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Suerte, matador. Un podcast que te ayudará a hacer lo más difícil, que es empezar. Y recuerda, solo hay uno como tú en todo el universo. No estás loco. Eres el primero.
[Música]
Comenzamos. Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a este su podcast Contra Moldes. Es un espacio creado para personas valientes que esculpieron su propio destino fuera de los moldes tradicionales. La intención de este podcast es poder inducir a los que nos oyen a poder dar ese paso y empezar. Y bueno, hoy tengo, ¿qué digo? Un invitado, una invitada, un invitado de lujo: Julio Uribe. ¿Cómo estás, Julio?
Bien, Alonso. Muchas gracias. Y felicidades por esta extraordinaria iniciativa que estás haciendo, porque creo que muchos jóvenes van a aprender mucho de lo que tú vas a comunicar.
Muchas gracias a ti por la oportunidad que nos das de estar aquí en tu segunda casa. Muy bonita cara. Gracias. Bienvenidos.
Bueno, Julio, ¿cómo te defines?
Fíjate que creo que nunca nos acabamos de conocer. La vida nos va a ir llevando a ciertos periodos de madurez y tal. En este momento, creo que me considero una persona que ha logrado la disciplina. Soy disciplinado. No, no, no era antes porque estaba, pues a lo mejor un poco más joven y tal, pero la madurez me ha llevado y me ha orillado también por mi posición profesional a tener que ser más disciplinado. Soy muy ordenado, me gusta tener bien agendadas mi mi mi vida, mis planes, porque al final, pues mucha gente también está involucrada dentro de lo que yo hoy opero, entonces tengo que tener como que ese orden. Me encanta el campo, me encanta mi país, México, me encanta estar con mi familia, con mis amigos, los animales. Son parte fundamental en mi vida, en mi psicología, porque también me sirven de terapia. Y bueno, un hombre muy bendecido y afortunado.
Eso, bendecido. Es lo importante. Tener a Dios en la ecuación, ¿no?
Sin duda.
Cuéntame de tu infancia. ¿Cómo fue tu infancia? Hablo de esto porque creo que la infancia, lo que haces de niño, define mucho la persona en la que te conviertes de adulto. ¿A qué jugabas? ¿A qué jugabas? ¿Cuáles eran tus superhéroes, artistas, personas? ¿Quién era tu ídolo? Cuéntame un poco de tu infancia.
La verdad tuve mucha suerte de crecer en una familia numerosa porque somos 24 nietos, pero yo soy el segundo más grande. Entonces, este, pero también no era el más grande, entonces a mí me tocaba la parte divertida de que no tenía justo esa responsabilidad como la tenía mi primo mayor, ¿no? Pero crecimos juntos él y yo y somos actualmente como hermanos. Mi primo Jorge y crecimos entre que el rancho, la ciudad, montando siempre a caballo, nos involucramos en la charrería. A mí me encantaba, siempre jugábamos como que guerritas de indios contra vaqueros, ¿no? A mí me encanta la cultura nativo americana, entonces yo siempre era el indio y él era el vaquero. Sí, los Cherokees y usaba penachos, ya sabes, así como que pantuflitas así de indio y tal, y resorte así y todo eso. La verdad que bien. O sea, me encantó poder tener los dos contrastes y creo que eso es lo que formó un poquito de lo que a lo mejor hoy soy, ¿no? El tener el conocimiento de la ciudad porque al final nací en la Ciudad de México, crecí en la Ciudad de México, pero pues todos los fines de semana veníamos para acá para el rancho. Entonces era, pues era lo máximo, invitamos a los cuates acá y nos metíamos con los borregos, los caballos y bien. La verdad que no, no me puedo quejar. Insisto, sí, sí fui muy bendecido.
Con la relación con tus padres, ¿cómo era de niño? ¿Cómo fue en tu juventud? Ahora, ¿cómo es? ¿Cómo es el proceso de empezar a trabajar de la mano con tu papá? Porque a veces es para los jóvenes o para las personas, es muy a veces coincidir con ideas con los papás. Los papás tienen unas ideas claramente por lo que vivieron, nosotros tenemos a veces otras. ¿Cómo conjugas ese proceso de la relación con tus padres?
Fíjate que es buena pregunta y como que a lo mejor no lo había sintetizado, pero creo que fue una mezcla interesante porque mi mamá es de Estados Unidos, mi papá es mexicano. Entonces, de alguna forma, las dos culturas y las dos educaciones tuvieron que, pues, hacer una buena alianza, ¿no? Pero funcionó muy bien. O sea, la verdad es que siempre los dos fueron muy, sí, fueron muy estrictos conmigo en cuestiones que tenía que cumplir académicamente, este, pero a la vez siempre hubo una muy buena relación, muy cordial entre los dos. Gracias a Dios, formamos una familia de cuatro, muy, muy padre. Tengo una hermana menor que le llevo cinco o seis años, y somos muy cuates. O sea, somos muy distintos, somos como el agua y el aceite, pero también somos tan diferentes que nos llevamos muy bien. Entonces, la verdad es que siempre hemos tenido como que esa, pues nos gozamos, nos disfrutamos como familia, viajamos mucho juntos y tratamos de unirnos, ¿no? La verdad, no es por nada, pero yo siempre, siempre soy el que les anda ahí echando, este, pues un poco de vitamina, ¿no? O sea, les echo chispa para que, pues de alguna forma, haya más alegría en la casa y tal. Y pero bien, o sea, la vez que muy sortudo de todavía poder tener a la familia completa.
Siempre hay alguien en la familia que es el de la chispa, el que mueve todo por ahí. Ahorita que me platicas de tu mamá, que es americana y tu papá mexicano, creciste con el idioma inglés y español a la vez. ¿Cómo era ese proceso? ¿Cómo se llevaban tus papás o cómo es los regaños? No, porque a veces veo que los papás dicen, "Prefiero regañarte en español, se siente mejor."
Regalos. Todavía mi mamá actualmente, cuando si nos regaña o así, se se altera, nos regaña en inglés. Sí, sí, sí, sí, sí. Entonces, sí, crecimos con los dos idiomas, con las dos culturas. Incluso todos los años tratamos de ir con mi abuela a Estados Unidos. Ellos son de Ohio. Y pasamos todos los años, tratamos de ir a verla en época de Thanksgiving, que tú sabes que para ellos es una fiesta muy importante. Y bien, la verdad es que trato de sacar las dos mejores partes de las dos culturas. La verdad, la cultura estadounidense es muy interesante su esquema de vida, la forma en cómo ven la patria, de cómo también se lleva y cómo pueden admirar el éxito ajeno. Eso me encanta y que tal vez tenemos que implementar cosas de esas en México, ¿no? Pero también pues les faltan cosas muy buenas, el sazón mexicano también que tenemos. Entonces, yo creo que sacando las dos mejores versiones de los dos ha sido, ha sido muy interesante.
Vi que te fuiste de intercambio a Roma en tu juventud. Pregunto esto porque creo que el ir a Roma genera una, culturalmente y arquitectónicamente, genera una vista y un panorama distinto para lo que te dedicas hoy en día. Cuéntame un poco cómo fue ese proceso, qué aprendiste y digo, qué fue lo que te llevas de eso.
Mira, me pasó que yo ya estaba por acabar prepa y ya sabes que ya te tienes que empezar a plantear qué vas a estudiar. En mi familia, todos son abogados, ¿no? En mi familia mexicana, en mi familia americana son doctores. Doctor, descartado, porque yo no puedo ver sangre. Yo veo un poco de sangre y no sé qué reacción tiene mi cuerpo que me desmayo con la sangre, ¿no? Dije, "No, de doctor no voy a funcionar." Y de abogado, la verdad es que yo no, o sea, como que no encontraba, no le encontraba una pasión al tema este de leyes. Y a mí siempre me encantó la arquitectura, pero le tenía miedo al hecho de a lo mejor no dar el ancho como arquitecto, ¿no? O sea, yo oía testimonios de gente que estaba estudiando arquitectura y se la pasaban haciendo maquetas hasta las 4 o 5 de la mañana. Dije, "Madres, yo no sé si yo tengo esa capacidad." O sea, me gusta el dibujo y tal, pero dije, "No, yo creo que de arquitecto no va a morir de hambre, ¿no?" Y pues bueno, se dio la oportunidad de poder irme seis meses terminando prepa, justamente para definir la vocación que tenía profesional, ¿no? Entonces, cuando empezamos a plantear, a ver, a dónde, pues yo soy fanático de la cultura, bueno, del Imperio Romano. La historia del Imperio Romano se me hace fascinante. Dije, "Pues sí, me quiero ir a la capital del mundo que para mí es Roma." Roma, increíble. Me fui con mi mejor amigo y estuvimos ahí estudiando cultura e idiomas.
Aprendiste italiano.
Italiano, sí. Ya medio se me olvidó, eh, pero lo retomo tantito y la verdad es que es fácil porque es parecido al español.
Sí, sí, sí. Romance.
