Transcription
Este, este chiste, esta broma de: yo jugaba muy bien fútbol hasta que me lastimé las rodillas. Yo salía a caminar hasta que me lastimé las rodillas. Yo hacía esto o el otro hasta que me lastimé las rodillas. Y es que las rodillas son una articulación que, normalmente, cuando se llegan a lesionar, suelen dejar secuelas.
Pero bueno, vamos a hablar específicamente del colágeno del cartílago, de ese desgaste en las rodillas. ¿Se puede activar la producción de colágeno? ¿Se puede activar la producción de cartílago? Eh, ¿podemos mejorar la función de esa rodilla? Y la respuesta es sí, la producción… bueno, sí, parcialmente. ¿Por qué? Porque sí podemos mejorar la producción de ese líquido coval que favorece la producción del colágeno, que favorece a mantener un buen balance a nivel de la rodilla. El líquido sinovial responde a la carga articular, lo que hace que se produzca más líquido coval que favorece a que haya un mejor ambiente en la rodilla para la producción de colágeno, para mantener lo más que se pueda equilibrar esa rodilla. La cápsula articular, como su nombre lo dice, es esta cápsula, este globo que envuelve a nuestra rodilla, que envuelve al fémur, a la tibia y a la rótula. Okay. Eh, esta cápsula nos protege a nivel articular y favorece a que esos tejidos, como los meniscos, los ligamentos, el cartílago que está a nivel articular, pues funcione de manera adecuada. Imaginemos que ese líquido articular es como el aceite que favorece a que esa bisagra funcione de manera adecuada, pero no solo hace que funcione de manera adecuada, sino que nutre a la articulación.
Como les decía, a nivel articular, nuestra rodilla necesita de la carga, necesita de que nosotros caminemos, a ciertas edades, dependiendo de las características físicas, saltar, correr, recibir cierto impacto, cierta carga para favorecer a esa producción de colágeno, a esa producción de cartílago. Ahora, muchas veces me preguntan: “Oye, Julio, yo tengo desgaste articular, ¿debería de hacer ejercicio si ya tengo desgaste?”. No, es todo lo contrario. ¿Por qué? Porque si tú dejas de hacer ejercicio, pues el desgaste da más síntomas, esa sensación de rigidez, más dolor, y podemos acelerar ese desgaste, se atrofia en los músculos. Y eso va a hacer que cada vez las afectaciones sean mayores. Ahora, la pregunta del millón: ¿el desgaste articular es reversible? El desgaste articular no es reversible. Lamentablemente, lo que ya se dañó, ya no podemos hacer nada por ello, pero sí podemos prevenir su avance. Al fin de cuentas, el desgaste articular es parte del envejecimiento. Así como al cabello le salen canas, así como a la piel le salen arrugas, las articulaciones tienen cierta tendencia al desgaste. Hay personas que a los 30 años ya tienen un montón de canas, y hay personas que a los 60 años tienen muy poquitas. Hay personas que a los 40, 50 años ya están presentando un desgaste muy avanzado. Pero hay personas que a los 60, a los 70 apenas tienen un desgaste sintomático, es decir, apenas tienen un desgaste que realmente les produce síntomas. Por eso es muy importante la carga a nivel articular para favorecer a que no se desarrolle más ese desgaste, para favorecer a un correcto envejecimiento articular, para fortalecer las rodillas a nivel muscular y para que ese líquido sinovial se mantenga nutrido a través de la absorción de, como su nombre dice, los nutrientes que la rodean. Muy bien. Por eso es muy importante los ejercicios de carga a nivel articular y de ese modo podemos estimular la producción del colágeno, okay, no para que la producción de líquido sinovial y la producción de colágeno, no para revertir lo que ya está dañado, pero sí para prevenir que siga aumentando y que los síntomas disminuyan.
