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Largo aliento - Adictos a las pantallas (07/06/2025)

Canal Once52:24

Transcription

[Música] [Música] Doctor Eduardo Calixto, bienvenido a Largo Aliento. Es un verdadero placer y muchas gracias por la invitación.

Eres neurofisiólogo. Eh, por eso te pido que hablemos de las adicciones y que antes que nada nos des una definición de adicción de acuerdo a la neurofisiología. Corta.

Tenemos que decir que un proceso de adicción es cuando este demanda y controla específicamente la conducta y la actitud para volver a ese estado emotivo por el cual una persona se siente con esa emoción, con esa fuerza para poderlo repetir.

O sea, vivir para la adicción y no para vivir.

Exactamente.

Si lo viéramos desde el punto de vista neuroquímico, por ejemplo, el comer en términos promedios, una el neuroquímico específico de esta adicción se llama dopamina, un neurotransmisor que tiene una vida media muy corta, estamos hablando de segundos. El comer una de las comidas más sabrosas que hayamos probado aproximadamente incrementa entre un 50 a un 100% la dopamina, pero en menos de 45 minutos disminuye.

Cuando estamos probando en términos contundentes esto, o sea, cuantitativos, eh, por ejemplo, un cigarro de marihuana, este se va aproximadamente a 175, 200. Un cigarro, un una nicotina, 170 de dopamina.

De dopamina.

Sí. Y esta ventana de tiempo es un poco más larga de hora y media, pero por ejemplo un cigarro de nicotina estamos hablando casi un 200%.

Ah, sí. Y si estamos hablando, por ejemplo, de un de 100 ml de alcohol, estamos hablando del 225%.

El tabaco produce más dopamina que la marihuana.

Porque este proceso, nada más sabiéndolo de dopamina, yo sé que muchos expertos van a decir, pero a ver, analicemos qué es el tema neurotrmisor, estamos hablando específicamente ahorita de la dopamina, que es que el que engancha y es el que nos hace adictos y eventualmente si ya nos vamos a drogas, por ejemplo, la cocaína hablamos de 700, 800% y las metanamfetaminas estamos hablando de 1000%.

Por eso el cerebro cuando voltea y dice, "Es que este nivel de dopamina no lo habría tenido y engancha el procesilo es altísimo, ¿no?

Altísimo, pero este combina la liberación de dopamina junto con el sistema opárgeo y entonces la combinación hace más fuerte la adicción. Entonces depende de la droga, depende de la exposición y también de la edad de la persona para que hablemos de esto.

¿Cuándo podemos hablar de una persona adicta a los aparatos digitales? ¿Cuáles son los síntomas?

Como muchas de las adicciones, difícilmente podemos decir, "Ah, estés ya un adicto." Es el poco control que se tiene. Facilitamos la entrada del evento. Estamos hablando de una tableta, de un teléfono celular, en donde gradualmente se dejan de hacer cosas para estar para estar otra vez y justificar el por qué. Uno cambio de ánimo. Automáticamente cuando digo, "Oye, Sabina, deja ese teléfono." La molestia, a ver, no, pero ¿por qué quieres que te haga caso? Ya es un estado en donde el estado de ánimo se modifica y si se regresa, okay, vamos a seguir platicando. Entonces, cambia esta dinámica de interacción.

El siguiente es la el posponer ciertos tipos de actividades que tenemos programadas. Hoy nos vamos a las 3, pero son 3:10. ¿Qué estabas haciendo? El la percepción del tiempo también se modifica en una adicción no se tiene específicamente la relación de los horarios y específicamente cambia mucho el proceso de estar haciendo criterios y de estar repitiendo ciclos. Se rompe.

Eh, ahorita platicaremos qué pasa en el hipotálamo. Eventualmente se modifica el la ingesta de alimentos. puedo quedarme sin comer o disminuir mi ingesta calórica o por otro lado para estar viendo mi pantalla o estar viendo la pantalla o por otro lado hago atracones de comida cuando tú dices, "Oye, no comíamos eso. Hoy estás comiendo más." precisamente el cambio de la ingesta de dieta, porque este preciso punto, en este preciso punto viene un una situación muy importante.

Cuando nos metemos a la pantalla fotoestimulamos demasiado al cerebro, cambia la liberación de una sustancia que se llama melatonina y nos mantemos más nos mantenemos más tiempo despiertos. El horario más fuerte para, digamos, para descansar, el mejor descanso es entre la 1 y 3 de la mañana promedio para aquellos que dormimos en la noche y estamos activos en la mañana. Y el meternos a la cama, por ejemplo, con el celular y la fotoimulación hace que disminuya esta liberación de melatonina y nos cueste más trabajo llegar al descanso profundo.

Claro, porque impacta en la retina directamente, entonces el cuerpo detecta, estoy en luz diurna, entonces no se prepara para dormir.

Claro. Y el hipotálamo entonces genera una reactividad. Entonces posponemos y empezamos a cambiar ciclos circádicos y hay una hormona maravillosa que se llama o eh que está relacionada con el hambre, que se llaman orexinas. Las orexinas nos hacen activarnos, son activadoras de unas neuronas colinérlicas en el cerebro, nos activan.

Sí, sí, sí. Y entonces al día siguiente uno está con suo, pero con hambre. Entonces anda uno picando comida. Oye, ya comimos. Sí, pero traigo hambre.

Y la orexina, ¿cómo se cómo se asocia con las?

Exacto. Si yo cambio mi horario, entonces puedo modificar el hora en la que yo como, cambia mi estado de ánimo y la única manera en donde yo me puedo recuperar es lo que a mí me hace sentirme contento. Y de nuevo, ¿qué es lo que me hace más feliz? pues es una pantalla, el juego y entonces a este punto es nos estamos dando cuenta cómo el evento no solamente se soslaya nada más a una situación de el jugar o el estar en la pantalla, sino también los cambios en en el posicionamiento de descansar o mantenernos regulados.

