Transcription
En este vídeo te voy a contar qué es ser una persona de apego seguro con una persona de apego evitativo. Así que si alguna vez te has preguntado qué es ser un apego seguro, por ejemplo, con una persona evitativa, quédate en este vídeo porque lo vamos a ver juntos.
Mi nombre es Gabriela Fernández y soy terapeuta especializada en apego y relaciones. Te ayudo a que puedas crear una relación sana contigo misma y en pareja. Llevo más de 8 años acompañando a las personas a ser personas seguras en el amor, en sus relaciones y quiero ayudarte a que tú también puedas hacerlo.
Pues vamos con el tema de hoy. Veo a muchas personas, especialmente mujeres, que confunden ser una persona segura de sí misma con este empoderamiento falso y con una serie de actitudes que no que nada tienen que ver con la seguridad ni con la confianza en una misma. Por eso veo tan necesario hacer vídeos como estos y empezaré diciendo qué tipo de actitudes no son del apego seguro, sino que son de los apegos inseguros y muchas veces disfrazadas pues de ese falso empoderamiento y de esa falsa seguridad.
Pues tenemos este tipo de cosas, ¿no? Que reclamar, es que no haces nada, todo lo hago yo. Eres tú el que estoy harta de tus miedos, soy la única que quiere que esto funcione. Usar tu dolor para generar culpa en el otro. Yo estoy muy mal y no te importa. Todo lo hago yo. Decir, "No me pasa nada, estoy bien", pero sí me pasa algo y hay algo que sí tengo dentro, no comunico la verdad, no soy auténtica, no soy sana con el otro y me muestro enfadada o me muestro incómoda o me muestro callada, pero no explico qué es lo que está pasando claramente. También, por ejemplo, manipular, pues tratar de que el otro nos haga caso o nos dé lo que queremos, pero sin pedirlo o sin expresarlo abiertamente o asertivamente. Por ejemplo, muchas veces veo esto cuando hemos visto que esa persona pues se ha ido del conflicto y al día siguiente pues le mandamos un vídeo donde alguien profesional explica que irse del conflicto pues es abandonar y que no es algo correcto. Me lo estoy inventando, ¿no? Pero de algún modo mandar este vídeo es como manipular para decirle, yo tengo la razón, tú eres la persona que lo hace mal. Y culpar al otro y volcar en la otra persona toda la responsabilidad de los problemas de la relación. Eso sería manipular, ¿no? Eh, quiero que tú me hagas caso y quiero llevarte donde yo quiero. Te mando un vídeo para educarte, pero no soy clara. Yo no estoy hablando de mí, estoy tratando de que sea esa persona la que cambie, pero yo no estoy cambiando yo. También callarse por miedo a la reacción de la otra persona, no saber transmitir tu verdad de manera asertiva y de manera eficiente. Entonces, en lugar de transmitir la verdad, juego a juegos, no digo las cosas, juego a estrategias, a ver cómo reacciona la otra persona, pero sin ser clara. Todo esto son actos de protesta. Son actitudes que proceden de la inseguridad, de los apegos inseguros, inseguros, no de la seguridad emocional, no del apego seguro.
Entonces, ahora vamos a ver qué significa ser una persona de apego seguro con una persona de apego evitativo. Bueno, ser una persona segura es ser una persona que aplica la teoría, no que la repite y que la narra y la usa como argumento para educar al otro o darle lecciones. Una persona que es segura actúa más que habla. Es quien tiene que ser, es el ejemplo de esa seguridad. Una persona de apego seguro es seguro porque está conectada con su verdad y no se balancea, no se pierden las verdades del evitativo. Una persona segura es una persona que sabe gestionarse a sí misma, que sabe estar bien emocionalmente por sí misma, que sabe encontrar su centro, su seguridad y su verdad, y sabe transmitir a la otra persona lo que es necesario transmitir. Algo de lo que el otro hace. Veo que me duele, que me mueve. Sé gestionar eso internamente, comprender qué me está sucediendo a mí y recuperar mi sentido de seguridad interno. Aunque el otro no esté, aunque el otro no me comprenda, aunque el otro no me valide, aunque el otro no vea las cosas de la misma manera que las veo yo, aunque el otro tenga miedos y me diga que ya no siente lo mismo por mí. Esto es cuidarse y esto es ser un apego seguro con uno mismo y con los demás. Pase lo que pase, me hago cargo de mí y estoy al cargo de mí. Estoy en mi autocuidado, estoy en mi centro emocional y no delego mi cuidado en una relación y me pierdo de cuidarme y me dejo llevar por mis impulsos, pero dejo de cuidarme, ¿no? Punto importante para el apego ansioso. Entonces, haga lo que haga el apego evitativo, me hago cargo de estar en el control de mí mismo, en un dominio, en un estado de rectitud, de dignidad, de responsabilidad. Lo que no está bien y no ayuda en absoluto es estar en relación con esa persona, pero permitirse estar quejándose cómo es esa persona. Eso es muy dañino, no es nada útil.
