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Y EL NIÑO CRECIO: PASTOR JORGE BERIGUETE

JORGE BERIGUETE OFICIAL26:41

Transcription

Llegó un momento que David se quedó sin armadura, se quedó sin agua, sin armadura. Y cuando llegó, te acordó del pan santificado. Le dio al sacerdote con miedo. Le dijo, "Mira, no tenemos pan común aquí." Dijo, "Mi rey me mandó aquí." Le dieron pan y no murió. Tomó agua santificada y no murió. Cuando se iba, él dijo, "Mira, también me quedé sin armadura. Dame un arma." Y el sacerdote dijo, "Tengo un arma aquí para ti." ¿Cuál? La que tú mataste al paladín. La que tú mataste a Goliat. Es decir, que cuando él mata a Goliat, no tiene la fortaleza para cargar la espada. Pero diga conmigo, David creció. Y cuando él creció, tuvieron que darle la espada que por años estaba olvidada. Esa espada no se botó. Él no la escondió. Dice Dios, un sacerdote la tenía escondida. Para estos tiempos de guerra escondieron la espada. Y esa espada Jehová hoy se la va a entregar a alguien que ya creció.

[música]

Mira lo que dice Lucas, capítulo 2, verso 40. Lo leemos en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Dice, "Y el niño crecía y se fortalecía." Diga conmigo, crecía y se fortalecía y se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios era sobre él. Dígale el que está al lado suyo, "Y el niño creció." El niño creció. Quiero hablar un poco sobre el crecimiento y voy a hablar bajo el tema "Y el niño creció." Gloria a Jesús. Es interesante ver las etapas en nuestras vidas. Dios permite en nuestra en nuestro crecimiento algunas etapas [música] infantiles. Y cuando nos vamos, por ejemplo, a la biología, cuando un niño va creciendo, lo primero que una mamá le da al niño es su seno porque no está listo para comer cosas sólidas. Y en esa etapa que el niño va creciendo, todo lo que le tienen que dar tiene que ser de la edad de él, de la edad del bebé. No le pueden dar ni medicamento, ni alimento, ni bebida que no tenga que ver con su etapa. Todos los que estamos aquí, espiritualmente, físicamente, económicamente, en todo el sentido, hemos estado pasando por algunos momentos así de crecimiento cuando no entendemos realmente todavía cuál es la voluntad de Dios. Y quiero hablar del crecimiento espiritual porque hay un crecimiento que tú vienes al evangelio expectante, pero tú no sabes realmente todavía qué Dios te llamó. Estamos expectantes a ver si somos profetas, si es por evangelista, si vamos a ser el pastor, si a tocar el piano, si a tocar el bajo, la batería, si es Dios que nos quiere sirviendo. Estamos expectantes porque estamos en una etapa de crecimiento y es la misma etapa que uno tiene cuando uno ve a sus hijos que está en crecimiento y cuando vienen a una etapa de adolescencia ya ellos empiezan a decir, "Wow, cuando yo crezca, papi, quiero ser doctor." Otros dicen, "Voy a ser enfermero, voy a ser médico, voy a ser, gloria a Jesús, voy a ser un profesor porque están en esa etapa de crecimiento." Cuando estamos en esa etapa de de crecimiento, tenemos que saber con quién nos estamos juntando. Tenemos que saber, gloria a Dios, que hay gente que están en tu etapa y tienen el mismo lenguaje tuyo. Pero entienda esto, gloria a Jesús. Levante su mano si están acá, por favor. Entienda esto. Hay gente que en el crecimiento reprueban. Hay gente que estaban contigo en el mismo crecimiento, pero hay gente que reprueban en tu crecimiento. El problema de gente que han avanzado es que quieren seguir con la gente que reprobaron. Hay gente que quieren seguir con la misma gente en el mismo lenguaje de gente que reprobaron. Alabado sea Dios. No me avergüenza decirlo. Yo reprobé el sexto grado de la primaria. Me quemé, en otra palabra, y mis mejores amigos estaban en ese en ese en ese curso de tercero de la primaria. Cuando yo me