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Familia que reza unida, permanece unida. Padre Luis Toro

Católico: Conoce, Entiende, Ama y Defiende tu Fé57:07

Transcription

www.escueladebiblia.com. Aprende a conocer, amar y defender tu fe con el Padre Luis Toro. www.escueladebiblia.com.

Señores, de con ustedes les anuncio la buena noticia de nuestro Señor Jesucristo, según San Marcos.

En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente. Él se estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?".

Él les respondió: "¿Qué les prescribió Moisés?". Ellos contestaron: "Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa".

Eso, les dijo Moisés, prescribió esto debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio el creador los... Al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso, dejará el hombre a sus padres ya su madre y se unirá a su esposa, y serán los dos una sola cosa. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.

Ya en casa, los discípulos les volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: "Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio".

Palabra del Señor.

Resta muy poco tiempo para que el misionero de la misericordia vaya a otro lugar a predicar la buena nueva. Viernes, sábado, domingo emprende el viaje el misionero de la misericordia. Pero mientras esté aquí, imitemos nosotros a la gente que buscaba a Jesús, y él se ponía a enseñar, como era su costumbre. Aprovechando la presencia del misionero de la misericordia, también recibamos, abramos nuestra mente, nuestro corazón para esa enseñanza, ese mensaje que él nos va a compartir en esta mañana y tarde.

El tema, el tema es la familia. El tema es el matrimonio. Quiere fortalecer las familias de la cooperativa, la compañía de transporte de taxis de ustedes, Taxi Oriente. Por eso, pidámosle a Dios que derrame sobre el padre la gracia del Espíritu Santo para que esas palabras lleguen a lo más profundo de nuestro corazón y nos ayuden a cambiar. Y le damos al Padre aplausos fuertes.

Padre Luis Eduardo Toro. [Aplausos]

Bien, digan conmigo: Santo y Divino Espíritu, lléname plenamente de tu luz, de tu sabiduría. Así sea.

Y en hermanos, ustedes escucharon el evangelio de San Marcos. Bueno, antes de comenzar a predicar, este saludito. Sigo a todos los hermanos de transporte de taxi. Y en Estados Unidos también nos están siguiendo ahorita a través de las redes otros hermanos que trabajan también en el transporte, pero transporte pesado, con tráilers. Y ellos, pues, van siguiendo las enseñanzas. Donde yo voy, van escuchando la enseñanza. Saludo para Estados Unidos, todos los hermanos los traileros que están escuchando la enseñanza. Es un buen ejemplo y les podría servir a ustedes que también andan en el carro mucho tiempo. Ellos pasan horas, 12 horas, 8 horas, no sé cuántas horas viajando. Y a veces 24 horas entre varios manejando. Van, pero ellos hicieron como como una promesa con Dios: "Nosotros queremos mantener la familia porque nosotros vivimos en la calle, en el carro, y son muchos los peligros por todos lados y las tentaciones. Entonces, queremos mantener la familia". Y para hacerlo, ellos van viajando y colocan un pendrive o colocan un CD y van escuchando enseñanza, o agarran el celular, colocan Padre Luis Toro por internet y van escuchando las enseñanzas. Manejan las horas que sea y van escuchando. Y como el Padre Luis Toro habla bastante, no se les acaba durante 12 horas, 24 años, no se le acaban escuchando. Matan.

Pero algo curioso entre ellos y que por eso los felicito y los saludo de corazón, los amo mucho, porque ellos no solamente hacen eso, sino que hay una hora al día donde ellos estacionan sus tráilers, "jugando la", como le dicen ustedes aquí, a los grandes "gandolas", también a los trailers, no se traigan, estacionan. Hay una hora, comienzan a leer las Sagradas Escrituras. Se conectan todos, tienen por celular, se conectan. A ver, ¿qué aprendieron hoy? ¿Qué enseñanza escucharon hoy? ¿Qué aprendieron de las Sagradas Escrituras? Y una hora comparten y después siguen su camino. Es algo espectacular. Es un trabajo hermoso que ellos van llevando. Ellos, por su propia cuenta, en su corazón. Y ya hay un buen grupo en Estados Unidos. Pues le voy a... voy a predicar a ustedes y a ellos, que también, al igual que ustedes, se la pasan fuera de la casa trabajando, pero en un carro. Y tienen la oportunidad hoy de escuchar esta palabra de Dios. Yo sé que ellos me están siguiendo a través de la internet. Bienvenido todos los que están aquí presentes y los que nos siguen a través de la red, porque en el mundo entero nos están siguiendo.

Y decirles, hermanos, que el evangelio de hoy nos presenta una pregunta que le hacen a Jesús. La pueden leer, la pueden repasar. San Marcos, capítulo 10, versículo 1 al 12. La pregunta en Jesús: "El Señor, ¿le está permitido divorciarse uno?". Ya cuando ya la mujer ya como le salen las arrugas, ya está un poquito, ya puede uno cambiarla por dos de 15. Y el Señor le dice: "¿Cómo así, chico?". Bueno, Señor, porque en el tiempo de Moisés, la antigua alianza, Moisés daba permiso para que se divorciara. Y Jesús dijo unas palabras claves: "Eso lo hacía por la dureza del corazón de ustedes". Eso dice en castellano, que el divorcio viene solamente cuando hay un corazón duro como piedra, que nunca se abrió a la palabra del Señor. Y como sabemos que nunca se abrió a la palabra de Dios, porque él dice: "Porque desde el principio estaba escrito: dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y los dos eran una sola cosa. De modo que lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre".

