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Meditación y conferencia: “La felicidad de una mente serena”, con Enrique Simó

Brahma Kumaris España51:50

Transcription

Om shanti. Bienvenidos y bienvenidas a esta meditación y charla en la que vamos a hablar sobre cómo hay una felicidad interna que viene gracias a la serenidad, la felicidad basada en la serenidad. Y es un tema muy interesante porque yo creo que se habla mucho y hay mucha gente cada vez más que lee cosas, ¿no?, sobre desarrollo personal, sobre meditación, porque bueno, se necesita. Entonces está siendo un tema bastante popular, empieza la gente a conocerlo, pero lo que es verdad es que finalmente poca gente medita. Esa es esa otra realidad.

Y hay muchísima gente que tiene muchos libros también de meditación o de desarrollo personal hoy en día, muchos vídeos también. Hoy he visto todos tus vídeos y meditas. Ay, me cuesta mucho. Entonces se sabe, pero una cosa es saberlo, otra cosa es hacerlo, ¿verdad? Hay una diferencia entre leer y ver y hacer. Y esto es lo que está ocurriendo, que yo observo que hay poca energía, hay poca fuerza de voluntad, diríamos también poca motivación para realmente hacerlo. O sea, la intención es buena, está ahí. Sí, sí, tengo que meditar. Ay, sí, sé que me va muy bien. Sí, sí, no me digas nada. Y sé que es fantástico, que ayuda en todo. Además, a mí me iría estupendo y sobre todo en este momento, ay sí, pero eh mi padre ya no vive, pero siempre era así, era muy buena persona. Le decíamos, "Es que tienes que cuidarte porque bebía un poco de alcohol y tal." El médico le había dicho que no, pero tenía su botellita. Un día le descubrimos que tenía una de whisky. Digo, "¿Qué haces con eso?" Dice, "No, es que el whisky va bien para el corazón, dice. Lo has dicho en la televisión. Digo, tendrías que dejarlo". Decía, "Ay, sí, siempre decía eso." Ay, sí. Ay, Enriquez, sí. Ay, cuánta razón tienes. Ay, sí. Nos íbamos [risas] se ponía su vasito y él seguía, ¿no? Y esto es un poco lo que está pasando. Ay, sí, ay, sí, es verdad, es verdad.

O sea, nadie discute. No hay no hay no hay dificultad en entender y saber y reconocer que la meditación nos ayuda muchísimo, pero luego falta la fuerza, la energía, la motivación. Y yo diría que que es una cuestión de motivación. La motivación, ¿cómo viene? Viene cuando tú sabes que hay algo que realmente te da un beneficio, pero no lo no lo entiendes, sino es como que de repente lo aceptas como una especie de verdad absoluta. Y lo curioso es que lo hacemos con muchas otras cosas sin a veces reconocerlo, pero lo que demuestra donde ponemos nuestra atención, nuestra energía, nuestra voluntad y y toda nuestra fuerza es lo que realmente nos motiva, aunque a lo mejor no lo decimos directamente, eh, pero lo que motiva la gran mayoría de las personas hoy en día es el dinero, ¿no? Yo no, a mí yo me da igual, yo lo que necesite. Sí, que te quiten un poquito a ver qué cara pones, [risas] ¿no? Lo que pasa, ¿eh? En cambio, si pierdes un poco de tiempo, ay, mira, esta tarde he perdido toda la tarde, pero bueno, pues no pasa nada, ¿no? Ya recuperaremos mañana. Tú te imaginas que en tu cuenta bancaria te dicen, "¿Sabes que te han robado 5000 €?" "Ah, pasa nada, recuperaremos otro día." No, [risas] ¿qué quiere decir? Que la motivación es económica hoy en día. La motivación es por el éxito, por conseguir cosas, por tener un impacto en los demás, ¿no? Lo vemos en las redes sociales también. ¿Cuántos jóvenes quieren ser como otros que tienen impacto? No que son así, porque muchas veces ni siquiera son como los ves, pero generan impacto. Claro, todo eso es muy vacío. Todo eso en realidad no genera energía, pero parece que es la motivación que mueve a la gran mayoría de las personas. ¿Cómo se ve donde algo que te motiva? Donde pones tu energía, donde utilizas tu tiempo, donde pones tu atención. Entonces, ¿dónde pone la atención la mayor parte de personas hoy en día? Es el móvil, que es lo que hace mucha gente, lo primero que es cuando se despierta. [risas] Claro, todo eso no nos da felicidad.