O sea, la gente, millones de gente se mete a la cama con su celular. Estamos hablando casi el 72% de la población, independientemente de qué país estamos hablando. Mundial, 72% se mete a la cama con su celular y entonces no puede dormir y sigue viendo el celular, o sea, lo que le provoca no dormir. Y luego se despierta a las 3 de la mañana y saca el celular y está, o sea, vive como dirías tú para ver su celular.

Porque el gran problema de las adicciones a las pantallas se ha presentado gracias al celular, que es una pantalla que llevamos en la mano, que creemos que controlamos, que creemos que controlamos, pero que esto ha intervenido naturalmente al desarrollo del cerebro en el específico punto de que tiene una respuesta inmediata y es lo que busca el cerebro. Entre más corta es la respuesta, más adictivo es el proceso.

Ahora, cuéntanos un caso, no nos digas el nombre del paciente, pero un adicto o adicta a la pantalla que te haya llegado.

Ah, sí. Naturalmente cuando se ven este tipo de de circunstancias, naturalmente es te damos un una pantalla, una tableta, eh mi querido eh mi querida niña, estamos hablando entre los 12 13 años de edad, en donde uno indica claramente que entre más cuesta, tal vez es un proceso de lo tienes que cuidar más, pero va a beneficiar más. Ya desde ahí viene un sesgo muy importante en donde no importa el precio, o sea, es lo que va a generar inmediatamente cuando alguien lo abre tiene la particularidad que lo hacemos muy personal, le ponemos las cosas que uno quiere. Ya, ese es uno de los procesos iniciales. ¿Por qué? Porque el color de la del fondo, el el la organización, la manera como lo estamos personalizando indica un sentimiento de propiedad muy grande y una sensación de placer cuando se abre, cuando se tiene. Segundo punto es la organización que se tiene y lo inmediato que se logra. Tercero es la respuesta y cuarto el proceso a través del cual yo estoy buscando selectivamente mis factores de los cuales me gustan. Esto es específicamente juegos, redes sociales y cómo se puede comunicar de manera inmediata en un ambiente.

Jueges, redes sociales y todas las plataformas de interacción son los más que causan más adicción. Y dentro de los eh plataformas de interacción, ¿no? Bueno, no sé si me estoy equivocando y no son de interacción, pero TikTok, Instagram, brutal, ¿no?

No, y después Twitter. Hay muchísimos ya estudios en donde indica claramente y aquí viene las dos partes. Yo soy neurofisiólogo y y en términos generales yo no soy la neurociencia y yo lo que establezco en el sentido estricto es que están dos partes ahorita divididas el campo de la neurociencia. Porque dicen una parte, dice, no, el aparato no es el que genera la adicción, sino el contenido. Y hay otra parte muy interesante que dice, "No, es el aparato." Porque si tú cambias de aparato, aunque le pongas el contenido, siguen generando estos enganches.

Primer punto, aunque no son fármacos, el hecho de estar netamente direccionalizando, quiero esto porque me hace feliz. Aquí hago un breve eh paréntesis. Este neurotransmisor, que es la dopamina se genera y nos genera sensación de placer. En la década de los 70s en Harvard se estudia esto y se identifica claramente como un fenómeno cuando uno lo quiere y se obtiene genera placer, satisfacción. Entonces se habló por primera vez de todo un un todo un equilibrio neuronal para estar que generando placer, pero se encuentra claramente que una felicidad, una un gusto, entre más grande sea, nos desensibiliza lo que viene atrás, incluyendo el mismo.

Déjame contártelo de esta manera. Si yo hacia atrás en el tiempo o hacia adelante.

Hacia atrás y adelante.

Muy buen punto. ¿Por qué digo esto? Si yo te cuento un chiste buenísimo, el mejor que hayas escuchado, ¿sab? No, no. Qué buen chiste, estoy riendo, ¿no? Ya estás carcajeándote. Te lo cuento. Dos, 3, cu 5, 6, 7, ocho veces. A la octava me dices, "Eduardo, para." Ya, ya me lo contaste ocho veces. Ocho veces. ¿Qué crees? Esto es No, no eres no eres amable, Eduardo. Eres un estúpido. Oye, pero es buenísimo el chiste. Sí, pero pero si me cuentas un chiste distinto en cada ocasión. Ah, es diferente. Claro que es el contenido. Cuando va cambiando el contenido, cuando tú cuentas uno, te desensibiliza porque el cerebro se lo aprende y la libración de dopamina, la siguiente ya es menor. Este es el grave problema. Cuando el cerebro se enfrenta a una adicción de redes de computador o de del aparato, exige más. Por eso va sumando más tiempo y nos vamos dando cuenta cómo se va absorbiendo. Creas una resistencia y que y necesitas más y una desensibilización.

Ahora, ¿te ha llegado algún paciente que él o su esposa o su padre o su madre te dicen es que ya no hace nada? Tienes que, o sea, que ya no puede hacer nada más que estar en contacto con las pantallas.

Sí, desafortunadamente sí. Tenemos que aquí tenemos que hablar de una parte muy importante. El sitio donde están los digamos los límites. Ajá. La objetividad, el pensamiento abstracto, la congruencia, el análisis es esta parte del cerebro que es la corteza prefrontal. Las neuronas que tenemos aquí son evolutivamente las últimas en aparecer en toda nuestra evolución. No obstante que la rata tiene corteza prefrontal, el gato tiene corteza prefrontal, el humano tiene muchísima corteza prefrontal y estas neuronas nunca terminan de conectarse. No obstante que las neuronas solamente en el hipocampo se dividen, pero en todo el cerebro se están conectando. Aprender es significa más eficiencia de conexión. La corteza prefrutal, más conexiones. La corteza prefrutal termina de conectarse en las mujeres entre los 21 y 22 años de edad por factores hormonales, específicamente en los varones hasta los 25 26 años. Esto significa que los hombres tardamos más tiempo en llegar a la madurez córticofrontal y desde el punto de vista social para tener más límites. Si a un adolescente que todavía no tiene la corteza prefrontal, es más rápido el enganche y de hecho las adicciones es un problema también que que entendemos de la edad porque no hay corteza prefrontal que lleggaue a limitar este proceso y no sabe decir no. Y ante esta circunstancia, el punto esencial es que cuando una persona cuando nos dice, "Es que ya no hace nada, es que ya está totalmente desbordada, no existe corteza poral."