¿Cuál es la dureza del corazón? No escuchar la voz de Dios. Para que el hombre o para aquella mujer que no escucha la voz del Señor, es permitido el divorcio para ellos por su dureza de corazón. Se divorcia. ¿Quién le permite el divorcio? El mundo. Pero Dios no. Por la dureza del corazón se separan y terminan diciendo: "Ya no nos entendimos, ya se acabó el amor, mejor separarnos". Pero Jesús dice: "No, así no fue. Dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y los dos serán uno solo". Y dice: "Por eso, si el hombre se divorció de su mujer y se va con otra, comete adulterio. Y si la mujer se va con otro, comete adulterio".

Antes de venir Cristo, el adulterio era solamente el hombre que decía, decía: "No codiciarás la mujer de tu prójimo". Entonces, solamente el hombre cometió adulterio quitándole la mujer al prójimo. Pero la mujer no comete adulterio quitándole el hombre a su prójimo. En el Nuevo Testamento, ya Jesús dice: "Los dos cometen adulterio". El hombre es casado, se mete con otra mujer, cometió adulterio. La mujer casada se mete con otro hombre, comete adulterio. Los dos cometen adulterio. Lo aclaró Jesús.

Entonces, sale la pregunta: "Padre, y si uno, por ejemplo, ya se dejó de la mujer y uno está joven, no todavía funciona y siente y siente deseos... Ay, ¿qué va a hacer? ¿Cómo va a ser?". A San Pablo le preguntaron eso, y San Pablo respondió. Y con la pregunta de San Pablo, con las respuestas a Pablo, yo se la dejo ahí para no... para que no digan que son palabras mías. De ellos, 1ª de Corintios, capítulo 7, versículo 10. San Pablo viene a dar la respuesta. Si ustedes es casado y se separó, tiene tiempo, pero usted quiere tener sexo, ¿qué tiene que hacer? Buscarse otra ama. ¿Qué dice San Pablo? 1ª de Corintios, capítulo 7, versículo 10: "En cuanto a los casados...". Hay ahí para los casados. "En cuanto a los casados, les doy esta orden". Les doy una orden. Si no tienen el corazón de oro como piedra, tienen que obedecer. Y si tienen un corazón duro como piedra, no obedecen. Que no es mía, sino del Señor. Eso no es cosa del Papa, ni del ojo, ni de locura. Eso es del Señor y punto. "Que la mujer no se separe de su marido". Repita: "Que la mujer no se separe de su marido". Y si se ha separado de él... Y si se ha separado, ya llevan tiempo separados y necesita del sexo, que no se vuelva a casar. No. Si se separó, primero, adelante. Si se separó porque ya no lo aguanta, porque los hombres la tienen hasta aquí, pues que se quede sola. Jaja. O el hombre que se separó porque ya la mujer no la aguanta, no la aguanta, no aguanta la mujer, ya la tiene hasta aquí, pues que se quede solo.

"Pero, ¿cómo me voy a quedar solo si yo necesito una compañía y necesito tener sexo?". Escuchen: "O que haga las paces con su marido". ¿Quiere tener compañía? No quiere quedarse solo, no quiere quedarse sola, que haga las paces con su marido o con su esposa. No quiere. Está bien, yo te dice, no te obligo, pero quédate solo, quédate sola. Ese es el mandato del Señor. Ahora, le estoy hablando a los que no tienen corazón duro como piedra, que es de lo cual yo me divorcio y punto. Ahora, es un problema suyo. Pero estoy hablando a aquellos que quieren vivir cristianamente. Aquello de lo que San Pablo le dice en 1ª de Tesalonicenses, capítulo 4, versículo 1. Le dice San Pablo a los hombres y a las mujeres, le dice: "¿Cómo debe vivir en pareja? ¿Cómo es que debe ser?". Y verá que San Pablo dice que hay la tentación de vivir en la fornicación como los paganos, pero que nosotros no debemos vivir así. Debemos vivir como cristianos, como creyentes. Escuche 1ª de Tesalonicenses 4:1 en adelante: "Por lo demás, hermanos, les pedimos y rogamos en nombre del Señor Jesús, que les pedimos y rogamos... Ay, rogamos. Le pedimos y rogamos en el nombre del Señor Jesús, aprendieron de nosotros cómo han de portarse para agradar a Dios". Le rogamos, hermanos, cómo han de portarse para agradar a Dios.

Y vamos a ver cómo debe portarse en con la pareja, con la persona que amas, con la persona que quieres formar un hogar, una familia, tener unos hijos. Dale. Ya viven así, pero procuren hacer nuevos progresos. Conoce las tradiciones que les entregamos con la autoridad del Señor Jesús. Conocen el evangelio, lo que los apóstoles lo dejaron con la autoridad del Señor Jesús. A ver, vale, la voluntad de Dios es que se hagan santos. Esa es la voluntad de Dios. ¿Cuál es la voluntad de Dios? Que los taxistas sean santos, que los traileros sean santos, que las esposas de los traileros y los taxistas, taxistas, sean santas, que los hijos de ustedes sean santos. Ya conocen la voluntad de Dios. Que seamos como es. Ya conoce la voluntad de Dios. Es que se hagan santos. Que se hagan santos. Esa es la voluntad. Yo, como... ahora pongan la lupa. ¿Cómo vamos a ser santos? Vale.

