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Uribe condenado: ¿por qué fue tan difícil su juicio? | La Pulla

La Pulla14:02

Transcription

Después de soportar vientos despiadados, infernales desiertos, de escalar hasta el último maldito cuarto de la torre más alta, la justicia declaró culpable a Álvaro Uribe Vélez. No importa lo que ustedes piensen de Uribe, si lo querían ver en la guandoca o si lo tienen canonizado en la sala de la casa, se llegó a una decisión y eso ya es un milagro. Qué momento para estar vivo.

Veamos por qué fue tan difícil juzgar a alguien con la mano firme, el corazón grande y el pasado turbio de Álvaro Uribe.

Primera parte, la génesis del miércoles. En el principio, Uribe creó el cielo y la tierra. No, no, ya en serio. Cuando Uribe terminó su segundo mandato, era el político más poderoso del país, de lejos, el redentor de Colombia, el presidente eterno y el de los falsos testigos. Volvamos en el tiempo al 2012, cuando pensamos que se iba a acabar el mundo, cuando Facebook era cool y en la alcaldía de Bogotá, Petro nos daba una probadita de lo que es su destreza como gobernante.

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Ese año Iván Cepeda llegó al Congreso con los testimonios de dos exparamilitares presos que aseguraban que Uribe había fundado el bloque Metro de las autodefensas con su hermano Santiago. Luego de eso voló alzarse. Uribe dijo que lo estaban calumniando, que él y los paracos nada que ver, y denunció a Cepeda ante la Corte Suprema. Los magistrados se tiraron 6 años hurgándole la vida a Cepeda. 6 años. Y encontraron nada. No encontraron nada. O bueno, sí, que al parecer era Uribe quien estaba manipulando testigos, por eso le abrieron una investigación. Mejor dicho, se le devolvió el boomerang al expresidente. La vida te da sorpresas. Sorpresas te da la vida. Ay, Dios.

Aquí es donde entra en escena Diego Cadena, el abogst. Por favor, escuchen cómo trataba de levantarse a una amiga. Yo tengo varias de día abogado. De noche abog de noche, aboganza. Ya, ese ya dijo todo lo que Colombia está pensando. Cadena se puso a recoger testimonios en cárceles para probar que Uribe no había manipulado a nadie. Entre ellos habló con Juan Guillermo Monzalve. Grábense ese nombre porque es muy importante. Monsalv es hijo del mayordomo de Huacharacas, la hacienda de la familia Uribe y es uno de los exparas que dijo que Uribe habría fundado el bloque metro de las autodefensas en esa finca. ¿Cómo me le parece? A la Cadena le pidió que se retractara y a cambio ofreció ayudar. Qué generoso, ¿no? Tan desinteresado. Eso lo sabemos porque Monsalve se avispó y lo estaba grabando con un reloj en secreto. A lo James Bond.

Por si fuera poco, a la corte le llegó un audio en el que parecía que Uribe estaba enterado de las maniobras de Cadena y las aprobaba. Cuando el abogangster le preguntó que si ayudaban a Monsalve, vean lo que le respondió Uribe. "Pero presidente, yo tengo algo en mente, pero quiero consultarlo con usted y es un tema que me faculta para poder ayudar a este señor es una acción de revisión ante la Corte porque el señor tiene una condena de 44 años por secuestro. Yo lo que puedo hacer es..." "Ah, no, no, ese es un recurso jurídico, hay que adelantarlo, hay que adelantarlo." "Eso, el recurso jurídico está bien, por supuesto. Y la y la y la ayuda para que le protejan a la familia de irrel a las autoridades competentes y además públicamente." "Correcto. ¿Querías su autorización, presidente, para estar 100% claro?" "Proceda, Dr. Diego, que usted hace las cosas bien hechas."

Lo complicado de esa prueba para los efectos del juicio es que esas llamadas se grabaron por error. Unos investigadores tenían la orden de la Corte de interceptar el celular de otro congresista, pero resultó ser nada más y nada menos que el número de Uribe. Coincidencias que parten la historia de un país en dos. La Corte duró 2s años recolectando pruebas y en 2020 ordenó la detención preventiva de Uribe para que no pudiera entorpecer el proceso y él nos dejó este material de memes desde el Uber.

En ese momento Uribe era congresista y por eso su caso lo llevaba a la Corte Suprema, pero empezó a decir que los magistrados lo estaban persiguiendo, que no había transparencia, que con esa gente no se puede y renunció a su curul para que su caso pasara a la fiscalía. En conclusión, aibe lo acusaron de tres delitos: soborno, fraude procesal y soborno en actuación penal. En cristiano lo acusaron de inducir a cadena a ofrecer vainas para que los testigos mintieran y de haber intentado engañar a la justicia aportando testimonios falsos. Esos delitos pueden dar de 6 a 12 años de cárcel. Cadena tampoco se zafó de este rollo. A él también lo acusaron de soborno y fraude procesal. Y en poco tiempo vamos a saber si lo condenan o no.

