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El Australopithecus y la evolución humana

Museo Nacional de Antropología6:20

Transcription

[Música] el proceso de la evolución humana también llamado proceso de hominización son la serie de cambios y transformaciones que hacen que ciertos primates hayan generado una tendencia hacia lo que hoy conocemos como el género humano.

Eh, hace algún tiempo, 52 millones de años aproximadamente, una serie de primates pudieron colonizar el planeta. Después de ello, hace unos 24 millones de años, un grupo de estos primates se transformó en lo que hoy llamamos la superfamilia hominoidea. Esto es un grupo de grandes simios. Antes no había grandes simios que se caracterizan por, por ejemplo, la ausencia de la cola y una serie de diferencias en el aparato masticatorio y en las manos y en los pies, en los huesos de las manos y los pies. Esto les permite tener una motricidad distinta y una dieta distinta, lo cual hace que puedan vagar o forrajear utilizando la tierra, eh, no utilizando tanto la vida arborícola, la vida en los árboles.

A grandes rasgos y con ciertas controversias, pero suele considerarse un homínido a un animal primate que tenga la cualidad de ser bípedo y de proyectar una, una tendencia hacia la cerebrala o hacia el agrandamiento del cerebro con una vida social un poco más complicada.

Hace unos cuatro o cinco millones de años aproximadamente, suponemos que están los ancestros entre los chimpancés y los humanos. Existieron una serie de animales que eran bípedos, de estos que acabo de decir, homínidos. El primer grupo de homínidos que fue francamente bípedo y que cambió sus conductas porque vagaba por la sabana es el del género de los australopitecos. Los australopitecos son animales que tienen el cerebro, digamos, más o menos del tamaño de una lata de refresco, eh, 450 cm cúbicos aproximadamente, que tienen la cualidad de tener la columna vertebral insertada en la base de su cráneo, con lo cual están completamente erguidos. Eh, y es el género del que suponemos que desciende algún probable ancestro directo de nosotros.

Entre las distintas especies de australopitecus se pueden agrupar, eh, se pueden generar dos grandes grupos: el grupo de los australopitecus gráciles, como es, y el grupo de los australopitecus robustos. Los australopitecus robustos tienen un toro supraorbitario, la parte de encima de nuestra ceja, un hueso muy pronunciado. Tienen también una nariz muy huidiza, es decir, casi hay una ausencia, una, hay un ángulo recto como se puede ver entre ellos. Y existen en este que es el arco, este que está aquí, que es el arco zigomático, está muy separado si uno lo compara con las especies gráciles. Las especies gráciles tienen un pequeño agujero donde entra un músculo más o menos pequeño. Este es un músculo muy grande. Cuando entra el músculo grande, se inserta en esta parte de aquí que se llama la cresta sagital, una excrecencia, o sea, de la que carecen los, los gráciles, que nos hablan de una diferencia enorme en la dieta que llevaban. La dieta de unos animal tan masivo como este, que también tiene, como pueden ver, unos molares amplios, eh, y mucho más masivos que estos que son bastante más delicados. Eso indica que unos se especializaron un tipo de dieta y otros tuvieron que, digamos, innovar en dietas.

Los australopitecus robustos se especializaron en frutos duros o en cuestión o en cortezas secas sin tener que cambiar su comportamiento cuando quedaron en los oasis de la sabana. Los australopitecus gráciles, no obstante, no pudieron especializarse en ello y tuvieron que cambiar de dieta.

La, el cambio de dieta es importante porque supone la ingesta de carne, carroñeros que tuvieron que romper, eh, con huesos porque no podían auxiliarse de sus aparatos masticatorios fuertes, lo cual indica un cambio de comportamiento a la ser herramienta. Y además, pudieron extraer el tuétano de los huesos, comenzando una, una dieta que los llevaría a recortar su tracto digestivo y entonces dedicar la energía que se emplea en sostener un tracto digestivo para un crecimiento del cerebro. De modo que las tendencias de dieta que se pueden ver en todo la masificación del cráneo o en toda la situación grácil del cráneo nos indican a la vez evidencia sobre un comportamiento diferente. Y el comportamiento diferente tuvo que ver directamente con la futura expansión del cerebro hasta convertirnos en la especie Homo sapiens que hoy observamos.

Todo nuestro prognatismo se inhibió. A la hora de inhibir la situación prognática anatómica de los homínidos, lo que se genera es un pabellón en la boca que te permite generar una serie de sonidos que van a ser importantes para el repertorio que hoy en día significa el lenguaje.

Cuando uno compara la anatomía del ser humano y de los australopitecus, digamos, nos, nos importan tres cuestiones: una, la inhibición prognática, que es que ya no tenemos hocico, para decirlo claramente. La otra es un abultamiento de la bóveda craneana en este cráneo, y vean la bóveda de este cráneo, que permite el crecimiento del cerebro. Y el foramen magnum, que es, digamos, el agujero en el que se inserta la columna vertebral, está casi pegado a nuestro paladar, a diferencia de ellos. Entonces, lo que sucedió es que mientras que se inhibía para generar un pabellón para el lenguaje, el, el la cara del, del de los humanos se generaba a la vez un abultamiento en, en la base del cráneo que permite estar plenamente erectos y, desde luego, una expansión importante del cerebro.

[Música]