"Y que rehúyan la fornicación". Primero, ¿cómo es que nos hacemos santos? Repítalo. "Y que rehúyan la fornicación". Lo primero que nos ayuda a nosotros a ser santos, ojo, y de modo especial a los que andan en carreteras manejando carro, es que huyan de la fornicación. Huyan de la fornicación. Todos tenemos que huir de la fornicación. ¿Qué es fornicación? Fornicación es tener sexo sin ser casado. Como hay mucha gente, ustedes no, los que no vinieron, que viven a resultados. Ah, sí. Eso se llama fornicación. Novios con derechos, amigos con derechos, casados solamente por lo civil, o arrejuntados. Eso se llama fornicación. Dice la Biblia: "¿Cuál es la voluntad de Dios? Que ustedes sean santos". Como primer lugar, "huyan de la fornicación". Se lo traduzco en castellano: ¿Quiere tener una pareja para tener sexo? Bien. Ánimo. Para eso Dios te dio el sexo, para eso te dio el placer, para que lo disfrutes. Pero no lo hagas en la fornicación. No lo hagas sin ser casado. Cásate. Cásate y no hay ningún problema. Y tendrá sexo donde quiera, cuando quiera y como quiera. Listo. No hay ningún disfrute. Para eso yo se lo dio. Pero no en la fornicación, porque la fornicación no te permite ser santo.

"Que lo que buscamos". Sigue: "Que cada uno se comporte con su esposa con santidad y respeto". Que cada uno se comporte con esa que usted quiere que sea la madre de sus hijos, con la que usted quiere formar un hogar. ¿Cómo tiene que portarse con ella? Con santidad y respeto. Con santidad y respeto. ¿Qué significa? Que si usted quiere que esa mujer sea su esposa, la madre de sus hijos, no tenga relaciones con ella en el noviazgo. Respete la. Trátela como... con respeto. Y con santidad y respeto. Con santidad y respeto. No le falte el respeto a su novia. Respétela. Si quiere darle un poquito, pero de ahí no pase. De... de la trata de la consentida, de tratarla con respeto. Claro que sí. Eso es lo que yo quiere. Trátela con santidad y respeto.

"Pero es que yo quiero formar un hogar con ella". Entonces, ándale con respeto. No use el sexo antes de casarse. Hágalo con santidad. Cásate y está teniendo sexo con santidad. Siga. Y no se deje llevar por la pura pasión. "Pero es que lo que siento, la pasión que siento". No se deje llevar por eso. Va tranquilo, tranquilo. "A cada cochino gordo le llega su sábado", dicen en Venezuela. Yo no sé cómo eran aquí. Acá los chinches... txentxo. Como que si usted chancho. A cada chancho aquí no lo matan los sábados, ¿qué días también estaban? A cada chancho le llega su día sábado. Y pa... a cada chancho gordo le llega en su sábado. Ya llega el momento en que usted tenga su esposo, su esposa. O tranquilo, no sea... Y si ya se casó, no hay ningún problema. Ándale. Esto es lo que el Señor dice cómo debe ser. Que con respecto a esa pareja con que usted quiere formar un hogar.

¿Y cómo hace la gente que no conoce a Dios? Ustedes no deben faltarle el respeto, ni tampoco vivir en fornicación, que le impide la santidad. ¿Cómo hace la gente que no conoce de Dios? Que está diciendo que los que viven a resultados, casados solamente por lo civil, novios con derechos, amigos con derechos, que usan el sexo solamente por placer y no porque quieren formalizar un hogar, están viviendo como los que no conocen a Dios. Los que conocen a Dios, escuchen lo que dice Hebreos, capítulo 13, versículo 4. ¿Cómo viven los que conocen a Dios? Hebreos 13:4. Y es el mandato del Señor para todos nosotros. Yo le estoy hablando a los que quieren creer, a los que son cristianos, a los que quieren hacer la voluntad de Dios, a aquellos que quieren crecer en santidad, que quieren formar un hogar cristiano como Dios manda, santo como Dios manda, a pesar de que tengan el trabajo que tenga. Dale. Hebreos, capítulo 13, versículo 4: "Que todos respeten el matrimonio". Entonces, que ninguno de ustedes se dedique a vivir a rejuntado en fornicación. "Que todos respeten el matrimonio". Siga. "Y ninguno manche la unión conyugal". Y ninguno manche la unión conyugal teniendo sexo sin ser casado o estando con otra persona siendo usted casado. Vale. "Dios castigará a los licenciados". Dios castigará a los que tienen licencia, pero que Dios no le da una licencia de conducir taxi, sino licencia a aquellos que se dan licencia para tener sexo sin ser casados. Dios los castigará a los licenciosos. Siga. "Y a los que cometen adulterio". A los que cometen adulterio. Eso, cuando usted cree, cuando ve una muchachita que le quepa... taxi, taxi, taxi, y usted para, y la muchachita comienza a coquetearle, y usted comienza a pararle, teniendo usted su esposa, ya comenzó a cometer adulterio. Y ya eso no es correcto. Usted tiene que aprender, hombres. Ustedes tienen que aprender en ese trabajo tan duro, tan fuerte, tan sacrificado, tan peligroso, y donde les van a llegar tantas tentaciones. Ustedes tienen que aprender a decir no. Y ahí le doy el secreto: carga en el anillo de matrimonio. Y cuando las chicas comiencen que mire que no tengo plata, que será que les podemos pagar de otra manera. Usted diciendo: "Yo tengo anillo". Casa y está. O casa y todo. Así, así, así. Aprendan de una vez. Van cortando así en la cosa. Y ustedes evitan de pecar. El anterior.

