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Hola hola Instagram. ¿Cómo están? Buenos días. Feliz viernes, feliz fin de semana. Que este fin de semana te traiga muchas sorpresas, muchas alegrías, mucha diversión, mucha paz. Y vamos a esperar a que se unan.
El día de hoy vamos a hablar de un tema interesante, muy interesante. Ay, cuánta gente. Gracias Jennifer desde Cali, Colombia. Cuéntenme desde dónde vienen. La Carlita, amiga. Dani, ¿cómo estás? Te extraño mucho. Hay que vernos. Bueno, listas. Buenos días, Argentina. Mi querida Argentina, tienen un lugar especial en mi corazón. Yo, Guanajuato. Perú. ¡Olé! Argentina, Morelia, Michoacán, tan bonito. Venezuela. Rhode Island. Navojoa, Sonora. Wow. Córdoba, Argentina. Chile. Uruguay. Wow, gente, somos bien internacionales aquí. Qué padrísimo.
O sea, no sé si pudieron ver el video que les comenté de la Inteligencia Artificial con Ricardo Carrión. Estuvo espectacular. Y entonces, ya, ya hay noticias nuevas que acaban de salir este en el New York Times sobre las locuras de la Inteligencia Artificial. Vayan a ver el video, de verdad, está interesantísimo. Barcelona, Tucumán, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca. Hay Oaxaca, precioso. Quiero ir pronto.
Bueno, vamos a hablar el día de hoy de el miedo al dinero. ¿Quieren? Levanten la mano quién le tiene miedo al dinero. Y los que no, levanten la mano. No se han dado cuenta de que no, de que le tienen miedo al dinero. ¿Cómo se manifiesta el miedo al dinero? No teniéndolo, de entrada. Si no tienes dinero, si no te alcanza, si no es suficiente, si te lo gastas todo. Claramente hay un miedo al dinero. Ahorita te voy a explicar otra forma que se manifiesta el dinero. Es lo tengo, pero no sé qué hacer con él. Entonces, o me lo gasto en tonterías, o lo tengo ahí guardado en mi cuenta, o lo tengo votado, guardado en el pánico. Mi Dani, lo tengo guardado abajo del colchón, pero no sé qué hacer con él.
Otra forma de miedo al dinero. Te da miedo ver tu estado de cuenta. A mí me pasaba eso. Cuando me pasaba este miedo al dinero, el miedo a ver tu estado de cuenta, el miedo. No quiero saber cuánto debo. No quiero entrar a mi aplicación del banco. No quiero ver cuánto gasté. No, todo eso. Entonces, hay muchas, muchas formas de miedo al dinero.
¿Y qué pasa con el miedo al dinero? ¿Por qué le tenemos miedo al dinero? Bueno, por varias razones. Número uno, miedo al dinero es miedo a la vida. Porque a la vida, nos guste o no nos guste, por espirituales que queramos creernos y este, no, el dinero no compra la felicidad. El dinero es necesario para vivir. Mientras más dinero tienes, más facilidad tienes en tu vida. ¿Por qué? Porque si tienes mucho dinero para pagar tus cuentas, no vas a vivir preocupado ni estresado. Si tienes dinero para ayudar a otros, no estás con la angustia de "híjole, no, no tengo nada que contribuirle al mundo". Mientras más dinero tienes, más cosas que a ti te gustan puedes crear, puedes adquirir, puedes hacer. Entonces, dinero equivale a vida.
Si yo no tengo dinero, ¿qué pasa conmigo? Vivo estresado, vivo preocupado, quizás vivo peleando en mi casa. No, si mi pareja es quien trae dinero a la casa, pero no trae suficiente, entonces voy a vivir peleando con esa persona porque no trae suficiente a la casa. Entonces, el no dinero genera muchísima estrés en tu cuerpo, en tu mente, en tu corazón, en tus relaciones personales. Y vivir con miedo no es vivir, con miedo es sobrevivir.
