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Taller del Temperamento Sanguíneo y Flematico

Vanessa Bolivar1:24:28

Transcription

Bendiciones para todos en esta hora. Bueno, es un privilegio estar con ustedes para compartir una enseñanza. Mi nombre es Vanessa Bolívar, hago parte de la escuela de Guerreros del Ministerio Internacional de la pastora Dina Santa María. Hoy vamos a estar compartiendo o complementando el tema de los temperamentos. Hemos visto ya eh dos clases de temperamento. Estuvimos viendo el colérico, estuvimos viendo el temperamento melancólico y hoy vamos a continuar con eh el temperamento sanguíneo y el flemático.

Antes de esto, vamos a a orar. Vamos a colocar este tiempo en las manos del Señor porque necesitamos que él nos dé mucha revelación en cuanto a este tema para poder nosotros eh ser libres de la influencia que este temperamento puede tener en nuestra vida, puede generar en nuestra vida. Entonces, yo le invito, ahí vamos a orar y vamos a declarar que el Señor trae luz y revelación a nuestra vida.

Padre, en esta hora, Señor, nos presentamos ante tu presencia. Presentamos, amado Rey, esta enseñanza. Te pedimos, Señor, que seas tú abriendo nuestro entendimiento. Desde ya, Señor, atamos toda obra del enemigo, toda obra de retaliación, de venganza, todo lo que se quiera levantar en esta hora, padre celestial, para impedir que esta enseñanza, Señor, sea revelada en nuestras vidas. Padre, quita de nosotros, amado Rey, todo velo, toda escama de nuestros ojos, Señor, toda obra de control mental. Señor, hoy, Señor, sea atado y echado fuera, la vima y sin retorno. En el nombre de Jesús, pedimos de tu trono ángeles que desciendan ahora al hogar de cada uno de estos guerreros, Señor, a nuestros hogares, de cada persona que está viendo este video, Señor, y que tu palabra entre, Señor, a cada uno de estos lugares, Señor, que tu palabra entre como esa palabra que traiga luz, revelación, que queme toda obra de mentira, que destruya toda fortaleza y toda mentira que el enemigo ha querido establecer en nuestra mente, en nuestros pensamientos, en nuestras emociones. Padre, en el nombre de Jesús, y que sea tu verdad hoy, Señor, siendo establecida en cada uno de nosotros. Amado Rey, te damos gracias en esta hora. Dios Padre Celestial, por tu palabra, por tu verdad, Señor, porque en ella hay libertad. Te damos gloria y honra solo a ti, Señor, en el nombre de Jesús. Amén y amén.

Bueno, vamos a iniciar con el tema del temperamento. Hemos eh visto los conceptos, hemos ya repasado en en anteriores videos lo que significa la palabra temperamento. Vamos a hacer un pequeño resumen, una introducción. En la palabra de Dios, en Génesis 1:27, nos habla de que Dios nos creó, creó al hombre, dice su palabra, a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó. Entonces, este fundamento es importante que esté en nuestras vidas. Eh, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Él grabó en cada uno de nosotros de sus características. E, él impartió en nosotros de su carácter moral, nos dio de su personalidad. Cada uno de nosotros e tenemos una individualidad, cada uno de nosotros tenemos una personalidad que nos distingue de otras personas. Y qué comprende esa personalidad, todos los rasgos, las cualidades, ¿cierto?, que cada persona manifiesta en su forma de actuar, de hablar, de pensar. Los temperamentos e incluyen todas aquellas decisiones, emociones y eh nuestro carácter.

¿Qué es el temperamento? E, hace referencia al aspecto biológico, algo innato. Quiere decir que todos nacemos con un temperamento diferente. Es algo que ya viene eh arraigado en nuestra genética. A diferencia de lo que hemos visto sobre el carácter, el carácter es algo que se forma e desde nuestra niñez, en todas las etapas de nuestra vida, siempre nuestro carácter se está formando. Pero el temperamento es algo innato, es algo que está en nuestra genética y cada uno de nosotros, bueno, tenemos un temperamento totalmente diferente.

En el libro de Salmos, en el capítulo 139, versículo 13 al 18, quiero compartir con ustedes esta palabra. Eh, dice así, Salmo 139 del versículo 13 al 18: "Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto y aún estoy contigo."

Entonces, eh, qué hermoso ese ese salmo donde el Señor nos ratifica que él es nuestro formador, nuestro creador. Somos ese barro en manos del alfarero. El Señor estableció en nosotros unas cualidades, unas características, un temperamento, ¿cierto? Él estableció en nosotros ese diseño original. Somos creación perfecta de Dios. Pero bueno, por causa del pecado, por causa eh de que el hombre bueno cayó, e hemos tenido que lidiar con eh la iniquidad, las maldiciones, con un carácter que ha sido deformado, con un temperamento que también, desafortunadamente, por causa del pecado, se ha visto influenciado por lo negativo.

Entonces, el temperamento define a las personas por distintas características: la la forma de interactuar con su entorno, la habilidad de adaptarse a los cambios, a las situaciones, al estado de ánimo, a la actividad, entre otras características. Y es como esa fuerza invisible de toda acción humana que provee a la persona tanto fortalezas como debilidades. El temperamento en sí no es malo, pero por causa del pecado puede llegar a destruir a una persona. ¿Por qué? Porque puede magnificar las debilidades, magnificar lo negativo del temperamento. Y esto eh es a nivel del subconsciente, es algo que muchas veces no se puede controlar. Una persona que eh tiene problemas de ira, eh a través de su subconsciente, es algo que muchas veces él no puede eh tomar ese dominio y no puede controlar.

Entonces, el subconsciente eh está, experimenta emociones, toma decisiones, todo ello sin que nosotros muchas veces estemos conscientes. Por eso a veces hacemos cosas eh o tenemos reacciones, actitudes frente a diferentes situaciones que se nos presentan día a día. Y muchas veces no sabemos el porqué lo hicimos. Eh, nos sentamos a reflexionar y y decimos, yo, ¿por qué hice esto? ¿Por qué reaccioné de esta forma? ¿Por qué respondí así? Entonces, ¿por qué? Porque esta fuerza invisible, el temperamento, está e a través de nuestro subconsciente, está impregnada en nuestra alma, en nuestras emociones, en nuestros pensamientos, y muchas veces nos puede llevar a reaccionar de forma negativa.

Entonces, tengamos en cuenta que el temperamento es algo biológico, es algo que se hereda. Y aunque la ciencia dice que no es modificable, eh en Cristo Jesús e podemos ser transformados a través de su Espíritu Santo. Vamos a leer un texto bíblico que está en Romanos capítulo 7, versículo 19 al 25. Romanos 7:19 al 25 dice la palabra. Esto eh lo manifiesta Pablo, eh dice así: "Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se revela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios por Jesucristo, Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado."

Aquí vemos manifiesto el temperamento. Eh, Pablo lo expresa en esta porción de la palabra, la lucha que tenemos con aquello que que podemos llamar ese viejo hombre, esa carne, eso que quiere como salir en algún momento eh, y es esa fuerza invisible que nos lleva, nos impulsa a hacer cosas negativas que muchas veces e no queremos.

Vamos a través de esta enseñanza identificar algunas características del temperamento que tenemos. Es importante que nosotros aprendamos a identificar qué temperamento tenemos para poder nosotros eh fortalecer esas áreas débiles, podernos nosotros eh eh entregar y rendir al señorío de Cristo eh esas áreas de nuestra vida. Entonces, necesitamos aprender a equilibrar, como lo hizo Jesús. A través de la palabra podemos ver cómo Jesús eh cuando ejerció su ministerio, cuando caminaba con sus discípulos, él se enfrentaba a muchas situaciones. Muchas veces los fariseos, eh muchas veces las multitudes, aún sus propios discípulos lo presionaban o muchas veces lo llevaban a a tomar actitudes, ¿cierto?, lo a través de preguntas, a través de momentos, de situaciones, pero siempre vimos a un Jesús equilibrado en sus emociones, un Jesús que sabía responder, un Jesús que sabía enfrentar esas situaciones, un Jesús que sabía cómo manejar esas situaciones que se le presentaban en el día a día. Entonces, Jesús llevaba un temperamento equilibrado. Él supo equilibrar ese temperamento en su vida.

De acuerdo a a Hipócrates y a la psicología, siempre en nosotros va a haber un rasgo dominante, pero también va a haber uno secundario. Entonces, es importante identificar esos dos. Podemos decir, "Ah, yo tengo un poquito de colérico, yo tengo un poquito de sanguíneo, pero también veo que me complemento con el flemático o que se complementa con el melancólico", de acuerdo a diferentes situaciones o reacciones que tenemos en nuestro diario vivir.

