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Ti. Bienvenidos [carraspeo] y bienvenidas a esta meditación y charla en la que hoy vamos a reflexionar y vamos a a practicar también sobre la victoria interior. ¿Qué significa y cómo puedo aplicarlo en mi vida?
En el deporte cada día es más claro que hay un juego interior y un un juego exterior. Y muchas veces los locutores no dicen, "Esto es un juego psicológico. Hoy no ha perdido porque psicológicamente no estaba preparado." Y vemos cómo influye, ¿no? La psicología, es decir, la mente en todos los deportes y sobre todo cuando ya son momentos así más de más intensidad o de más responsabilidad o la final. El que consigue mantener est habilidad en su interior tiene muchas más probabilidades de ganar finalmente el trofeo que no aquel que está nervioso, preocupado.
Entonces, hoy en día el nivel técnico físico es muy alto, pero la diferencia la marca el nivel psicológico, la capacidad que uno tiene de ganar el juego interior. [carraspeo] Entonces, si uno empieza ya en algún lugar diciendo que ya ha perdido, es muy probable que haya perdido.
Pero luego en la vida ocurre lo mismo. O sea, a veces hay personas que que tienen que presentarse un examen o una oposición y cuando les pregunto qué tal, ¿cómo está? Hubo muy difícil. Mucha gente, pocas plazas. Pero has estudiado sí, no he estudiado, pero es que es casi es que esto es casi imposible. ¿Tú te imaginas que los dos grandes tenistas del mundo, el número uno y el número dos, se presentan en la final de alguno de estos grandes trofeos y le preguntan a uno, "¿Qué tal? ¿Cómo te estás preparado para el partido?" Pues fatal, la verdad es que el otro es muy bueno, muy difícil. Yo creo que no voy a ganar. O sea, esto la no tengo mucho nada que hacer. [carraspeo] Salgo a distraerme un rato, pero pero el otro no están preparados, saben lo que quieren, saben lo que [carraspeo] cómo tienen que pensar.
Entonces, ¿por qué no nos damos las posibilidades de tener victoria, de ser victoriosos en las diferentes circunstancias de la vida? Y luego la vida marca. Eh, un jugador se puede preparar muy bien, puede tener un nivel mental muy bien y un nivel físico muy bien, pero bueno, ese día el destino es que el otro esté mejor y le gane. [carraspeo] O sea, que al final siempre hay un un destino, ¿no? Un un desenlace que no está en tus manos. Pero por lo menos hasta que llegue ese momento tienes que conseguir la victoria interior. Tienes que ser victorioso dentro de ti.
Y quien dice eso dice tantas otras cosas, ¿no? En un trabajo tienes una persona que no te gusta y en lugar de gestionarlo y trabajarlo, empiezas a decir, "Ay, yo me voy a este trabajo, este trabajo no me gusta, esto no es para mí." o en la familia tienes alguien que no que no tiene el carácter que tú esperas y de repente, esto es insoportable, esto no puedo, es que esto no se puede más. Y esos pensamientos [carraspeo] te hacen tener derrota interior.
Entonces, en la vida, en realidad, la satisfacción en nuestras vidas viene determinada principalmente por la victoria interior, porque la victoria exterior se da a veces difíciles, todo está subiendo de precio. No sé si os dais cuenta, pero yo que voy a comprar de vez en cuando, no voy todos los días, pero vamos, nos turnamos. Y el otro día fui y digo, "Vaya, pero qué ha pasado." Y yo, "Qué caro está, dice, no, este es el precio que hay." Y no nos damos cuenta y todo va subiendo, todo va subiendo, ¿no? Los alquileres van subiendo, todo sube, todo se hace más difícil, los trabajos son más exigentes.
Entonces, ¿cómo gestiono el juego interior? Porque es el único punto que tengo de de control. Lo de fuera puedo protestar y enfadarme, pero si han puesto el precio, o lo compras o no lo compras. Pero internamente la satisfacción la puedes tener si ganas tu juego interior, si tienes victoria sobre tus pensamientos, victoria sobre esos diálogos internos eh limitantes que impiden que experimentes la satisfacción que puedes experimentar. y la gran mayoría de personas está supeditada a la victoria exterior.
