Transcription
La mayoría de las personas manifiesta cosas que no quiere, porque no sabe lo que sí quiere. El que de verdad es consciente, su única capacidad es observar cada vez más profundo su propio pensamiento y emoción, porque sabe que todo es una proyección de la mente. Memoria sin la carga de la culpa es sabiduría. Exacto. Entonces podemos tomar todos estos, esto que nos va sucediendo, que en lugar de culparnos, decir: “¿Cómo qué puedo aprender de esto?”, porque el conocimiento es poder. Pero autoconocerse es puro empoderamiento.
En igualdad de circunstancias, hay gente que sale adelante y gente que no. En la misma colonia, en la misma religión, en el mismo país. Luego, entonces, no son las circunstancias. ¿Entonces qué es? Es la percepción de las circunstancias. Condicionamos nuestra felicidad a: “cuando tenga el dinero, a cuando tenga la pareja, a cuando tenga hijos, a cuando tenga tal trabajo”. Entonces, en donde estoy hoy y a cuando se cumple esa meta, no hay posibilidad de ser feliz. Y realmente yo creo que lo que importa es el proceso, no el resultado.
Has tenido momentos en tu vida en que tratas y tratas y tratas de manifestar algo y, por más que tratas, las cosas no se dan, y la mente te empieza a contar historias de: “¿Será que este sueño mío no se está dando porque Dios no quiere que yo lo tenga? ¿O será que la vida está contra mí? ¿Que hay un complot en mi contra? ¿Será que es por mi apellido o por mi raza o porque nací en tal país?” Es decir, la mente empieza a hacerte pedazos y a contarte historias terribles del por qué a veces tus sueños no se hacen realidad.
Bueno, pues hoy vamos a explorar el poder de la mente, la mente subconsciente, esa vocecita que siempre te está hable y hable y hable todo el tiempo, y que tiene una influencia enorme sobre lo que manifiestas o no manifiestas en la vida. Tenemos una invitada de lujo, y ella nos va a hablar de este tema. Así que con nuestros estudiantes de nuestros cursos en línea, público en vivo, aquí en el Hotel Guara, Jalisco, episodio 269, el podcast de Marco Antonio Regil, es una producción de ALG Entertainment y todos sus derechos están [Música] reservados.
Mariana Fresnedo es coach emprendedora con más de 10 años de experiencia. Es la fundadora de Quantum Queb, una plataforma dedicada a brindar herramientas y recursos para el desarrollo personal y profesional. Mariana ha ayudado a miles de personas y cientos de empresas a alcanzar sus metas y objetivos. Su pasión es inspirar a todos a descubrir su potencial y guiarlos en su camino al éxito. Mariana Fresnedo está en el podcast. Marianita Fresnedo, bienvenida a Guadalajara, México. Bienvenida al podcast.
Gracias, gracias Marco por tu invitación. Estoy feliz de estar aquí contigo, con todos ustedes.
Gracias por viajar. ¿Tomaste un avión desde dónde para estar con nosotros?
Desde Los Ángeles, para estar acá.
Linda, linda. Muchas gracias. ¿Y venías pensando cosas bonitas que compartirnos?
Por supuesto, todo pura cosa buena. Claro.
Bueno, eso es, ese es el tema. Estaba yo preparándome para este episodio, porque aparte es un tema que a mí, en lo personal, obvio me apasiona y siempre hablo del poder de la mente subconsciente. Hay una cantidad de estudios enormes, de un montón de universidades ya de Estados Unidos, de Europa, de América Latina, en cuanto a cómo la, la, la gente, la forma en que pensamos, de verdad, de verdad determina resultados completamente diferentes en nuestras vidas.
Es correcto.
Ah, ya. Hoy la neurociencia, la epigenética, cierta rama de la psicología está encontrando cómo el pensamiento basado en las creencias tiene el potencial de manifestar el resultado o la vida que vamos teniendo.
Claro. O sea, no es un tema de suerte, no es un tema de que si Dios me quiere o no me quiere, o en qué familia nací. O sea, en igualdad de circunstancias, la gente que tiene una que es determina lo que piensa, que dice: “Voy a pensar de esta manera”, y toma conciencia de eso, obtiene resultados completamente diferentes.
Es correcto. Resulta que para transformar nuestra realidad, para transformar, para cambiar algo de nuestra personalidad, lo único que se necesita es conciencia sobre sí mismo. Conciencia sobre sí mismo es lo único que se necesita. ¿Qué es conciencia? No darse cuenta de que me estoy dando cuenta de qué información estoy produciendo y desde dónde lo estoy haciendo. ¿Y qué comportamiento estoy teniendo? ¿Y qué resultado me lleva a ese, a ese comportamiento? Es un tema súper apasionante, porque cuando estás pensando cosas, eso que acaba de decir, me encanta. Cuando estás pensando algo que no te, te hace bien, pero ni siquiera te das cuenta que lo estás pensando y te lo estás repitiendo, ahí está la sentencia.
Exacto. Somos, sufrimos la ilusión de estar pensando falsedades que creemos verdaderas en ese momento: “No soy suficiente, no soy suficiente, nunca me va a salir, no puedo, no puedo, no tengo talentos”. Estoy en una ilusión. Es completamente verdadero que no podemos, está tallado en piedra, que no somos suficientes. Es así, o más bien me repetí tanta esa idea que la volví verdadera en mi mente, y entonces sufro la consecuencia de la ilusión y me mantengo atrapado en ese resultado o en esa realidad. Y, además, dependiendo de lo que pensamos, yo, tú y yo podemos estar sentados, vamos a poner la política, no, que es un punto súper álgido y dividido. Yo creo que todo el mundo podemos entender el ejemplo. No vamos a decir que tú votaste por un partido y yo voté por otro, y tenemos enfrente a un político. Dependiendo de qué tan lavado el coco tengamos tú en tu, en tu, en tu forma de pensar, yo en la mía, el político este o la persona o el líder o quien sea va a decir exactamente lo mismo, y para ti puede significar algo completamente diferente que para mí. Es así, la percepción.
La percepción. La percepción. Pues cada mente es un universo diferente, porque cada mente tiene su propia percepción basado en la memoria, en las experiencias que vivimos, en su mayoría en la infancia, que van definiendo nuestras creencias, van definiendo y van moldeando también nuestro cerebro. Aquí es en donde la neurociencia entra, no, con, con los descubrimientos de la neuroplasticidad. O sea, podemos, la mente es plástica, el cerebro es plástico. Podemos reprogramar la mente a diferente información, y cuando cambias la percepción, entonces lo que miras cambia, lo, la información que recibes cambia. Y podríamos aplicar eso también al pasado. No es que el pasado cambie, pero es que el pasado cambia de significado cuando limpio mi percepción. Y a veces todo lo que necesitas es añadirle una pieza extra de información que no tenías.
Exacto, para que tu percepción cambie. Ah, no es que, bueno, eso yo no lo sabía. Ahora es decir, el, el, el ejemplo es de que va una persona en, en un transporte público y está de malas y está todo enojado, bla, bla, bla, y lo empiezas a juzgar, no, porque lo ves que amargado, no habla, no saluda, no. Y dices: “Qué mala persona, me cae mal”. Y luego te añade la información de que se le acaba de morir su hijo o su esposa, y viene del hospital.
Claro. Y acaba de fallecer. Ah, no, entonces ya es un informe, información distinta, pero lo que estábamos viendo era lo mismo.
Exacto. Es el juicio que emitimos y, y que emitimos juicio sin justamente sin tener la información completa. Además, exacto. Y además, todo lo que emitimos al final es un espejo de la información que llevamos cargando. Entonces, cualquier juicio, cualquier conducta mental, la queja, la justificación, lo que son, son programas, actitudes mentales que tengo basado en creencias para relacionarme con todo lo que está pasando, con la vida. Y siempre tengo una relación presente, que es la mía conmigo o la tuya contigo. Esa relación para el, para el, para el inconsciente es la única que existe. Entonces, todo es, perdón, toda esa información lo que hace es que se le aplica primero a uno mismo.
Claro. Bueno, tú te dedicas en forma profesional a asesorar gente muy destacada y, y empresas muy destacadas, y cobras muy bien por hacer eso. Entonces te agradezco que vengas a darnos una asesoría gratuita aquí, pero yo te quiero, te quiero preguntar así: si estuviéramos en una sesión de coaching, ¿qué es la manifestación? ¿Es magia? ¿Es suerte? O sea, la gente, ¿cuál es la diferencia desde tu punto de vista entre la gente que sí manifiesta y la gente que no manifiesta?
Ya. Mira, esto de la manifestación a veces cae en lo mágico, no, y en el pensamiento mágico. Y yo soy ingeniera, Marco, entonces a mí eso de andar con el pensamiento mágico como que nunca me hizo sentido. Como que eso de: “Pídele al universo todo lo que tú quieras, y entonces abre tu para que te llegue tu abundancia”. Pues yo hasta el día de hoy he pedido los números de la lotería y no llegan. Entonces, ¿cómo que anda pidiendo al universo para que tú manifiestes? Todo ese mundo mágico, místico, esotérico, energético, para una mente escéptica, ingeniera, racional, lógica, no, no, no choca. O sea, no, no entra esa información. Es mucha la desconfianza. No sé si aquí hay de esos de mis primos, los escépticos. Así me tocó, así se formó esta mente que está acá. Entonces, cuando yo me encontraba con toda esta información de: “Pídele, abre el corazón, el universo te da la abundancia”, yo decía: “Estos están fritos”, o sea, “¡Ojalá me funcionara!”, no, pero pues no me está funcionando. Entonces, fue hasta que yo llegué a la física cuántica que entendí que dije: “Ah, ya entendí, ya entendí la trillada ley de la atracción, ya entendí qué es eso de la, de la abundancia, ya entendí qué es eso del universo”. Y hay una forma muy lógica, muy racional de entender cómo funciona todo esto invisible, místico, de la energía, la ley de la atracción, gracias a, a los descubrimientos de la física cuántica aplicados a la neurociencia. Entonces, ahí fue cuando yo encontré este, este camino. Y la manifestación siempre está sucediendo, todos estamos manifestando, ¿por qué? Porque funciona a base de elecciones, y todo el tiempo estamos eligiendo. Aunque no estás haciendo nada, la nada ya es una elección. Okay, entonces no es que hay personas que manifiesten o no, no, todos estamos manifestando. Manifestar es bajar una idea, un concepto, algo del mundo del pensamiento, no, de los pensamientos, de la imaginación, de la visualización a la materia. ¿Qué pasa por el contexto cultural que programa nuestra mente? Estamos manifestando cosas que no queremos. No sé si alguno de aquí le ha pasado eso de: “Solo vas a ser feliz hasta que te cases”. Entonces vas y te casas y eres completamente infeliz. Y dices: “Pero cómo, si yo manifesté lo que me dijeron que me iba a ser feliz”, y te das cuenta que, que no fue mi caso. Entonces te encuentras ahí diciendo: “Pues estoy siguiendo lo que el contexto cultural, lo que la cultura me dice, estoy manifestando eso”, aunque no tengas el concepto de manifestación, lo está, lo estás bajando, estás haciendo lo que te dice tu pensamiento, estás creando lo que te dice tu pensamiento. Entonces, la mayoría de las personas manifiesta cosas que no quiere, porque no sabe lo que sí quiere. No tiene claro, no tiene claridad en lo que sí quiere. Entonces nos las vivimos tomando elec, en base a una cultura, en base a una familia, en base a lo que dijo mamá, en base a lo que quiere papá, en base a lo que dice la pareja, y de repente uno más se va desconectando de uno y menos plenitud puede encontrar en esa realidad. Pero la manifestación no es magia, hay una forma muy, muy, muy clara de, de explicarlo. Hay que entender cómo funciona la mente, por supuesto. Y me gustaría decir o empezar por esta premisa: no vamos a manifestar lo que queremos, vamos a manifestar lo que somos. ¿Y qué somos? Pues un montón de información, información en su mayoría inconsciente. Y aquí hay una, hay un, una nota importante, no, porque de repente muchos de nosotros podemos vivir cierta situación de abuso o de violencia o de injusticia. Y esto no es nuestra culpa, no es que nosotros estamos manifestando esas experiencias. Lo que pasa es que estamos unidos a un contexto cultural, y el contexto cultural, la sociedad tiene un inconsciente colectivo en el que incluyen un montón de creencias de, de violencia, de abuso, de injusticia, de exclusión, de control, de manipulación. Y no es tu culpa, no es culpa de nadie lo que nos está sucediendo todo el tiempo. El inconsciente es amplio y tiene su complejidad, porque está pegada a un, a un, a un contexto cultural, a una cultura. Entonces, no es culpa de nadie lo que nos está pasando, pero sí es nuestra responsabilidad salirnos de ese contexto y desaprender lo que esa cultura nos dijo. Entonces, manifestar es, es bajar esa idea de la mente con mucha conciencia, que está alineado a lo que sí quieres, entendiendo que la cultura se, ah, se te va a meter por ahí, es medio escurridiza, va a filtrar lo que quieres, y es mucho autoconocimiento lo que, lo que se necesita. Me gustó mucho como lo dijiste. El tema de manifestar es decidir, porque todos tomamos decisiones. Es decir, si yo vengo a la grabación de este podcast hoy, pues manifiesto algo. No, pero si yo decido quedarme en la cama y me reporto enfermo y digo: “No, no puedo. Oye, díganle a Mariana que yo sé que viene de Los Ángeles, pero me duele la barriga y no puedo ir a grabar”, pues voy a manifestar algo, no. Todo el tiempo en ti, en el público, en la gente. O sea, todos los días la manifestación es una decisión diaria, y cada decisión tiene consecuencias. Eso es súper pragmático. ¿Qué decisión no va a tener una consecuencia? Aunque la decisión sea: “Aquí me voy a quedar”. Aunque pareciera que la decisión es pasiva, la pasividad también tiene su consecuencia. Claro, sí, me quedo en la cama, es una decisión. No voy a esa comida, es una decisión. No leo ese libro, es una decisión. No tomo ese taller, o lo que sea, es una decisión. No me vuelvo responsable de cubrir mis propias necesidades, es una decisión. No voy al gimnasio, es una decisión. Se me acabaron las frutas y verduras y empiezo a comer toda la chatarra que tengo guardada en la lacena, es una decisión. Exacto, y no estamos culpando a nadie. Todos hemos tomado decisiones de esas, pero yo creo que el problema, corrígeme si difieres mi forma de pensar, es vivir sin la conciencia de que esas decisiones son manifestaciones.
