📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Mi Mayor Desafío a la Hora de Emprender I #12 Hablando Mal y Pronto El Podcast

Marc Verdú22:17

Transcription

Bienvenidos y bienvenidas a un nuevo episodio de Hablando Mal y Pronto. Este es el número 12, que han pasado ya bastante rápido. Son casi 3 meses haciendo podcast, me parece increíble. Y tengo muchos comentarios, y el podcast de hoy va sobre varios comentarios que he recibido que me parecen preguntas increíbles, de los cuales, así resumiendo un poco, es: "Mark, ¿qué desafíos tuviste que pasar tú a la hora de emprender? ¿O cuáles han sido tus mayores retos, desafíos a la hora de emprender?".

Me parece una pregunta increíble, al menos para mí. A lo mejor para vosotros es absurda, pero os aconsejo que os quedéis, porque seguramente vais a tener que pasar por esto. Sí que es verdad que hay personas de éxito que han pasado por unas situaciones y hay otras personas que han pasado por otras, porque no todo el mundo tiene la misma vida, ni los mismos problemas, ni los mismos traumas. Pero, eh, yo con la gente que he podido hablar que de alguna manera ha tenido éxito monetario, es decir, éxito financiero, ha tenido que pasar sobre todo por la parte de la que yo voy a hablar hoy.

Y para mí, el mayor reto a nivel emprender, eh, voy a generalizar, perdón, voy a resumir, no generalizar, voy a resumir, fue el dejar de ser yo. Eso fue lo que más me costó. Y dirás: "Mar, ¿pero a qué te refieres?". Bien, yo siempre he sido una persona que ha emprendido. Es decir, yo siempre he sabido que la vida estaba para algo más que un simple trabajo, que se podía conseguir. Es decir, yo siempre lo he tenido de alguna manera dentro, por eso siempre he estado intentando cosas. Pero la persona que yo era no era apta o no era merecedora de conseguir esos resultados que, por ejemplo, sí que tengo hoy.

Entonces, el punto está en que a mí me costó muchísimo, fue mi mayor reto, mi mayor desafío, dejar de ser quien era y ser quien soy hoy en día. Es decir, soy otra persona. Pero la gente que me conoce, la gente que ha vivido conmigo, que ha estado conmigo, mis amigos, mis compañeros, colegas, gente que me ha conocido a lo largo de mi vida, siempre me lo dice. O si me viese ahora, me lo diría: "Eres otra persona". Es decir, yo no soy el mismo. Y de esto se trata la vida, porque hay mucha gente que dice: "Joder, tío, ¿cuánto has cambiado?". No te jodes, pues claro. Lo raro sería que no. Me refiero, si tú nos vemos de aquí a tres años y tú sigues igual y yo sigo igual, vaya mierda. Me refiero, vaya problemón, ¿entiendes? Vaya problemón. Si tú vas a un sitio y las personas que estaban en ese sitio hace un año, hace seis meses, hace dos años, están exactamente igual, esto es un problemón. ¿Qué le pasa al agua cuando se estanca? ¿Qué le pasa? Se pudre. No sé si la palabra es pudrir, pero creo que me estáis entendiendo. Se pudre. No os podéis estancar.

Y claro, ¿qué pasaba? Que yo era una mierda de persona. En el sentido, yo no era mala persona, pero era una mierda de persona en el sentido de emprender. Tenía unos hábitos nefastos, conocimiento nulo, aplicación como un idiota, me creía con un ego desmesurado, era un puto flipado. Y todo esto hizo que yo llegase a un punto que yo a mí mismo me dijese a mí mismo, como he dicho varias veces: "Soy subnormal". Llegar hasta ese punto es durísimo, porque cuando llegas al punto de creer que has estado equivocado toda tu vida, que tu vida es una falsa, que eres, como yo lo llamo, perdonad por esta expresión, pero me refiero para que me entendáis, que eres subnormal, de decir: "Es que eres idiota, es que todo lo que crees que sabes no lo sabes, todo lo que crees que dices no lo dices de verdad, y todo lo que ves no es real, vives en un mundo que no es el real, tu perspectiva del mundo es nula, es nefasta, es errónea". Por lo tanto, como he dicho y voy a volver a decir durante cinco veces más en este podcast, es mi mayor desafío fue dejar de ser quien era y ser quien soy, es decir, convertirme en la persona que sí que era merecedora de tener esos resultados o esos avances o ese progreso, llámalo como quieras.

