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Prepárate para la Bendición | Bishop Ruddy Gracia Primer Servicio

Ruddy Gracia44:41

Transcription

El Señor Jesús está lamentando porque la Ciudad de Jerusalén, el pueblo de Dios, anheló, esperó y oró por algo que, cuando llegó, no reconoció. Dice que a los suyos vino, pero lo suyo no le recibieron. Y Jesús está dando la clave del porqué los judíos estaban a punto de entrar en una situación horrenda, y es porque no conocieron el tiempo de su visitación.

Pero lo que tú ves allí en un plano macro, te lo voy a poner en un plano micro o individual. La mayoría de los cristianos oran, anhelan, piden, y cuando llega la bendición, no están listos para recibirla. Ah, se van a quedar así, como que "no es con ustedes que yo vine a hablar". Aquí va de nuevo: es impresionante cómo hay tantos cristianos orando y clamando por cosas que, cuando lleguen a sus vidas, ellos no van a recibir porque no estaban listos para recibirla. Yo voy a dejar que esto le baje a ustedes por el esófago, así como un gato con las uñas abiertas.

La mayoría de los cristianos no entiende lo que es la preparación para la bendición. No lo entiende. Sí entiende en fe, sí entiende oración, sí entiende ayuno, sí entiende clamor, pero no entienden lo que es estar preparado para que aquello por lo cual tú has orado, has ayunado y has creído, cuando llegue a tu vida, usted pueda recibirlo sin que se pierda.

El problema de los judíos no fue que Dios no vino. El problema no fue que no llegó el Mesías. El problema fue que, cuando llegó, no estaban listos para él. Y muchas veces, Dios está listo para ti y tú no estás listo para Dios. Y yo veo muchísima gente orando por cosas que, si Dios se las diera, no las pudieran recibir. De nada sirve una fe para pedir si no nos lleva a prepararnos para recibir.

Hace mucho tiempo, yo escuché una historia. Había una gran sequía en el medio de los Estados Unidos. Y dice que un predicador, un obispo de toda esa zona, de de todos esos sitios, llamó a la iglesia a orar porque todos los cultivos estaban perdiendo. Y vinieron gente de todas partes a un valle gigantesco. Se reunió una multitud gigantesca. Lo interesante es que todos tenían Biblias, todos tenían panderetas, todos tenían un montón de cosas, pero había un solo joven que tenía un paraguas. Porque si usted va a orar por lluvia, usted tiene que llevar su paraguas. Porque si usted está creyendo que Dios va a contestar, usted se tiene que preparar. Si Dios es fiel, ¿y cuántos saben que Dios es fiel? Si Dios es verdadero a su palabra, cuando usted clame, esté listo para la bendición. ¿Alguien está entendiendo esto?

Ese joven tenía su paraguas porque él sabía que la Biblia dice: "Clama a mí, que yo te responderé". Ese joven tenía un paraguas porque él sabía que todo lo que piden en oración, Dios lo hará, para que su Padre se glorifique en él. Él sabía que el Señor dijo: "Pedid, y se os dará". Son todas la multitud, había una persona con un paraguas. ¿Por qué? ¿Se sabía que iba a llover? No, no podemos acusar a la multitud de que no creía, porque estaban ahí porque creían. Creían en Dios, creían en la oración, creían en el poder de Dios, pero no estaban preparados para la bendición. No sé si alguien me está entendiendo.

¿No dice la Biblia que si honramos a Dios, nuestros graneros se llenarán de bienes? Ah, pues entonces prepara el granero antes de honrarle.

Hebreos capítulo once, versículo siete: "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase". O sea, que él no solamente creyó en Dios, pero él preparó su vida para lo que Dios dijo que sucedería.

