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Muy buenas, queridos amigos. ¿Qué tal? Bienvenidos nuevamente a estos talleres de meditación raja yoga.
Como ya sabéis, mi nombre es José Antonio y voy a compartir un tema muy interesante hoy, muy importante, que nos va a ayudar a nivel personal y que eso después también va a tener una gran repercusión a nivel colectivo. Todos mundo queremos que este mundo cambie y vamos a ver cómo para ayudar a que este mundo cambie primero tengo que ayudarme a mí. Entonces, el título que he elegido hoy es La caridad empieza en casa. Muchas veces se dice también la misericordia comienza en casa, ¿no?
La caridad, ser caritativo contigo mismo, ser un donador para ti, porque eso de manera automática y natural lo será para los demás. Cuando tú te cuidas, puedes cuidar a otro. Cuando tú te das lo mejor a ti mismo, también podrás dar lo mejor a los demás. Muchas veces lo tenemos mal entendido y creemos que cuando alguien es caritativo consigo mismo, cuando alguien es misericordioso, es egoísta, pero cada vez lo siento más. Cuanto más me cuido, cuanto más caritativo soy conmigo, más puedo mostrar esa caridad hacia los demás. Es curioso. Si tú despiertas caridad en ti, si tú despiertas amor en ti, lo único que puedes hacer es compartirlo con los demás.
Ahora, si no sientes amor, ¿qué normalmente hacemos? Buscar amor. Entonces, ya no se está haciendo caritativo, sino ya lo que estás haciendo es buscar ser un mendigo. Hm. Hablando claramente, si ser un mendigo, sentía eso eh antes de empezar a meditar como que estaba mendigando eh reconocimiento, valoración, amor, apreciación. Sin embargo, desde que he despertado esa caridad en mí, desde que he despertado mis cualidades originales como alma, te conviertes en un donador. En un donador, porque alguien no puede dar lo que no tiene o lo que no siente, pero cuando tú sientes o tienes, puedes donarlo. Y esa es la caridad más importante que podemos hoy despertar. Hm. Y sentir. Sentir esa caridad dentro de ti, sentir amor, sentir paz, sentir felicidad, sentir sabiduría, verdad, fortaleza, poder espiritual. Es lo que toda alma humana está buscando, pero lo busca fuera. Y sabemos que fuera no está. Fuera. aparentemente parece que se despierta, pero después todo lo contrario lo que hace es que crea más carencia y te convierte más en más en un mendigo porque necesitas. Cuando tú no sientes amor, más mendigando amor y más lo necesitas y no es lo que no es lo que no es que lo necesites en realidad es que te alejas de él. Es curioso. Esto es muy importante. Este estudio nos ayuda a entender muchos conceptos. Cuanto más busco fuera, más me alejo de lo que yo soy, que está dentro, que no es dentro ni fuera, sino es lo que soy. Entonces, cuanto más busco la paz en el exterior, con personas, en lugares, que también está bien porque lo puedes sentir cuando vas a la naturaleza, cuando vas al mar, pero después, ¿qué ocurre cuando vuelvo otra vez al lugar de trabajo, a la casa? Ya no puedo sentir paz, ya he dejado de ser un ser de paz, ya he dejado de ser amor. Ahí donde este estudio nos ayuda a descubrir. H por eso uno al ser caritativo consigo mismo también puede despertar esa caridad hacia los demás. Si no sabéis una cosa, h estoy pidiendo constantemente. Este es el secreto.
