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Lit000·1 EL LATÍN VULGAR...EVOLUCIÓN Y DESMEMBRACIÓN

VIDEOESCUELA carloS herreraS19:36

Transcription

Hola chicos, serie nueva literatura española. Este va a ser un vídeo preludio. Trataré de explicar un poquito, tal como yo lo entiendo, cómo pueden hacer una lengua de otra lengua, cómo evolucionan. Pero más que meterme en la evolución de la palabra, nos vamos a meter en el contexto geográfico e histórico de dónde y cómo fue apareciendo la lengua romance, o romances, que así se llaman las hijas del latín, lenguas romances.

Ayudándonos de algún planito, vamos a ver. En la Península Ibérica estaban, antes de llegar a los romanos, dos culturas, dos razas: la celta, los celtas, y los iberos, lo que se dio en llamar Celtiberia. Luego entra, invade Roma con el latín. Roma con su latín, llamado a ser llamado así por ser la lengua del Lacio, Latium.

Cuando Roma empieza a tener problemas internos en su administración, en su política, empieza a abandonar el Imperio, ya no mantiene las mismas relaciones fluidas de comercio y de administración de sus territorios. Y entonces ahí empieza todo. Alrededor del siglo tercero, Roma ya se relaja. Y no digamos más adelante, cuando vienen las invasiones bárbaras. Bárbaras, que significaba de los extraños, de los que estaban detrás de sus fronteras. Todos eran bárbaros, que era una palabra que solo significaba extranjeros, o ya pasado a significar bruto, sin cultura, etcétera. Pero en aquel tiempo no.

Estos bárbaros que entraron en la Península Ibérica fueron principalmente los visigodos, los vándalos, los alanos, perdón, y los suevos. Muy curioso, porque entraron pues uno detrás de otros. Y cada uno, unos fueron asentándose en la Península Ibérica, otros la traspasaron y siguieron por África, como fue el caso de los alanos, que llegaron hasta Túnez y desde allí pues ejercieron la la influencia y la piratería, sobre todo el Mediterráneo. Los suevos, que recalaron y se quedaron, parece ser que en Galicia. Los vándalos, que se quedaron preferentemente por el sur, empujados seguramente por los visigodos. Y ahí viene la Vandalucía. En fin.

Estos visigodos, eh, venían con mucha espada y poco libro. Eran pueblos invasores. Llegaron, se encontraron un pueblo desprotegido en cuanto a lo político y en cuanto a la defensa, y lo invadieron. Pero al mismo tiempo, ellos fueron invadidos intelectualmente por la cultura de Roma. Todo aquel fenómeno artístico, lingüístico, cultural, eh, de derecho, es decir, legislativo, etcétera, que supuso ese fenómeno que sería en llamar la romanización.

En el siglo ya quinto, cuando definitivamente se consuma la caída del Imperio Romano de Occidente, es decir, Roma, Francia, etcétera, etcétera, España, eh, y se parte en dos y continúa el Imperio Romano Oriental, que establece su capital en Bizancio. ¿Por qué? Porque toda Italia y el núcleo Roma ha sido invadido por invasiones también de bárbaros.

En la Península Ibérica, eh, sigue un periodo más bien oscurantista en cuanto a cultura. Eh, los pueblos, eh, bárbaros se dividen extremadamente en pequeñas parcelas, en pequeñas regiones autonómicas, eh, llamadas taifas. Y en ese momento de luchas internas y de multiplicación de los poderes señoriales y feudos, vienen pujantes por el sur, atravesando por Gibraltar, los árabes. En el año, o sea, aquí había caído ya el Imperio Romano en el 476, y aquí en el 711 se da la invasión árabe.

Este pueblo que viene con una nueva religión, la religión del Islam, vienen cohesionados por un mismo credo. Y esa cohesión hace la fuerza entre la debilidad que tenían estos pueblos y la fuerza que traían ellos. Invaden la Península Ibérica casi por completo, salvo algún reducto en el norte, eh, parece ser que en Covadonga, y parece ser también que en el País Vasco, eh, donde a los romanos les había costado mucho entrar, también ofrecieron más resistencia que otros a la invasión arábica.

