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Bienvenidos, bienvenidas a esta actividad de la Asociación Bramacumaris. Hoy con el tema sencillez y limpieza para hacer mi vida más fácil. Y me gustaría que nos situáramos en en una imagen como siendo el eje de una rueda que es la rueda de de mi vida, cada uno, que se sitúe en esa imagen como siendo el eje de la rueda de su vida.
¿Y qué pasa en el eje? ¿Qué características tiene el eje de una rueda? Está quieto, no se mueve. En cambio, a su alrededor gira la rueda. H para nosotros pues representaría diferentes situaciones, las personas que vienen a nuestra vida, [resoplido] eh, y van a ir girando frente frente a nosotros, frente a nosotras. Hm.
Y ese estar en ese eje tiene una ventaja que vemos esas personas y esas situaciones como desde una distancia. Si pensamos en la rueda de una bicicleta, hay como esos radios que separan el eje de lo que es la la cubierta, la el neumático. Entonces, cuando nos situamos realmente como ese eje de nuestra vida, tenemos una visión más serena, más tranquila, desde esa quietud del eje, podemos ver lo que viene frente a nosotros de una forma como más calmada, con lo cual lo vemos con más claridad. Tenemos una perspectiva más amplia, hay una una distancia de lo que está sucediendo, porque si por el contrario, en vez de estar como el eje de nuestra vida, nos ponemos donde está girando la rueda, donde están pasando las situaciones, las personas, los acontecimientos y nos ponemos ahí en medio. ¿Qué pasa? que no vamos a arrollar como que todo nos arrolla, o sea, es como que todo viene hacia nosotros, las situaciones, lo que tenemos que afrontar, ¿no? Y vamos intentando como esquivar todo ese movimiento que viene hacia hacia nosotros y no tenemos una distancia, nos sentimos arrollados y nos dejamos llevar arrastrar o o intentamos ir esquivando, ¿no? Entonces es interesante, ¿no? situarse como como ese eje de nuestra vida.
Y ese eje es importante que que esté recto, no solo que no se mueva, sino que esté recto, eh, porque si se inclina o está un poco torcido, ¿qué pasa con la rueda? No girará recta, ¿no? Es como que hará movimientos como ondulatorios, ¿no? Y entonces si vamos en una bicicleta con una rueda así, pues es peligroso. H entonces como ese ese eje recto es como una conciencia interna equilibrada. Hay un equilibrio interno entre lo que pienso, entre lo que siento. No es como que una parte de mi conciencia tira hacia un lado, otra parte tira hacia otro. Es como que hay un equilibrio, un un alineamiento interno. Qué bien, ¿no? Estar ahí.
¿Y qué pasa? porque queremos estar ahí quizás, pero no sabemos o no podemos o a veces lo conseguimos por un momento y luego nos desconectamos y nos volvemos a encontrar girando en esa rueda que nos arrolla, ¿no? Y pensaba que situarse en ese eje también es como habitar el propio ser. Habitar. Suena bien esa palabra, ¿no? Habitar. Es como estar en nuestro interior con nosotros mismos, con nosotras mismas, en un espacio agradable. Eh, porque, ¿dónde nos gusta habitar? nos gusta habitar en en un espacio en el que nos encontremos bien. Si pensamos en nuestra casa física, en la casa en la que vivimos, eh pues eh nos gustaría tener un ambiente seguramente agradable, un ambiente tranquilo, un ambiente de respeto, un ambiente de buena convivencia. Hm.
Y si el ambiente de nuestra casa es así, cuando, por ejemplo, acabamos de trabajar o de hacer alguna actividad fuera de casa, tenemos ganas de volver a nuestra casa porque tenemos un buen recuerdo, una buena sensación, recordamos que hay un buen ambiente y tenemos ganas de de volver a estar allí. Hm. En cambio, si en nuestra casa pues el ambiente es tenso, hay discusiones, hay mal humor, hay tristeza, pues fácilmente cuando acabemos de trabajar o de hacer alguna actividad, pues quizás lo que menos nos vamos a plantear es volver a casa. Eh, vamos a buscar muchísimas otras opciones para distraernos, para no tener que volver a esa casa en la que el ambiente que hay no es agradable. Eso a nivel físico, a nivel de la casa en la que vivimos. Pero lo mismo pasa en ese en ese espacio interior, en ese espacio que el ser habita. ¿Cuál es el ambiente? en el que intentamos permanecer internamente, pues si es un ambiente en el que nos sentimos bien, que es agradable, que es relajado, que no me estoy enjuiciando continuamente, que no hay demasiada alteración de pensamientos, pues voy a querer volver una vez y otra ahí a ese espacio interior. Voy a estar actuando, voy a estar relacionándome, haciendo lo que tenga que hacer, pero en el momento que acabe voy a tener ganas de volver a ese espacio interior, a ese espacio como para recuperarme, para estar bien conmigo misma, para conectar con esa calma interior. Voy a a querer estar habitar en ese espacio del ser. Hm.