El otro día hablaba con una persona, me hablaba de su hija, que ya tiene como 15, 16 años y ya está en una etapa así de eh de adolescencia, ¿no? Y de salir por las noches. De hecho, me enteré que hay discotecas para jóvenes de 16 años. No sabía esto. En mi época habían discotecas, te dejaban entrar o no te dejaban entrar, ¿no? Pero parece que ahora hay discotecas para más jóvenes y luego a partir de ahí discotecas para 18 años. Y bueno, que salía ya con las amigas, salía que el otro día yo tarde a las 5 de la mañana, en fin, y me decía, "Oy, bueno, está pasando la adolescencia, está como siempre está como de mal humor, o sea, se queja de todo, está de mal humor, está que no sé qué, no sé cuándo y claro, ya es normal, o sea, eso es normal, se uno se se adapta, pero claro, yo no le dije nada, pero internamente pensaba, claro que está de mal humor, eso no es la adolescencia, el salir por la noche, seguramente tomarse alguna cerveza o lo que sea, fea o lo que fuera. Llegar a las 5 de la mañana no da felicidad, no es, o sea, aunque parece que es lo que hay que hacer, porque es que es lo que parece que el mundo de hoy nos estimula, ¿no? O sea, divertirse es hacer eso. Ya puedo salir por las noches, pues me voy con mis amigas. Pero, ¿cuál es el fruto de eso? ¿Cómo está? ¿Feliz? No. Contenta, ¿no? Alegre, ¿no? Ay, déjame en paz. Un sueño. Hoy voy a dormir todo el día. [risas] Entonces vemos que hay tantas cosas como paradójicas en las que lo que parece que tiene que ser, la diversión que parece que tiene que darte felicidad, lo que la gente estimula, es que es joven, que vaya, que disfrute, que disfrute. Pero luego, ¿cuál es el resultado? Resulta que no disfruta. Aparentemente disfruta ese rato, pero el fruto de ese, entre comillas, disfrute es que luego no se siente bien y no hay concentración y no hay serenidad.

Esta es otra. Entonces, la felicidad que viene de una mente serena es otra cosa completamente distinta. Y hay muy pocas personas que tienen esa experiencia porque la mente no está serena. No sé, aquí vuestras mentes, igual ya estáis practicando todos mucho, pero en las conversaciones normales yo pregunto bastante porque claro, es un tema que me interesa y además que es el tema cotidiano. Di, "¿Qué tal? ¿Cómo va la mente?" "Buf, Enrique, no me hables." Uf, la loca está ahí todo el rato. Es que no para, es que no para. Es es la la esa es la lo normal. Y entonces la gente, mucha gente ya te dice, "Mira, es que parar la mente es imposible." Digo, parar la mente es imposible, pero relajarla y calmarla y tenerla serena es posible. Entonces, cuando eso se convierte en tu motivación, eso se convierte en tu prioridad, eso se convierte en tu razón de ser, incluso propósito en la vida, entonces te cambia todo y de ahí surge una serenidad y una tranquilidad que viene de otro lugar, que es que es interno, que no viene de conseguir cosas fuera, de hacer cosas fuera o de divertirte, entre comillas, como hoy en día te ofrece la sociedad. No, y claro, eso es una pena porque está accesible para todo el mundo, pero muy pocos en realidad lo toman porque es tan suave, es tan sutil y parece tan aburrido. Dice, "No, esto no, esto no, la vida tiene que tener más." Pero cuando lo saboreas y cuando lo vives es que no hay comparación con nada de lo que se llama normal. M.

Entonces, yo no es que tenga la mente ya calmada 100% y pero sí que puedo deciros que como yo era antes a como soy ahora, uf, es que es es que no me acuerdo casi como era antes. Entonces, cuando la gente me dice, "Es que mi mente no para", digo, "Es que la mía está quieta, está tranquila, no para en el sentido de que siempre tengo algún pensamiento, porque la mente dejarla en blanco, eso no puedes, es quiere decir que te has ido ya, no estás aquí." Pero calmar la mente, tener pensamientos positivos, ir por la calle paseando sin sin preocuparte, sin sentirte con ansiedad para esto, para otro comprar, sino tranquilo, es una maravilla. Y entonces de ahí surge una sensación que quizá no es comparable con la felicidad que la gente entiende hoy en día, que siempre es como conectada un poco con euforia, ¿no? y con y con exterioricidad, ¿no? Con algo de fuera, pero surge una sensación muy suave, serena, pero feliz, o sea, te sientes bien. Es como que vas caminando y casi estás un poco sonriendo porque dices que es que Pero no porque no pasa nada. La gente, la gente sonríe porque está mirando o está escuchando a alguien o está mirando algo. Entonces, a veces van a decir, alguien le ha puesto un mensaje o algo. Bueno, está bien. Pero si vas por la calle sonriendo porque piensas, "Qué maravilla, qué bien se está, qué feliz estoy, es porque lo creas tú dentro. No hay nada de fuera que te estimule." H.