Así que bueno, sin más que decir, vamos a comenzar con los ejercicios. Están aquí las imágenes, los ejercicios para esta rodilla que… de lado, bueno, depende, no sé si la imagen le está saliendo exactamente igual que yo, pero del lado izquierdo pueden ver una rodilla sana y del lado derecho una rodilla con desgaste articular, donde el cartílago, el colágeno ya está afectado. Tenemos que prevenir eso. Okay, vamos a empezar con los ejercicios de carga. Muy bien. Vamos a empezar con un ejercicio super básico que es simplemente poner todo tu peso sobre una rodilla. Ahora, lo que vamos a hacer es que nos vamos a quedar parado sobre la pierna derecha durante 10 segundos. Así de fácil: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. “Oye, Julio, yo no tengo buena estabilidad”. Bueno, te puedes apoyar de la parte posterior de una silla, del respaldo, y lo hacemos con la pierna contraria, igual 10 segundos: uno, dos, tres, mira al frente, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Muy bien. Teniendo esa carga a nivel articular favorecemos a la producción de líquido sinovial. ¿Por qué? Porque así funciona la cápsula articular, necesita de esa biomecánica. ¿Qué es lo que vamos a hacer? Cinco repeticiones de cada lado. Empezamos con la pierna derecha: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos con la pierna izquierda: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos por la segunda ronda: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Cambio: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos por la tercera vuelta: uno, dos, tres, equilibrio, venga, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Cambiamos: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos por la cuarta vuelta: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Perfecto, con la otra pierna: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Bajamos, cambio: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Cambio una vez más: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos por el quinto, mantengo: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Cambio: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Bien. Ahora, para el siguiente ejercicio vamos a hacer otro ejercicio de carga, pero lo vamos a hacer apoyándonos de la pared. Ojo, es muy importante que lo hagamos sobre una superficie no deslizante. Por ejemplo, el tapete que yo tengo, cuando me apoyo, a veces se desliza y eso puede ser peligroso. Por favor, traten de hacerlo sobre una superficie no deslizante. Muy bien. ¿Qué es lo que voy a hacer? Voy a colocar mis pies a lo ancho de mis caderas, voy a ir llevando poco a poco los pies hacia delante y bajando la espalda hasta que mi rodilla quede a 90 grados y yo quede sentado en el aire. Puedo colocar mis manos sobre mis muslos, espalda pegada a la pared y cuento hasta 10: uno, dos, tres, venga, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Me apoyo a la pared y me levanto, y lo vamos a hacer 10 veces. Okay. Ahora, si tú no tienes la fuerza suficiente para hacer este ejercicio o te da miedo a hacerlo, lo que puedes hacer es, por ejemplo, poner una silla o un cojín. Por ejemplo, mira, aquí voy a poner un cojín, y en caso de que sientas que te vas a caer, lo que puedes hacer es que te quedas solamente a unos 2 o 3 cm de la silla o del cojín, perdón, no es cojín, es este banco, un banquito, y en caso de que pierdas la fuerza, caes sobre el banco y no pasa nada. Esto es en el caso de aquellas personas que no tienen la fuerza suficiente o no les da tanta confianza hacerlo de esa manera. Muy bien. Vamos por el segundo. Ya hicimos uno. Pies abierto a lo ancho de las caderas y mantengo: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, venga, todo sea por esas rodillas, siete, ocho, nueve, diez. Este fue el segundo, vamos por el tercero. Hay que activar la producción de ese líquido sinovial y que a su vez active la producción de ese colágeno. Vamos: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Muy bien, inhalo y exhalo, ¿cómo lo vamos sintiendo? Todo en orden. Vamos por el cuarto. Empieza, lo ancho de las caderas, me recargo en la pared: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Me levanto. Vamos por el quinto. Vamos por el quinto ejercicio de la pared. Ahora vuelvo a apoyar mis pies a lo ancho de mis caderas, espalda lo más derecha posible: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Inhalo, exhalo. Vamos por el sexto. Vamos por el sexto. Vamos a