Entonces, eh quizás nos cuesta estar en ese centro, en ese eje, en en ese espacio interior del ser, porque no hemos conseguido mantenerlo tan sencillo y tan limpio como nos gustaría. Y esas son las unas cualidades que pues hoy propongo que nos pueden ayudar a como a cuidar ese espacio interior que que queremos habitar. Pueden haber muchas otras. Hm. Pero bueno, podemos empezar por estas, la sencillez, la limpieza. Y está claro que cuando un espacio físico es sencillo, tiene una decoración apropiada, adecuada, lo que se necesita, pero sencilla, al mismo tiempo, va a ser mucho más fácil de tenerlo ordenado, de tenerlo cuidado, de limpiarlo. Hm.
Entonces, eh, ¿cómo hacemos ese espacio interior que quizás muchas veces sentimos que está demasiado lleno de pensamientos, como alterado con muchas creencias que nos condicionan, quizás con muchos juicios hacia nosotros mismos? ¿Cómo lo hacemos ese ambiente más sencillo? Pues bueno, me gustaría explicar h una experiencia personal que a mí me ayudó a soltar algo, ¿no? Porque para hacer ese ambiente interior más sencillo se trata de quitar cosas que sobran. Si en casa tenemos una habitación demasiado llenas de cosas y decimos, "Ya estoy cansada de tener tantas cosas que ordenar, que limpiar, voy a quitar cosas, voy a o a reciclar o igual puedo regalar o si no sirve se tira." H Entonces, eh en nuestro espacio interior también la sencillez implicaría esto, ¿qué podemos de alguna manera desechar? Hm. para sentir que ese ambiente interior es más sencillo.
Y recordaba eh hace hace años ya ya llevaba un tiempo meditando, pero hace tiempo ya de esto, e una relación que tenía con una persona, una relación en la que yo culpaba aquella persona. Culpaba aquella persona, pues porque me lo había hecho pasar mal, porque no sentía que se había comportado como a mí me hubiera gustado conmigo. Y entonces pues aquella persona la culpaba y llegó un momento que yo me di cuenta que ese culpar a esa persona e no me hacía sentir bien. O sea, a mí ya me sobraba. Era algo, un objeto que había en esa habitación interna que me sobraba, que no me lo hacía sencillo. H y no os puedo decir paso por paso cómo llegué al proceso de soltar. Os puedo decir cómo cómo fue el último paso, el paso final. Eh, fue curioso, o sea, fue algo un poco inesperado, ¿no? Eh, había salido de trabajar, estaba en pleno paseo de gracia andando entre mucha gente, entre muchos coches, nada, un ambiente nada tranquilo. Y de repente un pensamiento y en ese momento no estaba pensando en eso, pero un pensamiento, nadie es culpable de nada. Nadie es culpable de nada. Y hace muchos años de esto y ahora recuerdo ese pensamiento, recuerdo esa experiencia y de alguna manera activa internamente se sigue activando algo especial. Hm.