En la en la en esta enseñanza del temperamento, podemos ver que cada uno de estos temperamentos tiene unos elementos, eh tiene un humor. El humor fue por Hipócrates y desarrollado por Galeno. Los cuatro humores de la medicina hipocrática, que ya estuvimos viendo sobre este tema, que son la bilis negra, la bilis amarilla, la flema y la sangre. Cada uno corresponde a los cuatro temperamentos tradicionales que ya conocemos. Con base a esta medicina, se creía que un cuerpo que estuviera sano eh debía tener este temperamento equilibrado, debía tener los cuatro humores equilibrados, tanto en cantidad como en fuerza. Esa combinación adecuada, ese estado de equilibrio, se le llamaba eucrasia. Y la eucrasia significa la acción de gobernarse bien a uno mismo.

Entonces, en el libro de Gálatas, capítulo 5, vemos el fruto del espíritu. Y hay una parte del fruto del espíritu que es la templanza, o también lo hemos visto como el dominio propio. El Señor nos ha dado a nosotros e dice que no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Es importante que nosotros aprendamos a autogobernarnos a nosotros mismos, autogobernarnos, la sujeción del Espíritu Santo de Dios.

Entonces, la combinación adecuada de este humor, de este ese equilibrio en los temperamentos se llama eucrasia, la acción de gobernarse bien a uno mismo. Entonces, se creía que los humores eran sustancias básicas a partir de las cuales se fabricaban todos los líquidos del cuerpo. Entonces, mire cómo el temperamento puede venir a influenciar aún nuestra salud, eh la la eh el proceso que nuestro cuerpo tiene en el día a día, cómo el temperamento puede generar en nosotros enfermedades o puede hacer que estemos completamente sanos.

Entonces, ¿cómo hacían ellos para identificar cada uno de estos humores de acuerdo a los temperamentos? Ellos extraían sangre en un recipiente de vidrio, la dejaban reposar por cierto tiempo y empezaban a ver las cuatro capas eh de este humor. Dice que el primero, el coágulo más oscuro en el fondo, era la lo que llamamos la bilis negra, que eh está relacionada con el temperamento melancólico y eh el elemento tierra. La segunda encima se formaba el un coágulo, una capa de glóbulos rojos, que es la que representa la sangre, y este está relacionado con el temperamento sanguíneo, que es el que vamos a ver el día de hoy. Encima, luego venía una capa blanquecina de glóbulos blancos que se llama la flema, que tiene que ver con el temperamento flemático, que también es en el cual nos vamos a enfocar. Y la capa superior, el suero, el suero amarillo, era la bilis amarilla, que está relacionado con el temperamento colérico.

Cada uno de esos está relacionado con un órgano. La sangre está relacionada con eh el hígado, que el hígado tiene funciones muy importantes en cuanto a la purificación del cuerpo, a la purificación, la desintoxicación de la sangre, ¿cierto?, en cuanto también e la digestión de los alimentos, el valor nutricional, todo lo que recibe nuestro cuerpo. O sea, el este órgano, el hígado, purifica, tiene funciones metabólicas muy importantes, numerosas, para combatir también en nuestro cuerpo infecciones, ¿cierto? Y pues, nuestra sangre cumple la función también de transportar hormonas, de oxigenar nuestro cuerpo. Entonces, todo esto se puede ver afectado cuando nuestro temperamento o las personas que tengan ese temperamento sanguíneo no tengan ese temperamento equilibrado y puede verse afectado este órgano de su cuerpo.

Eh, voy a nombrar un poquito el de los otros dos. El de la bilis amarilla, que es el colérico, tiene que ver con eh la vesícula biliar, tiene que ver con la vesícula biliar, donde se produce pues esta bilis amarilla, eh y esto puede dar lugar a irregularidades emocionales como un aumento en la ira o un comportamiento irracional, dice e las investigaciones. Está también la bilis negra, que tiene que ver con el órgano del vaso, y es el temperamento melancólico. Melancólico, esto puede llegar a llevar a la depresión. Un exceso antinatural de bilis negra puede llevar a contribuir a la depresión, puede contribuir también al cáncer. Un exceso de bilis negra que se concentra en alguna área específica puede producir cáncer.

Entonces, mire cómo esto puede también afectar nuestros órganos, afectar nuestro cuerpo. Y el el cuarto es la flema, que es con el flemático. Eh, este habla sobre secreciones blancas, incoloras, como pus, moco, saliva, sudor. También está asociada esta flema, también está asociada con el cerebro, eh con el tejido cerebral. Según un fisiólogo y premio Nobel francés, Charles Richard, dice que describe la flema eh como la secreción pituitaria, y este es causante, puede llegar a ser causante de tumores, puede afectar diversas funciones habituales del cuerpo, puede afectar el crecimiento, la presión arterial, la reproducción.

Entonces, podemos ver cómo esta esta glándula pituitaria también es una glándula que puede afectar nuestro organismo. Por eso es importante que el temperamento esté equilibrado. Este conocimiento nos sirve para nosotros poder ser libres de muchas enfermedades, por ser poder ser libres de la influencia que este temperamento puede ejercer en nuestra vida.

Entonces, vamos a ir ya al tema, al tipo de a los dos tipos de temperamento que nos corresponde ver el día de hoy. El primero es el temperamento sanguíneo. Vamos a iniciar con este temperamento. Dice que es temperamento considerado como cálido y húmedo debido a ese exceso de sangre. Este tipo de temperamento se basa en un sistema nervioso rápido, equilibrado, pero que fomenta eh en las personas que posean un nivel elevado de sensibilidad y un grado bajo de actividad, de poca concentración, pero también e de una elevada flexibilidad entre los cambios.

Vamos a ver algunas características de este temperamento sanguíneo. El temperamento sanguíneo tiene pues muchas fortalezas como todos, pero también tiene debilidades. Vamos a verla primeramente las fortalezas del temperamento sanguíneo. Son personas muy sociables, son personas que se les facilita la conversación, ser extrovertidos, ser muy comunicativos. Eh, son muy expresivos, son personas muy alegres, optimistas, cálidas. Son, llegan a un lugar, en su casa, en su entorno, y siempre son los que están como animando, son los que están llenando como ese lugar e de de optimismo, ¿cierto? Son muy amables, son muy receptivos. La persona sanguínea disfruta mucho de las cosas y tiene esa tendencia de contagiar como como a los demás. Le gusta mucho la diversión. Es una persona que se le facilita el ser conversador, hablador, narrador. Eh, siempre está rodeado de amigos. Es una persona muy atenta y eh digamos que se goza mucho con las alegrías, pero también se como que se se relaciona con las personas a través de ser compasivo. Cuando una persona está de pronto triste, también se identifica y está siempre como como ahí. Es muy amigo y y es muy conversador.

Entre las debilidades que tiene el sanguíneo eh es que se caracteriza por ser una persona emocionalmente inestable, ¿cierto? Puede estar aquí arriba, pero de un momento a otro puede cambiar su estado emocional. Puede ser una persona muy superficial, en algún momento puede llegar a ser egoísta. Eh, esa fortaleza de pronto de ser siempre el centro de atención, de que siempre quiere llamar la atención, de estar hablando, en sus debilidades pues lo lleva a ser de pronto muy egocéntrico, que se centra mucho en sí mismo, ¿cierto?, que es muy e quiere llamar siempre la atención. Entonces, puede en algún momento es ser una debilidad. Otra debilidad es que es indisciplinado. Entonces, le cuesta mucho trabajo terminar cosas, proyectos, tiene poca fuerza de voluntad. Muchas veces es exagerado, inquieto, despreocupado, desorganizado, improductivo. Y a pesar de ser una persona extrovertida, en algún momento puede llegar a ser insegura.

Además, es una persona que se mueve mucho por las emociones. En algún momento sus sentimientos pueden ganarle una mala jugada porque controla mal sus sentidos externos, lo que tiene que ver con el oído, la vista, el olfato, el gusto, el tacto. E, no tiene ese dominio propio en cuanto a sus emociones, sus sentimientos. E, pueden ser inestables en algún momento. Y siempre están buscando, tienen una necesidad a recibir afecto, una necesidad a querer ser complacidos, a que los quieran, a sentirse amados, a sentirse queridos. Entonces, esto de llamar la atención es porque ellos quieren como que eh ser queridos por la gente, ¿cierto?, no sentirse rechazados.

