📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Fundamentos de Economía - Modelo de Oferta y Demanda

Comunidad Saber15:33

Transcription

En la unidad cuatro vamos a estudiar el modelo de oferta y demanda. Este modelo de oferta y demanda, charlamos la unidad do surgió de Marshall, de la escuela neoclásica y lo que busca es demostrar cómo las decisiones de los consumidores y las decisiones de los productores convergen en un mercado. Que estas decisiones que en principio son individuales, cuando se encuentran llegan a lo que conocemos como un punto de equilibrio. Es decir, que podemos ver como consumidores y productores generan o llegan a una idea en común que determina a un solo precio que las cantidades demandadas y ofrecidas sean iguales.

Antes de comenzar con el desarrollo de la demanda y de la oferta, analizamos que en este caso nosotros estudiamos un modelo de oferta y demanda de un mercado de competencia perfecta. Podemos encontrar que hay distintos tipos de situaciones económicas en los mercados. Podemos tener mercados donde hay monopolios, mercados donde hay monopsomnios, donde hay oligopolios. ¿De qué depende? ¿De qué depende la característica de cada mercado y qué significa competencia perfecta?

En general, nosotros conocemos monopolios. Los monopolios son, por ejemplo, cuando hay un productor y muchos consumidores. Entonces, si nosotros queremos ese dinero, ese servicio, sabemos que solo lo podemos adquirir por medio de una empresa o una organización. En el caso de un oligopolio, por ejemplo, si bien somos muchos consumidores, los productores son cuatro o cinco y tienen ciertas características. En la competencia monopolística también son quizás no tan pocos, son mucho más, pero los productos que venden son productos diferenciados. Entonces, hay una competencia, pero cada una al tener un producto diferenciado es percibido como monopolio porque vende un producto que no se consigue en el otro lugar.

La competencia perfecta, su nombre lo indica, tiene ciertas características que permitan hablar de un mercado casi perfecto. ¿En qué sentido? En que son muchos consumidores, ninguno tiene poder de mercado, en que son muchos productores y ninguno tiene poder de mercado. Hay plena movilidad de recursos, es decir, que estos productores o estos consumidores pueden ir y volver del mercado sin alterarlo al mismo. También encontramos, por ejemplo, que los productos son percibidos como homogéneos. Por lo tanto, a mí me da exactamente igual a quién se lo compro, porque estamos hablando siempre del mismo producto y que la información es perfecta. Es decir, todos sabemos el valor que tiene este producto. Por lo tanto, como al ser homogéneo, al ninguno tener poder de mercado, hablamos de un solo precio, si es que existe en común. ¿Por qué? porque nadie estaría dispuesto a pagar ni un precio superior ni un precio inferior a ese precio establecido en el mercado.

Bajo esta estructura de competencia perfecta, comenzamos a desarrollar el modelo. Lo primero que nosotros vamos a analizar es la función de demanda. La función de demanda establece las decisiones de un consumidor. Nosotros decimos que esta función de demanda tiene las distintas combinaciones de las cuales está dispuesta a consumir una persona de acuerdo a distintos precios. En realidad, la función de demanda se establece en base a muchas variables. Nosotros reconocemos la principal determinante de los cambios en las cantidades demandadas como el precio del mismo producto y reconocemos que hay una relación inversa entre las cantidades demandadas y el precio de los productos. ¿Qué quiere decir una relación inversa? Bueno, que si los precios de los productos suben dejando todo lo demás fijo, podemos encontrar que las cantidades demandadas tienden a bajar. Mientras que si el precio baja, dejando todo lo demás fijo, las cantidades demandadas suelen subir.

Esto surge del análisis de una restricción presupuestaria, en el cual si las personas vamos con un dinero disponible, sin posibilidad de cambiarlo a un entorno, a comprar un producto y ese producto ha subido de precio, lo que nosotros podemos hacer es comprar menos de ese producto, muy a grandes rasgos.

