que están allí afuera. Hay evangélicos que no cree ni en la luz eléctrica. Es que hay que ser sincero, porque a veces piensan que es el predicador que sana. No, es Dios el que sana. Cuando tú tienes fe, él te va a sanar. Y sabes la importancia de la fe que dice la Biblia, pero sin fe es imposible agradar a Dios. Usted puede cantar, predicar, saltar, hacer lo que usted quiera. Si usted no tiene fe, usted no puede agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay y que es galardonador del que de los que le buscan. Por eso es importante tener el escudo de la fe cuando una persona tiene fe. Me decía mi pastor a mí, el hombre de Dios me decía que le ha creído a Dios, aunque el techo le esté cayendo encima, dice, ese techo no se cae. Fe. Sé [carraspeo] que el tiempo se me ha ido y a veces no es bueno hacerle toda la tarea a los alumnos. Vayan a la casa y se terminan todo esto. Amén. Aleluya. Los voy a dejar bien armaditos con el escudo de la fe para que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. El está allá pa pa pa disparando. Y el cristiano que tiene el escudo de la fe, todo le rebota. Yo voy para el cielo, dice. Ahí es donde entra aquello que yo le digo. Si me sana le sirvo. Si no me sana le voy a servir también. Si tengo dinero le sirvo y si y si no tengo también le voy a servir. Si me deportan le sirvo y si me dejan aquí le voy a servir también. Si me da casa, le sirvo y si no me da casa, siempre le voy a servir. El escudo de la fe. Esta bendita noche sé que tenemos amigos en medio nuestro y quiero invitarlos y escúcheme. Si hay un hermanito que necesite que se ore por usted porque apenas trajo las sandalias, venga que yo voy a orar por usted. No se preocupe. ¿Qué van a decir? ¿Qué van a decir? Olvide. Nunca viva de la opinión de la gente. Que nadie que vive de la opinión de la gente le ha ido bien. Usted viva de la opinión de Dios. Fortalézcase en el Señor. Si hay algún amigo, ayúdenme. Amén. Aquí me va a ayudar el pastor ahorita. Gracias, hija. Dios le va a ayudar. Póngase en las manos de él. Y santo. Hay algo especial. Deja que Dios te ayude. Usted que está a través de radio, televisión, redes sociales, usted necesita la ayuda de Dios. Deja que Dios te ayude. Has estado luchando con tus propias fuerzas, con tu propia sabiduría, con tus habilidades y por eso no has podido superar, no has podido crecer, te has quedado estático. Eso no es lo que Dios quiere para tu vida. Llevas años en la iglesia y no has avanzado, vístete hoy con toda la armadura de Dios. Fortalécete en el Señor y en el poder de su fuerza. Si quieres aceptar a Cristo, reconciliar, haz esta oración conmigo. Señor Jesús, en esta noche pido perdón. Límpiame con tu sangre y no te acuerdes nunca, nunca más. de mis pecados. Me arrepiento. Me duele haber pecado contra ti. Aquí estoy, Señor. Escribe mi nombre en el libro de la vida. De hoy en adelante quiero serte fiel. Gracias. Todos orando, hermano. Todos orando. Todo, todos fortaleciéndose en el Señor. Fortalézcase. Fortalézcase. Fortalézcase. Aquí hay almas que están aceptando a Cristo, hermano. Hermanito David, gloria. Fortalézcate. Deje de luchar solo. Deja que Dios pelee por ti. Deja que Dios pelee. Deja que Dios te defienda. Poder de Dios, poder de Dios, poder de Dios sobre la iglesia y fortalece la iglesia, fortalécela. Fortalece la iglesia, fortalécela. Hermano, hay algo poderosísimo de Dios. Ay, Dios mío. Te alabo, te alabo, te alabo, te alabo. Dios está dando fuerzas en esta noche. Está dando fuerza. Se va cono Dios está dando fuerza. Deja que te ayude. Pelea, pelea, pelea por esta iglesia. pelea. Espíritu Santo, estamos esperando un avivamiento, un avivamiento, un avivamiento. Y mira esas lágrimas, Espíritu Santo. Ay, mira esas lágrimas, Espíritu Santo. Ay, derrama tu gloria. Derrama tu gloria. Haz cambios radicales en nuestra vida. Dinos lo que no te agrada. Dinos, fortalece, fortalece, fortalece, fortalece. Ay, ay, poder de Dios. Oh, poder de Dios, poder de Dios. Sostén a este pueblo. Sostén a este pueblo. Sostén este pueblo. Dale fuerzas nuevas. Fuerzas nuevas a toda la iglesia. Toda la iglesia. A toda la iglesia, Padre. A toda la iglesia. A toda la iglesia. Dios, Espíritu Santo. Mira todo ataque del que va a venir contra la iglesia. Sostén a toda la iglesia. Toda la iglesia, Padre. Todo ataque del enemigo, Padre, en el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús, cancela los planes del los planes satánicos, queriéndole hacer daño a la iglesia. Oh, gloria. Espíritu Santo. Espíritu Santo. Ahí dejo tu iglesia en tus manos. En tus manos. Ahí pongo tu iglesia en tus manos. A todo el que está bajo ataque del enemigo, lo pongo en tus manos. Al que está bajo ataque demoníaco, lo pongo en tus manos. Aquel que el está planificando la destrucción, te lo pongo en tus manos. Aquel que está bajo ataque demoníaco, ataque de brujería, te lo pongo en tus manos. Mira esos espíritus de enfermedad. A esos espíritus de enfermedad en el nombre de Jesús. A avivamiento. Gracias. Oh, gracias. La gloria es tuya. La gloria es tuya. La gloria es tuya. La gloria es tuya. Aleluya. Dele fuerte la gloria a Dios. Dele toda la gloria a Dios. Dele toda la gloria a Dios. [grito] La gloria es de él porque él es el que da la victoria. Él, él, él, él. Aleluya. Que Dios me lo bendiga. Siento que este es un aviso de Dios fuerte para nosotros. Dios quiere tratar de una manera poderosa. Esté muy atento a todo. Discernimiento en todo.