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Om shanti. Bienvenidos y bienvenidas a esta charla y meditación en la que hoy vamos a profundizar sobre sobre cómo potenciar la sabiduría interior. Es un tema muy interesante porque a veces uno cree que la sabiduría está conectada con con los deseos que uno tiene. A veces las adicciones, y todos tenemos adicciones a muchas cosas que son muy normales, pero son adicciones también, nos hacen creer que necesitamos algo, ¿no? O sea, por ejemplo, drogadicto cree que necesita la droga y entonces hace lo que sea y luego dice, "No, esta es la última vez, pero luego sigue, ¿no?"
Entonces, hay muchas veces que se hace la expresión, se comenta la expresión, eh, el cuerpo me lo pide, eh, lo que el cuerpo me pide y lo que el cuerpo te pide te está pidiendo, pues eso, el deseo, es decir, algo que te apetece, pero quizá no es lo que te fortalece, quizá no es lo mejor. La sabiduría interior va más allá de ese deseo limitado que a veces podemos sentir, ¿no? Y se va potenciando con la meditación, pero también con la reflexión, también con la observación y también con el estudio, estudio espiritual. Es decir, hay libros, no hay conferencias, hoy en día tenemos tantas que nos dan ideas diferentes, nos dan ideas para entender o interpretar la vida de una forma distinta. Y eso le llamamos aquí estudio espiritual.
Entonces, cuando tenemos una información nueva que no se nos había ocurrido de cómo interpretar una situación de una forma distinta y eso lo absorbemos, se convierte en sabiduría interior. Cuando somos capaces de observar, porque se puede aprender muchísimo observando. O sea, no tenemos que vivir todas las experiencias para aprender de ellas. A veces aprendemos de lo que no hay que hacer a través de ver a una persona haciendo lo que no hay que hacer, pero no tienes que experimentarlo tú no haciendo, o sea, haciéndolo. No puedes ahorrarte eso.
Entonces, en la medida que somos capaces de crear una actitud meditativa ante la vida y en la medida que van pasando cosas cotidianas todos los días, pero tenemos la actitud de estar un poco desapegados de lo que ocurre y ser el observador de lo que ocurre y no tener juicios, pero sí darte cuenta de lo que está pasando y de ahí aprender y siempre pensar de una forma más constructiva, positiva, se va desarrollando esa sabiduría interior.
Y con la meditación lo que hacemos es calmar la mente, no dejarla en blanco porque la mente siempre tiene algún pensamiento, pero calmar la mente y ser capaces de permanecer como en un espacio silencioso, donde hay tranquilidad, donde no tengo juicios, donde no genero historias, donde no creo interpretaciones o preocupaciones o suposiciones. En ese espacio tranquilo, si pongo una situación que considero pues un problema una dificultad o un obstáculo o alguna situación, una relación un poco difícil y lo sostengo ahí en silencio, muchas veces es como que aparece alguna intuición, algún sentimiento de, ah, quizá por aquí va la cosa. Pero si pensamos mucho en algo, si le damos muchas vueltas a algo, si analizamos demasiado algo, si lo le todas las posibilidades y tendría que ser y tendría que pasar, llega un momento que hay tanto ruido en nuestra mente que no somos capaces de ver lo que hay que hacer. Es más, al final estamos muy confundidos.
Entonces, la sabiduría interior es algo que es poco corriente. Lo que hay es mucho ruido exterior, no sabiduría interior. Hay mucho ruido interior y ruido exterior. Y la gente cree que esa es la manera de resolver algo. Y cuando tienen una situación, piensan en ella y piensan en ella y piensan en ella y piensan en ella y piensan en ella y piensan en ella hasta que al final uno está tan confundido y además con la cabeza tan llena de ruido que uno no sabe lo que tiene que hacer. Pero así es como se funciona enormemente. No solo uno piensa, sino que uno habla de eso con otro. Y el tema principal de su conversación a lo largo de diferentes días es el mismo. Se encuentra con alguien, tú sabes qué, qué mira que me ha pasado. Uy, va, se va con otra persona. ¿Sabes qué? ¿Qué te ha pasado algo? Bueno, es que tengo una, pero ahora, ahora va con otra. ¿Sabes qué? ¿Qué qué ha pasado? Es más, como todo el mundo está así como atento a ver qué ha pasado, como si hubiera y le damos vida, resulta que se convierte en el en la conversación de de tu vida, porque contamina toda tu vida.