Y me costó, porque, por ejemplo, yo vengo de una familia donde, por ejemplo, en mi casa siempre se ha creído que de alguna manera el dinero no se podía conseguir a niveles grandes. Es decir, yo no culpo de nada a mis padres, de hecho, estoy muy contento. Si volviesen a hacer, los volvería a elegir, ¿vale? No quiero decir nada contrario a esto, pero quiero dejarlo claro para que no haya malentendidos. Ah, está hablando mal de sus padres, no lo haría en mi vida y menos en público, ¿vale? Pero para que me entendáis, en mi casa, eh, siempre se ha creído, tanto mi madre como mi padre, que de alguna manera la gente que tenía dinero era porque nacía con dinero o tenía como ese don, o que era como algo para unas personas muy reducidas, de acuerdo, como que solo poca gente lo podía conseguir. Que esto es cierto, pero de alguna manera como que eran especiales, como que eran personas especiales.

¿Y qué pasa cuando tus padres creen eso y tú eres pequeño? Tú vives en tu casa y escuchas los comentarios, la manera de trabajar, la manera de actuar, todo eso lo interiorizas inconscientemente, porque tú eres un niño o eres joven. Y al ir interiorizando esto, te lo crees, te crees que eso es verdad, te crees que eso es lo normal y te crees que eso es posible o no es posible según lo que hayas vivido. Por ejemplo, tengo muchos alumnos que en su casa sus padres o su padre o su madre son emprendedores y ya parten con una ventaja. Que pueden tener otras carencias, pero parten con una ventaja de que esa parte no la tienen. Es decir, no es ni peor ni mejor, es simplemente que según la casa en la que te críes o la familia que tengas, pues tendrás unos traumas, unos problemas u otros. Pero es que esto es como la vida misma, ¿vale? Repito, no estoy hablando mal de nadie, mucho menos de mi familia.

Entonces, en mi casa, por ejemplo, siempre se ha sido, en mi familia siempre se ha sido muy currante, de trabajar mucho. Mi madre ha trabajado un montón, mi padre ha trabajado un montón, mis tías han trabajado un montón. Es decir, currar y currar y currar. Y esto es muy bueno, pero claro, siempre currar para otro sin saber que se podía ir a aspirar a más. Entonces, yo desde pequeño siempre dije: "Okay, está bien, hay que trabajar, pero yo no quiero tener esta vida, yo no quiero tener esta vida de estar de alguna manera dependiendo de los demás en un trabajo que no te gusta". Entonces, yo desde chiquitito me puse a emprender. Pero yo, ¿por qué mi cabeza ya tiraba por ahí? El por qué, la verdad que lo desconozco.

Bien, sin irme por el lado de ese de emprendimiento, te estoy explicando esto para que entiendas lo que me refiero con dejar de ser yo. Yo, con 20 años, con 21 años, aún seguía creyendo que el dinero era para gente especial. El problema que yo tenía es que yo me creía especial, yo me creía el mejor, yo me creía superior, yo me creía que yo era ese tipo de personas de las cuales mis padres decían: "No, solo ese tipo de personas lo consiguen". Yo creía que era ese tipo de personas porque yo, no sé por qué, lo tenía dentro. Yo tenía un algo dentro que decía: "Tú eres uno de esos". Y eso ha sido lo que más me ha movido a lo largo de mi vida, el decir: "No, es que yo soy diferente, es que es que yo soy ese tipo de personas, es que no es verdad que solo tienes que ser superdotado o cosas así". Es decir, yo soy ese tipo de persona. Y en mi casa nadie se lo creía, en mi entorno nadie se lo creía. Y de hecho, no me lo creía ni yo. Es decir, yo tenía como ese eh algo dentro, por decirlo de alguna manera, pero aquí mentalmente yo no acababa de creérmelo. Lo que como tenías algo ahí dentro, pues seguía tirando y tirando de una manera como un burro, ¿sabes? Para adelante, para adelante, porque no quería creer que no era posible, porque entonces yo mentalmente me hubiese muerto.

