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Viaje a los pueblos fumigados Documental completo

ECO El Paraíso1:36:54

Transcription

[Música] [Aplausos] [Música]

Esta película nació con un viaje hacia la función de desempeño. Cuando había terminado de rodar "Oro mismo", uno de sus personajes, la Maya, con un grupo de muchachos desocupados, se dedicó a recuperar las maderas de los desmontes antes de que las penas. Sabiendo que me interesaba filmar los, me invitó a que los ayudara.

A pesar de la ley de protección del bosque nativo, los desmontes continúan. En pocas semanas, se tumbaban miles de hectáreas de montes centenarios para sembrar soja, colza, porotos y otros.

[Música]

Nunca me había sucedido que el rodaje fuera el camino para descubrir lo que a mí me estaba pasando.

[Música]

Dejamos a la Mar y su cuadrilla y continuamos hacia el monte impenetrable. Teníamos noticias que alrededor de la comunidad San José seguían desmontando.

[Música]

Los wichí, que habitaban esas tierras desde siempre, estaban cercados como animales de corral. Debían emigrar hacia los pueblos cercanos o quedaban expuestos al bombardeo de las fumigaciones.

"Mi nombre se llama Elías. Lo que yo represento de la comunidad, en realidad, son 43 casas, aproximadamente 270, 300 familias. Torres, tres grandes, cinco sándwiches, con todo dicho. Veo que ha comenzado un desmonte terrible. Existe en todo el desmonte, está avanzando. Nuestro editor, ya que nos está explicando que era nuestro territorio, cuántas hectáreas se están desmontando. Bueno, en realidad, 40.000, los 30.000 hectáreas aproximadamente que era nuestra ocupación. Y bueno, nosotros ya no podemos decir nada porque está hecho por causa de desmontes. ¿Hace cuánto que están aquí? Más de 200 años que ya vivían. Ayer, más o menos, de 10 años o 20 años que estamos gestionando y los abuelos. ¿A quién le pedimos? Al gobierno. El título, título. Es árbolito se llamaba mi stor. Ese alimento más grande que, al igual que el algarrobo, se comen esta fruta. Es la vida. Abre mira un golpeado con fruto y todo. Con estas frutas todo lo que hago para que pierda. Que no coman nuevo, que no coma más la origen. O quieres que se mueva todo."

[Risas]

"Me das lástima y me pone triste. Bueno, como en esto, todo el monte, todo. 25 no había ningún del monte y ahora como mis saltos, ya todo está privado. Pero ya son privados. Ganó de acompasar. Hay que va a ser si le dicen que se tiene que ir. Y mi mente más la paga. Como en lo de la fumigación. Bueno, cuando viene avioneta, a ese pase por arriba de la comunidad y entonces cuando la avioneta pasa, a una vida pasa de arriba y ya dice cuando tira el veneno. Entonces cuando viene viento, llega a la comunidad. Y usted también se ve ese los bidones que estamos usando. Ese son de veneno. Y tomemos agua en ese bidón. Y nosotros nos damos cuenta que ese bidón está contaminado. Han tenido chicos enfermos con esto. Contame. Mira, tenemos un chico enfermo también con tóxico. Y hace poco se murió uno chico que está desnutrido también por caso de sufrimiento de calores."

[Música]

El relato de Basualdo me recordó los miles de chacareros y campesinos que seguían expuestos a la contaminación de las fumigaciones.

[Música] [Música]

Empezamos nuestro viaje por la provincia de Buenos Aires, yendo al encuentro de dos expertos en eco-agricultura, Jorge Rulli y Adolfo Bo. El director del INTA.

"Estamos en el desierto verde de las hojas. Es lo que más abunda en la Argentina. Millones de hectáreas de soja ocupando las tierras más fértiles. Bueno, estas son las charlas de las hojas y por estos malditos por otros. La Argentina se ha empeñado a despoblado el territorio, ha destruido sus ecosistemas, ha menguado la biodiversidad. Y bueno, no hay vida aquí. No hay, no hay insectos, no hay fauna, hay mariposas, no hay pájaros tampoco. Los pájaros desaparecieron. Los pájaros viven en la ciudad. Son cientos de miles de familias que han tenido que emigrar porque ya no hay trabajo. En cada uno de estos pequeños montes que se ven en el horizonte, había casas donde vivían familias. Y aunque eran pobres, todos tenían comida y estaban bien alimentados. Entonces, Monsanto tenía una visita de estrella que se llama glifosato y se le estaba por vencer la patente. Entonces, ¿qué hicieron? Se le ocurrió a algún ejecutivo, algún científico de Monsanto, crear una semilla de soja que fuera capaz de resistir al glifosato. Y encontraron que la petunia, una planta común a todos nosotros, tiene una natural resistencia al glifosato. En el ADN de la petunia, ubicaron los genes de resistencia, los sacaron y se los colocaron a la soja. Monsanto no patente a la soja, igual que el que distribuye droga en los colegios, tampoco la cobra al principio. Entonces, en ese momento, para Monsanto, el negocio era el glifosato. Ahora, el Ministerio de Economía lo descubre, pero diez años después lo descubre. ¿Qué pensaban de Monsanto en aquel entonces? ¿Por qué permitieron que se comercializara una semilla que no tenía patente? ¿Qué imaginaron que iba a ser Monsanto? ¿Qué creían que era Papá Noel? ¿O Santa Claus? Monsanto, en aquel entonces, lo que quería era que la Argentina fuera ocupada por la soja, porque la Argentina ha sido un portaaviones desde el cual se contaminó y se contrabandeó la semilla de soja al estado libre de transgénicos que era Porto Alegre. Contrabandió la soja a Bolivia, a Paraguay. O sea, las cosas que ha hecho la Argentina han sido terribles, pavorosas. No, acá si aquello en junio. Mira, mira, aquí tenemos un yuyo. El único yuyo que encontramos en hectáreas, directas áreas, que debe haber desarrollado capacidad de resistencia al herbicida. Mira, pero después no hay nada. Claro, es un yuyo subversivo."

[Música]

"Pero es donde viene el tema. Dice Adolfo, viene de México, de su cuna. En México se llamaban los hombres de maíz. El maíz llega hasta nosotros porque hubo miles de años de selección. Etnia que dedicaron toda su vida a seleccionar raíces de todo tipo. En el INTA, por ejemplo, que tenía el INTA en esa época, que era musulmán, y que esos maíces eran productos de la selección que hace el agricultor. En el mundo, ser agricultor y guardar su semilla es algo como la vida, el alma. De la Argentina tenía entonces sus propios maíces. Absolutamente. Como tenía sus propios esteros. Las universidades, antes, la fábrica de agronomía, todos hacían sus semillas, producían semillas. El INTA prácticamente regalaba. En mi INTA difundía semilla que producía, mejoraba permanentemente sus técnicos, producían variedades. Este, por supuesto, no se hablaba de patentes porque porque la estábamos regalando. Tratábamos de hacer fomento, es decir, el estado estaba realmente al servicio del productor y de la familia rural. Estos maíces híbridos tienen la protección de la patente. Las semillas tienen asegurado que todos los años el productor tiene que comprar semillas. Siguiendo el camino que tenía el INTA, seleccionando variedades originales, se puede llegar a una semilla que compita con cualquier semilla de Monsanto. Lo que pasa es que ser una semilla que de todos, no hay negocio detrás de esa semilla."

[Música]

"Ninguna de las hojas que vimos hoy, ni el maíz que vimos hoy, tendría sentido si esos genes, aunque estén patentados, no tuvieran una planta que durante años estuvo seleccionando técnicos del INTA, pagados por el pueblo argentino. Y eso no se dice. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, con cuatro mil técnicos y decenas de programas de investigación, es un gran aporte al campo argentino. Reproducir de ganar semillas a los productores en los años 90 se fue adaptando a las demandas de un mercado dominado por las multinacionales."