Exacto. Entonces, no voy a, no voy a comprar mis frutas y verduras, y me enfermo por comer chatarra y digo: “Ay, Diosito, quería que yo me enfermara”. Exacto. No, ¿por qué? ¿Por qué Dios me mandaste este cáncer? ¿Por qué Dios me…? Ay, pero espérame, si, si tú tomaste decisiones de, de comer de cierta forma… Sí, lo que yo más veo en, desde sesiones individuales hasta en los programas que doy, es que todo mundo está buenísimo para pedir: “Diosito, dame mi nuevo trabajo, Diosito, dame el dinero, dame, dame, dame, dame, dame”. Claro, que chido, cool. No está bien pedir, no hay nada de malo, pero nadie está dispuesto a hacer el trabajo, nadie está, es poca la gente que está, que está dispuesta a de verdad hacer el trabajo que conlleva esa disciplina. No, la disciplina es una de las formas de amor propio que nadie te va a decir, porque es presentarte todos los días a tu vida, decir: “Esta elección se acerca a lo que quiero o me aleja de lo que quiero, esta elección me coloca en amor y en valor propio o me aleja del amor hacia la vida, del amor hacia mí”. Y es más fácil caer en, en la culpa, en la flojera, en la queja, en la justificación. Es fácil, la mente siempre se va a, como aferrar a la comodidad y va a rechazar la incomodidad, porque hay una creencia aquí de que creemos que la vida es para estar cómodos, cuando la vida no es para estar cómodos, la vida es para estarla creciendo, para estarla viendo, para estar progresando nuestra propia mentalidad. Para eso es la vida, no para estar cómodos. Entonces no nos tiene que gustar la incomodidad, pero puedo atravesarla.
Claro, ya tampoco se trata de, de crear culpas, decir: “Ay, soy culpable porque no he hecho lo que tengo que hacer”. Eso tampoco, no sirve de nada. Es una diferencia enorme entre culparme y simplemente tomar conciencia.
Exacto. Fíjate que la, la memoria sin la carga de la culpa…
Ajá. No. Ay, qué mal que hice eso, ¿cómo puede ser que tome esas decisiones? Te culpas cuando te culpas, pero memoria sin la carga de la culpa es sabiduría.
Exacto. Entonces podemos tomar todos estos, esto que nos va sucediendo, que en lugar de culparnos, decir: “¿Cómo, qué puedo aprender de esto? ¿Cómo esto me está acercando al verdadero a conocerme?”, porque el conocimiento es poder. Pero autoconocerse es puro empoderamiento, es agarrar todo ese poder y aplicárselo a una mejor decisión, a una elección, a una manifestación que esté alineada a lo que sí quieres vivir. Sí, es decir, reconozco, por ejemplo, que me casé con la persona inadecuada, pero es mi culpa, es que ¿cómo no lo vi? ¿Por qué? ¿Qué, qué, qué tonta o qué tonto soy? Eso no sirve, pero reconocer de: “Oye, yo vi señales, me hice tonto o tonta, la gente me lo dijo, yo lo vi y me hice tonto y, bueno, tuve mis consecuencias, pero, o sea, sí se puede hacer como en inglés es un assessment, como una, como una ver la realidad sin culpa”.
Correcto. Y ahí es donde viene esa sabiduría, lo que estás diciendo.
Exacto. Entonces, la sabiduría es: ¿por qué tengo apego a hacerme el tonto? ¿Por qué no quiero ver lo que está siendo evidente? ¿De dónde viene esto? ¿Qué necesidad estoy tratando de cubrir por hacerme menso y no ver esa información? Al final, todo lo que estamos tratando de lograr con cada decisión que hacemos es cubrir una necesidad. Sí, entonces creo que cuando me case me voy a sentir segura, o al fin voy a experimentar el amor, o al fin voy a ser la esposa de alguien, y voy a conocer, voy a tener familia. La carga que le ponemos a la familia para que entonces yo sienta amor, no, de entrada eso es bastante tóxico, pero el, el todo se nos va revelando, por eso conectamos con lo que conectamos. No significa que merecemos situaciones de peligro, de riesgo. Todos merecemos una vida de amor y de respeto y de paz. Sin embargo, el no tomar esta conciencia, pues de repente se me espejea esa inconsciencia en varias de las vivencias que voy teniendo. O sea, tomar conciencia es ver las cosas como son, es como ver tus números. Es responsabilidad, es decir: “A ver, ¿qué hice? Y esto trajo esas consecuencias, sin culpa, sin rollo, sin drama, sino simplemente: esto lo hice”. Y la buena noticia es que ahora sé que si hago esto, pasa esto. Si quiero algo diferente, tengo que cambiar.
Exacto. Hay que mirar la verdad, pero nos dicen que la verdad es cruel, incómoda. Entonces, los niños y los borrachos dicen la verdad, ¿no? Y luego nos caen remal. Es muy incómoda la verdad, pero nosotros por la cultura, por la educación de: “No, no digas eso, no, quédate callado, no vas a incomodar al otro”, pues ese entrenamiento es: “No veas la verdad, no veas la verdad, no veas la verdad”. Y todo esto se trata de mirar la verdad, verdad hasta con B mayúscula, que es amor, o la posibilidad de paz, o la conciencia, o la capacidad de hacer conciencia, o de recuperarte un poquito, o la acción correcta, bondadosa hacia ti y hacia otro. Esa es la verdad. Claro, pero cuando, cuando ves la verdad, estás renunciando a, a culpar a los demás. Pero cuando ves la verdad, entonces no te queda otra más que ser responsable y decir: “Bueno, yo soy el responsable, ya no le puedo echar la culpa a mi mamá, a la educación que recibí, al gobierno, a la iglesia, a nadie, a nadie más, a mi pareja, porque todo eso en igualdad de circunstancias, seguramente lo has visto, seguramente todos lo hemos visto en nuestras vidas. En igualdad de circunstancias, hay gente que sale adelante y gente que no. En la misma colonia, en la misma religión, en el mismo país, con la misma crisis, con las mismas enfermedades, con la misma pandemia, lo que sea. En igualdad de circunstancias, hay gente que sale adelante y hay gente que no. Luego, entonces, no son las circunstancias. ¿Entonces qué es? Es la percepción de las circunstancias, que esa percepción basada en creencias es lo que va a producir pensamiento y emoción. Es cuadro de pensamiento y emoción, es un nivel de conciencia. Entonces, la diferencia es que hay personas que tomaron esa, esa experiencia para hacer conciencia, para reconocerse a ellos mismos, tomar toda esa, ese aprendizaje como sabiduría y entonces volver a elegir, recuperar la soberanía personal de poder elegir. Y hay atrocidades muy fuertes, no, el famosísimo libro de Viktor Frankl, que dice, vivió el holocausto, vivió de lo más atroz que ha existido en la humanidad, y el hombre encontró una felicidad. Mataron a toda su familia de la forma más espantosa, y el hombre encontró un sentido, el hombre encontró sentido de vida. Entonces, no es que tenemos que compararnos con su experiencia, pero si lo hizo, entonces la posibilidad existe para todos.
Claro, es un gran ejemplo, “El hombre en busca de sentido”, justamente se llama, se llama el libro, y es, es un gran ejemplo de decir: “Si este hombre en el holocausto… O sea, a ver, de los peores infiernos que te podría tocar vivir en tu vida, de los peores sería el holocausto, porque no es lo mismo que se mate tu familia en un accidente a que te los asesinen por racismo y, y que tú sepas lo que va a pasar y veas el proceso y, o sea, el holocausto fue el infierno en la tierra”.
Exacto, para quienes lo vivieron, ¿no, eh? Es decir, si él pudo encontrarle sentido a las cosas, ¿podría yo encontrarle sentido a las mías? A mí me da esperanza su historia.
Claro, porque no es que le gustó, no es que dijo: “Qué bueno que, que se murió mi familia, qué bueno que los nazis este nos metieron a un campo de concentración y los quemaron, quemaron a mi familia”, no, que no, no está festejando nada de eso, ni está agradeciendo lo que pasó, sino dijo: “Eso es lo que me está tocando vivir, le voy a encontrar un sentido”. Y ese libro lo escribió justamente porque él, como psiquiatra, me acuerdo que decía: “Si yo no le doy un sentido a esto, me voy a morir”. Entonces dijo: “Voy a hacer un estudio, como era científico, voy a hacer un estudio de mi mente, de lo que me ocurre durante este proceso”. Y eso lo mantuvo vivo y se convierte en ese libro. Ese es el diario que él escribió durante el holocausto, escondidas ahí en papelitos que escondía.
No, exacto, es fantástico. Todos tenemos, o sea, no, yo creo que no se pue, no, no, no sé qué puedo encontrar comparable con el holocausto, yo creo que nada, no, así de grave. Bueno, ha habido, ha habido otras exterminios racistas en Centroamérica, en Estados Unidos. O sea, sí, sí los habido en otros lugares del mundo, pero si él pudo, entonces ¿qué hago yo con mi, con el infiernito que estoy viviendo, con este mal matrimonio, con esta crisis financiera, con este gobierno totalitario? Si estás en un país como Venezuela o Nicaragua, ¿podré rescatar algo? ¿Podré que esto me sirva de alguna forma de trampolín para salir adelante? Yo estoy convencida de que sí, yo estoy convencida de que sí se puede. Al final, el infierno, ese pequeño infiernito que a veces se siente muy infierno, muy grande, solo es causado por una mente que no está indagada. La mente no cuestionada es la única que genera sufrimiento, y la mente no indagada es no observar qué estoy pensando y no cuestionar el pensamiento que me está llegando. O sea, este pensamiento que está llegando, ¿lo estoy tomando como absoluta verdad? Y no necesariamente es verdad. Entonces, si no me doy nunca un espacio… ¿Qué hace la mente? Brinca entre pensamiento y pensamiento, brinca entre pasados y futuros, porque hace 20 años me hicieron por eso yo estoy así hoy, y por eso no tengo una posibilidad en el futuro, y me atrapo en un infierno. Y todo eso puede ser indagado, puede ser cuestionado. Claro, vas a tener que renunciar a las ganancias secundarias de no seguir siendo víctima de tu propio pensamiento, y renunciar a eso es requiere coraje, requiere valentía, porque es: “Ya no me puedo justificar utilizando este tipo de conducta. O sea, ya me voy a hacer responsable de mí”. Y en ese momento como que se abre medio una incertidumbre y dice: “Pero ¿cómo le voy a hacer?”. Entonces la incertidumbre es incómoda, porque la mente no sabe qué hacer, no sabe de qué agarrarse. Entonces dice: “Okay, pues aunque no me guste, aunque esté incómodo, voy a hacerlo, voy a encontrar la manera de hacerlo”. Yo creo que sí es posible. Antes de continuar con el podcast, quiero hacerte una pregunta: ¿Cuál es el secreto de la gente feliz que manifiesta abundancia en todos los aspectos de su vida?