Entonces, dicho esto, para que no enrollarme mucho más, porque bueno, me quiero explicar bien y a veces me puedo enrollar porque hablo mucho, muchísimo. El tema es que yo era ese tipo de persona que venía de una familia muy currante pero poco emprendedora y que creía que de alguna manera no se podía conseguir. ¿Y qué pasa? Que yo me puse a emprender con las prisas, me puse a emprender con una mentalidad de que yo me creía el mejor, de que yo lo iba a conseguir porque era super listo, porque tal, porque tal. Y fui pegándome hostias una y otra vez, una y otra vez. Y aquí es donde entra el mayor desafío, el mayor reto. No sabéis, os lo prometo, no sabéis lo que me costó. Pero pero es que no podéis llegar a imaginar, mentalmente, físicamente, absolutamente todo. No sabéis lo que me costó dejar de ser ese Mark. No sabéis lo que me costó. Es decir, me costó luchas internas, luchas mentales, eh, creer que yo era listo y después decirme a mí mismo: "No, pero es que eres tonto". Es decir, eres listo, pero te estás pasando de listo y estás volviendo a ser tonto. Es decir, cálmate. Es decir, bajar mi ego, bajar mis expectativas. Es decir, me costó, pero pero pero horrores. Me costó. Me costaron peleas conmigo mismo, con mi pareja, con mi familia. Es decir, pero un desastre. Y este fue mi mayor desafío.

Y te voy a explicar cómo lo hice o cómo llegué al punto de decir: "Okay, hasta aquí hemos llegado y aquí empezamos a ser diferentes". Vale, yo, eh, siempre lo he dicho y no lo digo para que veáis que, ah, hay que comprar formaciones. No hace falta comprar formaciones. Me refiero, podéis aprender y ganar dinero sin pagarle a nadie, ni a mí, ni a nadie, ¿vale? Pero para que me entendáis, yo compraba formaciones porque era la manera más fácil de de aprender. No más fácil, luego te pegas unas hostias tremendas porque son todas una mierda. Y yo cogía, pagaba formaciones, me la veía rápido y corriendo y me ponía a aplicarlo todo. Me ponía a aplicarlo y me pegaba hostias y perdía dinero y me enfadaba y volvía y me enfadaba y volvía y me enfadaba porque lo hacía todo fatal. Pero yo decía: "No, no, yo lo voy a conseguir porque soy un cabezón y yo he nacido para esto, soy tal, porque si este puede, yo también puedo y porque soy muy listo". Y yo siempre pensaba que yo, yo, yo, yo, siempre yo, yo, yo, todo yo, que era el puto amo, que todo lo hacía bien, que solo tenía que seguir, porque como yo era el puto amo, lo iba a conseguir.

Siguiente cosa que probé, lo mismo, formación rápida, de así con las prisas, tal, y otra vez. No, no. Yo hasta que llegué un punto que dije: "Pero cómo puedo ser tan subnormal de que todo me salga mal y creer que lo estoy haciendo bien?". O sea, ¿cómo puede ser tan imbécil? Me dije a mí mismo. Me acuerdo una vez que ya lo dije en otro podcast, pero para que veáis que no me invento las cosas, porque repito las mismas situaciones. Yo me acuerdo, sobre todo fue con el contrarreembolso, si no recuerdo mal, que yo tenía muchos problemas con Facebook, que por eso lo dejé al fin y al cabo. Yo tenía muchos problemas con Facebook. Me acuerdo que estaba en la cocina de casa de mis padres. Ya he contado esta historia, pero también entra dentro de esto, ¿no? Y yo llevaba una una temporada que ya me estaba más, no estaba tan enfocado en aprender sobre el negocio, sino en desarrollarme personalmente, mentalmente, desarrollo personal, que se le llama ahora. Estaba más centrado en eso. Y ahí donde me empecé a dar cuenta que tenía un problemón. Es decir, que era bastante, era una persona bastante tonta, ¿vale? Era una persona bastante flipada, como digo en muchos de mis podcast. Es decir, era un flipado. Y eso no está bien.