Entonces, veamos cosas concretas que hace una persona de apego seguro en relación con un apego evitativo. Una persona de apego seguro es coherente. Si le ha dicho algo importante al apego evitativo sobre algo que no quiere más, que no le gusta y que no va a aceptar, no es veleta, lo mantiene y da siempre esa misma respuesta ante la incoherencia evitativa. Por ejemplo, si el evitativo se fue, luego volvió o el evitativo le dijo que que no quería una relación, pero luego busca eh te busca, ¿no?, para tener relaciones íntimas y sexuales. Esa persona no cede, le recuerda lo mismo que ya le dijo, que si no son pareja, que no quiere tener relaciones con alguien que no es su pareja. Se mantiene en su firmeza, en su coherencia interna, porque claro, muchas veces el ansioso lo que pasa es que como el evitativo es incoherente, como el evitativo es incoherente, es ambiguo, el ansioso cede a esas ambigüedades, no da siempre la misma respuesta. Y también deja de ser coherente y se mezcla la incoherencia del evitativo con la incoherencia del ansioso o el ansioso empieza a dar respuestas que no son auténticas, empieza a actuar como estrategia para ver qué pasa, pero sin ser claro y sin ser eficientemente asertivo, ¿no? Entonces, no, el apego seguro no es veleta, da la misma respuesta a una misma situación y se mantiene en su centro.
Otro punto importante, el apego seguro no basa sus acciones en el miedo a la reacción de la otra persona. Basa sus acciones en coherencia con su sentido de ser, con su sentido de identidad, con quién es ella, con su coherencia interna. Por ejemplo, si esa persona evitativa pues quedó en que irían al cine el sábado y llega el viernes y el evitativo no ha dicho nada de la quedada que habían quedado del viernes, la persona segura se expresa sobre el tema. No lo deja pasar, no porque estoy cansada, porque ya estoy cansada de que no me escriba, porque ya estoy cansada de no sé qué, no. Eso es algo que es inmaduro. Y le diría un apego seguro, le diría algo así: "Hola. Al final vamos a ir al cine mañana. Me apetece, pero como no hemos hablado más de ello, no sé si sigue en pie o si prefieres otro plan." Eso es lo que hace una persona segura. Es coherente y refleja la realidad de lo que es. No se relaciona en base a cómo puede reaccionar el evitativo. No me guardo mi ansiedad internamente y espero. Claro, porque no ha pasado el viernes, no me ha dicho nada, ha pasado el sábado y me estoy al final me estoy haciendo daño yo porque la que está soportando esa ansiedad soy yo, la que no maneja esa situación soy yo. Entonces, hay personas que ante este tipo de situaciones piensan cosas de este tipo: "Pues si él no ha dicho nada, yo no voy a decir nada." o "A ver si le digo algo y se aleja más o reacciona mal o me dice que no quiere ir al cine."
Finalmente, una persona segura no se adapta a los ritmos del evitativo, no deja pasar las cosas. Una persona segura confronta las cosas, es quien es y se basa en la realidad de las cosas. Si habíamos quedado para ir al cine. Yo como persona madura que estoy viendo que habíamos quedado para ir al cine, me hago cargo y te transmito que íbamos a ver al ir al cine y pregunto si vamos a ir al cine sin juicios y sin dramas. Como ves en esta frase que te he dicho, no hay reclamos, no hay quejas, no hay culpas. No, pero es que es que siempre haces lo mismo. Es que siempre estoy al pie de tus cosas, es que no es normal que no digas nada. El apego seguro se centra en transmitir asertivamente lo que es, sin más, sin rollos, sin dramas, desde el centro.