Entonces, si todo va bien fuera y como digo, cada vez se está desajustando más y no sé si veis las noticias y el mundo cómo está, cualquier día se desajusta del todo. Entonces, o desarrollamos una habilidad de tener la victoria sobre mis pensamientos, sobre mis emociones, sobre mi mundo interior y soy capaz de mantenerme estable e tranquilo, calmado, sereno ante las circunstancias, sean cuales sean, pues no voy a no voy a sentir satisfacción. Y la gran mayoría de personas ahora están sufriendo mucho porque las relaciones no funcionan, los trabajos no funcionan y las noticias son constantemente de incertidumbre, de miedo, de preocupación. Si te conectas con eso y dejas que tus pensamientos se llenen esas ideas, evidentemente empezarán a haber dudas en tu interior, ¿no? ¿Qué va a pasar? ¿Cuál va a ser nuestro futuro? ¿Cómo está el mundo? Fíjate, fíjate lo otro. Y si encima hablas con otro de lo mismo, creáis los dos, entonces ya un una energía que te da mucha insatisfacción.
Hon la victoria es interior y la victoria interior se consigue con entrenamiento, como un deportista. [carraspeo] Hay que entrenarse. Hay que entrenarse a observar para darte cuenta de qué pensamientos son tu contrincante interior. Hm. No duermas. Y entonces le hacemos caso a ese jugador y nos gana. ¿Y cómo es ganar la partida? Que no tenemos la capacidad de sentir o experimentar lo que nosotros deseamos. Y la gente muchas veces me dice, "Enrique, esto es muy difícil." Ya está, ya ha perdido la partida. Solo con un pensamiento ya has empezado a jugar mal la jugada. O sea, lo primero que tienes que hacer es decir, "No es tan fácil." Pero no digas es difícil porque estás determinando ya. H siempre hay que crear internamente una posibilidad de que todo saldrá bien y mantenerse en esa actitud, aunque las cosas no salgan bien, pero la actitud positiva interna genera la experiencia, no lo que pasa fuera.
Entonces, a lo mejor lo que pasa fuera se pone bien, pero tú sigues pensando, igual se pone mal, igual se pone mal. Entonces, lo vives como si estuviera mal. Yo he vivido varios casos de personas que es que estoy preocupado porque porque si pierdo el trabajo hay mucha crisis, hay muchas dificultades, pero lo has perdido. No, todavía no, pero y sí lo pierdo, Enrique, sí lo pierdo. Y resulta que nunca lo han perdido, pero han vivido la experiencia como si lo hubieran perdido. Pues no importa si trabajas o no, pero si estás pensando y si lo la preocupación que te da esa sensación ya es de perdida. Hm. Y si no sale, y si no sale, ¿y si le pasa algo? ¿Y si le pasa algo? Eh, tu hijo se va de vacaciones o se va al fin de semana fuera y si le pasa algo y todo el fin de semana sufriendo y vuelve y no le ha pasado nada. Ay, qué bien. Ay, qué bien. Pero has sufrido todo, o sea, has sido derrotado todo el fin de semana. Podías haber disfrutado tú también y tú has sido derrotado. ¿Lo veis?
En el día a día constantemente hay ese juego, el juego interior y el juego exterior, constantemente en todo, en las relaciones, en tu salud, en el trabajo, en las cosas que ocurren, en las circunstancias, en el dinero, todas las cosas. Y ahí es donde yo tengo que estar observando. Es el primer paso para darme cuenta quién está ganando el juego dentro. La gran mayoría de personas no sabe que pueden mirar dentro. Es como si esos se hubieran desconectado de dentro. Los que venís aquí, los que estáis escuchando, pues ya ya sabéis que podemos mirar dentro y bueno, será más o menos fácil o difícil, pero por lo menos hay la posibilidad. Pero hay mucha gente que le dices, mira dentro, dices, "¿Qué es eso de dentro?" Dentro dónde, mi habitación. No, dentro de ti, ¿dentro de mí? ¿Dónde? Dentro de mi cuerpo. O sea, me meto aquí a ver qué hago. No es como que hay que irles explicando y y mostrando que hay una posibilidad porque ni se les ocurre.