Sí, sí. Y pues bueno, ahí, pues conocer un poquito de todo, ¿no? Empaparte porque también el derecho romano, pues las leyes muchas de esas se establecieron en el Imperio Romano. Si a lo mejor de ahí me defino y sí voy a ser este abogado, o a lo mejor viendo ya toda la arquitectura, pero no. La verdad es que ni una cosa ni otra. Y tú sabes que a esa edad también, pues no tienes la suficiente madurez para entender tu vocación. Y dije, "Voy a estudiar administración de empresas." Total, todo el mundo tiene que ser administrador, ¿no? Y administración trae de todo un poco, o sea, traes contabilidad, traes marketing, traes, pues todo. Y pues regresé de Roma y estudié administración de empresas. No me arrepiento. Creo que sí me funcionó. De lo que me arrepiento fue no poner más énfasis en mi carrera, porque la verdad es que siento que, a ver, a mí académicamente siempre me costó mucho trabajo la escuela porque soy un cuate muy creativo. Yo soy de de ejecución, de operación. Yo no puedo estar sentado, no me da la atención para estar sentado ocho horas todos los días, escuchar y escuchar y recibir información, ¿no? Entonces, sí me hubiera gustado poder haber tenido la capacidad de poner más atención en mi carrera, pero me funcionó. Y después retomé un poco de eso, me fui a estudiar un diplomado en liderazgo organizacional que me sirvió para refrescar las bases que me habían dado mi carrera. Y bueno, hoy heme aquí en la industria de la hospitalidad.
¿Aconsejas estudiar maestría o, como tú lo hiciste, no sé?
Okay, es difícil. O sea, no quisiera yo aconsejar a alguien en un tema académico y profesional. Yo creo que cada quien tiene una vocación distinta. Hay gente que le funciona y hay gente que tal vez no. Las maestrías, yo considero que son oportunidades en las que justamente vas puliendo tus habilidades para después aplicarlas. Pero tristemente, hoy en un mundo que va tan acelerado, donde ya también hay mucha competencia, hay mucha información, la gente se está preparando. Tal vez ese momento que estás dedicando en una maestría enfocado en preparación, se pueden ir ocupando los puestos. Claro, y dejaste justo una silla vacía que alguien ya se sentó en ella.
Sí. Entonces, pero no sé, o sea, yo en lo personal, a mí, a mi vida, no sé si a lo mejor en un futuro me pueda llegar a servir, porque a ver, nunca hay una edad límite para estudiar. Yo creo que siempre vamos a estar aprendiendo. Pero a mí en el pasado no me hubiera funcionado una maestría, no la hubiera estudiado. Pero sí estudié el diplomado y me funcionó muy bien.
Hablando de esto, ¿qué consejo le darías a los jóvenes? Y hablo de jóvenes porque es la edad donde a los 17 años, a mí a veces se me hace ilógico que decidan qué vas a estudiar y qué vas a hacer durante toda tu vida, cuando a los 17 años todavía no tienes un sentido y un panorama de qué es la vida.
Sí. ¿Qué consejo le darías a esos jóvenes que ahorita están en el proceso de, ya no quieren estudiar, en el proceso de, no sé qué voy a estudiar, ya mejor me voy a trabajar a tal lado? Y eso hace, yo creo que es una decisión sí fundamental porque es un parteaguas, ¿no? Quiero decir que eso implemente lo que vas a hacer en tu vida para siempre, pero sí es un parteaguas de la decisión que tomes y el rumbo que da tu vida.
¿Qué consejo le darías a esos jóvenes que ahorita, pues, que están en ese, en ese dilema?
Dilema. La verdad es que yo creo que no te puedes rajar. O sea, ya una vez que ya estás, como decimos en los toros, ya ya estás dentro del ruedo y tienes que torear. Entonces, yo creo que ya estás ahí, ya tienes la oportunidad. Hay mucha gente que quisiera tener la oportunidad de poder estudiar y no la tiene, a lo mejor por temas económicos, por temas físicos, incluso. Entonces, yo creo que si ya tienes la oportunidad y la bendición de tener una ventana de recibir una preparación profesional académica, termínalas. Yo, la verdad, mira, te voy a contar, pero el último semestre de mi carrera estuve a punto de salirme ya de la carrera y no acabar.
Sí, sí, sí. Te lo juro.
A punto. Y justo ayer estuve con mi mejor amigo y se lo conté, porque ese llegué con él y en una comida le dije, "Oye, ya no quiero estudiar. Mira, ya estoy trabajando, ya gano mi mi lanita, ya como que yo ya me sentía que ya podía ser autosuficiente." No, la verdad es que yo mi carrera de ser de 10 semestres le eché casi en 13, 14. Yo académicamente no me podía concentrar.
Claro, sí, pasa igual.
Tienes que concentrarte en algo. A ver, meto poquitas, me concentro y pues veo las voy pasando poco a poco. Y me metí a una carrera en 14 semestres. Entonces, ya llegué con con mi, con no me acuerdo si fueron 14 o no, fíjense, pero ahí va lo importante. Que le dije, "Ya no voy a salir, ya quiero dedicarme a trabajar, ya no quiero estudiar." Me dijo, "A ver, ¿qué te preocupa?" Le dije, "Pues ya que, pues imagínate, o sea, cuánto tiempo estoy desperdiciando estudiando y tiempo y dinero y tal, y pues yo la verdad siento que no avanzo, o sea, ya aprendí lo que tuve que aprender y ya, de qué me va a servir un título."
Sí.
Me dijo, "A ver, mira, el día de mañana quién se va a acordar cuántos semestres hiciste o cuántos no, pero el día de mañana sí te van a reconocer el hecho de que hayas terminado la carrera y que cumpliste." Y lo importante fue que llegaste y que va a hablar de ti el hecho, el día de mañana que quieras pedir empleo o que vayas a tal, el hecho de que no pudiste acabar la carrera, o sea, quiere decir que no te comprometiste en algo.
Claro.
Iniciaste algo que empezaste.
Sí.
No hubo compromiso. Entonces, ahí dije, tienes toda la razón. Que le voy a acabar y gracias a mi cuate fue que dije, "Le voy a echar el último jalón." Y te digo, ayer estuve con él y ayer le conté justo esa historia. Le dije, "Gracias a ti, güey, acabé la carrera y hoy tengo un título, pero estuve así de descartarlo." Entonces, yo lo que les diría es, ya están dentro, tienen esa oportunidad, tienen la bendición, ya arrancaron una carrera, no se queden a la mitad, concluyan. Ya después sabrás qué beneficios le vas a sacar.
También lo importante de tener buenas amistades, ¿no? Tal vez otro amigo te hubiera dicho, "No, déjala."
Sí. Eso también es otro buen punto. El hecho de saber con quién te rodeas en esa etapa de tu vida también joven, porque implica mucho todo eso.
Tu papá, ¿qué te decía cuando le decías, papá, mira?
Mi papá es una persona con mucho carácter, es muy, este, eh, es muy recio y es autoritario. Y realmente no, no me atrevía ni a comentar. Bueno, o sea, sí, claro, me echaba de la casa y este, pero sí, obviamente, pues salían las dudas de, "Oye, ¿por qué no estás acabando? ¿Qué pasa? ¿Por qué otro semestre más y otro más y otro más?" Es que no puedo, ya como que me estoy desesperando y tal. De hecho, en el segundo semestre yo había descartado ya administración y le dije a mi papá, "Sabes qué, siempre sí quiero ser abogado." Le dije, "Voy a cambiarme a derecho." Me dijo, "No, ya avanzaste dos semestres, ya estás ahí, aca..." Todavía estás a tiempo.
Yo creo que hasta para eso tienes que tener carácter para dejar algo. Y más cuando tus papás están en ese sentido. Hay que tener carácter también para, si de plano no es lo tuyo, pues dejar.
Me pasó lo mismo. ¿En dónde estudiaste, Julio?
Sí, mira, yo estudié administración de empresas en la Anáhuac Norte. Yo fui en colegio de legionarios desde kinder hasta secundaria y ya prepa lo acabé en una escuela de monjas que se llama Miraflores y después entré a la Anáhuac, que ahí habían estudiado mis dos papás y tal. Y mira, muchas veces siento que cuando estamos chavos, a lo mejor como que tiramos a veces, tristemente, de locos a nuestros padres, ¿no? De que, "Ay, es que no sabe lo que yo estoy viviendo y lo que estoy sintiendo y tal." Pero pues no. O sea, luego los consejos que nos dan nuestros papás es porque ellos nos conocen. Claro. Y ellos nos van viendo nuestras virtudes, cuáles son nuestras debilidades o fortalezas.
Bueno, ahí tengo un ligero contraste, porque creo que a veces los papás, por el hecho de que te aman tanto, también a veces te limitan a tus sueños, por el hecho de que no quieren que padezcas. También a veces te limitan a cosas que tú probablemente sabes que lo puedes lograr, pero a veces los papás te frenan en ese sentido por el hecho de que dicen, "No, no quiero que mi hijo pase esto, mi hija pase por esto y lastime o le cueste." Pero a veces es necesario pasar por esos baches o esas cosas para que personalmente aprendas y valores ciertas cosas.
Y creo que uno mismo se conoce. ¿Cómo es la cosa? ¿Cuáles fueron tus primeros trabajos?