Entonces, cuando tú no tienes dinero, cuando tu queja diaria en la vida es el dinero, en el fondo lo que hay es un miedo tremendo a vivir como tú quieres vivir. Porque, ¿vivir como tú realmente quieres vivir? Probablemente implique ir en contra de lo que aprendiste en tu casa. Quizá en tu casa todos fueron pobres, humildes, pero pero honrados y felices. O quizá en tu casa te enseñaron que hay que trabajar mucho y sudar la gota gorda para conseguir el dinero. Hola, Pepe. Hay que hay que trabajar y sacrificarse y sudar la gota gorda para conseguir dinero. Y entonces, si tú tuvieras mucho dinero, si tú, perdón, me desconcentró un segundo, si tú tuvieras mucho dinero, si te permitieras viajar, generar dinero con facilidad haciendo lo que amas, ¿contra quién estarías yendo? ¿A quién dejarías de parecerte? ¿Quién dejaría de aceptarte? ¿Quién te vería con malos ojos?
Entonces, no nos permitimos tener dinero. Le tenemos miedo al dinero y no sabemos invertir, no sabemos qué hacer con él. Tenemos miedo a mirarlo. Porque mirar tu dinero, saber qué hacer con él, saber tenerlo y administrarlo implicaría hacer algo más de lo que quizá han hecho tus padres. Tener más de lo que han tenido otros padres. Quizás ser más de lo que fueron tus padres en el sentido de ser más culto, ser más, no sé, viajar más, ser más seguro de ti mismo.
Entonces, todo esto que te preocupa sobre el dinero siempre tiene que ver, número uno, con cómo tú ves la vida. La vida es difícil, la vida es dolorosa, el trabajo, el sacrificio, el trabajo tiene que, tiene que costar, no tiene que doler. ¿Cómo tú ves la vida? ¿Cómo ves el trabajo? ¿Ser más libre? Pregunta Pepe. Pues sí, este, serías más libre que tus padres. A lo mejor si tuvieras más dinero. O bien, si yo tuviera mucho dinero, ya no viviría con mi pareja, ya no viviría en casa de mis padres. Si yo tuviera mucho dinero, estaría poniendo mi negocio. Pero en esta familia, todos los que ponen un negocio fracasan. O en mi casa me dijeron que poner un negocio es riesgoso. Entonces, mis padres siempre fueron empleados y le tienen miedo al emprendimiento.
Entonces, todo esto que te da miedo del dinero tiene que ver con quién tú no quieres ser para no defraudar, decepcionar, dejar de encajar a tu sistema familiar. Esa es una. Número dos. El otro día en un video anterior, que por cierto, recuerda que todos mis videos los puedes ver en YouTube. Que si no los encuentras aquí, es porque ya están arriba en YouTube. Okay. Entonces, el otro día hablábamos de, a ver, ¿cuál es tu reclamo hacia el dinero? Quiero que ahorita, ahorita en este instante, no te esperes a ver la grabación. En sus de niños, estás aquí, aprovecha y haz el ejercicio. En este momento, quiero que le digas al dinero: "Dinero, me das mucho miedo porque... ¿por qué? Porque no sé qué hacer contigo. Porque no sabría cómo manejar tanto en la vida. Sé que puedo generar mucho, pero no sabría qué hacer con ello. Porque me dan, me da miedo tenerte y luego perderte. Me da miedo gastarte". Al güey, ¿cuál? Dile al dinero cuál es tu miedo, aunque sea en tu cabeza. Sino en tu cabeza: "Me das miedo porque siempre me dijeron que eras malo, que era sucio, que yo era tonta en torno al dinero, que nunca iba a generar nada en la vida. Entonces, ahora no sé cómo tenerte".