Entonces, ¿cómo se despierta la caridad en casa? ¿Qué tengo que hacer? Eh, buenas preguntas, ¿no? Bueno, José, ¿qué tengo que hacer? Porque es verdad, tengo el concepto de que eh si dedico tiempo a mí, si me cuido, si soy caritativo conmigo, es que soy egoísta. No, no. Claro que tienes que dedicar tiempo a los demás. Claro que tienes que dedicar tiempo a tus hijos si eres padre o madre. Claro que tienes que dedicar tiempo a la familia. Claro que tienes que dedicar tiempo a los amigos. Claro que tienes que dedicar tiempo a tus compañeros de trabajo. Pero, ¿de qué manera? ¿De qué manera y de qué forma? Siendo un mendigo, aquí está la clave de la caridad. Eh, si no soy caritativo conmigo, seré un mendigo y no un mendigo que pida dinero. A lo mejor tienes mucho dinero, a lo mejor tienes bastantes posesiones, pero internamente, ¿qué siento? Ese es el tipo de mendigo que que trato de explicaros. ¿Qué siento por dentro? ¿Siento amor o busco amor? Todo esto lo hago para como una reflexión en voz alta, ¿no? Para, en primer lugar a mí mismo, pero también para que ustedes podáis reflexionar, ¿qué hago con el amor? ¿Lo sigo buscando fuera o lo quiero sentir dentro? Ahí cada uno puede chequearse. Normalmente casi siempre lo buscamos fuera o tenemos la ilusión de que alguien venga y nos dé amor. Pero, ¿y tu amor? Porque puede venir alguien transmitiéndote amor, puedes encontrar alguien que sienta amor, pero y tu amor si no está despierto, ¿qué ocurre al final? Que generas deseo y expectativa, que te conviertes en un mendigo, que te apegas a la otra persona. Y al final eso resumido en una palabra, ¿qué sucede? toma sufrimiento o da sufrimiento. Así nos relacionamos a día de hoy y creemos que eso es ser caritativo, mendigar. Y alguien que mendiga no es no no es caritativo, no es donador y eso es un aspecto muy sutil.
Con la paz pasa igual. Busco la paz en algún lugar, busco sentir la paz allí con una reunión de personas. Eh, con esta reunión de personas, no porque no me transmitan paz. Alguien tiene que transmitirte paz o tú ya eres un ser de paz. ¿Por qué no la transmites tú? [risas] Buena reflexión también. Porque en vez de buscar la paz no la sientes en ti o sientes que eres un ser de paz y ahora comparte esa paz con los demás. ¿No es más bonito eso? Pero como llevamos tanto tiempo dormido, como llevamos tanto tiempo sin sentirlo, ahora hemos creído que buscándola fuera la vamos a sentir o alguien va a venir y nos va a dar paz. Y por eso muchas veces utilizamos las expresiones, ¿no?, que escucho yo muchas veces, ¿no? Es que estaba tan bien, José, he ido al trabajo y me han robado toda la paz. Mira que iba tranquila, tranquilo. No, nadie te roba nada. Nadie te roba nada. Puede que alguien transmita ira, inseguridad, rechazo, pero si tú estás en tu sentimiento de paz, no te va a robar nada a nadie. Cuando crees que lo te lo roban, es porque tú has dejado de sentirlo. Es la experiencia que tengo ahora. Eh, os hablo siempre como como ya sabéis, desde la experiencia. Cuando tú crees que alguien te quita algo, es porque tú has dejado de sentirlo y has despertado o has conectado con alguna negatividad que hay dentro de ti, que has adquirido, un hábito, con el rechazo, con el miedo, con lo que sea. Esa persona ha hecho que se despierte en ti eso, pero en realidad se despierta en ti, no es que nadie te quite nada. Esto es muy importante entenderlo. Ahora, ¿qué tengo que hacer? pues aceptarlo eso que siento y volver a despertar la paz que soy.