Un niño con este temperamento sanguíneo eh es un niño que es alegre, activo, comunicativo, eh pero le cuesta mucho concentrarse en diferentes actividades, muchas veces cuando esa esa actividad no no es tan tan interesante, entonces puede distraerse fácilmente, ¿cierto?, puede cambiar su estado de ánimo. Entonces, es un niño que nunca se está quieto. Y por eso en algún momento tienen que estarlo todo el tiempo como frenando, como que no el comportamiento, quédese quieto, e como que cállese, porque todo el tiempo quiere estar hablando, quiere estar en actividades, haciendo cosas, en diversión. Y y esto puede llegar a a dañar, digamos, su su temperamento. Puede perder interés en las cosas, puede desorganizar su comportamiento. El que le estén todo el tiempo frenando, e todo el tiempo los padres o o en el colegio quieran se sientan que que no lo pueden controlar, que son muy inquietos, entonces puede hacer que su temperamento lo lleve a la rebeldía y a reaccionar con mucha más fuerza y a convertirse pues en esa persona eh desinteresada y pierda motivación en lo que hace.

En la palabra vemos un ejemplo: Pedro. Vemos a a Pedro con ese temperamento sanguíneo. Era una persona amigable, expresiva, eh se caracterizaba por ser generoso, por ser compasivo, compasivo, se adaptaba también a las circunstancias, eh pero también vemos a un Pedro que era inquieto, era explosivo, era impulsivo, ¿cierto? En muchas ocasiones Jesús tuvo que eh frenarlo, tuvo que corregirlo. Pero vemos que el Espíritu Santo transformó la vida de Pedro, permitiéndole en algún momento mostrar esa humildad, sí, mostrar e eh el amor y convertirse en un instrumento en las manos de Dios.

Entonces, Pedro manifestaba este temperamento sanguíneo. En algún momento vemos que que Pedro eh le pidió a Jesús que que no fuera a la cruz. Eso lo vemos en Mateo 16, cuando eh Jesús pues habla a sus discípulos y les habla de que era pues necesario todo el proceso que él tenía que pasar para hacer la voluntad del Padre. Y en Mateo 16 del 22 al 23 dice que Pedro dice: "Tomándole aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres."

Entonces, aquí podemos ver un Pedro emocional, un Pedro que se dejaba llevar en algún momento por sus sentidos, por sus emociones, y que no se enfocaba en lo que realmente Dios quería hacer en ese momento, en la voluntad de Dios. Entonces, entonces, esa era una de las debilidades que Pedro manifestó en ese momento. Se dejaba llevar por sus emociones. Lo vemos también cuando cuando negó a Jesús, porque ese temperamento sanguíneo en algún momento también se deja influenciar mucho por la presión del entorno, por e por los amigos, se deja influenciar mucho por eh las personas que lo están rodeando.

Otra de las de las debilidades que tiene este temperamento es que tienden a ser egoístas, e caen muchas veces en la trampa del orgullo, se dejan llevar por la exaltación personal y buscan ser el centro de atención. Eso lo vimos en muchas ocasiones en Pedro, cuando cuando Pedro dijo que nunca iba a negar a Jesús, pero pues sabemos que lo hizo, lo negó. Dijo, "Señor, si tengo que morir contigo, yo lo hago". Pero vemos que él cae pues en esta negación. Se dejan llevar fácilmente por el medio ambiente que lo rodea. Muchas veces, tanto hablar, hablan más rápido de lo que piensan. Son también propensos a ofenderse rápidamente, propensos a ser superficiales, emocionales, son tercos, porfiados, y eh el estar hablando, el el reaccionar de esa forma, pueden llegar a a lastimar fácilmente con sus palabras.

Todo esto, esto lo vimos también en la vida de Pedro. Él cayó en muchas de estas cosas. Pero bueno, él fue transformado a través de la obra del Espíritu Santo de Dios, a través de todo estas situaciones que él vivió. Podemos ver cómo el Señor eh transformó la vida de Pedro y lo convirtió en un en un temperamento e ese temperamento sanguíneo pudo potencializar lo las las fortalezas y se convirtió en un en un apóstol compasivo, misericordioso. Vemos en el libro de Hechos cuando él predicó a las multitudes y dice que hasta 3,000 personas se convirtieron en un día a causa de la predicación de Pedro. Entonces, todo esto que él tenía negativo, lo potencializó, lo llevó a a rendirlo al Espíritu Santo de Dios para que fuera él el que gobernara su corazón y pudiera ser usado como ese instrumento en las manos del Señor.

Hay una palabra en primera carta de Pedro, capítulo 1, versículo 2, dice así: "Dios Padre los conocía y los eligió desde hace mucho tiempo, y su Espíritu los ha hecho santos como resultado. Ustedes lo obedecieron y fueron limpiados por la sangre de Jesucristo. Que Dios les conceda cada vez más gracia y paz."

Entonces, este temperamento sanguíneo, ¿qué aspectos necesita trabajar? Primero, ser más confiable y responsable. O sea, necesita trabajar, es un área que se debe trabajar, eh ser más responsable con las tareas que se deleguen, eh ser más confiable para aquellos que están a su alrededor, que puedan e dar ese voto de confianza en que lo que se le delegue lo va a cumplir. Desarrollar mayor autodisciplina, porque es algo que le cuesta mucho a la persona que tiene este temperamento sanguíneo. Entonces, es necesario trabajar en estos aspectos. Desarrollar más eh la autodisciplina. Reemplazar su ego por genuina humildad. Entonces, es importante eh dejar ese ese egocentrismo a un lado para poder tener una una humildad genuina. Todo esto se puede, obviamente, con eh la ayuda del Espíritu Santo de Dios en nuestra vida. Ser más agradecido con los demás, es otro aspecto a trabajar e de este temperamento sanguíneo, aprender a ser más agradecido con la ayuda que las demás personas le aportan, con lo que las demás personas a su alrededor hacen por por él. Aprender a tomar decisiones no emocionales. Eso es muy importante, porque muchas veces eh ese temperamento sanguíneo se deja llevar por el momento, por la presión del grupo, por lo que sucede alrededor, se deja llevar por y eh toma decisiones a la ligera. Entonces, aprender a tomar decisiones e no emocionales y organizar en su vida, ser más organizado, más bueno, autodisciplinado, son aspectos eh que necesitamos trabajar.

Es importante reconocer cuando tenemos muchas de estas debilidades, aprender a reconocer, aprender a identificarlas. Necesitamos que el Espíritu Santo de Dios nos ayude. ¿Por qué? Porque si nosotros no entregamos esas debilidades a Dios, Dios no va a poder actuar en nosotros. Muchas veces caemos en el error de creer que ya estamos bien, o porque ya llevamos un tiempo en el Señor, o porque le servimos, entonces eh creer que nuestro nuestro carácter, nuestro temperamento está bien. Entonces, así de esa forma, pues Dios no va a poder obrar en nosotros. Pero cuando aprendemos a identificar nuestras debilidades, como le estamos haciendo eh conociendo más de este temperamento, podemos llevar esto e a la presencia del Señor, podemos renunciar, romper esas actas y pedirle a él que nos ayude a mejorar esos aspectos en nuestra vida y poder nosotros ser libres de la influencia negativa que este temperamento puede ejercer en nuestra vida.

Ahora, vamos a ver el temperamento eh flemático. El temperamento flemático dice que es aquel que se basa en un sistema nervioso eh lento y equilibrado. Vimos que el sanguíneo es un un poco más acelerado, el flemático ya es un poco más lento. Se que caracteriza a las personas por el hecho de poseer un nivel bajo de sensibilidad y una elevada actividad, concentración y atención, con una baja flexibilidad ante los cambios. A diferencia del temperamento sanguíneo, el temperamento sanguíneo se le facilitan los cambios, se le facilita e cambiar de un lugar a otro, se le facilita enfrentar esto. El flemático no. El flemático se le dificultan los cambios.

La persona flemática es una persona muy calmada, muy tranquila, que casi nunca se enfada. Usted ve esas personas que ve que no expresan sus sentimientos con libertad, sino que como que se cierran a sí misma. Eh, es una persona que lleva su vida como en paz. No le gusta como los cambios, o sea, le cuesta mucho trabajo eh enfrentar situaciones en las que en las que no, o sea, no no no quiere en situaciones que muchas veces por presión la quieren llevar a a a enfrentar. No, prefiere más bien apartarse, prefiere más bien guardar distancia. O sea, prefiere no estar en su zona de confort. O sea, no le la persona flemática nunca quiere salir de su forma de de su zona de confort. Siempre quiere estar llevando su vida organizada, planeada. No le gusta lo agitado, no le gusta la acción. Eh, se siente e más más siente más emoción de la que aparenta, pero no nunca la expresa, nunca expresa lo que siente. Eh, no muestran sus emociones. O sea, no de pronto otras personas pueden ver algo y entusiasma, el el flemático no, no expresa, no exterioriza eh ninguna expresión, sino siempre está como pensando con cabeza fría, como teniendo ese control de sus emociones.