Yo me acuerdo cuando trabajaba para profesores, les daba cursos ya hace bastantes años. Eh, supongo que como esa profesión, maestro o profesor de escuela, hay otras que también debe ocurrir lo mismo, pero en esa sobre todo ocurría mucho y me lo me lo ratificaban ellos mismos, ¿no? Y es que uno se involucra tanto en ese trabajo, en su trabajo, como siempre en las relaciones hay problemas cuando son trabajos de relaciones, sanidad y educación son donde hay más tensión porque trabajas con personas directamente. Entonces, cuando había un niño conflictivo una situación conflictiva, yo les decía, "¿De qué habláis cuando salís del trabajo?" Bueno, pues de la situación conflictiva. Ah, vale. "Cuando llegas a casa, ¿qué hablas con tu pareja?" "No, le cuento lo que ha pasado durante el día." Vale. Cuando vienen tus amigos a cenar, ¿qué le cuentas? Bueno, sí, le cuento también lo que ha pasado. El fin de semana, cuando te encuentras con otros amigos, ¿qué le cuentas? Pues hombre, el encuentro que digo, te das cuenta que una situación de tu vida contamina toda tu vida, el fin de semana, la cena, la relación con tu pareja, tu familia, tu tiempo. Entonces, así es como normalmente se vive y da la sensación de que eso es lo que hay que hacer.
Y la sabiduría interior indica completamente otro camino muy distinto y es el de sumerge esa situación, o sea, olvídala, conéctate con el presente, conéctate con el ahora, conéctate con este momento y empieza a vivir cada momento como es y deja que la intuición, deja que esa sabiduría interior te traiga la respuesta de esa situación. En muchas ocasiones cuando pensamos demasiado es la respuesta menos adecuada, pero en cambio cuando estamos en silencio, sin pensar demasiado en eso, a veces surge la respuesta, surge una idea que es mucho más efectiva, más eficiente.
Entonces, en la sabiduría interior hay silencio. En el juzgar, planificar, pensar hay mucho ruido. Entonces, cuando meditamos, desarrollamos esa habilidad de calmar la mente, entrar en un estado más silencioso, donde se activa en nuestro interior una sabiduría, es decir, un conocimiento que no está basado en los conocimientos externos de estudios de carrera o conversaciones que tenemos en la calle. Y todos tenemos esa capacidad interna solo de cuando está tapada por el ruido exterior es como si no existiera porque se accede en el silencio.
Entonces, la meditación es el entrenamiento para calmar tu mente, crear espacios de silencio, espacios de tranquilidad donde pueda surgir ese potencial que todos tenemos dentro, esa sabiduría. Es decir, saber cosas sin haberlas estudiado, saber cosas sin haberlas eh interpretado, saber cosas porque aparece la respuesta, ¿no? A veces la gente me dice, "¿Cómo sabes eso?" Digo, "No lo sé, pero lo has estudiado, ¿no? ¿Cómo lo sabes?" No sé. Es como como cuando alguien pues se si os dedicáis un poquito a las plantas y os gustan las plantas. Llega un tiempo, un momento que por experiencia, sí, pero también por intuición dices, "Uy, esta plantita le falta agua. Uy, esta plantita le falta un poquito de vitaminas." Uy, uy, está muy floja. ¿Qué tendrá? Igual está demasiado húmeda. Desarrollas una capacidad de escuchar. Yo con las plantas tengo un conexión ahí en el jardín y lo primero que hago cuando llego de viaje, antes de entrar en la casa, voy a dar un paseo por el jardincito, las veo y enseguida veo, uy, esta, esta le falta un poco agua. Uy, esta está tristísima. De esta se olvidado, está seca. Esta se la están comiendo los bichitos. le falta vitamina [risas] y evidentemente ves cosas también, no ves, pero no solo ves, sino sientes.
La sabiduría interior está conectada con con la percepción, no con el análisis. Está conectada con con las sensaciones que recibes en un momento dado. Está conectada con sentimientos, está conectada con silencio y no está conectada con la lógica. con lo racional, con lo que debería ser, con lo normal, pero esto no es normal, ¿no? Claro que no es normal. Precisamente lo que es normal, he dicho muchas veces, no, no es lo que voy a hacer. Voy a hacer todo lo contrario a lo normal, porque lo normal, mira lo que lo que ha creado en el mundo. Ser normal es lo que estamos haciendo ahora. Entonces, lo que hago es no ser normal, hacer algo diferente.
