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La maquinaria está en marcha. Los comercios están a puertas de la temporada más ajetreada del año: las fiestas navideñas. Todo debería ir viento en popa, pero pocas repletos de contenedores cargados de mercancías tienen que hacer cola para transitar por el canal de Panamá. Por la falta de lluvias, el canal tuvo que reducir el número de tránsitos de cargueros y de su calado para ahorrar agua.
"No hemos tenido las lluvias en mayo, junio, julio, y ya estamos a finales de agosto", el gobierno panameño teme que esto les haga perder negocio. Los barcos podrían cambiar de ruta y usar vías alternativas como el canal de Suez. "Si no nos adaptamos, entonces vamos a fallecer".
A menos que las lluvias empiecen a caer en los próximos meses, la reducción de tránsito se mantendrá por un año. Panamá ya habla de pérdidas de hasta 200 millones de dólares. Podría haber una crisis de suministros o una subida de precios de productos.
Lo que está pasando en Panamá es comparable a lo que ocurrió en 2021 en el Canal de Suez, cuando el buque Ever Given quedó atascado, bloqueando el tránsito de mercancías. Aquí te damos más contexto: el canal de Panamá tiene 80 kilómetros y conecta el océano Pacífico con el mar Caribe. Por la vía pasa casi el 3% del comercio marítimo mundial. Los principales usuarios son Estados Unidos, China y Japón.
Antes pasaban unos 40 barcos diarios. Ahora solo se permite un máximo de 32. Además, se redujo el calado de los buques a 44 pies, 2 menos que antes. El canal necesita por embarcación unos 200 millones de litros de agua dulce, que proviene de dos lagos artificiales que apenas pueden abastecer al canal y a la población sin restricciones.
Hasta 90 barcos permanecían en espera de 3 a 5 días. Con la crisis, la cola llegó a ser de hasta 160 buques, con una espera de hasta 19 días. "La prioridad ahora mismo, principalmente pasajeros y buques portacontenedores, que tienen más acceso a los... digo prioridad porque porque tiene la opción de de hacer reservas a largo plazo. Lo que más esperan allá afuera son los de graneleros, que llevan llevan más, pueden estar llegando trigo, puede estar llevando sal, puede estar, o sea que que llevan commodities que son de bajo costo".
Las restricciones están afectando los costes de las navieras, ya que tienen que pagar cada día que hacen cola. Además, por la reducción del calado, es menor la carga que pueden transportar. Entonces tienen que bajar contenedores, a veces hasta 1000 contenedores, 1.200 contenedores en el Pacífico, en el puerto de Balboa, ponerlos en el ferrocarril de 80 kilómetros, apenas y llevarlo al Atlántico, recogerlos en uno de los puertos importantes que tenemos en el Atlántico, y ese ese movimiento cuesta en total con un millón de dólares, o sea que sale como a 750 dólares adicionales para el contenedor. Así que el costo ese que va definitivamente se transferido al usuario final, o sea al consumidor final.
Una forma de evitar las esperas es acudir al sistema de subastas, lo que también encarece el transporte para las embarcaciones. "Bueno, es como una cualquiera subasta. Yo yo doy 15.000 y después viene otro buque y dice, no, yo doy 50.000 y así hasta que ya más nadie da y y se han vendido, que yo sepa, subastas hasta por 700 mil dólares recientemente, y creo que en algún momento puede que haya llegado hasta un millón de dólares el poder conseguir el tránsito cuando ellos lo quieren".
Más costos para las navieras, menos barcos por día y, por lo tanto, menos dinero para Panamá. Con las restricciones, el país podría perder ingresos millonarios el próximo año fiscal. La falta de agua, solamente medido en términos de peajes, ya da un precio. Doscientos millones de vacunas para el 4 se calcula un 2,6% más de ingresos que para este año, pero un 2,9% menos en aportes netos al Estado.
Otro motivo de preocupación es que los barcos podrían decidir buscar rutas alternativas, especialmente desde China. La costa Estados Unidos hacia Europa podría volver, podría utilizarse más el canal de Suez, incluso el pago de navegar por el sur de África, el cabo de buena esperanza, pero realmente costa este de Estados Unidos, así son pocas las alternativas. Algo que se utiliza en medios terrestres, como digo, conexión muy ferrocarril.
En 2021, el buque Ever Given quedó atascado en el Canal de Suez debido a una tormenta de arena, bloqueando así el tránsito de mercancías. ¿Es comparable lo que está pasando en Panamá con el atasco que sufrió el canal de Suez? "O yo creo que no es comparable. Aquello fue un accidente. El canal de Suez estuvo unos días cortado por aquel barco que quedó allí varado y en el momento en el que provocó un atasco, evidentemente unos días que no se puede utilizar, pero al momento en que aquello evolucionó y se suben todo el tráfico marítimo por el canal de Suez, volvió a sus ritmos normales. El canal sigue operando y aunque ahí ha habido unos que otros que han comentado como que sí, aquí está todo parado, el presidente de Colombia hizo unos unos comentarios al respecto como que aquí no estaban pasando buques, si tenemos una cola importante, pero los buques están pasando".
Estamos a puertas de la temporada navideña y muchos se preguntan si podría haber consecuencias para los negocios si hay un atraso de mercancías. "Creo que hablar de una crisis, desabastecimiento, es muy alarmista. El canal sigue funcionando, si bien no a pleno rendimiento, pero pero hablar de crisis de desabastecimiento o hablar de aumentos desmesurados de costes en el transporte marítimo o de situaciones como las que vivimos durante la pandemia, yo creo que hoy por hoy está fuera de lugar. Tendría que interrumpirse prácticamente en su totalidad el tráfico por el canal para encontrar una situación para que nos halláramos en una situación como la que vivimos durante la pandemia".
"Bueno, yo yo que la información de la situación que estamos viviendo se ha publicado con suficiente antelación para que las navieras tomen la las medidas necesarias para tratar de que eso no ocurra". Por el momento, las restricciones solo durarán un año, pero la causa del problema es la escasez de lluvias por el cambio climático y el fenómeno del Niño. "Nosotros no vemos de que el canal va a perder una gran parte de su negocio, sino que pues esto es una coyuntura climática que hay que atender y y pienso que que hay que atenderlo, no solamente para para ya ver cómo se puede aliviar con algunas paliativos, pero también hay que ver ya a largo plazo y en eso yo sí quisiera comentar porque el largo plazo involucra buscar otro otro reservorio multipropósito para recoger agua durante la época de lluvia, que es importante. Estamos esperando que el Niño 2023 se vuelvan mucho más severo para final del año, entonces esa fotografía se pinta bastante bastante a corto y mediano plazo".
Las restricciones en el canal de Panamá, al parecer, no tendrán un gran impacto en las cifras de comercio global, pero a largo plazo, con predicciones climáticas poco favorables, las medidas podrían extenderse, a menos que se busque una solución. [Risas]