Entonces, le cuesta mucho involucrarse sentimentalmente. Eh, ese temperamento flemático eh también tienden a ser muy temerosos. Les cuesta como, les dije, salir como de esa zona de confort, de seguridad. Eh, son muy temerosos y no les gusta como llevar las riendas de lo que está sucediendo. Prefieren como cederle el lugar a otras personas, prefieren mejor que otras personas sean las que lleven el control, y ellos más bien eh como observar y analizar las cosas. No les gusta como aventurarse a cambios, aventurarse a cosas que ellos no conocen. Prefieren más bien guardar la distancia.

Bueno, que son calmados, tranquilos, son personas confiables, son personas muy objetivas. Esas son las fortalezas. Son organizados, eficaces, prácticos, son fieles, son hogareños, son diplomáticos. Son algunas de esas fortalezas que tiene este temperamento. Y en las debilidades e las que tiene el temperamento flemático es que son, no tienen mucha motivación para hacer las cosas. Eh, tienden a ser egoístas, a a ser como fríos, como sin emociones, por lo mismo que no expresan lo que sienten, lo que piensan, entonces se ven muy fríos, eh como si no tuvieran emociones. También son muy autoprotectores, llegan a ser muy posesivos, indecisos, cobardes, ansiosos. Eh, otra debilidad es que pueden ser muy lentos, pueden llegar a postergar las cosas, inconstantes, no tienen iniciativa y son muy rutinarios. Esas son debilidades de este temperamento flemático.

En el caso de en la parte de un niño, es un niño. En los niños se ven por lo general ese temperamento que son muy callados y no no inician conversaciones. Prefieren, son muy eh cortos para responder, o sea, prefieren responder con monosílabos: sí, no, bien, gracias. Entonces, les cuesta mucho trabajo expresar sus estados emocionales. Entonces, cuando otras personas reaccionan, estos niños, o sea, son como como que se mantienen inmutables, no se dejan como sorprender. O sea, por lo mismo que no expresan sus emociones, son muy tranquilos y son muy lentos para realizar eh actividades. Cuando o cuando le realizan preguntas, se demoran mucho en responder. Entonces, los hace ver como como unos niños que son como lentos, ¿no? E, es paciente, le cuesta trabajo ajustarse a nuevas condiciones, muestran mucho, muchas veces cuando cuando les hacen eh tener cambios, muestran desinterés, apatía, y por eso no muestra los resultados esperados.

Estos niños, pues, muchas veces son acogidos con agrado por lo que son tan tranquilos. Muchos adultos, pues, les gusta tener niños así, que sean tranquilos, calmados. Pero eh hay que también estarlos motivando, incentivando a que se activen, a que tomen iniciativa, porque eh estos niños se pueden cerrar en sí mismos y esto puede generar en ellos muchas inseguridades. El siempre estar ellos eh con esta pasividad, con esta inseguridad, los puede llevar a ellos a a tener trastornos de hábitos. Como cuáles, muchas veces el comerse las uñas, vemos niños que se comen las uñas porque entran como en un estado de timidez, e de temores, de miedos, de inseguridades, e a comerse las uñas, a padecer también problemas de alimentación como la anorexia, a también tener problemas de tartamudez para poder comunicarse, para poder hablar, a tener tics, eh a tener problemas de enuresis, que es orinarse en la cama. Entonces, todo esto se ve en muchos niños por eh porque muchas veces por ser lentos, pasivos, son muy criticados y muy presionados, y esto puede provocar esa tensión en los niños y desarrollar en ellos estos trastornos de hábitos.

En estos niños, entonces, hay que tener como en cuenta eso. Cuando un niño tiene este temperamento flemático, que hace todo con una velocidad más lenta que lo que hemos visto con el sanguíneo, que el sanguíneo es mucho más acelerado, el sanguíneo siempre quiere expresar, mostrar, hablar, nunca se está callado, nunca se está quieto. Pero al contrario del flemático, el flemático hace las cosas mucho más despacio y es menos expresivo. Entonces, es importante tener en cuenta, pues, la individualidad. Nosotros también podemos ser, pues, víctimas de esas debilidades, ¿cierto?, que manifiestan nuestros temperamentos. Pero debemos tener en cuenta que Dios puede transformarnos, puede transformar nuestra vida cuando nosotros le entregamos voluntariamente esas áreas débiles de nuestra personalidad.

Identificar nuestro temperamento no es fácil, porque muchas veces si nos piden hacer una lista de nuestras fortalezas o nos piden hacer una lista de nuestras debilidades, muchas veces nos cuesta. A veces nos cuesta identificarnos, nos cuesta autoanalizarnos. Bueno, ¿qué piensa usted de mí? ¿Qué fortalezas eh me ve o qué debilidades? Hacerlo con alguien de la familia, un hijo, esposo, alguien que esté nuestro alrededor y poder decirle, bueno, vamos a hacer un ejercicio. Yo quiero que usted me diga qué debilidades e o cosas negativas usted ve en mi vida. Y al hacer este ejercicio, vamos nosotros a empezar a identificar muchas veces cosas que a simple a simple vista no vemos. Es cuando es como cuando nosotros nos levantamos eh después de una noche de descanso, nos levantamos y nos y tenemos una imagen o nos hacemos una autoimagen de cómo estamos, de que estoy bien, no estoy peinada. Pero cuando me veo en el espejo, me asusto porque estoy espelucada, o tengo esto, o amanecí con esto, amanecí con un barro, o amanecí con esto aquí. Entonces, es lo mismo. Muchas veces vamos a tener que mirarnos al espejo. Dice que mirar la palabra de Dios como un espejo, ¿cierto?, para poder nosotros identificar qué cosas negativas están en en nuestra vida que no hemos podido ver, que a simple vista no podemos ver, que necesitamos la ayuda de la palabra de Dios para poder nosotros identificar esas debilidades, esas áreas negativas. Y cuando nosotros las identifiquemos, va a ser una victoria, ¿por qué? Porque vamos a poderla rendir al Señor, las vamos a poder entregar a él, vamos a poder reconocer y vamos a pedir la ayuda de su Espíritu Santo para poder ser libres de todo esto.

Entonces, en este temperamento flemático, tenemos también un ejemplo en la palabra, que es la vida de Abraham. Abraham, eh un hombre que eh es llamado el padre de la fe, pero no siempre tuvo fe y tuvo que vivir un proceso de temores, de miedos, de inseguridades, ¿cierto?, para poder convertirse en ese hombre llamado eh amigo de Dios, padre de la fe. Dios le entregó a Abraham grandiosas promesas, pero eh esos temores, esas indecisiones, el siempre querer tener como el control de la situación, lo llevaron en algún momento eh a experimentar angustia, a experimentar confusión. Él recibió promesas de Dios. Eh, una de las primeras promesas que vemos es cuando el Señor le dice, "No, que vete de tu tierra, de tu parentela, porque le va a entregar un nuevo territorio, una nación, porque va a ser de él una nación grande y numerosa, siendo un hombre estéril." No fue fácil, no fue fácil. Tuvo que haber vivido momentos de mucha incertidumbre, atravesó muchas pruebas. Pero eh los errores que él cometió lo llevaron a un a convertirse en un hombre cuya confianza y esperanza reposaba completamente en Dios.

Entonces, eh lo que vimos en muchas de las debilidades del carácter flemático es que son personas que les cuesta mucho entrar a cosas nuevas, a cosas diferentes, porque siempre quieren estar en su confort. Entonces, cuando les dan un proyecto nuevo, cuando les motivan a hacer algo nuevo, tienen temores, tienen miedos. "No puedo, no tengo tiempo ahorita, no." ¿Por qué? Por el temor a enfrentarlo nuevo, por el temor a a a hacer eh lo nuevo. Y por esto, eh podemos convertirnos también en personas egoístas, porque no permitimos que Dios nos use como un instrumento en sus manos. Cuando nosotros le decimos no a Dios, nos estamos negando a ser un instrumento en las manos de Dios.

Entonces, lo que dice eh la palabra en Filipenses 4:13, que es un texto que muchas veces mencionamos en nuestra vida, que es "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece", ¿cierto? Cuando el Señor nos presenta retos, cuando el Señor nos presenta e su voluntad, lo que él quiere para nuestra vida, y muchas veces veces por miedos, por temores, por no salir de nuestra zona de confort, ¿cierto?, por no querer dar la milla extra, por no querer esforzarnos, o cuando se manifiesta este temperamento flemático en en una vida, en en nuestras vidas, podemos nosotros caer en eso, en esos miedos, en esos temores, en negar nuestra fe, ¿cierto?, en no creerle a Dios, y caemos en ese egoísmo.

La palabra en Romanos capítulo 6, versículo del 11 al 13, vamos a leer lo que dice esta palabra. Romanos capítulo 6 del 11 al 13 dice así: "Así también vosotros consideraos en verdad muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad; sino presentaos vosotros mismos a Dios, como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia."