quemé, que ellos pasaron a cuarto, yo reprobé, estaba ahí en tercero, todos ellos tenían nuevas amistades y las clases que le daban a ellos no eran la misma clase que me dieron a mí. Gloria a Dios. Así que yo tenía que repetir la misma clase, pero las amistades mías siguieron siendo la misma. Cuando las amistades de ellos y el lenguaje de ellos empezó a cambiar, yo me sentía triste porque incluso el recreo de ellos no era el mismo recreo mío. No nos juntaban ni en recreo, bendito sea Dios. Así que ellos crecieron y yo me quedé con la misma etapa. Así que, por favor, principio número uno, no puedes cometer el error de entrar en un sentimiento tan elevado de querer seguir caminando con gente que reprobaron. Porque aunque tú no quieras, ya hay cosas que van creciendo en la vida. Hay lenguajes que van creciendo en la vida, hay comunicaciones que van creciendo en la vida. Bendito sea Dios. No es un mensaje de vanagloria. No es que tú vas a tener en poco la gente que no han crecido, no es eres tú. Porque la Biblia dice que el pueblo de Israel su ropa crecía junto con ellos. No era que ellos crecían junto con la ropa. Una cosa es que tú crezcas junto con lo que está alrededor tuyo o lo que está alrededor tuyo crezca junto contigo. Eso es diferente. Y la ropa crecía junto con el crecimiento de ellos. Entonces, lo que está en tu interior no puede dominar en lo que está en tu interior. Lo que está en tu interior es lo que está creciendo y lo que está en tu exterior tiene que crecer junto con tu crecimiento. Alabado sea Dios. Yo no sé si me están entendiendo, le voy a hablar un poquito más claro. Mientras tú estás en la etapa de crecimiento, es como cuando tú utilizas un tornillo ocho, le sirve una tuerca ocho, pero tú llegas a un momento donde tú cambias de vehículo o cambias de no, gloria a Dios, de motor, lo que sea, y ya algunos tornillos no son lo mismo. Pero hay gente que guardaron la tuerca ocho cuando ya crecieron a la tuerca diez. Y aunque tú quieras ajustar una tuerca diez, un tornillo ocho, no puede ajustar porque ya creció. Dile al que está al lado tuyo, "Voy a crecer." Te dije. Hay gente que te están mirando y creen que tú te vas a quedar en la misma etapa. Hay gente que creen, el que cree que tú te vas a quedar en la misma etapa. Satanás, cuando Jesús tenía de tres a cinco años, él lo atacó desde su nacimiento. Yo decía un día y lo repito, que Satanás no tiene que ver tu crecimiento para atacarte. Ya en el momento que ni el raciocinio del niño todavía había desarrollado Cristo. El raciocinio cuando ya había un ataque esperó. Cuando ya él lo atacó, ¿qué te estoy diciendo? Que él no está esperando que tú crezcas para él atacarte. Ya él está mirando en la etapa de tu crecimiento que hay un bombardeo de la tiniebla. Pero diga conmigo, "Y el niño creció." Vamos, salude a alguien. Dígale, "Y el niño creció."

En la etapa que David mató a Goliat, él no tenía la madurez ni la fuerza física para cargar la espada de Goliat. Y esto sí quiero que lo entiendas, porque la leyenda y la costumbre de la guerra era que el enemigo que tú vences estará a tu disposición, tanto él como su armadura. Entonces, ¿dónde está la espada de Goliat que le pertenece ahora a quién? Porque David venció a Goliat. Entonces, la espada le pertenece a quién? A David. ¿Dónde está la espada? ¿Por qué el sacerdote la guardó detrás de un velo o la envolvió en un velo detrás del? ¿Por qué? Porque no tenía la madurez ni tenía la corpulencia física para cargar la espada de un gigante. Pero diga conmigo, David va a crecer. Dígale a las tres personas. Dígale, "Voy a crecer. Y la espada que yo tengo van a tener que dármela." Yo no sé si si tú puedes hacer algo, hijo, por favor. Estamos en vigilia. Diga a las tres personas. Dígale a las tres personas. Voy a crecer. Dígale a alguien, "Voy a crecer."