La palabra "preparó" allí es el griego "skeuazo", que quiere decir equipar, alistar, organizar. Es un término de construcción que habla de edificar o elegir un edificio, de colocar en su lugar todo lo necesario para un fin inminente. Y por eso, el día no lo sorprendió. No me venga a decir a mí que usted está diciendo: "Este año con pro casa, este año abro mi negocio, este año me caso, este año tengo un hijo, este año pasa esto y lo otro", y solamente estás orando. Si de la misma manera que cuando una mujer está embarazada debe de prepararle por lo menos una cunita al bebé que viene, usted tiene que entender que si usted tiene una promesa y usted la ha creído, usted tiene que prepararse para que cuando se cumpla, usted esté listo.

Cuando usted hayan oído gente diciendo: "Este año me caso", tu vida es tuya. Yo he oído hombres diciendo: "Este año yo me caso", y no tiene ni trabajo. Si yo soy papá de la víctima que tú te quieres llevar, jamás tendría que secuestrarlo a los dos para poder casarte. Pero otro año acaso. O la mujer que dice: "Este año me caso", para el gimnasio. No me miren así, que no la mandé a Colombia y a Venezuela porque a lo mejor eso cuesta mucho. Pero dice: "Nene, usted, caramba, este año abro mi negocio". Pues si tú tienes más deuda que nunca por estar comprando disparate en Amazon. No tienes un capital porque todo lo derrochas. Y así yo veo mucha gente hablando cosas que sus acciones no demuestran que están creyendo por lo que están orando. Mejor traigan a Sergio. Arrancate si te pica. Te tiene que estar preparado. Usted tiene que, con sus acciones, profetizar el final que usted busca. No sé si alguien me está entendiendo.

Es como cuando, cuando aquí en en Miami, meteorología dice: "Ahí viene". ¿Y quién viene? El huracán Juliana Piñeiro González. Tienen nombre de mujeres. ¿Cuál es el hijo? ¿Será que Dios ha querido decir: "Por ahí viene el huracán Shakira"? Por ahí viene soplando. Y sabe lo que hace la gente sensata que cree que viene un huracán: "Yo voy para Costco, yo voy para Sam's a comprar agua". Yo no sé para qué, si los huracanes traen muchísima agua. Pero eso es otra cosa. Y se pelean por un pedazo de pan y una cuestión. Pero el asunto es: vamos a prepararlo. Hay que arreglar el techo, hay que poner madera, hay que hacer esto, hay que hacer lo otro. ¿Sí o no?

Cuando nosotros teníamos problemas aquí con el techo, ¿verdad? Ya ya le mostró pastor Chepe aquí que llovía más adentro que afuera. El solazo y aquí adentro lloviendo. Ese video estaba el de Miel San Marcos. Le dio una gripe ese día de tocar aquí. Decía: "Yo no entiendo, yo estaba dentro". Ajá, que yo vi a más. Pero desde que venía una nube, yo llamaba: "¡Tápenlo!". Yo llegaba a ver gente en tapia así, tirados por los los rincones, porque que tápelo en la pantalla, tápenlo todo, porque fue un proceso bastante fuerte y tedioso. Pero el asunto es que usted se prepara para lo que usted sabe que inminentemente va a pasar. Entonces, más gente que tiene más fe en meteorología, que es un disparaz. ¿Cuántos saben quién es Tres Patines? Todo el que dijo "yes" es un viejo ruco. Pero pero Tres Patines le dieron un trabajo en una en una radio de meteorología. Él decía: "Ayer a las tres de la tarde llovió, pero ya eso de las cuatro salió como un poquito el sol y para las seis hace un calor del año". Entonces vino el de la meteorología y le dijo: "Pero, ¿cómo usted está hablando de ayer?". Dice: "Adiós, así no me equivoco". Él daba el "weather" de ayer.