Entonces, ese reclamo que tú tienes hacia el dinero, observa o escúchalo aquí. Pone: "No, porque tengo miedo a perderte". Entonces, ahora, ¿a quién cuando eras niño hubieras querido decirle eso? "Tengo miedo a perderte, tengo miedo a recibirte en mi vida, o tengo miedo a que tú no me recibas en tu vida, tengo miedo a que me rechaces, tengo miedo porque siempre he creído que eres malo". Aquí, ¿a quién hubieras querido decirle eso? A tu mamá, tu papá, un hermano. Nosotros platicamos en otro video muchos de tus reclamos infantiles hacia el dinero en realidad son reclamos hacia tus padres. Y la analogía es exacta, es perfecta. Incluso hay un postre reciente donde también lo explico. No.
Entonces, aquí ponen: "Porque tengo miedo de que se vea afectada mi sugeridas". No entendí, Jennifer. "A todos en mi familia". Ajá. "Te tengo miedo porque creo que eres malo". Recuerda que el dinero, en este plano terreno, es una representación de la vida, de la energía de vida en este plano terreno. La energía vital se representa o se manifiesta en tres cosas: el sexo, el dinero y la comida. Si tú no comes, no estás en la vida. Si no estás teniendo sexo, no estás en la vida. Y si no tienes dinero, no estás en la vida. ¿Por qué no estarías en la vida? Porque tengo miedo. ¿Por qué no estarías en la vida? ¿Qué te llevaría a ti a no estar en la vida? Estarte como no vale nada. La vida no vale nada. La tristeza, el estar mirando hacia atrás, el no tener una motivación, no tener un camino fijo.
Entonces, parte del miedo al dinero también viene de "no sé para dónde voy". No tengo ni idea. Sigo pegada a mi madre, mi padre, sigo viviendo con ellos, no sé cómo independizarme, no sé qué quiero hacer con mi vida, no sé cuál es mi camino. Entonces, yo no sé para dónde voy, no sé cuánto voy a necesitar para ir hacia allá. Como no sé ni hacia dónde voy, ni cuánto necesito, mejor me quedo aquí. Y entonces, aquí, pues estoy muy cómoda con mi cantidad de dinero chiquita, o que alguien más me provea. Pero no tengo un rumbo en mi vida. Y el dinero, como la energía sexual, como la comida, necesitan un fin, necesitan un camino, y se lo tienes que dar tú. No se lo puede dar nadie.
Entonces, el gran problema con mucha gente es que está ahí invocando, repitiendo palabras gatillo y este, y haciendo decretos esperando que el dinero les llueva nada más porque sí. Pero el dinero necesita que tú le des un fin. Y si tú no tienes un rumbo en tu vida, el dinero no va a llegar o va a llegar lo estrictamente necesario para sobrevivir, para pagar tus gastos. Y en eso, los gastos, este es otro miedo al dinero que quisiera tocar. El miedo a gastar. El miedo a invertir. ¿Cuántos de ustedes cada vez que gastan en algo, se compran algo para ustedes, tienen miedo? Miedo de: "Me estoy gastando el dinero y no va a regresar". O bien, quiero tomar un curso, comprar un libro, este, hacerme el manicure, las uñas, el cabello, pero me da miedo invertir en mí.
Por cierto, tenemos el curso la próxima semana. Ya es el primer seminario basado en la técnica de Shifting para trabajar temas de dinero que se llama "Dinero, ven a mí". Y en este curso de dos días, viernes y sábado, voy a enseñar cómo usar Expresión Emocional para transformar tus memorias y creencias sobre el dinero por ti mismo. Que tú te quedes con esta herramienta para que tú lo puedas hacer en casa, todo el tiempo, todo el tiempo, todas las veces que requieras. Okay. Ya quedan pocos lugares. Ya, ya llegamos a los 50. De hecho, abrimos creo que 20, 30 lugares más porque ya se llenó. Entonces, aprovechen porque ya es la próxima semana. Son poquitos lugares más los que abrimos y no lo vuelvo a dar. Una vez que de este curso ya no lo vuelva a dar, lo que vas a poder hacer es adquirirlo en la tienda en línea por un precio mayor. Yo te recomiendo que te suscribas, te inscribas desde ahorita, vengas en vivo al curso para que tengas la oportunidad. Yo voy a elegir gente al azar dentro del público y vas a poder, este, ahí mismo conmigo.