Con la felicidad pasa igual. Buscamos la felicidad siempre fuera en conseguir, en comprar, en tener, en poseer, en acumular. Vale, no está mal, ¿eh? Si uno va teniendo, no está mal. Si uno tiene buena economía, eso está muy bien. Te ayuda a tener calidad de vida, pero no te va a ayudar a ser feliz, ¿eh? La felicidad no está ahí. Y entonces ahí es donde empiezas a crear deseos y expectativas y ahí empiezas a convertirte en un mendigo. Aunque tengas eh fijaros, aunque tengas mucha riqueza, aunque tengas muchas posesiones, eres un mendigo porque vas buscando felicidad a través de eso y eso no te da felicidad, te ayuda a vivir, por supuesto. Por eso la lotería te va a ayudar a vivir y te va a ayudar a a pagarlo todo, pero no te va a ayudar a ser feliz. Quizás puedes que no sean y que seas incluso menos feliz o más infeliz. De verdad, lo que pasa que es un concepto muy arraisado en la mente humana. Buscamos estos sentimientos fuera y estamos viendo y el mundo lo está manifestando, ¿no es así? Entonces, por eso la caridad empieza en casa, ¿no? Porque tú ya eres eso. Es algo que tienes que inculcar en tu mente. Ya soy un ser de paz. Ya soy luz, ya soy amor. Ya soy felicidad. No necesito nada ni nadie para sentirlo. Y una vez que lo sientas, ahora compártelo. No es que te aisles del mundo, no es que dejes de relacionarte, pero relaciónate de otra manera. Relaciónate siendo un donador, no siendo un mendigo. Pero para para relacionarme siendo un donador, tengo que tener esa caridad conmigo.
¿Qué es ser caritativo contigo? Muy importante, ¿eh? ¿Qué es ser caritativo contigo mismo? Pues despertar tus cualidades como alma. Esa es la mayor caridad que tú puedes hacer contigo, volver a despertar lo que tú eres, volver a despertar a esa conciencia. Y eso, ¿cómo se hace, José? ¿Cómo despierto la conciencia? ¿Cómo vuelvo a sentir lo que soy? Y si siento lo que soy, automáticamente voy a dejar de buscarlo fuera. Si no fuera, lo que voy a hacer es compartirlo. Ese es el sentido de vida para mí. Ahora no vivo para ser feliz. No vivo buscando la felicidad, no vivo a ver si encuentro el amor. Soy un ser de paz, soy felicidad, soy amor y vivo. Uy, eso cambia completamente. Eso es ser caritativo. Eso es tener caridad hacia ti. Pero fijaros, eso es ser muy caritativo para los demás, porque si no siento amor y lo voy buscando, soy caritativo con los demás. Si no siento amor, ¿cómo puedo dar amor? ¿Dónde está la caridad? ¿Dónde está la donación? ¿Veis? Tiene sentido común, ¿no? Ahora, si siento amor, si siento paz, siento felicidad, ¿qué es lo que puedo hacer con los demás? Compartirlo, transmitirlo. ¿Y a qué puedo ayudar a los demás? A que lo sientan. También alguien que es caritativo consigo mismo despierta también esa caridad en los demás, pero no para que los demás se apeguen a ti, sino para que también se den cuenta que ellos son. Ese para mí es el amor puro y la felicidad pura y la paz pura. cuando tu felicidad, tu amor, tu tu paz despierta eso también los demás y ellos lo sienten y al sentirlo ya no necesitan tampoco tu paz, sino son seres de paz también. Esas serían las relaciones perfectas, pero claro, a día de hoy no es fácil. ¿Por qué no es fácil? Porque hay muchos hábitos negativos y porque está todo confundido. Estamos buscando fuera lo que tú lo que está dentro y ya no es lo que está dentro, sino lo que tú eres.