Pero hay gente que tiene más fe en meteorología y sale a prepararse para lo que meteorología dice. Que en esta palabra que te ha firmado y te ha prometido que cuando tú clames, Dios va a responder. ¿A quién fue que yo vine a hablarle hoy? Mira que está a tu lado. Eso es para ti. Isaías 54 es una escritura que hemos leído mucho, pero no la entendemos. Porque dicen el versículo uno: "Grita, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los hijos de la casada, ha dicho Jehová". Porque Dios llama las cosas que no son como si fuesen. "Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas; porque te extenderás a la mano derecha y a la izquierda". En otras palabras, usted quiere crecer, prepárese para el crecimiento. Eso fue lo que dijo aquí. Antes de que yo haga el milagro en tu vida de expandirte a la derecha y a la izquierda, usted tiene que prepararme el lugar para que eso funcione. ¡Qué buen momento para decir amén! Hello. Por supuesto que sí.

Si ustedes se fijan en este ministerio, nosotros vivimos preparándonos para más. Y mientras más nos preparamos para más, más el Señor nos da. ¿Alguien entendió eso? Verdad. Yo recuerdo una vez, hace mucho tiempo, el pastor, el apóstol Robert Rosado vino y dijo: "Esto te dice el Señor". Estábamos en la Flow. "Si mañana yo te trajera mil personas a esta iglesia, ¿pudieras mantenerlas firmes?". Yo le dije: "No". Y ahí fue donde me di cuenta que antes de que Dios respondiera mi oración y trajera la multitud, yo tenía que prepararme para las multitudes. Amén.

Por eso, en Segunda de Reyes cuatro, Eliseo le pregunta a una mujer: "¿Usted quiere aceite?". "Pues prepáreme vasijas". "No, no, pero pero dame el aceite". "No, el aceite no te lo voy a dar hasta que usted no se prepare con las vasijas para recibir mi bendición". Parece que alguien está entendiendo.

En Segunda de Reyes tres, quince: "¿Usted quiere agua?". Había una sequía. "¿Usted quiere agua?". "Prepárenme cisternas para que cuando el agua venga, se pueda usar". "¿Cabe en mis cisternas en el desierto?". Y yo empezaron a prepararse para la bendición. No sé si alguien está entendiendo. Ellos comenzaron a trabajar en aquella palabra que creyeron. Pero sabe lo que hubiera hecho alguno de de de de de de los cristianos evangélicos: "No, porque su nombre la vida, ellos hubieran dicho: 'No, no, no, no. Es orar. Eso es todo lo que tenemos que hacer. Oremos, oremos'". Como que "oremos". Prepárese.

Juan capítulo dos dice el Señor: "¿Ustedes quieren un vino?". "¿Usted quiere un vino bueno?". "Pues prepárenme tinajas". "No, pero danos el vino". "No, que si me preparan la tinaja, no lo voy a dar vino". "Sí, pero pero por qué no nos da el vino". "Pero, ¿dónde lo van a colocar? ¿Cómo lo van a usar si no se preparan para ellos?". Ahora, yo sé lo que ustedes dicen: "¿Y por qué no llenó?". Porque no le dio la gana. Porque él quiere que usted haga su parte para él hacer la de él. ¿Sí o no? Él levanta Lázaro porque tú mueves la piedra. ¿Sí o no? Yo puedo determinar el nivel de tu fe simplemente por las acciones previas a aquello que tú has creído. A mí no me vengas con cuento. Lo que tú estás haciendo es lo que tú estás creyendo.

¿Sí o no? Lo que usted está haciendo es lo que usted está creyendo. Ester dice que se emperó, se embaturmó, porque si yo cuántos meses, porque decía: "Yo no voy a casar con el rey". Entonces hay gente que dice: "Que me voy a casar", pero no se está preparando. No, eso está mal. "Yo voy a hacer esto, yo voy a hacer lo otro". No me digas lo que tú crees, enséñame lo que tú crees. ¿Alguien está recibiendo palabra hoy?