A ver, le voy a dar una cita espectacular que ustedes deben, antes de salir de la casa a trabajar en su carro, deben meditarla en la noche de acostarse y en la mañana para que nunca se le olvide. Eclesiástico, capítulo 9, versículo 1 en adelante. Hombre, le doy este regalo. No se pongan bravos, no se moleste. Es un caramelo, es un chocolate para el bien de ustedes, para la santidad de ustedes, para el bien de su hogar, para la dicha y felicidad a lo largo de su vida, y para que ustedes no se vean enrollados, para que ustedes no se vean en problemas, para que ustedes no tengan que abandonar a su esposita y a sus hijos. Después, Dios hoy les da un secreto a todos los hombres, pero especialmente a los que se la pasan en la carretera trabajando en el carro fuertemente, que corren tanto peligro, no porque ellos quieran, sino porque él busca destruir el hogar. Y como los que están en el taxi son los que están más propensos de estar fuera del hogar y más propensos de montar chicas de toda clase, hasta el algún día se va a vestir de mujer y le va a mandar a parar y pueden caer. Entonces, escuche lo que dice la Biblia para que no caigan. Eclesiástico, en este capítulo 9, versículo 1: "No sea celoso de la mujer que amas, hombres". Yo sé que usted se la pasa por fuera de la casa trabajando. Y yo soy el... va a sembrar celos en su corazón: "¿Con quién estará mi mujer en mi casa? ¿Quién la visitaría?". La Biblia dice: "Quiere trabajar feliz, deje de estar pensando tonterías". De estar pensando tonterías. Esa mujer está trabajando, esa mujer está haciendo lo que tiene que hacer en la casa. Padre, y si me es infiel, ahí arriba hay un Dios que por abajo mira. En ella tendrá que entregarle cuentas a Dios, no usted. Y no sea contigo. Usted puede pasar todo, todo el día y toda la noche con ella, y si ella le quiere montar cacho, le monta cacho. A mano, ¿cuándo usted con ella? Ella está pensando que está con el vecino. Todos le montó cacho. Esta manera, no se preocupen, no se maten la cabeza por eso. Usted trabaje, pero no sea celoso con su mujer. Repítalo: "No sea celoso de la mujer que amas". ¿Ya ama a su mujer? No lo hace... les. Porque escuche, ponga la lupa. ¿Qué dice la Biblia? "Porque no debe ser celoso de su mujer". Podría nacer en ella la tentación de engañarte. Podría decir: "Pues para qué ahora me sale bien, se la da. Para que ahora sí tenga motivo de pelear conmigo, pues ahora sí se la voy a hacer". Para que me duela. "Ahora sí, para que sufra". Él trabaja así. Y normalmente, yo está escrito. Pasa. Él no sería su esposo, no sería su esposa si lo ama. No lo... les. Arriba de un Dios que para abajo mira. Si piensas que otra mujer se lo puede quitar, o si piensas que otro hombre se lo puede quitar, pues mire por qué puede ser. Porque usted nunca le dice: "Mi amor". Y el vecino o el panadero le dice: "Mi amor". Puede ser que usted no le dice nunca: "Qué linda te ves". Y viene otro y le dice: "Qué linda estabas". Pues tonto. Use el postre a su mujer. Le hace falta palabras tiernas, dulces. A su mujer le hace falta cariñitos, caricias, detalles que le endulzan el oído. A eso le hace falta a la mujer. Pues cuando llegue el dulce del oído a la mujer, claro que sí. Sea detallista con ella. Si usted no lo hace, hombre, escuche. Si usted no lo hace, ese trabajo lo va a hacer otro. Y quién será el único culpable, pues usted. Sinvergüenza, porque no quiso hacer su trabajo. Y la mujer... Y yo vamos a ponerlo aquí el ejemplo. Si usted, si la casa se daña, se daña la tubería del agua, se rompe, y usted, que es el hombre de la casa, no arregla eso, ¿qué tiene que hacer la mujer? Buscar otro que lo arregle, ¿o no? Pero no se preocupe, solo con la tubería. [Música] Hay cosas que usted no está haciendo bien. El bien de otros. Y si no va a ser bien también, también que un día la mujer le va a decir: "Hoy, hasta hoy vivo con usted, porque quien lo hace mejor". Pasa. La Biblia.