Y ahora uno dice, "Bueno, volvemos a la pregunta que me quedé antes. ¿Cómo despierto esa caridad en mí? ¿Qué tengo que hacer? ¿Qué tengo que hacer para ser caritativo?" Pues aquí coincidimos otra vez lo mismo, el mismo paso o los mismos pasos que siempre explico. Para ser calitativo conmigo tengo que dedicarme tiempo de calidad. Esto es fundamental porque solo con escuchar esta clase no vale. Aunque escuches 20,000 clases, si después no te dedicas tiempo para ti, no surge eso porque estás muy tapado, porque hay muchas influencias, porque hay muchos hábitos en nuestra mente y por eso tenemos que entrenar. Meditar es entrenar tu mente. Meditar es disipar todas las nubes que hay en tu mente. Meditar es eliminar todos los hábitos negativos que has adquirido en tu mente. Y eso no es tarea fácil. Y es imposible si no haces nada. Porque muchas personas me dicen, "Oye, que esto es imposible, José, es que tengo la cabeza, es que tengo un montón de cosas, es que tengo un montón de hábitos." Y claro, pero si no haces nada sí que te puedo garantizar que es imposible. Entonces, empieza a dedicar tiempo de calidad a ti. ¿Qué es dedicar tiempo de calidad? A pararte, a observarte. Observa internamente lo que piensas, lo que sientes. Obsérvalo. Ahí donde mayor atención tenemos que prestar. Sí que es verdad que durante el día tienes que prestar atención a muchas cosas y tienes que estar concentrado o concentrada, tienes que estar consciente, ¿no?, de lo que estás haciendo. Pero tu atención dentro, eso es lo que desarrollas cuando meditas, pero claro, tengo que entrenarlo previamente. Si no lo entreno, una vez que salgo al día a día, no puedes estar concentrado o concentrada. Tu atención siempre va a estar fuera a lo que ves, a lo que escuchas. Los órganos de los sentidos te van a engañar un montón porque es lo que llevamos mucho tiempo haciendo. Entonces, eso es ser caritativo, dedicarte tiempo a ti, porque siempre lo comento, tiempo de calidad que te dediques a ti, tiempo de calidad que le vas a dedicar a los demás. No es lo mismo relacionarte con los demás estando bien que relacionándote con los demás estando mal o buscando con la necesidad. Entonces, así por eso no funcionan nunca las relaciones. E ya es un motivo que puedes entender, ¿no? ¿Por qué no me funcionan las relaciones? ¿Por qué no tengo suerte en las relaciones? Y no es suerte o mala suerte, es que estás buscando. Estás buscando y nadie te puede ofrecer eso. Nadie puede sentir por ti. Nadie puede sentir tu amor. Hm. Tienes que despertar tú en ti. Entonces, ese es el esfuerzo que hacemos cuando meditamos. Esa es la caridad. Recordarnos quién somos. Eh, me paro, me observo, acepto todos los hábitos negativos que hay ahí. Y ahora me recuerdo quién soy. Es que no dejo de insistir. Es que ese es el secreto. Recuérdate quién eres. ¿Quién soy? Soy un ser de paz. Soy luz. Soy amor y felicidad. Recuérdatelo una y otra vez. Recuérdatelo una y otra vez. Porque el recuerdo es lo que hace que eso se despierte. ¿Qué es lo que me hace sentir hoy en día? ¿Lo que pienso o no? ¿O lo que recuerdo? Pues, ¿por qué no recuerdo que soy un ser de paz para que eso se vuelva a despertar? Porque muchas personas también me preguntan, "Bueno, José, ¿por qué me tengo que recordar que soy paz? ¿Por qué me tengo que recordar que soy felicidad? Si tú me dices que ya lo soy, ¿por qué lo tengo que recordar? Porque no lo sientes a día de hoy, porque a día de hoy predominan en tu mente otros pensamientos que te hacen sentir otra cosa. Entonces, ahora tengo que recordar lo que soy para despertarlo. Ah, pero es lo que soy. Claro que lo eres. Somos seres de paz. Todo como alma son nuestras cualidades. Ah, pero es que yo no lo sabía. Es que yo no lo siento. Claro, como no lo sientes, no lo sabes y tampoco te lo crees. Entonces, esa es la experiencia que tenemos que buscar en la meditación. No es buscar, sino despertar. Me encanta esa palabra despierta. ¿Y cómo lo despierto, José? Pues pensándolo. ¿Cómo quieres sentir paz si no te repites ni una sola vez a lo largo del día que eres un ser de paz? Eso es ser caritativo contigo. No es que la voy buscando fuera. Es que a ver si encuentro alguien que me dé paz o si no me la roba.
