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CURSO ORATORIA #6: Como iniciar un discurso

Nelson Cubides Salazar6:40

Transcription

Cifras extraordinarias que realmente me generen conmoción y choque con lo que yo hago, ¿verdad? Quinta, una muy conocida que Jesucristo la hacía. Yo creo que Jesucristo, si alguien quiere saber de oratoria, tendrá que leer por lo menos el evangelio de Juan, por ejemplo, que es fantástico. Yo no creo, yo no creo que haya un solo orador. Mi profesor de oratoria en Madrid fue la primera recomendación que me hizo. "Si, si tú no has leído San Juan, no deberías pensar en ser orador, porque allí están todas las estrategias más fantásticas que puede haber."

Y entonces, eh, eh, usted puede iniciar una parábola, ¿no? Entonces, puedo iniciar como esta parábola. Supongamos que vuelvo a iniciar otra vez. Me da pena volver a repetir todo, pero es para contextualizar. Buenos días, jóvenes. Gracias por esta invitación que ustedes me han hecho acá. Ahora, en este recinto que estamos viendo la democracia, yo se me viene a la mente una historia, una antigua historia que me contaba uno de mis abuelos hace un tiempo. Había un rey que había decidido poner una gran piedra a la entrada de su reino. Y entonces, todas aquellas personas que querían entrar a la ciudad, al pueblo, veían esa gran roca encima. Y entonces, me pasó uno de los cortesanos del rey mirando la roca. Y entonces se quejó y dijo: "Ah, este rey, yo soy su asesor y mira, hay una gran piedra y no puedo entrar con mi carruaje." Venía otro de los asesores del rey, un gran mayordomo, un gran terrateniente. Vio la piedra y dijo: "Di, pero cómo es esto posible, yo pago mis impuestos, yo doy lo que me exige y no es posible que este rey no sea capaz de quitar la piedra." Y así fueron pasando uno tras otro y tras otro.

Pero de repente vino un anciano en un burro, cargando con su lomo completamente lleno de carga. Se bajó, buscó una gran una gran vara, la puso debajo de la piedra y comenzó a empujarla absolutamente solo, sin nadie que acompañar. Movió la piedra hasta un costado de un lado para que despejara la carretera. Pero debajo de la piedra encontró una bolsa, una bolsa con 50 monedas de oro que decía: "Este es el premio para aquel que se atreva a mover la piedra. Atentamente el rey." Y yo sé lo que les quiero hablar hoy. Nosotros nos podemos quejar de que el estado no hace nada. Nos podemos quejar de que no estamos trabajando. Pero usted puede ser como uno de los cortesanos, puede ser como un terrateniente o puede ser como ese humilde campesino que junto a mí en este proyecto que yo lanzo quiere ayudarme a poner la vara debajo de la piedra y mover esa piedra. Y allí encontraremos lo que estamos buscando: las 50 monedas de oro que representarán la infancia, la juventud y el desarrollo de nuestro país.

Inicio con una parábola, pero la enlazo, porque es que hay personas que echan parabol las historias y luego uno y y o sea, como que dónde encaja. Entonces sacan la parábola, sacan la metáfora y cambian el tema inmediatamente. Entonces, pues sí, chévere, ay, tan linda la parábola, pero no entendí para qué la dijo. Por último, acabo de entrar mientras me están anunciando. Yo tengo algo en la mano. Usted tiene que moverlo para que llame la atención. Con ustedes, el señor Nelson.

"Buenos días para todos. Es realmente para mí un gusto estar acá. Pues bien, ustedes estarán preguntando porque yo tengo una cuchara de palo en la mano, ¿no? ¿Verdad? Ustedes estarán preguntando porque tengo esta cuchara de palo en la mano. Pues quiero decirles que esta cuchara, la pobreza que vi en San Bernardo, en un municipio en Cundinamarca. ¿Saben qué? Allá no vi la era del hierro, vi la era del palo. Yo quiero demostrarles hoy que la pobreza se puede romper y quiero decir que la pobreza se puede romper delante de ustedes, que si ustedes me ayudan y juntos lo vamos a hacer, vamos a romper esa pobreza que está ultrajando nuestro país."

Por último, el séptimo es el valor de la historia, señores. Hace cuatro años, perdón, hace 10 años, el periódico El Tiempo, el 8 de junio del año 1998, titulaba: "Solo tres de cada 10 jóvenes en Colombia van a la universidad." No lo digo yo, señores, solo tres de cada 10 jóvenes van a la universidad. Pero saben qué, mayo del año 2008, el 30% de los jóvenes van a la universidad en este país. ¿Qué hacemos? La historia 10 años después se repite. ¿Tiene sentido que vivamos esto en nuestro país? Pues no tiene sentido, señor.

Bien, esos son los tipos de exordio. Permítame ahora mismo, se me viene a la mente una frase, una frase que me dijo mi padre, que es un gran orador, que me dijo mi padre cuando tenía unos 19 años. Tal vez estaba como alguno de ustedes y me dio una recomendación. Creo que es suficiente para para tener una gran ser un gran orador. Y me dijo: "Mira, solo tienes que hacer esto y con esto se resume toda la conferencia." Mi padre me dijo esa vez, me dijo: "Nelson, sé específico, sé breve, sé breve y vete pronto."

Muchas.

[Aplausos]

[Música]

[Música]

Gracias.