Entonces, dice la Biblia, es clara. Dice: "El hombre, si ama a su mujer, no la...". Les. Los celos vienen cuando usted ve que usted no está haciendo las cosas bien y otros lo pueden hacer mejor. Igualmente, al revés. Pero hoy las mujeres van a descansar. No levante la piedra. Las mujeres, porque la mayoría de mujeres no manejan en carro taxi. Los hombres. Pero piedra, durán. Suave, suave. No te entregues en las manos de una mujer, hombres. Hijos. Y este hombre esté acá, nada por ahí en la calle manejando. Encuentran muchas mujeres. Otra vez, no te entregues en las manos de una mujer hasta el punto que te domine. Hasta el punto que te domine. Más, Señor, no permita que sea la mujer que la cabeza del hogar, la que domine. No, Señor. Hay que los dos tomar decisiones, pero el que manda en la casa, el que canta en la casa, no es la gallina, es el gallo. Vale. No te acerques a una mujer. Hoy, otra vez. No te acerques a una mujer de mala reputación. Otra vez, consejo para los taxistas y para los traileros que me están siguiendo, y para los hombres que nos están siguiendo, no importa la profesión. Repítalo. El consejo de Dios, si quieren tener un hogar santo, si no quieren perder el hogar, si no quieren perder sus hijos. Repítalo: "No te acerques a una mujer de mala reputación". De mala reputación. No se acerque a esa mujer. Si no podrías caer en sus redes. Lo más seguro es que, como a Eva, atento a Adán, usted también va a ser tentado. No se acerque a una mujer de mala reputación. Se lo explico en castellano: la mujer es... lleva, decía mi papá, las mujeres llevan en la frente escrito cuando andan buscando algo. Usted en en el vestir, en el ver, en el actuar, en el hablar de una mujer, sabe de qué reputación. No se acerque a una mujer de mala reputación, porque puede caer en las trampas. Puede ser el que se vistió de mujer para destruir su hogar. Chica, no te entretengas con una cantadora, con la que... con una cantadora. Y no se fíen de una cantante. [Música] Y en un cantante. El cantante, hacerle propaganda al cantante. No se ve en una cantante, porque te va a ilusionar mientras. Y en vez de mirar las cualidades, se va, se va... loa, embobar con el canto. Siga. Haría que cayera en su trampa. Chica, no fije su mirada en una jovencita. Hoy. Repítalo: "No fije su mirada en una jovencita". La mente... respiren profundo, hombres. Usted ya está pasando los 50. Hoy ha pasado los 30. No ponga la mi... otra vez. "No fije su mirada en una jovencita". No fije la mirada en una jovencita. Se lo traduzco en castellano: porque van a terminar queriendo cambiar a su esposa por... "Donde quise". Porque las jovencitas le pasa como a un amigo mío que decía que tenía una novia que tenía como 35 años y la novia tenía 14 años. Pero... ¿y eso? Porque es que para burro viejo, pasto tierno. No se viene una jovencita, porque usted será como un burro emocionado cuando vea pasto tierno. Tenga cuidado. Tenga cuidado. La Biblia no dice, no lo escribí yo. Repito lo: "No dejes tu mirada en una jovencita". Podrías condenarte con ella. Podrías condenarte con ella. "No caigas en los brazos de una prostituta". Repítalo: "No caigas en los brazos de una prostituta". Hombres, no caigas en los brazos de una prostituta. Prostitutas encontramos en cualquier parte del mundo. No caigas en los brazos de una prostituta. Ahí tienen a tu esposa. ¿Quiere tener sexo? Es, vaya donde tu esposa. Disfrute con ella. ¿Qué anda buscando usted lo que no se le ha perdido? Conocí a un coronel del ejército. O coronel del ejército. Era párroco yo por allá en una parte, y era amigo mío. Trabajaba. Él tenía como colegio de colegios militares. Yo, amigo mío. Y un día llegó el coronel llorando, llorando, llorando. Y yo me quedé viéndolo. Me dijo: "Padre, ni dólar urgente con usted". No calmaba el llanto. Me dijo: "Padre, tengo un gran problema". ¿Cuál? "Yo soy coronel y me la paso viajando por un lado para otro, para otro, para otro. A veces me voy por allá, me estoy 15 días, 20 días lejos de la mujer". Y bueno, voy a trabajar por allá y me encontré una jovencita. Ese día yo no llegué. Yo no llevé el carro. Yo me vine el pasajero. No quería manejar. Me vine del pasajero. Y se montó una jovencita en el teletransporte conmigo. Y comenzamos a hablar. La muchacha era bonita, muy hermosa. Cuando llegamos al pueblo, me dice: "¿Y usted dónde se va a quedar?". "No, yo voy a quedarme por aquí, voy a buscar un hotel". Dice: "Pues yo también, pongo con un hotel". Porque no, pues buscamos un hotel y nos quedamos los dos. La propuesta de la bonita, una chica, una joven buena moza. Ella era un burro viejo y ella era pasto tierno. ¿Qué vamos a hacer? Se quedaron del hotel, estuvieron juntos. Después que estuvieron juntos, la muchacha le dice: "Lo lamento, pero usted tiene SIDA". Y me dijo: "Padre, eso no es el problema". Y si no sería del todo el problema. El problema es que yo me fui a la casa, tenía 15 días de estar por fuera, llegué a la casa y mi mujer me estaba esperando con los brazos abiertos. Me lo negué a mi mujer. No quise estar con ella. Y mi mujer: "¿Pero qué no es mi amor? En el viaje estuve muy mal y estaba enfermo estos días". No, al otro día. ¿Qué