meterle carga a esas rodillas. Perfecto, empieza, lo ancho de las caderas, punta los pies viendo hacia al frente: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Bien. Vamos por el séptimo. Vamos por el séptimo. Vuelvo a apoyar: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos por el octavo. Listos, listas: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Vamos por el noveno. Bien. Vamos por el noveno. Empieza, lo ancho de las caderas, mirada hacia el frente: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Inhalamos y exhalamos, y vamos por el décimo. Me vuelvo a apoyar en la pared, abro piernas, bajo: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Muy bien. Ahora vamos para el siguiente ejercicio. Vamos a volver a poner la silla delante de nosotros y este ejercicio también va a ser de carga. Es una carga muy ligera. Okay, es sin impacto, es con carga, pero sin impacto. “Oye, Julio, ¿y los ejercicios de impacto también favorecen a que yo desarrolle líquido sinovial?”. Sí, siempre y cuando tengas las características para poder hacer impacto. ¿A qué me refiero con impacto? Saltos de cuerda, básquetbol, voleibol, ese tipo de ejercicios son muy buenos para favorecer al desarrollo de líquido sinovial, pero necesitamos no tener lesiones, necesitamos no tener osteoporosis, necesitamos no tener algún problema como, por ejemplo, una lesión de menisco para que no sea doloroso, y para que no nos pongamos en riesgo. Pero estos ejercicios, por ejemplo, son de carga sin impacto. Bien, nos paramos a dos o tres pies de distancia de la silla, subo pierna izquierda y llevo mi rodilla hacia el frente, okay, pongo parcialmente mi peso hacia el frente y regreso. Este ejercicio lo hemos hecho ya muchísimas veces aquí en Fisio Julio. Vamos a hacerlo 10 veces de cada lado: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Cambio. Dos o tres pies de distancia y subo la pierna contraria: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Inhalamos y exhalo, inhalo y exhalo. Bien. Ahora mira, este va a ser el último ejercicio. Lo que quiero, como les decía en un principio, es enseñarles ejercicios de carga a nivel articular para favorecer al desarrollo de ese líquido sinovial y que favorezca el desarrollo de ese colágeno. Ojo, como siempre les he dicho, una vez que la rodilla está desgastada, no es que podamos regresar el tiempo y evitar ese envejecimiento articular, porque siempre les digo que, al fin de cuentas, el desgaste articular, la artrosis articular, la artrosis de rodilla es un tipo de envejecimiento que podemos hacer acelerar esa artrosis con una lesión, sí, con una enfermedad, sí, pero una vez que algo se daña ya no podemos corregirlo, pero sí podemos disminuir los síntomas y favorecer a que no siga aumentando. Okay, vamos por el cuarto y último ejercicio. Perfecto. Dice Ana Portu: “Yo no puedo porque tengo osteoporosis y me duele la rodilla”. Buenos días, querido amigo, ¿puedes decirme su nombre? Soy de Ecuador. Me llamo Anita Domínguez. Eh, lo que no se puede hacer con osteoporosis, Anita, lo que te decía es, por ejemplo, básquetbol, voleibol, ese tipo de impacto. Lo que hacemos aquí es carga, realmente es muy noble con las rodillas. Pero si te duele hacerlo, mejor no lo hagas. Pero si tienes un grado ligero de osteoporosis, sí se pueden realizar este tipo de ejercicio, siempre y cuando tener cuidado de no, que no te vayas a caer, siempre estar cerca de alguien que te abrace, que te agarre en caso de perder el equilibrio o cerca de alguna estructura que nos pueda brindar estabilidad, como por ejemplo, este pasamanos, una buena silla. Pero bueno, saludos, y mi nombre es Julio. Bien, nos vamos a quedar parados sobre la rodilla derecha, va sobre la pierna derecha. Perdón, vamos a quitar el pie izquierdo del suelo, vamos a flexionar ligeramente la rodilla y me toco el pie y regreso cinco veces: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Bien. Vamos a hacer cinco repeticiones de cada lado. Llevamos una. ¿Te parece bien? Vamos por la segunda: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Bien, inhalo y exhalo. Vamos por el tercero: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Bien, con otra pierna: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Muy bien. Vamos por el cuarto: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Cambio de pie y repito: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Inhalamos y exhalo, venga, cambio: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Vamos