[Música]

"Para reemplazar la agricultura por la agroindustria, se acentúa el patentamiento de la madre tierra. Genes de hierbas y plantas pasaron a tener propietario. Aunque nos cueste creer, casi todos los genes tienen dueño. Las modificaciones genéticas patentadas les aseguraron el cobro de las regalías. El INTA comenzó a formar sus propias variedades de transgénicos resistentes a los agrotóxicos. Y en arroces hemos tenido un gran éxito con la obtención de cultivares tolerantes a herbicidas. En colaboración con la compañía Bunge, la hemos patentado en Estados Unidos y ahora la patente se está extendiendo al resto del mundo. Estos son algodones y cultivares también que inscribió el INTA hace muchos años, que ha sido muy exitoso. Es decir, cultivar Guazuncho 2, en donde estamos haciendo mutaciones para obtener tolerancia a herbicidas en 2,4-d imidazolinonas, haciéndolo más práctico y más económico. Otra de las usinas que promovió en el país la revolución transgénica y la soja RR resistente a glifosato fue la Facultad de Agronomía. Lo que no era transgénico pasó a ser viejo, anacrónico, reaccionario. Yo lo voy a iniciar, por supuesto, no teníamos conciencia de lo que estaba pasando. Teníamos una conciencia parcial. ¿Cuál era el modelo? El modelo era un modelo de la agricultura química y era difícil para nosotros entender que era lo que se estaba proponiendo. Es un modelo de escala, eran las tecnologías de punta incorporadas al campo, era la realidad empresarial. O sea, se reunía a los viejos chacareros y se les decía que eso no iba a más, que había que ser empresario y actuar de otra manera. Era la modernidad. La Argentina entera se ha incorporado un modelo. La soja instaló un modelo en la cabeza de los argentinos y ese modelo es el haber reemplazado la calidad por la cantidad. Y así fue como alguna oportunidad, eso me encontré con un chacarero que me dijo: 'Mira, Rulli, yo entiendo lo que usted me propone, pero lo que usted me propone es lo que hacíamos antes. Nosotros trabajábamos sin químicos, trabajábamos, hacíamos abono verde, trabajábamos con animales, con caballos. Siempre trabajamos así. El INTA nos convenció de que había que trabajar de otra manera, con maquinaria pesada, con venenos, con semillas híbridas. Dice: 'Ahora resulta que el INTA nos va a decir que tenemos que morigerar el uso de tóxicos porque tenemos problemas en los mercados'. Y se sabe que se van a la [inaudible] que lo parió. Nosotros vamos por él, cada vez más veneno y más veneno. Echo para atrás, no vuelvo'. Y bueno, yo al tipo lo entiendo en su empecinamiento, pero en realidad, el primero que va a morir envenenado es el mismo."

[Música]

Seguimos viaje hacia el sur de Santa Fe, las zonas núcleo de la soja, llevados por Pedro Peretti, ex dirigente de la Federación Agraria.

"No estarán todo el monte durazno. Había una cantidad de hectáreas que no tengo precisión, abastecía la zona. Y esta zona también la soja fue tomándolo todo. Fíjate cómo vamos frente a un mar de soja. Ante acá se pronunció durante todo confort, mercado, fueron todos arrancados para sembrar. Entre los pocos que va quedando de durazno, debe haber en este momento, son el 10% de lo que había plantado. Esta soja que volvés acá se sembró en menos de una hora y por teléfono, con el celular, con este aparatito. Seguramente con este aparatito el dueño del campo le dijo: 'Sembrar, fumigarme, cosecharme'. Menos de 20 minutos de trabajo. Ahí enfrente, hay enfrente, tiene un monte durazno que genera a cientos de puestos de trabajo. En contraposición a esto, ven en caballo. Durante la época de los 90, dijeron que debían desaparecer 200.000 explotaciones agropecuarias argentinas. En ese período desaparecieron 103.000 y se pulverizaron 700.000 puestos de trabajo en el sector rural. Parte de esos puestos de trabajo era la gente que trabajaba en estos montes duraznos. Cientos de personas aquí. Este era una zona del campo, veis todavía agricultura y una ganadería excelente, muy buenos creadores de hacienda. Hoy ya no queda más nada más que esto y las taperas. Ahora podés ver, podés ver monte por todos lados, son todas estas para todas casas abandonadas. Los chacareros han desaparecido. Y aquí hay un elemento invisible y que fue un habitante constante hasta la década del 90, la apicultura. Esto tenía un complemento. Está en una zona máximo pasto. Estas obras que tenían muchísimos apicultores tuvieron que llevar sus colmenares afuera del país. Estos árboles centenarios fueron talados al solo efecto de poder sembrar 5 surco más de soja. Esta planta estaría viva, recién lo hubiera venido el primer surco de soja aquí. Mira, pino, hay dos cosas que no se pueden conseguir con plata. Pino, ¿sabes cuáles son? El afecto y el tiempo que tarda esta planta en crecer. No puede ser el multimillonario más grande del mundo, pero para tener una planta de esta, necesita 100 años y eso no se consigue con plata. Mira, si yo fuera actor, pino, la guita que me perdí. Me parece que estoy más solo que la interna Federación Agraria en esta etapa."

[Risas]

"Mientras se iba secando, la gente se iba yendo. Siempre pasamos por una escuela, estaba sin alumnos. Este está abandonada. 18 kilómetros en el trayecto que va de Pavón, había más tropas. Hay tres escuelas rurales como esta, totalmente abandonadas. Son terrenos que pertenecen al gobierno de la provincia o al gobierno de la nación, depende del carácter del aila. Depende del carácter del establecimiento. Es todo lo que creo de la escuela, el mástil truncó y la escuela, absolutamente abandonada. Esto estaba lleno de pibes, chacras, chacareros trabajando con su familia. Hoy no queda más nada. Hoy hay solamente soja. Y acá podemos ver el mundo testimonio en que fue reducida esta escuela, vivienda de un par de chanchos que están en engorde. Y estos nos quieren hacer creer que esto es el progreso. Este es el retroceso más grande que tuvo la Argentina en los últimos 20 años, este modo de agricultura."

[Música]

Las hojas le arrebataron a la ganadería 12 millones de hectáreas en la Pampa Húmeda. Hoy, esto es la prueba más contundente del proceso de sojización en la Argentina. Nuestra carne se producía con pasturas naturales y era considerada la mejor del mundo. Hoy se produce en feedlot.

[Música]

Esto se alimenta en base a maíz y con todos los otras requerimientos proteicos que tiene la alimentación del animal. Se le cambia la alimentación natural y bueno, destacar, me cambió el sabor de la tradición arcana argentina. Están engañando, están engañando a los consumidores de todo el mundo porque le dicen: "Te está, me creaba campo y están determinados flow". Y además, que es el mismo modelo de concentración económica en pocas manos, con empresas integradas verticalmente.

[Música]

El boom del azúcar no fue. La caída de los precios y el aumento en dólares de los insumos pusieron en crisis el sector.

"Lo que pasa que los costos aumentaron del año pasado a este año casi el 100% en dólares de algunos. Pero los números trabajando los dos ya no me cierran. Pero tengo un hijo y que era el campo de las madres. Le dije: 'Hijo, hace otra cosa, un taller'. Porque lamentablemente yo tengo 50 hectáreas y gran humedad para la familia. Cuando llegó un momento de estatura, y esto no va más. Tristeza, tristeza, sensación que tengo. Cuando es la verdad, cuatro años duele, dejando pero nada más. Así no va. Con la sojización, los chacareros se endeudaron en miles de dólares y sus campos y máquinas fueron rematados. Desaparecían más de cien mil pequeños y medianos productores. Comenzaba un nuevo ciclo de concentración de la tierra en beneficio de bancos, grupos financieros y terratenientes. Los que pudieron salvarse ordenaron sus campos a los pulso siembra y se instalaron en los pueblos."

[Música]

Los descendientes de quienes un siglo atrás protagonizaron el grito de Gordoba, festejan otro aniversario de Máximo Paz.

"Estamos en el social, en realidad, el verde reunión y se viene porque ya es como que en el campo no tiene nada que hacer. Viene al club, jugará un partido a la carne y volverse a la casa. Marieta, porque se fueron del campo. Un vive nadie en el campo. Quedaron toda esta pera, son todos campos que están alquilados. No tendríamos ningún vecino para decir: 'Bueno, me cruzo o no se necesita un vaso de agua y me cruzo'. Tengo un vecino, tengo a nadie. No hay nadie. ¿Cómo hacemos a volver toda esta gente a la vida rural? Mi hija más chica tiene 11 años. A la escuela la mañana, la tarde, inglés, gimnasia, teatro, hockey. Yo pudiera hacer gimnasia, puedo, pero me es más fácil a mí desvincularme de esas cosas que si estoy en el campo, que siempre algo te está demandando otra cosa."