Llegó un momento que David se quedó sin armadura. Se quedó sin agua. Ya han hablado de eso. Se quedó sin agua, sin armadura. Y cuando llegó, ¿te acuerdas que comió del pan santificado? ¿Se acuerda que comió del agua santificada que solamente los sacerdotes podían hacerlo? Le dio al sacerdote con miedo. Le dijo, "Mira, no tenemos pan común aquí." Dijo, "Mi rey me mandó aquí." Le dieron pan y no murió. Él y su sacerdote tomó agua santificada y no murió. Cuando se iba, él dijo, "Mira, también me quedé sin armadura. Dame un arma." Y el sacerdote dijo, "Tengo un arma aquí para ti." ¿Cuál? La que tú mataste al paladín. La que tú mataste a Goliat. Es decir, que cuando él mata a Goliat, no tiene la fortaleza para cargar la espada. Pero diga conmigo, David creció. Y cuando él creció, tuvieron que darle la espada que por años estaba olvidada. Yo quiero decirle a alguien, quiero decirle a alguien, Juan Claudio, ese tiempo que tú duraste en el mundo, 17 años, te voy a decir algo, viene restitución para tu vida, porque la espada de los gigantes que tú mataste antes de venir al evangelio de nuevo, esa espada no se botó. Él no la escondió, dice Dios, un sacerdote la tenía escondida para estos tiempos de guerra. Uh, dígale a alguien, "Te escondieron la espada y esa espada Jehová hoy se la va a entregar a alguien que ya creció." Dígale a alguien, "Ya yo crecí."

[música]

Entonces, la gente no va a entender eso. Hay gente que va a medir tu crecimiento por su estatus social o su estatus económico. Gente que crecieron económicamente, pero espiritualmente son enanos. Gente que salen en player todos los días, pero espiritualmente ni él sabe quién son ellos, ni su abuela, nadie sabe. En el mundo espiritual y son famosos, viajan en el mundo, pero nadie ve su crecimiento. Y el niño crecía en gracia, en sabiduría y en estatura. Entonces, el crecimiento no era para un lado solamente, gente que crecen solamente en estatura. Una vez alguien me dijo, "Wow, tú eres grande." Le dije, "No, yo no, yo no soy grande, yo soy alto." Hay una diferencia entre el ser grande y alto. El alto es el que crece verticalmente, pero el grande crece vertical y horizontalmente. Dígale a alguien, "¿Hacia dónde está creciendo?" Y el niño crecía en sabiduría, en estatura y en gracia. Yo creo hoy en el nombre de Jesús en esta vigilia que hay gente que va a crecer, gloria a Dios, verticalmente [música] y horizontalmente. Yo no sé si tú lo recibes, voy a repetirlo. Dije que hay gente que en su crecimiento entrarán en plenitud. Tú no vas a crecer solo en lo espiritual, tú vas a crecer también en lo económico. Tú no vas a crecer solo en lo económico. Tu familia va a crecer en todo. Tú no vas a crecer solo en tu familia. En el barrio te van a ver como la respuesta de Dios para ellos. Ay, samaya, le estoy hablando que voy a crecer. Oh, gloria a Dios. Yo necesito Elizabeth de verdad de todo corazón. Yo necesito que alguien violentamente diga, "Voy a crecer con todo el sueño. Con todo el sueño diga, voy a crecer. No me voy a quedar en esta etapa que estoy. No me voy a quedar aquí. Samama, el que no tiene carro diga, voy a crecer." Y el que tiene carro diga, "Voy a seguir creciendo." El que no tiene cuarto en el banco, dígale, "Estoy en crecimiento." Si alguien se burló de tu crecimiento, déjalo que se burle. Pero un día tú te vas a poner de pie y le va a decir, "En la etapa que yo estaba, me estaban cambiando el agua vieja, me estaban salvando la vida, pero ahora crecí."