una vez más: uno, dos, tres, cuatro, cinco. Muy bien, inhalamos y exhalamos. Con eso vamos a terminar nuestra rutina de ejercicios para favorecer al desarrollo de este líquido, al favorecer a la nutrición de la articulación y que con ello buscamos también favorecer a la producción de ese colágeno a nivel articular. Es muy importante recordar que el peor enemigo de una rodilla es la falta de movimiento. Sé que se los repito mucho, sé que se los he dicho muchísimas veces, pero la falta de movimiento produce que tengamos rigidez, dolor, pérdida de fuerza, que es pérdida de la fuerza, pérdida del trofismo muscular, pérdida de la nutrición de los músculos, favorece a que disminuya la vascularidad a nivel articular y que con ello, pues también disminuya la nutrición de la cápsula articular, y al disminuir la nutrición, disminuir la producción de líquido sinovial, disminuir la vascularidad de los tejidos, disminuir la producción de colágeno y que ese desgaste aumente. El peor enemigo de una articulación es la falta de una articulación móvil, es la falta de movilidad. Okay, la falta de movimiento… tengáis de rodilla, te debe dar más miedo el hecho de dejar de moverte que el decir: “Bueno, voy a dejar de hacer ejercicio para no lastimarme más, o voy a dejar de moverme para no lastimarme”. Eso te va a terminar a la larga afectando mucho más. No le tengamos miedo al movimiento. Claro, hay que dosificarlo. Si tenemos un desgaste muy fuerte, muy acelerado, pues sí vamos a tener que disminuir ciertas actividades, cambiar de ejercicio, pero no dejar el ejercicio por completo, es lo peor que podríamos hacer. Siempre acompañado de la mano de tu fisio, tu médico de confianza para que te diga qué tanto puedes y no puedes hacer. Pero normalmente tu fisio y tu médico te van a decir: “Muévete, camina, haz esto, haz el otro”, dependiendo de las características que tengas. Dice María de los Ángeles: “Yo también me cansé, Julio, es que eso de hacer ejercicio sobre un solo pie es bastante retador”. Dice Luz Escutia: “Gracias Julio, muy buenos ejercicios”. Julio: “¿Habrá otros directos?”. Sí, ya programé otro directo para el dolor de espalda en la tarde en Fisioterapia Latina. Así que va a haber otro, y en Julio Palacios también va a haber otro, pero no lo programé, pero sí va a haber otros videos. Gracias José Murillo. Saludos a Freddy hasta Bélgica, que José Murillo me está diciendo que escribió Freddy de Bélgica, y gracias por los buenos comentarios de la mayoría de las personas. Oigan, mi cámara está desenfocada de repente, una disculpa, no sé qué le está pasando. Les digo que aquí de repente hay fallas, pero no importa, no nos van a ganar esas fallas. Creo que hay enfoque otra vez. Claudia dice: “Sí”. Aleida, no recuerdo de qué ciudad de Colombia eres, porque en Bogotá hace frío. No, en este… tubai. Saludos. Nos mandó girasoles, tic van hasta… deler. Lidia hasta el Bronx, New York. Obdulia Alerma. Gracias a todos. Les falta el equilibrio por lo que leo, pero es normal. Trabajar el equilibrio es cosa de todos los días. Es, como siempre les he puesto un millón de veces el ejemplo de las personas en la cuerda floja, que no nacen con esa habilidad. La primera vez que lo intentas se cae al primer paso. Después de una semana pueden dar dos pasos. Después de meses ya caminan la mitad. Después de años logran caminar largas distancias en la cuerda floja. Así también nosotros podemos mejorar nuestra estabilidad, nuestro equilibrio, no para caminar en la cuerda floja, para nada, nada que ver con eso, pero sí para tener mejor equilibrio y aguantar todo nuestro peso sobre un solo pie. “Julio, ¿es importante que lo logre o por qué insistes tanto?”. Es que sí es muy importante. Si tú quieres tener una marcha natural y fluida, debes de tener buena estabilidad, buen equilibrio. Si tú quieres poder caminar sobre un suelo que no sea uniforme, por ejemplo, en un empedrado o en el pasto de algún jardín o en, en, por ejemplo, en terracería, en lugares donde no está pavimentado, es muy importante que tengas la capacidad de soportar tu peso sobre una sola pierna. Si te estás cayendo, pierdes el equilibrio, es importante que tengas buena propiocepción, buena estabilidad para que no te termines dando un golpe zote. Si tú quieres hacer deporte, actividad física, es importante tener estabilidad o equilibrio, o simplemente no vas a poder ni coordinar. Por eso les insisto tanto en este tipo de ejercicios de peso sobre un solo