Bueno, la clave está en nuestro diálogo interno, me refiero a esas conversaciones que tenemos con la vocecita que está en tu mente, que a veces no son buenas y pueden estarte desemp, moderando y de hecho alejándote del éxito y la felicidad que te mereces. Yo pasé exactamente por lo mismo, y cuando tomé conciencia, es decir, cuando me di cuenta…
Aprendí a reprogramar mi mente. Todo empezó a cambiar, y por eso he creado una masterclass gratuita en la cual quiero compartirte los secretos que he aprendido para que tú hagas lo mismo y desates tu potencial. La clase se llama “Tu mente es tu amiga o es tu enemiga. ¿Qué historia te estás contando?” La clase es completamente gratis y puedes registrarte haciendo clic en la liga que está aquí abajo o visitando marcoantonioregil.com (diagonalmente, repito: marcoantonioregil.com, diagonalmente). Así que nos vemos en la clase, y ahora regresamos al podcast.
Y ahí es donde sirve leer la historia; no porque a veces, para salirnos del del infiernito que traemos de este ciclaje de pensamientos que no vemos más que… que pues obviamente yo veo mi vida… Entonces veo así con un túnel…cito, estoy viendo mi vida, y ahí es donde ir siguiendo con el ejemplo del holocausto… a no sé, al museo de memoria y tolerancia en Ciudad de México, o en Nueva York, o en donde estés; ir a museos, leer libros como el de Víctor Frankl, y te amplía el pensamiento. Y… y es donde acabas diciendo: “Wow, si esta persona pudo, ¿qué no podría yo hacer con mi vida?” Exacto. ¿Y por qué? Estamos ampliando nuestro contexto. Y eso indirectamente nos hace cuestionarnos lo que pensamos; porque ni modo que me cuestione… voy a decir: “Voy… voy esta tarde me voy a sentar a cuestionarme mis pensamientos…” Como que necesitas a veces un empujoncito, un gatillo, algo… algo que dispare esta secuencia. No muchos de nosotros nos vamos a esperar a que llegue la crisis, no, a que llegue ese divorcio, o esa relación súper tóxica, o una relación de trabajo muy tóxica. Entonces nos esperamos a que llegue la crisis, a que llegue esa incomodidad, para para empezar a cuestionar nuestro pensamiento, cuando sí es posible hacerlo desde la inspiración.
Claro que es posible. Y así, tal cual lo estás diciendo… aunque suene medio absurdo: “Sí, sí, me voy a sentar a cuestionar mi pensamiento ahorita, así lo voy a hacer…” Es súper viable y es muy liberador; porque cuando aprendes a hacer eso con tu mente… podríamos hacer un ejercicio, si quieren… cuando aprendes a hacer eso con tu mente, te das cuenta de que… de que puedes liberarte de cualquier narrativa infernal que te esté contando la mente, por más dolorosa que sea. Sí, a… a lo que me refiero… claro que se puede. Es la meditación, al final del día, ¿no? Sentarte a hacer este mindfulness o la reflexión, la meditación, la indagación, llevar tu diario y todo; pero no vamos a ponerlo en el calendario normalmente, porque estamos siempre… tanto que hacer: “Tengo que lavar la ropa, tengo que darle comer al perro, tengo que hacer la cama, tengo que irme al trabajo, tengo que hacer esta llamada… tengo, tengo, tengo, tengo…” Entonces, poca gente, a menos que ya tengas una práctica regular, pone en el calendario tiempo para cuestionar sus pensamientos. Sacrificamos nuestra conciencia. ¿Tú lo haces?
Bueno, llevo haciéndolo un tiempo. Sí, llevo haciéndolo… estudiando mis pensamientos muchísimo, muchísimo. El… el yo creo que de los infiernos más grandes han estado aquí adentro. Claro, y… y la única forma de… de poder salir de… de ese infierno fue a través de la observación de pensamiento y… y la indagación y cuestionamiento del mismo pensamiento. Y a veces puede ser muy divertido, como… como lo que decíamos, por ejemplo: “Di: ‘Oye, este Mariana, vamos a leer un libro.’ Oye, este libro… el de Víctor Frankl, vamos a leerlo. Oye, ¿lo lees tú? Lo leo yo. Leemos el episodio uno tú y yo por nuestro lado, y vamos a echarnos un cafecito para comentar el episodio uno.” Tertulia, tertulia… delicia. Sí, o vamos a una película que digas: “Oye, una historia de éxito…” Lo que sea: Segunda Guerra Mundial, tiempos de la esclavitud, del holocausto… lo que sea, y luego vamos a tertulia. O sea, sí podemos usar el entretenimiento y la socialización que nos encanta a los latinos como un método para crecer. No… no todo tiene que ser el chisme y matar el tiempo.
Exacto. De hecho, si estamos matando el tiempo, no estamos haciendo nuestra mente mejor. O sea, si estamos escroleando o yendo para abajo así en redes sociales sin parar, eso no hace a mi mente mejor. Es mejor leer un libro, sentarnos a platicar un punto, comentarlo: “Oye, ¿tú qué aprendiste? Oye, yo reflexioné sobre esto, me di cuenta de esto, encontré una asociación así en mi vida. ¿Tú cómo lo ves? ¿Tú qué opinas?” Fíjate que reunirte con personas que ya resolvieron tu problema y hablar con esas personas… ¿por qué ya lo resolvieron? Porque cambiaron su pensamiento, porque cambiaron sus creencias. Entonces, al hablar con esas personas… siempre que tengas un problema, júntate con personas que… que ya resolvieron ese problema. Esas personas te van a dar los puntos de vista, te van a dar los pensamientos, te van a decir qué hicieron, cómo lo hicieron para resolver ese problema. Y cómo ese problema ya no es un problema en su vida ahora.
Ponerte metas… eh… es un gatillo justamente; porque cuando te pones una meta, si te la pones en serio, para lograr esa meta vas a tener que hacer cambios en tu vida, y esos cambios van a detonar todos los pensamientos limitantes y todos los problemas que no has procesado, que no… que no has trabajado. Tal cual… el creemos… no, que tengo que hacer lo que la cultura me dijo, lo que papá me dijo, lo que el trabajo me dice… lo que a todos nos pasa: “Ve, trata de ir a una universidad como puedas; si necesitas sacar un crédito educativo, sácalo de ahí. Consigue el mejor trabajo que puedas, por supuesto… a… a una carrera en la que no te mueras de hambre.” Entonces, muchas ya están como muy descartadas aunque te apasionen. De ahí… consíguete el mejor trabajo de ese mejor trabajo. Trata de… de escalar esa escalera laboral lo más que puedas y consigue el trabajo para solo estar pagando la tarjeta de crédito. Tú… nos ponemos muchas metas basadas en… no elecciones propias, no en lo que te va a hacer feliz de verdad. Y luego creemos que mucho dinero nos va a hacer feliz, o creemos que la materia nos va a hacer feliz. La mente… eso hace la mente: proyecta los atributos de la felicidad. “Creo que tener esto me va a hacer feliz.” Entonces voy y persigo y persigo y persigo aquello que me va a hacer feliz. En ahí se revelan un montón de las conductas que tengo para relacionarme con eso: voy a… a… a sacrificar mi equilibrio, voy a buscar la aprobación de los demás, voy a creer que no soy suficiente, voy a tener que hacer perfecto… tengo que buscar la perfección, y todo eso es estrangular nuestro propio equilibrio, nuestra paz. Y una vez que eso pasa, ya el costo que pagamos es muy alto: estar pagando con tu paz para lograr algo… por ahí no es…
Es que tienes que asegurar que están en tu corazón esas metas, que no son las obligaciones que te acabas poniendo porque alguien más te dijo que te convenía y lo tenías que hacer. Exacto. ¡Qué hermoso es ganar dinero! Pero qué hermoso es ganarlo como una consecuencia de hacer lo que amas, o qué hermoso… no necesitarlo tanto. O sea, qué más hermoso es… no sé, si te has pasado que de repente te encuentras con personas que tienen todo, tienen muchísimo dinero y son completamente miserables, están en mucho juicio, están en mucha queja, están en mucha justificación. Y luego te encuentras a una persona que tiene nada y es absolutamente feliz. No le hace falta. No lo necesita para ser feliz. Entonces, ¿qué pasa? Condicionamos nuestra felicidad a: “Cuando tenga el dinero… cuando tenga la pareja… cuando tenga hijos… cuando tenga tal trabajo…” Entonces, ¿en dónde estoy hoy? Y a cuando se cumple esa meta, no hay posibilidad de ser feliz. La mente se coloca en una verdad que dice: “No es posible ser feliz hasta que tú logres esto.” Entonces, en el proceso de… de ir a lograr eso, somos completamente miserables. Si somos miserables, no va a haber paz. Y… y realmente yo creo que lo que importa es el proceso, no el resultado. Si pudiéramos cambiar el enfoque y decir: “Okay, no se trata tanto del resultado, se trata del proceso que voy a ir a vivir…” Del… ¿por qué? Porque en el proceso es en donde voy a tomar conciencia, o donde está el potencial de tomar conciencia, de reencontrarme con lo que quiero. Y además, esas metas van a ir cambiando conforme más te empieces a conocer. De repente: “Ah, no, fíjate que ya no quiero vivir ahí, quiero vivir en otro país…” ¿Cómo? Porque yo estaba ahorrando para una casa… ya no es eso. Entonces, en el proceso es que se nos revela muchísima de la información que nos reconecta con ese ser auténtico que sí somos, que ya no está condicionado por la cultura… impuesto: “No tienes que lograr esta vida, este tipo de vida y este formato.” Ojo, hay muchas personas que les funciona el formato, hay muchas personas que no nos funciona el formato, y está perfecto. Entonces, creo yo que… que en este proceso, si lo hacemos con el… con el enfoque de ser conscientes… normalmente va a ser esa crisis que te va a llevar a ser consciente, y entonces entender el costo de no ser consciente. En ese proceso es que empezamos a ver: “¿Por qué estoy condicionando tanto mi capacidad de encontrar ese aprendizaje, de encontrar la felicidad a pesar de la circunstancia?” Es en el proceso, no en el resultado. Claro. Y ese proceso es ir de donde estoy a donde quiero estar. Es decir, te pones una meta, no para algo que ya tienes y ya haces, ¿verdad? Te pones una meta para alcanzar algo que no has logrado, algo con lo que sueñas, algo que te gustaría, algo que te llama la atención, algo que brilla… de una u otra forma brilla para ti. Y si es una meta es porque tienes un reto; si no, pues una persona que corre maratones todo el tiempo no se pone la meta de correr otro maratón porque es lo que hace… corre dos, tres maratones al año… ya lo logró, es normal para ellos, parte de su vida. Cuando te pones la meta a lo que sí o sí tienes que enfrentarte, que es ese proceso… yo lo considero sagrado, divino, precioso… de transformación. Es donde más cerca puedes experimentar aquello que le llamamos Dios, el universo… es romper con los pensamientos limitantes que hasta ese momento han impedido que llegues a eso que te estás poniendo como meta.
Exacto. Porque esos son… si no tuvieras esos pensamientos limitantes… no te tendrías que poner la meta porque ya estarías ahí. Exacto. Entonces, ahí es donde te encuentras con estos pensamientos limitantes, y algunos son como bloques de cemento, como… este… un muro enorme que parece imposible de cruzar. Son esas… Don Miguel Ruiz, ¿te acuerdas en sus libros dice mucho que la realidad se crea por acuerdo? Entonces, aquello que… si estamos de acuerdo en que es real, es real; si estamos de acuerdo en que no es real, no es real. No… si aquí se sientan dos científicos escépticos y te dicen que la física cuántica no tiene evidencia científica y que son charlatanería, pues para ellos la física cuántica no existe. En cambio, si se sientan dos personas que sí creen en eso y han hecho sus experimentos, y pues para ellos sí existe. Exacto. Entonces, hablemos de esos pensamientos limitantes… ¿cómo… cómo… cómo… cómo le enseñas tú a la gente a… a quitarse pensamientos limitantes?