Otro punto importante que hace un apego seguro en relación con un apego evitativo es no le sigue el juego a sus miedos, a sus a sus confusiones mentales, a sus pensamientos disfuncionales e irreales que están totalmente desconectadas de la realidad. Una persona segura no basa su manera de ser o de responder en base a los miedos o confusiones de esa persona, sino que se basa en lo que es en la realidad. Los evitativos suelen ser incoherentes. Pueden estar contigo, pero no reconocer abiertamente que quieren estar contigo. Pueden decir que te quieren, pero no respaldar eso, ese te quiero con actos. Pueden tener dudas unos días y luego estar bien contigo cuando ya salieron de sus miedos, ¿no? Entonces, una persona segura no se deja confundir por sus incoherencias, se mantiene firme, anclada en sí misma y en la realidad de los hechos y en su verdad. Por ejemplo, si el evitativo dice que no sabe lo que siente por ti, que no está seguro de sentir lo que tiene que sentir, no se pierden en averiguar si siente lo que tiene que sentir, no se lía ni se enreda en cómo puedes dudar de lo que sientes, si dudas es porque no me quieres. Eso solo hace más que alimentar el miedo evitativo. Lo que hay que hacer es confrontar abiertamente esos miedos. "¿Qué se supone que deberías de sentir?" preguntar qué se supone que deberías de sentir. Algo que al ansioso le cuesta mucho es no perderse en las incoherencias y además le cuesta mucho escuchar y le cuesta mucho en lugar de como de dirigir las cosas y y como zanjar las cosas y y saltar a la defensiva o a la rebeldía, le cuesta mucho abrir una conversación y preguntar y dejar que la otra persona conteste y aclarar las dudas y aclarar en qué se está basando esa persona para decir que tiene miedo, ¿no? Entonces, lo primero que haría una persona segura es preguntar y destapar las incoherencias. "Pero cuando estamos juntos, ¿cómo te sientes? Porque yo he visto que cuando estábamos en el sofá estábamos a gusto, estábamos disfrutando. Entonces, ¿en qué te basas para decir que no estás a gusto o para decir que tienes miedo? Ahora mismo, ¿qué es lo que está pasando que te puede asustar? ¿Qué es lo que está pasando que realmente te puede hacer sentir miedo?" "No, es que a mí lo que me da miedo es que luego te conviertas en una persona que me pida más." "No, no, no, no. Pero que eso no ha pasado. Ahora mismo cuando estamos aquí y ahora, ¿qué es lo que realmente te da miedo? ¿Hay algo que te asuste? en este momento." O sea, digamos que en lugar de perderte en lo que esa persona dice, en los miedos, en las paranoias de esa persona de cosas que no han pasado, de cosas que no son reales, lo que vamos a hacer es aclarar las cosas, destapar las incoherencias y preguntar y abrir esa conversación. Y muchas veces el apego ansioso quiere correr y quiere resolver las cosas y quiere saber, pero estamos juntos, no estamos juntos, somos pareja, no somos pareja. Y en realidad eso está matando de algún modo como el proceso en el que tú puedes también como apego ansioso calmar tu ansiedad una vez que preguntas, una vez que abres conversación, una vez que entiendes más las cosas. Porque cuando te apresuras a sacar conclusiones, a rellenar los huecos, a rellenar los espacios, no te das la oportunidad de comprender, de escuchar, de entender, porque lo mezclas todo con tu autoestima, porque crees que es un ataque personal, porque crees, "Ah, claro, no siente lo mismo que yo, no siente lo mismo por mí." No, esos pensamientos son de libro del apego evitativo y no es que lo crea de verdad, es que están basados en sus propias experiencias, en sus propios miedos que no tienen que ver con la realidad y un apego seguro lo que hace es mostrarle la realidad. Si tú le sigues el juego a sus miedos y te crees, claro, no sientes lo mismo que yo y claro, entonces, ¿cómo voy a estar con una persona que no siente lo mismo que yo? No, esos pensamientos los tiene el evitativo, pero no son reales. La realidad es lo que vivís cuando estáis bien y cuando todo está bien, no desde sus pensamientos disfuncionales del apego evitativo.