[música]

Hay una cosa más fuerte que tú crecer y y ponerte la misma ropa de siempre. [música] Yo vi un hombre una vez con un yo se acuerda de los cosa XXL era y se puso uno medium. Nada más imagíneselo cómo iba. Dígale a alguien que tú creciste, cámbiate. ¿Sabes cuál es el problema de Pablo en los Corintios? que crecían físicamente, financieramente, pero espiritualmente había que darle leche. Pablo loco por darle vianda, comida sólida espiritualmente, pero seguían como niño. Tengo un tema que lo prediqué hace mucho, alguien me lo recordó, que se llama "Leche o plátano." Dígale a alguien, "Leche o plátano." A los que no han crecido, leche. Pero los que crecieron, dígale a alguien, "Muéstrame tu diente a ver si creciste." Dígale, "¿Creciste o no?" Yo no sé ustedes. Yo creo la gente que creció se ven que no ha crecido mentalmente, pero físicamente sí. Es lo digo, es muy muy ridículo se ve una gente después que creció bebiendo leche en Beberón o bebiendo con pota, con mucho respeto, dígale alguien, "Ya tú creciste." Cuando tú creces en tu mente, tú no entras en competencia con nadie. Yo aprendí algo y es que los niños desde niño compiten desde desde que están entrando en razón. Yo me pregunto, siempre me pregunto, ¿cómo un niño le dice a otro niño, "Me compran un juguete?" Y a ti no. ¿Por qué? ¿Quién le enseñó eso? Porque el niño tienen dentro de sí, en sus raciocinios ya tiene el nivel de competencia. [música] En otra palabra, entonces yo aprendí que el que compite está en la etapa infantil todavía. Todo el que mide un ministerio más grande que el otro, diga conmigo, es un niño. Es lo mismo que me compran un juguete. Y a ti no. Todo el que mide quién está más grande que otro, diga conmigo, etapa infantil no ha crecido todavía. Gloria a Dios. Todo el que usted ve de que compre un auto, lo quieren subir en todas las redes. [música] Tranquilo que voy a crecer. ¿Qué es lo que tengo ahí? Gracias, mijo. Gloria a Dios. Todo está bien. Diga conmigo. Voy a crecer. Voy a crecer. Vamos, diga. Voy a crecer. Voy a crecer. Gracias, mi hijo. Diga, voy a crecer. Voy a crecer. No me voy a quedar en la misma etapa. Voy a avanzar. Mi lenguaje va a cambiar. Mi mente va a cambiar. Oh, gloria a Dios. Yo creo que aquí hay gente que le están diciendo a Dios, "Señor, yo sé que en la etapa que estoy nadie cree en mí." Porque en esa etapa incluso es difícil que alguien te profetice. Tiene que ser alguien muy de Dios que en la etapa infantil vean tu crecimiento futuro. Gloria a Dios. Solamente los Ezequieles son capaces de un medio, de un valle de huesos secos ver vida. Así que en la etapa de tu crecimiento no todo el mundo va a querer profetizarte. En la etapa de crecimiento nadie va a querer profetizarte, pero tú tienes que mirarte en el espejo y aunque sea con lenguaje infantil diga, "Yo voy a crecer." Oh, gloria a Dios. No te vas a quedar ahí. Alguien alabe a Dios en esta hora. Así que no te lleves de las apariencias, de los crecimientos falsos. Todo bien que estoy mirando como salude alguien. Dígale, hay crecimiento falso. Goliat era gigante físicamente, pero espiritualmente era un enano. El gigante de gigantes estaba con David. Físicamente no se parecían. Oh, gloria a Dios. Tráeme Aael. ¿Dónde está Aael? ¿Está por ahí? O un niño. Tráigame un niño. Un niño. Un niño. No hay un niño aquí. No, Jorneli lo que hace un libro aquí. Adelante. Está bien. Tráeme a Jornelli. Si no hay más. Tráeme a Jorneli. Esos niños se están durmiendo. Tráeme