Mira, es bien chistoso porque cuando no somos conscientes de nuestros pensamientos, la mente va muy rápido. Entonces: “Tengo que hacer el otro, y luego tengo que hacer esto, y luego me tengo que despertar temprano, y luego tengo que bajar, y luego tengo mi checklist, y luego tengo…” Pero entonces no se va a poder, porque entonces tengo los hijos, pero entonces me voy a un futuro apocalíptico… yo ya estoy revolcada en un futuro apocalíptico donde nada es posible, en donde… ya mi paz no existe porque mi mamá lo vivió… entonces la mente brinca entre pasados y futuros todo el tiempo, y la mente genera todos estos pensamientos tóxicos, negativos, basados en creencias. La creencia es el bloque con el que construimos la realidad; es como el… el… imagínate un muro… pues eso sería como el… el… como la estructura, digamos que el… el pensamiento es como el ladrillo per se, el material del ladrillo; la emoción, digamos que sería como el cemento… no es como que lo pego… acá está, es real, ya se pegó, se manifestó. Entonces, la creencia es lo que va a dirigir nuestro pensamiento. Todos los pensamientos surgen, pasan por la mente; no es algo que puedes elegir, los pensamientos pasan por la mente basados en las creencias que tienes. Entonces, ¿qué pasa? Imagínate que los pensamientos son como peces… peces en el mar. Entonces te doy aquí 8 kilómetros de mar y te digo: “Marco, asegúrame que en estos 8 kilómetros no va a pasar ni un solo pez.” Imposible, inviable. O sea, ¡chan! Me agarras a un pez de hasta acá arriba… no, en un metro: “Aquí hay un pez.” Ajá, pero… ¿y los del… del inconsciente? ¿Y los de la profundidad de ese mar? Porque la mente está… la parte consciente y está la parte subconsciente, el inconsciente en acción. Entonces tenemos entre 50,000 y 70,000 pensamientos al día. Imagínate 50,000, 70,000 peces pasando cada día por tu mar, por tu… por tu mente. De esos 50,000, 70,000 pensamientos, no… el 95% son inconscientes. O sea, están… están en las profundidades, son tiburones, pirañas… Okay, no… no eres suficiente, no vas a poder, no tienes talentos, nadie te quiere… son peces que pasan por el mar que no nos damos cuenta. Esa es la parte inconsciente. De esos 50,000, 70,000 pensamientos al día, el 95% inconscientes, el 90% son repetidos: “Eso es de ayer, y eso es de ayer, y eso es de ayer…” Así hasta llegar a tu abuela… estoy repitiendo información de mis abuelos y del linaje entero. Y el 85% de esos peces son tóxicos, negativos, catastróficos, apocalípticos… la tragedia del pasado. Entonces, ¿qué está pasando con la mente? Si la mente manifiesta la realidad basada en creencia, pensamiento y emoción… son estos tres campos… y comportamiento… cuando todo esto está desalineado es que manifiesto más de ese mismo desorden… todo es un espejo de la mente. No existe problema afuera de tu mente, porque es la percepción la que está creando el problema, la percepción: cuadro de creencias, pensamientos, emociones, comportamientos. Okay, entonces esa mente está creando en base a esas creencias, y los pensamientos pasan, pasan… no podemos elegir que no pase un pensamiento, simplemente va a pasar. Mindfulness… lo que hace mindfulness, el entrenamiento a la atención plena en el momento presente sin juicio y con compasión… lo que hace es que: “Ay, mira, ya llegó un pez, ya llegó un pensamiento… a ver su tamaño…” Y regrésate al momento presente. Nos enseña a desidentificarse… incomodidad, enojo, tristeza, desesperación, ansiedad… es porque pasó un pez o varios, los agarraste con tu atención, les pusiste tu atención… a veces es inconsciente, en su mayoría es inconsciente, lo volteaste y dijiste: “Ah, no me gusta, maldito pez, porque eres azul, yo quiero que seas amarillo, y estás duro…” Y estás peleándote con la realidad… pasó un pez, pasó el pez, y el pez es azul… eso es lo que genera el sufrimiento, eso es lo que genera el infierno. Entonces, pregunta obligada: “Bueno, pues… pues ¿cómo dejo de sufrir?” Soltando a los peces, soltando a los pensamientos… pregunta obligada: “¿Cómo suelto a los peces?” Cuestionando, cuestionando a los pensamientos. Entonces, ¿qué es eso? Porque suena medio chistoso… ¿cómo? O sea, ¿te puedo cuestionar esto? No… Pues mira, esto está… esto… de hecho, de tal material… pero un pensamiento… ¿cómo lo cuestiono? Es bien importante escribirlo. Entonces, cuéntame un pensamiento tóxico recurrente que pase por tu mente de… de alguien que… de varios años o de… de las últimas 24 horas… el que quieras.
Los políticos… ay, los políticos… ay, Dios mío, me frustran mucho los políticos… no… no puede haber políticos que de verdad estén comprometidos con el bien común. Entonces, por ejemplo: “No hay políticos comprometidos con el bien común.” Ese es el pensamiento. ¿Alguien ha tenido este pensamiento varias… no, el 100%? Sí, sí, creo que sí hay… sí conozco, de hecho, a políticos… la mayoría… el pensamiento sería: “La mayoría de los políticos quieren poder y dinero.” La mayoría… ese es el pensamiento. Fíjense como ya hay varios peces: “Los políticos no son…” Y luego llegó otro pez: “La mayoría de los políticos quieren poder.” Ese es el pensamiento. A veces funciona mucho escribirlo. Escribamos el pensamiento. Cuando tú lo escribes, dices: “Ya no me puedo hacer menso, ya lo escribí, ya lo escupí.” Si tengo este pensamiento… es mejor indagar. Entonces, ¿cómo podemos indagar el pensamiento? Y esto aplica para cualquier pensamiento, eh… si es: “Me van a rechazar, me van a mentir, mi pareja me engañó…” Hasta cualquier hecho del pasado se puede indagar de esta manera. Primera pregunta que le podemos aplicar al… al pensamiento es: “¿Es absolutamente verdad que la mayoría de los políticos solo quieren poder?” Absolutamente verdadero… la respuesta puede ser sí o no. ¿Qué dicen? ¿Es sí o no? Sí… alguien dice sí, alguien dice no… hay unos que dicen sí… que la mayoría… pues yo no puedo decir que es absolutamente verdad porque no tengo… no he hecho una encuesta, y tendría yo que realmente comprobar legalmente que… que la mayoría solo quieren poder y dinero… no puedo probarlo. Y a lo mejor hay unos que no quieren poder y dinero… a lo mejor hay otros que quieren fama y fortuna. Ajá… no… o sea, no lo sé. No… ya hay algunos que… que genuinamente los conozco que sí quieren el bienestar. Claro que sí. Entonces, ¿qué pasa? Asumo como verdad pensamientos que no me constan… claro… me está engañando… mi pareja me está engañando, y estoy ya yo en un futuro apocalíptico sufriendo antes de que eso siquiera sea cierto. ¿Cuántos de nosotros no hemos llorado porque pensamos solo en el hecho de que un ser querido fallece y estamos sufriendo y no es verdad? Okay, entonces está perfecto. Sí, pero… pero fíjate ahí hay que hacer una pausa porque en la reflexión, al cuestionar… es verdad… sí, claro que es verdad… entonces… di… nos aferramos a la verdad… okay. Entonces, cuando nos aferramos a la verdad, es que hay que indagar más todavía… hay que indagar más… tu siguiente pregunta… perfecto. “¿Qué emociones llegan cuando estás aferrado a la verdad: ‘La mayoría de los políticos solo quieren poder’? ¿Qué emociones llegan?” Coraje, frustración, decepción, tristeza, desesperación… Okay, ¡puf! Okay. Sí… o sea, es como que nunca vamos a salir del hoyo. Entonces, ven, observen ese pensamiento: “Nunca vamos a salir del hoyo.” Ese pensamiento está en pasado, presente, futuro… eh… nunca va… en futuro… futuro… entonces viste como tu mente ya brincó y ya asumió a la única posibilidad de que México ya se lo llevó el tren, porque nunca vamos a salir del hoyo… sí, es completamente verdad. F… y estoy hablando del planeta… eh… claro… el planeta… ya se acabó… México no tiene privilegios… de… de… más a eso… entonces mi mente ya brincó un futuro… lo pudieron ver… brinca la… así en milésimas de segundo… brinca al futuro… entonces observe ese pensamiento… claro… al mundo ya se lo llevó… ya se fue por el hoyo… sí, sí, sí, es verdad… no, pues no… no es verdad… no… no es verdad… nuestros… si me abro, digo que no es verdad… si ando aferrado y cerrado… claro que sí… por supuesto que es verdad, porque… bla, bla, bla, bla… y ahí empieza el debate, el debate… entonces… vámonos al futuro… el futuro es una cosa aquí rara, imaginaria… que no existe… alguien puede garantizar el futuro… no… nadie… nadie puede… pero mi mente cree que sí. Entonces, el problema es la mente, no es que el futuro sea garantiz o no… o ¿cómo le hago para ser garantiz el futuro? No hay forma de garantizarlo. Sin embargo, si yo me voy a garantizar o intentar garantizar o a descifrar el futuro, yo ya me perdí de este momento presente… ya no estoy viviendo en este momento presente. El que de verdad es consciente, su única capacidad es observar cada vez más profundo su propio pensamiento y emoción, porque sabe que todo es una proyección de la mente. Entonces, si la mente se está peleando con futuros apocalípticos… el mundo… ya se acabó… porque yo tengo un… porque yo… porque… por mi mente pasó un pez de que los políticos solo quieren poder… quien se está acabando con uno mismo es uno… claro… okay… porque ya no… ya no estamos viviendo en este momento presente. Ahora, espera… siguiente pregunta: “¿Qué emociones llegan?” Un montón de incomodidad, coraje, tristeza, desesperación… Okay… ¿cómo reaccionas? ¿Cuál es tu primera reacción? ¿Cuál es ese comportamiento? ¿Cuál es la reacción? Pues… eh… discuto, eh… me enojo, eh… me preocupo, eh… sufro… me peleo… este… no duermo bien… o sea, estoy en un infierno en el que ya no hay paz, en el que ya hay insomnio… todo por un pensamiento que no es del todo cierto… sí… que no puedo garantizar que sea real… sufro la ilusión… estoy sufriendo la ilusión… como si fuese verdad… sí… ahí viene el Apocalipsis… y… y no es cierto… al menos en este momento no está llegando, no está pasando. Okay, pero ni puedo comprobar que lo que estoy diciendo sea verdad… aunque mi mente crea firmemente que es verdad… ¿por qué? ¿Por qué cree que es verdad? Porque produce emoción, y cuando produce emoción ya se siente incómodo. Entonces, a la mente le es idéntico lo que es imaginario, lo que es verdadero.
Antes de continuar con el podcast, quiero hablarles sobre la maravillosa experiencia que es hospedarse en los hoteles Fiesta Inn Guadalajara. Todos hoteles full service, todos con una ubicación inmejorable. Algo que caracteriza los hoteles Fiesta Inn es su atención excepcional; el personal es siempre amable, hermoso y está dispuesto a ayudar con cualquier cosa que necesitamos. Sus habitaciones son amplias y cómodas y nos regalan un gran descanso después de largas jornadas de trabajo. Si estás buscando un hotel bien ubicado, con excelente atención y comodidades, Fiesta Inn Guadalajara tiene tres grandes opciones para ti: Fiesta Inn Aeropuerto, que se ubica a solo 5 minutos del aeropuerto y cuenta con un servicio de shuttle las 24 horas; el Fiesta Inn Guadalajara Poniente, ubicado a solo 5 minutos del Estadio Akron y el Centro Acuático Scotia Bank; y el Fiesta Inn Guadalajara Expo, que se encuentra a solo 5 minutos caminando de Expo Guadalajara, el centro de convenciones más importante de Latinoamérica. Reserva tu próximo viaje en inn.com. Y ahora continuamos con el [Música] podcast.