Entonces, a que por cierto, creo que se me ha olvidado en todos los videos y posts comentárselos. Se llevan ustedes un manual, todos los inscritos, se van a llevar un manual de cómo trabajar esto, PDF, que hay, cosa que no te voy a dar si lo compras después como grabación. Entonces, te conviene, te conviene estar en el curso. Sale.
Entonces, supongamos que quieres ir al curso. "Dinero, ven a mí". Quiero ir. Quiero ir. Mucha gente me dice: "Yo quiero, yo quiero, yo quiero". Pero no lo haces. Ahorita que sientes el impulso, que dices: "Este es el curso para mí", no lo haces. Te detienes. No, porque ¿qué tal que se me acabe el dinero? No es que está muy caro. No es que no hay. Te pones mil pretextos. Ese miedo, ese sabotaje. ¿Qué haces contigo mismo para no invertir en ti? Yo lo que sabes que puede cambiar tu vida, sea mi curso o cualquier otra cosa. Tienes ese miedo porque dentro de ti hay un niño herido que dice: "No merezco". O sea, el dinero que hay en esta casa, mi casa, no es para mí. Debo de invertir en cualquier cosa menos en mí. Si invierto en mí, voy a recibir un castigo. No voy a recuperar el dinero. Me van a criticar. Me van a castigar. Me van a, lo que sea.
Entonces, cada vez que tú te caches dándote cuenta de que quieres algo, quieres pagar ese algo, lo que sea, unas vacaciones, y no lo haces en ese momento y no sigues tu instinto, porque estas ganas de adquirir algo que sientes es tu alma, es tu intuición diciéndote: "Esto es para ti, güey, cómpralo". Ahorita no, no lo sé. Perdón. Entonces, un mes después, pues ya no hay lugar, este, ya se agotó el producto, el servicio. Le estás dándote topes. Entonces, no, no es solamente que pierdas el producto o servicio que vas a adquirir. Estás perdiendo la oportunidad uno de crecer y dos de sanar esta parte de ti que dice: "Yo no merezco". "No me de gastar el dinero en esas tonterías". ¿Quién decidió que lo que tú quieres en tu vida son tonterías? ¿Quién te dijo que desear lo que deseabas estaba mal? ¿Quién te dijo que gastar lo que a ti te gusta era un desperdicio, una pérdida de dinero, de tiempo, de esfuerzo? ¿Quién te dijo que no merecías, que no te lo habías ganado?
Muchas personas dejan de invertir en sí mismas y dejan de comprar lo que quieren, pagar lo que quieren, porque no han hecho suficientes, suficientes esfuerzo. "No me he esforzado suficiente". O sea, ¿cómo me voy de vacaciones y apenas empezó el año y todavía no trabajo ni tres meses seguidos? Entonces, me tengo que esperar a irme de vacaciones. Pues no. ¿De dónde viene esa creencia? ¿Dónde lo aprendiste? Que tienes que esforzarte y ponen solo en lo que verdaderamente importa, vale la pena. Claro. Entonces, si tú hoy operas desde ahí, quiere decir que no estás operando desde ti misma. ¿Qué es lo que hoy para ti es verdaderamente importante? ¿O qué es lo que para ti hoy vale la pena? Seguramente lo mismo que era importante para tus padres. Entonces, solo voy a gastar la comida, en la renta, en la ropa cuando ya esté muy agujerado en los calzones, pero no voy a gastar más allá porque eso no es importante. O sea, todos los demás no es importante. Mis alumnos es importante, mi imagen no es importante, mi felicidad, mi ir a conocer el mundo no es importante, mi conocimiento no es importante, solo sobrevivir.