Esta función de producción, decíamos se ve afectada por los precios de los productos. Sin embargo, no es la única variable relevante a la hora de abilizar la demanda. Nosotros sabemos, por ejemplo, que cuando una persona demanda un bien o un servicio, tiene en cuenta no solo el precio, sino, por ejemplo, los gustos que tenemos por ese bien o ese servicio, los ingresos disponibles que tenemos sobre ese bien y ese servicio, cuánto puedo gastar, cuánto no puedo gastar, cuáles son mis ingresos, cuánto representa de mis ingresos ese bien que quiero. No es lo mismo comprar un bien que vale lo mismo que mi sueldo a quizás un caramelo en un kiosco. tengo mucha mayor disponibilidad para elegir un bien mucho más barato que uno que es mucho más caro o que en realidad representa mucho más de mis ingresos.

También sabemos, por ejemplo, que cuando nosotros demandamos bienes o servicios, tenemos productos que son sustitutos, es decir, otros bienes que satisfacen la misma necesidad que nosotros tenemos. Y también encontramos bienes complementarios, bienes que voy a utilizar junto con este bien que me quiero comprar. Si nosotros nos gusta tomar el café con leche y el café sube mucho de precio y no me compro el café, tampoco tendría sentido que me compre la leche. Es decir, estos productos se utilizan de manera conjunta, como también sabemos que si nosotros nos compramos un auto, luego para que poder utilizar ese auto, vamos a tener que comprar combustible, vamos a tener que pensar en un seguro, vamos a tener que pensar en dónde lo vamos a guardar, quizás en un garage o en un estacionamiento. Todos estos bienes son complementarios a la compra del auto. Sé que no voy a usar el auto de manera individual. Si no estoy dispuesto a comprar los bienes complementarios, tampoco podré comprar el auto.

Sin embargo, como planteábamos nosotros, esta función de demanda que depende de todas estas variables, nosotros la estudiamos a través de una función lineal. Para poder estudiar las cantidades demandadas de una persona en una función lineal, tenemos que hacer simplificaciones. ¿Por qué? porque no puedo estudiar una función que tenga más de cinco o seis variables y llevarla a una función lineal donde solo existe una variable dependiente o independiente. En este caso, el supuesto general es que estos factores o estas variables no están cambiando. Decimos que los ingresos de las personas no están cambiando, los precios de los sustitutos y complementarios no están cambiando, mis gustos no están cambiando. Entonces, voy a expresar la función de demanda solo en relación al precio del bien que estoy demandando.

Aquí encontramos, decíamos nosotros, una relación inversa entre lo que queremos demandar, las cantidades demandadas y el precio. Es decir, que si lo llevamos a un eje cartesiano, la función de producción va a tener una pendiente negativa. Hay una relación inversa entre los dos. Si el precio sube, cantidad baja. Si el precio baja, cantidades sube.

Y nos preguntamos, ¿qué sucede una vez que nosotros hemos graficado nuestra función y tenemos nuestra función demanda si alguno de esos determinantes que habamos dejado fijos empiezan a cambiar? Por ejemplo, ¿qué sucede si a mí me aumentan mis ingresos o me disminuyen mis ingresos? Y encontramos dos fenómenos que podemos analizar dentro de la función de demanda.

Cuando lo que cambia es el precio del bien analizado o la o la variable con la cual me he quedado y la que he graficado en mi eje cartesiano, hablamos de cambios en la cantidad demandada. En este caso vemos nosotros que nos trasladamos de un punto a otro dentro de la misma función. En este caso, por ejemplo, podemos ver que hemos pasado de un punto A un punto B, en donde al precio subir de A a B, las cantidades han bajado de A a B.