[Música]

"Cuando uno analiza el monocultivo de soja, hay que poner todo adentro. Traer la soja al puerto Rosario son 640.000 viajes de camiones en rutas que ya no las más. Somos el número uno, el número dos en el mundo en accidentes viales. Un verdadero desastre. Llegamos a Puerto San Martín, a 30 km de Rosario. Es un complejo aceitero gigante donde se han instalado todas las grandes multinacionales. Están Cargill, Dreyfus, Bunge, ADM, Molinos, Nidera y muchas otras. Acaban de salir el 60 o el 70% del total del volumen producido en Argentina. 126 millones de toneladas. Es muy grande. Timbúes, todos estos son 150 km del río Paraná. Es una autopista de barco sojero. La autopista es la hidrovía del Paraná, por la que transitan más de 3000 barcos extranjeros al año y por donde entra y sale el contrabando y la droga de 4 países. Pagamos el dragado y no tenemos flota. Somos los hijos de la pavota. Más de 50. Fundamentalmente el destino es el sudeste asiático. De la bandera, mira la bandera china cargando un barco de origen chino. ¿Sabe cuánto produce? Se hará 22 mil millones de dólares. La Cámara Argentina de la Industria Aceitera exporta y genera divisas por 22 mil millones. Pino, es una fortuna incalculable que sale de acá. ¿Y quién controla esto? ¿Quién lo controla? Dios lo controla. Y Dios parece que dice que Dios protege a los malos cuando son más que los buenos. En este caso, me parece un fiscal. Con la exportación de generales, muchas de las empresas que están aquí triangulan sus operaciones con distintas partes del mundo. Por ejemplo, el grano físico puede salir de Cargill a Argentina y facturarse en Montevideo, facturarse en un puerto lituano o con Rotterdam. Todas esas triangulaciones financieras, muchas de ellas van a alimentar las cuentas offshore que se conocieron últimamente con el nombre de Panama Papers. ¿Quién controla la carga de los barcos? ¿Cuánto transporta o cuánto declaran? ¿Quién investiga el contrabando? Le facturan a una sociedad offshore de su propiedad en un paraíso fiscal, elevación de la triangulación y lo que se pierde por los fletes y empleos argentinas y sus productores pierden un tercio del valor de la cosecha. Con la destrucción de la Junta Nacional de Granos, el país perdió una de sus palancas estratégicas. La millonaria renta del comercio exterior quedó en manos de las multinacionales."

[Música]

Nos fuimos a Mar del Plata para investigar la producción de la verdura. Aunque parezca mentira, es uno de los alimentos que más pesticidas recibe.

"Bienvenida a nuestra casa. Ellos es una asociación civil. Su programa de radio, que tenemos 25 años de historia. En estas épocas, todos queremos estar un poco más sanos. Y cuando pensamos en comida sana, pensamos en verduras. Y vamos a la verdulería y elegimos aquellas que son más hermosas, más frescas, más coloridas. Resulta que eso va a ser sano. Pues probablemente no, si no vienen de una huerta agroecológica. Muy probable que usted esté comiendo las vitaminas, los minerales y todo lo positivo que tienen las verduras, acompañado por un cóctel de sustancias que van a terminar quedándose en su organismo. Vos agarrás una hoja y la querés lavar para comerte la que no tenga nada. Y le da, la tenés en remojo, pero el veneno entró por acá. Cuando la planta estaba en la tierra, el veneno se le pusieron alrededor. Entonces, el veneno sube por la savia y se desparrama por todas las hojas. Lo mismo en la lechuga. Esta es, en particular, la lechuga. Tanto esta como las otras, muy atacables por los bichitos en pleno verano. Entonces le dan a cañonazos, le dan como para que tenga mucho veneno. Para evitar, cuando recién brota, le tiran uno. Cuando está creciendo, le tiran otro. Y cuando la van a cosechar, le tiran también una gota de lavandina en el agua. Como uno dice: 'Con esto ya lo voy a resolver'. Y el químico no se va. El que entró por acá y está en la hoja de la lechuga. Algunos pueden salirse con un buen lavado, pero los que entraron a través del tallo, no. Empezamos hace muchos años, casi 20. Y lo primero que vimos fue el tema de lo que se aplicaba en las huertas. Entonces fuimos con una escribana al mercado a comprar verduras. Nos encontramos distintos puestos, las mismas verduras. Las llevamos a un laboratorio, las analizamos. Y en todas las verduras, prácticamente, que estábamos analizando, encontrábamos residuos de agrotóxicos. El veneno es pasa de largo, lo hace pis, se va. El veneno, usted no se queda con el veneno en el cuerpo. Entonces fuimos a sacarnos sangre a ver si teníamos nosotros en el cuerpo estas sustancias que habíamos encontrado en la lechuga, en la espinaca, en la rúcula, en las verduras que habíamos analizado. Y encontramos que efectivamente, todos los que nos analizamos de bios, tenemos por lo menos 3 agrotóxicos en la sangre. Yo tengo en green, el endrin. Es una de las sustancias. En los análisis que nosotros hacemos, son con un cromatógrafo, que es un aparato que tienen, que busca las distintas familias de agrotóxicos y saltan en ese aparato cuáles son las sustancias específicas que vos tenés. La invitación de Silvana para que me hicieran la prueba de sangre me dejó pensando. ¿Será como dice varios periodistas? Se lo hicieron y todos tenían plaguicidas en sangre. ¿Qué hacemos? Eso pensándolo bien, deberíamos hacerlo, porque seguramente estamos todos infectados."