Entonces, darte cuenta de que existe un juego interior es el primer paso para luego entrenarte a crear el mejor juego, es decir, ser un buen jugador para combatir ese diálogo interno, para transformarlo, para vencerlo y ser victorioso. ¿Cómo? Generando otro diálogo, generando otros pensamientos. Y esto es algo que nadie nos entrena, ni en la escuela, ni en la universidad, ni en las empresas. Nadie nos enseña a pensar eligiendo los pensamientos. Dice, "Pero los pensamientos vienen solos, los pensamientos aparecen. Yo no creo estos pensamientos." Bueno, si no los creas tú, ¿quién los crea? Y cre una gran mayoría de personas viven pensando que los pensamientos aparecen, son de alguien, pero si son tuyos. Pero claro, tienes que empezar a entender que tú puedes cambiar tus pensamientos, puedes observar tus pensamientos, puedes crear nuevos pensamientos y puedes jugar ese juego de interior y conseguir victoria. Hm. Conseguir la victoria. La victoria es que te sientes bien, no importa lo que está pasando fuera. Esa es la victoria. Es decir, alguien te hace algo, reaccionas aparentemente un poquito, te das cuenta, cambias, gestionas, respiras, piensas de otra manera y vuelves a sentirte bien. Victoria. Esa es la victoria.
Hm. Yo un día me encontraba mal físicamente, cosa que no es habitual, debí comer algo que me siento mal y sentía mareo y y ganas de vomitar, ¿no? Y eso no pasa nunca. Vaya. Yo creo que esa vez la recuerdo como como única, pero el malestar era cada vez aumentaba, ¿no? Entonces digo, "Uy, mejor que me estire un poco porque me estoy mareando." Entonces me estiré en la cama. Y si estás en esta actitud de aprendizaje y de descubrimiento, todo es una oportunidad para aprender, ¿no? Y digo, bueno, vamos a ver, me encuentro mal, voy a voy a intentar recordar que he comido, que he tomado. A ver, a ver si detecto y siento más que más que pensarlo, siento lo que lo que he tomado que me hace sentirme mal, ¿no? Entonces era curioso porque empecé a poner diferentes imágenes en mi mente, diferentes cosas que había comido durante el día y detecté una que solo solo imaginármela, o sea, solo verla me hacía un me revolvía todo. Digo, ahí está. Pero entonces pensé, voy a seguir jugando con esto. Y entonces pensé, voy a pensar en otros alimentos a ver si me cambian esta sensación. Y pensé en una manzana, una sensación super agradable. O sea, de repente todo se iba. De repente digo, "Voy a cambiar, voy a ver otra vez el plato, que me siento mal." Miraba al plato en un segundo, uh, otra vez un malestar. Digo, manzana, la manzana. Ay, estoy bien. Pero era un segundo, un segundo o menos de un segundo. Ver la manzana, estar bien, ver ese plato, estar mal, ver la manzana, estar bien. Entonces, me entretuve a jugar y digo, "Mira, a ver, manzana bien, el plato mal, manzana bien. Oye, esto va rapidísimo." Entonces te das cuenta de lo rápido que va nuestra mente afectándonos en nuestro cuerpo. Hm. Y ahí te das cuenta donde puedes ser victorioso sobre la mente.
Hace poco otra vez os cuento historias así para que veáis que hay cosas prácticas sencillas del día a día que te pueden ocurrir, pero ¿cómo gestionas en tu mente? Pues estaba caminando iba un poco rápido y estaba muy abrigado y la verdad que tenía calor y parece que hizo una reacción mi cuerpo y cuando llegué aquí noté que todo me vibraba. Yo digo, "Esto es raro porque yo me noto enseguida si algo está pasando o no." Y de repente noto que que también me empiezo a marear. y me tumbo en la cama y todo mi cuerpo hacía, o sea, como una convulsión. Digo, "¿Esto qué es?" Y mi hermano pasaba por ahí, digo, "Oye, además se me ocurrió, cuando estás tranquilo, se te ocurren las soluciones en realidad." Y le digo, "Oye, trae el medidor de tensión y me lo pones." Se me ocurrió. Yo no estaba preocupado, solo estaba observando. Digo, "Mi cuerpo está reaccionando de una forma que no es normal y aquí hay unas palpitaciones que yo no las tengo nunca." Entonces, me pone esto, pum, pum, pum, y resulta que estoy a 150 de pulsaciones y a 60 de de tensión, o sea, bajísimo de tensión y altísimo de pulsaciones. Digo, "Vale, no pasa nada, vamos a ver que bueno." Y me quedo ahí en la cama tumbada y de repente se me ocurre muy tranquilo, la mente tranquila, calmada, el cuerpo reaccionando. Entonces, se me ocurrió hacer unos ejercicios de respirar, subir los brazos, bajarlos, cosa que nadie me había enseñado, pero parece que eso funcionaba. Y de repente me quedé dormido así en un instante, muy tranquilo y 20 minutos después me despierto y todo estaba en su sitio. Y mi hermano llega y dice, "La hora de comer." Digo, "Ahora voy." [risas] Como si nada hubiera pasado. Pero algo pasó, ¿eh? Algo pasó. Pero fui victorioso también. ¿Me entendéis un poco la idea? Es decir, cosas van a pasar, accidentes o enfermedades, pérdidas, rupturas. Pero, ¿cómo respondo internamente ante eso? Hm. ¿Cómo respondo internamente?