¿Quieres que hagamos un ejercicio de 30 segundos? Claro. Todo el mundo cierre los ojos… si van manejando, ojo… si puedes cerrar los ojos, cierra los ojos… si estás manejando maquinaria pesada o cualquier vehículo, por favor pon atención a tu momento presente; no hagas este ejercicio, pero aquí lo vamos a hacer los que podamos. Exacto. Entonces, los que sí podamos, cerremos los ojos y toma una respiración profunda… este ejercicio dura 30 segundos… inhala y exhala… una vez más… inhala y exhala… y te invito a traer a tu mente tu olor favorito… ¿cuál es tu olor favorito? ¿Qué es lo que más disfrutas oler? Y ahora te invito a imaginar que estás en tu cocina… se te antoja muchísimo un limón… te acercas a donde guardas los limones… agarras el más grande, el más lisito… con mucho cuidado sacas una tablita, un cuchillo… cortas el limón a la mitad… desde ahí ya puedes ver cómo le sale el jugo al limón… agarras la mitad de limón… haces la mano hacia arriba… abres la boca y exprimes todo el limón en tu boca… cada gotita de limón está tocando tu lengua… y ahora quiero que imagines que en el microondas de tu casa hay unas palomitas… popcorn, cotufas… de donde estés en Latinoamérica, como le digas… como sabes… porque las escuchas… como están tronando… terminan de estar listas… te acercas al microondas… haces lo que todo mundo hace… haces mano de pinza… sacas la bolsa de palomitas y… abro, cierro, abro, cierro… para sacar ese vaporcito… y ahora quiero que imagines que en frente te hay una bolsa de papas Ruffles, Tostitos, Cheetos… las que sean… abres la bolsa de papas, metes la mano y las trituras todas por completo… las vuelves polvo… y ahora quiero que abras los ojos. Okay, ¿quién pudo oler su olor favorito? Todos… okay, está aquí levantando la mano… ¿quién pudo sentir el limón en la boca? Ay, yo… hasta salive… Ajá… ¿quién salivó? Salivaron también… okay… m… eso nos pasa cuando se nos antoja el taco… no… claro… okay… por una imagen en la mente… ¿quién pudo oler o escuchar las palomitas? Ese olor a mantequilla… claro… okay… ¿quién pudo sentir el crunch de las papas? Okay… está sucediendo… el limón, las papas… y las tenemos aquí… no… no es imaginario… claro… a la mente le es idéntico si es imaginario o si es real… se prenden las mismas neuronas y producen los mismos pensamientos… produce la… la misma química… tanto que lo sientes como verdadero… si esto nos pasa por un limón, ¿qué no nos va a pasar por el futuro apocalíptico? Sí… y esto fue agradable… eso fue agradable… el futuro apocalíptico es muy desagradable… es muy… ¿qué… qué no… qué no nos va a pasar por tener el pensamiento: “Se acabó el mundo”? Claro… ¿qué no nos va a pasar por decir: “México ya se lo… ya se fue al hoyo”? ¿Qué no nos va a pasar por estarnos repitiendo la tragedia del pasado que pasó hace 20 años? Así es como la mente nos atrapa en estos pequeños infiernos que no están pasando. Y cuando vives en esos pequeños infiernos… desde ese lugar infernal… poco probable será que puedas manifestar la vida que te va a hacer…
Feliz y que tanto deseas definitivo no, porque tu atención está secuestrada. Donde pones tu atención, pones tu energía. ¿Qué es tu energía? Tu capacidad para crear. No es algo místico. Si buscamos en el diccionario, energía dice: capacidad para hacer un movimiento, una transformación, o sea, una creación. Crear energía es solo tu capacidad para crear. Donde pones tu atención, pones tu energía. Tu energía es tu capacidad para crear. Tu atención es tu capacidad para crear. Si tu atención está condicionada por las creencias, por la historia, por la narrativa, por el pensamiento tóxico negativo, pues eso mismo estás creando; más de eso mismo vas a crear.
Entonces, digamos que la creencia limitante es una fuga energética, porque por ahí se te va, se te drena la energía que sí tienes para manifestar ese sueño, porque está siendo utilizada para manifestar ese infierno condicionado en base a memoria. Porque todo es memoria: creencias o suposiciones de lo que va a suceder en el futuro, que no es del todo cierto. Entes por eso es que tanto y tanto y tanto estudio comprueba cosas que parecen tan obvias. Pero bueno, ahora ya están probadas científicamente. ¿Qué es lo que estás diciendo tú? Que la gente que que que tiene la cabeza metida en estas teorías de conspiración, apocalipsis, fines del mundo, eh, cosas horribles que van a suceder, pues desde ahí no puede manifestar su emprendimiento, o el dinero que quiere, o la vida feliz, o su sexualidad, o cualquier sueño que tenga, o, y la más importante, la paz interior, porque te roba tu paz interior. Exacto.
No solo las personas que estamos en apocalipsis, sino otro pensamiento muy claro: "Quiero que mi pareja me ame". Claro, entonces busco su aprobación y busco su reconocimiento a costa de sacrificarme a mí. Cuando la persona, tu pareja, no nació para amarte, no es su chamba; tampoco nació para valorarte, ese no es su trabajo, mamá tampoco, la verdad es que no. Entonces, vivo aferrado a un pasado: "Es que mi mamá no me amó, mi papá me abandonó". No digo que no sea doloroso, es súper claro que es doloroso; sufrimos estas narrativas. Pero si nunca nos damos el espacio de cuestionar eso, pues sigo definiéndome en base a eso. Entonces, esa información pasa a ser parte de mi personalidad. Claro que ahí, ahí sale el pensamiento limitante: "Mamá me debería de amar y valorar". Luego entonces, si mi mamá no me ama y no me valora, yo no soy feliz, yo no yo no puedo ser feliz, porque esto tiene que ser así, esto debe ser así; y si no es así, si a mí me tocó una mamá de esas excepciones que hay, que no te valoran y no te aman, entonces yo no puedo ser feliz, algo está mal en mí, ¿qué trae la vida contra mí? Es que no soy mi mamá, debería de cambiar. Y mientras ella no cambie, yo no puedo ser feliz, y te enfrasca en el sufrimiento.
Entonces, es verdad, primera pregunta: sí, si es verdad, mi mamá sí debió haberme amado. Okay, ¿qué emociones llegan? Un montón de emociones incómodas: no tristeza, angustia, decepción, desilusión, soledad, vacío. ¿Cómo reaccionas? Pues odio a mi mamá, la juzgo todo el día en mi cabeza. De entrada, hay que entender que cada vez que juzgues, te convertiste tú en el contenido de ese juicio; tu energía se iguala. Porque todo lo que le pongas a la mente, la mente va a encontrar la forma de manifestarlo. Todo lo que le pongas a la mente, la mente produce es información somática que baja al cuerpo, y esa información que tú eres es lo que vibras; está medido mismo ahorita, entramos más en este punto. ¿Ni siquiera cómo reaccionas? La super maltrato, soy súper indiferente con ella, le pongo una barrera, le me hago la que no existe, le le retiro mi amor, le le condiciono también mi ayuda, mi presencia. No lo sé. Siguiente, hay hay un montón de formas de de que podemos eh miles de preguntas que podemos hacer: "¿Cómo estás tratando a mamá? ¿Es un buen trato o es un maltrato?" No, pues es un maltrato. A veces creemos que tengo que maltratar a la otra persona para yo no permitir que haya cruzado mi límite. Eso creemos, que si yo maltrato a la persona, entonces se va a respetar mi límite, pero el límite se tiene que primero, primero a nosotros mismos. ¿Por qué estoy en una interacción en la que por qué me pongo yo, me expongo yo a una interacción en la que me están haciendo daño? Ese es el primer límite que hay que mirar. Okay, siguiente pregunta: "¿Cómo me trato a mí?" No, pues porque mi mamá me hizo eso, no estuvo, me abandonó, entonces yo hoy ya no puedo ser feliz y ya no puedo confiar en nadie. ¿Es un buen trato? ¿Nos estamos dando amor o nos estamos quitando amor cuando más necesitamos amor? ¿Alguien está para nosotros aquí adentro? No, no.
¿A dónde brinca tu mente? Mi mente brinca al pasado, a me no sé, a veces te hace un recuento rapidísimo todas las veces lo que tu mamá como te abandonó, y luego, ¡brum! Te brinca un futuro apocalíptico en el que tú nunca vas a ser feliz. Claro, y te comparas en el proceso, te comparas porque la mamá de Juan sí lo ama, o sea, y yo, yo tengo la única mamá que no me, o al revés, no, el hijo, vamos a poner la mamá con el hijo: este hijo no me quiere, es la misma cosa, y comparas con el resto del mundo, y la mente te dice que todo el mundo o la mayoría del mundo está bien, y tú eres de los malditos o malditas que fueron castigadas por el destino. Me peleo con el destino, me peleo con la vida, me cancelo posibilidades. Okay, ¿qué costo estamos pagando por esto? ¿Qué costo estoy pagando por pensar este pensamiento? Verdadero sufrimiento, infierno, pago con mi paz; no es del todo constructivo que yo yo piense de esta manera. Okay, no. Okay, entonces, última pregunta importantísima: "¿Quién sería yo si no pudiera pensar este pensamiento?" Imagínense que paso mi varita mágica por una por su cabeza, y tú no puedes volver a producir estos pensamientos nunca más. Imagínate. No lo sé. Hablas japonés, ¿no verdad? Entonces te pongo kanji, si te digo vas marco, háblame japonés. No, pues señora, ¿qué te digo? O sea, que te pronuncio, no, no sé qué sonido va con tu símbolo. Si te pongo la "a" me dices: "Ese sí, porque yo sé cuando veo una 'a' digo 'Ah'". Entonces te lo canto, te lo bailo, te lo te lo leo, te lo escribo, todo bien, pero si no tengo el programa no lo leo como el como el japonés. Sí, entonces, ¿quién serías tú si no tuvieras el programa de abandono? Entonces tú no puedes detectar que eso que está sucediendo es abandono, no lo puedes juzgar de esa manera, no lo puedes etiquetar así, ¿quién serías tú? Y aquí obviamente la mente se pelea: "¿Cómo? Pero si sí me abandonó". Entonces aquí hay que hacer un espacio. ¿Qué significa hacer un espacio? Un espacio de silencio en la mente, quedarse en una pregunta, y solo quedarse en la pregunta: "¿Quién sería yo si yo no pudiera pensar que mi mamá me abandonó y debería de amarme? ¿Quién sería sin ese pensamiento? Entonces, ¿quién sería yo?" ¿Quién sería? Y de repente surge una posibilidad, por ahí surge una partecita muy luminosa que dice: "Pues a lo mejor estaría en paz". Claro, y es una parte muy luminosa que habla, que todos tenemos, que no se puede corromper, que siempre sabe la verdad, que dice: "Pues a lo mejor y no estaría tan aferrada a pelearme con mamá, a lo mejor y me enfocaría en lo que sí me pertenece a mí, que es mi vida y mis decisiones y mis pensamientos. A lo mejor en lugar de maltratarme me empezaría a tratar mejor". Entonces, ¿quién sería yo sin ese pensamiento? Si la respuesta no surge rápido, hay que hacerse espacio, y una gran forma que a mí me encanta de de transformar los pensamientos es: "Okay, mamá debería, no debería abandonarme, y no de debería y debería de amarme". Voy a quitar a mamá y me lo voy a aplicar a mí: "Yo debería de amarme a mí mismo y no debería de abandonarme a mí mismo". ¿Y cómo ese pensamiento es verdad? Pues si yo vivo en futuros apocalípticos, ya me abandoné, no estoy aquí; si yo estoy dispuesto a sacrificar mi paz, mi bienestar por complacer a otros, no me estoy amando. No es cierto. Entonces, yo debería de amarme primero, yo debería de no abandonarme primero. Cómo estando muy presente, estando muy consciente de cuando estoy sacrificando mi paz. ¿Hace sentido esto? Claro. Entonces podemos hacer este este viajecito con cada pensamiento. Esta es una técnica que se llama QL, sí, esa, la de The Work de Byron Katie, está basada en The Work de Byron Katie. The Work de Byron Katie, sí, lo que te da es libertad, porque: "¿Quién sería yo sin este pensamiento?" Pues feliz, tendría, para empezar, tendría espacio. Porque si este pensamiento me está robando mi energía, no me deja dormir, no me deja bañarme a gusto, no me deja vivir, pues entonces no tengo tiempo para crear la vida que quiero, y de entrada sería libre, estaría creando un espacio para poder hacerlo. Ahora, el reto aquí es que esta es una conversación consciente. ¿Por qué consciente? Porque estamos cuestionando y dándonos cuenta de la realidad. Los amigos conscientes hacen eso, los grupos de gente consciente hacemos esto, que tratamos, somos conscientes, estamos tratando de tomar más conciencia, tratando de despertar. Estas son pláticas que te despiertan. Yo mi vida la veo antes, lo veo como un antes y después desde que hice esos cambios. Estas conversaciones me encantan y son el tipo de conversaciones que tengo. Si yo vengo y le cuento un drama, digo: "No, somos, no nos conocíamos en persona, pero estoy seguro que que si nos hacemos amigos y un día vamos a comer en Los Ángeles y yo llego y te cuento dramas, no me vas a entretener mis dramas, no, porque eres una persona consciente". En cambio, cuando estás en la inconsciencia y te juntas con pura gente inconsciente, lo que haces es alimentarte tus dramas. Entonces yo le digo a una persona que no ha cobrado conciencia, que no ha leído, que no ha hecho trabajo, no ido a terapia, no medita, no no no no sabe nada de esto, yo le digo: "Es que mi madre nunca me quiso". "Ay, la mía tampoco". "No, pero es que a mí me hacía esto". "Uy, no, y a mí me hacía esto". "Uy, déjame ahora, déjame te cuento mi historia". Y entonces se hace un en el sufrimiento, en las historias limitantes, en la injusticia, se convierte en chisme. Y ahí se hace el vínculo, y esos vínculos nos mantienen estancados, nos retrasan. De ahí, de ahí la importancia de la comunidad de la que nos rodeamos. ¿Tanto o qué piensas?