Entonces esa ya la idea. Todo lo de fuera te roba energía y te y te vacía finalmente. Es que es tan interesante. Y hoy que paseaba por por Barcelona, por la paseo de Gracia y Plaza Cataluña y y luego hasta bueno, en fin, he hecho bastante paseo luego con mi hija y tanta gente había tanta gente, tanta gente. Digo, "Pero si las fiestas han terminado y todo, pero todo estaba lleno, ¿no? Los la gente entrando en el Corte Inglés y aquí digo, ¿cómo es posible? Con todo lo que se habrá uno ya tontos regalos que habrá comprado. ¿Por qué? Porque ahí está insatisfacción. Hay una insatisfacción de más más que pensando que lo de fuera me va a dar una cierta sensación de felicidad, pero es falso. Entonces yo iba caminando y he tenido una sensación muy curiosa. Iba caminando y veo rebaja, rebaja, rebaja y digo, "Fíjate, este es el momento que siempre me olvido cada año, que es el mejor momento del año." O sea, cuando realmente si no has comprado nada antes, te encuentras las cosas más baratas, ¿no? Y y antes hace tiempo solía comprar estas fechas y os digo la verdad, o sea, pasaba, veía eso y pensaba, "Es que no me apetece nada." Digo, "¿Qué necesito? Si tengo pantalones que me sobran no me da tiempo de ponérmelos todos. Camisa también jersey. Ya me tengo a veces hay algunos que ni me acuerdo de ponérmelos y no tengo tantos, pero es que no te da tiempo tampoco. Y veía eso, rebaja, rebaja, rebaja y pensaba, "Qué bien se vive sin sentirte atraído por eso." Y lo miraba y digo, es que no me apetece ni ni lo que hay, nada, me apetece más pasear, sentir el sol, sentir la vida y nada, y he seguido paseando, ¿no? Entonces, ese es un poco el la reflexión, ¿no?, que os invito a hacer. ¿Qué es lo que me mueve en mi vida? ¿Qué es lo que qué es lo que me estimula? Que es lo que Y si conseguís reflexionar hasta el punto de que lo que os mueve es ese desarrollo personal, esa mejora personal, esa búsqueda de y el esfuerzo, porque requiere un esfuerzo de que la mente esté tranquila, que esté la mente esté serena, que yo por dentro esté bien, que esté satisfecho, que no necesite nada, pues eso genera una felicidad y una satisfacción que es estable, que no es como el champagne, ¿no?, que sube y baja como espuma. Hoy estoy feliz porque me han regalado unas cosas muy bonitas y porque no sé qué y tengo un pantalón nuevo enero tal y me han comprado no sé qué y tengo un móvil nuevo y no sé cuánto y y además me han dado 1000 € y no sé qué estoy feliz y tal. Una semana después, ¿qué? Bien, ¿no? El móvil sí, no está mal, pero se parece mucho al anterior y los pantalones. Bu, ya me he puesto y sí, está bien, pero hombre, tampoco. Un amigo me dijo que tampoco le gustaba mucho y de repente pues ya dijo, o sea, si no le gustan a ellos, a mí, porque dependemos mucho de la opinión de los demás, ¿no? Y los 1000 € salí el otro día un par de noches y la mitad ya me lo tal, ya está. Una semana después la felicidad. [risas] Pero en cambio la otra no. La otra te dicen, "Te han quitado 1000 €" y dices, "hm, bueno, voy a revisar a ver por qué, ¿no? Y qué ha pasado, pero sigo feliz porque no depende de eso. La estoy creando yo desde dentro. Entonces, permanecer estable, tranquilo, sereno, feliz en este mundo tan incierto, tan desajustado, tan pues eso es un regalo, pero tengo que ir a por ello. Es decir, no es no es un regalo que te lo dan gratis, tienes que hacer ese esfuerzo.

Entonces, meditar en realidad tiene ese objetivo. He estado con mi nieto y me preguntaba, "Bueno, ¿cómo haces para levantarte tan pronto y y levantarte motivado? Cada día. No, no, no te a veces te viene el pensamiento de ay, tengo ganas de dormir más y tal. Digo, no sé si viene o no viene, es igual, pero yo me levanto, o sea, porque para mí es muy importante levantarme de pronto me gusta, es mi mejor meditación. El tiempo de estar en silencio por la mañana o tempranito, me tomo un té, después escribo, leo, es es son unas horas que no las cambio por nada, me gustan tanto, estoy tan acostumbrado, me transforman tanto y me dice, "No, es que a mí me está costando levantarme, pum, me da mucha pereza, ganas de dormir, no tengo motivación." Mira qué interesante la conversación, ¿no? Eso nos ha llevado a tener una buena conversación, pero también me ha hecho pensar, sí. [risas] Ya no sé por dónde iba el nieto. Ya, sí, ya el nieto ya terminó, pero ahora [risas] ya se ha hecho mayor con este rato. [risas] Pues sí, eso es lo que pasa en el mundo. [risas] Sí, sí.