Dice: "El pecado de que habla aquí, entre otras cosas, incluye el no creer en Dios ni en su palabra, aunque digamos lo opuesto exteriormente." Entonces, mire, el no creer a Dios, el tener temor de emprender cosas nuevas, el tener temor eh de obedecer a Dios, nos puede llevar a pecar contra Dios. El temor, el egoísmo, la pereza son tendencias negativas que se pueden manifestar en alguno de los temperamentos, y podemos nosotros cometer ese pecado delante de Dios, dejando de hacer la voluntad que él tiene para nuestra vida.

Entonces, eh la persona que en la que el temperamento flemático se manifiesta en en esta área, tiene que estar muy atenta en estas características negativas, porque en algún momento dado, nosotros nos escudamos detrás de de las justificaciones. No siempre tenemos una justificación para algo. Entonces, "no hago esto", y de una vez en mi mente se levantan esas fortalezas donde justifico por qué no estoy haciendo, por qué estoy dejando de obedecer, por qué estoy dejando de hacer esto o aquello. Inmediatamente hay una respuesta y nuestro subconsciente, recuerde que el temperamento trabaja desde nuestro subconsciente, donde ya tiene pensamientos predeterminados, acciones predeterminadas, que muchas veces en el momento no sabemos por qué lo hicimos, pero ya está ahí el temperamento en nuestro subconsciente ejerciendo una fuerza, ejerciendo una función. Y en algún momento eh eh el Señor nos habla o en algún momento el Señor quiere que hagamos algo nuevo, y el y el temperamento flemático, ¿qué va a hacer? De una vez va a justificar: "No puedo, no, porque de una vez no voy a salir de mi zona de confort, e no tengo el tiempo." Entonces, empieza de una vez a fluir eh este temperamento flemático para justificar el llamado que Dios tiene para nuestra vida.

Entonces, es importante identificar, porque no nos damos cuenta, pero es pecado ante Dios. Por eso dice, "el pecado de que habla aquí, entre otras cosas, incluye el no creer en Dios, el no creer en su palabra, sí, y aunque digamos lo opuesto exteriormente", dice Romanos capítulo eh 6. Y esto pues va para todos los temperamentos. No tener muy en cuenta que nuestro subconsciente necesita ser limpiado por la sangre del Cordero de Dios. Necesitamos quitarle la legalidad a Satanás en todas las áreas de nuestra vida. E, esto es algo innato, el temperamento es algo que está genéticamente en nuestro ADN, nacimos con él, no es que haya sido formado, es que nacimos con él. Y por eso necesitamos identificar todas estas fortalezas, estas debilidades y empezar a rendirlas al señorío de Cristo.

Abraham luchó mucho con la incredulidad. Eh, lo vemos cuando el Señor le da la promesa de su hijo y siendo pues un hombre estéril junto con su esposa, eh en algún momento quisieron ayudarle al Señor. No en algún momento, porque el flemático siempre quiere como, no quiere salir de su zona de confort, ¿por qué? Porque todo en su zona de confort lo puede controlar. Pero al momento que sale de su zona de confort, todo lo que se le presenta, pierde el control. Entonces, eso es lo que nunca va a querer el este temperamento flemático, es perder el control de su vida. Pero Abraham tuvo que aprender a confiar plenamente en Dios, aún sin aún sin saber hacia dónde el Señor lo llevaba, aún sin saber si realmente eh esa promesa se cumpliría de que su su descendencia, sus generaciones iban a ser como la arena eh del mar. Pero él tuvo que luchar con su incredulidad, tuvo que aprender a crecer en la fe, tuvo que aprender a confiar en Dios plenamente. Y aprendió a través de qué, a través de todos los errores que cometió, a través de todos los fracasos que tuvo, pudo darse cuenta que Dios era fiel, que Dios cumplía su palabra y que todo lo que el Señor le había prometido e lo iba a cumplir.

En Hebreos 11:6, Hebreos nos habla de la fe, desde Hebreos 11, versículo uno en adelante, que nos habla que "la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve". Pero en Hebreos 11:6 hay algo impactante, porque dice que "sin fe es imposible agradar a Dios". O sea, es imposible agradar a Dios si nosotros no creemos.

En el Señor, si nosotros no actuamos por fe, no caminamos en fe, no vamos a agradar a Dios. Dice: "Porque es necesario que el que a Dios se acerca, crea que le hay, y que él es galardonador de los que le buscan". Otra versión habla que el que se acerca a él debe creer que él existe y que es galardonador de los que le buscan.

Entonces, es importante identificar por qué estos temperamentos nos llevan a pecar contra Dios. Esos temperamentos, cuando dejamos que esas debilidades se magnifiquen, debilidades tomen control de nuestro subconsciente. Cuando esas debilidades están ahí, eh, digámoslo, como empoderadas en nosotros, tomando dominio de nuestra vida, podemos estar pecando contra Dios en pequeñeces que muchas veces no nos damos cuenta. Son cosas tan sutiles que el enemigo aprovecha para tendernos como una trampa.

Entonces vemos que, eh, eh, Abraham tuvo que fortalecerse en la fe. Abraham tuvo que, eh, será aprobado. En el libro de Génesis, vemos en el Génesis capítulo 22, vemos la gran prueba que tuvo Abraham cuando el Señor le pide el sacrificio de su hijo, cuando le dice: "Entrégame tu hijo, el hijo de la promesa, el hijo que yo, yo mismo te prometí, pero ahora te lo pido, ahora entrégamelo, ahora sacrifícalo". En muchas áreas para ayudarnos, pienso más que, que, que una prueba es ayudarnos a, eh, entregar esas debilidades, a morir a esa carne, a morir a ese, a ese viejo hombre, a poder morir a, a esa área negativa de nuestro temperamento.

Y aquí el Señor necesitaba poner a Abraham en medio de esta prueba para hacer como el sello de oro, digámoslo así, de que Abraham iba a mostrarle al Señor que su temperamento realmente estaba siendo transformado por él. Y así mismo Abraham lo hizo. Salió al monte del sacrificio, cierto, creyendo que Jehová iba a cumplir su promesa, porque, eh, hay un texto bíblico que ahora no lo tengo en este momento, donde dice que él creía que aún el Señor de la misma muerte levantaría a su hijo, pero que Dios cumpliría sí o sí, cumpliría su palabra, sí o sí cumpliría la promesa que le hizo.

Y, eh, Abraham se preparó, preparó a su hijo, lo llevó a ese lugar. Y aunque el hijo le decía: "Papá, ¿dónde vamos? ¿Y dónde está el animal del sacrificio? ¿Qué es lo que vamos a sacrificar?". Él, ni siquiera, eh, Isaac ni siquiera se imaginaba que el sacrificio era él mismo. ¿Y qué le contesta Abraham? Le contesta: "Dios proveerá". Dios proveerá, o sea, Dios será el que el que haga. Dios es, es fiel, Dios cumplirá su palabra y Dios dispondrá lo que tenga que hacer.

Y acá vemos un temperamento transformado genuinamente, un temperamento rendido, un temperamento de un hombre que pasó de ser inseguro, miedoso, temeroso, eh, a ser un hombre de fe, un hombre usado por Dios, eh, para bendecir a multitudes.

Entonces, aspectos a trabajar en este temperamento. Bueno, superar la pasividad y no podemos, eh, eh, que la pasividad se convierta en pereza, cierto, en lentitud, en que como no vemos resultados rápidos, entonces no necesitamos aprender. El que tenga ese temperamento flemático, superar la pasividad, aprender a dar de sí mismo, a entregar un poco más, a expresar un poco más, porque el, el flemático se encierra, no expresa, eh, por esas mismas inseguridades y temores. Eh, si un, un temperamento flemático en su niñez fue muy apartado, no sé, no se relacionaba, entonces va a ser una persona que al crecer va a seguir siendo así, cerrada, no va a querer expresar.

Entonces, es, es, es lo que son los aspectos en los que necesitamos trabajar en las relaciones y aprender a dar un poco más de nosotros mismos a los demás, dejar de lado esos temores, esas ansiedades. Entre más nosotros crezcamos en la fe, entre más nosotros le creamos a Dios, más esos temores, esas ansiedades van a disminuir en nuestra vida. Entre más le rindamos al Señor esos miedos, entre más le rindamos al Señor eso, eh, esas ansiedades, eh, vamos a crecer, vamos a, a crecer en un temperamento, eh, rendido al señorío de Cristo Jesús.