Y aquí está el punto porque me van a decir, "Espéremme doctor, tengo un hijo, digo, entre comillas, lo estoy diciendo sarcásticamente, ¿no? El marido de 35 años, de 40 años, que se la pasa viendo el celular y ya no más, ella no convive, ¿no? Llegamos al restaurante y los dos sacamos el celular o en la casa está y sí, la comunicación está trastocada, ¿no?

Esto es ni siquiera una exageración, está sucediendo. Lo oyes continuamente. Mira, hay toda una generación de niños y niñas, ¿sí? que se criaron ya con pantallas, o sea, eh las pantallas surgen al final del siglo pasado, pero ya para 2012, cuando nace Instagram, sí, este, ya son pervasivas, o sea, toda la población lo usa, incluso sin importar la clase social. Bueno, esa esos niños que ya nacieron después del 12 ya nacieron con una particularidad de Oye, yo he visto niños que los duermen frente a la tele, así chiquitos, los acostan viendo la tele y se despiertan viendo la tele porque la tele se queda prendida. Es la nana eterna. ¿Qué va a pasar con esos niños? ¿Cómo van a cómo van a ser distintos a nosotros?

¿Qué qué pregunta tan interesante? Este es un también un planteamiento y un punto en que las neurociencias está involucrado, pero también déjenme decirles porque en este momento muchos están ya este asustados, ¿no?, con todo lo que está apareciendo. A ver, si bien cada 20 años esto es promedio, es un artículo que acaba de salir publicado en Jul Neuroscience en el 2024, o sea, hace muy poco, en donde se encuentra que cada 20 años el cerebro humano, si algo está cambiando es el número de neuronas que se encuentran en la corteza prefrontal y parte del hipocampo. Cada 20 años los niños ya nacen distintos 0.5% con más neuronas. Esto quiere decir, a ver, ya sabré que en este momento dicen 0.5% no es nada. tú eres el experto 20 años, ¿no? Yo yo soy muy crítico de eso. A ver, y me resulta interesante porque esto implica que cada generación siga teniendo una mayor cantidad de sustrato neuronal que le estamos otorgando por otro lado, ¿no? Pero tenemos la circunstancia de que el hecho de tener una interface que solamente me está hablando y que me quita interacción, si tiene un factor muy importante en la regulación de liberación de una de una hormona, de un neuroquímico que está involucrado en el adherencia social, se llama oxitocina.

Sí, la oxitocina es un onapétio, nueve aminoácidos. Se se libera en el trabajo de parto, en el amamantamiento, en el orgasmo, pero en las caricias, en la conexión y causa felicidad y nos hacen empatía.

Exacto. Desde el punto de vista fisiológico, la oxitocina disminuye los niveles de cortisol, que es la hormona, está regulando el estrés, los procesos inflamatorios y la circunstancia de vámonos rápido y me adapto a esto. Pero en términos generales está este contrapeso. Cuando una persona no tiene este contacto social de tomarse de la mano, es más propenso a generar, por ejemplo, factores estresantes, a disminuir la proclipidad de empatía con los demás.

Claro. Y a estar más expensas del proceso de que todo es una posible amenaza. Dependiendo de la edad, estos procesos pueden evolucionar. Debo decir que entre los 7 y 14 años de edad es la edad en donde el cerebro conecta neuronas que vamos a utilizar toda la vida. El violento no fue violento hoy, lo aprendió entre los 7 y 14 años. Los signos en donde yo interpreto cuál es la violencia, yo lo aprendí entre los 7 y 14 años. En mi cerebro hay una estructura examagiro del símbolo que interpreta. No solamente interpreto tu emoción, sino la mía.

Sí, sí, sí. Estás enojada conmigo, no estás contenta conmigo. Eso lo dice el giro del símbolo. Si alguien se ríe de mi chiste, giro del símbolo. Si alguien me ve feo, giro del símbolo. Giro del giro del síulo. Esta delro síulo. Sulo, sío.

Son son las este eh, ¿cómo? Ahí están las neuronas, espejo, espejo.

Es lo que iba decir. Ahí se encuentran los receptores de o sea, que eres capaz de entender al otro porque te ves en él y se están conectando entre los 7 14 y los niños que están viendo las pantallas no los están desarrollando. Este es el punto. está cambiando esa comunicación y se está prolongando junto con el módulo de memoria que es el hipocampo, junto con el módulo de las emociones que es la amígda, la cerebral y con una estructura que se llama ínsula, que está procesando dolor y proyección, todo esto empieza a cambiar. Entonces hoy vemos que hay personas que dicen, "No me hables así." Y el otro empieza a llorar y dice, "Oye, espérame. Solamente te dije que no me hablaras así la prosodia como cantamos el lenguaje." Mucha gente dice, "Es que no me gusta que me hables así." Eso es nuestra época. Quiero decirte que es entonces, ¿qué pasó entre los 7 14 años? ¿En dónde aprendiste la interpretación de de esta situación? Y nos estamos dando cuenta que la hipersensibilidad de muchas personas es por esa disminución o ese intercambio que no esa no es la falta de matices en el sentimiento es lo lo dicotómico.

Déjame ir nos vamos a una pausa y volvemos con adicciones digitales. Yo creo que las redes sociales son especialmente adictivas porque crean conexiones emocionales con otras personas. Mandas un tweet o una foto o un reel de 15 segundos y textualmente te regresan cientos y no miles, sino decenas de miles de emociones de regreso, likes, dislikes, eres un idiota, eres un genio.

[Música]

Eduardo, en redes circula una carta de adiós de un maestro uruguayo a sus alumnos universitarios. ¿La has visto?

Sí, maravillosa. Tan sensible y tan hermosa. La voy a sintetizar. Es hombre sabio, es eh gran periodista uruguayo, eh dándole clases a sus alumnos de periodismo, se se cansó de verlos ver su celular y no escucharlo a él. Iban hasta el aula universitaria, se sentaban y abrían su celular en vez de escucharlo a él. Y se dio cuenta de algo peor, que su grupo, que ese grupo no estaba aprendiendo nada. Sí, estaban ahí sentados, pero no estaban aprendiendo nada. Podían incurso pasar los exámenes, no estaban aprendiendo nada. Eh, y se despidió y dijo, "Señores, señoras, jóvenes, váyanse al demonio. Yo tengo otras cosas más interesantes que hacer en la realidad."

