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[música] [música]
Okay, empezamos este 2026 con todas y este 2026 está pasando de todo, de todo. Lo primero es que tenemos elecciones a la Cámara de Representantes este año, tenemos elecciones a la presidencia. Dios nos guarde, por favor, este 2026.
Tenemos también este año mundial de fútbol después de 8 años. ¿En qué nos vamos a enfocar en las elecciones? En el mundial tenemos mundial. Después de 8 años de la selección Colombia no participar en un mundial tenemos mundial. Y además están pasando cosas en la vida de cada uno.
Este año tengo varias personas que se casan este año. Levanten la mano quiénes se están casando este año. Levanten la mano. Okay. Tenemos varias personas este año teniendo bebé por primera vez. Levanten la mano quiénes este año van a tener su primer bebé. Ahí tenemos a Melanie que está embarazadita, si la vieron. Va a tener una nena que se llama Hann Melanie, superlinda. Un aplauso para Melanie que está esperando bebé. [aplausos]
Y tenemos, ey, Melanie es una de muchas mujeres que están esperando bebé este año y están pasando muchas cosas. Esto es un año agitado y quizás si tú dices, "Bueno, este año en mi vida no es que haya muchas cosas que aparentemente vayan a pasar." Sí, quiero decirte que tenemos algo en común todos los que estamos aquí. Este mes de enero estamos todos empezando un viaje para abrazar, un viaje hacia abrazar y poseer las promesas de Dios en nuestra vida.
Dios tiene planes para ti este 2026. No creas que sencillamente Dios está improvisando contigo. No es como que lo que va a pasar va a pasar. Si me hago entender esto, estos dichos. Lo que va a pasar va a pasar de una forma aleatoria. Dios tiene planes contigo este 2026. Tú eres consciente de eso, que Dios tiene un plan. Quizás tú no lo has escrito, pero Dios sí lo tiene en su mente y lo tiene escrito, un plan para ti este 2026. Y ese plan está lleno de promesas. Y escúchame, no importa qué tan ambicioso tú seas y qué tanto hayas logrado en la vida, los planes de Dios siempre son más grandes que tus sueños, más exagerados y más salvajes. Lo que Dios quiere para ti es mayor de lo que tú quieres para ti mismo y para tu familia. Y lo que Dios quiere para ti supera, pero con creces aquello que tú quieres para ti mismo.
Por eso es muy importante que nosotros iniciemos este viaje aquí en Livingrom, este viaje a abrazar las promesas de Dios este 2026. De hecho, este padre ama prometer. Eso lo aprendimos el año pasado. Si no has visto el mensaje de Ímpetu, ve a YouTube esta semana y míralo. Y dijimos, "Este padre ama prometer porque él te va atrayendo hacia tu destino a través de estas promesas. Él te va atrayendo poco a poco, mientras tú vas desarrollando ciertas habilidades, ciertas capacidades, él te va trayendo hacia el destino ese de grandeza a través de las promesas que él tiene para ti." Ahorita Melanie leyó algunas y como decía Melanie, son más de 7,000 promesas que están en la Biblia y las que el Padre te ha hecho de forma personal. Y este año estamos viajando hacia esas promesas. Por eso el título del mensaje para este inicio de año es que tengas un buen viaje. Ese es nuestro deseo para este 2026, este viaje que estás empezando hoy, que tengas un buen viaje.
Por cierto, yo en los últimos años he viajado mucho porque me han invitado a distintos lugares de Latinoamérica a dictar conferencias y hay cosas que amo y cosas que odio de viajar. Yo, por ejemplo, amo de viajar e ir a otros lugares y comer comida diferente. Amo de viajar, conocer otras personas. Amo de viajar, ey, conocer nuevos lugares, tener nuevas experiencias. Pero hay cosas que también odio de viajar y seguramente algunas tú también odias de ellas.