Jorneli. Corre, hija. Corre. Pamela, tráeme, tráeme la niña, por favor. Ven acá, Juan. Juan, ven acá. Perdóname, te voy a poner un ejemplo que nada más es un ejemplo. Oíste. No te turbes, Goliato. Jorneli, tú eres David. Pon pon a Jorneli ahí. Pon a Jorneli ahí. Siéntala así. Ahí, varón. Contrólala como tú puedas. Jorneli mi hija es David. Mira cómo está confiada, mirando para atrás, tranquila, en victoria, dice ella, mientras que Goliat, físicamente el gigante es él, pero los gigantes que son como Goliat tienen un crecimiento efímero, un crecimiento que cuando Dios levanta a ungido como David, tú no mires la estatura del [música] que está frente a ti, porque tú sobre ti está el gigante de los gigantes. Sobre ti hay un crecimiento mayor. Tú no puedes, gloria a Dios, confiar en lo que crecen rápidamente. Hay gente que crecen, pasan los años y está en un crecimiento lento, pero estoy creciendo. Hay gente que están creciendo que nadie lo está notando. De hecho, médicamente, biológicamente, nadie se ha visto creciendo. No hay forma de que alguien diga, "Mira, mira, mira, crecí." ¿Alguien ha visto eso? ¿Usted lo ha visto en película? Di que que alguien creció. El crecimiento no se nota. Pero dile a alguien, aunque tú no notes que estoy creciendo, dígale, "Estoy creciendo, estoy avanzando." Y un día, gracias varón de Dios, dígale, "Voy a crecer." Y y aunque nadie se fije en eso, ahorita yo pensaba en una joven en la Biblia que vio a Pedro mientras Jesús estaba encarcelado cuando estaba en el patio de [música] Pilato, de Herodes, perdón, cuando lo apresaron y una joven que lo vio dijo, "Este estaba con [música] Jesús el Galileo, porque su palabra lo descubre." Señor me hablaba ahorita. Dile a Peniel y a todo el que viene de otros lugares que pasemos tiempo con Jesús. Porque [música] ella descubrió que Pedro estaba cerca de Cristo porque lo escuchó hablar y dijo, "Este también estaba con Jesús." Y esto me sacudió porque los que pasan tiempo con Jesús terminan hablando como él. [risas] Los que pasan tiempo con Jesús termina caminando como él. Los que pasan tiempo con Jesús, el crecimiento que él tiene tú también lo vas a tener. Porque en la etapa que estaba Pedro en ese momento era negando a Jesús. En la etapa que estaba Pedro en ese momento no era nadie veía futuro en Pedro. ¿Quién iba a ver futuro en Pedro en ese momento? Gloria a Dios. Cortando orejas, haciendo preguntas absurdas, pero Pedro dijo, "Yo voy a crecer." Y terminó siendo como su maestro. Yo quiero exhortarle a alguien que está desanimado ahí porque su crecimiento ha sido lento. Yo quiero exhortarle a alguien que está ahí sentado, pero ha sentido como que Dios no está con ellos. Han sentido como que no vale la pena ayunar, no vale la pena orar, pero Dios te está diciendo hoy, tranquilo que tu crecimiento es seguro. Alabado sea Dios. Las nutriciones se necesitan para un crecimiento. Bendito sea Dios. Hay gente que no creció, no fue porque no quiso. Es que hay nutriciones que son especiales para el crecimiento. [risas] A un niño le dan leches especiales para que crezcan y Dios te va a nutrir para tu crecimiento. Dios va a poner una nutrición especial. Lo que tu biología, lo que tu papá y tu mamá no te dio, Dios te va a nutrir. Hoy profetizo en el nombre de Jesús de Nazaret que no te vas a quedar en esa etapa. No te vas a quedar ahí. Tú y tu casa crecerán, tú y tu futuro crecerán. En el nombre de Jesús de Nazaret. Dale un aplauso a Dios. Diga, "Voy a crecer." Dígalo, "Voy a crecer." [música]