excusa le sacaba? Y tuve que estar con ella. ¿Sabe qué, padre? ¿Sabe que yo estuve con ella? Ella quedó embarazada. Y padre, ahora no solo tengo SIDA, yo tengo SIDA, yo tiene SIDA mi esposa y tiene SIDA mi hijo. Padre, esta vida no vale la pena ser vivida. Yo quiero meterme un tiro. Yo quiero matarme. ¿Cómo arruiné yo mi hogar por un momentico de placer con una joven que ni conocía, una cualquiera? Arruiné mi hogar. Ahora, ¿qué hago? Traté de hablar con él y traté de hablar con la esposa para ver cómo, cómo podía, a ver si se podría arreglar todo. La verdad, no supe más de él. No supe más de él. No sé qué pasaría. Se mató, no se mató, qué pasaría con el hogar. No sé. Pero la Biblia dice: "Repítalo: no caigas en los brazos de una prostituta". Se lo traduzco en castellano: a cualquier hora del día o en la noche, en cualquier momento, este hombre va a tener la tentación y la oportunidad de estar con una prostituta. Y dice la Biblia: "No caigas en los brazos de ella". Estarán ahí, pero no caigas. Si podrías perder con ella todo lo que tienes. Podría perder familia, podría perder la salud, podría perderlo todo. ¿Qué tiene esa prostituta que no tenga su esposa? ¿Qué anda buscando en otro lugar? Siga. "No mires para todas partes en las calles de la ciudad cuando vaya manejando en el taxi". No mire para todas partes cuando vayas por la ciudad. No tenga ojos solo para su esposa. Centre la mirada solamente en su esposa. Centre la atención en ella. Manténgala en su mente y en su corazón como cuando eran novios. No anden mirando, ¿qué anda mirando para allá? ¿Qué anda mirando para allá? En castellano: la tentación viene por los ojos. Cuide de sus ojos, cuide de sus sentidos. Cuídalos. Si no los cuidan, va a fallar. Si ni te entretengas en rincones solitarios. "No se entretenga en rincones solitarios". Cero trabajo. En castellano: evita las ocasiones. Evita las ocasiones. Pregunto: si usted sabe que hay un toro bravo allá, hay un toro bravo y usted no sabe torear, ¿se le va a meter al toro? Ni loco, ¿verdad? Ni loco, porque es un toro bravo. Usted sabe que ese toro le va a embestir. Usted no sabe torear. Para qué se le mete. No estés solo con una mujer porque usted sabe que le pueden embestir y usted no sabe torear, usted no sabe decir que no. Es mejor no se meta en ese rollo. Evita el... que tiene la voz baja se le acerca a la candela, se le quema. De que se le quema, se le quema. Eviten la ocasión. Siga. "Aparta tus ojos de una mujer hermosa". Otro consejo. Otro consejo, hombres. "Aparten sus ojos de una mujer hermosa". Se lo traduzco en castellano: una fea no va a despertar mayor es mayor cosa. Pero una mujer hermosa. "Aparta tus ojos de una mujer hermosa". Chica, no te quedes mirando a una belleza desconocida. Solo aparta tus ojos de una mujer hermosa. No te quedes mirando a una belleza desconocida. No te quedes mirando a una belleza desconocida. Observen como Dios, que te hizo y que me hizo, nos está dando el consejo. Cómo tenemos que actuar. Como cuando usted compra un carro y ahí viene escrito cómo tiene que tratar el carro, qué clase de gasolina le está, qué clase de aceite le echa, acaba cuando tiene que cambiar el aceite. Ahí está todo. En la Biblia, Dios nos hizo y en la Biblia está cómo tenemos que actuar. Chica, la belleza de una mujer ha hecho caer a muchos. Ella basta para encender la pasión. Ella basta para encender la pasión. La belleza de la mujer ha hecho caer a muchos. Digan: "No te sientes a la mesa con una mujer casada". Otra vez. "Y no te sientes a la mesa con una mujer casada". Agarren ese consejo. "No te sientes a la mesa a tomarse una cervecita, a tomarse unos tragos con una mujer casada". No. Si ella quiere tomar, que tome con su marido. Siga. "No te sientes a la mesa con una mujer casada para tomar vino con ella". Para tomar vino con ella. Que vaya, busque a su marido, que tome en su casa. Pero usted no se preste para eso. Porque, porque le va a subir el vino a la cabeza y se va a olvidar de mujer, de hijo, de Dios y de todo. Y cayó en la trampa. Vale. "No sea que se despierte en ti el deseo y que la pasión te haga ceder y caer". Chica, no abandones a un viejo amigo. Bueno, ahí dejémoslo hasta ahí para que no... para que no nos alargue. Mamá, yo quiero que ustedes miren lo que las Sagradas Escrituras le dice a ustedes y a mí, y que si lo tomamos en cuenta, tendremos éxito en la vida. Y si ustedes quieren tener un hogar dichoso, hagan caso a la palabra del Señor. Usted puede decir: "Padre, pero está bien, eso es para uno evitar enamorarse de otra mujer". Ese no es el caso, mi hijo. "Padre, el caso mío es que yo ya estoy enamorado y que yo ya estoy pensando qué voy a hacer". Le dijo a mi mujer: "No le dijo, me voy con la otra, no me voy". ¿Qué hago? Todavía no ha explotado la bomba. ¿Qué hago? Ahí le viene su caramelo. ¿Qué va a ser usted cuando le pase eso? La Biblia nos dice. Y si usted está ahí, agarre, es para usted. No es casualidad que esté aquí o que me está escuchando, es porque eso es para ti. A ver, vamos a ver cómo dice Jesús allá en el evangelio de San Mateo, capítulo 4, versículo 1 en adelante. En el evangelio de San Mateo, capítulo 4:1 en adelante. Jesús, toda