El amor igual. Ay, el amor. Uy, el amor también hay una confusión con el amor. Vamos buscando desesperadamente el amor o que alguien nos ame o enamorarnos. Eso es mentira, señores. Eso es mentira. No es no es enamorarse, no es sentir, es sentir amor. Sentir amor. ¿Qué es lo que tú eres? un ser de amor. Y ahora compártelo, compártelo. Verá qué diferencia hay en las relaciones. Os hablo porque tengo el contraste y la experiencia, si no estaría ni siquiera compartiendo aquí con ustedes. Siempre hablo desde la experiencia, por eso os puedo poner ejemplos prácticos y puedo hablar del contraste, ¿no? De lo que creía que antes era paz y lo que siento ahora. Lo que creía que era amor y lo que siento ahora. Hm. muy diferente y eso por eso siempre os invito a la experiencia. Es muy importante el conocimiento, es muy importante entender, porque si no entiendo algo, pues tampoco lo voy a experimentar, pero una vez que entiendo algo, lo voy a poner en práctica, voy a tener el compromiso conmigo mismo o conmigo misma de recordarme quién soy. A ver, ¿qué pasa? hacerlo, recuérdatelo. Momentos importantísimos para hacerlo por la mañana temprano. Ya sabéis que también me habéis escuchado muchas veces. Franja horaria de 4 a 8 de la mañana, buenísima. tú la eliges dependiendo de la hora que te acueste, dependiendo de las responsabilidades que tengas, pero levántate y hazlo, por favor, porque esa es el alimento principal para tú empezar esa caridad contigo. No, estoy para todo el mundo, estoy para toda la gente. Y para ti, ¿qué? ¿No tienes un tiempo para ti? Claro que lo tienes. Lo que pasa que tienes que querer y esas horas tempranas son las más maravillosas. A mí son las que más me hacen despertar lo que soy durante el día. ¿Qué tengo que hacer? Pequeñas parada. ¿Y qué hago cada vez que me paro? Pues muy fácil. Lo que siempre os digo, observa tu mente, tus sentimientos. No observes fuera. Ya estamos muy acostumbrados a observar lo que hacen los demás. Así no vas a despertar tú nunca amor. ¿O crees que lo vas a despertar cuando ves algo bueno? Pero cuando ves algo que no es tan bueno, por llamarlo de alguna manera, porque al final no es bueno ni malo, al final lo que tú proyectas hacia ello. Entonces, ahí está el secreto. Durante el día, pequeñas paradas de un minuto cada hora. ¿Y qué hago? Me paro, me observo y me recuerdo quién soy para que eso se mantenga primero en la mente. Donde tenemos que hacer firme eso en el pensamiento. Después eso se convertirá en sentimiento. Os lo puedo garantizar, pero tengo que hacerlo muy firme y constante en mi mente. Ahora, si no lo pienso durante el día, olvídate de despertar paz en ti. Si no pienso que soy un ser de amor, lo seguirás buscando fuera. Si no pienso que soy un ser de felicidad, pues seguirás creyendo que la felicidad está en conseguir cosas, en tener más posesiones, en ganar más dinerito. Eso te ayuda, claro, y te pones contento y estás alegre. Pero, ¿y si ahora no lo tienes, que ahora si dejas de tener tanto dinero, ahora si lo pierdes? Ya no eres feliz. Ya la felicidad se fue. Ahora conoces a alguien. Uy, estoy enamorado. Estoy enamorada. Ahora dejo de estar con esa persona, ya no siento amor. Ya lo que siento gira, rechazo, rencor, miedo. Así vivimos. Así vivía personalmente antes. Ahora ya no. Ahora vivo de otra manera. Por eso, como como os he dicho antes, puedo hablar desde la experiencia. Entonces tienes que dedicarte este tiempo eh durante el día, pequeñas paradas y antes de irte a dormir igual tienes que pararte, tienes que es que tienes que ser muy constante en esto porque esto es lo que va a hacer que tu vida cambie. Ahora quiero que cambie mi vida y lo hago una vez al día. No tienes que hacerlo muchas veces tienes que mantenerlo en tu mente. Otro secreto. Tienes que