"Para que no los que no me conocen, soy César Lerena. Soy doctor en Ciencias Veterinarias, especializado en alimentos y más particularmente en la seguridad alimentaria, tanto en el ámbito de la producción de los alimentos como la industria y el comercio. Espero que tenga pocos agroquímicos en sangre. O courel a nuestras ciencias. Ahora, si un buen desayuno, cuando uno adquiere en las pequeñas verdulerías o los grandes supermercados productos de todo tipo hortícolas, lo que está haciendo en definitiva, qué es recibir esos alimentos de estos establecimientos productivos. Nadie sabe y nunca nadie se ha puesto a trabajar en qué nos pasa en el organismo cuando estamos comiendo 50 dosis máximas permitidas, porque están analizadas como si el cuerpo de la persona fuera sano, natural, no enfermo y bien robusto, con sus defensas bien altas. Y comience solamente una de esas dosis máximas permitidas, que además no sabemos si en el organismo se sinergizan. Esto significa que una con otra se mezclan y la respuesta es más que la suma de uno más uno. Hay un doble mensaje: el consumo sano y la falta del control total del Estado sobre lo que debería ser fundamental, que es garantizar la salud de la población. La verdura que se ve tan bonita como para un florero, lamentablemente es una verdura que arrastra residuos de agrotóxicos. Hasta que no cambiemos el modelo hacia una agricultura orgánica, realmente nos estamos llevando veneno a la mesa. Bueno, y el consumidor, por otro lado, tiene herramientas. Ya no se puede consumir seguro, conocer el origen, no consumir hortalizas de lugares donde presumiblemente se utilizan agrotóxicos. Otros no hay solución para el agrotóxico. Cuando, cuando la hortaliza llega a la casa, cuando llega a la casa, no hay forma, ni con agua, ni con la cocción, de resolver el problema de la hortaliza. En realidad, la medicina ha venido encontrando en sus laboratorios el problema que esto generaba y ha sido sistemáticamente silenciado por parte de los gobiernos. Que la ciencia, esto ya lo sabe, pero así como en el mundo del tabaco, cuando se aseguraba que no hacía nada durante 50 años, hicieron fumar a la gente. Señores de delantal blanco, explicando que estaba todo fantástico con el tabaco. Lo mismo está sucediendo con estos cientos de trabajos científicos que asocian directamente el Parkinson con los plaguicidas y el Alzheimer con los plaguicidas. El glifosato con el cáncer, con las malformaciones a los embriones al nacer. Mata. Ya está. Esto enferma y esto mata. Está matando a la gente que se lo come. Todos lo saben y no es una fábula siniestra. Se sigue fumigando con veneno en los campos y los pueblos rurales. Se fumigan todos los cultivos y cereales. A los tabacos se usan venenos prohibidos como el endosulfán, el paration e incluso el de tal fósforo de aluminio para combatir el gorgojo en silos y camiones, causante de la muerte de varios camioneros. Miles de horticultores, chacareros y tractoristas sin trajes de protección fumigan y respiran vendiéndose en los silos molidos y viveros cuando trabajan. Finalmente, los desechos agroquímicos son arrojados en parte de los desagües y canaletas, contaminando el agua y la población. Lo que sucedió en las tomateras de General Lavalle, en Goya, donde los chicos Nicolás y Celeste Arévalo se envenenaron al pisar un barro con desechos de alfa-endosulfán vertido por la tomatera. Acá estamos saliendo del pueblo de Lavalle. Estos ante alguna agenda de lo que hay en él. Estamos viviendo en el medio de los bandoleros, en el medio del químico, en el medio tóxico. Todo el mundo sabe lo que está pasando. Y la gente, al perder el puesto de trabajo. Esta es la casa de Gladys Arévalo, madre con Santiago Arévalo. Este es el tiempo donde siempre jugaban un día. Lamentablemente, la contaminación persistente de la zona generó que, a través de la inhalación y del contacto directo por el barro que se había formado en la calle por los líquidos que salían de la tomatera, generaron la intoxicación aguda de Nicolás y de Celeste. Celeste sobrevivió y Nico falleció el 4 de abril del año 2011. Lo peor ha sido la intoxicación silenciosa que se ha ido sufriendo con el correr del tiempo. Estamos hablando de una zona de trabajo infantil, trabajo precarizado, trabajo en negro. La pendiente es hacia el río, está muy cercano, así que todo va al río Paraná. Por eso es que no nos sorprendió el estudio que se publicó hace poquito, que había encontrado glifosato en las aguas del Paraná en distintos puntos de muestra en toda la cuenca del Plata. Lo que pasó fue un día que los chicos, Celeste y Nicolás, se levantaron de compuesto. En donde su mamá, a la una de la tarde, le lleva también al centro de Santa Lucía y no nos daban nunca un diagnóstico de lo que tenían los chicos. Ningún médico hasta llegar al hospital de Goya, donde dicen que tenían el partido fulminante, pero no decían que fue lo que le provocaba eso. Hay una prueba, un estudio que dice que Nicolás estaba envenenado por el endosulfán. Cuando dejaste, yo dejé de trabajar. Cuando yo me entonces que con el veneno, por qué como nosotros lo tuvimos que hacer responsable para defender los patrones de la chacra que no era nuestra, declaramos todo que era nuestro, que era nuestra propiedad, inclusive la policía en el godó vecino preguntó lo mismo y le dijimos lo mismo para poder tener la comida de nuestro hijo. Con eso elaboramos. Entonces ellos, por ser ignorante, me iba ya a denunciarle al patrón porque no era la primera vez que pasaba. Encontramos a la monja Marta Pelloni, la histórica defensora de las víctimas sociales. Desde el año 2011 estamos esperando que es el juicio oral y público de la muerte de Nicolás Arévalo. Lamentablemente, este murió y murió otro de más allá. De todos sabemos, pero nadie habla, es porque hay intereses creados muy fuertes. Se mete miedo. Fíjate, le tienen miedo a los propietarios, le tienen miedo a la justicia, le tienen miedo a la policía. Y uno ve el ambiente de que hay miedo. Policía armado y en un momento llegó uno que tenía el pelo antibalas, muy sugestivo. Y después también el campesino es el último responde el tarro. Y si bien, sí, la postergación del juicio varias semanas, preanuncio del imputado, a nosotros nos van a tumbar, no nos dejaron, nos dañaron, pero no nos van a tumbar. Nos vamos a volver a levantar. No caemos, nos volvemos a levantar. Él es culpable y nosotros lo culpamos, le acusamos, tenemos las pruebas. Por eso aquí él está sentado, está sentado hoy porque nosotros tenemos la fuerza del derecho, no la violencia del derecho, del derecho de la víctima, ¿no es cierto? Josefina."

[Aplausos] [Música]

"Acá hay que socializar los temas y agruparnos todos los que estamos en la finalidad de las mismas problemáticas, que son sociales, son problemas de nuestra gente, son problemas nuestros, particular. Y para que para que seamos una red enorme de redes, porque estamos articulando y no les va a quedar otra al gobierno que no va a necesitar hacer un debate en el Congreso. Es la fuerza de un país, te das cuenta."

[Música]

La fiebre de la fumigación no respeta espacios públicos, ni las escuelas rurales.

"Bueno, ese día vinieron desde aquel lado. La avioneta pasó por arriba de la escuela, fumigaba el campo de frente, daba la vuelta y pasaba por el patio, bien por arriba de la escuela. La deriva caía sobre la escuela para dar nuevamente la vuelta. Además, en ese momento estaban los chicos del patio, así que pues lo recibieron plenamente. El viento estaba parado en la escuela, por eso notamos que estaban fumigando."

[Música]

"Y la tercera vez que fue la que cayó y esparció muchísimo el veneno. Cuando sentí que el veneno caía sobre mí, empecé a tener problemas para respirar, perdía estabilidad, me caí. Difundir todo, todo acá. Nunca pensamos que iba a ser tan perjudicial para nosotros. Y le expuse los tres nenes egresados que eran mis dos hijos y la nena vecina. Y nos pusimos ahí, le sacamos la foto de recuerdo para el regreso. ¿Cuántos hijos tienes? Entonces tengo siete hijos. Siete, siete, siete. Si acá viví durante once años y me absorbe todas las fumigaciones porque acá vivía con mis hijos. Esto que yo te estoy contando no es un caso aislado. No soy la única a la que le pasó todo esto. Hay pueblos vecinos donde también las docentes han sido fumigadas en plenas tareas con sus alumnos. Bueno, esta es la escuela 11, mi amada escuela 11. Directora, maestra y directora con grado a cargo, seis años en esta escuela. Y bueno, ya que viví montón de cosas lindas, la experiencia de la escuela rural es fabulosa y también cosas muy feas en relación a las fumigaciones. Esta escuela, como tantas otras escuelas rurales, están como ven, rodillas de campo y campo sembrado. Lamentablemente, es campo fumigado. No se respetan distancias, no se respeta que haya chicos, no se respetan horarios escolares y nadie es castigado. Hasta ahora, nadie ha pagado ni un centavo de multa. Es muy indignante. Uno ve que los chicos tienen problemas de salud, que tienen recurrentes problemas respiratorios, sangrado de nariz, en reacciones de piel. Y bueno, la verdad es que da muchísima impotencia, mucha bronca. Es una red de silencio, de complicidades. Cuesta que se comprometan las autoridades, incluso las otras docentes que denuncien también las situaciones similares que hay en sus escuelas. Yo tuve que denunciar como directora cuatro fumigaciones en pleno horario escolar. Una fumigación pegada al alambrado con 2,4-d. En otras ocasiones, la última, por ejemplo, salimos al recreo, estábamos acá en las hamacas y el mosquito estaba enfrente fumigando. Pues traté de parar a comida dorsal, curse el campo. Cuando paró, cargar agua para hablar con él y vuelo la inhalación del producto que estaba en el aire y me produjo un adormecimiento de la cara durante 15 días, una parestesia facial. Y todos durante dos meses. Bueno, los chicos viven todos en campos, en puestos donde también se fumiga, pero en sus casas. Ellos no pueden denunciar a sus propios patrones, porque bueno, al otro día estarían de patitas en la calle. Y muchas veces pasa que la misma esta misma gente son las primeras víctimas de esto, porque los mismos papás que son los que manejan los mosquitos o los que manejan estos tractores y los que comían en forma los dueños de los campos, ni mandan a sus hijos a la escuela rural, ni viven. No sé, vienen supervisan el trabajo. No son ambos con los que se suben al mosquito. Y eso genera mucha impotencia, una sensación de mucha soledad. Y el vendedor de agrotóxicos es una persona respetada. Contra el viento, los vendedores de los agrotóxicos, de las maquinarias, tienen su negocio y son de repente, por ejemplo, los principales auspiciantes de las radios, de los programas de televisión. Entonces, es muy difícil que se apoye la denuncia, que se apoye esta toma de conciencia. O tienen campos o son dueños de las casas que venden las maquinarias agrícolas. Esta sensación de que uno es, bueno, la loca de la escuela 11 que denuncia las fumigaciones y escuchar comentarios incluso de los docentes, decir: 'Tanto escándalo si fuman en todas las escuelas'. Como siendo: 'Bueno, ¿qué le pasa? ¿Por qué tanto molesta con las combinaciones?'. Es esta cuestión de distancia, noche. Y pensar por qué parte de tu cuerpo va circulando ese veneno y por qué está ahí. Es una situación de mucha impotencia, de mucha soledad absoluta."