Sí, eso está pasando.

Sí, tengo que por desfortuna decirle que no se debe dar por vencido, papá, maestro.

No, no, que esto necesitamos primero enfatizar y saber por qué debemos poner atención, pero también motivar. Esta es la guerra de la dopamina. Yo conozco, por ejemplo, tengo un amigo que está

Pero motivar, ¿qué puedes hacer?

A ver, te voy a decir nada más otro ejemplo para que veamos qué tan grave es esto. En este programa los camarógrafos, ah, caramba. Prenden su celular. Ajá. No, unos, casi todos prenden su celular. Y yo me pregunto, ¿qué es más emocionante que una entrevista en vivo? Bueno, es más emocionante estarle cambiando porque vas son como pericazos uno tras otro, uno tras otro vas girando. Entonces, la realidad nunca puede competir contra las pantallas en la cantidad de pericos de dopamina que produce. Esto es Sí. estos estas elevaciones de dopamina no puede que entre menos esperadas sean, o sea, que entre más uno esté generando la sensación de querer encontrar algo y lo encuentra y lo ubica, eso ya es el gancho de la adicción.

Ahora, nada más déjame hacerte un paréntesis. Dicho lo cual, este programa nació de esa reflexión eh de de la reflexión de lo inmediato, lo corto, lo superficial que eran los medios y dijimos, ¿por qué no hacemos lo contrario? Largo aliento, o sea, entrevistas donde vayamos detalle por detalle, donde nos dé tiempo de profundizar.

Bueno, sí, pero pero date cuenta ahora. Yo yo creo que tú y yo pertenecemos a esa generación, pero también tenemos que reconocer que al cerebro entre más rápido se lo otorgues es rapidísimo. Yo me acuerdo cuando me decía, "Doctor, diga exactamente lo mismo, pero en 3 minutos." Y última vez le decía, "No, o sea, 3 minutos. Yo estoy acostumbrado a decirlo en 30." No, doctor, tres, porque si no la gente se va, le cambia la pago. Cuéntame los hermanos Karamasov Dostoyevski en 3 minutos y en YouTube está en 3 minutos. Ahora no es los hermanos es algo que lo toca, no toca realmente la emoción y el conocimiento, la largueza del lenguaje. Aquí el punto es, estamos en en una construcción de un cerebro cuando somos jóvenes. Exacto. Que procesan y el cerebro festeja lo inmediato. En la aparición de la corteza frontal dice, "Ahora quiero evolucionar y quiero saber más de esto, pero tengo que tener la motivación." ¿Cuál es el problema? Que tengo 16 motivaciones en paralelo y el cerebro tiene que jerarquizarlo.

No se preocupe, ese es el punto. No estamos jerarquizando. Eso es tan importante. Estamos en un mundo actualmente de personas distraídas. siempre están haciendo por lo menos dos cosas, si no es que tres, cuatro, cinco. Hay gente que se le va el día haciendo seis cosas, no aterriza más que dos. Sí. Y aquí tengo que haendo. Claro. Y mira, miren, queridos amigos, que televidentes, hay una red cuando hay núcleos cerebrales que se conectan y dicen, "Me conecto y se llaman redes neuronales." Hay una red neuronal que se llama red neuronal por defecto. Es la traducción. en el cual tú estás platicando y esta red neuronal desde el punto de vista fisiológico por horario se activa después de las 3 de la tarde promedio a quienes la activan más temprano y quienes la 4 o c pero después de las 3 4 de la tarde ve mi vean mi posición en este momento. Sí, claro. Y se queda uno viendo así. Oye, Eduardo, te estoy hablando. Ah, sí, perdón, perdónenme. Se distraen. Esta es una red neuronal para distraerse y volver a entrar. Estoy dándote en parte la razón porque esta red neuronal nos aleja, nos distrae, pero nos regresa para volver a poner atención en los siguientes momentos. El cerebro humano pone atención selectiva 21 o 22 minutos promedio, después se sale y luego vuelve a regresar. Pero la red neuronal por defecto por las tardes ya se sale, lo saca y nos cuesta mucho trabajo regresar. En ese momento evito el aburrimiento, pero también me hago más creativo. Hoy con las pantallas me están sacando de la red neuronal por defecto, pero ya no me regresan. Entonces estoy buscando diversión pero con menos creatividad.

Eres un consumidor de contenidos y después crees que porque escribes un tweet eres un genio.

Exactamente. Cuando estamos dándole a un cerebro lo que quier. Entonces es el punto. Si yo lo explico y esta es una de las situaciones que la neurociencia nos dice, a ver, ¿qué es malo y qué es bueno? Yo nada más diría en ese aspecto es, sépalo, dónde está usted parado y para qué está utilizando esto mensaje, si usted siente placer por ello, está bien. Nadie, yo incluso diría, no tengo el derecho de decirle, "Oiga, deje de hacer eso." Simplemente es usted ya lleva más del 30% de su día, que es otro marcaje de adicción. su teléfono te en el tercer bloque sí te voy a preguntar números sobre cuántas horas este qué se puede hacer este qué qué quéé podríamos ayudarnos, ¿no? Exacto. Eh, niveles de tensión aceptables después de usar las redes. Pero a ver, este, yo creo que las redes sociales son especialmente adictivas porque crean conexiones emocionales con otras personas. muchísimo. Mandas un tweet o una foto un de 15 segundos y textualmente te regresan cientos y no miles, sino decenas de miles de emociones de regreso, likes, dislikes, eres un idiota, eres un genio, pero en más casi todo eres un idiota, ¿no? Pero este pero son emociones, es como estar en una fiesta histérica a toda velocidad. en donde eres aceptado, rechazado, aceptado, rechazado, aceptado, rechazado, aceptado, rechazado durante horas el involucramiento.