Me acuerdo que yo ya empecé, empecé a decirme a mí mismo: "No te salen bien las cosas porque no te lo mereces". Claro, en el momento en el que tú te dices a ti mismo: "No te mereces nada bueno", es duro, porque de alguna manera estás diciendo: "Tío, soy una mierda y lo estoy haciendo todo fatal". Y en el momento en el que yo pensé eso, dejé de ser la persona que era anteriormente. Porque una vez yo empecé a pensar, ya no soy, no tengo que ser esa persona que creía X, que creía Y, que actuaba así, que pensaba así, que aplicaba así. Tengo que ser otra. No sé qué persona voy a ser porque nunca lo he sido. Llevo veintitantos años siendo esta persona. No sé qué me depara el futuro, pero claramente esto no lo tengo que hacer. Porque recordad, y siempre lo digo y lo diré hasta el día que me muera, es más importante saber lo que no quieres y lo que no tienes que hacer a lo que quieres y lo que tienes que hacer. Porque querer, puedes querer muchas cosas, pero con que no hagas lo que no quieres, es suficiente. Quizás me he explicado un poco mal, pero creo que se ha entendido. Y si no, pues déjamelo por los comentarios y hago un vídeo de eso, que es bastante curioso.

Dicho esto, llegó un punto que yo estaba en la cocina de casa de mis padres y mi padre me decía: "Joder, Mark, con las ganas que le echas, con las horas que le echas, con todo lo que sabes, porque la verdad es que yo de conocimiento iba bien, porque bueno, pues y a práctica y mucho dinero perdido y así se aprende". Decía: "Tío, no entiendo cómo aún no estás ganando dinero". Y yo me acuerdo que le dije esta frase a mi padre, pero literal: "No gano dinero, papá, porque no me lo merezco". "No me lo merezco". Y me dijo: "¿Y qué tienes que hacer?". Y le dije: "No tengo ni puta idea, pero sabiendo que no me lo merezco, ahora voy a intentar merecérmelo".

Me puse a desarrollarme personalmente, cambié la manera de aprender, muy importante. Me puse a aprender de una manera distinta, más enfocándome en aprender sin prisas, sin ir a aplicar rápido, porque se me olvidaban todas las cosas, si bueno, estaba haciendo el subnormal, es decir, haciendo las cosas totalmente opuesto a como las estaba haciendo antes. Si antes las hacía izquierda, derecha, pues ahora hacía derecha, izquierda, para que me entiendas, ¿vale? Y me puse a aprender a aprender, aprender, aprender, aprender a aplicar. Cambié un poquito mis hábitos, mi manera de pensar. Ya no me creía que no sabía nada. Es decir, yo cuando a lo mejor estaba hablando con mi mujer y yo iba a entrar como de alguna manera a como poner por encima mi opinión, yo ahí me callaba y decía: "No lo sé". Entonces, lo que hacía era buscar información sobre eso. Y lo hacía absolutamente con todo. Porque un error que yo cometía y que, pero que comete todo Dios y me da una puta rabia tremenda, porque por culpa de esto el mundo va mal, todo el mundo habla con su opinión. Tu opinión no importa una puta mierda. Tu opinión no importa. No importa si mi opinión es que eres guapo o eres feo, si que tu modelo de negocio es el mejor o es peor. Mi opinión no importa. Lo que importa son los datos. Tú estás trabajando, sí, ganas dinero, no, pues estás haciendo el subnormal y punto. Y no es mi opinión, los datos están diciendo que estás haciendo el canelo.