[Música] [Música]

La investigación sobre el alcance de las fumigaciones los llevó a la Facultad de Ciencias Exactas de La Plata, donde encontramos al doctor Damián Aguín del CONICET.

"Ha sido licenciado en química, egresado de esta casa y me he potenciado en específicamente en el estudio de la temática de los plaguicidas, cómo ingresan al ambiente, cómo se movilizan, a dónde alcanzan. Eso quiere decir que un plaguicida, un agroquímico, va, se aplica en el campo, no queda quieto, se mueve. No importa si se les aplica en Salta, en Buenos Aires o en Ushuaia, sino que van a cumplir su identidad, se van a mover. Digamos, una gota o un plaguicida ingresado en la vía aérea va a llegar a través de la ventana del aire que uno respira a cualquier casa de cualquier vecino y no necesariamente a dos metros, puede alcanzar kilómetros. Pero hay evidencias, por ejemplo, de encontrar muchos de estos plaguicidas en la Antártida. Y en la Antártida no hay soja. Lo que cae en el suelo, transcurrido cierto tiempo, lo que hace la molécula se volatiliza, como quien deja un vaso de agua a la mesa a la noche, a la mañana tiene menos. Bueno, se volatiliza esa molécula, pasa al aire de nuevo y se moviliza. Ahora, a través de aire, ese proceso de cada kilo que aplico en una hectárea, hasta 900 gramos pueden pasar al aire. Con esto quiero decir que no es un problema solo en el momento de la aplicación, tampoco se resuelve dejando 500 subir."

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El doctor Andrés Carrasco, investigador del CONICET, demostró por primera vez la incidencia del linfocito en las malformaciones de los embriones. La investigación de Carrasco fue muy resistida hasta que les llegó el reconocimiento internacional.

"Nosotros no empezamos trabajando porque es una molécula atractiva. Empezamos a trabajar porque nos impactó algo que estaba pasando en la sociedad en el interior, en esos lugares, no solamente rodeado por soja. Hicimos un trabajo con un herbicida e hicimos mi trabajo con inyección de licor sato puro en embriones y encontramos sencillas de malformaciones. Cuando una ingesta de un lado del embrión, desaparece un ojo. Si del otro lado del embrión, apariencia de malformaciones muy serias. Produce ciclos, prácticamente a la cabeza, afecta toda la estructura craneal y produce malformaciones craneales. Hay un aumento del 400% de malformaciones en la provincia. Esto no es imaginación y paranoia. Pero el impacto del uso de agrotóxicos, y digo agrotóxicos, porque son tóxicos. Uno, un tóxico, algo que manda, es tóxico. Sé que vivimos alto. No es el único ni va a ser el último. Con la ciencia también está contaminada. La ciencia tampoco es neutral y es absoluta y es objetiva. Aveces se trata de lo que otro nunca la puedes diseñar para unas cosas, las pueden diseñar para todos. Quienes comiendo la ciencia están diseñadas para el mercado, no para la sociedad. Con eso terminó. Gracias."

[Aplausos] [Música]

A pesar de las denuncias, el uso de glifosato sigue aumentando porque suelos e insectos se hicieron resistentes. Si en el 2015 fumigaron 300 millones de litros, en el 2017 se emplearon más de 340 millones.

"Y acá en la cátedra estoy hace ya 15 años. Yo soy médico del año 83, o sea, de este año cumplo 30 años de médico. Entonces, nunca en la facultad nos enseñaron que los productos químicos que se usan para los negocios agrarios iban a enfermar a la población. Y han autorizado todos estos productos con los informes de la misma fábrica. Y los fabrican. Pero los servicios de neonatología en los últimos 10 años han tenido un cambio muy impresionante en el tipo de patología que tenemos. Hay un momento del año en que todas las incubadoras están llenas de niños malformados. Hay un estudio que podemos hacer revisando los registros de las historias clínicas y nos encontrábamos a medida que aumentaba la superficie sembrada de soja, aumentaban los chicos con malformaciones en la misma relación y los mismos años. Con los padres, es muy doloroso porque muchas veces cuando tienen un niño malformado, los padres creen que es culpa de ellos, que es culpa de la madre o del padre o de un disgusto. Y en realidad no es así. Y los médicos nos dicen que muchas veces tienen más abortos espontáneos, no son abortos provocados, no inducidos, que nacimientos. Tuvimos un paciente acá hace pocos años y hablando con la madre, después me entero que cuidaba en un campo fumigado en todo alrededor de la casa de ella. Cuando nació el bebé, tenía todos las triplistas afuera. Entonces, de a poco lo llevamos acomodando durante, hicimos cinco operaciones. No, en octubre, un día me llama la madre y me dice que se había muerto a la mañana. Fueron y encontraron muerto en la cuna. Había hecho una muerte súbita. No, doctor, me dice, me tuvimos que volver a mi casa y en el campo. Y le digo, y estaban fumigando. Fumigaron el día antes que muriera. Le digo, y yo le dije, más nada. El número de pacientes que consultan por enfermedades alérgicas, como asma bronquial, problemas respiratorios, problemas dermatológicos, problemas oculares o problemas sanguíneos, nosotros los asistimos con frecuencia y se exacerban en determinada época del año. Es notable que es una zona del pueblo, realmente del pueblo jubilado, diez mil vidas. No solamente ambos pueblos fumigados, sino que hay barrios fundados. No solamente por acciones a través de mosquitos, sino fumigaciones a través aéreas. El sistema inmunológico, que es lo que nosotros manejamos, está íntimamente relacionado con todo el ambiente, con lo que respire el hombre, con lo que come el hombre, con el agua que toma el hombre."

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"El problema de turno. Empiezo a detectar que no estábamos en la Subsecretaría de Salud de la ciudad de Córdoba y viene la gente de Ituzaingó, de Goya, Ituzaingó, a contarnos de que seguían estando muy enfermos por todas las fumigaciones. Acá terminaba la ciudad de Córdoba, que este era la última calle y esto, donde estamos ahora pisando, en el 2007 estaba plantado de soja. Y acá, como habían roja, fumigaba de 246 casos de cáncer. 100 vivían en estas dos primeras manzanas. Medardo me llevó al encuentro de las Madres de Ituzaingó, un grupo de vecinas que se organizaron en defensa de su familia. Bueno, los cánceres son muchos, de todo tipo: cánceres formados, cáncer de pulmón, esófago, de garganta. En un principio creíamos que los afectados eran los que estaban este cerca del campo y ahí nos damos cuenta que era todo el barrio. Y hoy sabemos que toda la zona, cuando nosotros tenemos más de 300 casos de cáncer manual en el barrio. Si en la esquina de mi casa se había enfermado una niñita de leucemia, al lado de ella, una otra chica de 14 años se había enfermado de leucemia. Al lado de mi casa, mi niño Iván jugaban en la esquina, pasaba la avioneta y ellos iban corriendo atrás del avión y viendo esa ola de"

A de agüita que le caía encima porque le gustaba. Y si eso es lo que hacían, entonces yo pasaba por encima de la calle, por encima de la casta.

Cuando pasaba el mosquito, salíamos a un grupo de mujeres al campo a tratar de que pararlo para que no, no se siga envenenando. Nos poníamos ahí, nos poníamos a pelear, no sabéis igual, hasta con un machete nos vinieron a hacer frente, pero ahí estamos nosotros y se retiraban. Y nos seguían fumigando.

Pero el tema de la discriminación también. Por momentos decían que esto es como la zona roja, no nos quiere entrar ni a un taxi a este barrio porque portamos una peste acá. Y enfermos como en cualquier lado. Son como una necesidad muy grande de normalidad, de ser igual que cualquier otro. Y recién se tomaba conciencia cuando te tocaba en tu propia familia. Y ahí decía, nada, era cierto.