En el caso de Uribe había tres pruebas claves. Uno, las grabaciones de Monsal con los relojes espía. La Fiscalía y la defensa las presentaron en el juicio. Así ahí se escuchó claritico que Cadena le ofreció beneficios a Monsal para que mintiera. No, señor, Cadena solo estaba pidiendo que dijera la verdad. Además, esas grabaciones estaban editadas por un segundo, pero no importa.

Dos, los pagos de Cadena a un exparamilitar por su testimonio. Cadena y su asistente les dieron al menos 26 millones de pesos a familiares de alias Víctor para que mintiera a favor de Uribe y además querían que él buscara otros testigos falsos. Ah, pero si el doctor Uribe no sabía nada de esos pagos, me muero de la pena. De hecho, él no conocía ninguno de esos testigos, señora jueza.

Tres, las interceptaciones a Cadena y Uribe. En esas llamadas se nota que Uribe sabía lo que hacía Cadena y lo aprobaba. Las conversaciones entre abogado y cliente son privadas. Además, esos audios no hay que tenerlos en cuenta porque se grabaron por error. Sobre esta prueba, hay que decir que si la aceptaron los jueces, porque Cadena no estaba representando a Uribe en ese momento, sino que era un abogado que recogía testimonio. Y con este recuerdo cerramos nuestra cápsula del tiempo.

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Segunda parte, el juicio del siglo. Listo. Ahora que ya adelantamos cuaderno, veamos, porque este no fue un juicio como cualquier otro. Primero, no nos digamos mentiras, investigar a un expresidente no era cualquier cosa. Y lo que pasó con la fiscalía lo dejó muy claro.

Vean, cuando Uriba renunció a su kurul, mandó un mensaje muy envenenado sobre la Corte Suprema. Fue como si dijera, "Esta gente no es de fiar, a mí no me van a juzgar." Pero también fue una movida muy estratégica porque la fiscalía le podía dar más pasito. Acuérdense que por allá en el 2020 teníamos a Ivan Duque, el elegido de Uribe como presidente y a su mejor amiguis como fiscal general, Francisco Barbosa. "Estamos haciendo la mejor fiscalía en la historia." Qué curioso que los fiscales que Barbosa eligió para investigar a Uribe estuvieron tan alineados con la defensa del expresidente. El primero recibió toda la evidencia que recogió la Corte Suprema y prácticamente dijo que no servía para nada, que mejor cerraran el caso. Pero una jueza le dijo, "No, miela, ¿cómo así? Aquí hay indicios para seguir investigando. Usted ignoró pruebas de la Corte Suprema y le faltó llamar a muchos testigos", pero la fiscalía seguía y seguía. Otro fiscal volvió a intentar echarle tierrita a ese caso, presentó audios que no se entendían y confundió hasta los nombres de los involucrados. Así que otra jueza le cantó la tabla por inútil. Aún así, la fiscalía perseveró más que fajardo en campaña. Dijo, "No, yo sí hice todo bien. Les voy a pedir a otros jueces que lo confirmen." Por eso apeló y perdió. Tres magistrados dijeron que esos funcionarios no habían hecho una tarea ni profunda ni diligente como yo en el colegio.

Después de este oso en el 2024 nos despedimos de Barbosa, una gran pérdida y la fiscalía dijo, "¿Saben qué? Como que sí había razones para acusar Uribe. Ah, ven que sí podían hacer bien su trabajo." Bueno, ahí sí llegó la hora del juicio de Uribe, mi gente. Esa vaina tuvo de todo. Paracos hablando por Zoom desde las cárceles. Y ya arranca toda esta historia. Entonces, ya es la entrevista que yo le di al Senado en la cárcel de Itagi. Uribe interrogando testigos. El doctor Rodrigo Lara le dijo que eso no correspondía a la verdad, que por eso no la afirmaba y que casi se van a los puños. "Primer lugar, yo no resuelvo mis problemas a puño limpio." El expresidente tomando de una taza que decía Uribestia saber porque no tuve comunicación ni con el señor López y no recuerdo haberla tenido con el doctor Prada y suplicándole a la jueza que por Dios, por lo que más quisiera lo absolviera. "Yo quiero que usted me absuelva. Yo es ajeno a ese tipo de Yo soy muy viejo, señora juez. Yo 73 años." Hubo hasta un video que apareció en una USB de cadena. Sí tiene. Eh, sí, eh, se hallaron también las conversaciones. ¿Cuáles son? ¿Para qué Netflix si teníamos semejante espectáculo?

Pero más allá de las risas, este juicio nos demostró lo difícil que fue juzgar a Uribe. Porque cuando la justicia toca a alguien tan poderoso, los intereses políticos siempre se atraviesan. Miren lo que hizo el expresidente, como el dibo que desaprovechó que todo el mundo estaba pendiente de este juicio para robar cámara en cada oportunidad y de paso meternos su versión y solo su versión hasta por las narices. Sacó sus dotes de influencer y todos los días hacía un resumen de la jornada. Y como buenas hormiguitas, los del Centro Democrático y los seguidores de Uribe se encargaban de replicarlo todo. Tan diligentes, tan buenos comunicadores. Vean que eso le funcionó para que hubiera más gente de su lado en Twitter. La silla vacía analizó 33,000 trinos durante un mes de juicio y encontró que las versiones del montaje tenían más alcance que las de la culpabilidad. De esa forma, el expresidente intentó difundir la idea de que la justicia se la tenía montada. Qué chimba tener a un ejército de gente metiendo cizañas sobre el proceso, diciendo que hay una persecución en su contra y que esto fue una farsa. Así es como se gana un juicio en redes. Buena esa, presidente.