Comprometerse con algo más. Aspecto a trabajar del temperamento flemático: comprometerse, porque son las personas que siempre están como rechazando compromisos. Como les decía, no sale de la zona de confort. Entonces, eh, aprender a comprometerse con algo es un aspecto a trabajar. Decir: "Me voy a retar a comprometerme a hacer esto, aquello". Eh, aprender a recibir sugerencias de los demás, escuchar, aprender a, a recibir, porque el temperamento flemático, pues le cuesta, o sea, se encierra. "Esta es mi vida, si estoy bien, no necesito que salir de aquí, no necesito que nadie me diga qué hacer, porque así estoy bien".

Entonces, necesita un aspecto a trabajar: aprender a recibir sugerencias de los demás y desarrollar también, eh, la humildad. Quiero repetir nuevamente los aspectos, eh, a trabajar en estas dos, en estos dos temperamentos, e, porque realmente necesitamos poder nosotros, eh, enfocarnos, poder nosotros, eh, eh, pedirle al Señor que nos ayude en esos aspectos a trabajar, tanto del temperamento sanguíneo como del temperamento flemático.

El temperamento sanguíneo: aprender a ser más confiable, más responsable, desarrollar mayor autodisciplina, eh, reemplazar ese ego por humildad, por genuina humildad. Necesita rendir ese egocentrismo, ser más agradecido, a aprender a tomar decisiones no emocionales, rendir aún más sus emociones y organizar en muchos aspectos de su vida, ser mucho más organizado en las áreas de su vida.

Y bueno, los aspectos a trabajar del flemático: superar su pasividad, aprender a dar de sí mismo, dejar a un lado sus temores, ansiedades, comprometerse, eh, con algo más, tomar retos, eh, aprender a ser líder. Muchas veces el flemático le cuesta ser líder, le cuesta llevar adelante o a cabo proyectos, porque esos miedos, esas inseguridades no lo dejan tomar esos retos. Entonces, comprometerse con algo más, aprender a recibir sugerencias y desarrollar, eh, la humildad.

Efesios 4:22. Vamos a ir cerrando este tema. Vamos a entrar en un tiempo de oración. Vamos a, a rendir todo esto al Señor. Efesios 4:22 dice: "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojados de qué, del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovados en el espíritu de vuestra mente". Y eso es lo que estamos haciendo a través del conocimiento. Estamos renovando nuestra mente, estamos renovando nuestros pensamientos. El Señor nos está dando un conocimiento valioso para que podamos nosotros ser idos, para que podamos nosotros conocer la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.

Y dice el versículo 24: "Y vestidos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad". Dice que la verdad, eh, nos hace libres, pero la verdad también nos santifica, la verdad nos limpia. Hoy, a través de la palabra de Dios, Dios está limpiando nuestra mente, nuestro consciente, inconsciente, subconsciente. Su palabra hoy es como esa agua viva que está limpiando nuestro ser.

Entonces, nuestro temperamento, y aunque los científicos y la ciencia diga que no es modificable, en Cristo Jesús sí podemos ser transformados. Nuestro temperamento puede y debe ser rendido al señorío de Dios. Él es el que va a tomar nuestras debilidades y fortalezas y nos formará de acuerdo a su propósito divino, como lo que veíamos en este salmo 139, que dice que nosotros, que él nos formó en el vientre de nuestra madre y que fuimos formados, todas las cosas que él escribió en su libro fueron formadas en cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros tenemos un propósito divino y Dios quiere que ese propósito se cumpla. Quiere que seamos formados, eh, y de acuerdo a qué, al modelo de madurez, e, que es Cristo Jesús, el autor y consumador de la fe. Él es nuestro mejor modelo. Jesús, que tuvo un temperamento equilibrado y pudo vencer el pecado, pudo vencer la muerte, pudo vencer a Satanás y sus demonios.

Entonces, necesitamos, eh, rendir nuestro temperamento. Identificar. Eh, tú que me estás escuchando, haz la tarea. Siéntate, no tomes estos, eh, talleres como a la ligera, sino toma un cuaderno, papel, lápiz y empieza: ¿qué debilidades tengo? Si no las puedes identificar, haz el ejercicio. Pídele a una persona cercana que te ayude. De pronto se reirán, eh, no entenderán qué estamos haciendo, pero no importa, porque muchas veces necesitamos escuchar para poder, eh, reconocer nuestros errores, porque a veces el enemigo quiere ponernos una venda, el enemigo quiere hacernos creer que está, estamos bien, que no necesitamos ser transformados, o que, "ah, sí, bonita la enseñanza", pero si nosotros no rendimos estas debilidades delante del Señor, si no las llevamos allá, eh, al trono de Dios, a los tribunales del Señor para romper con estas, eh, debilidades en nuestro temperamento, no vamos a ver la victoria. Es importante, por eso la palabra dice que el que confiesa sus pecados y se aparta, es importante la confesión, el llevarle esto a Dios y decirle: "Señor, necesito de ti, necesito que me ayudes".

Entonces, vamos a, vamos a orar. Bueno, y te invito ahí a que tomes en esa hoja. Vamos a romper las actas en esta hora. Eh, si tú pudiste identificar esas debilidades en tu vida, las tienes anotadas, vamos a, a romper esas actas el día de hoy. Vamos a liberarnos de estos temperamentos. Necesitamos quitarle toda legalidad al enemigo. Como guerreros de Dios, necesitamos estar alineados a la voluntad de Dios para nuestra vida, que sea Dios, eh, tomando dominio de todo nuestro ser, de espíritu, alma y cuerpo, esté rendido al Señor.

Vamos a orar. Padre, en esta hora, Señor, nos presentamos delante de tu presencia tal y como somos, amado Rey. Señor, venimos ante ti, quitamos, padre celestial, toda máscara, toda mentira, todo lo que el enemigo ha querido venir a traer a nuestras vidas. Hoy, en esta hora, Señor, arrancamos toda, toda venda, toda escama que ha estado en nuestros ojos. Señor, hoy nos presentamos ante ti. Señor, venimos atando la venganza, la retaliación, el ataque, el contraataque. Venimos cubriendo nuestras familias con tu sangre preciosa, levantando muros de protección, muros de fuego, Señor, alrededor de nuestros hogares. Señor, allá ahora enviamos la palabra, trascendemos el tiempo y la distancia, y ahora activamos ángeles de tu trono, Señor, en esta hora. Activamos esos ángeles personales, familiares, ministeriales. Ahora que entren a cada hogar, a cada casa. Ahora atando todo demonio que salga, Señor, en esta hora, llevándolo al abismo y sin retorno, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Declaramos que ningún espíritu inmundo se quedará pegado en ningún hogar, en ninguna casa. Cerramos esos portales espirituales ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Ahora, toda imagen, todo anatema que esté en estas casas, ahora le quitamos el poder y lo echamos fuera al abismo y sin retorno, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.

Señor, venimos presentándonos delante de ti para romper esas actas, para quitar esa legalidad, Señor, que le hemos entregado al enemigo. Señor, hoy venimos, Señor, delante de tus tribunales. Hoy subimos todos, Señor, en esta hora, los que están conectados, los que están viendo este video. Ahora subimos juntamente, Señor, a los tribunales, presentando las actas que el enemigo, Señor, ha tenido, padre celestial, en nuestras vidas, generación por generación. Señor, hoy venimos, Señor, a renunciar, padre, a esa herencia genética que ha venido en nuestro temperamento. Señor, ahora venimos a presentar esas actas delante de ti, renunciando, padre celestial, a todo lo que haya venido por nuestra línea sanguínea, por nuestra línea paterna, materna, Señor, herencia, Señor, que ha venido, padre celestial, en nuestro a nuestro temperamento, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Todo lo que esté, Señor, estorbando, padre, nuestro crecimiento como hijos de Dios, hoy lo venimos a rendir delante de ti. Hoy venimos atando todo espíritu que ha venido a tomar control de nuestras emociones. Amado Rey, hoy venimos renunciando a Damián, al Astor, Señor, a Jezabel, a Titán. Hoy venimos renunciando a Asmodeo. Hoy venimos renunciando, padre celestial, a la señora Kundalini, a Vitru. Señor, hoy venimos renunciando en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Señor, venimos renunciando a ese temperamento sanguíneo, egocólico, melancólico, flemático. Hoy venimos renunciando, padre, a todo lo que viene ejerciendo a través de ese humor, a través de esa sangre, de esa bilis amarilla, de esa bilis negra, de esa flema. Hoy venimos renunciando a toda enfermedad que haya venido a nuestro hígado, a nuestra vesícula biliar, al vaso, al cerebro, a los pulmones. Ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.