Entonces, yo a mí mismo, cuando yo me ponía a hablar antes de cambiar de ser de esta persona, es decir, que todo me iba mal, yo todo mi opinión. No, porque yo creo, siempre con el puto "yo creo". No, porque yo creo que si hago esto, o yo creo que, o yo creo que lo otro. Tú no tienes que creer nada. No tienes ni puta idea de lo que dices o lo que hablas, de lo que dices o lo que sabes. Perdón, no tienes ni idea. Entonces, en el momento en el que yo me puse a aplicar, aprender y dejé de hablar con mi opinión, y cada vez que veía que no podía hablar, me ponía a aprender sobre eso, a los poquitos meses empecé a ganar dinero. Y mi relación con mi pareja mejoró, la relación con mis padres mejoró, la relación con mis poquitas amistades, porque yo soy una persona bastante dura y no tengo muchos amigos, así de claro lo digo, mejoró. Yo, conmigo mismo, mejoré porque me sentía imparable, me sentía ultra bien. Es decir, me sentía lleno, me sentía orgulloso de mí mismo, que esto es muy importante. Y todo cambió. ¿Por qué? Porque dejé de ser un subnormal. Se me ha secado la boca y todo de ansia. Dejé de ser un capullo, dejé de ser un cuñado, un flipado, un atontado que no sabe ni lo que hace ni lo que dice. Y esto es mi mayor desafío a la hora de emprender. Y si te fijas, no he hablado ni de aprender a hacer campañas de de publicidad, ni de encontrar productos, ni de grabar vídeos, ni de comprar criptomonedas y venderlas, ni de hacer forex, ni de buscar productos para Amazon. No he hablado de nada de conocimiento. He hablado de yo, porque todo vuestro problema está en vosotros, no en el modelo de negocio, ni en los productos, ni en que está saturado, ni en que hay mucha competencia. Todo el problema está en vosotros.

Todo tenéis que aprender a luchar con vuestros demonios. Y si hoy a día de hoy no estáis en este proceso, y así de claro os lo voy a decir, y el que crea que me equivoco, pues bien, ya se pegará la hostia y volverá llorando. Todo el mundo, todo el mundo que esté en este proceso de ahora mismo no estar ganando dinero y pensar como digo: "Soy muy duro, entenderme, sois un normal, no tengo ni puta idea de lo que hago ni lo que digo, me tengo que poner las pilas". Todo el mundo que piensa así y se ponga a aplicarlo, a aprender y a no hablar con su opinión, va a acabar teniendo éxito. ¿Cuánto? Pues aquí ya dependerá de cada uno, el modelo de negocio, la aplicación, la implicación, el hambre. Aquí depende de muchas cosas, pero va a acabar teniendo éxito.

Me explico, si tú vas al gimnasio todos los días y te callas la puta boca y escuchas a quien sabe, comes bien, no fallas, te hidratas, estiras y todas estas mierdas, vas a estar fuerte por huevos, es que vas a estar fuerte sí o sí. Es imposible que no te pongas fuerte. Vas a poder competir en culturismo, pues a lo mejor no, pero fuerte vas a estar. Esto es lo mismo. Si tú escuchas a alguien que sepa, puedo ser yo, puede ser otra persona, no importa. Puede ser gratis o puede ser pagando, no importa. Si tú escuchas a una persona que está donde tú quieres estar de verdad, que no sea de mentira, porque hay cada fantasma tremendo, ¿vale? Tú escuchas a esa persona que sabe, sientes que tú no sabes nada, que eres subnormal, como yo digo, no te estoy llamando subnormal, me lo estoy diciendo a mí mismo, pero para que entiendas el contexto, la explicación de a qué me refiero, es decir, que no tienes ni puta idea de nada, que tu percepción del mundo es errónea, que tu conocimiento es nulo y que tu opinión no importa. Como tú pienses esto, te juntes o le pagues o veas vídeos de una persona que sí que sabe, te pongas a aprender, dejes tu opinión y trabajes como un cabrón o una cabrona sin parar, corrigiendo tus errores y luchando con tus demonios todos los días, es imposible, imposible que no ganes dinero. Imposible.