Entonces, tú estás operando desde ahí. Y esas creencias son las de tus padres. Dime una cosa, ¿está siendo el adulto que realmente eres o sigues siendo un niño y sigues permitiendo que tu mente de niño y tus heridas de niño controlen tu vida y tu dinero? ¡Abusado! No. ¿Qué es lo que realmente importa? Yo, yo crecí un poco con esa mentalidad donde mi papá me enseñó de alguna manera que había que gastar solo en lo estrictamente indispensable, lo que yo necesitara, no es lo que yo quisiera. Y mi mamá era al revés, mi mamá era: "Gastemos en lo que queramos". No tuve como dos educaciones diferentes. Conforme miro trabajando, particularmente en el último año con la técnica, pues se ha ido cachando que sí, efectivamente, cuando yo me compraba cosas que me gustaban a mí y que no eran estrictamente indispensables, me sentía muy culpable. Y entonces, mientras más culpable me sentía, más gastaba. Y mientras más gastaba, más culpable me sentía. Y luego terminaba comprándome cosas completamente inútiles. De verdad, completamente inútiles. Ropa que jamás le he quitado la etiqueta, que ya tuve que regalar con etiqueta puesta. ¿Por qué hacemos esto? Porque terminamos comprándonos cosas que no vamos a utilizar, que sabemos que jamás en la vida vamos a sacar ni siquiera de la envoltura, porque tenemos esta creencia que dice: "Lo que tú quieres es inútil, es innecesario, no vale".
Entonces, el inconsciente te lleva a comprar cosas que no valen, cosas que son tan inútiles como tú te sientes o como te dijeron que eras. Ajá. Aquí, cuando empiezo en las prioridades para gastar. Ajá. ¿Cuáles son las prioridades? Si tú hoy no eres tu prioridad para gastar, y contigo me refiero no solo a tu supervivencia, y tu comida, tu techo, tu, este, las cosas que utilizas en el día a día. No me refiero solo a supervivencia. Si tu prioridad no es darte a ti lo que te hace feliz. Y ojo, sin caer en la tontería de comprar cosas inútiles. Si no te das a ti, como mujeres, de veras, mujeres, hacerte un manicure es muy sanador, es muy empoderador. Hacerte tu cabello, este, depilarte las cejas, meterte al gimnasio, comprarte tu comida que te guste, prepararte la rico. Todo eso es bien sanador y bien empoderador. Si no lo estás haciendo porque prefieres guardar y gastar solamente en la renta y en tu supervivencia, no estás viviendo. Estás en modo: "Se va a acabar, se va a acabar, se va a acabar, no va a haber el día de mañana". Las vacas. Eso es vivir. Claro que no. No estás viviendo.
Conforme yo fui tachando estas creencias de "me siento muy culpable por gastar en mí" y las fuiste trabajando, fíjate que pasó algo, algo bien bonito. Yo el año pasado tuve una época muy mala económicamente, muy mala, de casi la quiebra. Y a pesar de que daba cursos aquí de Encuentro Sagrado, tenía deudas, no con el banco, pero sí tenía que pagar ciertas, este, comisiones, sueldos y demás. Y llegó un punto en que no solo no alcanzaba el dinero que llegaba, sino que se iba. Me robaron varias veces durante el año, perdí dinero. O sea, perder así de, traía 500 pesos y de repente, chin, ya no estaba en la cartera. Así me pasaban cosas espectaculares con el dinero. Y lo fui trabajando, lo fui trabajando y lo fui trabajando. Y entonces pasó algo bien bonito. Que de repente, conforme yo iba chisteando mis miedos al dinero y mis creencias, no solo empecé a recuperar el dinero, sino que empecé a tener por primera vez en 43 años que llevo de vida, la capacidad de conservarlo. Y luego, conforme lo empecé a conservar y a mirar y a tocar y a guardar donde tenía que ser guardado, el colchón y demás, empezó a multiplicarse. Y conforme empezó a multiplicarse, se me abrieron muchísimos caminos.