Es 100% de acuerdo. Justo esto que mencionas es importante, porque yo, a todos nos ha pasado que de repente me siento con los mismos amigos de y validan: "La pobrecita de mí, sí, pobre de ti, qué maldito el marido, pobre de ti, pobre de ti". Entonces, de alguna forma validan la victimización. Y aquí aquí hay obviamente un un punto delicado, porque como sí existe digamos cierta consecuencia de la victimización, claro, hay hay cosas fuertes que están sucediendo en nuestro colectivo que es importante ofrecerle un espacio de contención a esa persona que ha sido víctima. Por supuesto que sí, no estoy hablando de ese tipo de casos, estoy hablando de que cuando seguimos validando y validando y validando esa victimización, entonces no hay un progreso, y si no hay progreso, siempre alguien va a tener la culpa. Y si alguien tiene la culpa, entonces yo nunca soy responsable, y si yo no soy responsable, entonces yo no puedo encargarme de mí. Y si yo no puedo encargarme de mí, entonces la felicidad nunca va a estar disponible, porque siempre voy a ser víctima. Entonces sí, obviamente dar ese espacio seguro de conten para que una víctima pueda hacer esa reflexión, salirse de esa historia y entender que muchas cosas no son nuestra culpa, pero que sí somos responsables de elegir qué sí queremos o cómo queremos relacionarnos, o qué historia queremos tomar o de seguir ahí, seguir ahí no. Entonces sí es importante ese espacio, pero es igual de importante recuperar la responsabilidad. Claro, y y por ejemplo, yo igual con con mis amigos, no llegan con el drama y es: "Okay, sabes que no voy a a validar que tú pobre de ti, no. O sea, te voy a decir que algo estás haciendo tú, o sea, cómo tú estás cocreando esto que te está pasando, cómo tú estás siendo participe esto que te está pasando, no es algo malo, no es algo erróneo, todos tenemos algo que mejorar dentro de nuestra personalidad, no significa que no somos valiosos, infinitos, potencial increíble, divinos, para nada. Solo significa que en este momento de sufrimiento, hay un montón de pensamientos que traigo bien peces, bien aferrados, que no estoy dispuesto a soltar". Claro, y la conversación es: "Oye, entiendo que esto que me estás diciendo te está haciendo sufrir mucho, veo y me duele que estés sufriendo tanto por esto que me dices, pero Marianita, ¿estás 100% segura? O sea, ¿estás tienes pruebas científicas?" Entonces, la conversación puede ser muy amable y consciente. Exacto, pero a lo que me refiero con esto es es darle los, bueno, la práctica budista se dice mucho no que uno de los grandes pasos es obviamente la sanga, la comunidad, ¿con llevas quién quién es tu comunidad? Pues, por ejemplo, aquí somos una comunidad de estudiantes en línea y el podcast y todo. Bueno, aquí hablamos en una realidad muy diferente que se habla literalmente saliendo de la puerta de este salón para afuera, la mayor parte de la gente afuera no habla como nosotros. Es bien importante, por eso es importante juntarte con con personas que también están creciendo, para que validen tu crecimiento, para que validen tu responsabilidad, porque si no no te entienden. Hace tres semanas estaba en una comida con una amiga que no estaba contando de problemas que tenía con el novio y bla bla bla. Y entonces una de nuestras amigas empezó a juzgar al novio, y yo dije: "Ay ay ay ay ay ay ay", o sea, porque la la la la conversación no estaba fluyendo por el lado consciente, constructivo, constructivo, y yo sé que esta otra chica que estaba contándolo, pues es maestra de desarrollo personal, y dije: "No va a tolerar eso", y dicho y hecho, agarra, dijo: "Oye", le dice: "Te agradezco mucho lo que me estás diciendo, pero no quisiera que planteando la experiencia y las emociones que estoy sintiendo en este momento, pero no es no no es justo que lo juzgues, porque realmente no lo conoces, y al rato me voy a contentar con él, lo voy a tener aquí sentado en la mesa, y si sigues diciendo eso, pues yo ya no me voy a sentir cómoda". Y ay, se fue, responsable, la la detuvo en seco una conversación, pero normalmente no pasa eso, no pasa, porque dicen: "Ay, qué perro tu novio, ¡qué infeliz, qué nefasto!", "Sí sí sí, está muy mal", "Sí, pues ja, déjalo", y eso no es es muy cómodo para el ego, se siente sabroso, ¿verdad? Que tú digas: "Alguien me hizo esto", y diga: "Ay, qué mal estuvo, qué mal, tú eres bueno, eres malo, qué mal estuvo", se siente sabroso para el ego, pero esa no es la forma en que crecemos, no. Esa no es, y esta comunidad que mencionas es importantísima, la comunidad es tener las causas y las consecuencias en la mente, es plantar causas y consecuencias en la mente para seguirte desarrollando en esa misma conciencia, para seguir en ese progreso. La vida no es para estar felices todo el tiempo, la vida es para progresar, y en el progreso está la liberación, y cuando te liberas de las cárceles mentales, entonces eres feliz. Y para el progreso se necesita cierta incomodidad. Claro. Es decir, de hecho, la gente que nos gusta el desarrollo personal, aquí todos que estamos, si estás viendo este podcast y llegaste hasta aquí, es porque te gusta el desarrollo personal, si no no te echas una hora de podcast y aquí sigues, a a menos que dejaste el Play ahí, te fuiste a hacer otra cosa, pero te gusta el desarrollo personal, te tiene que gustar la incomodidad, porque desarrollo personal requiere de incomodidad, requiere de salirte de lo que piensas y de lo que sabes, cuestionarlo, como tú lo dices, al menos ya no la rechazas. O sea, de repente se va a poner muy incómodo, y dices: "Okay, aquí voy". Entonces, como que medio te agarras y dices: "Aunque esté incómodo, pero no me voy a ir, no la voy a rechazar". El el detalle con con la incomodidad es que tenemos una creencia limitante que es: "Rechaza la incomodidad". Entonces, cada vez que llega una emoción incómoda, reprimela [Aplausos]. La frecuencia, las emociones negativas no nos bajan la frecuencia, sino la represión emocional es lo que nos mantiene estancados, es los famosos bloqueos energéticos. Clar, el sonríe no importa qué, en ese momento es en donde ya no estás presente tú contigo. Claro, porque si no no tengo ganas de sonreír, no sonrío, o sea, tengo que honrar mi tristeza, esto, y no hay nada de malo. Claro, es que huimos a lo incómodo y nos acercamos a lo cómodo, pero lo cómodo no es donde está el crecimiento, lo incómodo, o sea, es como: "Voy al gimnasio". "Ay, no, ¿pasaste esto? Quiero bíceps". "Pues haz esto". "Ay, no, pero duele". "Entonces no lo voy a hacer". Okay, la canción, pues entonces, ¿cómo cómo vas a construir un músculo que proteja tus huesos? Tienes que ponerte en la incomodidad, y el desarrollo espiritual es incomodidad, el desarrollo personal es incomodidad, el adquirir este crecimiento financiero es incomodidad, tienes que salirte, o sea, aquí la mayor parte de nosotros podríamos tú a gusto en Los Ángeles bronceándose en Santa Mónica, a gusto no. Y nosotros podríamos estar tirados en la cama y no estar aquí en el podcast. ¿Por qué estamos aquí? Porque de alguna forma nos gusta el desarrollo personal, y aunque no es lo más cómodo del día estar escuchando todo esto, aquí estamos. No solo nos gusta, también ya entendimos el costo que pagamos de no hacerlo. Claro, y y el beneficio que obtenemos cuando sí lo hacemos.
Exacto. Yo creo que el el costo más grande que pagamos de no vivir una una vida en conciencia es que vivimos una vida de infidelidad, pero es una infidelidad de nosotros mismos hacia nosotros mismos, sí, en el que me sigo contando historias y narrativas en las en las que yo soy buena, todo el mundo es malo y me hacen cosas malas todo el tiempo. Claro, y y una vida de infidelidad de uno hacia uno es una vida muy vacía, y cuando la mente está vacía, solo voy a seguir generando más de eso mismo: vacío. Entonces, mis relaciones son vacías, mi mi trabajo me provoca vacío, mi cuenta bancaria está vacía, todo ese vacío se ve, es un reflejo del mundo interior. Claro, y y el beneficio, pues es todo lo contrario: es llenarte de ese amor, llenarte de hay abundancia, que no que la abundancia no significa que las cosas vayan exactamente como tú crees quieres, ni lingotes de oro de rico McPato, no no, eso no es la abundancia. La abundancia, bueno, no sé como tú la ves, yo la veo como la conciencia que que no está necesitando, conciencia de abundancia es no ser, no es materia, no depende de tener acumulación de materia o de tener mucho dinero. La abundancia es la conciencia que percibe que lo que es es suficiente. Esto que me está sucediendo es suficiente para mi camino de evolución, esto es suficiente. No me gusta, no no te tiene que gustar, pero lo puedes percibir como suficiente para tu evolución, para tu progreso, para tu camino de conciencia, o mis necesidades están cubiertas. No es cierto que necesito más dinero. Me encantaría, sí, claro, no lo voy a lo voy a trabajar, me voy a abrir a recibirlo, sí, pero no lo necesito. Siempre que yo esté clavada en la historia de "Necesito", me convierto energéticamente en carencia. Y si yo soy carencia, ¿qué va a hacer la energía? La energía, lo único que puede hacer es conectar con otra energía. La energía se mide en onditas, así se mide en física cuántica, en en en oscilaciones, sube y baja, sube y baja, y la energía que hace onditas de energía, lo único que puede hacer es conectar con otras onditas de energía, y cuando conectan existe una una cosa que se llama transformaciones, así se llama la superposición de la onda en física cuántica. La transformación puede ser o constructiva o destructiva, o sea, cuando dos onditas conectan, entonces suman su su fuerza, su impulso, su movimiento, sus subibajas, y entonces incrementa la frecuencia, construye la frecuencia; entre mayor frecuencia, mayor velocidad. De repente también hay otras onditas que pueden conectar y destruye la frecuencia, o sea, vienen dos onditas a la hora de que conectan, ¡prum!, cancelan. Entonces ya no hay capacidad para crear, baja la frecuencia vibratoria. La frecuencia vibratoria es el término se llama así en física cuántica para definir cuántos subibajas tiene una ondita en un segundo, un segundo, frecuencia 3 significa que baja, sube, un baja, sube, 2, baja, sube, 3, frecuencia 3. Frecuencia 20 significa que en ese mismo segundo baja, sube, un 20. Tenemos el mismo segundo para cumplir esa frecuencia. Entre mayor es la frecuencia, más rápido tiene que ir. ¿Qué va a hacer la energía? En automático va a ir a conectar con aquello de la misma frecuencia. Entonces, si yo estoy siendo carencia, en automático voy a conectar con esa misma frecuencia, con más carencia. Si yo soy frecuencia de abundancia, en automático voy a salir a conectar con esa misma frecuencia, y la energía que somos no se queda aquí atrapada dentro del cuerpo, sale del cuerpo a conectar en automático con su misma frecuencia y puede conectar con otras, entonces construye y destruye, construye y destruye, y nuestra capacidad para crear, que es lo mismo que manifestar, que es lo que que es en donde se conecta con la ley de la atracción. Porque esa energía también resuena, y la energía cuando resuena le llama a su igual. Entonces, la ley de la atracción es solo el llamado de la de la misma información que soy. Por eso no manifiesto lo que quiero, manifiesto lo que soy, lo que soy, sí. Entonces, si quiero algo, tengo que ser eso que quiero, me tengo que convertir en eso. Una forma: "Esto es, soy millonario, soy millonario, soy millonario, millonario". Pues no ha llegado, o sea, no no, así no es como nos convertimos en lo que queremos, tenemos que destruir las creencias limitantes, o transformarlas, o disolver las barreras, todas esas cosas son sinónimos, reprogramar nuestra mente, porque esas creencias funcionan como fugas energéticas para la energía que voy siendo, se me fugue, se vaya, se drene. Entonces sí, repítete lo que quieras, pero también haz tu trabajo de conciencia, eso va a ser más potencia si haces tu trabajo de creencias a nivel creencia, porque todo se produce desde la creencia. Si haces tu nivel de creen, tu trabajo a nivel creencias y reprogramas esas creencias a través del de la indagación de pensamiento, hay muchas técnicas para reprogramar la mente que podemos hablar de ellas, entonces cierras esa fuga, tu energía empieza a estar disponible, no se te drena en esa historia, en esa realidad, en ese infiernito pequeño, en ese momento, y entonces eres capaz de sostener esa frecuencia, sostener esa información. No le pedimos al Universo con nuestro pensamiento consciente, es nuestra información que es en su mayoría inconsciente quien hace esa solicitud, la quien le está pidiendo al universo es la información inconsciente que anhela revolución, que anhela evolución, que anhela progreso. Entonces, por eso, pues me tocó la pareja que me tocó para ver si en una de esas sí despierto. Claro, y si quiero transformar eso, entonces tengo que transformarme yo hacia dentro, y el momento que yo me ame y me honre, pues voy a encontrar alguien que también se ama y se honra, que por consecuencia ama y honra a los demás. Si tú te eres fiel, pues también le vas a ser fiel a otras personas, y del otro lado lo mismo, o sea, es literalmente ir hacia dentro y trabajar dentro de ti y crear dentro de ti aquello que quieres encontrar afuera de ti. Exo que es muy diferente, por dice: "Soy millonario, soy millonario, soy millonario", a mí me preocupa mucho cuando oigo a la gente digo: "Las afirmaciones positivas son excelentes, yo uso muchas, pero hay que ser congruente, porque un millonario o una millonaria no dice: 'Soy millonario, soy millonario, soy el millonario'". Pues, soy millonario, soy millonario, y te la llevas leyendo el TV Notas y viendo chismes y todo eso, no hace una millonaria, un millonario, un millonario lee la sección de finanzas, un millonario aprende o sabe de bienes raíces, un millonario aprende y sabe de de monedas y sabe de las tendencias de de la economía, tasas de interés, oportunidades de negocio, un millonario lee, no lee chismes, un millonario está leyendo libros sobre las tendencias económicas, ahorita la inteligencia artificial, hay gente que se está haciendo millonaria y o que ya son millonarios y serán más millonarios con el tema de la inteligencia artificial. Son millonarios, está educando, no diciendo: "Soy millonario, soy millonario, soy millonario". Entonces, como que hay que ser congruentes, no sabe cómo funciona el dinero y a todos los niveles, no. Y el que que al final, lo que hace esta educación sigue reforzando cierta información positiva de empoderamiento, sigue sigue la educación, la comunidad, la reflexión colectiva, como lo que hacemos en estos espacios de conciencia, lo que hace es que refuerza las creencias de empoderamiento que te regresan el poder de.