tentación, una tentación parecida a la que usted siente cuando usted ve a esa mujer con el que está enrollado, a esa mujer, como que ya la cabeza no sabe qué hacer, si me voy con ella o me quedo con mi esposa. Escuche cómo dice la tentación en el desierto de Jesús. "El Espíritu condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por él". Y escuche para la oreja. "Y después de estar sin comer cuarenta días y cuarenta...". Ayúdame a pensar. ¿Qué significa estar sin comer cuarenta días y cuarenta noches? Cuando uno está sin comer cuarenta días y cuarenta noches, tiene un hambre muy grave, tiene unas ganas de comer que si usted de comida fallaba, no lo frena nada ni nadie. ¿Qué dice en la Biblia? Que la tentación, y sobre todo la tentación sexual, es que se despiertan las ganas de comer y no comida, si no de la que te conté. Se despierta la gana, como si tuviera 40 días y 40 noches sin comer. Esto significa que la pasión es grande, que el deseo es grande, y que usted no sabe qué hacer. Pues bien, cuando te encuentres en eso, que lo máximo 40 días y 40 noches sin comer, que es lo máximo en la tentación, en el deseo, en el gusto por esa persona, o en el deseo de estar con esa persona, ¿cómo lo puede vencer? Oiga, la que sea Dios quien lo diga a través de su palabra. Entonces, se le acercó el tentador y le dijo: "Y lo dijo: 'Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en pan'". Se lo voy a traducir en castellano: "Si eres hijo de Dios, ¿qué significa? No sea tonto. Dios te ama. Si eres hijo de Dios, Dios quiere que disfrute todo lo que él ha creado. A la vecina también la creó él. Disfrútala". "No sea tonta, eres hijo de Dios", le dice. Esa es una oportunidad. Dice: "Esa es la lotería, disfrútala". Y mire cómo dice la Biblia. La Biblia dice que él le dijo: "Si eres hijo de Dios, es que estas piedras se conviertan en pan". Pregunto: ¿Las piedras se pueden comer? Y no. El que le está diciendo que esa piedra que no es para comer, usted se la coma. Se lo traduzco en castellano: usted tiene su esposa, ¿verdad que sí? Sí. Ese es el pan que usted puede comer. Sí. La vecina es una piedra que usted no puede comer. Esa muchachita que usted se encontró en la calle que no es su esposa, esa es una piedra que usted no debe comer. Esa no es para usted. Eso es una piedra que no se debe comer. Ciertamente que usted siente el deseo como si tuviera 40 días y 40 noches sin comer y se encuentra esa piedra, es el lujo de piedra. Y él le dice: "Esa mujer que no es tu esposa es una piedra, no hay para que tú te la comas". Haz que eso pase a ser tu pan. Acuéstate con ella. Esa es la tentación. Que no esté con tu pan, que tu esposa, sino que se meta con una piedra, con otra mujer que no es la suya. Y que dijo Jesús aquí. Hasta entonces, hombres, escuchen los huesos. Pero Jesús le respondió. Jesús respondió: "Dice la escritura". Observen lo que dice la Biblia. "Solo un hombre que tenga oídos para la palabra de Dios puede vencer al... puede vencer la tentación". Solamente un hombre que cree en Dios y quiere hacer la voluntad de Dios, presta atención a su palabra. Dijo Jesús: "El hombre no vive...". Dios, pero Jesús le respondió. Dice la escritura. Dice la escritura. Que está diciendo que cuando usted tenga la tentación, primero tiene que preguntar: "¿Qué dice la Biblia? ¿Puedo o no puedo?". Y después, lo que tiene que pensar: "Dice la escritura: 'El hombre no vive solamente de pan'". El hombre no vive solo de sexo. Y si no, de toda palabra que sale de la boca del hombre. Vive también de la palabra de Dios. ¿Qué significa? Que si usted cumple la palabra de Dios, usted puede ser más feliz que teniendo relaciones con esa persona que no es tu pareja. Vivirá no solo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Que Dios te va a dar más felicidad. Si eres bien, más felicidad para su hogar, su esposa, sus hijos serán felices, usted será feliz. Superó la tentación. No perdió el hogar, no perdió los hijos. Sigue amando a su esposa. Se acostó con ella. Él lo agarra y después tiene que seguir con ella. Con ella. La premió. Y ahora tiene que responder. La mujer se dio cuenta. Se forma un problema, un infierno en el hogar. Se separaron. Y escuche lo que dice Mateo, capítulo 5, versículo 27. Hermanos, si estás enrollado con una mujer, no le será fácil dejarla, pero tiene que dejarla. Te va a doler, pero tiene que dejarla. Va a ser muy difícil, pero tiene que dejarla. ¿Cómo tiene que hacer, padre? En la oreja. Mateo 5:27: "Ustedes han oído que se dijo: 'No cometerás adulterio'". "No cometerás adulterio". "Pero yo les digo". "Pero yo les digo: mira a una mujer con malos deseos, ya cometió adulterio con ella en su corazón". Antes de seguir, ¿qué quiere decir la Biblia? Y en castellano, que el pensamiento siempre va a llegar. La tentación llega al pensamiento. Pero si usted quiere tener éxito, corta con el pensamiento. De otra manera, usted no puede impedir que un pájaro vuele por encima de su cabeza. Eso no lo puede impedir. Pero sí puede impedir que un pájaro venga a hacer nido en su cabeza. Eso sí lo puede impedir. Usted no puede impedir que le llegue la tentación en pensamiento con otra mujer. Eso no lo