No, la sensación que tengo muchas veces es como que no sé, es como tengo que estar muy desapegado porque claro, veo veo como están muchas personas y personas cercanas y queridas y a la vez todavía no es el momento. Es que también es muy interesante esto. O sea, si la moneda no cae, como dicen en inglés, ¿no? Si no cae la moneda, es como que la máquina vas tirando una moneda, a veces verdad que sale y siempre sale, ¿no? Tiras la moneda, pero de repente tiras una moneda y cl entra y dices, ay, clic, clic, y entonces te sale la botellita, o lo que tienes que comprar. Entonces, el ser humano igual hasta que no cae la moneda, aunque tú tires monedas, pero a veces no sale y sale y sale, ¿no? Entonces tienes que aprender a estar desapegado porque la moneda no está entrando todavía, ¿eh? Y entrará el día menos pensado cuando menos te lo imagines. Y entonces la persona ay, dijiste hace ya 20 años, ¿verdad? Sí. Bueno, sí. Oh, pues qué razón tenías. Entonces espalda bien abierto que hayas empezado a meditar ahora, pero claro, yo veo muchas cosas, ¿no? Y veo muchas personas que me cuentan historias y tal y digo, "Qué pena si pusieran el foco en lo que es realmente es importante." Pero os digo la verdad y no sé aquí lo que estaréis pensando, pero hay tan pocas personas que se enfocan en lo importante de verdad. Y uno dice, "Sí, sí, sí, sí." Sí, pero luego sales de aquí, te dicen eso, te han quitado 1000 € en la cuenta y te cambia todo, déjate tonterías meditaciones, vamos a resolver esto, que esto, ¿cómo puede ser? Pero, ¿qué me han hecho? Pero esto es una injusticia, ¿quién ha sido? No, y eso te revuelve y tal. Quiere decir que eso es lo más importante en tu vida. O sea, yo siempre digo a la gente, si tienes dinero y tienes la suerte de tener dinero, otra cosa es que no tengas, pero si tienes la suerte de tener dinero es para tener paz. O sea, porque el dinero te resuelve todos los problemas que te vengan en el día a día si lo tienes para pagar y pagar y pagar para no para no perder tu paz. Pero la gente no piensa en eso, sino que paga y se enfada y pierde la paz porque ha perdido el dinero. Entonces, hemos de cambiar ciertos patrones, hemos de cambiar ciertas creencias y hemos de priorizar en qué es lo importante en la vida, en la vida, pero no en mi vida, sino la vida vuestra también, ¿eh? Porque al final la vida se pasa, se pasa, se pasa rápido. Y y ¿qué he hecho con el tiempo que es la vida? ¿Qué? ¿Cómo he llenado mi tiempo? Con distracciones, con búsqueda de conseguir cosas, con querer poseer y tener, creyendo que eso me da seguridad. Bueno, cuando llegue el final de tu vida, dirás, "¿Y ahora qué?" Pues ahora tendrás que dejar todo eso al siguiente o a quien sea o y todo ese esfuerzo. Entonces, en cambio, si pones energía aquí, te darás cuenta de que llegarás de otra forma muy distinta y todos vamos a tener que afrontar un momento al final de nuestra vida. ¿Estáis estáis de acuerdo o no? Mucha gente vive como si nunca se fuera a ir, ¿eh? como si siempre tuviera y se invierto aquí, ahora voy a hacer esto y voy a hacer lo otro y compro esto y le compro el otro y tal porque tengo que hacer no sé qué porque además con esto voy a hacer no vaya a ser que me lo quiten no sé qué y los impuestos y tal y para qué te complicas tanto la vida si a lo mejor mañana y todo ese problema de los impuestos y de todo, [risas] yo tenía un asesor que me decía, bueno, vive todavía, pero ya no tengo tanta conexión, decía, "Enrique, no te preocupes por los impuestos. Si pagas más impuestos que ganas más dinero y ya está. Y me encantó y digo, "Es verdad, ¿no? Si no tienes, no pagas [risas] porque no tienes y si tienes, pagas. Bueno, pues si tienes, pues agradece que tengas y que tengas trabajo y que bueno y cada país tiene sus cosas y sus que hay que adaptarse, pero no pierdas la paz, esto es lo más importante, no pierdas la serenidad porque eso te va a dar una felicidad que no te la va a dar el dinero, ni las posesiones, ni los impuestos, ni nada de todo eso.