Entonces, la sabiduría interna no es hacer lo que todo el mundo hace. Haz es hacer lo que tu corazón te dicta, no lo que te pide tu cuerpo. ¿Ves la diferencia? Lo que te pide tu cuerpo generalmente es un deseo que está conectado con algo físico, que te apetece comer algo, te apetece tomarte algo, te apetece hacer algo, pero eso es como una sensación muy muy conectada con más con tus deseos, pero los sentimientos del corazón, diríamos es como más una corazonada, una intuición, sensación interna que te dice, "Mo está bien." A veces tomo decisiones yo simplemente por sentimientos. Hay un proyecto, hay algo, me proponen y me quedo en silencio y lo pongo ahí y escucho y a veces inmediato, ¿no? Pero, ¿por qué? No sé. No, pero Enriquea no. Pero piénsatelo. Es que no no es que no no no conectos.
Una vez me propusieron algo que a nivel económico podía haber sido un éxito, pero a nivel de tiempo y de involucración era mucha por mi parte. Primero dije que sí porque era interesante, pero después llegó un día que tenía que firmar unos papeles ya para comprometerme y tema de banco y tema de, en fin, varias cosas. Y ese día cuando me levanté por la mañana me senté a meditar y no pude meditar, o sea, mi mente estaba bloqueada, o sea, no podía meditar. Di, ¿qué pasa? ¿Qué pasa? un malestar, una sensación incómoda, algo que y de repente pensé en la firma, digo, "No, no, yo no puedo firmar eso." La meditación me estaba avisando, "No firmes, no firmes, no firmes." Cuando llegué allí me pusieron todos los papeles, digo, "Mira, tengo que comentarte algo." Dice, "Sí, sí, coméntame." Y mientras tanto vas firmando. Digo, "No, precisamente lo que te quiero comentar es que no [risas] voy a firmar." ¿Cómo? Pero Enrique, si esto es buenísimo, si no sé qué, pero si lo hemos estado hablando, si además tú verás esto, no te preocupes, si tú no sé qué, no. El que firma soy yo. No lo siento. Uy, se enfadaron. No es que se enfadarán, pero se molestaron un poquito conmigo, ¿no? Pero, ¿sabes lo que ocurrió ese mismo día por la noche? Segundo, segunda, segundo indicativo de que la decisión fue correcta. Me dormí en un segundo como un bebé. Digo, "Esta ha sido la decisión correcta. Estoy libre. bien, tranquilo, mi conciencia está supertranquila, no tengo estrés, no pienso en nada, me duermo. Buena señal.
Entonces, la sabiduría interior te permite eso, dormir bien, te permite tener la conciencia tranquila. Entonces, todo lo que no lo que no te dé esa experiencia es porque hay algo que estás decidiendo, estás haciendo que no está basado en una conciencia elevada. Y así es como va el mundo en el que mucha gente está haciendo acciones que van en contra incluso de sus valores, pero por miedo, por inseguridad, por resignación. Hoy me decía un compañero de trabajo que está trabajando con muchos directivos y directivas y me dice, "Están resignados." Les digo, "No puedes. Tú tú en tu papel no puedes estar resignado. Tienes que dar un ejemplo. Tienes que ser alguien que mueva las cosas, que se atreva. Están resignados. La resignación es una baja energía. Es decir, lo hago, ¿qué voy a hacer? No, ¿qué voy a hacer? Me toca hacerlo. Eh, ya tengo tantos años, tengo la hipoteca, mis hijos en el colegio. ¿Qué voy a hacer, hombre? No, ahora a estas alturas no puedo, no me puedo arriesgar tampoco. ¿Cómo voy a hacer cosas que entonces al final acabas resignado? Y cuando uno vive resignado no no es salud eso, eso no es energía. Tu conciencia te está diciendo algo, tu sabiduría interior te indica algo y tú haces otra cosa y estás constantemente tapando eso y eso al final produce mucha insatisfacción, produce frustración, produce enfermedad cuando vives en contra de tus valores y así está lleno de personas que están viviendo ahora en contra de lo que sienten, de lo que perciben, de lo que les gustaría hacer, de lo que les mueve, del propósito de su vida. ¿Qué voy a hacer? Pero esto es lo que hay, ¿no? Bueno, pues una manera muy pobre de aceptar lo que hay. Puedes siempre crear algo diferente, algo, algo distinto, pero tienes que trabajarlo, no es que aparezca solo. Tienes que conectar, tienes que hacer ese trabajo interior de observar, de mirar, de calmar la mente, de conectar con tu ser, de estudiar cosas espirituales, de empezar a entender la vida de otra manera, de entender los mecanismos de de la vida, la ley del karma, ¿no? acción, la acción, todo lo que todo lo que haces recibes un retorno. Y la pregunta de qué es lo que realmente quiero hacer en esta vida, ¿no? ¿Cuál es el propósito? ¿Qué es lo que da sentido a mi vida?