En cambio, cuando lo que cambia es uno de los factores que habíamos dejado fijos, como los ingresos, los gustos, el precio de sustituto o el precio de los complementarios, encontramos que lo que se genera es un cambio en la función de demanda. Necesito una nueva función de demanda que permita expresar esta nueva relación. Podemos encontrar que nuestra función original se traslada, se mueve hacia la derecha o a la izquierda. ¿Por qué? ¿Por qué se traslada? Bueno, porque ahora, por ejemplo, si a mí me han aumentado mis ingresos y considero que es un bien normal, es decir, un bien que estoy dispuesto a comprarme más, no tengo más plata porque me gusta más, significa que no es que el precio del bien ha cambiado, el precio del bien no lo he visto modificado, significa que a los precios que vale ese bien, ahora estoy dispuesto a comprarme más. ¿Por qué? Porque tengo más plata. O por ejemplo, si mis gustos han aumentado, aunque el precio del bien no haya cambiado, estoy dispuesto a comprarme más porque mis gustos han cambiado, como también puede haber bajado mis gustos. Entonces, en ese caso, mi curva de demanda o mi función de demanda se va a trasladar hacia la izquierda. Significa que a los precios que antes quería una cierta cantidad, ahora quiero menos.

Podemos ver puntos dentro de la misma función o podemos ver traslados de la función. Como la función se llama demanda, decimos que hay un cambio en la demanda, es decir, una demanda nueva, una función nueva.

¿Qué tanto va a cambiar? ¿Qué tanto se van a modificar las cantidades demandadas cuando los precios se alteren? Ese concepto lo estudiamos en la elasticidad. En general, nosotros estudiamos la elasticidad de la demanda, pero también tenemos elasticidad de ingresos o elasticidades cruzadas. La elasticidad lo que mide es la sensibilidad. Sabemos por la ley de la demanda que cuando los precios cambian, las cantidades demandadas van a cambiar. Ahora, ¿qué tanto van a cambiar? Eso va a medir la elasticidad.

Por ejemplo, si nosotros compramos medicamentos, sabemos que la gente toma medicamentos cuando los necesita, cuando está enferma. Por lo tanto, una alteración de los precios de los medicamentos, si bien va a bajar las cantidades demandados, no va a bajar tanto porque las personas van a hacer sacrificios para poder seguirlos comprando. Sin embargo, quizás si lo que me voy a comprar es un bien de lujo o es un bien que tengo muchos sustitutos y el precio se altera, puedo dejar de comprarlo para poder comprarme otro. Entonces ahí podemos ver que un pequeño cambio en el precio puede generar un gran cambio en las cantidades demandadas. Eso nos permite a nosotros medir a través de la elasticidad. Decimos que hay productos que son muy elásticos o muy inelásticos según qué tan sensibles sean a esos cambios.

Ahora estudiamos la función de oferta. En la función de oferta nosotros analizamos las decisiones del productor, es decir, las cantidades que están dispuestas a producir o a ofrecer un mercado, un productor según los distintos precios. Nos imaginamos nosotros que a relación o a diferencia de la demanda, ahora el productor se ve favorecido ante aumentos en los precios si los demás factores no se modifican. Por lo tanto, encontramos una relación directa entre los precios y las cantidades ofrecidas. ¿Qué quiere decir? Que por la ley de la demanda, si los precios aumentan, las cantidades producidas o ofrecidas van a aumentar. Y si los precios bajan, las cantidades producidas o ofrecidas van a bajar. Si lo llevamos a un eje cartesiano, vamos a encontrar una función compendiente positiva. Es decir, las dos aumentan en el mismo sentido o las dos bajan en el mismo sentido.