Entré a una distribuidora de fondos de inversión. Ese fue mi primer trabajo. Estudié todas las áreas, desde atención aquí hasta contabilidad, haciendo contratos y tal. Ahí estuve dos años. Y no era feliz, no me gustaba mi trabajo, carajo. Yo veía como que mucho, lo veía tedioso, las finanzas y yo, los números y yo no somos amigos. Pero bueno, a ver, aprendí mucho y agradezco muchísimo la oportunidad que se me dio de tener, pues, estaba ahí casi de becario. Y después de ahí trabajé en venta de mostrador en una farmacia, que me ayudó mucho también como para descubrir el mundo de las ventas directas al cliente. Y este, y después empecé ya en el tema de desarrollo inmobiliario. Y después ya llegó Sotoluca y es cuando me meto a la industria de la hospitalidad.
Perfecto. Ahí viene mi pregunta. ¿Cómo surgió la idea con tu familia de adquirir la hacienda? Una hacienda que prácticamente estaba fragmentada, saqueada, que he visto que conseguiste los planos originales. Ahorita me platicas un poco de cómo se consiguió eso después de tantos años. Y la hacienda también está construida con materiales de la época, los has conseguido en diferentes partes de la región. Habla un poco de eso.
Mira, como te decía, yo creo que siento que Sotoluca y yo estábamos en el destino uno del otro, ¿no? Porque han pasado cosas muy misteriosas dentro de este, de este comienzo de este nuevo capítulo en su historia. Es un recinto que tiene más de 500 años, que han pasado muchas cosas aquí. Y como que siento que estas son "diosidencias", como planes que ha hecho Dios para los dos y que ha sido muy bonito. Pero, ¿cómo nace? Pues mira, mi familia ha estado en esta región ya por cinco generaciones. Mi abuelo paterno tiene una hacienda que se llama Hacienda Ocotepec, que está aquí en este municipio de Apan. Y mi abuela tenía la hacienda de Mimiauapan, que estaba en el estado de Tlaxcala, muy cerca. Y se conocieron en el tren yendo a sus haciendas, uno al otro, tal. Ahí se enamoraron y después, pues ya nació la familia Uribe Barroso, que te decía que somos una familia muy numerosa. Pero bueno, el camino para llegar a la hacienda de mi abuelo, hay, pasas por diferentes haciendas, hay un corredor de haciendas muy bonito. Y entre ellas, Sotoluca, que estaba ahí como que en la parte de una, en la cima de una montañita y se veía un casquito así medio abandonado y tal. Y la verdad es que yo ya había venido a metiches, ya me había dado mis vueltas en coche y tal, pues para ver, ¿no? O sea, siempre como que es curioso el ver la arquitectura de las haciendas, es muy bonito. A mí me interesaba mucho. Y bueno, para no hacerte el cuento largo, un amigo me pidió que le buscáramos una propiedad en esta región y tal. Y yo de hablador le dije que Sotoluca estaba a la venta, pero la verdad es que no sabía ni de quién era ni nada. Y este, entonces me dice, "Ahora le va, métele y la venimos a ver." Entramos como perro por su casa porque estaba, pues abandonada, o sea, nadie entraba. Obviamente tenía dueños, pero no había nadie que la cuidara ni nada. Estaba toda, pobrecita, saqueada, quemada, vandalizada. Sí, horrible. Y ya, total, me dice, "Sí, órale, consíguela." Y dije, "Híjole, pues a ver cómo le hacemos, ¿no?" El chiste es que di con los dueños. Mi cuate no la quiso comprar porque pues no era el momento y tal. Y por X o Y razón se dieron las cosas. Yo empecé a trabajar en el tema inmobiliario, empecé un poquito a capitalizarme. Yo tenía planes personales de, incluso ya me quería medio casar, tenía 26 años, entonces, pero pues de alguna forma tenía que estructurar mi vida, ¿no? Y pues nada, cuando llegó el momento de tomar la decisión y la negociación con por Sotoluca, se negoció y pues pude de alguna forma obtener ayuda de mi papá, de mi abuelo, quienes me ayudaron con el tema de materiales, con maquinaria y tal, porque pues eso ya lo tenían en la hacienda. Y así empecé poco a poquito con lo que yo trabajaba y con lo que recibía de mi nómina, literalmente de ahí. Yo pagaba aquí. Empezamos con cinco personas y de ahí empezamos a crecer, a crecer, a crecer. Y como al año tres empezamos a abrir las puertas a visitantes para que vieran el proceso de restauración. Y bueno, obviamente mi papá y mi abuelo me ayudaron dentro del proceso, pero también hubo un acuerdo de decir, "A ver, pues tú entras a esto, tú eres, es tu proyecto y pues hasta aquí llegamos." Entonces, a los cinco años me levantaron la canasta, como quien dice, y entonces ya me dejaron ahora sí independiente en el tema de Sotoluca. Yo tenía que ver la forma en la que lo activaba y le generaba ingresos, ¿no? Y entonces, pues nada, empezamos ahí a, pues a tachar. Me empecé a meter a concursos de arquitectura de restauración. En el 2019 ganamos el premio de Arquitectura de Iconos del Diseño, que eso fue un trampolín muy importante porque con ese premio nos ayudó como a certificar a la propiedad para que yo pudiera traer a empresas, a clientes y que realmente, pues que te conocieran. Sí, que nos conocieran. Y estamos en medio de la nada, o sea, estamos en la cima de un monte. Entonces, era muy difícil activarla económicamente, ¿no? Y nada, ya ahorita ya llevamos, como te digo, empezamos en el 2019, ya llevamos estos buenos añitos operando y va bien. O sea, vamos, estamos tratando de diversificar la empresa, la marca. Tenemos una línea de mobiliario, ropa. Hoy somos casi 60 personas en nómina, o sea, lo que empezó de cinco, hoy ya somos 60 que están desde el área de marketing, el área de construcción, hospitalidad. Y pues bueno, la idea es ir creciendo, ¿no? Y que podamos realmente hacer algo por la industria de la hospitalidad en México, que no es poco. O sea, vaya, estoy entrando a un nicho que es de excelencia en México, porque si México tiene algo bueno es el servicio. O sea, creo que nos destacamos por nuestra amabilidad y por servir al prójimo, ¿no? Entonces, pues bueno, hacer ahí una canchita.
Hablando de esto, como empresario, ¿cómo manejas tu proceso de contratación de personal para que todo fluya, se ponga la camiseta y todo se trabaje en armonía? ¿Cómo manejas ese proceso?
Es muy interesante eso porque creo que siempre va a ser un reto. O sea, si tú quieres, si quieres llegar rápido, como que dice, ¿no? Si quieres llegar rápido, vete solo. Pero si quieres llegar lejos, tienes que ir bien acompañado. Entonces, justamente el hecho de hacerte de un buen equipo es lo que te va a ayudar a que todo tu proyecto continúe y crezca, porque no lo puedes hacer solo, ¿no? O sea, yo, por más que soñaba de recuperar estos techos, las puertas y tal, pues no lo podía hacer yo solito. Lo hice primero de la mano de Dios, para empezar. Eso, porque cuando llegué a este proyecto, justamente el primer objetivo fue terminar la casa de Dios. O sea, restauramos la capilla como primer objetivo. Y el pacto fue con Dios, y eso te lo platico con mucho orgullo, porque yo cumplí con mi palabra en el primer año de haber adquirido Sotoluca. En ese año yo cumplí con mi palabra y terminé la capilla, así como la ves, que no tiene mucho lujo, está sencilla. Dios no busca lujos, pero realmente yo creía que si no estaba a su casa, ¿cómo yo podía pedirle a Dios que me ayudara en mi proyecto si su casa la tenía yo abandonada?
Claro.
Entonces, en un año acabamos la capilla. Oficiamos una misa. Y te digo que con mucho orgullo, han pasado ya casi 9 años y él no ha dejado de cumplir su palabra. Eso constantemente tenemos vida, acción, trabajo, solvencia, equipo comprometido. Por supuesto que la gente va y viene, tal vez hay gente que no se compromete tanto, pero vamos haciendo eso, ¿no? Creo que no contesté la pregunta del equipo, pero no, no, no.
Claro. Hablando también de esto, ¿cuál es tu relación con Dios? ¿Cómo es tu proceso? ¿Lo llevas en la ecuación? Creo que me has contado, sin Dios en la ecuación, creo que las cosas no funcionan. ¿Cómo te relacionas con Dios en ese sentido?
Te voy a decir, yo no creo en Dios, lo conozco.
Okay. Interesante.
Sí, lo conozco porque lo siento todo el momento, en todo momento, en la naturaleza, en los animales, en las personas. O sea, todo el tiempo que tengo la oportunidad de convivir con alguien nuevo, y la industria de la hospitalidad me lo permite, el conocer vidas nuevas, situaciones nuevas, historias nuevas, también lo siento presente en todo momento. La verdad es que creo que somos muy de estar vivos y debemos de sentirnos plenos, vivos. Y cuando aprendemos a vivir con él, la vida es fascinante. Ser agradecidos, ¿no? A veces no vemos las cosas, nos quejamos mucho más. Como cultura mexicana, incluyo, a veces nos quejamos mucho de todo, que el gobierno, que mi casa, que mi economía. A veces somos muy bendecidos más de lo que creemos.
No lo vemos.