Porque mira, con lo del gimnasio te ha parecido lógico, pero aquí ya estás dudando. ¿Por qué? Por tus putas de pensamiento de que tienes que convertirte en la persona que sí que se lo merece. Porque yo ahora mismo gano dinero y digo: "Normal que lo gane, es que mira todo lo que hago y mira todo lo que sé y mira todo lo que aporto". Claro que gano dinero, es que me lo merezco. En el punto en el que estás de creer que no vas a ganar ese dinero es porque sientes que no te lo mereces, porque no te has convertido en la persona que sí que se lo merece. Tienes que convertirte en esa persona. Y repito, para convertirte en esa persona es asumir que no sabes nada. Yo a día de hoy, a mí mismo me digo: "Es que no sé nada". A día de hoy, ¿por qué? Porque no quiero volver a caer en la trampa de creer que ya lo sé todo. Sé mucho más que que antes, los resultados lo dicen, pero no quiero volver a caer en la trampa de "ya me creo más listo, ya me creo que nadie tiene nada que enseñarme y ya soy el puto amo". Y aquí volvería a caer en el error de antes, sí, con más dinero y más conocimiento, pero caería en el error de antes. Que esto es lo que le pasa a la mayoría de gente que veis por internet, que son todos unos egocéntricos que se creen que solo ellos tienen la verdad y que todos los demás son putos subnormales. Ojo, la gente es subnormal, es verdad, pero yo no sé más que nadie, o sí, pero de algunas cosas y de otras no. Si yo cojo a un chico de Amazon, pues yo no tengo ni puta idea y lo voy a escuchar, por mucho que yo gane más dinero que él, lo voy a escuchar. Esto es lo que tenéis que hacer. Creer siempre que sois tontos. Siempre. Tenéis que escuchar. También es verdad que no escuchéis a vuestro colega fumando porros en el parque cómo tenéis que hacer una tienda, cuando él nunca ha hecho una. Pero hay que hay que saber a quién escuchar, ¿vale? Pero no quiero tirar por ese tema.

Así que de alguna manera, eh, resumiendo con mi vida y ahora resumo la vuestra por decir de alguna manera, resumiendo con mi vida, mi mayor lucha, mi mayor reto, lo que me has, lo que más me ha costado a la hora de emprender, que no ha sido ni en emprendimiento, ha sido más mental, fue dejar de ser la persona que yo era para convertirme en la que soy hoy. Me costó, pero de verdad, lo he dicho antes, pero es que no os lo podéis llegar a imaginar. Culpa mía, eh. No estoy echando la culpa a nadie. Culpa mía que era una mierda, o sea, hablando claro y hablando mal y pronto. Entonces, el el tema es ese. Cuando yo dejé de ser esa persona, todo empezó a ir bien. Absolutamente todo. Empecé a aprender más, empecé a aplicar más, empecé a trabajar más, empecé a estar más contento, empecé a estar más presente, empecé a ganar más dinero. Y es una rueda que se hizo, se fue haciendo más grande, más grande, más grande, efecto bola de nieve, pero para bien.

Porque, por ejemplo, otro día vi en un reel de Andrew Tate, vale, que decía: "La gente va en espiral hacia abajo". Es decir, malos hábitos, malas acciones, malos resultados, malos hábitos, porque estás deprimido, más malas acciones, es una espiral hacia abajo, de acuerdo. Bien, pero también lo puedes hacer hacia arriba. Buenos hábitos, buenos resultados, más dinero, mejores hábitos, buenos resultados, y es una un un espiral, creo que se dice, no sé si se dice así, ¿sabes? Es decir, una escalera de caracol, ¿sabes? Hacia arriba también es posible. El problema está en que estéis estancados, sin escalera ni para arriba ni para abajo, o que la escalera sea para abajo y es porque todo lo estáis haciendo mal.