Esta era la manera de registrar todos los casos así, a mano, en monjitas, en papelitos. Datos que nadie de las autoridades se quiso hacer cargo. No, todo lo contrario, nos mandaban a minimizar. Y horas y horas discutiendo el texto que no podemos decir que cancerígeno, que estos tóxicos. No, esa palabra es muy fuerte, es la palabra asusta. Como máximo nos daban unos boletos de colectivo para el que estaba más grave que llegue al hospital. Y es que no se arme en ningún tipo de conflicto.

Se alimenta con veneno a base de la flor. Se ha naturalizado no producir lechuga, tomate, soja o vino utilizando veneno. Es una cosa del loco, porque ya los productores no nos ven en el alimento un alimento, bien, una mercancía.

Los nuevos datos epidemiológicos a nivel mundial muestran que las sociedades antiguas no tenían cáncer. Que es un fenómeno nuevo en la modernidad y que se dispara el cáncer desde mediados del siglo 20, que es cuando empiezan los contaminantes químicos a estar presente en los alimentos, en el trabajo, en el agua. Y ahora masivamente con los pesticidas. Antes la gente no se moría el cáncer, no, que no existía el cáncer como una enfermedad. Y está demostrado que la contaminación es el componente principal.

Mostramos investigaciones de pueblos fumigados que tienen tres veces más cáncer que la ciudad de Córdoba. Tratan de acallarnos, de hacernos sumarios, que no sigamos investigando. Y empezamos a chocar con un montón de trabas desde el intendente, de la prensa, en la universidad misma. No renunciamos, hicimos público a la vez porque renunciamos y salió en los diarios. Las discusiones, pero son venenos, no son venenos. Monsanto dice que no son venenos, pero nosotros tenemos demostrado que son venenos. La estación mundial dice que son venenos.

Después de tantos hechos dolorosos, vivimos en Rosario una de las experiencias más estimulantes y que más nos emocionó. Un grupo de jóvenes médicos y estudiantes, coordinados por el doctor Damián Vercesi, de la Red de Pueblos Fumigados, organizaron campamentos sanitarios para indagar sobre la salud de la población.

Por favor, adelante. Acá es donde trabajamos. Esta parte de nuestro equipo de trabajo, están docentes de la práctica final. Toma asiento, número. En esta oficina vas a ver acá las cajas con algunas encuestas de los campamentos que hemos hecho acá y algunas localidades. Las otras están en la otra oficina porque son las que ya hemos escaneado.

Cada tres meses nos vamos a una localidad junto con los estudiantes a indagar unos cinco días. Cada uno lleva su bolsa de dormir, su colchón inflable y bueno, y lo que hacemos es compartiendo también al mismo tiempo con la comunidad. Y miren ese lugar.

Los campamentos estaban formados por cerca de 200 estudiantes del último año de la carrera. En esos cinco días, los dos primeros hacemos el relevamiento, que vamos casa por casa. Cada estudiante previamente recibió una indicación con un plano donde se le dice qué manzana le corresponde encuestar a él. Hasta el día de hoy tenemos 29 pueblos que hemos entrevistado más de 100.000 personas encuestadas. Eso le preguntamos cuáles son los problemas de salud que han tenido en los últimos 20 años y si ha fallecido gente viviendo en esa casa en los últimos 20 años. Y si ha nacido alguien con algún problema, como una malformación o algún problema congénito.

Y cuando vemos lo que tenían en común todas esas localidades, además de su problema de salud, era que había cambiado la forma de producir en los últimos 20 años hacia la producción de transgénicos dependientes de venenos. La bibliografía científica publicada a nivel internacional demuestra que hay relación entre la exposición a esos venenos y los problemas de salud que, entre otras cosas, nosotros estamos encontrando en los territorios que vamos.

Fíjate acá en esta vitrina tiene una serie de malformaciones que nosotros usamos para estudiar como algo que nunca íbamos a ver en nuestra vida y por ello estaban acá, cosa muy rara. Y hoy estas malformaciones nosotros las estamos viendo en los pueblos donde hacemos los relevamientos. De lo que te voy a contar ahora, no lo vio.

Estos son fotos de niños nacidos, para nada, en la provincia de Entre Ríos, en los hospitales de todo estado, como un aborto espontáneo. El otro dato es este de los casos de cáncer. Eran 217 cada 100.000. Nosotros en los campamentos encontramos 397,4 ocasiones. En nuestro trabajo nosotros pudimos observar como el hipotiroidismo como la segunda enfermedad crónica más referida, o sea, con mayor presencia en los pueblos donde nosotros hicimos nuestros campamentos, que son pueblos fumigados. Claramente vemos que hay un crecimiento de malformaciones congénitas cada mil nacidos vivos.

El año pasado nosotros fuimos convocados por el Tribunal Internacional Monsanto de La Haya para declarar y presentar ante el tribunal los resultados de estos relevamientos que hacemos en los campamentos sanitarios. La respuesta oficial de las autoridades de esta facultad fue poner cadenas en la puerta de la oficina. Pusieron cadenas en la puerta de la oficina donde tenemos guardadas todas estas cajas con la documental de cada una de las encuestas de cada una de las 29 localidades que nosotros hemos recorrido hasta hoy. En esta oficina teníamos guardadas todas nuestras cajas y esta fue la oficina donde pusieron las cadenas. Y acá están los parches que quedaron después de las cadenas.

Muchas gracias, en serio, por esta constitución.

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Detenido contractual. No se puede poner una fábrica, no se puede. Miles y millones de litros de agroquímicos sin preguntar al pueblo. Las protestas de los vecinos y ambientalistas detuvieron la construcción de la mayor fábrica de transgénicos de Monsanto.

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En esta decisión, porque somos nosotros que quieren.

[Aplausos]

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[Aplausos]

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Y solo en tres años de lucha en la calle, en el plano político, en el plano judicial, marchas multitudinarias en Córdoba Capital. Y tuvimos que hacer un acampe para bloquear el acceso de materia de construcción al primer Monsanto. Era la única forma de impedir que se levantara la planta. Y como terminó. Fue un triunfo. Fue uno de los triunfos del movimiento ambientalista, seguramente más grandes del mundo, porque la / es el término de existiendo del producto. Vendieron el predio y demolieron absolutamente todo lo que habían construido.

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Mala pata. Toma conciencia de toda esta problemática. Gracias a una denuncia de la ONG Bios. Y lo primero que nos encontramos aquí, vamos a aplicar la ley tal cual como estaba. Prácticamente dejamos afuera del 70 al 80 por ciento de las producciones. Entonces, era era inviable desde el punto de vista productivo y logístico. Para que dejara más plata sin alimentación.

Un productor me dijo: "Mira, tengo hinojo que cada vez que lo quiero vender en Buenos Aires me lo rebotan porque tienen el libre de agroquímicos elevados". Entonces, pues de mala plata. Y nosotros, y bueno, el hinojo que en el hinojo que como yo. Bueno, acá tenemos los resultados de los estudios que le hicimos en sangre y en orina. Y le cuento lo que encontramos: pesticidas organofosforados en sangre. Encontramos el panel investigado, clorpirifos, útil, que es un pesticida que es de amplio espectro, que se utiliza comúnmente en muchos cultivos. Y en orina encontramos una cantidad bastante importante de glifosato, 41,3 microgramos por litro. Y el metabolito de glifosato, es decir, la sustancia en la que termina, que encontramos 81 microgramos por litro. Es, digamos, que no deberíamos haber encontrado nada.

Y consecuencias del final. Mira, yo creo que ahora no podemos sacar las conclusiones claras. Hace falta más información, falta más estadísticas. Lo real es que yo hace 4 o 5 meses que estoy votado con dermatitis y urticaria, que es, nunca en mi vida tuve. Y se vaya a consultas dermatólogo, etcétera, etcétera. Pero sigo igual. Los agroquímicos están asociados a dermatitis, están asociados a diabetes, cáncer, a problemas neurológicos, problemas renales. Hay un montón de patologías que están asociando a la presencia del químico. Pero te digo, todavía es muy poco lo que se sabe.

Todos comemos los mismos alimentos. Pero quién conoce lo que está comiendo, quién sabe cómo lo fabricaron, con qué elementos. Hasta donde la publicidad no convenció que la marca son garantía de confiabilidad. Lo que uno está empezando también a darse cuenta que personas que no tienen ningún vínculo con el sector agropecuario, por ejemplo, yo mismo, qué hago, me hago un análisis de la presencia o no de agroquímicos. O no, que es te has hecho también, que no tenés otro contacto más que justamente consumir alimentos que se dice sanos entre comillas. Estás incorporando a tu alimentación una serie de agroquímicos. Bueno, como ha quedado demostrado en los análisis que éste han extraído.