Señor, hoy venimos renunciando a toda influencia que estos temperamentos, Señor, han traído a nuestra vida, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Presentamos ese temperamento sanguíneo, esas debilidades, esa inestabilidad, esa inestabilidad emocional. Hoy venimos renunciando. Vamos, ahí, abre tu boca y empieza a renunciar a todo egoísmo. Ahora, todo egocentrismo, a toda indisciplina, a toda falta de voluntad. Señor, hoy venimos renunciando delante de tus tribunales, Señor, a ser el centro de atención, a ser exagerados, Señor, a ser despreocupados, desorganizados, Señor. En esta hora pedimos perdón, Señor, por ser improductivos. Padre, perdónanos. Amado Rey, por ser desordenados, perdónanos. En esta hora, Señor, por ser, padre celestial, inseguros, miedosos, temerosos, Señor, en esta hora venimos renunciando, presentando delante de ti, Señor, estas actas, a tomar decisiones a través de nuestros pensamientos, de nuestras emociones, a tomar decisiones, Señor, siendo guiados por lo que nuestros sentidos externos, Señor, padre celestial, nos hablan. Dios, perdónanos en esta hora. Venimos renunciando a eso. Ahora te pedimos, Señor, que seas tú limpiando nuestros sentidos, padre, tanto externos como esos sentidos espirituales. En esta hora, Señor, venimos renunciando a esos sentimientos de ira, de confusión, Señor, padre celestial, a toda hora, a querer complacer a los hombres. Hoy, padre celestial, renunciamos a eso, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Delante de tus tribunales, Señor, a querer estar complaciendo a los demás, Señor, a tener, padre celestial, emociones, Señor, afectadas por lo que piensen las personas que están a nuestro alrededor. Señor, perdónanos por dejarnos influenciar por lo que otras personas, Señor, quieren hablarnos, por lo que el mundo, Señor, viene a hablar a nuestra vida. Señor, y venimos renunciando, Señor, al orgullo, a la soberbia, padre, a la irresponsabilidad. Hoy venimos renunciando, Señor, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.

Señor, también a ese temperamento flemático, Señor, en el nombre de Jesús. Señor, venimos renunciando, padre celestial, a ser egoístas, padre, a ser fríos, sin emociones. Venimos renunciando, Señor, a no ser personas que expresemos nuestros sentimientos, a no expresar amor a otros, a esa dificultad, Señor, para expresarle, Señor, a otras personas lo que sentimos. Señor, hoy venimos renunciando a ser posesivos, indecisos, cobardes. Pedimos perdón, Señor, por no querer sanar, salir de la zona de confort, por no querer servirte, por no querer hacer tu voluntad, por miedo al fracaso, Señor. Hoy venimos renunciando a la ansiedad, a a postergar las cosas, a hacer las cosas en lentitud, Señor, a ser inconstantes, padre. Venimos renunciando a ser personas, Señor, rutinarias, a ser personas sin, sin iniciativa, sin motivación. Hoy renunciamos, Señor, en esta hora, a todo lo que ha venido, Señor, a afectar nuestro comportamiento, nuestros hábitos, nuestras emociones, Señor. Hoy venimos renunciando, Señor, a todo lo que ha venido afectando, Señor, nuestros órganos, nuestro cuerpo, en esta hora, Señor. Y venimos, Señor, ahora presentando, amado Rey, Señor, esas actas delante de ti. Y yo te invito a que tomes esa hoja y la presentes delante del Señor. Vamos a presentar esas actas y vamos a romper esa legalidad que el enemigo tiene en nuestras vidas. Señor, en esta hora, delante de tus tribunales, Señor, junto con nuestro abogado Jesucristo, venimos presentando, Señor, estas actas, padre. Hoy, Señor, las traemos al mundo físico, Dios. Y así como se rompe este papel en el mundo físico, Dios, así declaramos que se rompen ahora en el mundo espiritual. Ahora, Señor, se rompe esa legalidad que ha venido a nuestras vidas, Señor, a través de ese temperamento, padre, en el nombre de Jesús. Todo lo que ha venido a través de nuestra línea sanguínea, ahora se rompe en nuestras emociones, en nuestros pensamientos. Ahora, todo lo que ha venido a nuestro subconsciente a tomar control, a toma el dominio, hoy rompemos, Señor, ahora esas actas. Señor, que se han levantado en el nombre poderoso de Cristo Jesús de Nazaret. Ahora venimos rompiendo esas actas, quitándole la legalidad al enemigo en nuestra vida, vida y en nuestras generaciones, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Todo dominio que venía sobre nuestro temperamento, ahora, toda oscuridad, toda tiniebla en nuestro temperamento, ahora venimos rompiendo esas actas, venimos rompiendo aún esas copias de esas actas también, Señor. Ahora se rompen. Ahora pedimos ángeles de tu trono para que vayan y busquen esas actas en el mundo espiritual, en nuestra línea generacional, en nuestro árbol genealógico. Ángeles, vayan, busquen esas actas en nuestro árbol genealógico. Ahora rompan esas actas de herencias paternas, maternas, actas que vinieron a establecerse en el temperamento de cada uno de nosotros. Ahora se rompe en nuestra línea sanguínea. Ahora, ahora, ahora, en ese cordón umbilical, ahora se rompe toda transferencia que haya venido a nuestro temperamento, a nuestra vida, a influenciar nuestro carácter, nuestra mente, nuestras emociones, nuestro consciente, inconsciente, subconsciente. Ahora rompan esas actas, aún las copias. Ahora están siendo rotas. Ángeles, vayan ahora, los enviamos a que trasciendan el tiempo y la distancia y rompan cada una de esas actas en el nombre poderoso de Cristo Jesús de Nazaret. Hoy le quitamos la legalidad al enemigo. Hoy nos declaramos libres por el poder de la sangre del cordero. Y y hoy clavamos esas actas en la cruz del Calvario, declarando, Señor, que vencemos al enemigo, Señor, y estamos en victoria, en el nombre poderoso de Cristo Jesús.