Uno de mis sueños o metas en la vida era tener mi propio equipo de trabajo, tener mi gente. No gente de una agencia, mi gente. Yo estuve con una agencia, a quienes amo profundamente, work, pero yo estoy con ellos porque tuve, o sea, llegué a este punto de poder decir: "Ahora sí puedo pagar sueldos". Ahora sí puedo tener a mi, a mi gente conmigo. Y tengo mis dos maravillas, Miss y Diana, que hacen absolutamente todo. Y ahora también está Yahir, que me ayuda con la parte de video y audio y demás. Y entonces te vas dando cuenta que conforme tú trabajas una creencia sobre el dinero, "qué miedo tener mucho dinero, porque ¿qué voy a hacer con él?". No, no es que se quite la creencia. Ya es que quitas esa creencia y se hace espacio para algo nuevo. Es algo nuevo. Tú decides qué va a ser. Yo decidí trabajar: "Me da miedo tener mucho dinero". Lo voy a limpiar y ahora voy a instalar nueva información. ¿Cuál es la información? "Elijo hacer algo con mi dinero, algo que contribuya a otros, pero también a mí". Y conforme fui trabajando el instalar esta nueva información, "contribuir a otros", se dio, se dio mágicamente la posibilidad de tener mi propio equipo de trabajo y poderles pagar su sueldo. Y hoy, justo estas últimas semanas, me he cachado que puedo comprarme esto. Por así, por chiquito que lo vean, para mí es: "Yo me lo regalé". Yo me regalé de Navidad. Les di a mi papá y a mis hijos las cajas y así, "ustedes me lo van a dar". Este anillo me lo regalé yo de una marca cara y es de oro. Y me siento muy orgullosa. No, no de habérmelo comprado, sino que me lo compré sin culpa. Y así voy comprando cosas, invirtiendo en cursos, en capacitaciones, en cosas que digo: "Híjole, es un dineral, güey". Pero esto me va a ayudar a otros, además de ayudarme. Primero yo, no, porque primero yo. Me voy a ayudar yo y aparte voy a poder ayudar a otros.
Entonces, realmente es mucho lo que voy a invertir. Pues no, se me va a redituar. Se me va a redituar en que ustedes tengan más herramientas. Se me va a redituar en que sé que yo voy a estar mejor. Y eventualmente se va a convertir en un curso, en una nueva terapia, en un algo aquí en Encuentro Sagrado. Entonces, pero esta mentalidad la he ido desarrollando. Digo, yo ya tengo mucho tiempo trabajándola, pero se ha visto muy claro el cambio en mi vida económica, yo creo que de octubre para acá. Y a la par, salió la idea de la certificación, que ha sido un cambio radical de vida para la gente que, y sobre todo para mí, ¿no? Que ahora, pues me siento un poco más como una escuela, como un negocio real, y que sé que estoy dejando un legado en el mundo, donde ustedes van a poder no solamente aprender de mí, sino hacer las cosas por ustedes mismos, no esperar a que a que yo lo haga por ustedes. Y luego, si así lo deciden, pues convertirse en facilitadores de conciencia con esta técnica.
Entonces, todo eso, todo esto que le estoy diciendo viene de trabajar tres, cuatro creencias profundas, junto con todas las memorias que eso implicaba. Porque cuando tú vas trabajando con Shifting una creencia como "me da miedo este gastar y no recuperar ese dinero", tú trabajas esa creencia, trabajas todas las emociones y todas las memorias que respaldan esa creencia y quitas, borras esa información. Haz de cuenta que desaparece. Tu mente, en ese espacio vacío, vas a instalar nueva información. Información que va a decir: "Elijo gastar mi dinero con conciencia. Elijo que mis gastos no sean gastos, que mis gastos sean inversiones. Elijo ya no recordar que mi papá me decía: 'Y tú no mereces nada'. Ahora elijo recordar, aunque se ha inventado, que mi papá siempre me daba todo lo que yo le pedía con tal facilidad". Ahora elijo recordar algo completamente diferente. Me lo voy a inventar, porque en mi mente mando yo. Y es tan irreal lo que sucedió como lo que yo invento, porque ya no está pasando. Ya lo que pasó, si tu papá te dijo: "Tú no mereces nada en la vida, tú no vales, el dinero es malo", si sí pasó, pero ya pasó. Tú todavía tenerlo activo en tu cabeza.