Aquí tenemos que resolver algo muy interesante, Samira. Eh, el hecho de que a mí me digan, "Correcto, estás muy bien, te aplaudo." Esa es la manera de hacerlo. Esa activo cierto número de neuronas, pero si me dicen, "Eres un idiota, no, eso que te No, no, no pues, ¿qué se puede esperar de ti? Si si si sales diciéndolo en un Twitter, activas más. se activan más redes neuronales porque estoy viendo una posible amenaza y paradójicamente eso engancha más mi tiempo de atención tu respuesta de defensa y de ataque. Entonces, como te darás cuenta, esto involucra mucho a las que no tenemos corteza perfrontal y todavía más. Ya sé que vas a decir, Eduardo, tienes 56 años de edad, ¿no? Eres maestro, eres investigador. Y no obstante a eso, cuando me enojo aparece algo increíble. Disminuye mi corteza prefrontal y esto está terrible. Disminuye.

Tú y yo nos podemos enojar. Sí, sí. Bueno, yo me me di cuenta que te enojaste con alguien hace poco y tu corteza prefrontal se inhibe cuando estamos enojados. Esta es una paradoja. Independientemente de qué edad tengamos, nos podemos quedar sin corteza perfrontal en 15, 10, 20 minutos.

Cuando dices que desaparece, que se desconecta.

se desconecta porque el mismo neurotremisor que nos hace ponernos felices y contentos, nos quita objetividad también cuando nos enojamos, nada más que cuando nos enojamos es más rápido que cuando estamos contentos. Este es el enganche de cuando te dicen, "Querido amigo, entre más se aleje de ti, te obsesiona más." Y este es el punto esencial que quiero decirles. Quiero rematar esta entrega diciéndoles, por favor, dese cuenta que entre más te digan, "Es a la izquierda y usted va a la derecha", es más a la derecha. No aceleres y aceleras. era arriba, te vas para abajo. Y entonces llega un punto en donde tenemos que reconocer que independientemente de la edad que tengas, puede ser que desaparezca tu perfrontal. Es ahí cuando yo les digo, "A ver, ¿qué es lo que están haciendo? ¿Es ir en contra de algo, es ir a favor de lo que usted quiere hacer?" Y es de la inmediatez de lo que usted está logrando. Todo esto nos atrapa en las redes sociales, por eso el punto es saber controlar. Esa es una de las situaciones. Meter a tu prefrontal.

Bueno, eh, mira, estaba leyendo Twitter nace en 2006. Sí. Y la cultura política del planeta cambia. Primero hay una ola de revoluciones, te acordarás por 2006 hasta 2012 de revoluciones sociales porque las poblaciones oprimidas pueden con comunicarse sin los poderes, incluyendo el poder mediático y el poder político, ni los poderes militares intermedios y derrocan gobiernos. Este, pero luego pasa algo que es en el 2016 sale Donald Trump a Twitter y empieza a usar el Twitter como no se había escuchado que se podía eh usar disruptivamente cada Twitter va en contra todas las nociones generales que en donde estamos de acuerdo todos, sean ciertas o sean falsas, pero la meta es disromper, disrumpir, este, llamar la atención, sacudir al que lo lee y de ahí vienen, pues vienen los líderes actuales que están teniendo tanto éxito, los líderes disruptivos que nacen en las redes, Bolsonaro, Miley, el mismo Trump que ya regresó, este, la primer ministra actual de de Italia, que son disruptivos y pasa una tercera cosa, llegan al poder y empiezan a usar el poder como si fuera Twitter, o sea, disruptivamente y estamos todos asorados deseando que tengan algún plan para usarlo así, porque hasta ahora ni Mile ley, ni Trump, ni la Meloni, ni Bolsonaro lograron en la realidad esa conquista que prometían en Twitter y que lograron en Twitter capturaron las elecciones en Twitter, pero afuera el mundo lo destrozaron en sus países y no lo volvieron a armar de otra manera.

Yo yo quisiera hacer nada más el análisis desde el punto de vista neurofisiológico, porque esto tiene análisis sociales, análisis desde el punto de vista, pero desde el punto de vista neurofisiológico es lo cómo haces que una persona te haga caso y cómo mantienes ese proceso. Ir en contra y generando sesgos. Ir en contra es es rojo cuando es negro. No, espérame. Ya, eso es una disonancia cognitiva. A ver, no, eso no me no me checa. No, si 2 + 2 es 5, tú volteas y dices, "Espérame, no, ¿desde cuándo es cinco?" Y todo el mundo dice, "No, es que fue cinco." Es lo que te atrapa el cinco. En ese momento la las personas se pasan diciendo, "Es que se equivocó porque era cuatro." Y eso es un proceso a través del cual nos damos cuenta que el cerebro ya no evalúa el todo, no vemos todo el proceso, sino nada másamos en un punto. Y esto es lo que mantiene en una tensión selectiva. Y este proceso a nivel neuronal, te lo digo yo, publiqué un artículo en el 2003 en una revista, se llama Yuron Neuroscience en donde puedes poner dos estímulos al mismo tiempo que si los pones al mismo tiempo solamente capturas uno, el otro no lo ves, pero si lo abres en una ventana de tiempo, el otro siendo más importante ya lo capturas. ¿Qué es lo que estamos logrando? Esto de la neurofisiología se aplica al fenómeno social. Si tú pones dos estímulos al mismo tiempo, solamente vas a ver uno. Uno y ese depende mucho de cómo está el sesgo alrededor de él. Entonces, aquí es una circunstancia que lo vemos en todas las políticas, si la caja negra, si el chisme, si estas situaciones. ¿Por qué? Porque le encanta al cerebro nada más enfocarse en lo que él cree que puede controlar más. Cuando una persona le dice, "Pero, ¿por qué te gusta ver esos programas de chismes? porque no me está pasando a mí, pero me interfiere y me parece que me podría pasar a mí. Y ante esa circunstancia el cerebro genera cierto tipo de placer cuando está controlando. ¿Qué es lo que quiero decir con esto? Cuando el cerebro siente control, hasta el miedo lo siente, ¿qué? Agradable. La gran mayoría de nosotros dice, "Eso no es cierto, doctor. ¿Cómo no vayas usted a una película donde ve terror?" Y dice, "Ah, pero es una película y sale y estuvo buenísima, pero no te gusta que te asusten, pero está buenísima la película." Este es el punto esencial que se está logrando con esta esta serie de mensajes rápidos que no necesariamente son correctos o que son inmediatos y que se están pareando con otros que sí son importantes. Te captura porque son en contra de todo lo que tú conocías antes. Por un lado y por otro te borra lo que sí es importante. El cerebro se queda. ¿En qué momento pasó eso? Claro, te lo pasaron. Y te sorprende que las políticas de estos señores disruptivos no armen mundos distintos. O sea, es un mazapán lo que crean. Se todo se deshace alrededor porque la realidad no tiene estas reglas. Claro, tengo que reconocer que sí y que de nuevo tendremos que rearmar, pero aquí el punto que yo pondría en contrapeso es tener el argumento. Ahora estaré de acuerdo, estar en en perspectiva, espérame, este es un mensaje que viene con otro, debo esperar el otro. ¿Cuál fue el pulso pareado? Y entre más lo vaya yo discutiendo en tiempos, es que yo me doy cuenta que el primero incluso no era el más importante. Esta circunstancia que el cerebro tiene lo estamos viendo a nivel social. es cómo saltó y cómo lo identificamos y que hemos una ventana de tiempo tan pequeñita en las neuronas, pero a nivel social lo vemos. Por eso no duran mucho tiempo también. Tú te das cuenta lo que es lo que es para septiembre, sí, en noviembre se olvidó y lo que fue en febrero dicen, "No, bueno, ¿de qué me estás hablando? Ya pasó mucho tiempo." Cuando tú y yo este entramos a ser conscientes de la vida política, los ciclos de noticias eran de 24 horas, ¿te acuerdas? Las noticias eran en la mañana, nada más en la mañana. Ahorita es cada minuto. Y cómo esto va cambiando de acuerdo también a las necesidades y a los puntos, como dicen, en dónde está dictada la agenda, ¿no?