Eh, hace poco lo mismo. No sé qué pasó. Se rompió algo y se me ensució todo. Me quedé quieto y seguí haciendo cosas hasta que terminé y me fui a cambiar. Digo, bien. No ha habido un solo pensamiento. No he permitido que la mente generara que se ha rota, ¿por qué se ha roto? ¿Quién lo ha puesto ahí? ¿Cómo es eso? No sé qué buscando culpables, ¿verdad? A veces cuando hacemos algo que no nos gusta, empezamos a buscar a alguien a ver si le culpamos, ¿no? ¿Quién lo puso ahí? ¿Por qué lo ha puesto en el sitio que no sea? Siempre se lo he dicho. Y resulta que no no encuentras a nadie. Ya estás perdiendo ahí. El juego ya está por dentro. Los pensamientos inútiles están queriendo venir. Entonces, tienes que saber observar, tienes que saber parar, parar tu mente, stop. tenerla quieta, no dejar que entre en el juego habitual en el que nos hemos entrenado y por otro lado resolver, porque al final lo único que hay que hacer es resolver lo que sea. Si se ha roto algo, hay que recogerlo. Si te has ensuciado, hay que cambiarse. Y si te encuentras mal, mejor tumbarte, ¿no? O sea, son cosas que es que es lo evidente. Pero cuando nos ponemos mal y estamos preocupados, igual nos ponemos a quejarnos con alguien. En lugar de recoger lo que se ha roto, estamos criticando al otro. El otro se enfada conmigo, se queda esto todo ahí en medio, luego lo recoges mal porque estás enfadado y ahí se complica todo. Cuando la realidad es que simplemente se ha roto algo y hay que recogerlo. Todo lo demás es el juego interior. Me seguís un poco la idea y ahí podéis encontrar todos los días en diferentes momentos situaciones en las que tienes ese juego y en la que puede ser victorioso cuando estás quieto, tranquilo, calmado y respondes y resuelves o eres derrotado cuando entras en el juego de la crítica, la culpabilidad, la queja, el malestar, el enfado. ¿Por qué tienes que enfadarte si algo se ha roto? Porque si te enfadas y lo entiendes, te estás haciendo más daño a ti. Encima que se ha roto algo y luego te haces daño tú. Entonces, no vale la pena hacerte daño por algo que se ha roto. Ya se ha hecho daño lo que se ha roto, pero no te hagas tu daño con lo que se ha roto. Pero son cosas como tan lógicas, pero en la vida nos hemos vuelto muy ilógicos y perdemos la paz por pequeñas cosas. Nos hemos entrenado a perder la paz por casi todo, incluso por la lluvia. A lo mejor quieres salir y de repente se pone a llover muy fuerte. Otra vez se ha puesto a llover. Señor, ahora no puedo salir. Tranquilo, estás simplemente lloviendo. No te enfades. O sea, enfadarte te estás perjudicando, estás perdiendo la batalla. Y nos hemos vuelto eso muy serios.
