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Hola Tiktakers! Mañana, 8 de marzo, se celebra el día internacional de la mujer. Y en esta ocasión, queremos contaros la biografía de una de las más importantes de la historia, a la que en su momento no se la reconoció por el simple hecho de ser mujer. Hablamos de Mileva Marić.
Si os mencionamos a Albert Einstein, todos sabéis que hablamos del reputado físico, pero, ¿cómo os quedaríais si os dijéramos que parte de su trabajo fue realizado con la ayuda de su mujer y que nunca lo reconoció? El 19 de diciembre de 1875, nacía en Serbia, Mileva Marić. En su infancia, destacaba sobre todo por su fantasía, su sed de conocimiento y su capacidad de observación. Su padre, viendo que la joven tenía una excepcional inteligencia, le ofreció la oportunidad de tener una educación muy por encima de las otras mujeres en aquella época, y pronto su talento para las matemáticas sobresalió entre los demás. Su padre consiguió una autorización del Ministro de Educación, para que Mileva pudiera acceder a conferencias de física, que estaban reservadas únicamente para hombres.
Y poco después, la joven fue aceptada en la Escuela Politécnica de Zurich y se trasladó a Suiza para empezar la carrera de matemáticas y física, en una de las pocas universidades europeas donde aceptaban mujeres. Fue allí donde conoció a Albert Einstein, que era uno de sus compañeros de clase. A pesar de ser la única mujer en el aula, Mileva hablaba con seguridad y firmeza, y mostraba un gran talento. Aquello dejó fascinado a Einstein, y a los pocos meses los dos comenzaron una relación.
Las calificaciones universitarias de Mileva demuestran que fue una alumna y científica brillante, pero su éxito universitario se truncó en 1901, cuando se quedó embarazada y no pudo presentarse a los exámenes finales. En aquella época, era algo vergonzoso tener un hijo fuera del matrimonio, por lo que la joven fue presionada para regresar a su casa paterna y dar a luz a su bebé. No se conoce exactamente qué ocurrió con la pequeña, si la dieron en adopción, o si murió a las pocas semanas, lo que sí se sabe es que Einstein nunca llegó a conocerla.
Dos años más tarde, en 1903, Mileva y Einstein se casaron. Él había conseguido un empleo en la oficina de patentes de Berna, y mientras, Mileva se ocupaba del hogar y de cuidar a su hijo Hans, nacido en 1904. Por las noches, la pareja se reunía en la mesa de cocina, y a la luz de una lámpara de queroseno, estudiaban y desarrollaban las teorías físicas en las que habían trabajado en la universidad.
En 1905, la carrera de Albert despegó, publicó cuatro artículos en una revista que cambiaron las leyes de la física para siempre, incluyendo uno sobre el efecto fotoeléctrico y la teoría de la relatividad especial. Durante esa época, el matrimonio siguió trabajando junto. En 1910, nació su siguiente hijo, Eduard. Pero poco después, el matrimonio comenzó a romperse. Einstein se distanció de ella y sus hijos, y le fue infiel a su esposa con su prima carnal. Mileva lo descubrió y Einstein le impuso condiciones para, aparentemente, y a ojos de otros, seguir casados. Esto se supo por una carta encontrada años después. Entre estas condiciones estaban: Tendría que encargarse de que su ropa estuviera ordenada, y que le sirvieran 3 comidas al día en su habitación; no tendrían ninguna relación, excepto cuando lo requiriera las apariencias sociales; no esperaría ningún afecto de su parte; no le pediría que se sentaran juntos o pasear, y debía abandonar su dormitorio y estudio sin protestar, entre otras.
Mileva rechazó las condiciones, y junto a sus hijos, abandonó la casa donde vivía con su marido. Se divorciaron en 1919 y al negociar la separación, Mileva le hizo prometer que si ganaba el premio Nobel, le daría a ella íntegramente la suma económica del galardón. Tres años después, Einstein recibió el premio, y aunque con hostilidades de por medio, accedió a darle el dinero. Ella lo invirtió en la salud de su hijo Eduard, al cual le habían diagnosticado esquizofrenia. El resto de su vida, tuvo que ocuparse sola de sus dos hijos, y dando clases particulares de ciencias a estudiantes para afrontar las dificultades económicas. En 1948, murió a los 72 años, sin haber recibido ningún reconocimiento por su carrera científica.
A finales de los años 80, salieron a la luz cartas que se habían intercambiado Mileva y Einstein a lo largo de su relación. En ellas, los dos hablaban de “nuestro trabajo” o “nuestra teoría” cuando hacían relación a las investigaciones que Einstein publicó en solitario. En una carta de 1901, el físico escribía, “nuestra teoría del movimiento relativo”. Además, tanto su hijo Hans, como el hermano y el primo de Mileva, explicaron que la pareja se pasaba largas horas todos los días, escribiendo, calculando, y debatiendo sobre física. Por otro lado, Mileva pasó un semestre en la Universidad de Heidelberg donde recibió clases de un pionero en el estudio del efecto fotoeléctrico y Nobel de Física en 1905. Esta formación, solo la recibió ella, y fue el tema por el que recibió Einstein, años después, el premio Nobel.
¿Y por qué ella no firmó las teorías? No se puede saber con certeza, y es lo que hace que algunos tengan dudas de si fueron escritas por los dos, o por uno solo. Pero si es cierto, que en aquella época, una publicación coofirmada por una mujer, habría tenido menos peso, por lo que algunos historiadores consideran que incluso la propia Mileva pudo priorizar que la teoría saliera a la luz, aunque no llevara su nombre. ¿Qué creeis vosotros, Tiktakers?