La Biblia dice, con esto casi concluyo, la Biblia dice que por años Dios se había tardado en darle la promesa que le prometió Abraham. Dios le da una promesa a Abraham y le dice que de tu casa, perdón, de tu descendencia voy a ser una gran nación y tú serás de bendición. Pero llegó un momento donde pasaron 25 años para Dios cumplir lo que le dijo. ¿Sabe qué pasó? Que luego de 25 años había lágrima en esos 25 años, desesperación, [música] ¿sí o no? Tiene 90 años casi y no hay embarazo. Pero cuando tenía ya los 90 años [música] quedó embarazada y nació nació Isaac. Isaac significa risa. Cuando Isaac nace, las lágrimas se [música] secaron y le puso por nombre risa. Hoy esta es la segunda profecía que quiero liberar para ustedes, aquellos que lo creen. Tu llanto, tu lágrima, tu decepción se va a acabar. Repita conmigo. Diga, porque va a nacer Isaac. Va a nacer Isaac. [música] Va a nacer. Van a hacer esas risas de nuevo. Si alguien te decepcionó y tiene años que no llora, te vas a levantar porque nació Isaac. Quiero que despierte el que esté dormido y dígale, "Va a nacer Isaac." Gloria a Dios. En tu vida va a nacer un Isaac y Isaac va a crecer también. Alabado sea Dios. Todo el mundo veía Isaac como un niño normal, menos Abraham. Porque Abraham decía, mientras Isaac jugaba en esa etapa, Abraham decía, "Mira, promesa como está jugando. Quizás Isaac jugaba carrito, todo el mundo lo veía normal en el colegio. Estoy parafraseando, pero Abraham dijo, "No, esa es promesa que está jugueteando." Así que en la etapa donde Dios te está poniendo la promesa, quizás tú lo ves normal, pero Dios te está diciendo, "No es normal, porque cuando él crece, junto con el crecimiento está creciendo la palabra de Dios en su vida. Junto con el crecimiento [risas] está creciendo la promesa que Dios le dio. Junto con tu crecimiento está creciendo donde tú vas a depositar lo de Dios. Lo que pasa que Dios es tan grande que en la etapa inicial no te puede entregar lo que te va a entregar porque la etapa inicial no cabe lo de Dios en tu vida. Eso tiene que crecer para que lo de Dios quepa en tu vida. Dios es muy grande para bendecirte en una etapa infantil. Dios no va a desperdiciar lo que él te va a entregar. Tiene que crecer sí o sí. Es un mensaje quizá no por media vigilia. Eso es un mensaje de la conciencia esta noche, que en la etapa de inmadurez espiritual, Dios no va a depositar lo de él en él. No va a depositar su recurso en ti. Tiene que crecer, tiene que avanzar. A veces yo mismo digo, Señor, estoy creciendo. ¿Cómo estoy? Porque [música] mi termómetro no puede ser la multitud. Mi termómetro en crecimiento no tiene que ser los like, porque aquí en la tierra hay muchos like falsos. A Jesús le decían, "Hosana el que viene." Muchos pero eso mismo le decían, "Crucifíquenlo." Entonces, mi crecimiento no tiene que ser por los viajes que la gente vean o no vean. Mi crecimiento no tiene que ser por un reel en la red social. Mi crecimiento tiene que mi termómetro tiene que ser dado por mi amigo el Espíritu Santo. La Biblia dice en varias ocasiones, "Y él despidiendo la multitud." A Jesús no le interesaba la multitud, él le interesaba qué dice su padre. Hasta que un día [música] el padre dijo, "Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia a él oíd que los aplausos de la gente no sean el indicativo de tu crecimiento. [música] que tu cuenta bancaria no sea el indicativo de tu crecimiento. Porque la gente le llama éxito a que vive bien físicamente, [música] pero espiritualmente es un cadáver espiritual. No le llame éxito a lo que el cielo no le llama éxito. No le llame gloria a lo que el cielo no le llama gloria. Pedro se vio sin uno en los bolsillos. Económicamente no había dinero, pero cuando subió la puerta la hermosa, la Biblia dice que mirando fijamente un cojo, le dijo, "Yo no tengo ni plata ni tengo oro." Dando a entender que el dinero es un limitante para los humanos, pero no para el que carga la unción. Oh, gloria a Dios. El dinero es un limitante para la gente común, para la gente que tiene a Dios hacen cosas que el dinero no puede hacer. ¿Qué operación podía hacer que un cojo de nacimiento vuelva a correr? ¿Qué operación? ¿Quién podía pagar para que lo operen, para que él crezca? El dinero no pudo hacerlo, el médico no pudo hacerlo. La economía no pudo hacerlo, su seguro médico tampoco. Pero la unción que tenía Pedro sin cuarto los bolsillos, sin dinero, pero la unción hizo cosas que el hombre no podía. Póngase de pie, póngase de pie, póngase de pie. Diga conmigo. Voy a crecer. [música]