Ayer mismo en el parque, desde mi ventana veo el parque, ¿no? Y me encantó una escena que vi. De repente una mamá con su hijo pequeño, no sé, debería tener 4 años como mucho, pequeño, muy pequeñito, sin paraguas. Y el niño se saca la capucha y se queda así debajo de la lluvia y la mamá le va diciendo, "Ven." Y él entusiasmado, o sea, disfrutando de mojarse y hacía frío, además, y no hacía caso a su mamá. De repente, la mamá dio, "Pues me voy." Se va. Y el niño se ve al revés y se mete debajo de un árbol, empieza a hacer así, sale fuera del árbol, se moja, sale dentro del árbol y hace así. Y lo vi, yo estaba entusiasmado mirándolo. Digo, fíjate, el niño está más allá del frío, del agua, de está disfrutando de un momento que para él es único. La lluvia, el árbol, se moja los pies y va chap chap chap. O sea, y hacía frío, pero no tenía frío. La mamá le dice, "Uy, pum, le pone la capuchita. le coge de la mano, tira para allá y el niño hace pum, se la quita otra vez y le mira a su madre y estaba disfrutando, se notaba, pero no no estaba discutiendo con la madre, sino se quedaba para y lo dejaba y se quedaba ahí en medio de la lluvia como mirando, como diciendo, "¿Qué qué cosa esto de la lluvia? No lo había descubierto de esta manera, ¿no? Y al final contagió la madre y los dos iban así saltando bajo la lluvia jugando y se iba caminando poco a poco, poco a poco, sin prisas y pero y llovía, ¿eh? Y no, eran cuatro gotitas, caía agua. En cambio, otra persona a lo mejor va por detrás con esta lluvia, lleva 5 días lloviendo. [risas] La misma historia, la misma situación, el mismo parque, la misma lluvia y uno está enfadado, ha perdido su juego y el niño está disfrutando, ha ganado su juego interior.
Eh, entonces hemos de revisar en nuestras vidas con cada circunstancia, algunas son agradables, algunas desagradables, algunas buenas llamamos o algunas le llamamos malas. Al final el juego está dentro y tú eliges, tú decides, pero eso sí, necesitas entrenamiento.
Entonces, la meditación tiene muchas facetas. La gente a veces piensa que meditar es solamente sentarse. Sentarse. No, hay que hacer un trabajo interno. Hay quien se sienta, dice, "Voy a hacer 10 minutos de meditación." Y se sientan 10 minutos y sufren 10 minutos aguantando 10 minutos, mirando, ya quedan siete, ya quedan tres, ya quedan dos. 10 minutos, chic. Medito cada día 10 minutos. No, te sientas y sufres 10 minutos, [risas] pero no meditas 10 minutos. haces un tic como si fuera una tarea. Meditar es una actitud que te puede sentar o no sentar, pero meditar es tener esa victoria interior. Meditar es conseguir que tu mente se calme. No importa lo que esté pasando, no importa si estás sentado, estás de pie o estás caminando. Lo importante es que pares en un momento y digas, "Qui pongas algún pensamiento positivo. Estoy bien, la vida está bien, me siento en paz. Mi mundo está en paz. tengo buenos deseos hacia los demás. Y entonces ahí es victoria. Eso es meditar. Eh, lo otro es una postura y es una veces una técnica y la gente sufre mucho con la meditación. El otro día me decí una persona, es que es que me entra ansiedad, Enrique, cuando medito. Claro, porque te lo estás tomando como una técnica. Tengo que sentarme, poner una postura, respirar y no hacer nada. [risas] Y 10 minutos después una ansiedad y esto me pone más nervioso [risas] porque no respiro bien. Hay quien dice, "Solo tienes que decirme que respire tranquilo para ponerme porque no puedo respirar. No sé respirar." Entonces, la técnica, sabé, es muy sencilla. Es decir, mira, vamos a hacer una pequeña relajación. Dice, "Puedes respirar como te dé la gana. Ay, qué bien. Y no hace falta que te relajes. Ay, qué bien. Ya se ha relajado, ya respira tranquilamente. [risas] Solo tienes que hacer lo contrario. Pero cuando dices, "Respira lentamente, respira profundamente, pon la postura de tal y el otro ya está pobre, ¿cómo lo hago?" Entonces, aprende a tomártelo todo con con tranquilidad, con más paz, con más alegría y esa victoria interna. gana internamente, sé un buen jugador.