Incluso su hijo Tomás intentó sacarle votos al proceso. Por ahí escribió que Petro y Santos querían neutralizar judicialmente Uribe antes del 2026 porque era el único capaz de derrotarlos en elecciones. Otra vez el petrosantismo tirándose todo. ¿Y qué tal cuando 38 juristas firmaron una carta presionando a la jueza para que absolviera Ori? Dijeron que el caso, "Abrimos comillas, fue un burdo montaje y una campaña de descrédito hurdida por los adversarios y detractores políticos del expresidente y conestada por una fiscalía militante para mancillar su buen nombre." ¿No les parece muy manipulador que a pocos días de que se conociera el sentido del fallo hayan intentado influir en la decisión de la jueza? No pues, hagamos una urna virtual para absolver o condenar a alguien. En un juicio no tienen que influir ni el hijo del acusado, ni otros juristas, ni Twitter. ¿Para qué son las pruebas y los testimonios? Entonces, pero para toda esta gente, Uribe debía ser absuelto porque es Uribe el único que nos salvará de Petro, el líder de la oposición, el eterno perseguido. Ojo, la política no debería manociar a la justicia a pesar de estas presiones y contra todas las profecías de que nunca íbamos a ver a Uribe en un juicio, mucho menos a conocer una decisión, la justicia nos cayó la boca y ya tenemos un fallo.

La jueza Sandra Heredia declaró culpable Uribe de dos delitos, fraude procesal y soborno en actuación penal. Recordemos que esto significa que Uribe indujo a Diego Cadena a ofrecer beneficios para que los testigos declararan a su favor. Además, intentaron engañar a la justicia con esos testimonios falsos. Para el tercer delito, soborno simple, la jueza lo absolvió porque no se comprobó que lo hubiera hecho. Ahora la defensa dijo que va a apelar y el Tribunal Superior de Bogotá tendrá que decidir. Si no hay un fallo de segunda instancia antes del 15 de octubre, paila, ya prescribe ese caso. Pero si el tribunal confirma lo mismo que la jueza, la última opción que tiene el expresidente es presentar un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia. Ahí la Corte podría anular esa decisión, cambiarla o aceptarla. No siempre admiten ese recurso, pero existe esa posibilidad. Y ese sería el documento final. Final no va más última versión. Este sí definitivo, pero incluso siendo culpable, es probable que el expresidente no pase un solo día tras las rejas porque podría pedir casa por cárcel por su edad. Entonces, otra vez a esperar, mi gente. Por ahora sigan en estudio.

Tercera parte. Hay vida después de Uribe. Si algo nos demostró este caso, es que nadie, ni siquiera un expresidente de la República, está por encima de la ley. Y estemos de acuerdo o no con la sentencia, no es cualquier cosa que el político más poderoso de los últimos tiempos haya sido juzgado como un ciudadano más empaloquemado. Ustedes dimensionan lo que es eso. ¿Qué teo debió ser para la jueza tomar una decisión con unos tiempos tan apretados y encima con todas las presiones que tuvo que aguantar? Nadie le tenía fe, pero cuando la justicia quiere, puede. Ahora nos toca a nosotros respetar esa decisión.

Volviendo a Uribe, el ídolo del ponchi Carriel, el gran colombiano, el intocable, cometió un delito y le toca responder. Eso comprueba que ni las víctimas ni los magistrados de la corte estaban locos. En el juicio se demostró que Uribe sí mandó a sobornar a testigos. Sabemos que la mitad del país está con este fallo. Primero porque no están de acuerdo, pero la justicia sí le garantizó su debido proceso a Uri. Él y su defensa lo reconocieron al final y pues la ley es dura, pero es la ley. Pero sobre todo les molesta porque creen que esto va a manchar el legado del expresidente.

¿Quieren que hablemos del legado impoluto de Urib? Cuando era gobernador de Antioquia, los paras torturaron y masacraron a gente en la granja y el aro y él se quedó de brazos cruzados. En su gobierno regalaron subsidios de los campesinos a los más ricos del país. Funcionarios suyos compraron votos de congresistas para que él pudiera reelegirse y luego intentó cambiar la Constitución para lanzarse una tercera vez. Gente de su círculo más cercano iba de manito con ampones y terminó en la cárcel. En su gobierno, el das usó teléfonos de periodistas, magistrados y congresistas de la oposición. Desmovilizaron a un montón de paras, pero todo fue un teatro y el ejército asesinó a miles de jóvenes para hacerlos pasar por guerrilleros. ¿Cuándo va a responder por ese legado, presidente?

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