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Evangelio día Martes 28/04/26 - Padre Carlos Rosell - Juan 10, 22-30 La verdadera identidad de Jesús

Cooperadores de la Verdad (Católico)10:02

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan. Gloria a ti, Señor.

Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban, "¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dilo francamente." Jesús les respondió, "Ya se lo dije, pero ustedes no lo creen. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, esas dan testimonio de mí. Pero ustedes no creen porque no son ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen y yo les doy la vida eterna. No perecerán jamás y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las ha dado es superior a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno."

Palabra del Señor. A ti, Señor Jesús.

El evangelio de hoy nos presenta Jesús en Jerusalén. Los judíos le preguntan a Jesús, "¿Eres tú el Mesías?" Y Jesús les dice, "Ya se los he dicho y ustedes no me creen. Y no me creen, porque ustedes no son mis ovejas." Y Jesús nos ha dicho hoy, "Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco y ellas me siguen."

Queridos hermanos, somos del rebaño del Señor y estamos llamados a escuchar la voz del buen pastor. ¿Quién es el buen pastor? Jesús. Somos del rebaño del Señor y todos los que forman es una persona de bien, tiene que ser una persona llena del Espíritu Santo, porque sin el Espíritu Santo no tenemos la fuerza para evangelizar, no tenemos la fuerza para practicar las obras de misericordia, no tenemos la fuerza para vencer el mal. Y además, como Bernabé, tenemos que ser personas de fe. La fe hace que estemos siempre de pie ante los problemas. Nuestra fe tiene que ser viva, sólida, contagiosa, gozosa, alegre.

Queridos hermanos, somos del rebaño del Señor. Tenemos que ser personas de bien, personas llenas del Espíritu Santo y personas de fe. Y una característica más, y con esto concluyo, porque hoy estamos celebrando a un santo que nos ha dejado escritos preciosos sobre la Virgen María. Todo discípulo de Jesús tiene que ser recontra Mariano. Hoy estamos celebrando a quién, San Luis María de Monfort. Él fue un santo sacerdote que se dio cuenta que la Virgen María facilita nuestro encuentro con Jesús. Nos ha dejado una obra, yo la he leído varias veces, la sigo leyendo. Era el libro preferido de San Juan Pablo II. ¿Qué libro? El Tratado de la Verdadera Devoción. Y ahí María de Monfort dice que la Virgen es el camino fácil, sencillo, directo y perfecto para encontrarnos con Jesús. Más claro ni el agua. La Virgen es el camino fácil, sencillo, directo y perfecto para encontrarnos con Jesús. Cada vez que vamos a la Virgen María, ese encuentro con María desemboca en un encuentro profundo con Jesucristo.

Pidámosle hoy a la Virgen María, nuestra madre, que nos ayude a ser verdaderos discípulos de Jesús, personas de bien, personas llenas del Espíritu Santo y personas con una fe sólida. Que así sea. Amén.

Como hacemos todos los martes, nos encomendamos a la intercesión de los santos arcángeles y de nuestros ángeles custodios.

Oración a los arcángeles y ángeles.

San Miguel Arcángel, tú que eres el príncipe de la milicia celestial, acudimos a ti para que nos protejas de los ataques del padre de la mentira. San Miguel Arcángel, aleja de nosotros al enemigo. San Miguel Arcángel, defiéndenos del maligno. San Miguel Arcángel, acude a nuestro auxilio cuando vengan las tentaciones.

San Gabriel Arcángel, tú que anunciaste la buena noticia a la santísima Virgen María, de que sería la madre de Jesús, nuestro Salvador, te pedimos que nos ayudes a comunicar siempre con gozo y valentía el evangelio. San Gabriel Arcángel, ven en nuestra ayuda para evangelizar. San Gabriel Arcángel, acude a nuestro auxilio para defender la fe. San Gabriel Arcángel, intercede por nosotros para acercar a los demás a Dios.

San Rafael Arcángel, tú que eres el protector de los caminantes, te pedimos que nos ayudes a no salirnos nunca del único camino que debemos recorrer en nuestra vida y que es Cristo Jesús. San Rafael Arcángel, cuídanos para que no nos desviemos del camino. San Rafael Arcángel, protege a todos los que están de viaje. San Rafael Arcángel, ayúdanos para que lleguemos a la casa del Padre.

Santos ángeles custodios que contemplan a Dios uno y trino y que son nuestros buenos compañeros en esta vida terrena. Les pedimos que nos protejan de todo mal, especialmente de caer en el pecado. Santos ángeles custodios, ayúdenos a ser adoradores de la Eucaristía. Santos ángeles custodios, alejen de nosotros todo mal. Santos ángeles custodios, rueguen por nosotros. Amén.

Jesús nos ha dicho en el evangelio de hoy, "Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen." Hermanos, somos del rebaño del Señor. Somos discípulos de Jesús. A los discípulos de Jesús se les llama cristianos. Hemos escuchado en la primera lectura como por primera vez a los discípulos de Jesús se les llama cristianos y Bernabé, enviado de Jerusalén a Antioquía. Y Bernabé se sorprende ante la vitalidad de esa comunidad. Y se nos dice que Bernabé tenía tres características que todo discípulo de Jesús debe tener. ¿Se acuerdan? Era un hombre de bien. Primer punto, hay que ser personas de bien. Hacer el bien, no el mal. Ser personas honradas, justas, transparentes, no de doble vida. Segundo punto, estaba lleno del Espíritu Santo. Sin el Espíritu Santo no podemos hacer el bien, no podemos evangelizar. Y tercera característica, era un hombre de fe. La fe nos mantiene siempre de pie. Nuestra fe tiene que ser sólida.

Hoy recordamos a un santo sacerdote recontramariano, como todos los santos. ¿De quién estoy hablando? San Luis María de Monfort. Fue un hombre de bien, fue un hombre lleno del Espíritu Santo. Escribió varios libros, uno de ellos el libro preferido de San Juan Pablo II, El Tratado de la Verdadera Devoción. San Luis María de Monfort fue un hombre de fe y se dio cuenta que la fe que es cristocéntrica nos lleva a la Virgen María. Y nos dijo San Luis María Monfort, María es el camino fácil, sencillo, directo y perfecto para encontrarnos con Jesús.

Acudamos siempre a la Virgen, que ella nos ayude a ser personas de bien, llenas del Espíritu Santo y de una fe sólida.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos. Dulce Corazón de María, sea salvación del alma mía. San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Pueden ir en paz. Gracias a Dios.