Entonces, cuando empiezas a entrar en una dinámica más espiritual, más de reflexión, más meditativa, que no solo es meditación, es una actitud meditativa ante la vida, se va despertando esa capacidad interna de entender, percibir, captar todo lo que ocurre, pero de una forma distinta. Entonces, te das cuenta de las cosas que no te dan felicidad, no te dan salud, no te dan energía. Entonces, no hay que hacer. Y te das cuenta que cuando te abres a la vida, las posibilidades vienen, vienen todas las posibilidades. Es tan interesante cuando desbloqueas tu energía aparecen tantas cosas delante de ti.
Yo viví un periodo muy intenso, ¿no? Cuando muchos años atrás, ¿no? Cuando me casé, me separé y fue interesantísimo porque mientras estaba casado, pues todo era como muy normal. La la relación funcionaba, luego dejaba de funcionar y luego cada vez iba peor. [risas] Pero el momento que dije, "Se acabó esto, porque se dieron una serie de circunstancias y me encontré libre, o sea, sin nada porque se lo dejé todo, todo. Teníamos una tienda para ti, un coche para ti, la cuenta bancaria te la quedas, donde vivas, la casa te la Me quedo con nada, una bolsita, una bolsa y nada más, cero. Pero una sensación de uf, aquí he sacado algo que estaba atascado. A los dos días empezaron a llamarme de un trabajo, del otro, de otro y digo, "Pero, ¿esto qué pasa, Enrique? Que no sé qué quieres venir aquí. Enrique, ¿quieres venir aquí? ¿Qué les ha pasado a todos? ¿Se han enterado de aquí de algo? [risas] Se abrieron posibilidades por todas partes. Qué curioso. Cuando estás parece que no hay nada y cuando abres abre todo.
Entonces la vida funciona con energía. Y cuánta gente hay resignada a un lugar, a un ambiente, a un trabajo que no le gusta, pero está ahí. Bueno, pues la sabiduría interna, escúchala. ¿Qué te dice? ¿Qué te indica? Y si la escuchas con atención y no con rapidez, no con ansiedad, no buscando una respuesta, sino con atención, silencio, te va a dar respuestas. Y cuando te acostumbras a escuchar esa sabiduría interior, cuando te acostumbras como hábito a meditar, pero no solo meditar, diríamos oficialmente, estar en silencio tranquilo, que está muy bien, sino a meditar también con una intención, a meditar con un foco, a meditar con una situación, a escuchar a ver cómo resuelvo esto o qué tengo que hacer en esta situación o o hacia dónde tengo que ir ahora o o cómo tengo que orientar mi vida, ¿no? Entonces, cuando meditas con algo de fondo, el silencio te trae esas respuestas. Y cuando te vas acostumbrando, empiezas a darte cuenta que es mucho mejor recibir esas respuestas que analizar las situaciones y darle vueltas a las situaciones y prefieres esperar, muchas veces, incluso dejar que las cosas ocurran. Y es interesante como la vida misma a veces resuelve tantas cosas, pero todo está conectado con una actitud meditativa y con la práctica de la meditación. Porque si no hay práctica de estar en silencio, de entrenar tu mente a estar calmada, no puedes conectar con tu mundo interior. Y si no conectas con tu mundo interior, no existe la sabiduría interior.
Es tan interesante esto también, ¿no? Si tú no conectas con algo, no existe. Por eso no puedes discutir con nadie como Dios. ¿Tú crees en Dios o no crees en Dios? Mira, yo ni creo ni no creo. Siento a Dios, experimento a Dios, tengo una conexión con Dios. Busco esa conexión. por ejemplo, ¿no? Pero la gente discute por creer o no creer, pero es una idea, no es una experiencia. Entonces, hay tantas discusiones por ideas, pero no por experiencias. Entonces, no se trata de convencer a nadie de nada, porque si no está conectado con eso, no existe. No solo tiene la experiencia, es que no existe para él. Por lo tanto, para que ves a discutir con alguien que no existe Dios, que no existe la meditación, que no existe la espiritualidad, bueno, pues ya está, no pasa nada. tú estás en ese nivel donde lo que existe para ti es otra cosa. Entonces, si si quieres conectar con esa persona, tienes que conectar para en lo que existe para el otro y desde ahí a lo mejor acercarle, ¿no? Pero hay tantas discusiones a nivel normal porque la gente cree que el otro tiene que pensar como tú piensas, pero si el otro está desconectado de lo que tú piensas no existe esa idea. Y por eso el mundo está discutiendo constantemente, porque para unos existe algo que no existe para otros.