pie, aparte que nos ayuda a nivel articular, como les explicaba, a la biomecánica para la absorción de nutrientes a nivel cápsula articular. Es indispensable para la correcta marcha. Así que por eso se los pongo bastante seguido. Obviamente, siempre les digo: hay que tener cerca una silla de apoyo, algún barandal o alguna persona que nos agarre en caso de perder el equilibrio. Es muy importante no exponernos a perder el equilibrio y caernos. Pero bueno, una forma de vencer esa inestabilidad es retándome tres o cuatro meses, pero de que después de un año ya aguantes siete, ocho segundos, ya es un avance enorme, ya tu marcha se va a ver más natural, ya te vas a sentir más seguro, más segura, ya vas a poder hacer más cosas independientes. Dice Adela: “Buenos días, hijo y gente hermosa. Tratar el equilibrio como me está ayudando. Gracias, Dios te bendiga y a todos y a todas. Buen día”, dice Adela. De verdad, eh, yo, yo siento que siempre he tenido buen equilibrio, eh, pero cuando empecé a hacer estos directos con ustedes, pues obviamente yo al ponérselos, los estoy practicando y practicando junto con ustedes, y hace como tres o cuatro meses fui al cine con mi hijo, compramos palomitas, compramos refresco, y pues yo iba con la charola, aquí, no sé si en todo el mundo es así, pero supongo que sí, aquí en México te dan como una charola, una base para poner las palomitas, y pues ya había iniciado la película, estaba oscura la sala, y se me dobló el pie, pero de verdad tuve una habilidad para no caerme que hasta yo me sorprendí, o sea, mi esposa me dijo: “¿Cómo hiciste eso?”. Pero es que hemos trabajado tanto el equilibrio, la estabilidad, que mis tobillos están más fuertes que nunca, y no lo digo como un halago hacia mis terapias, no lo digo como una forma de que sí hagan los ejercicios, sino se los comento porque de verdad yo hasta en mí he visto los cambios de cómo mi estabilidad ha mejorado, como cuando he tenido percances de riesgo de caída, mi cuerpo ha reaccionado bien. Y ustedes me dirán: “Pero Julio, tienes 32 años, a esa edad reaccionas bien”. Créanme que yo recibo gente de 20 años que se tropieza con cualquier cosa y ni las manos mete. He visto gente de mi edad que se tropieza con la línea de la acera, de la banqueta y no logra recuperarse y se termina cayendo. El equilibrio no es algo tan sencillo, la estabilidad no es algo tan sencilla, la propiocepción… si tú lo practicas diario, lo vas a mejorar sí o sí, porque es una habilidad que se puede mejorar, es una habilidad que también si lo dejas de practicar se pierde, lo empeoras, así como la musculatura. Tú puedes ir al gimnasio 10 años, pero deja de hacer ejercicio un año, vas a ver cómo lo que trabajaste en 10 años lo pierdes. También con el equilibrio y la estabilidad y la propiocepción aplica, lamentablemente, es algo que hay que practicar todos los días durante el resto de nuestra vida. Obviamente, hay habilidades que si tú las practicas mucho, pues lo que pierdes es poco. No es lo mismo perder de aquí e ir perdiendo con la edad a perder de aquí e ir perdiendo con la edad, si me explico. No es lo mismo llegar a tu tope y de ahí perder a llegar a la mitad y de ahí perder. No es necesario perder, pero les digo esto porque es algo que es importante hacerlo todos los días: el equilibrio, la estabilidad, la propiocepción. Y bueno, les platicaba esta anécdota que me pasó apenas, del cine, que reaccioné súper bien, que hasta yo quedé sorprendido, porque podemos mejorar ese equilibrio, esa estabilidad, esa percepción y esa reacción ante esos movimientos inesperados, ante esos tropiezos, ante esos desequilibrios, sí podemos mejorarlo. Obviamente habrá casos específicos en los que de plano no, por ejemplo, una persona con un vértigo severo, una persona que a lo mejor tiene una prótesis a nivel de cadera que le afectó mucho, una persona que a lo mejor tiene fibrosis en el tobillo, sí hay excepciones, pero son contadas. La mayoría de las personas podemos mejorar bastante esa estabilidad, esa propiocepción. Dice Eunice: “Julio, toda experiencia nos ayuda a motivar a las…”