Sí. Sin duda. Sobre todo, mira, yo creo que cuando tienes bendiciones, tienes más responsabilidades. Claro. No. Entonces, te tienes que sentir justamente con ese afán de decir, a ver, si Dios me está permitiendo vivir, tengo mis cinco sentidos, tal vez no, o sea, yo hablando de mí, porque habrá gente que nos puede estar escuchando y tal vez no tiene el sentido de la vista, pero tú puedes ver, puedes sentir, puedes escuchar, puedes tocar, puedes saborear. Si tienes todas esas bendiciones, ¿qué te falta? Puedes amar. La verdad, no falta.
Sí.
Entonces, ahora tienes la responsabilidad de justamente convencer al prójimo que está a lo mejor amargado o que está negativo, tal. Tú tienes que ayudarlo a salir de ese agujero oscuro y hacerlo ver lo maravilloso que es la vida, ¿no?
Claro.
Vamos a adentrarnos un poco al tema de lo que hacemos los dos en ese sentido, un poco más tu, un poco el pulque. Una bebida típica aquí de la región. Se creó una asociación, quiero percibirla de esa manera, llamada "La Aristocracia Pulquera". Recordemos que en la época porfiriana, porque era importantísimo para la economía mexicana, fue primera economía nacional por dos años consecutivos, por arriba del oro y la plata. Imagínate. Por algo se llamaba la aristocracia. Después, desgraciadamente, las cerveceras, según lo que he investigado, dignificaron un poco el pulque para poder entrar al mercado mexicano. No quiere decir que sean malas, simplemente fue un proceso. Platícale un poco a la gente que piensa, ya ves que ahorita el pulque lo dignificaron en el sentido de que, sin el mal uso de la palabra y con toda la humildad, la gente humilde lo tomaba, era producido sin las cualidades ni la limpieza necesaria para poder tomarlo. Tiene propiedades infinitas. Platícame un poco de tu visión sobre el pulque, lo que piensas de él.
Yo creo que es parte de los productos que tenemos que rescatar porque nos dan identidad como pueblo, como como cultura, ¿no? Y sin duda, el pulque es algo que a lo mejor lo tenemos ahí guardadito, pero que yo estoy seguro que va a regresar y que va a regresar con mucha fuerza porque lo vamos a aprender a valorar y lo vamos a conocer. Yo, sinceramente, crecí con el tema del pulque. Bueno, mi familia paterna hizo su dinero del pulque y yo crecí con ese pulque. Viéndolo para abajo, lo veía como una bebida despectiva, la verdad, así al principio. Y me la daban a oler, y me chocaba el olor, me lo daban a probar, me chocaba el sabor. Pero después, pues obviamente, en mi industria de la hospitalidad, tenía que empaparme, o sea, tú no puedes ir inculto por la vida, tienes que aprender y tienes que tener esa apertura de, a ver, ¿por qué sí el pulque era bueno? Claro. Y me empecé a meter y me cultivé eso. La verdad, era yo muy ignorante porque no conocía la historia del pulque. Y una vez que la conoces y conoces los beneficios que tiene el producto, te das cuenta que es un superalimento. La bebida de los dioses, le llaman.
Sí, sí, sí.
Entonces, no, yo, mira, es parte de un objetivo de vida que tengo que, que me encantaría que incluso, mira, yo sé que tu familia lo impulsa mucho, ¿no? Ustedes tienen todavía producen pulque y esas labores que hacen también de dar a conocer y de el alcance que que llevan de llevarle el pulque a una cantidad de gente es maravilloso. Entonces, eso es lo que tenemos que hacer todos, hacer comunidad para impulsar productos nacionales. Guerras entre productos, siempre va a haber. Lo hubo entre la manteca y los aceites vegetales, lo hubo entre la Coca-Cola y Pepsi. Entonces, eso siempre va a estar. Pero yo creo que ahorita lo importante es que nos eduquemos, que aprendamos, que nos metamos más a nuestra cultura y el pulque es parte de.
Claro.
La intención también del negocio es, lo hicimos embotellado. Muchos preguntan cómo es, porque el pulque fermenta. De hecho, ahí hay una historia que mi abuelo me platica, tiene relación con tu familia. Mi bisabuelo administró la hacienda de Ocotepec en su momento, según lo que me platica mi familia. Ahí también mi abuelo se fue a vivir con tu papá a la Ciudad de México, estudiaron. De ahí nació la idea de embotellar el pulque. Mi bisabuelo lo tuvo y fue una idea diferente porque, bueno, la presentación de la botella es distinta, ¿no? Entonces, es como más aceptable en ese sentido. Pero lo importante, creo, tenemos la responsabilidad de poder cultivar y inclinar a la gente a que conozca el producto. Creo que es una bebida 100% mexicana, nos da identidad. Como tú dices, ya tenemos el tequila, tenemos el mezcal. ¿Por qué no también introducir esa bebida que es un elixir?
Sin duda.
Y compartirla, que eso es lo bonito. O sea, vémonos, nosotros estamos hoy conviviendo después de a lo mejor tres, cuatro generaciones que llevan siendo amigos, me entiendes. Entonces, si hay un producto que nos liga entre familias, entre conocidos y tal, pues qué mejor. Es un tema en común que tenemos. Entonces, ahora lo tenemos que impulsar todos. Y aprendamos de historias de éxito como ha sido el tequila. Eso, la sociedad tequilera ha impulsado el agave y el territorio, su denominación de origen. Tenemos que aprender de ellos. Ahora hay que aprender de los mezcaleros también. Hay que aprender todo eso y como mexicanos, trabajar hombro con hombro para impulsar nuestra cultura y nuestros productos. Sentirte orgulloso, que es lo principal, ¿no? A veces anhelamos más otras culturas, respetamos más a gente extranjera que viene, la tratamos de una manera, cuando también nosotros tenemos que tener esa identidad como mexicanos.
Pero hay que compartir lo que conocemos, compartir.
Claro. Porque hay mucha gente que se queda a lo mejor su propio conocimiento o es celoso del tema de lo que hace. No, compártelo. Esa responsabilidad de compartirlo.
Ahora sí, háblame un poco de cómo se formó esto que se llama "La Aristocracia Pulquera".
Mira, "La Aristocracia Pulquera" es un proyecto dedicado al turismo de hacienda, ¿no? La palabra aristocracia, mucha gente le puede hacer ruidito porque suena muy, muy fifí, tal vez, ¿no? Pero si buscamos el término etimológico de aristocracia, viene desde Aristóteles, o sea, desde Grecia. Y la aristocracia es el poder del que conoce más. Entonces, no le tengamos miedo a eso. No toda la civilización y todas las culturas han tenido aristocracias, que es la gente que justamente se prepara y a compartir o a dar a conocer su cultura, ¿sí? Entonces, decidimos ponerle "La Aristocracia Pulquera" porque en la época de Don Porfirio, José Vasconcelos se refirió a los hacendados pulqueros, que en esa época, pues eran de las gentes más ricas del país. Como te decía, si fue primera economía nacional, imagínate las haciendas pulqueras cómo se levantaron. Entonces, pues, pasó un movimiento político social en esa época donde estaba mal visto ser rico. Sí, tal vez a lo mejor como lo que vivimos hoy en día es igual. Estaba mal visto ser empresario, ser hacendado, ser productivo, progresar, dar empleos, tal. Pero bueno, son modelos que no van a cambiar. Y se refirió a los hacendados pulqueros como la aristocracia pulquera, pero en sentido despectivo. Entonces, como a mí me gusta un poquito el tema de la historia, dije, "Lo vamos a revivir." Si ya hay un poco de morbo en ese tema, ahora lo vamos a revivir. Y ahora queremos generar turismo para que vengan y que conozcan ese México grandioso que alguna vez tuvimos. Habrán estigmas, sí. Habrán cosas negativas, sí. Siempre lo va a haber. Actualmente hay muchas cosas negativas, pero insisto, no nos podemos enfocar en lo malo, hay que enfocarnos en lo bueno. Bueno, entonces, estamos generando un modelo de turismo donde se promueve justo lo bueno y lo glorioso del México hacendario. Y por qué no, pues empezar con un recorrido de las, primero, empezado con 10 haciendas, las 10 haciendas pulqueras más emblemáticas de esta región. Nosotros estamos en el sur del estado de Hidalgo, que tristemente, pues ha estado abandonado en tema de turismo. Todo se ha enfocado en los últimos años a los balnearios o Real del Monte, los Prismas o la Huasteca, incluso. Pero aquí, ¿qué? Claro, nos hace falta turismo. Y además, aquí estamos a 30 minutos de la Ciudad de México.
Espérate, del sitio arqueológico más visitado del país, que es Teotihuacán. Ahí tiene, creo que una afluencia, mira, voy a mentir, pero no sé exactamente cuántos, pero millones de personas al año visitan Teotihuacán. Ya los tenemos aquí a 30 minutos. ¿Cómo los traemos para acá y que la derrama económica de esta región se genere en gasolineras, en tiendas, en fondas? Si estas haciendas se activan, se activan mercados, comercios, todo, todo eso. También el gobierno tendría que ponerle sí, cierto auge, ¿no? Pues sí, hemos tratado ahí un poquito de hacer esas alianzas, nos han apoyado, sí, sí, pero o sea, hay mucho por hacer.
Claro. Todavía falta mucho.
¿Qué fue lo más complicado de dejar esta hacienda como la tienes ahora?