Pero en cambio, cuando te conectas con la meditación empieza a existir otro mundo que es el mundo interior y te das cuenta que es un mundo muy rico. Hay mucho, muchos tesoros dentro, hay muchas virtudes, muchas cualidades, muchas, mucha magia también. Y hay días que desaparece un poco más porque te distraes a lo mejor, pero si mantienes una constancia te vas dando cuenta de que de que es verdad. una y otra vez dices, "Sí, si es que es verdad, la libertad está dentro, la paz está dentro, amor está dentro, el poder espiritual está dentro, la sabiduría está dentro." Entonces, cuando te das cuenta de eso y lo practicas y lo vives, es que ves que esa es la realidad auténtica.
La gente busca libertad hoy en día. Todo el mundo busca libertad y felicidad, pero sobre todo sentirse libre. Y lo buscan fuera y tengo más dinero, haré lo que me apetezca. Y luego se vuelven esclavos de lo que le apetezca. Son esclavos de lo que le apetece, por lo tanto, son más esclavos todavía. La verdadera libertad es la que está dentro. Nada te condiciona. Ni tu propia naturaleza te condiciona, ni tu propia personalidad te condiciona. Estás libre. Y bueno, eso no se consigue de un día para otro, claro que no. Pero con la meditación te vas acercando a eso y eso es lo que te da felicidad, satisfacción. La felicidad es un resultado, no es un camino, diríamos. El camino es el trabajo interno, el despertar de tu potencial y el resultado es que te sientes contento, te sientes feliz, te sientes bien. Es el indicativo de que estás despertando tu sabiduría interior y el potencial que está dentro.
Vamos entonces a meditar sobre este tema. Vamos a trabajar la conexión primero con con el ser, con el alma, con nuestro interior y luego cada uno que conecte también con su sabiduría interior. A ver qué qué te dice, mensaje te da. Muy bien. Lo primero es buscar una postura adecuada, espalda erguida, pies bien apoyados en el suelo y observa primero todo tu cuerpo. Toma conciencia. ¿Notas alguna tensión? Vecen los hombros. Aflójalos un poquito. Puedes observar también la mandíbula y la boca. Bájala un poco y prepárate para mirar hacia tu interior. Para empezar a mirar hacia el interior, empieza conectando con tu respiración. Observa el fluir natural de tu propia respiración. Cada respiración te acompaña lentamente, suavemente hacia tu mundo interior. Deja que la respiración se vaya regulando, vaya encontrando su propio ritmo. No. Descansa tu atención en tu propia respiración como si no tuvieras otra cosa que hacer. Respirar conscientemente de forma natural. Mantén ahí la conexión. Mira conscientemente. Simplemente tu atención está conectada [música] con tu respiración. Vas a hacer nada diferente, nada distinto, solo mirar conscientemente. Puedes conectar tu respiración. Una palabra, una palabra muy sencilla, paz. Paz, silencio. Al inspirar inspiras paz. Al exhalar exhalas silencio. Paz. Silencio. Mantén ahí la atención en la respiración. La respiración te conecta con el presente, te conecta con el [música] ahora, te conecta con este momento. En el ahora paz, inspira paz. Exhala. Silencio. Inspira paz y exhala silencio. Mantente ahí. Ja.