Por ejemplo, odio hacer fila en los counter de las aerolíneas. ¿Hay alguien que odia hacer fila en los counters de las aerolíneas? Estar ahí 5 de la mañana con una maleta, como si aquí en nuestro aeropuerto hay una sola persona en el counter y tú esperando ahí en la fila muy temprano. Odio esa parte. Odio esa parte. Odio, por ejemplo, las migraciones tensas. ¿Sabes cuáles son esas migraciones tensas? Algunas donde tú estás nervioso porque te van a hacer un interrogatorio, porque va a ser esas migraciones tensas. Odio esa parte donde tú estás tenso en la migración. ¿Alguien odia esas migraciones tensas? Lo odio, obvio. No, no, no sé por qué tiene que ser tenso. Obvio las escalas. O sea, ey, para ir de aquí a Bucaramanga, por ejemplo, hermano, te sale mejor ir a Europa que ir a Bucaramanga. Tienes dura siete duras siete horas, un día entero viajando para llegar a Bucaramanga que está aquí al lado. Y entonces odio todas esas escalas, odio todo ese tipo de cosas, pero lo que más odio de los vuelos y seguramente algunos van a estar conmigo es cuando tú estás aterrizando, por fin aterrizaste. Tú estás como en el puesto cinco del avión porque compraste un poquitico más para estar ahí en el puesto cinco y aterriza el avión y viene el vibarato que trata de pasarse primero que tú en la fila para bajarse primero. Alguien, si tú eres un personaje de esos, por favor. Ten decencia, ten cultura. No sé si tú piensas lo mismo que yo, pero a mí me dan ganas de meterle el pie y que se parta la barbilla adelante. ¿Hay alguien que piensa lo mismo, exacto, está bien? Y que se parta la barbilla adelante, ¿cierto? O sea, ¿por qué tienes que ser el más vivo? ¿Por qué no esperas, verdad? Y esperas que nos bajemos en orden para uno. Entonces, todo el mundo tiene que levantarse antes de tiempo y quedarte de pie para para cuidarte del más vivo que se quiere meter. Les ha pasado y dice, "¿Por qué no nos podemos quedar todos sentados tranquilos y hay decencia al bajarse? Si alguien ha pensado eso siempre termino molesto con algún vibato que quiere hacer este tipo de cosas. Siempre.
Pero escúchame, más allá de lo que amo y lo que odio, hay algo que he aprendido y los viajeros frecuentes hemos aprendido a lo largo de los años, es que siempre hay una mejor manera de viajar. O sea, independientemente de las cosas que amas o no amas de los vuelos, siempre tú vas aprendiendo mejores maneras de viajar para que el viaje sea un viaje de más paz, para que el viaje sea un viaje más tranquilo, para que el viaje sea un viaje que puedas disfrutar más. Y este año tú y yo también estamos viajando hacia las promesas de Dios. Y hay mejores maneras de viajar a las promesas de Dios para que sencillamente no sea un viaje sufrido. Porque hay mucha gente que cree que este esta relación con Dios es una relación sufrida. Nada de eso, que es una relación tormentosa, nada de eso. Ey, hay buenas maneras y buenas prácticas para que este viaje a las promesas de Dios sea un bien buen viaje para ti, porque queremos que este 2026 tengas eh, pero colaboran los amigos de la transmisión, por favor, ustedes, ya que la gente de aquí está, para que tengas un buen viaje. Queremos que tengas un buen viaje.