Pero acá hay uno. Control social. No, no hay control en los alimentos esenciales, los que es los de consumo masivo de la población, carnes, hortalizas. El control es inexistente. En los frigoríficos de carnes rojas, esas carnes que presentan precisamente un determinado nivel de anabólicos, antibióticos, existen. Descartan para el destino de Europa. Y que se hacen con esos productos. Se destinan al consumo interno. De esa carne finalmente nos la comemos nosotros. Así es. Es decir, aquellos productos que Europa por exceso de anabólicos, por exceso de antibióticos, por exceso de agroquímicos rechaza, lo consumen los argentinos.

En el caso de la verdura, porque si en el caso de las hortalizas, aunque parezca imposible que sea más grave, es más grave. Llega la mercadería al Mercado Central o al mercado concentrado que fuerce. Entonces, cuando llegó, supongamos que haya algún inspector para instalar alguna muestra, extrae las muestras, las lleva al laboratorio, tardará varios días en tener los resultados y ya la gente se comió todos los alimentos con la bacteria, con los agroquímicos, etcétera.

Por primera vez el SENASA, el órgano de control público, tuvo que reconocer que más del 60 por ciento de las verduras tienen residuos de agrotóxicos. Detectaron venenos prohibidos como el DDT, endosulfán, atrazina y otros. Por eso digo que el método de controlar en el destino no tiene ningún sentido. Hay que controlar en el origen, donde se producen los alimentos.

Estamos aceptando culturalmente un sistema corrupto, metodologías corruptas, controles que no se realizan. ¿Cómo no vamos a estar contaminados? Vos, si con agroquímicos si no tenemos ninguna certeza que lo que consumimos esté bajo control. En este merecer ante la producción rural con agrotóxicos fue naciendo un vasto movimiento por la soberanía alimentaria y la ecoagricultura. Cientos de experiencias exitosas se desarrollaron en el país, en el mundo. Productores orgánicos, agricultura familiar, ligas campesinas, el MOCASE, el BOCASE, Flor y otros.

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Y la gente cada vez más combina lechuga, tomate. Y se da cuenta. Realmente, no tengo brotes de distintos tipos de brotes de alfalfa, brote de lentejas. Y este es pasto de brote de trigo. Les traigo el jugo de clorofila. Extraigo la clorofila. Esto que ha sido extraída a baja velocidad es un gran reconstituyente. Sabes, tiene todos los nutrientes que vienen del brote de trigo más la energía que el brote de trigo capturó del sol. Y esto es para ti. Si gustas, hay que hacer una suerte de muchas aves para que, digo, por esto saliva y para que te pase todo este producto con las encías y las portales. En este verano.

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Ante la crisis alimentaria y el acceso a los alimentos, los campesinos de todo el mundo organizado, Vía Campesina, propusieron el concepto de soberanía alimentaria, el derecho de los pueblos a decidir sobre los alimentos que producen y consumen.

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Firme a una perra, una pelea de este con un macho, así de comadreja, pero del tamaño del impresionante.

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Arquitectura ladrillera y 150 años. Jorge Rulli, con sus libros, conferencias y seminarios, fue uno de los productores de la nueva conciencia rural y la ecoagricultura. Aquí, igual a las semillas de la semilla, semillas de semillas de maíz, de trigo, de y las herramientas de 1865. Hace varios años, Jorge Rulli creó el Grupo de Reflexión Rural. Hoy tiene miles de seguidores y su prestigiosa audición en Radio Nacional Horizonte Sur fue levantada en el 2009 por orden del gobierno.

Pero hemos puesto mucho amor en esta casa con Wanda. La verdad que hace 25 años que estamos aquí. La casa nos ha permitido construir, realizarnos personalmente. Mira, este es el árbol del tomate, tomate perita, de tomate perita. Es un árbol americano, esto viene desde el norte argentino y se aclimató. Esta es mi huerta orgánica, pero también es una propuesta política. Lo que estamos tratando de demostrar es que una familia puede producir gran parte de lo que consume a partir de los propios recursos, sin invertir dinero y, sobre todo, con círculos de energía que se van alimentando los unos a los otros. Aquí no hace falta aire acondicionado, con todo el verde que tenemos, realmente se crea un clima que es muy agradable para pasar el día. Todo lo que ves acá es vida. Tenemos plantas, uvas, frutales y animales. Y nosotros no. Y yo trabajo un par de horas o tres horas por día en esto y voy interrumpiendo el trabajo en la computadora de este modo, si no me hace mal y esto me alegra la vida y me permite seguir. La realidad argentina es abrumadora, realmente. Algo, y esto me ayudó a encontrar, hay que traerle otro sentido a la vida, ¿no?

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Otra de las alternativas para el campo argentino nos la dio Pedro Peretti. Además de productor, es teórico de la chacra mixta, con varios libros escritos sobre el tema. Que le dan a la chacra mixta al monocultivo sojero, como decir, pero yo económicamente le gana e imbatible. En la chacra mixta, ¿por qué? Porque primero pone una receta económica tradicional que es un portafolio variado. Tiene la chacra mixta. Cuando no vale la soja, valen las vacas. Cuando no vale la vaca, vale el cerdo. Cuando no vale el cerdo, vale el maíz. Uno está todo el año guarecido de los grandes vaivenes del precio que trae la especulación gran área que tiene el mundo. Y además, gasta menos en insumos, muchísimos menos insumos. Se fumiga muchísimo menos. Se produce alimentos de mayor calidad, se produce alimentos mucho más variado y además genera mucho más trabajo y es ambientalmente mucho más saludable.

Pastor suizo, legítimos antifascistas, de la persiguió Hitler.

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La chacra mixta evita las migraciones rurales, es un gran fuente de arraigo. La chacra mixta, 70 hectáreas el campo, acá vive entre familias y muy bien. Con chacra cero kilómetro, con chicos estudiando a los usuarios en el campo. Trabajamos tres personas. Porque se arranca con verdeos de invierno que se siembran en marzo. Después viene la fila de siembra de cosecha fina, que en esta zona es arveja, trigo, cebada. Después siembra maíz en septiembre, octubre. Y después se termina con soja, sorgo. Con sus madres tenemos 50 madres, 800 cerdos por año. Esta es la parte del campo que usamos para ganadería. 96 animales en 10 hectáreas. Esto es más rentable que la soja. Lo que hago dos veces por día es correr este hilo de bollero. Ahora tenés dos hijos y una pantalla solar que se hace por energía solar y con eso se maneja todo el campo. No hace falta poste, no hace falta talar quebracho, no hace falta deforestar nada para tener la división que corresponde y manejar la hacienda.

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De la carne argentina es carne pastoril. Y sacarles fibra puede hacer cualquiera, cualquier europeo, cualquier país del mundo. Le da alimento balanceado y hace una carne de cambio. La carne pastoril se hace solamente dónde hay, dónde hay espacio, en donde la tradición es una tradición, donde está la cultura de producir la manera de pastor y allá. Y lo que nos diferencia como carne en el mundo. Sea la carne tiene cualidades nutricionales, nivel de salud muy superiores a la carne del feedlot. Lo que se hace es fomentar la vida del suelo, desde las lombrices hasta las bacterias. El suelo utiliza los minerales y los de disponibles a la planta. Justo.

Siempre se dijo, cuando hay mil kilos de lombriz abajo, hay mil kilos de carne arriba. Estamos en cierre de los padres. Este es el establecimiento Paitití, que son más o menos 430 hectáreas. La mitad del campo son sierras, la otra mitad es campo productivo, una lomada, que son suelos muy buenos. Entonces, en la parte productiva hacemos agricultura y ganadería. Los pastos nativos que los tenemos y muchos, hay muchas variedades que son tan, tan aptas, son mejores que esas variedades que fueron importadas, porque son nativas, entonces están mejor adaptadas a nuestro medio ambiente. Hay un tema de desvalorización de lo propio. Siempre tendemos a importar lo ajeno y prestarle más importancia. También hay falta de investigación nativa.