Elegir la vida que sí quieres vivir. Hay dos. Hay muchas formas de catalogar creencias. Pero hay dos grandes tipos: las limitantes y las de empoderamiento. Estar en una, en un proceso de reflexión continua, eso es lo que hace: reafirmas y refuerzas la información de empoderamiento. Pero es bien importante entender que para atraer o para manifestar no solo es hacer, o sea, tener esta parte de pensamiento consciente; es ir al trabajo de creencias limitantes que vive inconsciente, que no nos hemos dado cuenta que tenemos. Ese es el principal bloqueo. Por ejemplo, con el dinero. Con el dinero, yo, al menos, he encontrado 113 creencias limitantes que todos tenemos por el simple hecho de compartir este momento colectivo. Hasta que no destruyas estas creencias, pero a lo mejor la, la columna de finanzas se va a tardar en volverte millonario, porque el, el, el trabajo está a nivel creencia, en descubrir cuáles son esas creencias limitantes que están fugando, que, que mi atención, mi observador consciente pueda colocarse en la posibilidad de que lo que quiero sí es posible. Es tan posible que ya pasó. Gracias, aunque no haya pasado. Entonces puedo enamorarme de un futuro aunque no haya pasado, y puedo sentir, puedo, así como el limón, puedo bajar esa información como si ya estuviese, como si ya hubiese pasado, y mi cuerpo, porque hay que invitar al cuerpo en todo esto, no todo es mente; hay mucha información en el cuerpo. Mi cuerpo comienza a hacerle familiar que esa posibilidad sí es real, es posible. Claro, sentirte cómodo con esa nueva realidad, y al mismo tiempo hay que estudiarle, hay que, hay, hay que hacer las dos cosas, o sea, una cosa es la, la visualización. O sea, el ejemplo, no, de Tiger Woods, el golfista, que ahorita digo, ya, ya no es lo que fue Tiger Woods, pero te decían que antes de jugar, eh, visualizaba, veías su, el campo de golf que iba a jugar y visualizaba cada tiro: “Aquí voy a hacer con tal palo de golf, voy a hacer este tiro, le voy a pegar aquí, de aquí voy a ir acá”, y visualizaba cada palo, cada tiro, todo el día, la noche anterior del juego. Entonces visualizaba todo su juego; tenía un plan perfecto. Claro que no todo salía perfecto, pero él ya lo había jugado mentalmente varias veces. Ahora, eso, además de hacer ejercicio físico, practicar su swing, hacer pesas, hacer toda la disciplina física que tenía que hacer. El problema de la ley de la atracción que yo siento es que mucha gente se queda nada más en la parte de la visualización, que es muy importante, pero no hace la tarea del mundo físico que hay que hacer.
Exacto, ¿qué piensas de eso?
Totalmente de acuerdo. No, no hacemos la tarea de ir a descubrir la creencia limitante. No hago la tarea de mantenerme en una educación continua. No hago la acción congruente. Quiero dinero, quiero dinero, pero voy y voy a comprar compulsivamente, porque, pues, es que oferta, es buen fin, entonces tengo que usarlo. Entonces, no, pues, es que, entonces no quieres dinero, lo que quieres es gastar compulsivamente. Sí, entonces requiere mucha conciencia, mucha presencia en, en mi pensamiento, porque el pensamiento está basado en creencias. Queremos descubrir las creencias; observa tu pensamiento. Ahí está todas las pistas de, de las creencias que tenemos que ir a desmantelar. Sí, y, y, y una vez más, no es quitarle la responsabilidad a nadie, ni es negar lo que está pasando. No, cuando hablamos otra vez del dinero, de decir, “Oye, pues, no, no es que le quites su responsabilidad al gobierno”, el gobierno tiene que hacer lo que tiene que hacer, y tú vota por quien a ti te lata votar, y, o sea, no es quitarle la responsabilidad al gobierno. Pero si vives pensando que el gobierno te va a arreglar la vida, nunca va a pasar; esa es una súper fuga, es una fuga energética. Entonces, pero a veces nos han criticado aquí por, en el podcast, porque muchas veces estamos hablando de que la gente rica no está enfocada en el gobierno. Ah, es que le quieres quitar la responsabilidad al gobierno. No, no es quitársela, claro, la tiene, y hay que exigirle, y hay que votar por ellos, pero yo no me levanto viendo todas las declaraciones de los políticos y con eso planeo mi vida. No, yo estoy haciendo cosas más allá de lo que haga el gobierno; yo tengo que construir mi vida, y, y muchas veces la gente que se queda en la pobreza es por estar agarrados de lo que el gobierno les dice, de la queja. No le quitemos la responsabilidad, pero hagamos lo nuestro. No, no te, aunque te vas a esperar a que, a que el siguiente sexenio alguien te rescate, o que el siguiente presidente te rescate. No, bueno, este no, el que sigue sí, no, el que sigue también. Bueno, entonces nunca vas a salir de ahí. Entonces, ahí, ahí. Esos son los pensamientos limitantes también, no, de que, por ejemplo, el gobierno me va a rescatar, el gobierno es el responsable de mi felicidad, y de, y de la justicia en mi vida. Exacto. Pero no es quitarle su responsabilidad, sino es tomar tú la tuya.
¿O tú qué piensas de eso?
Total. A ver, cuestionarnos esto, cuestionar todo lo que estamos cuestionando, no significa que no vamos a hacer la acción correcta. Claro que la acción correcta es decir al gobierno, “Señores, ustedes a su chamba”, y hay que exigir, por supuesto. Como al mismo tiempo, una persona que, no sé, es violenta con otra. Pues, señor, usted se va a la cárcel. O sea, no hacer esta, esta indagación es darle permiso a que la violencia siga sucediendo, o a que la injusticia siga sucediendo. No, hacer este ejercicio de conciencia es liberarte a ti de tener que seguirte definiendo en base a esa misma historia; liberarte a ti. No significa que le vas a quitar al otro su responsabilidad, o que no vas a dejar de hacer la acción correcta que, que corresponde a esa situación. Caben los dos, todo cabe. Entonces, lo que yo sí creo es que entre más responsable tú te vuelves de tu propia vida, más acción, más campo de acción tienes, porque entonces eso sí está en tus manos, y cómo, y hay una elección que siempre está pasando, que es: ¿cómo me voy a relacionar con esto? Esto que está, el gobierno, no está en mis manos cambiarlo yo sola, no puedo, no me, no, no importa cuánto me estreso, no importa cuántas generaciones me lleve peleando con el gobierno, no, no está en mis manos cambiarlo, absolutamente no, es, no depende solo de mí. Pero, entonces, ¿qué sí depende de mí? Bueno, pues la acción congruente a lo que sí quiero en mi vida. Claro, no, el, toda la, la consecuencia de gobiernos que lleva México, sí, Estados Unidos que está igual, está igual de dividido y todo. Entonces voto y le exijo al gobierno, y, y además de eso, pero enfoco mi vida en manifestar lo que yo quiero manifestar, en lo que me toca a mí. Ese es el tema de responsabilidad. Para cerrar, ¿algún consejo? Yo sé que hay muchos, y yo sé que no se pueden decir en cuestión de minutos, y me encantaría que regresaras, muy, al podcast para hablar de las emociones, que es otra parte también superimportante. Pero, consejos de transformación de pensamientos.
Okay, ya vendimos la idea de que tengo que cambiar, o me conviene cambiar mis pensamientos limitantes. Algunos tips de transformación de pensamientos. Sí, okay. Si todo se trata de ir a reprogramar nuestras creencias… a ver, lo bonito de las creencias limitantes es que no somos ni víctimas de ellas, y no es que ya estamos atrapados ahí, la conciencia lo puede transformar. Entonces, si se trata de programar creencias, existen cinco grandes corrientes de reprogramación de creencias. La número uno es mindfulness. Mindfulness es entrenamiento a la atención al momento presente. ¿Para qué? Para desapegarse constantemente de la narrativa que nos cuenta del futuro apocalíptico, del pasado, etcétera. Entender que son pensamientos y no los tenemos que pensar, no son ciertos. Entonces, mindfulness es un gran entrenamiento, gran corriente. Número dos: hipnosis. Tiene pésima fama, la pobre hipnosis, pero a mí la hipnosis me salvó de varias, y vaya que me salvó de varias, de varios, de situaciones fuertes. La hipnosis es solo otra forma de hacer introspección. La hipnosis es, digamos, hablar con el inconsciente. Hoy hicimos una, una herramienta, no hicimos un ejercicio de una forma consciente; la hipnosis es hacer más o menos lo mismo desde un, desde con el, desde el inconsciente. Entonces, ¿cómo se hace eso? Hay una inducción súper larga de relajación, porque cuando hay relajación la actividad cerebral baja, y entonces la información subconsciente está más accesible. Claro, cuando la información inconsciente, subconsciente está accesible, puedo yo observar las asociaciones. Ay, ¿por qué pienso que si un político es malo, ya se acabó México? ¿De dónde viene esta asociación? ¿Por qué están, porque están conectados? Entonces puedo establecer una dialéctica con esa información y sugerir ciertos cambios, reprogramar creencias. La hipnosis es por excelencia la reprogramación de las creencias que tiene mala fama por, por los shows estos, no, de “Tú eres una gallina” y no, exacto, de allí agarra la fama: “Te pongo el péndulo, entonces me vuelvo yo dueño de ti, de tu inconsciente”. Esto no se puede, tú tienes libre albedrío, y tu libre albedrío va a adoptar lo que le genera coherencia. Okay, pero la hipnosis es una técnica fantástica. Yo entiendo, a mí, yo cuando llegué a la primera hipnosis fue de: ¡qué miedo!, y mi subconsciente, ¿en manos de quién está?, y si me, me meten mensajes subliminales, todo eso es mito, claro. Y si me dice que soy una gallina y me deja así todo el día. No, hombre, yo, yo he visto el cambio, no solo en mí, en las miles de personas con las que he acompañado con hipnosis, claro, es, es impresionante el cambio, y es, es increíblemente efectivo. También, tercera gran corriente de herramientas de reprogramación mental: toda herramienta que te produzca un clic, un “ajá”, un momento “eureka”, un “a-ha moment”. Cada vez que dices, “Ajá, ya lo vi, ya vi, ya capté cómo yo estaba participando en eso, ya capté mi patrón tóxico, ya entendí mi creencia limitante y por qué yo tenía este resultado”. Cada vez que haces conciencia, cada vez que, como que, como que se te expande la conciencia por un momentito, eso también está medido. Son miles de conexiones neuronales conectándose al mismo segundo, entonces hay mucha electricidad en tu mente, por eso se siente como que se te destapó algo acá. Ese momento de alta conciencia tiene la capacidad de generar nuevas conexiones neuronales. Importante: si no refuerzas, revisitas esa información en los próximos 3 días, esa conexión neuronal se deshace. Entonces, bien importante esto que Marco ha estado comentando, en, en, está en una comunidad, que estás en una constante, en una reflexión continua, ahí es como estamos reforzando esta información, esta educación constante, que, que es una elección tomarla. Aquí hay un montón de técnicas, desde psicoterapia tradicional, lo que hace es acercarte a un momento de dolor para tratar, tratar de cambiar la historia, para producirte una “a-ha moment” y decir, “Ah, ya no lo veo así”. Todas las, las técnicas de coaching, o todas las, tipo, los tipos de vertientes de coaching que hay, “The Work” de Byron Katie, para mi punto de vista es la más efectiva, no, no solo mi punto de vista, hay estudios que demuestran que es la técnica que más impacto tiene en la corteza prefrontal, ¡sencilla además!, es una, es una joya. Todos los líderes de la conciencia hoy recomiendan esta técnica, porque además en una sesión le das la vuelta, ¡ya acabó!, ¡ya bye!, es una formulita aparte de cuatro preguntas, ahí es muy maravillosa. ¿Qué otra técnica de alta conciencia? Cualquier taller, libro, conversación entre