Otra cosa importante es que una persona segura no pasa por encima de sí misma, no pasa por encima de sus límites ni se sobreadapta para encajar y que la relación funcione y siga sin cuidarme, sin respetarme. Y una queja habitual de un apego ansioso es, yo no tengo por qué sobreadaptarme a esa persona. Tú deberías adaptarte también. Y hay veces que como llevan tiempo sobreadaptándose a las relaciones, que es lo que le suele pasar al apego ansioso, que cuando entra en una relación deja de cuidarse, pasa por encima de sus necesidades, se sobreadapta hasta que rebosa, hasta que está cansada. Pero claro, la realidad es que nadie le ha pedido que deje de cuidarse y deje de respetarse. Esa persona lo ha hecho porque es su tendencia perderse en las relaciones. ¿Y qué pasa? que luego le culpa a él de esa falta de autocuidado, pero en realidad la realidad es que él no tiene la culpa de eso. Tú te has perdido porque tu patrón te lleva a perderte y a dejar de cuidarte y a proyectar que sea el otro el que te cuide. Lo vemos. Entonces, entiendo que cuando te das cuenta te enfadas con esa persona, pero eso no te ayuda. En realidad lo que te va a ayudar es tomar conciencia de ahí va. Pues es que yo tiendo a pasar por encima de mis necesidades, a sobreaptarme y a dejar de cuidarme cuando entro en relación con otra persona. Me cuesta discernir mis límites y tener en cuenta mis limitaciones. Es un aprendizaje que puedes recoger y tomar también responsabilidad sobre ello y aprender a estar en relación con cualquier persona sin perderte, sin pasarte por encima, sin descuidarte.
Y aquí está el punto más importante, aprender a estar en conexión sin abandonarse a uno mismo, sin obligarse a dar y a dar, a estar siempre bien para el otro, a estar disponible, hacer como que no pasa nada cuando sí pasa, a que cuando esa persona va y viene, pues le sigo abriendo la puerta como si nada hubiese pasado, sin reflejarle la realidad y lo acepto una y otra vez. Y esto le pasa al apego ansioso. Se obliga a dar, se obliga a ser complaciente, a estar disponible, 24/7, a estar bien, a poner buena cara, cuando en realidad no es algo coherente con lo que le pasa internamente, pero pasa muchas veces por encima de sus propias necesidades. Quizás se deja llevar mucho por él. Quiero verle, quiero ver a Paco, quiero estar con Paco, deseo estar con él. Y entonces cuando me escribe y me ha dejado de lado durante varios días, no me puedo contener y es que quiero verle y entonces me dejo llevar por eso. Pero claro, realmente es lo que necesito. Realmente puedo hacer eso sin sentirme mal después. No, no puedo. ¿Por qué? porque las cosas no están ordenadas. Porque si haces eso, la primera persona que está ignorando sus verdaderas necesidades eres tú mismo. Tú misma. Y eso es lo que tienes que tomar conciencia. Nos tenemos que acostumbrar a preguntarnos, ¿puedo realmente hacer esto y sentirme bien al día siguiente? ¿Puedo asimilar, acostarme con él y estar bien al día siguiente si se va y si todo sigue como hasta ahora? ¿Puedo ir y mañana no sentirme ansiosa? ¿Puedo irme después de entregarme y mañana no sentirme ansiosa? Tenemos que empezar a preguntarnos si podemos, no si queremos, y empezar a basarnos en la realidad. No creernos personas ideales, fuertes, fuera de la realidad, cuando no es así.