mantener en tu mente el recuerdo de quién eres mientras caminas. Eso se puede hacer. Lo que pasa que si tienes otras cosas en la cabeza, pues ay, José, yo no tengo tiempo. Yo no tengo tiempo para pensar que soy paz. Yo, José, no tengo tiempo para pensar que soy amor. Lo he escuchado muchas veces. Ay, tienes tiempo para criticar. No tienes tiempo para quejarte, no tienes tiempo para compararte con otro y ver los defectos, ¿no? Tienes tiempo para mirar cosas desperdiciables en el móvil, ¿no? En la televisión tienes tiempo para tener conversaciones también que no te van a llevar a ningún lado y que no te van a hacer sentir bien, ¿no? Fijaros como el tiempo también es muy relativo. O sea, para algunas cosas tenemos tiempo y para otras no. Tenemos tiempo para muchas cosas que no nos dan beneficio para nada y sin embargo hacer en pequeños tiempo un una buena meditación para sentirte mejor, no tengo tiempo. Fíjate hasta qué punto hemos llegado, ¿no? Y muchas veces la vida te tiene que poner o tienes que tocar fondo o la vida ya te pone contra las cuerdas y lo tienes que hacer. Pero bueno, también hay que darle gracias a eso. Si llegas ese momento o toca fondo, pues sería lo perfecto para que despertaras o para que te te pusieras manos a la obra, ¿no? Te pusieras las pilas, como yo digo.
Entonces, esa es mi propuesta hoy. No empieza la caridad en ti. La caridad empieza en casa. La caridad empieza en tu mente. ¿Qué diálogo tengo en mi mente? ¿Qué diálogo? ¿Qué diálogo tengo en mi mente hacia los demás? Es importante también, no es solo lo que piensas hacia ti, ¿qué pienso hacia el mundo y hacia los demás? Entonces, siempre lo comento también, siempre que piense mal, me voy a sentir mal. Si empiezo a pensar de otra manera, si empiezo a tener caridad con mi mente, tendré caridad con los demás. Es que es muy fácil, ¿no ve? Es fácil de entender. Ahora yo sé que no es fácil de llevarlo a la práctica, pero es que este conocimiento es sers sencillo de entender. Ahora lo tenemos que poner en práctica. Por eso esa caridad, ser caritativo contigo es lo mejor de esta manera, ¿eh? En tu mente, porque si lo eres en tu mente, lo serás en tus sentimientos y eso se expresará en tus palabras, en tu actitud y en tu comportamiento y se verá reflejado en tus relaciones.
Cuanta más caridad tengas contigo, también vas a despertar el recuerdo de Dios. [resoplido] Y uno dirá, "Uy, yo no quiero hablar de Dios." Uy, claro, cada vez que hablamos de Dios se nos despierta nuestras creencias, nuestras vivencias, los conceptos que tenemos y ahí, uy, ya nos descolocamos un poquito. Hablo por experiencia también, pero este estudio te ayuda a entender que ese ser te puede ayudar y que lo puedes sentir y que no está en todos lados y que no está dentro de ti. Es un ser individual igual que tú. Nadie está dentro de nadie. Es un ser maravilloso que cuando tú despiertes conciencia te darás cuenta que también llevas buscándolo toda tu vida porque es tu padre como alma. Eh, no estoy hablando como cuerpo o como el papel que interpreto en esta vida, como alma, que es muy diferente. Hm. porque lo buscamos desde la conciencia de cuerpo y por eso creamos imágenes, por eso lo adoramos, por eso nos aferramos a a una a una estampita o a una a una imagen que no está mal, eh, con todo el respeto del mundo, pero puedes sentirlo. La meditación te da la oportunidad de sentirlo, no de creértelo. Eso es lo que me gusta de este estudio. No te creas nada, experiméntalo. No creas que eres un ser de paz. No te creas que eres un alma. Siéntelo. No creas en Dios, siéntelo. A mí cuando me pregunta, "¿Tú crees en Dios?" Le digo, "No, no creo. Lo siento." Ah, que tú lo sientes, tú también lo puedes sentir. ¿Qué requisito se requieren para sentir a Dios? Sentir que tú eres un