Y ahora yo te pido ahí que cierres tus ojos. Ya no vas a orar más. Voy a orar por ti. Cierra tus ojitos. Ya rompimos las actas. Ahora vamos a entrar en un tiempo de liberación en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Ahí te invito a que inclines tu rostro y recibas lo que Dios tiene para tu vida ahora. Padre, en el nombre de Cristo Jesús, padre, las actas han sido rotas. Pido esos ángeles de tu trono ahora que desciendan ahora ahí donde está esta persona escuchando, Señor, este video. Ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús, ángeles, ahora empiecen a atar todo demonio que va a salir ahora de estas vidas. Ahora al abismo y sin retorno. Ahora, espíritu de Damián, ahora suelta esta vida en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Alastor, te vas. Jezabel, te vas. Titán, ahora ángeles atando, echando fuera. Ahora al abismo y sin retorno. Es una orden. Ahora se va, se va toda obra de egoísmo. Ahora, toda obra, ahora en el nombre poderoso de Cristo Jesús, todo lo que ha venido a afectar las emociones, a traer inestabilidad, ahora, traer falta de afecto, ahora, ahora, chazo. Ahora, ángeles atando, ahora, ahora, subes y sales. Ahora sales de ese cuerpo, espíritu, llámate como te llames, ahora subiendo y saliendo al abismo y sin retorno. Ahora te desarraigo. Ahora te desarraigo de estos órganos. Ahora, ahora, ahora, espíritu inmundo, te desarraigo de ese hígado. Ahora, ahora, ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús, te desarraigo de la sangre, te desarraigo de esa bilis amarilla, de la vesícula biliar. Ahora, espíritus inmundos, ahora subiendo y saliendo. Es una orden. Ángeles, ahora desarraigando, desarraigando de los órganos. Ahora subiendo y saliendo. Ahora, ahora, ahora, vamos. Ahora, si tienes ganas de escupir, ahora, vamos, bota, de vomitar. Ahora, en el nombre de Jesús, ahora, bilis negra, ahora te desarraigo ahí, espíritu inmundo, sueltas la bilis negra, sueltas el vaso. Ahora, suelta la flema. Ahora, la sueltas, sueltas el cerebro. Ahora, ah, ahora, los pulmones. Ahora, sueltas, sueltas en el nombre poderoso de Cristo Jesús, esa glándula pituitaria. Ahora, ahora, te desarraigo de los órganos, espíritus inmundos. Ahora, es una orden al abismo y sin retorno. Ahora, ángeles, ahora cortando con espada desenvainada, ahora todo anclaje. Ahora se corta, subiendo y saliendo al abismo y sin retorno. Ahora, ahora, ahora, salen, salen. Ahora, ahí, en el momento que fueron concebidos, ahora, de ese cordón umbilical. Ahora, cuando hubo esa transferencia en la genética por la parte de papá, de mamá, ahora sales, sueltas esa vida. Es una orden, sales ahora de ese cuerpo, sueltas ahora, subiendo y saliendo al abismo y sin retorno. Vamos a ir. Respira profundo. Vamos, suelta por la boca. Ahora, respira profundo y en el nombre poderoso de Cristo Jesús, a la cuenta de tres, vas a toser. Vamos, empieza a toser. Un, dos, tres. Ahora. Ahora, tose, tose. Ahora, sale, se desarraiga anclaje. Ahora sales. Ahora de ese cuerpo sales. Ahora sales de ese vientre. Sueltas el alma. Es una orden al abismo y sin retorno. Sueltas ahora esa vida en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Ahora, ahora, ahora, ahora, te des as del inconsciente, del subconsciente. Ahora te desarraigo del subconsciente. Ahora, toda fuerza invisible que ha estado ahí, ahora, influenciando en el temperamento, ahora sales de ahí. Te desarraigo, sales, sales a la luz de Cristo. Ahora, ahora, la luz de Cristo, ahora en ese subconsciente. Ahora, el fuego de Jehová quemando, quemando, quemando. Ahora sueltas el subconsciente de esta vida. Lo sueltas. Ahora sales de ahí. Toda influencia negativa, toda influencia de las tinieblas, sueltas ahora el subconsciente de esta vida. Has venido a traer iras, contiendas, pleitos. Ahora la sueltas. Ahora en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Ahora subiendo y saliendo al abismo y sin retorno. Ahora sueltas la mente. Toda fortaleza mental ahora se derriba, se destruye. Ahora, ángeles cortando, cortando, cortando esas ataduras. Ahora liberando la mente, liberando las emociones. Ahora, ángeles, ahora desarraigando, echando fuera al abismo y sin retorno. Ahora, pensamiento de muerte, de derrota, de "no puedo", de "no sirvo". Ahora te vas de esa mente. Sales de esa mente. Pensamientos de rechazo, te vas ahora en el nombre poderoso de Cristo Jesús de Nazaret. Ahora sueltas esa mente. Fortalezas mentales. Ahora, ahora, como martillo de Jehová, ahora derribando fortalezas que vinieron en la niñez, cuando quisieron dañar tu temperamento para decirte que no podías, que no valías, que eras un lento. Ahora se derriban pensamientos. Ahora, ahora, fortalezas mentales. Ahora, ángeles derribando esas fortalezas. Ahora, desarraigando de la mente, de los pensamientos. Ahora, ahora, ahora, ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús de Nazaret. En el nombre de Jesús. Ahí, todo lo que vino en la niñez para deformar tu temperamento, ahora, ahora, ahora sales de toda prisión de muerte. Sales de toda prisión de rechazo, de dolor. Ahí, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Ahora, ahora, ahora sales de la zona de confort. Estabas en cuatro paredes encerrada, pero ahora sales a la luz de Cristo, a tierra de libertad. Sales. Ahora se derriban, se derriban esos obstáculos que tu mente coloca para no emprender nuevos proyectos. Se derriban esos obstáculos. Ahora para no dar la milla extra, lo que te ha impedido, impidió servirle al Señor, lo que te ha impedido avanzar aún en proyectos, en trabajos, en universidades. Ahora se han levantado barreras, pero ahora el puño de Jehová derriba, derriba esos obstáculos. Ahora sales, sales de esa prisión de muerte, sales de esa prisión de estancamiento. Ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús, a tierra de libertad. Ahora la sangre del cordero viene sobre tu vida, la sangre que limpia, que redime, que purifica. Ahora esa sangre viene sobre ti, desde la cabeza hasta la planta de los pies. Ahora todo lo que haya quedado ahí en tu ADN, en tu línea sanguínea, ahora se quema por el poder de la sangre del cordero de Dios. Ahora se quema en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Ahora, ahora, ahora, viene un bálsamo sobre tu vida, limpiando, sanando tu cuerpo. Por la llaga de Cristo hemos sido nosotros curados. Ahora tus órganos internos empiezan a sanarse. La sangre de Cristo ahora entra, entra en tu ADN. Ahora la sangre de Cristo entra en tu sistema linfático, en tu sistema circulatorio, en tu sistema respiratorio. Ahora entra, entra, entra en la médula. Ahora la sangre del cordero entra, entra ahí en tus órganos y empieza a limpiar, empieza a sanar. La enfermedad ahora se destruye, cae por tierra. Todo cáncer que se estaba entretejiendo en tus órganos, ahora, ahora, esos líquidos salen de tu cuerpo. Ahora salen, salen, ahora, ahora, ahora salen, salen, salen esos líquidos. Ahora que venían a traer enfermedad, que venían a formar cáncer, ahora salen de tu cuerpo. Ahora la sangre del cordero empieza a quemar, a quemar, a quemar, a destruir el poder de las tinieblas. Ahora viene una limpieza sobre tus órganos. Ahora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús de Nazaret.

Y ahora, y te invito a que levantes ahí tus manos. Vamos, dile: "Espíritu Santo de Dios, te doy gracias". Padre, Hijo, Espíritu Santo, en esta hora te pido que me llenes con tu presencia. Ahora el Espíritu Santo de Dios viene sobre ti, soplando vida, vida a tu mente, soplando vida a tus emociones. Ahí, el Espíritu Santo de Dios viene sobre ti ahora, sobre tu cuerpo, haciendo una obra sanadora. Ahora el Espíritu Santo de Dios está obrando en tus sentidos, en tus sentidos espirituales, en tus sentidos externos. Ahora, Espíritu Santo de Dios, llénanos, llénanos en esta hora, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Jesús. Vamos, dile: "Espíritu Santo, lléname, lléname, lléname". Llena mi mente, mis emociones, mi voluntad. Lléname, llena mi inconsciente, subconsciente, consciente. Ahora, Espíritu Santo, llena el subconsciente de cada persona. Llénalo. Ahora, Espíritu Santo, trae luz a ese lugar. En el principio, la tierra estaba desordenada y vacía, pero el Espíritu de Jehová se paseaba sobre la faz de las aguas. Ahora, Espíritu Santo de Dios, entra, trae luz a cada vida. Ahí, entra sobre la faz de las aguas de cada una de estas vidas que me están viendo en este momento. Espíritu Santo de Dios, entra ahora y entra, entra, entra, trae luz, trae orden a las emociones, a los pensamientos. Trae luz donde antes estaba en tinieblas, en oscuridad. Ahora tu luz entre a cada vida. Espíritu Santo, llénalos, llénalos, llénalos, satúralas de tu presencia. Te damos gracias, Padre. Bendecimos tu nombre. Vamos.

Y ahí, tómate un minuto para darle gracias a Dios. Gracias, Señor, por esta libertad que nos has dado. Gracias, Señor, por tu palabra. Gracias, Señor, por la revelación que tú traes a nuestra vida. Gracias, Señor, por el conocimiento que tú nos das, Señor. Gracias por tu perdón. Gracias porque sabemos que tú harás una obra maravillosa en nosotros. Os, Señor, porque lo que tú creaste y tú formaste en el vientre, Señor, de nuestras madres, Señor, cada palabra se cumplirá. Todo lo que tú estableciste en la eternidad para cada uno de nosotros, Señor, tú lo cumplirás. Somos tu especial tesoro, somos tus hijos amados, Señor, somos, padre celestial, hijos de tu corazón. Señor, gracias te damos, amado Rey. Cuánto bendecimos tu nombre, cuánto bendecimos tu presencia. Sabemos que los pensamientos que tú tienes para nosotros son pensamientos de bien y no de mal. Te honramos en esta hora, bendecimos tu nombre y te damos gracias, Señor. Gracias, Señor. Gracias te damos, padre celestial. Bendecimos tu nombre, mi Dios, en el nombre de Jesús. Amén y amén.

Bueno, gloria y honra sea para nuestro Dios, bueno y maravilloso, que nos ama, que nos bendice, que quiere traer libertad a nuestras vidas y llevarnos al cumplimiento de su propósito. Bendigo tu vida, bendigo tu familia. Y antes de terminar, vamos todos a declarar. Vamos a atar toda obra de venganza. Yo te invito que repitas conmigo: "Padre, en el nombre de Jesús, atamos la venganza, la retaliación, el ataque, el contraataque. Señor, en esta hora colocamos, padre, manto de cobertura de invisibilidad ante las tinieblas, declarando que el enemigo no nos alcanza, no nos encuentra, ni a nosotros ni a nuestras familias. Padre, activamos ángeles protectores, ángeles de guerra alrededor de cada casa, de cada familiar, de nuestras vidas, padre, para atar todo lo que el enemigo, padres, quiera levantar en contra de nosotros, declarando que por un camino vendrán, pero por siete caminos huirán de delante de nosotros. Te damos gracias, amado Rey, en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Amén y amén".

Bueno, Dios les bendiga. El Señor les guarde.