Justamente hacer un equipo. Bueno, okay, sí, reclutamiento de gente que tuviera la misma visión y la pasión y el cariño por el lugar que la tengo yo. Es una lucha constante, creo que eso nunca va a parar. Gente que esté comprometida al buen desarrollo de esto y no hace las cosas al aventón. O sea, si esta hacienda ya tiene 500 años, lo que hicimos ahorita tiene que hacerse para que dure 1000 más. Tiene que ser. Entonces, por eso nos enfocamos a hacer la restauración con todos los materiales autóctonos con los que se hacían, con cal, con adobe, piedra, piedra volcánica que tenemos aquí en la zona y tal. Pero sí, es un reto constante, la verdad.
Tu proceso de contratación, ¿te fijas mucho en la actitud más que en la aptitud?
Mira, aquí es un, madres, raro, la verdad es que el 80% de la gente que trabaja conmigo son hijos o nietos así de gente que trabaja con mi papá o con mi abuelo, ¿no? Okay. Conocidos de conocidos. Sí. Y es muy padre porque somos una familia, ¿no? O sea, somos conocidos. Mira, yo desde chiquillo, cuando eran las posadas en Ocotepec, pues venían a lo mejor los del pueblo y yo convivía con todos ellos cuando éramos chiquititos, rompíamos la piñata juntos y tal. Y ahora trabajamos juntos, ¿no? Somos una familia. Y eso es lo que lo ha hecho muy bonito. Entonces, hay un compromiso mutuo. Pero bueno, por supuesto que luego también este trabajo suele ser un poco tedioso y hay gente que se cansa a mitad del camino. Pero aquí yo soy el capitán, eso, y aquí tengo que tenerlos motivados, ¿no? Y que sepan que vamos a flote.
¿Cómo los tienes motivados?
Siempre trato de hacerlo.
¿Cómo lo haces?
Pues hacemos muchas actividades juntos, salimos al campo, tratamos de involucrarnos en el tema de la agricultura, las temporadas.
Trato de cambiarlas siempre, no. Que sea, no sea rutinario. Eh, hacemos viajes también. Sí, al equipo de administración. Como afortunadamente se logró un buen objetivo, eh, el año pasado, pues se ganaron un viaje a Roma. Justamente ahorita, y este, pues tratamos de eso, ¿no? Incentivar, incentivar la motivación y esas ganas de de crecimiento. Creo que eso es muy importante como dueño de negocio también tener, eh, pues felices, ¿no?, a tus empleados, a a tus, en este caso, socios que que que que trabajan en en tu empresa.
He visto que participas en organizaciones benéficas. Sí, eh, qué bonito eso. Háblame un poco y habla un poco a la gente de lo que haces. Eh, mira, siempre en el mundo, siempre va a haber necesidad y siempre tenemos que estar muy conscientes de ello. No podemos vivir en egocentrismo de solamente, como decía mi abuelo, hay que rascarse para los dos lados, ¿no? Y yo creo que hay que hay que ver por la gente que a lo mejor no tiene una oportunidad física. Me he enfocado, a mí me encanta el tema, como te digo, tengo esa sensibilidad de de de, como de, de más bien de ver la vulnerabilidad de gente que no tiene capacidades físicas. Y me empecé a involucrar con una fundación de niños ciegos en Pachuca, con la que llevo ya trabajando ya 10 años, este, y de los que aprendo todos los días. Aprendo más yo que ellos. Este, tenemos ahorita en la escuela 42 niños que estamos educando, lo estamos preparando para que el día de mañana puedan ser, este, productivos y que no sea una carga económica para los papás toda la vida. Y son chavos que se están preparando con muchísimas ganas. Los ves, ya hay gente que ya trabaja, ya manejan computadoras, celulares, tablets. Estamos haciendo alianzas también con empresas fuertes como Mac o Apple para que ya justamente ya hay herramientas, que tablets, que incluso que que tienen aplicaciones para los ciegos. Entonces, bien. O sea, trabajo ahí con la fundación. Eh, con una casa hogar donde hay 250 niños huérfanos que está en Texcoco, bueno, en Los Reyes La Paz, una zona nada, muy muy complicado. Ese sí es un proyecto, híjole, eh, hijo, muy fuerte. O sea, ir ahí, quien tenga la oportunidad, vaya y ayuden. Se llama la casa hogar de la Divina Providencia, que la manejaba la Madre Inés. Necesitan ayuda bestial. Acaba de morir la Madre hace poco, pero imagínense darle de comer a 260 niños. O sea, es una cantidad de insumos espectacular, ¿no? Y bueno, ahora ya hay un proyectos sociales aquí también con dentro del equipo, porque muchas veces tal vez creemos que buscando fuera, ¿no?, pero también hay que ver, eh, y hacer un análisis interno dentro las empresas, organizaciones. Una cosa es los sueldos que nosotros podemos pagarle a nuestros colaboradores, pero también qué necesidades tienen, ¿sí? Entonces, tal vez el sueldo no va a ser suficiente para que tengan, eh, vivienda digna, ¿no? Entonces, ahora tenemos un proyecto interno de la empresa de de de cerciorarnos que realmente el trabajador tenga una vivienda digna, ¿no? Y quien no la tenga, lo apoyamos, eh, construyendo su casa. Hay gente que todavía vive con techos de lámina y tal. Entonces, estamos tratando de ponerles sus, las losas. Digo, dentro de nuestras posibilidades, que se entienda que es un compromiso mutuo, ¿no? Mutuo, claro. Creo que aquí va una frase que de hecho Diego me la dio. Es un empresario allá en Guanajuato que dice, y creo que te queda mucho a ti, es: "Yo no doy porque tengo, yo tengo porque doy". Sí. Eh, creo que es muy bonita y mucho esto también hay que dar para también, sin duda, recibir. 100%.
Vamos a pasar un poco al tema interesante de tu faceta como modelo. Habla un poco de eso. ¿Cómo inició? ¿Cómo como embajador de marca, sí? Modelo, embajador de marca, ¿cómo lo tomas? ¿Cómo es ese proceso? Eh, pues mira, tú, tú sabes, ¿no? Tú, tú, porque eres mercadólogo. Creo que también parte de lo que hay que hacer dentro de las empresas es trabajar mucho en el branding personal, crear una marca propia. Exactamente. Porque eso te va acompañando y te va haciendo, eh, te va a dar credibilidad cuando vas cerrando clientes o proyectos y lo que quieras, ¿no? Entonces, yo empecé, eh, a involucrar a marcas. Eh, empecé a quemar mis cartas de conocidos con los que había estudiado y tal, empezar a traer aquí a marcas que abarcaban de todo, eh, desde lo automotriz, moda y tal. Y empezamos con un proyecto que se llama el Festival de los Sentidos, que es justamente a beneficio de la fundación de niños ciegos, este, y ahí empezamos a traer a las marcas. Y yo le decía, "Oye, mira, ven, yo te voy a juntar a toda la gente, vas a hacer una red de networking y a ver cómo, cómo te funciona, ¿no?". Primer año, pues, hay más o menos. El segundo, pero a ver, logramos traer a marcas como, no sé, Dolce & Gabbana, este, Saint Laurent, Sisley, en fin, te puedo decir varias marcas. Y el año pasado todavía ya llegó Rolls-Royce, imagínate. Bentley también. Veo Bentley también vino. Y bueno, pues así surgió un poco el traerlas. Yo le decía, "Bueno, ya que estás aquí, si quieres para que, o sea, a lo mejor no vino todos mis amigos, pero si quieres, préstame una chamarrrita, me tomo la foto y la subo y a lo mejor te genero ventas, ¿no?". Y entonces, ahí empecé a ver una, una buena brecha, H, una buena oportunidad. A las marcas les empezó a gustar ese tipo de alianzas donde yo combino mi empresa, mi estilo de vida, porque las uso mucho en el campo, con los toros, con los caballos y tal. Y pues ahora ahí andamos. O sea, la verdad es que no vivo de eso, no es mi, tampoco es mi meta, pero es una muy buena herramienta. Las redes sociales, si la sabemos usar, tú lo vas a saber y vas a ver palpado en en en tus resultados con este tipo de dinámicas. Es extraordinaria. Es la nueva televisión, es una nueva forma de comunicación muy buena.