Y en aquel momento, aquel pensamiento, de alguna manera, por un momento, lo racionalicé, ¿no? Pensando, bueno, nadie es culpable de nada, ¿no? Tantas cosas que pasan por el mundo, podéis decir, ¿no? Tantas barbaridades que están sucediendo. Pero yo me quedé con ese pensamiento para lo que a mí me servía. Hm. para poder limpiar esa relación con esa persona. Y enseguida pensé, esa persona tiene alguien a quien culpar porque también alguien le ha hecho sufrir, también alguien le ha hecho pasar por malos momentos, por situaciones que no hubiera querido vivir. Esa persona ha sufrido culpa otra. Ahora me ha hecho sufrir a mí, yo la culpo a ella y rápidamente vi que había como una cadena, una cadena que nos iba encadenando, encadenando literalmente unos a otros en ese proceso de culparnos. O sea, queremos liberarnos de muchas cosas, pero de alguna manera, sin ser consciente, nos atamos los unos a los otros, por ejemplo, a través de de culparnos. Y es una cadena muy pesada, es una una gran carga. Hm. Y en ese momento sentí como una una gran liberación, ¿no? Como un soltar ese culpar a a esa persona. No os puedo decir paso a paso cómo llegue hasta ahí. Lo que sí que lo que sé es que internamente yo tenía la necesidad de soltar aquello, no quería seguir arrastrando aquello. O sea, es como que cuando realmente hay una intención de liberarse de algo, de transformar algo, de cambiar algo en nosotros, porque es lo único que podemos cambiar, de alguna manera se van dando los pasos, las situaciones, los aprendizajes, las fortalezas para que aquello en su momento pueda suceder y puede suceder de la forma más inesperada. Si realmente como mantenemos como esa coherencia interna de realmente si yo en algún momento me doy cuenta de que me vienen pensamientos, ¿no?, de culpar, pues intento soltarlos, ¿no? y no incidir en ellos, de alguna manera estar algo atenta a eso de lo que me quiero liberar y no seguir alimentándolo de una forma inconsciente. Y bueno, eso nos ayuda a ir haciendo nuestra vida como más sencilla, ¿no? ir liberándonos de de esas cadenas, de esos pesos, de eso que que sobra en nuestro mundo interior, para que realmente podamos estar a gusto ahí.
Y para limpiar, pues nada mejor que utilizar buenos productos de limpieza, eh, [risas] ¿y qué productos podemos utilizar para limpiar ese ese espacio interior? pues nuestras propias cualidades. Y en vez de enfocarnos en aspectos de sufrimiento, en aspectos negativos que están ahí, que sabemos que vienen, que sabemos que son recurrentes, que que se activan por una situación o por una persona, en vez de de permitir que eso crezca, pues una cualidad, una virtud, ¿no? y con eso frotar, frotar ese sufrimiento, esa negatividad. Y cuando pensaba en esto, me venía bondad, bondad. No sé, es e aquí me han salido unas cualidades quizás un poco que no se lleva mucho, ¿no? La sencillez, la limpieza, la bondad. No sé si son cualidades que estén muy de moda, pero pienso que son como muy íntimas, como muy profundas y que y que realmente nos pueden ayudar, ¿no? Porque la bondad eh se trata de la bondad con nosotros mismos, con nosotras mismas, ser bondadosos con nosotros mismos, tener buenos sentimientos hacia nosotros. si vienen pensamientos de juicio, de crítica, de falta de autorrespeto, tener esa bondad con el ser. Hm.
Y yo he oído una frase, quizás la habéis oído también, ¿no? De de tan bueno que es es tonto. Sí, lo habéis oído. Estas frases tan escuchadas ahí al tum tum, tan dichas ahí como que no tiene importancia, ¿no? De alguna manera, según quién las dice, en qué momento la escuchamos, nos puede impregnar eh y crear una una creencia en nosotros. Ser bueno es ser tonto, ¿no? Así nos va porque [risas] bueno, ¿cuánta cuánta falta hace, no? esa bondad interna, pero una bondad poderosa, no no una bondad débil, sino que una bondad que nos nutra internamente, que nos cuide, que nos alimente. Y cuando podemos ser bondados con nosotras mismas, con nosotros mismos, podemos ser bondadosos con los demás también. Si yo no puedo generar como esa bondad interna, como esa capacidad de autocuidado, h de autoprotección, difícilmente lo voy a a poder generar hacia hacia los demás.
Y aquí me gustaría retomar la imagen de la rueda que comentaba al principio y decía, ¿no?, que nos podemos situar como ese eje de la rueda, como ese eje que está quieto, que está estable, ¿no? puede contemplar esas situaciones, lo que viene a nuestra vida desde esa distancia que mantienen los radios. ¿Y qué pueden ser esos radios de la rueda? H, pues podríamos pensar que son esas cualidades, esas cualidades del ser que intentamos hacer emerger, que intentamos hacer irradiar desde nuestro interior. Esas cualidades de alguna manera, son como una fuerza centrífuga. La rueda cuando gira genera una fuerza centrífuga que irradia hacia fuera. Hm. Entonces, esas cualidades irradiadas del desde el ser se pueden convertir en esa fuerza centrífuga que nos aleja, que crea como una barrera de lo negativo que pueda venir de fuera. Esa fuerza centrífuga de nuestras cualidades nos crea como un espacio de protección, además de que es una energía desde la que nos podemos relacionar con los demás. Y en ese eje, cuando somos capaces de tener como esa conciencia alineada, como incoherencia internamente, es un eje que es capaz de de unir lo más terreno con lo más elevado, con lo más divino. Hm. es capaz de unir lo que la energía que nos sitúa aquí en el presente, aquí y ahora, con una conciencia elevada y y permitirnos conectar con con Dios, con el alma suprema y ahí sentir que a través de ese eje se crea un fluir de una energía muy especial, una energía que nos va a ayudar mucho a esa limpieza interior, a esa limpieza y a esa sencillez como a recolocar internamente lo que está mal puesto, a crear como un orden en ese mundo interior.