Entonces, vamos a vamos a meditar y vamos a entrenarnos con afirmaciones positivas para para desarrollar esa musculatura interior, para darnos cuenta que somos poderosos, que tenemos energía, que tenemos fortaleza, que tenemos capacidad. Todo eso está dentro de nosotros y podemos cambiar nuestros pensamientos, podemos conquistar nuestras debilidades ahí dentro y podemos crear pensamientos que nos den poder, fuerza, energía, vitalidad, alegría y está dentro de mí. No depende de que todo vaya bien o vaya mal, depende solo de que yo quiera hacerlo. Y ahí es donde muchas veces también somos derrotados en la voluntad. Ay, sí, tienes razón, pero yo no puedo. Le he derrotado. Claro que puedes. Sí que puedes. Pon determinación. Determinación. Eh, esa es una virtud muy bonita, determinación. Dale fuerza, dale vida a tus pensamientos. Verás que no es tan difícil. Si tardas lo mismo en crear un pensamiento inútil o negativo que uno positivo, tardas lo mismo, te cuesta lo mismo, no vale ni más ni menos, es la misma energía, pues para qué no crear uno bueno porque en lugar de decir, "No sé, si puedo, no, tal, dices, sí que puedo, sí que puedo y lo voy a hacer, da igual el resultado después, pero verás que vives mejor pensando en positivo, construyendo con la mente." Sí.
Vamos entonces a practicar y vamos a entrenar nuestra mente para ser victoriosos internamente. Muy bien. Pues sentaros en una postura agradable, cómoda, pero de alguna forma firme también en la que podáis sentir que estáis estables. Sobre todo es la estabilidad, más que nada una sensación de estabilidad y también la sensación de que el cuerpo esté relajado y tranquilo y puedas hacer un trabajo en tu interior. Así que observa tu respiración y deja que encuentre su ritmo y dirige tu atención hacia tu mundo interior. Observa. Observar siempre es el primer paso. Aprende a observar con desapego, sin juicio, pero con atención y observando, ya estás en una actitud activa, proactiva. Ya no te dejas llevar, ya no estás pasivo internamente. Observa, observa todo lo que está pasando dentro de ti, sin ningún juicio, aceptando cualquier cosa que esté dentro de ti ahora. Pero como un observador, esa es la diferencia, un observador desapegado y con amor, amor hacia ti. Acepta lo que está pasando como punto de partida y con amor y compasión. Quédate ahí un momento practicando el observador desapegado. No. Cuando observas, ya la mente empieza a calmarse, porque al observar no puedes a la vez pensar. Solo el hecho de observar ya te permite entrar en un espacio de calma y quietud donde empiezas a percibir tu mundo interior de una forma diferente, de una forma más comprensiva y compasiva. Y háblale ahora tu mente, mi querida mente. Quiero que pienses los mejores pensamientos. Ahora te voy a educar con pensamientos positivos, afirmaciones positivas que generen energía, fortaleza y que me ayuden a lograr la victoria sobre mi mundo interior. Ahora repite internamente, soy un ser consciente. Soy un ser consciente. Puedo darme cuenta de mi diálogo interior y puedo cambiarlo. Tengo esa capacidad. Tengo fortaleza en mi interior. Hay un poder dentro de mí. una fortaleza interior que me permite afrontar cualquier dificultad con más claridad, determinación. Acepta que dentro de ti hay un gran potencial. Soy un alma especial. Acéptalo. ¿Y por qué eres especial? Porque eres única. ¿Por qué eres única? Porque no hay nadie como tú. Cada ser humano es único. Cada alma es única y diferente. Acepta tu singularidad. Todos tienen alguna cualidad, virtud, especialidad. Acepta que también la tienes. Soy un alma especial porque soy única. No hay nadie como yo. Hay algo en mí que es único. Siéntelo. Y hay una energía en mí que me permite lograr esa victoria interior. La energía de la claridad mental, la determinación, la fortaleza interior. Siente que eres especial, que hay fortaleza en ti, que puedes lograr esa victoria interior. Yo puedo, yo quiero, yo voy a conseguirlo. Tal vez te lleve un tiempo, tal vez requiera algún esfuerzo, pero la victoria [música] está garantizada cuando hay determinación, cuando hay coraje. Ja la debilidad, suelta el victimismo [música] y conecta con tu fortaleza interior. Eres un alma poderosa, no sobre los demás. No es un poder físico, es un poder espiritual, una energía que yace dentro de ti y te permite conquistar tus debilidades y tener victoria interior. Mantente ahí sintiendo tu grandeza, aceptando que eres