Este principio es tan importante que hasta Dios lo practica. Juan capítulo catorce, versículo uno. Solamente te quiero demostrar que hasta Dios practica esto. Juan capítulo 14, versículo uno. Mira lo que dice la palabra. ¿Alguien está aprendiendo algo? "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí", dice el Señor. "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros". Por eso es que yo sé que viene un rato de la iglesia, porque dice el versículo tres: "Y si me fuere y os prepararé un lugar, o sea, si yo no me voy a preparar un lugar, entonces no me crean. Pero si yo me voy a preparar un lugar, vendré otra vez, vendré otra vez, vendré otra vez, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis". Como el Señor sabe que él nos va a venir a buscar, él primero fue a preparar el lugar para colocarnos a nosotros. O sea, que hasta Dios practica este principio. No sé si me están entendiendo. Pero hasta Dios practica ese principio.

Es más, en cuanto a la venida del Señor, el problema de las vírgenes insensatas no era que no creían en el esposo, porque ella sí creían en el esposo. No era que ella no creían en la palabra, no era que no estaban en santidad, porque dice que eran vírgenes. El problema es que no se prepararon para la bendición. Punto. Se acabó. No se prepararon para la bendición. Y cinco de ellas sí se prepararon. Y fíjate que las diez estaban esperando, pero habían cinco que no estaban preparadas. Porque la mitad de la iglesia es así. Usted está esperando una bendición, pero no se está preparando para ella. El que no pueda decir "Aleluya", diga "Aleluya". No se está preparando. Y el día que está supuesto a ser el día de tu gozo, se convierte en el día de tu desdicha, porque no conociste el día de tu visitación del Señor.

Miren, a mí me gusta siempre, para poder aterrizar en el en el en el vivir cotidiano y no quedarme muy espiritualmente, me encanta hablar de la familia y las relaciones de pareja. Pero cuántos de ustedes no saben que hay muchísima gente que se pasa la vida orando por una pareja para después matarlo. ¿Sí o no? Porque nunca se preparó. Ese tipo nunca dejó las mañas. Antes de usted comprometerse con una mujer y casarse con una mujer, tenía que quemar el librito negro. "Demonio inmundo".

Pero no te quería casarse con una mujer y tener 17 concubinas. Hijo de la chancleta. Lo mismo las mujeres. Saben cómo se preparaban las mujeres antes para casarse. Una abuelita le entrenaba hasta hacer sancocho. Eso era de todo, de todo que le enseñaba de todo. Lo único que lo único malo es que habían cosas que no estaban bien, pues se le daba su bata zapatera y su viva Perú. Y eso causaba distorsión en el primer año. De yo tengo un amigo que la noche de bodas sufrió quemadura de tercer grado en el pecho de que la mujer estaba llena de viva Perú. Como que no le indicaron bien esa señora que no podía hacer eso. ¿Me entiende? Pero la cantidad de gente soñando con un sueño, con un hogar, y sueña. Cuando llegue el hogar, lo desahogaré, lo destruyes.

Yo estaba esperando a ver si se van a quedar así. "Yo quiero ser un hombre de negocio". Hecho el primer mes, el negocio produjo diez dólares con veinticinco centavos y te fuiste para Kentucky. Entonces dice que tú eres un hombre de negocio. Un momento, no era un hombre de negocio, men. Tú eres un loco. Si usted va a tener un negocio, prepárese con todo lo que usted tiene que saber de lo que es invertir, reinvertir, administrar, hacer esto, hacerlo. ¿Sí o no? Entonces, si Dios te bendice con eso que tú tanto has esperado, prepárate para mantenerlo.

Usted sabe el peor negocio del mundo. Cuando alguien te dice: "Ay, me regalaron un perrito". Tú lo quieres. Tú te llevas a esa cuestión para la casa y tú vas a orar por muerte como setenta veces antes de que amanezca el otro día, porque usted no estaba preparado para eso. ¿Sí o no? Usted no estaba preparado para eso. Y usted se va a querer morir. Usted va a decir: "Que pase el rato, usted va a vestir de blanco y se va a parar, por favor, llévame, Señor". Y el perro te nota supuesto. Usted tiene que prepararse para esas cosas. Ese es el problema mayor que tiene la gente hoy en día. Tú le estás pidiendo cosas a Dios que ni siquiera te conviene que pasen si usted no está listo para eso.