Entonces, tú esa información que ya pasó, que ya no es real, que ya no está sucediendo hoy, tú la puedes cambiar. Instalar nueva información, aunque sea falsa, va a dejar de ser falsa en el momento en que aprendas cómo hacerla real para tu biología. La información tiene que pasar por el cuerpo para hacerse real. Sea una mentira, sea una verdad, sea algo imaginario, sea algo real que estás viviendo, tiene que pasar por la biología. Entonces, cuando tú cambias esta creencia de, por ejemplo, "yo me da miedo gastar", quitas esa información, quitas todos los recuerdos que te dicen: "Te acuerdas cuando te gastaste en tal cosa y nunca recuperaste el dinero", "y te acuerdas cuando te compraste tal cosa y mi mamá te regañó". Te acuerdas. Haces el proceso completamente diferente. "Te acuerdas cuando compraste esta cosa y mamá te aplaudió y te dijo: 'Bravo, hija, qué buena inversión hiciste'". Y te acuerdas con tu papá te llevó a comprar. Tú te vas a inventar esos recuerdos y los vas a anclar en ti.
Y entonces, ¿qué sucede? Que cuando tú tienes esta nueva información dentro de ti, empiezas a actuar diferente, empiezas a pensar diferente y, por lo tanto, empiezas a traer situaciones completamente diferentes. E incluso, empiezas a traer las cosas, personas, circunstancias necesarias para que tu vida y tu inconsciente respalden tu nueva información. Si tu nueva información dice: "Soy una chingonería con el dinero", tu nueva información va a respaldar eso y vas a decir: "A ver, te voy a traer la oportunidad de invertir el dinero". Te va a dar miedito, pero te voy a traer la oportunidad. Y tú ya vas a tener el chip, la actitud interna para decir: "Vale, invierto, le entro". Incluso voy a estar dispuesto a perder. A lo mejor es mi primera inversión y no me sale como yo espero, pero estoy dispuesto a experimentar y aprender.
Entonces, cuando trabajamos con Memories, no es solo "voy a cambiar una creencia". Es: vas a cambiar tu mundo interno completo, porque estás desinstalando programas de vida enteros e instalando nueva información a nivel mental. Y lo mental implica tus palabras, tus imágenes mentales, las cosas que te dices, las formas en que tocas, sientes físicamente las cosas, y hasta lo que hueles. Vas a cambiar tu realidad de forma espiritual, porque te vas a dar cuenta que tú eres Dios, que tú tienes el poder de cambiar tu vida y, por lo tanto, vas a vibrar mucho más alto. Por lo tanto, vas a traer cosas mucho más acordes a lo que tú realmente quieres.
Hola, mi Jerry. Aquí tenemos un alumno de la certificación que dice: "La certificación es la mejor manifestación del cambio que uno quiere". Gracias, Jerry. Jerry, les voy a platicar. Mis alumnos de la segunda generación, él ya había estado en cursos anteriores. Y Jerry, desde antes de tomar la certificación, ya estaba manifestando. Nada más con lo poquito que llevaba aprendido, Jerry ya está manifestando contratos de seis cifras. Este, deudas que creo no podía pagar o no me acuerdo qué cosa tenía, logró pagarlo. Y así ha ido dando testimonio y testimonio en el grupo de Facebook de cómo su relación con el dinero y su forma de manifestar el dinero ha cambiado radicalmente. Y no es por nada que yo haya hecho. Yo le di la técnica y él la usó. La usó tal cual se la expliqué y la está usando constantemente y empezó a ver los resultados desde días antes de tomar la certificación. Así, impresionantes. Esta técnica. Pero bueno, hay que saber usarla, hay que saber manejar tus memorias, hay que saber manejar la información. Y esto es lo que te voy a enseñar en "Dinero, ven a mí". No te voy a enseñar a hacer tapping. Eso ya lo sabes hacer. La técnica ya la has visto millones de veces aquí. Tampoco te voy a enseñar todas las 25 técnicas de Memory, de Emotion. Te voy a enseñar a usar este mismo tapping que ya conoces para liberar cargas emocionales de tus creencias y recuerdos. Y este mismo para cambiar tus memorias e instalar nueva información, pasándola por la biología. Vas a aprender una pequeña parte de la certificación, pero enfocada únicamente al dinero.