un alma poderosa. Repítelo, siéntelo, practica. Soy un alma poderosa. En India utilizan la palabra shakti. Soy shakti. Poder. Es un poder espiritual. Es una energía espiritual que te fortalece, que te llena. que te protege. Soy Shakti. Tal vez aparecerán en tu mente pensamientos de resistencia. Ay, eso no me apetece pensarlo. Yo no soy eso. Eso es una sugestión. Ahí está el contrincante. Míralo, míralo a los ojos y dile, "Esta vez voy a ganar la jugada. Esta vez no te dejo ganar el partido. Esta vez soy yo, el alma victoriosa. Ahora he entendido cómo jugar ese juego interior para conseguir esa victoria interior. Repite, siente, practica. Soy un alma poderosa. Soy Shakti. Poder espiritual, mantente ahí. Sigue manteniendo esta actitud interior. Soy un alma victoriosa. Puedo conseguir esa victoria interior. Solo es cuestión de entrenamiento, paciencia y determinación. Soy un alma poderosa, un alma victoriosa, victoria sobre mi propia mente. Estos pensamientos van creando un espacio silencioso dentro de ti y en el silencio puedes observar mejor. El silencio genera [música] esa energía interna, ese poder interior. El silencio lo creas manteniendo pensamientos poderosos en tu mente, no dejando que vengan esos pensamientos [música] inútiles, pensamientos de la víctima o de la queja o de la debilidad. Acepta internamente que eres un alma poderosa, que eres shacti, esa energía espiritual que está dentro de ti. Soy un alma victoriosa. Soy un alma poderosa. No hay que hacer nada más que mantener estos pensamientos y no dejar que vengan otros. Ese es el trabajo interno. Esa es la victoria. interior. Sigue disfrutando del silencio que se va creando dentro de ti cuando mantienes atención sobre tu mente, cuando conquistas lo inútil, lo que no sirve dentro de ti, cuando no dejas que la mente se distraiga, cuando estás aquí presente, consciente con atención plena. Sigue practicando, sigue entrenándote. No dejes que la mente se vaya a ningún lugar que tú no desees. Edúcala. Háblale, enséñale a estar aquí. Dale pensamientos poderosos. Enséñale a cómo pensar, cómo quieres pensar. Sigue ahí. Soy un alma victoriosa. Solo con un pensamiento puedes crear esa experiencia en tu interior. Mantener la mente ocupada, conquistar los pensamientos inútiles con un pensamiento poderoso. Soy un alma victoriosa, victoria interior, victoria sobre mis debilidades. Victoria sobre mis limitaciones. Puedo liberarme de esas ataduras internas, esas limitaciones [música] mentales. Soy un alma poderosa. Siéntelo. Posiciónate internamente en esa actitud poderosa. Soy un alma victoriosa. Silencio en la mente, calma en el corazón. Sigue manteniendo tu mente enfocada. Pensamiento determinado, mente calmada, corazón sereno, silencio en el alma. Sigue ahí un poquito más. Consigue la victoria sobre tu propia mente y date cuenta que es más fácil de lo que parece. Solo hay que ponerle determinación, pensamientos poderosos, foco, coraje, actitud y soltar lo viejo, soltar lo limitado. No eres eso. Eso es parte del pasado. Es un alma victoriosa a partir de ahora. Y no solo en la meditación, sino a lo largo del día. Sigue haciendo este ejercicio de observar, de darte cuenta y de colocar pensamientos poderosos en tu mente. ¿Quién eres? Crea esas afirmaciones positivas, acéptalas. Conquista tu mente. Logra la victoria sobre las debilidades. Logra la victoria sobre esos pensamientos [música] inútiles. Conviértete en un alma victoriosa. La victoria es interior. El poder está dentro. El shakti está dentro de ti. Y con estos pensamientos, con esta experiencia, prepárate para regresar, prepárate para volver a la acción. Respira profundamente, mueve un poquito todo tu cuerpo y regresa. Muy bien. Pues este es el entrenamiento. Hay que crear conscientemente algunos pensamientos que impidan que vengan los otros y mantenerte ahí, sentirlos, hacerlos tuyos, vivirlos. que se conviertan en parte de ti y eso se convierte en energía. Y no hay que hacerlo solo sentados, no en meditación así oficial, sino mientras uno camina, mientras bebes un vaso de agua, mientras estás cocinando, comiendo, mientras estás en la oficina, busca momentos en los que te repitas internamente. Soy una alma victoriosa. Observa, date cuenta cuando entras en esos diálogos inútiles o limitados, cámbialos enseguida. Hm. Dale vida a tu mente, dale vida a tu vida. Muy bien. Seguimos avanzando en este maravilloso camino de victoria interior. Seguimos. Omti