Ahora te hablo de la depresión y te pregunto, ¿qué observas en eh con tus investigaciones?

Se sabe, por ejemplo, hay eh es hay gráficas de esto que en 2000, déjame darte la fecha exacta, sí, eh 2012 nace Instagram. Sí. este y aumenta el nivel de depresión y de ansiedad, especialmente en las niñas jóvenes. O sea, cuando uno ve la gráfica es muy impresionante porque no es una gráfica que va ascendiendo así lentamente, es como un brazo así paz, se dispara. Sí.

¿Qué con las redes sociales y la depresión?

Qué fuerte y qué aspecto tan interesante. Sí, el proceso depresivo que está en e en en relación a los niveles de ciertos neuroquímicos. Uno de ellos, específicamente la serotonina, que viene también con adrenalina y dopamina. Ya sé que va a decir el doctor, ya llegó el doctor, ¿verdad? Son sustancias químicas que el cerebro libera para sentirme bien. Déjeme decirle que la serotonina es la que nos hace mantener un estado de ánimo. Si con serotonina se nubla el día, dices, "Bueno, está nublado el día, pero yo me siento con ganas de seguir haciendo cosas." Sin serotonina, aunque esté el sol, me siento muy triste, tengo la tristeza por mucho tiempo, pero además no tengo ganas de hacer cosas y mi manera de hablar se va disminuyendo y solamente escucho lo que quiero escuchar. Los depresivos son así. Sí. De tal manera que viene una disminución y uno de los enfoques rápidos es que estas redes sociales en especial tienen el determinismo de que de ser inmediato. El punto es si no está en ese en ese proceso, si no uno en buena con el estado de ánimo, si uno es rechazado, que es es uno de los principales, si uno no cree lo que está viendo y además es agredido con ese proceso, tenemos un evento negativo, independientemente si tenemos no un estado depresivo. Pero si estamos en un estado depresivo, somos muy vulnerables. Aquí el punto esencial es qué tenemos que hacer. La etapa crítica son 7 14 años. Tenemos que acompañar 7 a 14 años. 7 14 años. Yo le pido, por favor, vamos Instagram quitarles el celular, pues, o sea, ¿qué estás viendo? ¿Qué estás haciendo? Y retroalimentar. A ver, eso que te están diciendo, toma en consideración que no es la la gente que te conoce. O sea, quien te está diciendo eso es nada más lo está evaluando por una situación. Es más, muchas veces ni existe ese proceso porque es una retroalimentación de alguien que que o de una inteligencia artificial que está detectando algo y que te la está mando.

Híjole, Eduardo, eres eres eh muy este conciliator. diría, bueno, como le digo a mi sobrina, cero Instagram, cero TikTok, pero pero los domingos, pero espérenme, sobrinas, sobrinas de de Sabina, les tengo que decir, no, pero es, a ver, y lo digo de manera amable, tenemos que decir que entre más les digamos que no, lo van a ir a buscar. Ese ese es el famoso Romén y Julieta, le vas a liberar más dopamina. No quiero que lo veas, está bien, ¿no? Y sales del cuarto diciendo, "Ya me hizo caso, no lo séduardo, era más dopamina." Pero los números de la depresión en las niñas en un poco menos en los niños y además es como escalonado, pero es alarmante, es una plaga y hay una cantidad de suicidios que nunca habían habido en esa generación. Y no quiero caer en en controversia contigo, pero aquí el punto es entra el profesional que eres tú y que son los psicólogos, que son psiquiatras, yo soy neurofisiólogo, pero entramos nosotros con los papás que son los que establecen el primer contacto y todos tenemos que capacitarnos. ¿En qué sentido? Comunicación.

Vamos a una pausa y precisamente hablamos de qué hacer y en qué medida usar las pantallas, porque no podemos negar que por otra parte las pantallas son fantásticas. El el Twitter tiene un lado fantástico de comunicación de sociales, un cerebro social en funciones. Este eh eh podemos hacer llamadas gratuitas por teléfono a cualquier parte del mundo. Escribes en deepsek una pregunta y no le no tienes que ir a la biblioteca. A veces tenías que ir hasta bibliotecas específicas para encontrar la información que Deepsik te da en un instante. ¿Quieres traducir un texto de 100 hojas? 100 enojas al inglés y además le pones y por favor con el lenguaje técnico neurofisiológico perfectamente ajustado y te lo hace, lo quieres traducir a chino. O sea, las pantallas nos están llevando a lugares fabulosos, pero nos están creando eh problemas específicos de salud mental.