Entonces, todas esas reflexiones uno tiene que hacerlas. para llegar a su propia conclusión, por supuesto, porque esto no puedes convencer a nadie, pero si quieres experimentar una serenidad y una felicidad suave, interna, estable, que no te que no te alteras por las cosas que pasan, sino está desde está dentro, que no tiene que ver con lo que tienes o lo que no tienes. O sea, tienes que hacer esta reflexión, no solo es meditar, tienes que reflexionar para ir cambiando ciertos patrones, ciertas creencias, ciertas ideas que nos que nos tienen esclavizados en realidad. H porque los medios externos tendrían que ser herramientas o medios o facilidades para tener una vida fácil, una vida buena, una vida serena, una vida en paz. Eso debería ser la tecnología. La intención de la tecnología fue facilitarnos el trabajo para trabajar menos, para tener más facilidad, ¿no? Y cuanta más tecnología pensáis que se nos facilita el trabajo, cada vez estamos más enganchados en la tecnología. O sea, que el ser humano en lugar de saber aprovechar la tecnología, se ha quedado atrapado en la tecnología. La inteligencia artificial ha venido para ayudarnos a trabajar menos, no para quitarnos el trabajo, para saber trabajar de otra manera. Pero, ¿qué está pasando? Que como la inteligencia artificial trabaja 24x7 todas horas y tal porque es una máquina, el ser humano está haciendo lo mismo. Está todo el día conectado, todo el día conectado y el ser humano no está hecho para eso. Si tú estás diseñado para que trabaje la máquina para ti y tú disfrutas de la vida de otra manera. Entonces, hay tantas cosas que si no las cambiamos nos quedamos atrapados en lugar de liberarnos. Yo intento utilizarla, intento, hombre, siempre hay alguna distracción, por supuesto, pero mínima, pero intento utilizar toda la tecnología a mi favor y os puedo decir que me ahorra una cantidad de tiempo tremenda. O sea, yo, claro que utilizo la tecnología constantemente, pero aquí esto estar tranquilito. ¿Por qué? Porque utilizo la tecnología para que piense por mí, para que guarde toda la información, para que tenga tal, para que me avise cuando me tiene que avisar, para que me organice lo que tengo que organizar. para que me dé las respuestas que necesito tener, para que me dé la información que necesito pensar sin pensar y me ahorra muchísimo tiempo energía, pero sobre todo me ahorra muchísimos pensamientos. Por lo tanto, para mí es muy útil, pero veo que para mucha gente no le atrapa. En lugar de ser útil, acaba convirtiéndose en tu en quien te domina en lugar de ser tú quien dominas. ¿Veis un poco la idea?