Todo el resto de España fue prácticamente, menos un rincón en la parte oriental al norte, eh, que los poderes europeos pasaron a frenar la invasión árabe y establecieron allí el Condado de Barcelona. Pero todo el resto de España, inclusive todo el Valle del Ebro, Lérida, todo, todo, todo Levante, todo fue árabe. Y a partir de aquí se inicia la Reconquista, es decir, el catolicismo, que había arraigado en estos pueblos bárbaros, eh, lucha contra la religión invasora, contra el Islam, durante casi 800 años, hasta el 1492, en que al mismo tiempo que se descubre América, los Reyes Católicos conquistan Granada, que era el último reducto árabe. Con la Reconquista, bueno, después de este bosquejo, vamos a ver qué pasó con esa lengua predominante establecida que fue el latín en España. ¿Qué pasó para que fueran apareciendo las lenguas romances y principalmente el castellano español, que es el que nos está ocupando ahora?

Vamos a dibujar la línea del tiempo, inexorable línea del tiempo que avanza. Presente, este puntito, futuro por delante, pasado. Todo esto desde el siglo noveno. Desde el siglo noveno hay constancia de algunos escritos que manifiestan ya que el latín había sido transformado. Claro, es algo muy de suponer que antes de que apareciese escrito, eh, se había ido haciendo oralmente. A partir de cuándo, pues a partir del mismísimo siglo tercero, tercero, cuarto, quinto, etcétera, etcétera, cuando Roma aflojó su relación con la Península Ibérica. Y por toda la Península, voy a dibujarla aquí, por toda la Península Ibérica, empieza aquí los Pirineos como gran frontera con el continente europeo y también con la cultura europea.

Que acabe empieza a transformarse. Entonces, como que estos pueblos que quedaron después de Roma no se caracterizaban por comunicarse unos con otros. Se establecían relaciones muy en corto, dentro de 100 km, 200 km, eh, empezó una deformación del latín en el habla, empezar a pronunciar de distinta manera algunas palabras. Esto sí, ya sé que es para muchos, para mí lo era, eh, un misterio cómo de una palabra latina puede aparecer otra palabra que casi no se parece en nada. No es que sepa muchas palabras, solo siempre me acuerdo de la que mis profesores me dijeron que se me grabó: apis era abeja en latín. El diminutivo se hacía añadiendo un sufijo, apícola. Pues dicen que de esta palabra, que era como llamaban los del latín vulgar. ¿Qué significa el latín vulgar? El latín que hablaba el pueblo. Es decir, cuando los romanos entraron, había un latín clásico, un latín de élite, un latín difícil de hablar, complicado, que solo hablaba determinada élite culta del pueblo romano latino. Y el resto del pueblo lo hablaba más simplemente, sin complejidades, y ese era el latín del vulgo, el latín vulgar, que es de dónde nacen las lenguas romances que van yendo apareciendo.

Bueno, voy a ver si te hago un poquito, si me acuerdo. La p, que es fuerte, eh, oclusiva, p, eh, se hacía labial más fuerte, como de p sonando tirando a flojo, como b. Eh, y de ahí la p se transformaba en b. La e fuerte, fíjate que es la fuerte, porque es apícola, es escula, esa se transformaba en e. La u, que está ahí como después de y fuerte, empieza a perder importancia y se pierde totalmente y queda aena. Este fonema cla, cla, empieza a tomar otra deriva y se transforma en j. Y ahí ya tenemos, no, perdón, se transforma primero en elle y luego en j. Y de ahí esta palabra pasaría por apea, abeca, abella, abeja. Y así otras. Hay otras que tienen mucho más fácil, que ser dió ortus. Bueno, pues esta o, que era fuerte, diptonga, es decir, se partía en dos en un diptongo, en un "ue", y esta u en "i", salía el huerto. Lupus, la p pasa a b, la u fuerte en o, la p en b, y el lobo. Bueno, y así sucesivamente. Es apasionante, interesantísimo. Yo nunca lo he dominado mucho, pero bueno, que me admira como durante cientos de años fueron sucediendo esta serie de transformaciones hasta hacer del latín una lengua totalmente diferente, como es la lengua romance española.