alma. Porque como alma, Dios es tu padre, igual que mi padre y el de todo, el de todas las almas. Una cosa es el alma y otra cosa el cuerpo. Una cosa es el ser y otra parte y otra cosa es la la parte humana. Hm. Este está el secreto. De verdad, no es que lo creáis, no lo cuento para que os lo creáis, os lo explico para que podáis experimentarlo. Pero claro, para experimentar y sentir este ser, tengo que sentir que soy un alma. Entonces, eso es el acto más caritativo que puedes tener contigo, sentir lo que tú eres para poder sentir a este ser. Y como siempre os digo, ¿por qué es tan importante sentir a este ser? Porque es el único que puede eliminar toda la negatividad que hay en tu mente. Ya todos los seres humanos, todas las almas en cuerpos humanos estamos completamente sumergidos en los vicios, en los hábitos negativos. Y ahora para desprendernos de eso tenemos que sentir esta energía, la energía de Dios, que por eso es Dios, porque él es una energía pura. Es una energía pura. Él no estar en este mundo físico, si no estaría igual que nosotros. Por eso, como digo siempre, la tendencia cada vez que mencionamos a Dios es mirar al cielo. El alma sabe dónde está. José no, pero el alma sí. Por eso, cuando te haces consciente del alma, el alma sabe y reconoce y recuerda a su padre. Eso es lo que hacemos en meditación. No es nada raro, ¿eh? sino es algo natural, algo que te va a ayudar a sentirte muy bien en este mundo físico, que te va a ayudar a ser un donador, a tener esa caridad con los demás, a sentirte muy bien, muy bien. Os lo puedo garantizar que es lo que en definitiva buscamos todos, sentir paz, amor y felicidad. ¿De acuerdo?
Vamos a experimentar un poquito, aunque ya la misma charla, veis, es una experiencia. Yo siempre quiero [música] que la charla también se convierta en una experiencia. ¿Qué quiere decir una experiencia? No que sino un despertar. Siempre me gusta compartir la charla y después la el añadido de la experiencia de meditación para que despertemos a la realidad. Por eso digo muchas veces, meditar no es una experiencia de meditación, sino es una despertar a una realidad. Así que vamos a seguir despiertos a esta realidad de quién somos y lo vamos a mantener en nuestra mente h sentados cómodamente, hacemos una respiración suave, profunda y vamos a mantener este pensamiento, esta idea en nuestra mente. Soy un alma, soy luz. Ya lo soy. Lo pueda experimentar, sentir honor. Soy Soy un alma caritativa. Soy un alma llena de luz, llena de amor, llena de felicidad. Ya lo soy. Este es el pensamiento que tenemos que mantener en nuestra mente a lo largo de todo el día. Soy un alma, soy luz, soy energía consciente, la energía que le da vida a este cuerpo. Mantén este pensamiento en tu mente. Cuanto más mantengamos estos pensamientos en nuestra mente, este recuerdo, más se irá convirtiendo en un sentimiento, más lo voy a sentir a través de este cuerpo y lo voy a expresar. Pero el secreto está en mantenerlo en mi mente. Más allá de que lo pueda experimentar o sentir, eso vendrá solo. Pero ahora es muy importante mantener este recuerdo, mantener estos pensamientos en mi mente. ¿Quién soy? Soy luz. Soy un alma. Soy un alma llena de paz, llena de amor, llena de felicidad. Ya lo soy. Más allá de que puedan emerger otros pensamientos, otras emociones o sentimientos, tengo la certeza en mi mente de que soy. Y poco a poco lo voy sintiendo, lo voy experimentando, lo voy expresando a través de este cuerpo. Ahora siento paz. Ahora siento luz. Ahora siento amor y felicidad en mi interior. Y sigo manteniendo estos pensamientos en mi mente. Soy un ser de luz. Soy un ser de paz. Mi naturaleza es el amor. Mi naturaleza es la felicidad y es lo que expreso a través de este cuerpo. Nos sumergimos en esta maravillosa experiencia, en