puede impedir. Lo que sí puede impedir es que ese pensamiento haga nido, que usted comience a darle vuelta, a gustar o a saborearlo, a imaginárselo, a darle cabida. Eso sí lo puede evitar. Y eso es pecado. Que llegue la tentación no es pecado. Que usted consienta ese pensamiento, se deleite en él, eso sí es pecado. Y ojo. Y aquí viene, vale. Por eso, si tu ojo derecho te está haciendo caer. Se lo traduzco en castellano: si llamas a esa mujer o a ese hombre que te está haciendo caer, lo amas como a tu ojo derecho. ¿Qué significa? Como todo derecho, que es muchísimo. Usted sería capaz de sacarse los derechos, ¿no? De regalarlo, no de venderlo. No. Pues si llamas a esa moza, ¿cuál es hermosa? Como a tu ojo derecho. ¿Qué dice la Biblia que hay que hacer? "Sácatelo y tíralo lejos". Dos cosas. Uno: sácatelo. ¿Qué está diciendo la Biblia? Que no le va a costar. Que está diciendo que no le va a doler. No nos está diciendo eso. Está diciendo que a pesar de que le duela, a pesar de que le cueste, a pesar de que valga mucho para tu vida, a pesar de que le da mes tanto, tanto, tanto, mil veces más que a su esposa, mil veces más que a su esposo, que lo ama como a tu ojo derecho, dice la Biblia. A ver, sin anestesia. Sácatelo. Pero no basta con sacarlo, hay que agarrarlo y tirarlo lejos. ¿Qué significa? Más nunca vuelva a la casa de esa mujer. Más nunca le reciba un mensaje. Más nunca le reciba una llamada. Más nunca la monte en su carro. Tíralo de lejos, porque si no la tira lejos, el día en que la vuelva a encontrar, ese día vuelve a caer y terminará diciendo: "Yo no tengo la culpa, yo no puedo, ya me rindo". Me rindo. Sinvergüenza, vagabundo, raza de víboras, sepulcro blanqueado, fariseo, hipócrita. No dice que eres cristiano, que eres creyente, que creen Dios. Pues ahí están las palabras del Señor. Háganle caso a la palabra de Dios y más nada. Escucha algo. La Biblia dice que le va a doler mucho apartarse de esa persona. Que le va a doler tanto como sacarse un ojo. Pero tienes que hacerlo. Y si no lo hace, ponga cuidado, porque más te conviene. Más te conviene que solos aquí tienes los lejos. Perder una parte de tu cuerpo. Te conviene perder a esa mujer, perder a ese hombre, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a limpiar. Y no que los dos se vayan al infierno. Diga. "Y si tu mano derecha te lleva al pecado". Cuando la Biblia dice las cosas dos veces, el bosque quiere recalcarlo para que lo tomemos en cuenta. Otra vez. "Y si tu mano derecha te lleva al pecado, córtala y aléjala de ti". Por todo lo alejado de ti, porque es mejor que pierdas una parte de tu cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno". Y está el secreto. Si tienes una mujer, un amante, o si tiene un hombre, un amante, y lo amas tanto, tiene que pasar por un momento de dolor, de llanto, de angustia, pero saca lo, tira lo lejos. No permita nada cercano a él. Y mucho menos a solas, porque entonces pasa a fracasar. Ahí está el secreto. Si quiere vivir con lo como como familia, ahí está el secreto. Si quiere mantener el hogar hasta el final, ahí está el secreto. Si usted no quiere perder ese regalo, ese tesoro que Dios te ha dado, ahí está el secreto. Si quieres ser un taxista, un trailero, lo que sea, santo como Dios manda, sin perder hogar, sin dañar el hogar, sin dañar la familia. Y por último, solamente le doy la cita. Se la leo y terminamos. 1ª de Corintios, capítulo 6, versículo 19. Si usted y yo meditamos esa cita una y otra vez hasta hacerla realidad, porque cuando la escuchamos por primera vez nos da risa. Cuando la escuchamos por primera vez no la tomamos en cuenta. Cuando la escuchamos por primera vez me entra por aquí, me sale por aquí. Cuando la escuchamos por primera vez no nos dice nada. Pero si la necesitamos una y otra y otra y otra vez, entonces podremos ser capaces de mantenernos puros en el espíritu. Escuchemos: "No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes". Repito lo: "No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes". Porque no me puedo dar permiso para estar haciendo con mi cuerpo y entregándole mi cuerpo a cualquier persona. Repítalo: "No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que han recibido de Dios y que está en ustedes". Cuando ustedes y yo tomemos conciencia que somos templos, que nuestro cuerpo es templo vivo del Espíritu Santo, jamás lo vamos a profanar. Hasta que no tomemos conciencia de eso, vamos a buscar la oportunidad de profanarlo estando con aquella persona, con una excusa, porque me gusta, porque me cae bien, porque me dio permiso, porque me invitó, porque me abrieron la puerta, porque me dio la oportunidad. No. Simplemente debemos tomar conciencia: somos templo vivo del Espíritu Santo.

Hermanos, como sacerdotes del Dios Altísimo, he querido darles algunas herramientas. He querido que la lámpara de Dios, su palabra, llegue hasta ustedes, la luz, y ustedes puedan ver con claridad cómo caminar a lo largo de su vida. Si hacen caso, serán felices ustedes y su familia. Si no hacen caso, mañana llorarán. Pero un cura, un día se lo dijo con amor, con cariño, con la palabra del Señor.

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