¿Cómo mantienes esos lazos con las marcas, eh, de de renombre, con las que participas? El hecho de que viene una vez, ¿cómo mantienes esos lazos de que sigan incentivando el venir y que siga habiendo un trabajo mutuo, un ganar-ganar? ¿Cómo es eso? Sin duda, pues hay que estar reinventándose y hay que sacar, o sea, uno tiene que hacerle la oferta de lo que vamos a publicar o o qué nuevas facetas, ¿no? Porque a lo mejor, pues no, no toda la vida me puede durar ese prototipo de imagen que estamos haciendo, ¿no? Entonces, darle versatilidad, reinventando. Sí, sí, hay que reinventarse. O sea, de la ciudad, tintes de viaje, tintes del campo, tal. Y para ellos va a ser muy atractivo siempre. Y la verdad, es un, no me la creo, o sea, créeme que estoy viviendo un sueño, ¿no? Nunca me hubiera imaginado el que una marca internacional se fijara, pues, en un ranchero, ¿no? Y en el campo en México. Pero se están dando cuenta que el estilo de vida del campo es fascinante. Y sobre todo el campo mexicano. Claro. Tenemos muchas cosas que otros, otras naciones, eh, no, no tienen. Y la verdad es que creo que ahora hay que explotarlo. Sí, hay que aprender a explotarlo y sentirse, sentirse orgullosos de eso. Eh, también hablar un poco de, eh, pues tu merch, tu línea de ropa. Estás empezando una marca. Eh, yo hablaba con Diego en el camino, le decía, ¿cómo es posible que México, eh, teniendo artesanos, teniendo todo, literal, todo, eh, en la ciudad de León se hacen pieles, se se hace todo eso, cómo es posible que que no se haya podido consolidar una marca de lujo de alta costura? Vemos, eh, eh, ejemplos como Hermès, Louis Vuitton, que que iniciaron con, eh, local, vamos a llamarlo así, espacios muy pequeños, se consolidaron. A veces creemos que solo porque es europeo, eh, es calidad. Eh, vemos también el caso de Corea, eh, que hace años estaba muy, eh, rezagado en todo el tema cultural, en tema de automotriz, y ahorita son las principales marcas que que se venden en el país. No se venden coches en México, tenemos armadoras. Tú, ¿qué crees que se deba el hecho de que México todavía no ha podido afianzar una marca, eh, chingona, ¿no?, una marca afianzada, fuerte, fuerte? Sí, yo creo que la culpa la tiene el consumidor, porque el consumidor no valora, eh, el esfuerzo que hacen las empresas o la manufactura. Creo que sí han surgido y constantemente surgen, pero tronan a medio, a medio camino porque no hay impulso y no hay apoyo. No, no sé si sepan, pero bueno, el otro día leí que Hermès es financiado todavía por el gobierno, porque Hermès sirve como embajada de de Francia a nivel mundial. O sea, es una marca que representa a Francia. Entonces, es parte de su marketing como país para los turistas, ¿no? Y como branding del país. Sí. Entonces, ¿por qué en México no hemos podido consolidarlo? Sí han existido marcas. Estaba una marca que se llamó Aries, que era justamente, iba a llegar a Hermès, y te lo juro que tenía la mismita calidad, y tronó. Tronó porque el consumidor no lo valoró. Y tristemente es el consumidor mexicano. Si tú hoy te vas con los artesanos a Oaxaca, te vas a Michoacán, te vas a ver toda la variedad y diversidad de productos que hace la manufactura mexicana, te vas a dar cuenta que es fascinante y que es una impecabilidad en todo. Y ahora que yo me he metido justamente en ese, en ese rubro, me he visto la calidad de, de las piezas, ¿no?, de cómo lo hacen con una perfección impecable. Hoy tenemos calzado, eh, o sea, hay fábricas de calzado en León que tú, tú sabes, y valdría la pena incluso que hasta hicieras algo especial de. Claro, es, hay una marca llamada Cuadra, que es la que se está como despuntando en ese sentido, se establece como una marca de lujo. Creo que marcas así tendrían que ser. Creo que también importa mucho la cultura del mexicano. Voy a hablarlo claro. Creemos que todo lo extranjero es lo bueno, lo mexicano no es lo bueno, el malinchismo. Sí, hay que aprender a. Sí, tarde o temprano también resulta. Sí, sí, hay que, hay que apoyarlo y y y ser exigentes con nosotros mismos como empresarios, ¿no? Y quienes hagamos las cosas, lo que hagas, hazlo bien, no lo hagas a medias. Hablamos lo mismo con el tema de la carrera, ya empezaste la carrera, la terminas. Tú tienes un proyecto de tema de podcast, y así como hay diferentes startups con gente, si lo vas a hacerlo, tienes que ser muy, muy bien. Tienes que ser el mejor en lo que haces. Que mejor, porque hay muchísima competencia, hay mucha gente que está preparada. Insisto, o sea, por ejemplo, haciendas, hay creo que mil y cacho, pero yo tengo que ser la mejor. Sí, trato de ser la mejor. Podcast, ¿cuántos hay? Miles. Todo el mundo tiene un podcast, pero ¿cómo lo vas a hacer para hacer un diferencial y que realmente ese sea el, el bueno y el atractivo, ¿no? Entonces, es un reto, es la reinvención constante. Hay una metáfora que te voy a contar que me, que me encantó, que una vez leí, pero dicen que había un niñito que estaba, le estaba tirando y tirando piedras a la luna, una luna llena preciosa, y se veía como muy cerca de la luna. Entonces, el niñito agarraba y le tiraba y le tiraba y le tiraba. Llegó su abuelito y le dice, "Oye, ¿qué, qué estás haciendo?". "No, abuelito, es que ya casi le alcanzo a la luna, ya le estoy tirando, pero todavía no le alcanzo". Le dice, "No, mejor no, la verdad es que ya ni pierdas tu tiempo, ya métete a comer o a cenar algo, porque nunca le vas a atinar a la luna". "¿Cómo de que no, abuelito?". Tal y le seguía tirando y le seguía tirando y ya. Total que, pues, se se cansa el niño y se regresan, ya se van a cenar. Y le dijo el abuelito, "¿Qué pasó? ¿Le atinaste o no le atinaste a la luna?". Dijo, "Mira, abuelito, tal vez nunca le vaya a pegar a la luna, pero lo que sí te voy a decir es que me voy a convertir en el mejor tirador de piedras a la luna que ha existido en la historia". Eso es muy cierto. O sea, al final no sabemos si vamos a llegar a nuestro objetivo, pero tenemos que ser perseverantes y marcar nuestro nuestro camino y querer llegar ahí, a eso, tenerlo muy claro. Y tal vez a lo mejor algún día llegaremos, pero tal vez no, pero te tienes que morir en la raya del esfuerzo, ¿no? Wow. Sí, interesante metáfora. Sí, TR es padre. Me encantó eso. Sí, el hecho de perseverar y tal vez no vas a llegar a la meta, pero vas a llegar cerquita a la meta y y ese es el sentido, ¿eh?
Tienes una línea de ropa, como comentábamos. Eh, creo que es llamada Sotoluca. HZ, lo us para abreviar y que sea más preciso, más sencillo. Tienes líneas como cotorinas, tienes botines, muebles. Eh, escuché que volviste a incentivar un proceso que ya estaba rezagado, como es el hecho de las cotorinas, sí, los telares. Los telares son. Hay personas aquí de Apan que lo sí. Actualmente tenemos cuatro talleres que reactivamos en Almoloya, en Apan, en Tulancingo. Y trabajamos el telar de pedal, que es, eh, ya se estaba perdiendo. Es una prenda, la cotorina es una, para quien no sabe, es una chamarra que está hecha en un telar de ped, de de 100% lana de abeja, lana de oveja. Este, es muy bonita, es blanca con negro, no tiene tintes, no nada, y abriga muy bien. Funciona incluso como como impermeable porque tiene el aceite original de la lana. Y de ahí empezamos, o sea, justo empezamos con con las cotorinas y de ahí activamos unos unos talleres de madres solteras, a quienes empleamos. Mi hermana es diseñadora de modas, entonces ella diseña unas faldas que les llaman faldas camperas. Y estas madres solteras que no pueden salir a trabajar, les mandamos todos los materiales a sus casas o sus talleres, hacen la manufactura y después ya se viene a la tienda. Actualmente tenemos tres puntos de venta. Tenemos aquí en la hacienda, es la tienda más grande. Luego tenemos otra en la Colonia Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, y luego tenemos un showroom privado en el hotel Four Seasons de la Ciudad de México también. Y sí, pues es parte de la diversificación. Tú lo sabes como mercadólogo, tenemos que ir diversificando la oferta de este producto. Entonces, hemos ido abarcando el tema, bueno, el principal que es hospitalidad, eventos, eh, imagen también, porque vendemos también la imagen de la hacienda para filmaciones, para shootings de revistas, editoriales y tal. Y después viene la parte de productos, ¿no? Que la línea de productos viene desde interiorismo, que somos este tipo de muebles, eh, hacemos, bueno, moda, interiorismo, arte. También tenemos artistas con los que colaboramos, eh, antigüedades también, y gastronomía. Y viene después ya una segunda faceta del proyecto, que es el tema de agricultura. Tenemos un huerto con con 9000 árboles frutales, de los cuales de, ah, aquí en la hacienda, ahorita están chiquitos, no, no se ven así muy impactantes, pero ya está toda la plantación. Y de ahí, pues pretendemos sacar conservas, hacer también los ingredientes para poder hacer buenos curados de pulque, eh, y bueno, pues ahí ir ir diversificando en ese sentido.
De las madres solteras y encontrar a las personas claves para que tu marca pueda, eh, llegar a ser top como lo es, eh, ¿cómo cómo conseguiste? ¿Cómo cómo reclutas esas personas que no tienen empleo, que son más de casa? ¿Cómo llegas a eso? Se van como que contactando entre una y otra. Empezamos con dos que trabajan conmigo en la ganadería, que son las cocineras. Entonces, pues como entre semana no estamos nosotros, pues no tienen trabajo y les dije, "A ver, échate estas estas chambritas". Y entonces empezaron ahí ellas a a coser algunas prendas, pero después se involucró la prima y luego la otra prima y la tía y tal. Y así ya hoy hay una flotilla, flotilla.