Personas a seguir haciendo las rutinas. Gracias por tu tiempo. Gracias a ti. Unice, yo les platico porque quiero que que entiendan por qué hacemos ciertos ejercicios muy repetidos. Es como cuando les les decía del tobillo hoy en la mañana. Para quien estuvieron en fisioterapia latina, les pongo muchos ejercicios de tobillo. Porque si ustedes quieren mejorar su forma de caminar, tienen que mejorar la movilidad de ese tobillo. Si caminamos moviendo poco las articulaciones, nuestra nuestra marcha va a aparecer robótica, vamos a aparecer robots. Necesitamos que todas esas articulaciones tengan rangos de movimientos amplios, por eso, por ejemplo, cuando les pongo a hacer marcha, les pongo a exagerar los movimientos mucho, para que cuando tengan que hacer una marcha normal les parezcan movimientos muy simples. Igual con con el equilibrio, hay que exigirle a nuestro equilibrio mucho, para que cuando necesitemos poco del equilibrio reaccione bien. De la propiocepción de la estabilidad también ha mejorado al caminar, dice Abdulia. Bien. Me da gusto. Claudia Gross dice: “Yo, gracias a Dios, tengo muy buen equilibrio y mis reflejos son excelentes, y eso que tuve síndrome de vértigo”. Que por cierto, tenemos videos para vértigo, eh. Pon fisioterapia latina vértigo benigno y hay ejercicios para mejorarlo. Lulu Cortés dice: “Muy buenos ejercicios. Gracias Julio. Me maté un mosquito justo. Me estaba… no sé si logran ver ese mosquito aquí, ese mosquito y mis callos de que me he estado colgando en la barra”. Dice María de los Ángeles: “Muchas gracias Julio, tienes mucha razón y hemos aprendido mucho contigo. Mil gracias”. Gracias, María de los Ángeles. Fíjense que fisio Julio, fisioterapia latina, a pesar de que hay muchos suscriptores, porque en fisioterapia latina somos 1,700,000 y aquí en fisio Julio somos 150,000, esa como es una comunidad bastante chica, es una comunidad que realmente en comunidad no crece tanto. Si se fijan, somos casi siempre las mismas personas en vivo, porque en en en en repetición sí, eh. Hay videos que alcanzan mucha muchas visualizaciones, pero en parte eso es bonito, no porque platicamos aquí por el chat. Sé de muchas personas que tienen ciertas patologías que han pasado ciertas lesiones y y que me cuentan cómo han ido mejorando. Entonces es bonito, es es es padre poder leerles. Eli Gutiérrez es un caso. Dice: “El equilibrio me cuesta un poco, pero he mejorado. Pues al tropezar me acuerdo de lo aprendido y puedo hacer paso firme”. Bien. Y lo lo padre va a ser cuando ya no tengan que pensarlo, cuando su cuerpo reaccione sin necesidad de de pensar lo que están haciendo y poco a poco se va a ir logrando. Perdón por ser… sé que en el micrófono suena muy fuerte. Dice: “Yo solía arrastrar mis pies y he mejorado mucho el paso”, dice Eli. E dice: “Hola Julio, hace un tiempo tuve una caída de lado, no alcancé a llegar al suelo, de ahí que me duele la rodilla. Ahora se me ha quitado el dolor, pero empiezo como si hubiera inf… mado la rodilla, ¿qué será?” Muy probablemente sea que como ibas a tener esa caída, hayas tenido algún tipo de lesión y no te hayas dado cuenta y que por eso tienes esas secuelas. Te recomiendo acudir con tu fisio, tu médico de confianza para saber exactamente qué fue. Se te van a hacer pruebas. Aquí a la distancia pues yo no te puedo hacer las pruebas necesarias, yo no te puedo hacer las manipulaciones para saber qué es lo que sucede. Pero bueno, una de las opciones que puede hacer también es el fortalecimiento de su rodilla. Normalmente ese tipo de síntomas suelen disminuir cuando fortaleces y mejoras la movilidad de la rodilla. Muy bien. Oigan, gracias a todos y a todas por escribir. Dice Eduardo Óscar: “Julio, tuve un ACB, un evento cerebrovascular o accidente cerebrovascular para los que no sepan, Jiménez, y dice y Jiménez hubiese sido el tobillo derecho, ¿qué ejercicio tengo que hacer para poder caminar bien? Tengo como caída este pie”. Creo que quiso decir que tiene alterado el tobillo derecho, el lado derecho y que tiene el pie caído. Tengo varios ejercicios, Eduardo Óscar Jaime, para eh recuperarte del ACB o del evento cerebrovascular, del accidente cerebrovascular. Pon fisioterapia latina eh parálisis de la mitad del cuerpo y te van a salir. Tenemos ejercicios para el pie caído. Muy bien. Oigan, saludos desde Uruguay. Dice aquí la aquí a la vuelta 22. Saludos aquí a la vuelta, eh. Gracias por escribir desde Uruguay. Que siempre les digo que me emociona mucho que escriban de Uruguay, de Paraguay, de países donde escriben muy poquito, no sé a qué se deba. Pero bueno, con eso me despido porque la cámara me está desenfocado mucho y ahí ya me enfoca y me desenfoca, me está desenfocado mucho la cámara. Muy bien, con eso terminamos por hoy, muchísimas gracias y nos vemos en el video de dolor de espalda, ¿les parece bien? Los nudos en la espalda, así como…