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El Realismo - El Naturalismo

Antonio García Megía8:34

Transcription

[Música] [Música] A mediados del siglo XIX, los adelantos científicos generan en Europa una serie de cambios y conflictos en los individuos y la [Música] sociedad, en el capitalismo y la Revolución Industrial. La burguesía toma un auge extraordinario y alcanza por fin el poder económico y social. En este momento, el arte es hecho por y para ella. Se inicia también la serie de exposiciones universales, con la celebrada en Londres en 1851. Las pésimas condiciones de vida de la clase obrera extienden entre las masas nuevas ideologías políticas y sindicales, especialmente el socialismo o el marxismo. Sus simpatizantes y afiliados se reúnen en cafés, casinos, tras tiendas o en casas particulares. [Música]

En España, incide además un importante deterioro social, político y económico que determina la Revolución Gloriosa en 1868. Esta Revolución lleva al exilio francés a Isabel II. La Revolución Gloriosa inicia el Sexenio Revolucionario, a lo largo del cual se suceden los gobiernos de forma vertiginosa. El poder pasa de manera alternativa de conservadores a [Música] liberales. Llegarán después la República en 1873, el reinado de Alfonso XII y la regencia sobrevenida a su muerte de María Cristina, su esposa, hasta que en 1902 Alfonso XIII adquiere oficialmente la mayoría de edad. Es la época en que se desvanece definitivamente el Imperio colonial [Música] español.

De manera consecuente con estos cambios, el movimiento romántico es sustituido, hasta finalizado, por novedosas tendencias filosóficas, culturales y artísticas que implementan un nuevo concepto de vida y humanidad, de valores y de objetivos. Es el realismo, que se levanta sobre el pensamiento positivista, que solo acepta como verdadero el resultado de la observación y la experimentación. Coincide con el auge de las revolucionarias teorías científicas sobre la herencia biológica y la evolución de las especies. La intención estética del romanticismo cede ante un punto de vista moralizante y crítico. Tiene su origen en la Francia de la primera mitad del siglo XIX. Se consideran primeras figuras del movimiento a Balzac, Stendhal y Flaubert. El realismo pretende, sobre todo, reflejar la realidad exterior tal y como es; por eso es el narrativo el género literario estrella de este periodo, donde folletines y novelas por entregas gozan del fervor popular. Los escritores se centran en la realidad más próxima y conocida; esto es, en la política, el trabajo o la problemática social, que intentan relatar de manera objetiva y fiel, con estilo natural y ágil. La observación directa, enriquecida con una documentación rigurosa, culmina en descripciones precisas de ambientes, costumbres y caracteres, en las que el autor se transmuta en notario que da fe de aquello que [Música] cuenta. La imparcialidad se subraya con un narrador en tercera persona; pero son frecuentes los comentarios del autor que intentan condicionar la opinión del lector. Este propósito de transformar la realidad explica la existencia de dos ideologías encontradas dentro del movimiento: la conservadora, que sueña con el retorno a un mundo preindustrial y rural, y la liberal, a la sociedad contemporánea, aunque la desea igualitaria. [Música] [Aplausos]

Y en España se encuentran precedentes en La Celestina, en Lazarillo de Tormes, El Quijote, Las cartas marruecas, el costumbrismo de la primera mitad de siglo, los artículos de Larra o la novela histórica del romanticismo. Los escritores más destacados del realismo español son Juan Valera, Fernán Caballero (seudónimo de Cecilia Böhl de Faber), cuya obra La Gaviota marca la frontera con el romanticismo, Pedro Antonio de Alarcón, Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas Clarín. La obra de otro francés, Émile Zola, que lleva hasta las últimas consecuencias los postulados del realismo, propicia el desarrollo de una variante conocida como naturalismo, que se apoya sobre dos pilares filosóficos: el materialismo, negador de la existencia de un ser supremo, y el determinismo, que explica los problemas sociales mediante leyes físicas y factores de herencia biológica. El ambiente naturalista es miserable y sus personajes, seres alcoholizados, marcados por la sociedad o el entorno familiar. El escritor es ahora juez que dictamina sobre las causas de los problemas de la sociedad, donde el hombre es sin libertad, con la existencia predeterminada por las leyes de Mendel y las circunstancias [Música] sociales. Su lenguaje suele ser natural y vulgar, incluso en ocasiones soez. El naturalismo no alcanza en España altas cotas de popularidad. Tal vez por el peso del catolicismo que resiste el determinismo naturalista, las aportaciones naturalistas de nuestra literatura se deben a Emilia Pardo Bazán, Blasco Ibáñez y [Música] Clarín.