He dicho que iban transformándose de forma distinta por rutas diferentes. Entonces, según ha aparecido luego lo que llamo yo las estrellitas, antes de que aparezcan el el sol y la luna, que serán las obras grandes e importantes, aparecen destellos, claro, fonéticos. No lo sabremos nunca, digo yo, a no ser que recuperemos las ondas en el espacio del pasado, que eh, alguien, algún científico sea capaz de dar la vuelta, volver al pasado y decir, mira cómo pronunciaban y cómo se iba pronunciando siglo uno, siglo dos, siglo tres, siglo cuatro, pam, pam, pam, y nos haga un vídeo maravilloso de cómo iba evolucionando la palabra. Pero mientras tanto, no. Y entonces nos tenemos que fijar solo en los escritos.

Bueno, empezar por escritos muy pequeñitos, a lo mejor dos líneas puestas en notar de qué venían eso. Gente que en vez de escribir en latín, que era la lengua culta, eh, en vez de escribir en latín, que era la lengua oculta, eh, según de qué cosas se permitían ya un poco escribirlo como lo hablaban con la gente del pueblo. Y esas pocas líneas, eh, han ido siendo recogidas y encontradas por los eh investigadores. Te voy a decir solo algunas, eh, las más famosas, las que se comentan en los libros.

Aquí en el siglo noveno ya hay un escrito, un escrito que es la "Nodicia de quesos". Y tú dirás, pero de qué, de queso es de comer. Sí, sí, de queso de comer. "Nodicia" es lo mismo que noticia. La "d" era la precursora, la anterior a la "t". "Nodicia de quesos". Pues esto fue un monje de un monasterio que quiso hacer un inventario de su despensa y al hablar de los quesos, dejó el latín y empezó a hacerlo tal como lo hablaban en aquella época ya en lengua romana. Esto está situado la "Nodicia de quesos" aquí en la zona galaico-portuguesa. Primer núcleo, o uno de los núcleos. Otro núcleo era el leonés, eh, o sea, un núcleo el galaico-portugués, otro leonés, otro el cántabro-castellano, otro el navarro-aragonés, eh, el navarro-aragonés aquí en medio, también se habla del riojano. Y luego estaba por aquí la lengua que se fue variando por aquí, la lengua romance, que es lo que luego se ha llamado el valenciano, catalán, eh.

Entre todos estos que acabo de decir, conatos, eh, el castellano fue luego el que más avanzó y se fue comiendo, por así decirlo, a los que tenía a su lado, que fueron el leonés y el navarro-aragonés. Y hoy los que guardan todavía más constancia de ser auténticos idiomas, pues son el valenciano, catalán y el galaico-portugués, que se estableció en todo Portugal, y el castellano. Pampa.

Oiga, ¿y el resto de la Península? Bueno, el resto de la Península durante la Reconquista y en pleno dominio árabe, también siguieron hablando el latín y lo fueron transformando. Esa lengua que ellos, que ellos, para para diferenciarla de la aljamía, de la del árabe hablado y dominante que pusieron los árabes, lo llamaban el latino. Pero luego los estudios más tarde, en el siglo X, lo llamaron mozárabe. Es decir, que había aquí otra romance que iba variando al mismo tiempo que las del norte, que era el mozárabe.

Esta lengua mozárabe no tuvo luego un avance, una un desarrollo. ¿Por qué? Por la presión de la lengua árabe. Eh, tuvieron varias invasiones, unos, unas invasiones o unas etnias árabes eran más intolerantes con la lengua romance, con los latinos que llamaban ellos. Y muchos, a medida que iba avanzando la Reconquista, eh, que iba avanzando la Reconquista, pues se pasaron a la zona reconquistada, de forma que quienes hablaban el latino, o llamado luego posteriormente mozárabe, se quedaron en minoría. No obstante, veremos que también dio sus estrellitas, sus destellos.