Miren, en Lucas capítulo cinco es el el pasaje de la pesca milagrosa. Y todo el mundo quiere una pesca milagrosa, pero no se prepara para ello. El Señor le dice a Pedrito: "Pedro, boga mar adentro y echa vuestras redes a la derecha". Plural. Y dice que Pedro bogó mar adentro, pero echó la red y cuando comenzó a sacar peces, se comenzó a hundir la embarcación. Y entonces hizo lo que hacemos todos los que no nos preparamos: entramos en crisis. Y tuvo que venir gente corriendo. Pero se perdió mucha pesca. ¿Saben por qué? Porque no se preparó. No se preparó. El Señor le dijo: "Tienes que ir con suficientes redes". Pero él fue con una. Y así mismo le pasa a mucha gente. Entonces le quieren echar la culpa a Dios. Y Pedro se hubiera ahogado, todo el mundo hubiera dicho: "Uno nunca sabe los caminos del Señor son misteriosos". La locura de la gente, porque él tuvo fe para bogar, él tuvo fe para tirar la red, pero no tuvo fe para prepararse adecuadamente. Lo que te estoy tratando de decir es: prepárate para la bendición.

Yo voy a terminar con esto. En Hechos capítulo doce, Hechos capítulo doce, y versículo once, hay una muchachita que se llama Rode, no Rudy, Rode. Y dice que estaba en un en una vigilia de oración porque a Pedro lo habían metido preso y le iban a dar matarile al otro día. Entonces, ¿qué pasa? Está todo el mundo orando. Y arrancaron a las seis de la tarde y todo el mundo y hora y hora y hora. Y cuando ellos están orando, el Señor envía un ángel y el ángel saca Pedro de la cárcel. ¿Cuánto ustedes entienden que hay poder en la oración? Lo que yo entiendo es que cuando usted ora con fe, las cosas suceden. ¿Sí o no? Por lo tanto, yo estoy convencido de que ese grupo de gente está orando con fe. Dice la Biblia que Pedro sale desorientado en la noche y dice: "Wow, llega un momento que se ahora entiendo que el Señor envió su ángel y me sacó". Parece que le estaba pensando: "Wow, esto puede ser un sueño, esto está demasiado extraño". Y cuando se ve en la calle, dice: "Esto es un milagro". Iba a la casa donde están haciendo la vigilia de oración y toca la puerta. Y dice que Rode preguntó: "¿Quién es Pedro?". Y dice que no le abrió la puerta. Se va donde el grupo de oración y le dice: "Hay un tipo diciendo que Pedro". Dice: "No le abra, léanlo". Dice: "No, no le abra, que eso puede ser, eso puede ser un cuento". Sabe, estos asaltos aquí no están a la orden del día. O sea, que ellos estaban orando por algo, pero nunca se prepararon para recibirlo.

Yo te voy a decirte una cosa: y si Dios contestara la oración que tú estás haciendo, y si finalmente tú conoces a esa persona, y si finalmente tú entras en ese negocio, y si finalmente Dios te abre esa puerta, usted tiene que estar listo, porque si no, la bendición se pierde. No te de caliente ni ande culpando a Dios cuando cuando se le escapan los peces, cuando se derrama la bendición, o cuando Dios tiene que lamentarse porque no conociste el día de tu visitación. No andes echándole la culpa a la gente. Sabe que la gente le encanta eso, ¿verdad? "No, porque tú sabes que es fulano que no, tú me mito tú". Porque usted estaba supuesto a prepararse mental, física, espiritualmente para que cuando eso que tanto anhelas, que tanto clamas, que tanto esperas, llegue, no lo pierdas. No mucha gente sabe este principio, y por eso te he dado un sinnúmero de ejemplos de cuánta gente en el día de su visitación, que estaba supuesto a ser el día de su celebración, se convirtió en el día de su congoja y su tristeza, no porque Dios fue infiel, sino más bien porque Dios fue fiel. El que no lo entendió fue usted, porque usted se puso a pedir por algo que Dios le iba a dar, pero usted no lo creyó. Si usted le está clamando a Dios por algo, prepárese para recibirlo.