Así es. de los que seguiremos hablando en el siguiente bloque. Todos tenemos en la mano la misma solución al problema. ¿Cómo, doctor? ¿Cuánto tiempo utiliza usted el el celular al día? Solamente le pido que si está por arriba de 3.8 horas, o sea, casi 4 horas en su celular, ya está punteando para la adicción porque es mucho tiempo. De las 16 horas que estamos despiertos.

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En el intermedio de la directora de este programa, Isabel Terdan, hizo una pregunta muy buena. ¿Qué pasa cuando desaparece el prefrontal o más bien más técnicamente se desconecta? ¿Se desconecta o o fisi?

A ver, tenemos que entender que la la corteza prefrontal son las redes neuronales que están aquí arribita de nuestros ojos, que es la que pues desde el punto de vista evolutivo apareció, ¿sí?, con nuestra especie. Somos la única especie que tenemos el lenguaje, la prosodia, sabemos que un día nos vamos a morir. Ninguna otra especie lo sabe. Eso está en la prefrontal. Sabemos el límite de si lo hago la consecuencia y el enfoque social. Somos la única especie que comemos sin hambre, prefrontal. Yo sé que me vas a decir, "No, Eduardo, yo como siempre con hambre." Te diría que no, porque a veces andamos, "Ah, ya comimos y nos seguimos." No, eso no te lo voy a debatir para nada. E esta corteza prefrontal es la que tiene el límite y el proceso de conservar socialmente. No me paso el alto porque pues, o sea, es la que hace que alucinemos la realidad. Exacto. Cuando se pierde, que que alucinemos lo que no está. Por ejemplo, cuando estamos dormidos y estamos soñando, uno de la particularidad es que no hay corteza prefrontal. Por eso estando soñando tú dices, "Voy volando y luego salgo corriendo por la playa nada más con un zapato, pero después estoy hablando con Pancho Villa, pero después te despiertes. Oye, qué sueño tan loco tuve. Porque no había prefrontal. Es es una de las características." Es más bien el contacto entre la realidad y nuestro

Pero es el que te ubica. Entonces te dice, "Oye, la prefrontal cuando no está es puede ser fisiológico porque me enojé. ¡Lárgate, pues, me enojo, sí, vete, pues. Pues me llevo el coche, pues te lo regalo." Y sales y y el coche se lo llevó. Pues que tú le dijiste que se lo regalas, pero se lo dije enojado yo mi bocota. Cuando dices cosas no tenías perfrontal y se van entre 20 y 25 minutos cuando estás enojado. Le dijiste a Isabel Eduardo algo que me pareció especialmente relevante para nuestro tiempo. Dijiste el psicópata no tiene y el sociópata no tiene prefrontal, pero quiere decir que no tiene empatía hacia afuera, que no están reorganizados. Estamos en un mundo, por lo menos en el en el ámbito político y económico, sin empatía, que cada vez nos vemos sin prefrontal y entonces te dices que se murió mi mamá. A mí me ha ido muy bien. Entonces dices, "Oye, ¿qué le pasa?" O sea, le estoy diciendo, "Sí, sí, el psicópata y el sociópata, el psicópata se fusiona más en el ambiente social y tú dices, "Oye, qué bien. Oye, qué bueno es el jefe, ¿eh? eh eh resultados contundentes. Sí, espérate, pero a expensas de qué. Eso le costó tres trabajadores el el las horas, ¿no? Entonces, el y el sociópata es el desorganizado, el que dice, "Sí, vámonos. Sí, todos Acapulco, pero ahorita corriendo." Entonces, la corteza prefrontal te organiza. Ese es

El problema. Cuando no tenemos prefrontal, nos caemos a cosas. Y si te entiendo bien, las pantallas hacen que desaparezca el prefrontal, que disminuya la conectividad prefrontal, y entonces es cuando estamos viendo que si no lo hacemos bien entre 7 y 14 años, nos vamos a tardar más tiempo para la madurez intelectual.

¿Qué pasa si alguno de nuestros espectadores dice, "Okay, la neta soy adicto, yo soy esclavo de las pantallas y quiero liberarme."? ¿Qué es lo primero que tiene que hacer una persona que quiere cambiar en el sentido de su relación con las pantallas?

Me gusta mucho cómo lo dices. Primer punto es ser responsable y consciente de que uno está esclavizado. Ningún adicto va a dar un paso adelante si dice, "No, pues ya no lo tengo." Todos lo vamos a negar, ¿no? Bueno, y revisemos cuáles son los síntomas. Estás demasiado tiempo en las pantallas, te quita el tiempo que tendrías que estar haciendo otras cosas, no puedes dormir bien. Me aburro muy rápido y necesito sacarlo. Me siento inseguro, si no lo estoy viendo, algo me está pasando. Estoy haciendo cinco cosas a la vez y no llego a la meta. Tengo que sacarlos porque me preguntas qué significa tal cosa, entonces voy y lo saco. Entonces, espérame. Eso.

Entonces, ya lo reconociste, dices, tengo todos esos síntomas, quiero cambiar. ¿Qué se hace? Digo, yo nada más anécdota. Que si te metes al celular al baño, ya tienes la adicción. Sí, dicen, "No es cierto, con permiso voy al baño." Y se van al baño y dices, "Oye, oye, ya salte, ¿no? Este, llevas casi 40 minutos ahí dentro." Sí, ahorita salgo, ¿no? O sea, síntoma decisivo. Ese es uno de los grandes problemas. Son otros que has observado, ¿no? Bueno, cuando dices, "Vamos a comer, espérate hasta que acabe el programa, ¿no?" Y están todos viendo ahí el pedacito de pantalla. O oye, ¿por qué no entregamos la tesis? Espérate, es que estuvo buenísimo esto que nos mandaron en el chat. Oye, no, oye, Eduardo, cenas familiares donde está la tele en el fútbol. Bueno, digamos que sabes que se va a acabar, pero cuando dicen, "Y ahora vamos a ver el análisis," tú dices, "No, espérame, aquí ya no está bien esto." Ah, claro. ¿Prefieres la tele a tu familia? No, bueno, aquel que dice, "Mi amor, espérame, es que estoy viendo la película, mi amor, pero ya vamos a dormir." El hecho de meterte a la cama con el celular, pero bueno, es otro síntoma decisivo.