¿Has pensado adentrarte el mundo de la piel? ¿Ese? ¿Mochilas, chamarras de piel? Sí, me encanta. Hacemos sillones de piel. Estamos de hecho utilizando el pelo de los toros bravos cuando mandamos toros a las corridas, este, utilizamos el pelo de los toros para poder hacer mobiliario, sillas, baúles. Estamos haciendo unos muy bonitos. Este, pero sí, me encanta. Estamos haciendo zapatos ya también.
¿Aprovechas todo lo que lo que tienes para poder producir más? Es que sabes qué pasa, que también luego es el reto de que está aquí la hacienda y hay, hay baches, ¿no? Lo que platicábamos. De repente hay días donde no hay nada, no hay trabajos, a lo mejor no llega un cliente. Y entonces, tenemos que tener actividad. Y yo mi responsabilidad como director es seguir dando más empleos. Eso es mi trabajo. Una responsabilidad grande. Sí, pues sí, porque se traduce a familias. Sí. Entonces, pues justo es eso, o sea, el tener los talleres activados, porque a lo mejor los que nos ayudaron a terminar la casa, ya acabamos con la casa, ¿qué le? ¿Qué ahora qué le digo al carpintero que, pues, gracias por el trabajo, ¿no? Ahora mi responsabilidad es seguir dándole más trabajo a ese carpintero que me ayudó a tener un establecimiento que hoy produce. Entonces, él me hace los baúles y el otro me hace las sillas y el otro me hace lámparas y así vamos, pues agarrando diferentes proyectos para poder generar venta. Creo que es un cuate que Dios le puso sabiduría exacta por la responsabilidad que tienes. Y es un cuate muy creativo, caray. Vas innovando todo el tiempo por lo que escucho. Eh, esa creatividad, ¿de dónde la sacas? ¿De dónde? No sé, estoy medio loco, ¿no creas que soy, este, muy normal? Pero creo que los locos son los que los que cambian la historia. Sí, pues sí, sí, hay que ser un loco en esta vida, porque si no se pasa uno aburrido. Pero no, sí, yo creo que insisto, es es un reto constante al reinventarse y e no perderle la capacidad de asombro a la vida. No vivir es increíble, como dice el logo, el logo ese de la marca aseguradora. Pero sí, es increíble. Entonces, hay que hay que aprovechar el hecho de que estemos plenos, estemos vivos. A ver, fácil no es todo esto. Yo te lo platico de manera muy positiva, porque yo me considero un cuate muy positivo. No me puedo, nunca me puedo doblegar o no me puedo, no me puedo dar el lujo de sentirme ni triste, ni apachurrado, ni con angustias, porque yo, como capitán de un barco, tengo que tener la certeza de que a donde zarpamos, vamos a navegar bien y firmes.
Es importante lo que me hablas. Eh, eres un ser humano también. ¿Con quién acudes? ¿Cómo llevas el hecho de a veces existen dificultades? Llamémoslos fracasos que normalmente todos llegamos a tener el negocio, llega a tener. ¿Con quién te apoyas? Eh, ¿cómo sobrepasas esos esos esos aspectos? Mira, no, no voy a terapia, no voy a como que a psicólogos y tal. Considero, no necesitarlo, creo. Este, no me apoyo mucho con mi familia, mi papá, pido mucho consejos, eh, e, obviamente, incluso hasta con mi mamá, mi hermana y tal. Mi terapia son mis caballos, ¿no? Para mí, subirme a un caballo, si me siento un día medio apachurrador o tal, me subo al caballo y eso me cambia. Es una terapia extraordinaria, ¿no? Pero cuando siento o empiezo medio como con la turbulencia, me tengo que activar, porque insisto, no, no me puedo doblar.
Mantener la la mente ocupada. ¿Cómo defines el cuando descubres para qué eres bueno? Cuando una persona descubre cuál es su talento y lo que le motiva en la vida, es una persona exitosa. No lo defino en tema económico ni material, por supuesto que no, porque hay gente que tiene todo en la vida, que puede tener todas las propiedades, todo el dinero en el banco, lo de donde quieras, pero es infeliz. Yo creo que cuando tú descubres tu talento y para qué te creó Dios y de qué te dotó, en ese momento eres exitosísimo. Y yo tuve la suerte de encontrar mi pasión y mi talento a muy temprana edad y hoy disfruto la vida como nunca. Me, como la vida abocado. O sea, a mí me cuesta trabajo dormir porque siento que estoy perdiendo vida. O sea, necesito ya estar activado y necesito estar en acción, ¿no? Entonces, pues eso, yo creo que el éxito es encontrar tu pasión en la vida. Es fácil decirlo también, pero para las personas que les es complicado encontrar ese proceso por facultades personales de vida, ¿qué consejo de tu experiencia, vasta que tienes, le darías a alguien para encontrar su propósito en la vida, para encontrar para lo que es bueno? A ver, yo creo que todos de alguna forma medio sabemos lo que pasa, es que tenemos que definir exactamente si lo queremos y estamos en momento para poder explotar nuestro talento o no. No, como bien dices, habrá gente que por la situación, eh, llámale como le llames, tienes que estar en un trabajo o tal que, pues, a ver, también hay que ser responsables, ¿no? Todo es un sueño así como de que, pues, sí, ah, yo quiero ser pintor y, pues, ya me voy a ir por la vida pintando. Sí, pero ver, hay una realidad, ¿no? O sea, hay cosas que necesitas para subsistir. Pero yo sí creo que hay que ir poniendo, hay que nivelar las cosas a la vida, eh, hasta que encuentres un balance que te sea funcional, porque tampoco es sano estar amargado, estar en una posición que, que no estás disfrutando, ¿no? No es sano, no es vida. Y yo creo que Dios no te creó para que justamente estés atado en un cuerpo, en una posición que no, donde no te sientas pleno. Claro. Tal vez también un consejo, eh, de lo que tú has vivido y lo que lo que me me estoy quedando, es que es bueno también, eh, si no sabes, eh, cuál es ese, ese rumbo, eh, rubro, pues picar en varios lados hasta que encuentres, eh, para qué es lo que eres bueno, ¿no? Sí, eh, el hecho de intentar. Creo que la finalidad de este podcast es que empiecen, que que lo intenten, que es lo más difícil, dar el paso. Ya después, eh, las cosas vienen por añadidura, pero lo difícil es dar ese primer paso. Sí, sin duda.
Pasamos a, a un tema especial, eh, la fiesta taurina. ¿Cómo llegas a eso? Entiendo que tu familia ha sido, eh, dueña de de ganaderías. Eh, ¿cómo llevas eso? ¿Cómo surge ese ese gusto? Eh, veo que has viajado por por las principales plazas de de México y España. ¿Cuáles son las más bonitas que has visitado? Cuéntame un poco de de de ese tema. Sí, a ver, la fiesta obrada para mí es, es parte, es parte de mi cultura, no nada más familiar, de mi cultura como país. Yo sí creo que tenemos un arraigo a, pues al campo, ¿no? Y las ganaderías, la fiesta brava viene del campo, o sea, por ahí se empieza todo. Y ahí es donde está el arte en en en en la, en la fiesta brava, en la charrería, haciendo esas faenas camperas, porque a mucha gente se le olvida, pero yo como ganadero me dedico a criar un toro, sí, para llevarlo a la plaza y sí, para dar un espectáculo, pero al final es sustento, eh, y ese toro es un animal de consumo que va a llegar a su mesa, gracias al trabajo y el esfuerzo de la gente que estamos en el campo, agricultores, veterinarios, vaqueros, los ganaderos y tal. Entonces, eso lo que es lo principal, es parte de nuestra cultura como mexicanos. Eh, la fiesta brava es fascinante, o sea, es una fiesta en donde nos reunimos todos y de todo, ¿no? Porque está hecha desde para el güey más rico hasta el güey más pobre, los vas a ver en la plaza. Entonces, es un punto de reunión para celebrar la vida y la muerte. No hay que olvidar que es la representación melodramática de la lucha entre la vida, representada por el torero, y la muerte, representada por el toro, donde no siempre gana la vida. Entonces, cuando vemos esa representación en el ruedo, donde realmente un animal que es fiero, eh, está atacando a un ser humano y lo puede matar, es es muy bonito. Y además es verdad, o sea, no hay nada de trampas. Hay, obviamente, hay muchas tonterías que la gente inventa de que si los toros les ponen vaselina o les dan toques y tal, por supuesto que no. Yo como ganadero, los cercioramos, o sea, nosotros nos encargamos de la integridad del del animal desde que sale al del campo hasta que pisa el ruedo.