Entonces, si quieres estar en paz, estar tranquilo y crear esa sensación interna de serenidad y de felicidad, utiliza todos los recursos que tenemos muchos hoy en día, para todo lo que te da problemas o dificultades, que lo resuelva otra cosa, pero tú mantén la tranquilidad y la poca información. Aquí hay gente que dice, "No, yo tengo que acordarme." No, no, yo no utilizo el móvil. ¿Por qué? ¿Para qué? Yo me acuerdo de memoria. Pero, ¿para qué tienes que guardar tanta información en tu cabeza que no es útil? Utiliza tu cabeza para otras cosas mucho más útiles y además tu cerebro estará mucho más despierto y estará más ágil porque podrás concentrarte en cosas positivas, estudiar, reflexionar sobre todo temas espirituales y llenarás tu mente de creatividad y eso motiva, eso eso da satisfacción, lo otro no. Entonces, hay tantas cosas que claro, por eso la gente no medita. Yo le digo a mucha gente esto, digo, si tú no reflexionas y no piensas y entiendes qué pasa en tu mente y empiezas a cambiar ciertos patrones, no vas a poder meditar porque la mínima cosa que que sea fuera de lo que tú consideras normal te va a sacar de la meditación. La meditación es muy sutil. Entonces, o pones las cosas en su sitio y en orden o todo estará enseguida estimulándote para salir de la meditación. Es que no, hoy no puedo meditar porque tengo un problema que no sé qué en el banco. No, no, hoy no puedo meditar porque me ha llamado mi hija y me ha dicho que no sé qué. Estoy preocupadísimo porque no sé qué estoy esperando la llamada si me llama. Pero pero hoy en día una de las cosas que también preocupa mucho es un bultito. Bultito, ¿eh? Te encuentras una persona que pasa una cara así, han encontrado un puntito y y todavía no me han dado los resultados, pero llevo dos semanas. Sí, sí, pero ¿por qué pierdes dos semanas de tu vida por un bultito? El bultito va a ser lo que tenga que ser, pero tú decides cómo quieres vivir con el bultito. Pero si ya empiezas a vivir mal con el bultito antes de saber lo que es el bultito, pues entonces, pero cualquier cosa nos altera, cualquier cosa nos saca de nuestro de nuestra paz, cualquier cosa nos saca. Sí, pero Enrique, pero es muy grave un bultito. Bueno, un bultito. Y y luego te dije, "¿Qué tal el bultito? Ah, no, no era nada. No era nada. Dice que nada, que eso se cesará solo." Entonces, ¿por qué has estado tres semanas sufriendo sin dormir por un bultito? Y si es algo grave, tendrás que hacer lo que te corresponde hacer. Pero no pierdas tu paz. Es que no no valoramos la paz, no valoramos la serenidad, no valoramos la felicidad interior. Ese es el problema. Si lo valoras, todo eso es secundario. Eso es la parte de la vida. Vamos a tener que resolver muchas cosas, afrontar muchas cosas, pasar a través de muchas cosas. Todos. Yo he incluido. Pero, ¿cómo pasas por ellas? ¿Cómo vives con ellas? ¿Cómo las interpretas? Todo eso hay que cambiarlo. Si no, no te puedes sentar a meditar porque tienes una preocupación que sea pequeñita, un bultito o lo que sea o tu hija se ha ido a no sé dónde y no está o alguien no te ha llamado porque tal o el banco dice y ya estás ahí y no puedes meditar. ¿Qué pasa? No puedo meditar. Yo hasta que no resuelva esto, yo no puedo meditar porque es que esto me tiene Por eso poca gente realmente al final medita, [risas] porque para meditar necesitas calmar la mente y para calmar la mente necesitas poner en orden todas las cosas en su sitio, entendiendo cada cosa el valor que tiene, la prioridad que tiene y entonces no te vas a alterar y entonces podrás sentarte tranquilo y trabajar. esa serenidad y esa felicidad interior y esa satisfacción que te da el estar bien contigo, estar libre de preocupaciones. ¿Qué os parece? Una vez le dije a una persona, ¿te puedes si no me preocupo qué hago? Dice, "Si no me preocupo, ¿qué hago?" Y yo digo, "Es increíble." [risas] Pues así adás me lo decía en serio. Dices, "E tú, si ahora no tengo ninguna preocupación y qué hago? ¿Qué sentido tiene la vida?" No, sin preocupaciones. Tengo que estar preocupado por mi hija, por mi banco, por el dinero, por el trabajo, por la vida, por las guerras, por todo. Hay que estar preocupado. Hay que estar en el mundo. Bueno, eso es otra manera de entender. Yo estoy en el mundo, pero no hace falta que esté preocupado. En todo caso, estoy ocupado [risas] haciendo cosas, ocupado, pero no preocupado. No estar pensando siempre en algo que puede ocurrir, que no puede ocurrir, que si que va a ocurrir, que si eh ¿Por qué llenas tu mente con tantas cosas? Entonces, no vas a poder meditar. ¿Veis un poquito la idea? Por eso la serenidad esa suave, tranquila y que te da una felicidad suave, serena, estable, es muy sutil y hay que hacer todo ese trabajo para luego poder meditar y de verdad disfrutar de la meditación. Y entonces te das cuenta que van una va con la otra. Es decir, la meditación te ayuda a entender mejor todas las las situaciones, cambiar estas creencias y el cambio de creencias y esta reflexión personal te ayuda después a meditar mejor. Y entonces es un círculo virtuoso, eh, uno alimenta al otro y es que y cada vez que meditas más reflexionas más, reflexionas más, meditas más, meditas más, reflexionas más, cambias creencias, puedes meditar mejor, meditas mejor, te llenas más de energía. te llenas de energía, cambias más creencias y entonces empiezas a a rotar y a girar de otra manera, eh, la vida y de repente te das cuenta que puedes vivir con mucho menos, puedes vivir una vida más sencilla y te sientes muchísimo mejor, te das cuenta que no hace falta gastar casi nada si no quieres, te das cuenta que puedes ajustar tus gastos, tu vida a una vida mucho más tranquila y cuanto más tranquila, menos preocupaciones. Cuanto menos preocupaciones, más en paz estás. Cuanto más en paz estás, más puedes meditar y luego tienes una energía para transmitir más a los demás.