Tengo que reconocer que si en eso estoy, el teléfono celular se debe de apagar o tiene que salir. Sí, cualquier pantalla, incluyendo el televisor que nos están viendo, pero hay que apagarla entre 10 a 15 minutos, sí, para irnos a dormir. Es una contaminación primero visual y después de. Entonces, ya uno dijo, estoy enfermo, estoy esclavizado. Reconozco. Segundo, profesional, ¿quién me puede ayudar? ¿Quién me puede ayudar? Psicólogo, psiquiatra, médicos, pero preparados, no cualquiera. Entonces, tenemos que reconocer qué es lo que quiere usted hacer. Controlarlo mejor. Psicólogo, psiquiatra y un médico o un médico que esté con la adecuada profesión para que para podernos ayudar. Un internista, un geriatra que me diga, "A ver, vamos a utilizar este tiempo para cuánto tiempo." Todos tenemos en la mano la misma solución al problema.

¿Cómo, doctor? ¿Cuánto tiempo utiliza usted el celular al día? Solamente le pido que si está por arriba de 3.8 horas, o sea, casi 4 horas en su celular, ya está punteando para la adicción porque es mucho tiempo. De las 16 horas que estamos despiertos.

Siguiente punto es, tenemos que dormir mejor. El cerebro humano cuando duerme mejor puede ser capaz de contender. ¿Qué es dormir mejor? Porque vas a decir, "Eduardo, este, ¿qué 8 horas?" No, eso es un mito, eh, maravilloso. Dormir más de 6 horas es suficiente para un cerebro y específicamente también dependiendo de la edad, pero si usted duerme más de 6 horas, estamos fuera de esto. Si usted duerme menos, ya estamos más propensos a que a irnos sobre esta adicción porque rompemos incluso procesos y equilibrios con esto.

El tercer punto es cómo está comiendo. Yo le sugeriría que viera usted qué come. Yo no soy nadie para decirle qué debe de comer, pero sí le puedo decir es: debe de tener horarios para la comida. Entre más horarios, esto significa, y no lo digo yo, está especificado que cualquier proceso para salida de una adicción es normar horarios y estrategias que cuyo ese proceso hace que que rompa todos los aspectos caóticos que se pueden dar en un punto. Entonces, claro que te deje de controlar el aparato. Yo lo ordeno. Yo me voy a sentar y en este momento ahora yo indico claramente que cuando esto ya es un proceso avanzado, hay que acompañarlo de ejercicio.

Déjame decirte que una de las condiciones sobre las cuales hace que el cerebro se conecte es una proteína que se llama BDNF, factor neurotrófico derivado del cerebro por sus siglas en inglés. Este BDNF se hace, se produce cuando nos movemos. Claro. Disminuye cuando nos sentamos. Claro. Fíjate, es algo muy interesante. Empezamos diciendo que si nosotros andamos estresados y andamos caminando, si usted está caminando, trae el cortisol elevado, siéntese. Y se me queda uno así de, "Ay, ¿será cierto?" No, siéntese. Por eso una discusión sentados disminuye cuando estás de pie. Ah, claro. Si tú estás sentada y yo estoy de pie, yo voy a discutir más y tú vas a decir, "No, bueno, Eduardo, te lo has pasado diciendo tantas cosas. Si te hubiera sentado, disminuye." O sea, despertar al cuerpo y que produzca sus hormonas. Entre muchas, el BDNF. Y yo les explicaría que versus pantalla es: póngase a caminar y póngase a correr. Hoy tiene la posibilidad de ir en contra de eso. Camine.

El campo de las neurociencias nos dice, "Tiene usted que caminar 10,449 pasos al día." Tan contundente, doctor, no lo digo yo, ya se encontró, pero usted me dice, tradúzcamelo en tiempo de 30 a 45 minutos caminando, pero caminando rápido, ¿eh? No, este ir así de, "Ah, pues estoy haciendo." No, camine rápido. Esta es una gran diferencia. El hecho del bombeo de los músculos, de la oxigenación al cerebro. En la pandemia salió un artículo maravilloso que decía, están más de 90 minutos sentado, sentados, disminuye el aporte del cerebro casi un 15% de oxígeno. Párese. Oiga, pero es que tengo que terminar. Eso no, o sea, no le estoy diciendo que no termine. Párese, camine 10 minutos y regrese. Y vuelva usted a empezar.

Tenemos un minuto. Y finalmente, y finalmente yo le diría que tenga un equipo, tanto como amigos como familia que nos entienda, ¿no? Nada más de, "Ay, lo voy a hacer." No, ayúdenme, somos un equipo y salgamos adelante. Como si fuera alcoholismo, como si fueran drogas. Exacto. Y y acompañar. Y cuando son los hijos, yo te ayudo, hijo. Empezando con No.

Y no recomiendas la veda, así como los alcohólicos dicen, cero alcohol. Solo por hoy, ¿no? Yo le diría que tenga mucho cuidado. ¿Por qué? Porque eso le hacemos el usamos síndrome Romeo y Julieta. Es que ya lo necesito y ahorita que ya se rompa, ahorita lo utilizo. No, por favor, regulándolo, sintiéndome mejor, pero sobre todo la capacidad de decir no y saber decir no.

Eduardo Calixto, muchísimas gracias. Sí, este, un privilegio escucharte. Muy útil lo que nos contaste. Es un privilegio y un honor para mí. Gracias. Muchas gracias. Y a ustedes, amigos y amigas, los espero la próxima semana para otra conversación lenta de largo aliento. [Música]