Okay, pastor, pero la pregunta es: ¿y si me preparo y no era? Pues te comen la tuna que compraste para el huracán. No hay problema, pero hiciste lo que estaba supuesto a hacer. No hay una cosa más incómoda que tener que quitar toda esa madera de la ventana, pero tú sabes lo que fuera más incómodo: si el huracán pasó y nada más te queda un par de cucharas en el medio de la cocina. Eso sí hubiera sido duro. O sea, si usted se preparó y no funcionó y no pasó eso, okay. Yo prefiero prepararme de todas maneras. ¿Sí o no? ¿Sí o no?

En Israel se le dijo a todo el mundo: "Cuando suenen las alarmas, salga todo el mundo". Para nosotros, todo el mundo tiene sótanos fortificados para los bombardeos, ¿verdad? Ahora, hay muchísimas veces que toditos se van, oyen, se trancan, y no pasa nada. Pero hay veces que sí pasa. Entonces, tú te crees que cuando ellos salen de ahí, que vieron que no cayó una bomba, van a estar con planetas: "No, corre a uno por nada. A mí me hubiera gustado que por lo menos una bomba cayera, men. Por lo menos que le caiga la vecina esta que me tienen loco y caiga con todos los diez gatos esos que tienen que me dan alergia. Una bombita nada más y los gatos salgan huyendo, que no se mueren porque se hagan huyendo como la Aristogatos que fueron a París". Que dicen: "¿Por qué le pasa?". Es Dios que tiene la culpa. Eso sí. Pero usted entiende lo que le digo, ¿no? Usted se prepara y si no le sirvió de preparación, le sirve de práctica para que cuando venga lo real, usted esté ávido a hacerlo sin cuestionar. ¿Será mejor que alguien diga amén? Es más, ponte de pie y dale un fuerte aplauso al Rey de gloria.

¿Cuál es la conclusión de lo que estoy diciendo? ¿Qué es lo que estás creyendo? Haz un inventario de las cosas que verdaderamente tú estás clamando y creyendo. Cuando toques ese inventario, comienza a tomar acciones. Comienza a tomar acciones de preparación. Jesús entendía que él tenía una asignación y que esa asignación lo iba a llevar a una plataforma. Y sabes lo que él hace: se mete cuarenta días y cuarenta noches de ayuno. O sea, que él se prepara para tener un encuentro con su asignación. Y dice que sale del desierto con el poder para sanar.

Se le estaba preparado espiritual, física, mentalmente para aquello por lo cual él estaba creyendo. ¿Alguien me está entendiendo? Pero usualmente la gente no actúa así. Usualmente la gente no: "Que yo estoy esperando, que yo estoy orando, que yo estoy creyendo". ¿Pero qué estás haciendo? ¿Qué es lo que estás haciendo? Porque lo que tú estás haciendo es lo único que va a garantizar que cuando se manifieste la fidelidad de Dios, que se va a manifestar.

Los americanos dicen: ¿cómo es que dicen eso? Es un juego. No, eso es como un juego de al escondido. ¿Sabes lo que es el escondido? Verdad. Este año ustedes no tuvieron infancia, por Dios. El escondido es que cuenta uno, dos, tres. Entonces después dice: "Radio". Y Dios funciona así. Dios tiene sus tiempos medidos. Y cuando tú le clamas y tú le crees, ya él dijo: "Lo voy a hacer". Ready or not, la respuesta viene. Si te encuentra en un "not", usted no va a recibir la bendición. Pero si te encuentras ready, yo dije, si te encuentras listo.