Entonces, mi nieto tiene 19 años y no está motivado y le cuesta levantarse y su abuelo tenía 67 y se levanta contento cada mañana, mucho más pronto que él. ¿Cómo puede ser? Tendría que ser al revés, ¿no? Ay, mi abuelo ya es mayor, está un poco triste, está un poco no sé qué, está un poco no sé qué. Yo tengo soy joven y estoy pues no es al revés. [risas] Porque no es una cuestión de edad, es una cuestión de motivación, es una cuestión de propósito, es una cuestión de foco, es una cuestión de prioridades. Entonces, es ahí donde tienes que ver cuáles son mis prioridades, dónde quiero enfocar la energía de mi vida. Y entonces después así ayudas a los demás, porque los demás ven que hay alguien que hace algo diferente. Lo harán cuando tengan que hacerlo, pero por lo menos hay un referente, ¿no? Hay alguien que lo hace. Hay alguien que le que está contento con su vida, que se levanta pronto, que que que no le cuesta, que no tiene pereza, que oye, ¿cómo haces? Y es ahí donde ves que la meditación y todo lo que es el entendimiento de la vida de otra manera funciona.

Bueno, vamos entonces a meditar sobre todos estos temas. Vamos a profundizar un poco en esa motivación, qué es lo que nos mueve en la vida. y pensar con honestidad, no tenéis que compartirlo con nadie, pero ahora hacer esa reflexión mientras yo voy haciendo la meditación de conectar con vosotros y con vuestra vida y con honestidad pensar a ver qué es lo que me molesta que que no me salga bien y pensar si es el dinero, si es el trabajo, si es alguna relación, si bueno y pensar si eso es la prioridad o no. Y si te roba la paz, ¿qué qué puedes hacer sin paz? Por lo tanto, reflexiona a ver qué es lo que puedes cambiar ahí, qué es lo que puedes poner, cambiar la la lista de prioridades. Hay personas con las que he hablado que son personas de mucho éxito en la vida, habiendo conseguido cosas externas, ¿no? Buena posición, buenos trabajos, bueno dinero, incluso una buena familia. Y la pregunta que les hago, ¿y tú dónde estás en tu lista de prioridades? Yo, sí, sí. ¿Tú dónde estás? Yo, pues ahora que lo dices, es que no estoy ni siquiera la última es que no está, o sea, no está, no está el está he de conseguir esto, he de conseguir lo otro, esto no estoy preocupado por este, estoy preocupado por el otro, esto es muy importante, es que no sé quién, este tal trabajo y lo y tú yo, pero yo tengo que estar en la lista de prioridades. Pues sí, ¿cómo te sientes tú? Oh, agotado, agotada. Claro, porque no pones prioridad en ti, has puesto prioridad en todo y en todos, menos en ti. Entonces, al final tu energía se acaba. Entonces, vamos a ver hasta dónde cada uno que piense, ¿no?, internamente, hasta dónde, dónde estoy yo en mi lista de prioridades.