Tú que eres un especialista en este tema, para las personas que están en contra de la fiesta brava, ¿sabes que ahorita en nuestro país hay un proceso ahí de disputa de si aceptarlo o no? Eh, ¿qué le dirías a esas personas que que también vean del otro lado de la moneda? ¿Cómo es? ¿Qué, qué le dirías? ¿Cómo les harías tal vez no cambiar de opinión, pero dar tu punto de vista de por qué, por qué es interesante, porque es algo bonito y es algo que también es culturalmente, eh, pues tendría que seguir y es necesario. Sí, sí, es necesario porque es parte de nuestra identidad. Yo quisiera que regresando a lo que platicamos del tema de lo del pulque, la gente que tal vez no conoce el tema taurino, es necesario que se cultive del tema, que vea todo, toda la el trasfondo que tiene la fiesta brava, insisto, desde el campo hasta lo que pasa en las plazas y lo que pasa después de la plaza. Cómo estamos celebrando en un, en un, en un templo lleno de color, de belleza, arte y emoción, celebramos el ritual de muerte de un animal de consumo. Tú dime, ¿qué otro animal de consumo tiene ese ritual? Ninguno. Claro, muchos tienen ese dilema de que porque se se asesina un ser vivo, ¿no? A ver, o sea, insisto, es un animal de consumo, vas a tener que matarlo de todos modos. Y entonces, de que muera, yo lo veo así, porque a mí me encantan los animales, eh, soy pro ecología, este, y si pudiera no matar animales, te juro que no los mataría. Y de hecho, hasta mi dieta normalmente suele ser más de productos de tierra que animal, de lo mucho que me gustan. Pero entiendo que hay productos que son necesarios, no, productos, perdón, hay animales que son necesarios para nuestro subsistir. Si queremos tener calzados y tenemos que, es natural, es parte de. Tú a un águila, ¿cómo le vas a hacer entrar en razón de que no, no mate al pobre ratoncito o al pobre conejito? El águila es parte de nuestra selección natural, es parte de la cadena alimenticia. Entonces, nosotros necesitamos de esos animales. Ahora, ¿qué hay de diferente sin atacar a los ganaderos de engorda ni mucho menos, porque cada quien hace un esfuerzo impresionante por llevar productos a la mesa? Pero a diferencia de ellos, mis animales tienen una vida muy privilegiada en el campo, donde tienen oportunidad de vivir libres toda la vida, eh, protegen mi ecosistema, le dan vida a otros animales y al final, en el, en su proceso de muerte, tienen un ritual espectacular que ya quisiéramos cualquier ser humano tener ese monumento al final de nuestra vida. No tienen, salen al ruedo con una bandera que representa a su familia, con esa divisa, tienen un nombre, tienen una identidad, la gente le aplaude, hay gente que le ha compuesto canciones a los toros, canciones a los toreros, hay gente que esculpe figuras de de toros, hay, hay gente que pinta toros, hay gente que se inspira, porque es un animal que inspira, es un animal que hace arte con el ser humano. ¿Cuándo has visto que alguien haga arte con un perro, con un delfín? O sea, sí, entrenamientos, lo que tú quieras, pero esto no, esto, esto es verdad pura. Y nosotros como ganaderos, lo que hacemos es que somos genetistas y vamos haciendo una selección natural de animales para poder llevar bravura a las plazas.
Okay, ¿cuál es la mejor? Entiendo que todas tienen su toque, pero ¿cuál es la mejor plaza a la que has asistido, ya sea en España o aquí en México? Sí, como dices tú, yo creo que cada, cada una tiene un toque especial por la afición que puede ser distinta. En España, la más bonita que es, es, la verdad es que sí es impactante, sin duda, puede ser la Maestranza de Sevilla. Okay. Y la plaza de Ronda también tiene mucho sabor. Después, en Francia, tuve la oportunidad de conocer la plaza de toros de Nimes y de Arles, que son coliseos romanos. Sí, sí. Wow. No llegas ahí, sientes así, es impresionante. Y en México, tal vez México tiene aficiones muy distintas. Fíjate que he tenido la oportunidad de lidiar una corrida en San Cristóbal de las Casas, en Chiapas. Imagínate, la afición de allá es increíble, o sea, es muy alegre. Y tal, pero yo creo que tal vez la plaza de toros de San Marcos, bueno, más bien la feria de San Marcos en Aguascalientes, la Plaza Monumental tiene un ambientazo. La afición es muy conocedora, pero también es muy alegre, entonces exige, pero a la vez también celebra la fiesta. Sí, tal vez me quedaría con Aguascalientes. Sí.
Para los que les interesa este, eh, negocio o este proceso de de la ganadería, eh, ¿cómo funciona ese modelo de negocio? ¿Cómo es el cuidado? Entiendo que tienes que tenerlos en en su estado natural, silvestre. ¿Cómo es ese negocio? ¿Cómo se maneja? ¿Cómo es para esas personas que quieren iniciar en ese proceso? Tal vez empiezan con una cabeza, dos cabezas. ¿Cómo es? ¿Cómo es eso? Sí, es muy complicado. Eh, no, no creas que es muy romántico el tema de ser ganadero de toros. Hay muchos que dicen, perdón que te interrumpa, que es como un hobby más que un negocio. Al principio, tienes que tomarlo, tal vez como un hobby, pero también tiene que ser un negocio para que sea rentable, sin duda. ¿Cómo es eso? Disculpa. No, no, sin duda, o sea, no, no. Actualmente, tristemente, no creo que sea un negocio como ganadero, eh, eh, si no, no haces tu rancho autosuficiente. Okay. Entonces, creo que también tenemos que, para ser ganadero, primero tienes que ser buen ranchero y agricultor. Ranchero me refiero, me refiero a eso, porque tienes que saber dominar tu territorio, dominar tu terreno, cómo se comporta dependiendo las las estaciones del año, ¿no? Cuando llegue el hielo, cuando hay sequía, cuando viene la temporada de lluvias, qué pastos tienes, si el pasto es nutritivo para los animales o no, si tienes que complementar con otro tipo de pastura para que se desarrollen. Entonces, uno, tienes que ser ranchero. Después, también tienes que ser agricultor y tienes que saber, pues, qué es lo que justamente vas a hacer sembrar para poder alimentar a tu ganado, ¿no? Porque, pues, no puedes estar comprando toda la pastura por fuera. Hay quienes sí lo hacen.
¿Practicas charrería? Creo que estás en un equipo en la, en la Catepec. No, no estoy, este, federado ni nada. Me gusta la charrería. Estuve muchos años de chiquillo, pero pues ya la vida profesional y tal me llevó a otro tema. Pero bueno, cuando tengo oportunidad de charrear, me gusta calar y colear. Okay. Sí, creo que es un deporte que también, eh, te da identidad como mexicano y tenemos que también promoverlo. Que claro, hay más estados de la república, pero también sería interesante promoverlo. Y vamos a hacer algo ahí interesante, porque quiero, quiero regresar otra vez a las raíces, que es muy padre, ¿no? El cómo empezó la charrería en el campo con faenas de campo, porque ver, tienes que lazar al toro porque lo tienes que artear o lo tienes que vacunar o lo tienes que herrar, ¿no? Sí, sí, sí. Entonces, traer un poquito eso de regreso. Y la charrería, ahorita hoy en día, es un, una industria espectacular y más, eh, el municipio de donde vives o donde está tu hacienda, Apan, llamada cuna de la charrería. No, creo que ahí está interesante eso. Sí.
Pregunta personal, ¿qué te gustaría que diga tu epitafio cuando ya no estés aquí? Tal vez voy a ir cambiando, pero a lo mejor me gustaría, me gustaría alguna frase como de: "Aquí, aquí descansa un mexicano que que quiso sumar por su patria y que ahora está con Dios".
¿Cuáles son tus pasiones? Mi país, sin duda. Me encanta mi país, me encanta mi cultura, eh, la tauromaquia y el campo.
Si tuvieras a Julio de 8 o 10 años aquí al lado de ti, ¿qué le dirías? ¿Qué le dirías con todo el proceso que tú personalmente solo sabes? Eh, a veces no todo es color de rosas, hay cosas difíciles en la vida como cualquier persona. Muchos ven por las redes sociales lo bonito. ¿Qué le dirías a ese Julio que tenía sueños, que tiene sueños, eh, y que los está llegando a cumplir? ¿Qué le dirías a ese Julio que está aquí al lado de ti? Pues mira, la verdad es que le diría que estoy en una búsqueda constante de convertirme en su héroe, que no sé si he llegado, pero pero pues espero que en algún momento, pues sí, encontrar esa figura que que siempre soñó, ¿no?
Ya por último, Julio, para terminar, si pudieras dar un consejo para que miles de personas en todo el mundo, millones lo puedan escuchar, solo uno, ¿cuero tu vasta experiencia, qué consejo darías? O sea, en general, o sea, un consejo que tú le darías a si todo el mundo te pudiera escuchar, Julio Uribe, Julio U, ¿qué consejo les podrías dar a todas esas personas que te escucharían? Mi consejo, la verdad, creo que lo que todos deberíamos de hacer es acercarnos más a Dios, incrementar nuestra fe y vivir con él. Y de ahí, yo creo que si dejamos todo en manos de Dios, vamos a ver la mano de Dios en todo. Eso sería el consejo. De ahí ya todo fluye. Caminar con él es una chulada, las cosas van fluyendo por sí solas.
Pues Julio, llegamos al final de este tu podcast. Espero haya segunda parte. Bien, sí, te agradezco tu tiempo y nada, recuerden, suscríbanse, denle like, compartan y recuerden, solo hay uno como tú en todo el universo. No estás loco, eres el primero. Nos vemos a la próxima. Gracias, Julio. Bien, felicidades. Muchas gracias. Gracias a ti. Padrísimo. Me encantó.