Pues hacer un punto y aparte en vuestra vida y decir: "Vale, estoy equivocado, no tengo ni puta idea de cómo funciona el mundo, no tengo idea de lo que estoy haciendo. ¿Qué tengo que hacer? Claramente, lo que estaba haciendo no. ¿Qué tengo que hacer a partir de ahora?". Y te pones a hacer lo que te he dicho: escuchar a gente que sepa de verdad, no escuches a los cuatro subnormales que te salen con la publicidad de sus cursos. Y no digo que vender cursos esté mal, sino que cuando te lo venden con publicidad es porque mucho no tienen que decirte. Porque yo me centraría más en gente de YouTube, y no digo que sea yo, porque hay otra gente en YouTube que es muy buena, incluso en canales americanos, lo que sea. Ponerte a aprender absolutamente todo, nunca hablar con tu opinión en nada. Y siempre que hables con tu opinión, lo dices nada más empezar la frase, lo dices: "A ver, yo no tengo ni idea, pero mi opinión es..." y lo dices. Y en el momento en el que la otra persona tenga otra opinión, si eso se va a convertir en un debate, te callas porque no tienes ni puta idea. Y esto hará que de alguna manera te sientas inútil porque no hablarás. Y al no hablar, verás que no sabes nada. Y al tú sentirte inútil y que no sabes nada, te pondrás para aprender. Te pondrás para aprender, cogerás conocimiento, cuando cojas conocimiento lo aplicarás y cuando lo apliques sentirás que te lo mereces. Y cuando te lo merezcas, llegará. Qué casualidad, ya estás ganando dinero. Es así de sencillo.

Así que no sé si os esperabais este vídeo, no sé si decís: "Mark, pues me importa una puta mierda". Bueno, podría ser, pero estoy bastante convencido de las personas que lo escuchen y lo entiendan, es decir, que que entiendan mi mensaje. Porque tenéis que pensar una cosa, yo ahora mismo creo que me he explicado bien. Es decir, llevo 22 minutos hablando y creo que me he explicado bien. Pero a lo mejor me estáis viendo y dice: "¿Pero este pavo que acaba de decir? No me he enterado de una puta mierda". Que podría ser. Me refiero, a veces yo utilizo mis palabras, mi manera de de expresarme o de explicar, y puede ser que esté diciendo: "Este tío subnormal no sabe ni hablar". Podría ser. Pero te invito a que intentes entender mi manera de expresarme o de comunicar, que le busques, le busques la lógica o el fondo a todo esto y que lo intentes hacer tuyo. Es decir, que apliques lo que me pasó a mí, que lo intentes aplicar para ver si estamos en el mismo punto cuando yo estaba en ese. Y verás como lo más probable es que sí, de alguna manera u otra, porque somos personas distintas, pero verás que sí.

Lo único que tienes que hacer es hacerme caso y empezar a pensar como pensé yo. Y de verdad, es duro, porque decirse a uno mismo: "Soy imbécil" es duro. Y decirse a uno mismo: "Vale, tengo que dejar de ser quien era" es bastante complicado. Pero si quieres conseguir cosas, tienes que sacrificar cosas. Y ahora, parte de la base de sacrificar de alguna manera la persona que eres para poder llegar a ser la persona que quieres ser. Esa es la parte filosófica de de real motivacional, ¿sabes? Pero tienes que hacer esto. Entonces, te invito a que lo entiendas. Y si lo tienes que ver cinco veces, que hables, cinco, que lo veas cinco veces. Y a que, sobre todo y lo más importante, no te ofendas conmigo porque he dicho: "Eres subnormal". No te estoy diciendo a ti, es un mensaje, me lo digo a mí mismo también. No es un insulto, porque mi intención nunca es ofender, siempre es ayudar. Y si me quieres ayudar de vuelta, me puedes dejar un like, suscribirte y nos vemos en el siguiente podcast. Chao.