Muy bien. Pues buscamos una postura adecuada. La espalda bien apoyada en el asiento, los pies bien apoyados en el suelo. Expira profundamente y observa tu propia respiración. Deja que tu respiración vaya encontrando su ritmo natural. Y deja que cada respiración te vaya acompañando hacia ese espacio interior donde hay calma y quietud. Mantente ahí. Respirando conscientemente. cada respir te permite conectar con tu mundo interior y cuanto más profundizas en tu mundo interior, [música] cuanto más miras dentro de ti, más te vas acercando hacia ese espacio. donde reina la paz, la serenidad y la calma. Y en ese espacio [música] conecta con tu vida, conecta con tu momento, con honestidad y con desapego. No necesitas [música] entrar en detalles, simplemente conecta con la sensación de tu vida en este momento. [música] ¿Cómo te sientes en general en tu vida? ¿Hay satisfacción? ¿Hay intranquilidad? ¿Hay paz? ¿Hay calma? ¿O hay preocupaciones? Hay miedos, no importa, míralo con desapego. Simplemente [música] es para que te des cuenta. Es importante meditar también sobre ser consciente [música] de dónde estás, cómo estás, qué ocurre en tu vida. Meditar también es descubrir [música] con honestidad aquello que necesito cambiar. ¿Cuáles son las prioridades en tu vida? ¿Dónde pones máxima energía, [música] máxima atención? ¿Dónde dedicas más tiempo? En tu mente, [música] en tus palabras, en tus sentimientos. No la teoría, sino la realidad de la práctica. [música] Hay personas que me dicen que lo importante es su familia y en cambio la práctica, el día [música] a día, están todo el día en el trabajo, pensando en el trabajo, hablando del [música] trabajo, el fin de semana siguiendo con el trabajo. Entonces, la teoría es que la familia es lo más importante. La realidad, la práctica es que la prioridad primera es el trabajo. Sí. ¿Cuál es tu prioridad? ¿Dónde pones tu energía? ¿Dónde enfocas [música] tu atención? ¿Qué es lo que te quita el sueño? ¿Qué es lo que te preocupa? Porque esa es la prioridad. Te guste o no, es ahí donde has puesto tu foco, tu interés, tu intención. [música] Simplemente observa, [música] aprende de la observación interior, descubre. Meditar es aprender [música] de forma desapegada a conocerte mejor, a darte cuenta para soltar, no para sentirte mal, simplemente para soltar. Así que ahora suelta cualquier preocupación que haya en tu mente y conecta con otra prioridad si no es que la tienes ya, que es la paz en la [música] mente. Y pone en tu mente un pensamiento. Ahora quiero experimentar [música] paz en la mente. Me siento en paz. Mi mundo [música] está en paz. Mantén estos pensamientos en tu mente. [música] Crea paz en tu mente. Paz en la mente, paz en el corazón. [música] Dirige la tensión ahora hacia un punto, un pequeño punto. en el centro de [música] tu frente. Una pequeña estrella es la luz de tu conciencia. Conecta. Enfoca tu atención en un punto, en una pequeña [música] luz interior a la altura de tu frente. Es la luz [música] del alma, la luz de la conciencia. Enfocando tu atención en ese punto. Se va activando la paz interior. Paz en la mente, paz en el corazón. Imagina que la paz es como una suave energía que se expande del centro de tu frente y te va envolviendo. va creando como una orbe de luz a tu alrededor, como un círculo de luz a tu alrededor. Déjate envolver por esa luz. Déjate envolver por esa energía. La energía de la paz. va creando un estado de serenidad en tu interior. Y ese estado de serenidad crea una felicidad serena. Conecta con esa serenidad, con esa felicidad serena en tu [música] interior, en esa pequeña luz, en esa pequeña energía [música] en el centro de tu frente. Habita esa felicidad serena. Y ahora imagina que hay una luz, una luz divina que viene [música] de más allá de este mundo. Una luz suave, [música] una luz amorosa, una luz pacífica, [música] una luz que llena tu mente de paz y serenidad. Ábrete a esa experiencia. [música] Absorbe esa luz divina. Y deja que tu [música] mente y tu corazón se vayan llenando esa energía de paz, de quietud, de silencio. Esa es la base de esa felicidad serena, una mente [música] tranquila, un corazón calmado. Pon determinación en tu vida. La determinación de que vas a poner como prioridad [música] la paz, la serenidad interior antes [música] de todos esos problemas y preocupaciones externos. Pon ese pensamiento determinado dentro [música] de ti. Voy a crear paz. Voy a vivir [música] la paz. Voy a compartir esa paz con el mundo. No importa lo que ocurra fuera, voy a mantener [música] esa paz en mi interior y voy a cultivarla cada día. Cada día voy a aumentar el nivel de serenidad y calma interior para despertar esa felicidad suave y serena que viene de dentro y de la conexión con lo divino. Todo lo demás voy a resolverlo. Voy a [música] estar en ello, pero sin dejar que mi mente se atrape en esas situaciones, sin ponerlo como prioridad. Mi prioridad es interior. Lo de fuera puede esperar, puede cambiar, pueden ocurrir cosas distintas [música] a las que espero, pero lo de dentro está en mis [música] manos, la experiencia interior está en mis manos. Y de hecho no en mis manos, está en mi mente, en mis pensamientos. [música] [música] Mantente ahí con ese pensamiento determinado. Conecta con él. Conviértelo en una realidad en tu mundo interior y se convertirá en una realidad en tu vida. Todo empieza en tu mente, todo empieza en tu interior y después va manifestándose en tu vida. Llévate [música] hoy ese regalo de la determinación interior, de la prioridad interior. Meditar es dirigir la atención hacia tu inmundo interior y crear pensamientos lentos, [música] positivos, pocos, pero ocupar tu mente [música] con pensamientos que te den energía, que te den serenidad, que te activen esa felicidad interior, ese estado de contentamiento. Meditar es conocerte mejor. descubrir el potencial de tu mundo interior. Meditar es descubrir esa felicidad que habita dentro de ti y permanecer ahí. y luego compartir esa felicidad con los demás. Eso da más felicidad todavía cuando eres capaz de hacer que otros también descubran el regalo que tienen en su interior. Y con estos pensamientos, prepárate para regresar. Respira profundamente. [música] Mueve un poquito todo tu cuerpo. Mueve tus manos, mueve tus pies y regresa.