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Muchas veces cuando trabajamos frente a una computadora adoptamos posturas corporales extrañas que para nosotros resultan cómodas pero que en realidad son malos hábitos que podrían ocasionar lesiones irreversibles a nuestro cuerpo. Aunque te parezca normal, padecimientos como el cansancio en los ojos, dolores en la espalda, en los músculos faciales y del cuello son solo algunos de los síntomas que aparecen cuando adoptamos posturas incorrectas en nuestros de trabajo.
Las molestias en el cuello generalmente ocasionan fuertes dolores de cabeza, cansancio en los ojos y tensión en los hombros. Una de las recomendaciones más sencillas es levantarse periódicamente de la silla para reposar y cambiar de posición. Es importante ajustar la altura de la silla y la mesa de manera que el teclado y el ratón queden al mismo nivel o por debajo de los codos. La espalda debe estar recta cuando estés trabajando frente a una computadora. Lo más indicado es que al sentarte cumplas la regla del ángulo recto, esto significa mantener flexionados en 90 grados los ejes de las rodillas, la cadera y los codos. Hay que ubicar los materiales de trabajo en el escritorio de acuerdo con la frecuencia que los usas para que no realices movimientos bruscos o inadecuados. Debes sumar la mayor cantidad de buenos hábitos de trabajo para que puedas disfrutar cómodamente de tus actividades frente a la computadora.
Los ojos son una de las partes del cuerpo más afectadas por el trabajo frente a las pantallas de equipos informáticos. La distancia del monitor, la iluminación de la oficina, el contraste de la imagen y hasta los reflejos en la pantalla pueden ayudar o empeorar los trastornos visuales. Si trabajas frente a una computadora más de 4 horas diarias, perteneces a la clasificación "usuario". Cuatro de cada cinco usuarios padecen o han padecido lesiones producto del uso de computadoras. Por la naturaleza de este oficio, la vista es uno de los sentidos más vulnerables. Los síntomas provocados por el exceso de trabajo frente a un monitor varían de acuerdo a la persona.
La primera recomendación es evitar trabajar tantas horas seguidas frente a la computadora. La luz de ambiente no debe ser muy intensa donde está el monitor, pero si tienes que leer y transcribir documentos, una lamparita auxiliar te puede ayudar. También debes evitar los reflejos en la pantalla. En cuanto a la distancia del monitor, es mejor que esté lo más lejos posible, siempre y cuando puedas leer bien lo que está escrito. En todo caso, es preferible aumentar el tamaño de la letra. Otro factor externo como el aire acondicionado puede alterar la humedad natural que requieren nuestros ojos, causando molestias y picazón. Pasar demasiado tiempo frente a la computadora definitivamente no es bueno para la salud. Aún sin sentir molestias en la vista, lo más recomendable es visitar a un oftalmólogo. Cuando lo hagas, llévale las características de tu estación de trabajo para que el especialista pueda orientarte con mayor propiedad.
Dolor, debilidad, rigidez u hormigueo en las manos al trabajar en la computadora son síntomas que no debemos subestimar. La muñeca es otra de las partes vulnerables de nuestro cuerpo. Las lesiones en esta zona tienen relación directa con el exceso de actividad manual. En el caso de trabajos en computadora, la ubicación incorrecta del teclado y el ratón nos obliga a forzar el ángulo normal en el que debemos mantener las muñecas. Estas malas posturas pueden provocarnos dolencias con consecuencias irreversibles como la del síndrome del túnel carpiano. Este padecimiento ocurre cuando el nervio mediano, que va desde el antebrazo hasta la mano, se presiona o se atrapa dentro del túnel carpiano, provocando un fuerte dolor a nivel de la muñeca.
El primer paso del tratamiento es la inmovilización de la mano. Si el dolor persiste, hay terapias que ayudan, pero si la lesión es grave, podría requerir una intervención quirúrgica conocida como operación del túnel del carpo. Mediante este procedimiento, el cirujano corta el ligamento que presiona los nervios y causa el dolor. Para evitar estas molestias, es recomendable mantener las muñecas relajadas y no debes apoyarlas en los bordes del escritorio. Las manos deben estar alineadas con el antebrazo. Escribe con las manos y muñecas flotando encima del teclado. Si comienzas a sentir dolores extraños cuyo origen desconoces, acude de inmediato a un especialista. Tal vez tu cuerpo te está avisando que adoptas alguna mala postura corporal que debes corregir.