Bueno, pues algunas ideas sobre ese espacio interior en el que vivir de una forma como más limpia, más ordenada para que nuestra vida sea más fácil. Y ahora vamos a a profundizar a través de una una meditación y vamos buscando esa postura cómoda en la silla en la que estamos. Dejamos los pies bien apoyados en el suelo. Intentamos dejar la espalda lo más erguida posible. Y para irnos situando más en este momento presente, vamos a observar nuestra respiración. El acto de observar es un acto [música] sencillo, pero al mismo tiempo es un acto que me permite [música] ser más consciente. que me permite irme situando en este momento presente. este momento presente, que es lo único que realmente tengo y es como un punto, [música] como un segundo. Ahora es el presente. Ahora es el presente y el pasado no existe y el futuro lo puedo crear ahora en este momento. Solo ahora, en este momento presente, puedo crear ese futuro en el que quiero habitar. Y quizás puedo ver ese futuro como un libro en blanco, un libro que yo puedo escribir en este momento presente y voy llevando mi atención, mi conciencia para adentrarme en ese mundo interior. para convertirme en el eje de mi propia vida. y a mi alrededor situaciones [música] que he vivido o que viviré. personas que vienen a mi vida o que han marchado girando a mi alrededor en esa rueda de mi vida y yo intento permanecer como eje en una distancia de eso que vivido o de lo que está por venir. No necesito intervenir en este momento. Permito que el mundo siga funcionando, siga girando y yo me permito ser en ese espacio. de total aceptación, de total aceptación de mí mismo, de mi propio ser. Y en esa aceptación los buenos deseos pueden emerger. La bondad del alma, la bondad del ser siempre ha estado ahí como una semilla. esperando florecer. ¿Cuál es el anhelo del alma? ¿Cuál es el anhelo del alma? Y aquello que el alma anhela, que el alma necesita, es lo que soy. ¿Qué anhelo yo, el alma? Quizás paz, quizás amor, quizás fortaleza. Eso es lo que yo soy, lo que el alma anhela. lo que el alma necesita, esas cualidades que [música] ya están ahí, como esos radios de la rueda, esas cualidades irradiando del ser. creando ese ambiente interno agradable en el que realmente mente quiero estar en el que realmente quiero habitar. en lo profundo del ser, en lo más valioso. en lo más hermoso creando ese espacio interior. acogedor, protector y poderoso. Y desde esta conciencia me siento [música] tan cerca del sol espiritual del alma suprema, como si anidara en mi corazón. La belleza del alma atrae al ser más elevado. al ser más bello y benevolente. Y quizás en estos momentos deseo estar siempre ahí en ese [música] espacio. en el que el ser puede habitar y sentirse totalmente satisfecho. Y mi vida se va impregnar. se va llenando de esta energía que irradia el ser porque es su naturaleza porque es lo que soy. Y vamos a ir volviendo poco a poco. a la conciencia del lugar donde estamos, del momento presente, aquí y ahora. Omis.
Bueno, pues podemos dedicar algo de nuestra atención, de nuestro tiempo a cuidar de ese espacio interior para querer estar ahí con nosotros mismos, con nosotras mismas. Porque desde ahí nos lo hacemos todo mucho más fácil a nosotros y también a los demás. Cuando internamente vivimos de una forma más agradable, pues también podemos compartir ese estado con los demás. Si internamente pues hay demasiado agitación, demasiadas cosas, difícilmente vamos a encontrar respuestas precisas fuera. Entonces, ir aclarando ese espacio interior, ir haciéndolo fácil, sencillo, agradable para nosotras, para nosotros, no para nadie más. Pero la repercusión hacia otros también es importante. Pues bueno, gracias por estar ahí compartiendo vuestra presencia, vuestra atención, vuestra energía y un shanti y hasta otro día. [música]