Ahora conecta con tu ser. Dirige tu atención hacia un punto dentro de tu cabeza, detrás de tus ojos y dentro y un espacio donde habita la luz de tu conciencia. Ahí estás tú, el ser. Deja que tu atención [música] se enfoque en ese punto. En ese punto hay luz, en ese punto hay energía. Ese punto hay paz. En ese punto hay silencio. En ese punto es donde se despierta la sabiduría interior. Mantén la atención en ese punto, un pequeño punto de luz. una pequeña estrella brillante y [música] resplandeciente. Y desde ese punto conecta con tu vida, con las circunstancias de tu vida, con el momento actual de tu vida. Escucha, escucha la voz interior y te dice, "No busques una inmediata respuesta. Espera, simplemente sientes [música] luz en tu interior brillando y espera. Aprende a estar en silencio [música] y a escuchar. Aprende a no tener prisa, tener paciencia. para que tu voz interior, conciencia interior vaya despertando. Si no viene una respuesta, no te preocupes. En el silencio está la respuesta. Tal vez la respuesta es silencio. Deja de pensar en [música] esa situación. Deja de enfocarte en eso. Enfócate en tu luz, el alma, en tu energía interna. Tal vez esa sea la respuesta. O tal vez notes algo diferente. Mantente ahí. Aprende a estar en silencio en tu mente. La atención [música] está dentro. La atención está escuchando. La mente está [música] en calma. No necesitas pensar. No necesitas darle vueltas a las cosas. Solo estar. Solo ser, solo escuchar. Sigue escuchando. Mantén la mente calmada y notas que vienen [música] otros pensamientos. Es normal. El ruido siempre está ahí intentando llegar, influirte. Déjalo, suéltalo y vuelve a conectar. conectar con tu silencio, conectar con tu interior, conectar con tu luz. Escucho.
Y ahora eleva tu conciencia, conecta una inteligencia superior, algo que está más allá de ti, un ser que te conoce, que te observa, que te ama, que te acompaña en silencio. Conecta, escucha. En esa conexión hay más luz. En esa conexión la mente se calma. Es un ser que irradia paz, irradia amor, irradia luz. Esa es su naturaleza. No tiene que darte nada. Irradia. Es cuando conectas, cuando piensas en ese ser, automáticamente recibes la energía de su ser. Y esa energía despierta aún más tu conciencia interior, tu sabiduría interior. Esta luz te ilumina y puedes ver, puedes ver con claridad [música] tu mundo interior, puedes ver con claridad el potencial que hay dentro de ti. en esa conexión y transformación también. Es una luz que limpia el dolor, sufrimiento del pasado. Es una luz que limpia la confusión en la mente. Es una luz que fortalece. Es una luz llena de sabiduría. Despierta tu sabiduría interior. Simplemente mantente ahí sintiendo esa energía, ese ser maravilloso, irradiando luz. Absorbe esa luz. Sumérgete en esa luz. Y ahora con esa luz que estás absorbiendo, vuelve a conectar con alguna situación de tu vida y simplemente llénala de luz. Refleja la luz del ser supremo tu vida, tu situación. Simplemente refléjala y deja que tu vida se llene de luz y deja que [música] esa luz haga su trabajo. Esa es la verdadera sabiduría interior. Dejar que la luz haga el trabajo. No gastar tu energía, simplemente utilizar la luz. para que actúe en tu vida. Sigue absorbiendo luz y llenando tu [música] vida de luz. absorbe y refleja esa luz. Llénate de luz. Comparte esa luz. Llénate de paz. Comparte esa paz. Llénate de sabiduría. Comparte esa sabiduría.
Y Ahora observa de nuevo tu mundo interior. Conecta de nuevo con esa pequeña luz en el centro de tu frente. Siente como ahora vibra a otro nivel. está más luminosa, llenado de luz y tu sabiduría interior se ha potenciado, activado. Tal vez no escuches [música] nada especial, pero algo dentro de ti se está despertando. sutil, silencioso, casi imperceptible, pero esa energía cuando se despierta te da claridad, te da foco, te da estabilidad, sigue absorbiendo y compartiendo, sigue llenándote de luz. La luz [música] es la que nos transforma. La luz es la que nos despierta. La luz es la que nos ilumina. Conecta con la luz una y otra vez. Una y otra vez. El mundo está lleno de oscuridad. Necesita luz. En nuestro interior también hay parte de oscuridad. La oscuridad es simplemente la ausencia de luz. Conecta con la luz. Absorbe la luz. Llénate de luz y la oscuridad desaparecerá.
Ahora conecta de nuevo con tu respiración. Conecta de nuevo con tu cuerpo. Respira profundamente. Mueve un poquito tus manos, mueve un poquito tus pies y regresa. Muy bien. Para que la sabiduría interior se vaya despertando, tenemos que cada día llenarnos de luz. No es algo que ocurra de la noche a la mañana ni instantáneamente, pero progresivamente cuanta más luz absorbemos, más se despierta esa luz interior. Y la luz interior es claridad, es entendimiento, es sabiduría. Así que seguimos avanzando en este camino de luz. Hasta la próxima. Oh. Yante. Sí.