esta conciencia. Soy un ser de luz. Soy un alma. Mi naturaleza es la paz. Mi naturaleza es el amor. Mi naturaleza es la felicidad. volver a despertarlo, a sentirlo a través de este cuerpo y a compartirlo con los demás. Esa es la mayor caridad que puedo hacer. Nos sumergimos en esta maravillosa experiencia de luz, de paz, de amor y de felicidad y mantengo en mi mente el pensamiento. Soy un ser de luz, soy paz. Soy amor y felicidad. Cuanto más nos mantengamos en esta conciencia, en esta experiencia, también se despertará un recuerdo de forma natural. El recuerdo de dónde venimos como almas y a quién pertenecemos. Se va a despertar en tu mente de forma natural. Lo recordarás. Recordarás en tu mente un lugar de silencio, un lugar de luz que está más allá de este cielo. Lo puedes recordar con tu mente, un lugar de luz, una luz roja dorada. Puedes recordar este lugar con tu mente y puedes recordar como en ese lugar reside un maravilloso ser, un alma como tú, un ser de luz, pero que su energía es pura, una energía muy especial, como si fuera un sol. Puedo sentir esa energía. Al recordarla puedo sentir a ese ser como me envuelve completamente en su luz, me envuelve completamente en su amor, me envuelve completamente en felicidad y paz y siento como la energía de este ser va eliminando toda la negatividad que hay en mí. Ahora mantengo esta experiencia, mantengo esta conciencia de quién soy, de dónde vengo y a quién pertenezco como alma, sintiendo la energía de este maravilloso sol. que va limpiando toda la negatividad que hay en mi mente y fortaleciendo mi paz, mi amor, mi felicidad. Mantengo esta experiencia, mantengo esta conexión con este ser. Y ahora me convierto en un faro de luz para el mundo. Me convierto en un faro de paz, de amor y de felicidad para toda la humanidad, para la naturaleza, para los animales, para todo ser humano. Soy un faro de luz. Soy un alma, un faro de amor y de felicidad para el mundo. Y sigo sintiendo como la energía de este maravilloso sol va eliminando toda la negatividad que hay en mi mente. Por eso el mayor acto de calidad es sentir quién eres, sentir de dónde vienes y a quién perteneces como alma. Y entonces serás un gran donador. Y ahora, manteniendo este silencio, manteniendo esta experiencia, vamos a respirar suave, profundamente. Vamos a empezar a mover el cuerpo ligeramente. Vamos a abrir los ojos, quien los haya cerrado, y vamos a sonreír. Buen acto de caridad también, eh, a sonrisa. estar contentos, contentas, alegres, con entusiasmo. Eso es un acto también de caridad que ayuda a despertar el contentamiento, la felicidad en los demás, pero el mayor acto de calidad es lo que hemos hecho hacia nosotros mismos para después proyectarlo hacia los demás. Si no lo haces contigo, no lo podrás hacer con los demás. Recuerda, todo lo que tú piensas y sientes es lo que vas a transmitir a otros. Por eso es muy importante la caridad empieza en casa, en casa, en tu mente, en tu conciencia. Muy bien. Espero que hayáis disfrutado de la clase, de la experiencia de meditación. Si ha sido así, le podéis dar al like, al me gusta, compartir estos vídeos. Siempre lo digo, compartirlo porque nos beneficiamos muchos y ayudamos que se beneficien otros. Hm. Muchas gracias por conectaros, por ver el vídeo cuando lo tengáis que ver. Aquí abajo, una vez que finalice el vídeo, hay un apartado que pone comentarios. Podéis poner vuestros comentarios, vuestras preguntas y os contestaré con mucha paz, mucho amor y mucha felicidad. Muchas gracias nuevamente. Que tengáis una feliz, feliz semana, que integréis de forma continua y regular la meditación en vuestras vidas. Y así la caridad será comenzará en casa y después podremos compartirla con otros. Gracias nuevamente y que nunca dejéis de sonreír. Oh, chanti.