Sin embargo, como planteamos la demanda en la oferta, también vamos a encontrar que no es solo el precio del bien el determinante a la hora de pensar en cuánto va a ofrecer un productor. También existen otros determinantes de la oferta, como por ejemplo los costos de producción, los impuestos, un subsidio, la tecnología utilizada, el precio del sustituto o un precio de un complementario. Nos imaginamos nosotros que si los costos aumentan, el oferente va a estar dispuesto a ofrecer menos, como también podemos imaginarnos que si hay una mejora tecnológica estará dispuesto a ofrecer más. Los sustitutos para un productor son aquellos bienes que puede producir con los factores que tiene. Entonces, si tengo una carpintería y mi factor principal es la madera, puedo ofrecer mesas, puedo ofrecer sillas, puedo ofrecer un placar, puedo hacer camas. No necesita que la producción esté orientada a satisfacer la misma necesidad.

Todas estas variables deben resumirse o simplificarse para poder llevar esta función de oferta a una función lineal. nosotros tomamos como más relevante el precio del bien. Sin embargo, podemos establecer la función de oferta en base a cualquiera de las variables.

Y tenemos también aquí cambios que se pueden generar dentro de la función de oferta o cambios de la función completa. Como hablábamos preventa, tenemos el mismo efecto en la oferta. Si nosotros vemos que lo que se modifica es el precio del bien o el factor que hemos decidido graficar en nuestro eje cartesiano, vamos a hablar de cambios en la cantidad ofrecida. Es decir, nos movemos dentro de la misma función original que tenemos a través de puntos. Podemos pasar de un punto A a un punto B o viceversa.

En cambio, cuando lo que ha cambiado sí son los determinantes que nosotros habíamos dejado fijos, como los costos, la tecnología, los impuestos, los subsidios, lo que tenemos son movimientos de la función de oferta, traslados de esa función de oferta que pueden ser hacia la derecha o hacia la izquierda. Si en un aumento no la función, por ejemplo, va tengo una función de oferta original. Esa función de oferta nosotros le llamamos a o X. Podemos partir de un ejemplo general. Por ejemplo, si vemos el gráfico, encontramos que la función de oferta original es la oferta o si los costos de producción, por ejemplo, aumentan, que era un determinante que nosotros habíamos dejado fijo, vamos a encontrar que la función se va a trasladar hacia la izquierda. ¿Por qué? Porque a los precios originales ahora estoy dispuesto a ofrecer menos. En cambio, si los costos, por ejemplo, de producción se reducen, nosotros vamos a trasladar nuestra función de oferta hacia la derecha. ¿Por qué? Porque a los precios originales que tiene el bien, nosotros estamos dispuestos a ofrecer más para esos distintos precios.

Recordemos que estamos en un mercado de competencia perfecta. El productor no tiene posibilidad de modificar precios. El precio se establece en un mercado. Lo que hace el productor y el consumidor es adaptarse a ese precio que se establece en el entorno.

Cuando tenemos las decisiones del consumidor y las decisiones del productor y las graficamos en un mismo eje cartesiano, podemos encontrar si es que existe un punto de equilibrio. El punto de equilibrio es ese punto en donde se cruzan y en donde coinciden las decisiones del consumidor y productor. Es ese punto en donde ambas curvas se unen. En ese punto establecemos un único precio de equilibrio que tiene que ser un precio positivo y encontramos que las cantidades demandadas y ofrecidas son iguales.

¿Pueden existir mercados sin equilibrio? Sí, por supuesto, pueden existir mercados sin equilibrio. ¿Por qué? Bueno, porque quizás el punto de coincidencia es un punto en un eje que tiene valores negativos. Nosotros sabemos que no existe un bien que se comercializa a un precio negativo o puede ser a un precio donde las cantidades son cero y si las cantidades son cero ni se no se está ni comprando ni vendiendo.

Este modelo de oferta y demanda nosotros lo analizamos desde una visión microeconómica, es decir, podemos pensar en una empresa determinada, en un consumidor determinado, en un determinado mercado. Sin embargo, también podemos extrapolarlo y llevarlo a la macroeconomía y encontrar los modelos de oferta y demanda agregada que analizan las decisiones de muchos productores y muchos consumidores. Este análisis lo vamos a hacer en la unidad