El grupo de productores con el cual trabajamos, que somos nueve productores, todos en la zona sur de la provincia de Buenos Aires, producimos todos los cereales y oleaginosas en forma orgánica desde hace aproximadamente 20 años. En Argentina es el segundo país en el mundo en superficie orgánica certificada. Sabes que tiene Carlos Cano, Cano, diverso, Beckett, tiene malezas. De que la maleza no se agita, uno convive con las malezas. Por ahí algunos que sabe, mirá, te dice, "te es una porquería". Todos se nos suyos. Sí, sí. Pero este trigo, aunque no se crea, en esta zona está rindiendo 5.000 kilos, 5.200 kilos. Los cultivos orgánicos rinden menos que un cultivo convencional. Eso siempre es así, porque no tienen la batería de agroquímicos que lo personal de dichos de malezas y tampoco tiene la adición de fertilizantes. Está re buena. El río está certificado. Si yo puedo dar fe de que este trigo no tiene ningún tipo de agroquímicos en el cultivo ni en el camión que vimos hoy acá. Y eso para el consumidor es importante, porque lo que hace la industria es exigirle al productor que el trigo llegue sin ningún [ __ ] al molino. Y eso qué significa que el productor, para cubrirse, lo que hace le mete una gran cantidad de insecticidas y eso termina en la mesa de cada uno de nosotros en casa. Es algo que el productor convencional a veces se olvida que es un productor de alimentos, entonces tiene una responsabilidad social. No puede hacer cualquier cosa con lo que yo hago. Es decir, yo no puedo echarle un insecticida prohibido al camión y con tal de que no me llegue con [ __ ] así. No puede ser cualquier cosa. Yo tengo una responsabilidad social. Es esa discusión de que hay que alimentar al mundo. Yo creo que hay una cuestión económica que resolver, una cuestión política que resolver, que es de cómo se distribuye ese alimento. Porque nada más evidente que lo que pasa en Argentina, que es un país productor de alimentos y hay gente que se muere de hambre o hay chicos que tienen hambre.

Estos tipos de lo mejor del mundo. Esto es en función del agua, la naturaleza, el sol y nada más. De estas semillas terminan en la molienda. Se muele y se hace pan. No tiene ningún agregado, no se le saca nada, no se le quita nada. Es decir, que tiene todas las propiedades, todos los minerales, todas las vitaminas del trigo tal cual es.

[Música]

[Aplausos]

[Música]

Seguimos hacia el norte santafesino, llevados por el ingeniero Hugo Sabino, para conocer una experiencia exitosa de granja agroecológica, Naturaleza Viva, creación de la pareja Remo e Irma De Mica. Bueno, bueno, estamos en Guadalupe Norte. Este momento tenemos 210 hectáreas. Yo diría en una construcción colectiva por infinidad de gente que ha pasado por aquí en estos 27 años. Y hablo de científicos, hablo de campesinos, hablo de amas de casa, hablo de comunidades indígenas y con varias familias de este lugar. Y entre ellos, gringo, criollo, indígenas trabajando acá. Siempre decimos: "Miren, si en este lugar, tomando mate o comiendo un asado, no tenemos creatividad para transformar el mundo, miren, jueguen se de donde les parezca". Es interesante entender esto de la rueda de la vida, del ciclado en la propia chacra, en la propia producción agropecuaria. Entender de que tiene que volverse solo todos los residuos, tienen que reciclarse y no contaminar el medio ambiente. El meollo del sistema de producción nuestro es cuando hablamos de integralidad. Ver esto. Estos son los residuos que vienen del orden y dos de mañana. Esto después pasa en el biodigestor. Tenemos gas para todos los procesos de transformación, más los calefones de las casas, más las cocinas de las casas de las tres casas que están acá, digamos, dentro del centro. Y no es lo mismo trasladar 400 kilómetros la leche que trasladar 400 kilómetros el queso, porque es 10 veces menos. Porque contiene el litro de leche, usted hace un kilo de queso. Entonces, desde el punto de vista energético, yo estoy disminuyendo 10 veces el gasto de combustible.

[Música]

Las vacas lecheras alimentadas a pasto natural y alfalfa son cuidadas hasta el extremo de ordenarlas con un fondo de música clásica para evitar el estrés.

[Música]

Naturaleza Viva es un ejemplo de autoabastecimiento. Ellos producen la materia prima que necesita. Cultivan cereales, frutas y hortalizas y crían aves de corral.

[Música]

El reciclado de los nutrientes y los desechos que producen, lo llaman círculos virtuosos de energía y vida. Un día, todas las mañanas, cargan la camioneta con sus productos que venden o intercambian con una red de 700 productores orgánicos. Sabemos el aceite de girasol que y esto surge por necesidad del intercambio, porque como nosotros le vendíamos productos, quesos, harinas, aceites a estos grupos, pero ellos también tienen productos para ofrecer. Entonces, empezamos como una red de intercambios, no con fines de lucro, sino con fines de distribuir y fortalecernos con ese intercambio o hacer puentes entre los productores y los consumidores. Vale.

Las innovadoras prácticas de Naturaleza Viva siguen siendo una excepción. Desde el este hasta el oeste del país, la sojización sigue expandiendo sus fronteras, contribuyendo al cambio climático. Las inundaciones y desastres ambientales no son una maldición, son también la consecuencia de un modelo de desarrollo agroindustrial incompatible con los ciclos de la naturaleza.

[Música]

Sin nada que las contengan, las aguas penetraron cientos de pueblos que jamás se habían inundado, dejando pérdidas millonarias. De regreso, visitamos al cacique Don Juan, y nos contó que las estancias continuaban con los desmontes y la expulsión de los Wichí. En San José, la topadora había arrasado con el cementerio de la comunidad.

Está hablando, pasa la mitad de ese misterio. Este, quizá, ay, noche, cuerpos.

[Aplausos]

Hay vida bajo tierra. Semanas y 1.015. Mucho todos los viejos. Mi hermano, guiado. Estoy lucha solita. No hay compañeros.

[Aplausos]

Al irnos, Don Juan nos dijo: "Siempre hay alguien que está peor". Y descubrimos la otra cara del feo. Familias indígenas desplazadas por el desmonte sojero, vivían como esclavos en el más hondo desamparo.

[Música]

Sin agua potable ni alimentos, expuestos a todos. Sus hijos escapaban al verlos desnutridos e indocumentados. Jamás vieron un maestro o un médico. Los explotaban con paga miserable para ser portes y atacas. Fue como volver siglos atrás, a los tiempos de la colonia.

[Música]

Los despojaban de las tierras que la Constitución les reconoce como propias y quedaban descartados, como señala el Papa Francisco.

[Música]

Y yo propondría cambiar el modelo agrícola, pero también cambiar la calidad de la democracia política, porque el modelo agrícola es un modelo de concentración y de exclusión. Concentración de poder y exclusión de poblaciones que no participamos, que no podemos ni siquiera opinar sobre qué modelo de vida o qué modelo de país queremos. Porque claro, si le diera atribuciones acá a cada intendente, declarando solo las zonas semirurales alrededor de la ciudad que permitan abastecer de comida a la propia población, el poder político podría perdería poder, pero sería otra democracia y empezaría a cambiar el modelo agrícola. Empezaríamos a tener comida y la gente participaría, porque la gente no es protagonista en este modelo, es expectante y es parasitaria en la medida que vive de las retenciones. Todos, todos estamos complicados. El vivir de alguna manera de las retenciones, los empleados del estado, los desempleados, los piqueteros, todos vivimos de la soja. Pero es un modo penoso de vivir y no tenemos ningún protagonismo. Es cierto, todos vivimos de la soja y todos sabemos que el modelo agro-tóxico enferma y mata.

[Música]

Pero todos callamos porque la soja financia al estado.

Callan el presidente, callan los ministros, gobernadores, jueces, políticos, legisladores, cámaras empresarias, sindicalistas y medios de comunicación. Pero hasta cuándo seremos complacientes con la muerte, mientras la riqueza se va para siempre. El país sigue a la deriva, sin proyecto estratégico ni metas de salud y soberanía alimentaria. Lo que espera dice el saqueo y llevarse la mayor renta posible, aunque nos cueste miles de vidas y despidos y la frustración de un millón de jóvenes que no estudian, de trabajar. Es hora de unirnos en un proyecto que asegure trabajo, salud y alimento sano al pueblo argentino.

[Música]