Entonces, vamos a trabajar tus creencias, tus miedos, tus recuerdos. Muchos de nosotros tenemos lo que se llama trauma financiero, trauma económico, y ni lo sabemos. Si tú en algún momento perdiste todo tu dinero, perdiste tu negocio. Ay, gracias por las insignias, gente. Les voy a comentar una cosa. Las insignias a nosotros nos ayudan muchísimo a seguir compartiendo contenido. Es una, cuando ustedes me mandan insignias, uno, están agradeciendo, están están diciendo: "Estoy recibiendo algo y estoy dispuesto a agradecerlo". Entonces, gracias, gracias por dar algo a cambio de lo que yo estoy dando. Dos, con esos centavitos de dólar que nos que nos llegan a nosotros de sus insignias, nosotros podemos seguir promocionando nuestra página, podemos seguir subiendo contenido. Nos ayuda muchísimo, de verdad. Muchas gracias.
Miren, aquí hay un testimonio: "Cuando elegí tomar 'Dinero, ven a mí', tenía mucho miedo de pagarlo y gastarme ese dinero, pero algo me motivó a hacerlo y confié en eso y me siento muy emocionado". ¡Bravísimo, Alfa ZV! "Dinero, ven a mí" no es un curso de cosas raras, energéticas. No tiene nada que ver con la energía ni con la ley de la atracción. En este curso vas a aprender que la ley de la atracción se trata de lo que tú llevas dentro. No es una fuerza ya misteriosa que según como vibras, atraes. Aquí lo vas a entender. Aquí lo vas a entender perfectamente. No, no hay ninguna ley de la atracción más poderosa que tus pensamientos, que tus recuerdos y que las experiencias de vida, de vida que tienes. Si tú tienes un trauma económico como "perdí todo mi dinero", "me robaron", este, de repente, ¿a quién le ha pasado que este les multan? No, que en México te ponen una cosa que se llama "la araña", entonces ya no puedes mover tu coche. Y si tienes multas, ¡uy, no! Bueno, es un drama. Para mí, a mí me ha pasado dos veces y es un trauma espantoso.
Entonces, todos estos económicos nos afectan, nos afectan muchísimo y se produce un síndrome de estrés postraumático en torno al dinero. En ese síndrome de estrés postraumático, cada vez que tú tienes dinero en la mano, puede ser que te tiendan las manos. O cada vez que te cae lana a tu cuenta, puede ser que tú estés controlando los dedos y lo quieres sacar de tu cuenta, porque como ya te clonaron tu cuenta una vez y te robaron todo tu dinero, entonces ya está. Entonces, hay muchos temas aquí con el dinero que no tenemos conscientes y que se pueden cambiar. Y se pueden cambiar de forma bien rápida y bien profunda. Pero hay que tener la técnica.
Así que, yo te invito a que reflexiones. Qué reflexiones de qué forma tienes miedo al dinero. Cómo puedes cambiar eso. Cómo puedes empezar a enfrentar tu dinero. Qué edad tenías con este miedo al dinero empezó. Y a quién se parece el miedo que le tienes al dinero: a tu madre, a tu padre, y demás. Okay. Bien. Espero que esto haya sido de contribución. Me tengo que ir. Les mando un beso, les mando un abrazo. Les deseo un excelente fin de semana. Si es posible, vuelva a hacer otro en vivo en estos días. Los quiero mucho. Pepe, te espero. Este, te va a doler, pero te va a gustar. Ya sabes cómo es esto. Los espero a todos en "Dinero, ven a mí" y nos vemos muy pronto. Bye.