amigos, ese quote, o esa frase que de repente estabas leyendo y que fue de: ¡bro!, esto me estaba, me está hablando a mí, o sea, esto me hizo verlo de una manera diferente, esto movió a mi observador consciente, otra posibilidad, puedo ver más, afino mi capacidad de observación de lo consciente a lo inconsciente, del pez de arriba hasta lo de abajo, eso es alta conciencia. Talleres de desarrollo personal, el libro, el podcast, todo eso que te ayude a hacer tu mente mejor, ahí no hay fin, son detonadores. La película que decíamos: ¡wow!, ¿cómo peli? Okay, no, realmente no hay un fin para estas herramientas, literal, no se acaban. O sea, hay personas que se pueden, es todo el mundo de la autoayuda, todo el mundo de la autoayuda. Cuarta gran herramienta de, de reprogramación de creencias: todas las que tienen que ver con gestión emocional. No podemos olvidarnos del cuerpo en este proceso; el cuerpo guarda la memoria, el, el cuerpo guarda un montón de sabiduría. Mucha gente cree que estar acá meditando con la mente es lo cool, no, pero se trata de estar más presentes cada vez, y que aquello que queremos se, se vuelva más familiar en el cuerpo. Si el cuerpo está en tensión, si el cuerpo está en estrés, no existe capacidad de tener conciencia expandida, porque el cuerpo le dice a la mente: “No, ¿qué vas a andar reflexionando, señor? Estamos en peligro, en emergencia, emergencia, ahí nos van a comer en el trabajo, entonces no hay tiempo de reflexionar, a ver qué programa el inconsciente te sacas para ver cómo te salvas de esta”. Entonces es bien importante llevar al cuerpo a relajación continua, constante. Es bien importante no sacrificar el descanso, dormir. Dormir es de, de lo mejor que podemos hacer para nosotros, y es lo primero que sacrificamos. Entonces, ¿qué, qué herramientas existen aquí? El tapping, no, el, el famosísimo “tapping”, todo el masaje que te libera también de ciertas tensiones corporales, las terapias de calor como el sauna, el baño de hielos que está famosísimo ahorita, eh, todas las prácticas de embodiment. Embodiment significa, está muy chistosa la palabra, pero es encarnar, encarnar presencia en el cuerpo, encarnar conciencia en el cuerpo. Todas las técnicas también de, por ejemplo, acupuntura, eh, o, o inclusive hasta fisioterapia, no, que, que, que liberan al cuerpo de tensión. Todas las técnicas de respiración, hay un tipo de respiración por cada emoción. Entonces llegan emociones y no sabemos qué hacer con ellas, probablemente las reprimimos. Si tan solo pudiera atravesarla con una respiración muy específica, me salgo de ahí rapidísimo. Las emociones es, es todo un viaje zote, que lo platicamos en otro momento. Siguiente episodio lo hablamos. Sí, y la quinta gran corriente de reprogramación de creencias, ya es tecnología de neurociencia. No, eso, “holographic”, se llaman, hay varios nombres de estas tecnologías, puede ser “holographic reparenting”, biofeedback, son tratamientos muy costosos para, digamos, condiciones mentales un poco más complejas, como una bipolaridad, un trastorno de ansiedad generalizada, una depresión. Entonces, lo que yo recomiendo es: okay, de las, vamos a quitar la quinta, porque no vamos a ir a la, al, al tratamiento costoso para la abundancia. No, hay tres muy sencillas, accesibles para todos, o de las primeras cuatro. Cuatro: encuentra tu combo ganador. Medita 5 minutos al día, sí, está sencilla, sencilla. Hipnosis, si puedes, hay, hay mucho más compleja, porque hay que ir con alguien, hay que ir con alguien, pero sí hay, por ejemplo, en la, en donde yo me formé en hipnosis, hay una fundación que da sesiones gratis de acuerdo a lo que tú necesitas, y toman casos fuertísimos, desde cáncer, este, o sea, sí, sí hay recursos. Quizá la pregunta sería: ¿cómo?, porque a mí me han hablado mucho de eso. Y a mí me ha llamado… levanta la mano a quién le ha llamado la atención ir a una sesión de hipnosis. Ha llamado. Okay. Ah, mírala. ¿Quién ha ido a una? Levanta la mano. Algunos, unos cuantos. Mira, sí. ¿Quién no ha ido? Levanta la mano. Sí, la mayoría. Okay. A mí me llama la atención ir, obviamente, porque he leído que es poderosísimo, pero el pensamiento limitante siempre es: tienes que encontrar a alguien que sabe, confiable, y que sepas, y no nada más te van a ver la cara, sí, y vas a salir de ahí, sí, peor, no. La formación para la hipnosis es, es, no solamente es la parte teórica, hay que entender cómo funciona muy bien la mente subconsciente, las asociaciones, a dónde te lleva todo, pero ¿qué hacer con el, con el trance del cliente?, porque la palabra “trance” suena como de estar ahí medio atascado en un proceso de drogadicción. No, el trance es ese espacio muy específico en el que el consciente ya se igualó con el inconsciente. Entonces el observador puede seguir viendo lo que hay acá, es de verdad. Entonces puedes ver tu, de pensamiento, como si fuese un tren, es muy impresionante lo que puede suceder ahí. Bueno, sí hay opciones para, para conseguir hipnosis. Otro día, si quieres hacemos una acá a tus estudiantes. Feliz de la vida. No me, nos vayas a poner como gallinas. A todos aquí, a nunca, nunca, nun… ahora usted, como le decían con Don Francisco: “Ahora usted está enamorada de mí”. La… ay, Don Francisco, yo lo amo. No, no, eso no es, eso no es la hipnosis, la hipnosis es, es tu capacidad de introspección, y de, y de reprogramación. Okay. De… meditación, hipnosis, tu técnica favorita de alta conciencia, ¿en dónde te produces más ese “a-ha moment”? Sí, es esta, fácil, ¿cuál es? Y la número cuatro: ¿cómo te relajas? Busca esa técnica de relajación. Mi favorita es yoga nidra, “el arte del descanso”, buenísima, porque 15 minutos de yoga nidra equivalen a 2 horas de sueño profundo reparador. Entonces, si el yoga… es cuando vas a una clase de yoga y nada más te acuestas y la respira, y la maestra te guía, muchos se quedan dormiditos, y ya, eso es, sales con la sensación de: pagué para que me durmieran 45 minutos. Exacto, pero tuviste unas 6 horas de descanso, a gusto. Entonces, de estas cuatro, encuentra tu combo ganador de reprogramación, ¿qué te funciona a ti? Y cuando tú refuerzas y practicas esto, de repente te das cuenta que el, tu poder de elección se va afianzando más, y ya, pensamiento que te llegue, sabes: eso no es cierto, futuro apocalíptico, momento presente, me enfoco en lo que sí quiero, que se siente bien en el cuerpo, y es, en, es estar muy presente con lo que está sucediendo. Faltó una por ahí de… bueno, no, no faltó una, sino creo que dentro de alta conciencia entra el tema de los sueños lúcidos. ¿No has, lo has explorado? Sí, lo he explorado, es muy fantástico, muy fantástico. Yo lo metería más en hipnosis, en hipnosis. Ah, sueños. Ah, okay. Porque eso lo estoy estudiando todavía, no te puedo decir muy… o sea, ya tuve varios sueños lúcidos, increíble, es un súper viaje. Sabes que son lúcidos cuando estás dormido y sabes que estás dormido, y puedes hacer lo que te dé la gana dentro de tu sueño: puedes estudiar, puedes volar, puedes practicar un deporte, puedes bajar información, crear… yo me meto a las moléculas del agua, estás metido en las moléculas, claro, les hago zoom, digo: ¡ay, qué linda el enlace! Así, pero el tema es que lo tienes que desarrollar, porque entras y sales muy rápido, es práctica. Ajá, es práctica, es práctica, y es, eh, es una práctica aparte de, en, en psicología moderna es reciente que le han dado credibilidad, porque ya se comprobó que sí existe, pero es una práctica de 20,000 años, el yoga del sueño, o sea, su, viene desde, desde el budismo y la India, y ch, des, hinduismo, te dicen que hay que controlar los pensamientos hasta en el sueño. Claro, porque entonces imagínate, ese es otro, ese tema para otro podcast. Sí, ese es tema para otro podcast, porque es… imagínate que en vez de dormirte y desconectarte y desperdiciar ese tiempo, o estar teniendo pesadillas, estés consciente en tus sueños y los aproveches para lo que tú quieras aprovechar, hasta para hacer cuchicuchi si quieres, no, no, para viajar, para conocer, para hablar con tus antepasados si quieres. No es, no es que estés hablando con ellos literalmente, no, pero pues puedes tener esa, esa experiencia. Entonces, es, entraría como en hipnosis, es entraría en hipnosis, es un estado hipnótico a lo que se logra, ya. ¿Por qué? Además, la hipnosis, como estamos accediendo al subconsciente, en el subconsciente nada tiene sentido, claro, por eso, de repente me brinco del unicornio y de ahí me brinco a la oficina. Pero, entonces, ¿por qué está mi, mi primera, mi maestra de kinder en la oficina? ¡Qué raro!, nada tiene sentido. Todo eso es la parte inconsciente que representa solo asociaciones, es un espejo de nuestras, nuestras conexiones neuronales en red. Lo… cuando se activa una conexión neuronal, por lo general se activa también su red, sus asociaciones. ¡Qué maravillas! ¿Les gustó el episodio? Oigan, súper interesante, aparte nos deja de que tenemos mucho más que aprender y trabajar. Le damos un aplauso con todo cariño a Mariana Fredo. Gracias, Marianita. Gracias, Marco, por la oportunidad. Próximo episodio contigo hablaremos sobre, nos metemos al tema de las emociones, el manejo de las emociones, y se va a combinar un poco con esto, porque va de la mano. Mariana, sé que vives en Los Ángeles, sé que le, ayudas a mucha gente, ¿la gente que quiere seguirte, conectarte contigo, dónde te puede encontrar? Me pueden encontrar como Quantum Quip en todas las redes sociales, también es mi página QuantumQuip.com, y ofrecemos diferentes talleres, siempre con esta parte de reflexión, de entender la creencia, todas las herramientas de reprogramación, ese combo ganador lo van a encontrar dentro de todos nuestros programas, para que realmente podamos salir de sus pequeños infiernos lo más rápido posible, y las asesorías también, empresas, no, a grupo, también doy varios talleres de salud mental a diferentes empresas, me encargo de desarrollarles todo su programa de salud mental, entendiendo cómo funciona la mente, el poder de la mente, y qué herramientas existen para un mejor liderazgo. Claro, imagino que lo haces en Estados Unidos, en América Latina, en, en cualquier lugar. Pues, gracias. Gracias, este buen viaje de regreso a Los Ángeles. Gracias por haber venido a estar con nosotros. Saludos allá a Santa Mónica, a Culver City, a West Hollywood, a toda la banda, este, a Venice Beach, a todos, me los saludas mucho, yo… Claro que sí, muchas gracias, Marco. Gracias, amigos. A mí, ya saben que me encuentran como Marco Antonio Regil en todas las redes, en cualquier aplicación de podcast, si nos dan las cinco estrellas y se inscriben a, a ese canal, pues nos sirve para que les lleguen las notificaciones, vean los podcast, escuchen los podcast nuevos, obviamente en YouTube, like al video, activen la campanita para las notificaciones, dejen su comentario aquí abajo para que nos digan qué fue lo más importante que aprendieron, y también que nos comenten de estos temas que hablamos, ¿qué otro tema les gustaría que tocáramos en el futuro? Así que gracias de todo corazón, le decimos también gracias al Hotel Fiesta Inn Expo, en Guadalajara, Jalisco, que nos ha tratado de maravilla, la, nos ha puesto este buffet vegano aquí afuera para todos, taquitos ricos, cosas así muy, muy, muy saludables, nos han tratado muy bien, aquí estamos en uno de sus salones justamente grabando este podcast. A toda la gente de Guadalajara, que los adoramos, gracias por recibirnos aquí en su ciudad, y a todos ustedes, nuestro público querido, estudiantes de nuestros cursos, gracias, gracias por estar aquí. Hasta la próxima, y aprendamos juntos. [Aplausos] [Música]