Una persona segura tiene en cuenta sus límites, tiene en cuenta lo que puede y lo que no puede y lo transmite. Nuestras decisiones en relación con otra persona deben estar basadas en la pregunta, ¿puedo hacerlo? ¿Puedo hacer esto realmente? Porque los límites no los eliges tú, los elige tu mundo emocional, tu sistema de apego y tu sistema nervioso. Y te pongo un ejemplo. Si tú acabas de llegar, por ejemplo, de un viaje largo y el evitativo de repente te dice, "Oye, ¿te vienes a hoy a casa a dormir o puedo ir a tu casa?" A ti te apetece mucho porque llevas sin verle todo el tiempo que has estado de viaje. Pero si tú le preguntas a tu cuerpo, si tú le preguntas a tu sistema nervioso, ¿qué es lo que necesitas? Si realmente puedes hacer eso, tu cuerpo te va a responder y te va a decir, "Oye, creo que es mejor que hoy te quedes en casa, que descanses, que te cuides, que te respetes, que estés bien tú, que es mejor descansar, cuidar, estabilizarte esta primera noche y no salir corriendo y empezar a depilarte, empezar a prepararte y pensar que te vas a poner y salir corriendo de la casa y recoger toda la casa y desmontar la maleta, todo. Para acudir a la llamada inmediatamente, sin tenerte en cuenta, con la lengua fuera." Explico y dejo todo mi autocuidado y todo lo que yo necesitaba, que era que estaba en el plan de volver a casa, que estaba en el plan de descansar, de hacerme la comida o de ir al supermercado, lo dejo todo para irme. Y esto es un ejemplo que pasa mucho entre un apego ansioso y un apego evitativo. Claro, pero es que si no digo que no, no nos vemos nunca. Bueno, pues es que para vernos sin tenerme en cuenta no nos vemos nunca. No nos vamos a ver nunca. Es mejor eso que descuidarme y eso es un límite. ¿Qué pasa cuando acudimos a la llamada y al día siguiente? Sí, lo hemos pasado fenomenal. Esa noche nos hemos entregado, hemos estado con esa persona, pero al día siguiente todo vuelve a empezar. Cojo mis cosas, recojo mis cosas, me voy a mi casa y todo vuelve a empezar y me siento fatal y ya viene de mi viaje y ya me siento que me he descuidado y me entra rabia hacia mí misma porque no he sabido cuidarme. Eso es culpa de la otra persona. No, no es culpa de la otra persona. Es un tema de falta de relación segura con una misma, de confianza en una misma. No puedo tener confianza en mí misma, no puedo tener un apego seguro conmigo misma si paso por encima de mis necesidades, porque en realidad no me fío de mí misma cuando me enamoro. No me fío de mí misma, de mis acciones y de mi cuidado cuando me enamoro, cuando me vinculo. Y echar la culpa a los demás de esa relación de falta de respeto conmigo misma no es una solución real. Entonces, lo principal es que tú trabajes en esa relación de confianza sana contigo misma y que tú puedas confiar en ti.
Entonces, ser una persona segura de uno mismo, tener un apego seguro, no es sobreadaptarme, no es pasar por encima de mis necesidades, es relacionarme con la otra persona haciéndome cargo de mí mismo, cuidándome, respetándome. Y eso pasa por tener herramientas y por saber, por conocerme, por distinguir qué pasa dentro de mí, por poder manejar mi mundo emocional. Y cuando yo sé ser autónoma conmigo misma, cuando yo sé navegar mis emociones, cuando yo sé discernir qué qué cuál es la diferencia entre lo que quiero y lo que necesito, y sé distinguir mis límites internos y poner límites externos, entonces puedo ser una persona, digamos, que puede tener una relación de pareja sana. Y esto es el crecimiento que tenemos que tener en las relaciones. Si estás con una persona de apego evitativo, no es casualidad, es para que crezcas y crezcas hacia un apego seguro.
Bueno, creo que he puesto varios ejemplos y en resumen, una persona segura no quiere manipular al otro ni evitar que se aleje. Lo que hace es estar conectada con quién es, con su coherencia y autenticidad y desde ahí se relaciona. Una persona segura siempre se ocupa de su área de poder, de lo que puede hacer ella, de su responsabilidad y toma el control. No espera pasivamente a que todo venga de la otra persona, a que tome la iniciativa, a que sane la otra persona, no es activa también, no se deja vapulear y deja que la otra persona asuma la suya, porque cuanto más asumimos nosotros nuestra responsabilidad, más asume la otra persona su responsabilidad. Y cuidarse a uno mismo no significa aplastar al otro o criticarle o echarle piedras. Eso denota inseguridad. Significa respeto hacia mí y respeto hacia el otro. No haga no hago nada que no me gustaría que me hicieran. Poner límites y ser seguro, nada tiene que ver con ser brusco, con criticar, con culpar, eh, ni con ser altivo. Es ser el ejemplo que quiero ver en el otro.
Y espero de todo corazón que este vídeo te haya ayudado. Si es así, por favor, regálame tu like, que me ayuda muchísimo hasta a que este contenido pues siga creciendo y pueda expandirse. Me encantará leer qué es lo que más te ha ayudado y también si eres nuevo que te suscribas al canal si te interesa este contenido, que actives la campanita para no perderte ninguno de los vídeos y si sabes de alguien a quien le puede ayudar este vídeo, por favor compárteselo porque un vídeo puede cambiar el rumbo de nuestras vidas. Te mando un abrazo enorme y nos vemos en un próximo vídeo. Muchas gracias por estar ahí. Yeah.