Yo estoy en total y absoluto desacuerdo con mucha gente que dice que usted no tiene que prepararse para la venida del Señor. Yo estoy muy en desacuerdo con eso. "Oh, el viernes que venga, cuando quiere me lleva, cuando él quiera". Así no funciona. Porque dice: "Por la fe fue traspuesto Enoc". O sea, que usted tiene que tener fe para ser traspuesto, para ser raptado. Tiene que tener cierto nivel de devoción, como lo tenían las vírgenes prudentes. Tiene que estar una unción, una doble porción de aceite para que en la oscuridad no te pierdas en ella, sino que puedas oír y escuchar la voz del Señor.

Para todo lo que Dios ofrece, tiene que haber una preparación previa. Y mucha gente vive culpando a Dios. Mucha gente vive: "No entiendo por qué el Señor no". Y eso no es culpa de nadie, sino tuya. Aprende la lección. Amén. En un momento.

Tu fidelidad es grande. Tu fidelidad incomparable. Nadie como tú, bendito Dios. Grande es tu fidelidad. Es grande. Tu fidelidad incomparable. Nadie como tú, bendito. Tu fidelidad. Tu fidelidad. Tú eres grande. Tu fidelidad.

Yo tengo un gran amigo, es un doctor que ha descollado en su área. Y él pasó por una de las desdichas más grandes que puede tener un hombre: es que su esposa le fue infiel. Esa esposa de él fue su novia en la secundaria. Él la amaba con vehemencia. Pero un día ella fue, y él se vio obligado a terminar con el matrimonio. En medio de este valle de emociones tóxicas, yo le dije a él: "Permite que Dios te sane para que no arrastres estas cosas a una nueva relación". Pero obviamente, él no me hizo caso. Se casó un poquito tiempo después y, lamentablemente, todo fue un desastre desde el principio. Él vivía en una constante desconfianza que su nueva esposa nunca merecía. Él vivía en un estado de estrés, en un estado de ánimo horrible. No quería estar con nadie, no quería invitar amigos, porque como la otra le fue infiel de esta manera.

¿Cuál fue el problema? El problema es que no se preparó para la bendición. No se preparó para un matrimonio exitoso. No se preparó para vivir una etapa de su vida mejor que la anterior. Y aunque oraba, porque muchos oran y creía, y por eso encontró a una persona, no se preparó. Nunca cometas ese error. Si usted está creyéndole a Dios y usted está orándole a Dios por algo, sepa que se va a manifestar. Pero prepárese para cuando se manifieste.

Levanta tus manos al cielo. Padre, yo les he dado tu palabra en este día. Lo que tú hablaste a mi corazón, lo he depositado en el corazón de ellos. Revéleles a ellos las acciones que tienen que tomar en preparación a la respuesta que tú les vas a dar. En el nombre que sobre todo nombre, el nombre de Jesús. Padre mío, abre el corazón de cada hombre, cada mujer, cada joven, cada niño, y permite que ellos puedan estar listos para aquello que tú les has prometido. Sabemos que eres un Dios fiel, sabemos que eres verdadero. Por lo tanto, tenemos que estar preparados para que cuando tú nos des la respuesta, la respuesta no se pierda, sino que cause la bendición por la cual tú la diste. En el nombre de Jesús. El que lo crea, dígame amén. Amén y amén. Vamos, dáselo fuerte al Señor. Aleluya. Aleluya.

Por favor, nadie se mueva todavía. Jaime Macías va a pasar aquí, nos va a despedir en oración. Pero escucha lo que voy a decirte por dirección del Espíritu Santo: nosotros cambiamos cierto orden en el servicio y quiero que ustedes lo respeten. Amén. Por alguna razón, el Señor puso en nuestro corazón que entregásemos la palabra y luego permitiésemos a la gente sembrar para amarrar la palabra para sus vidas. Solo esto lo hicimos por dirección del Espíritu Santo. Por favor, respétenlo. Prepárense para sembrar diezmos, ofrendas y votos después que la palabra es entregada. Amén. Jaime Macías.