Lo primero que quiero recomendarte para que tengas un buen viaje este 2026 es necesitas viajar ligero. Necesitas viajar. Una de las cosas que me pasa y seguramente a los viajeros también les pasa. Yo no sé por qué siempre termino arreglando mi maleta a las 12 de la noche antes de viajar a las 4 de la mañana. ¿Alguien le pasa eso? Siempre estoy yo con mi maleta ahí metiendo cosas, metiendo cosas. Mira lo que me pasa a mí siempre. Siempre tengo un viaje a Bucaramanga, un viaje de dos días, o sea, voy a estar allá sábado, domingo y me regreso el lunes. Entonces, estoy armando mi maleta 12 de la noche corriendo. Entonces, meto las cosas que voy a usar en las conferencias y me viene un pensamiento. Y si me invitan a jugar pádel, entonces tengo que meter unos tenis de pádel que son especiales. Tengo que meter mi pala, tengo que meter mi camiseta, mi gorra, todas mis cosas de pádel. Y si me invitan al gimnasio, los zapatos de pádel no me sirven. Tengo que meter otros zapatos, la ropa del gimnasio, la ropa que tengo que tener ahí para eso. Y Sidilio, que es el campus líder de Bucaramanga, me invita al club y hay una reunión en la mañana y hay que bañarse en la piscina. Tengo que meter una pantaloneta de piscina, tengo que meter una playera para piscina, tengo que meter unas sandalias. Y si Sidilio me invita a una reunión con los builders en la noche en un restaurante, metiendo espacio, tengo que meter unos zapatos para un restaurante en la noche, tengo que meter un pantalón, tengo que meter una camisa. Y tú sabes, los que me conocen saben que yo siempre que estoy en restaurante siempre me mancho la ropa. Siempre. No sé si hay alguien aquí como yo. Eso es eso es un hecho, ¿cierto? Yo estoy en un restaurante y me mancho la ropa. ¿Hay alguien aquí que le pase lo mismo? Okay. Entonces, yo tengo que decir, bueno, como me voy a manchar la ropa, ya eso es un hecho cierto, entonces necesito meter la ropa que me va a servir de reemplazo y empiezo a meter por los easy. Y cuando vienes a ver, tienes una maleta con 30 kg para un viaje de dos noches. 30 kg de cosas por easy. Por supuesto que ese es un viaje complejo. Yo he podido llegar y no hacer, no tenía que hacer check-in, no tenía que registrar mi maleta por bodega, yo he podido viajar ligero, entrar al avión tranquilo, pero ese día tuve que soportar el counter de cualquier aerolínea, para no decir nombres, tuve que soportar el counter de esa aerolínea, tuve que estar ahí. Luego, cuando regresé, tuve que esperar la maleta. Ya había llegado a mi casa. Quería irme rápido a mi casa, pero tenía que esperar ahí y a veces cuando estás desesperado es el último que la maleta le llega y estás ahí esperando la maleta y tienes y y en y en los pasillos del aeropuerto cargando una maleta pesada y todas estas cosas pudiste habértelas evitado si no hubieras organizado la maleta pensando en los easy y en la vida es exactamente igual.
Tienes muchos easy que hacen que tu viaje a las promesas de Dios sea pesado. Easy, con este aumento del salario mínimo no podemos sacar adelante nuestras empresas, no podemos sacar adelante los proyectos que tenemos y si estos problemas de inflación van a hacer que se pierda el se pierda el orden en medio de nuestras empresas y no podemos sacar adelante esto. Y si este año no facturo lo mismo que facturé el año pasado. ¿Sabes que el año pasado a finales de año estaba hablando con un amigo que es empresario y me estaba contando lo bien que le había ido, curioso, pero mientras me contaba lo bien que le había ido, me decía, "Bueno, ¿y si el otro año no facturo esto, tengo este plan?" Le decía, o sea, que cuando a ti te va bien, tú empiezas a planificar para que el próximo año no te no te vaya bien. Y yo me quedé con él allí hablando y sí, si si haces esto, haces lo otro. Y cuando colgué la llamada, yo, ¿por qué me presté para esto? ¿Por qué me presté, escúchame, para planificar sobre la pérdida? ¿Qué te hace pensar que si el 2025 te fue bien, el 2026 entonces prepárate para que no te vaya bien? ¿Qué te hace pensar? Y me quedé ahí hablando con él y muchas personas vendieron. Si eres vendedor, levanten la mano a los vendedores, si eres vendedor y vendiste mucho el 2025 o no vendiste casi, no planifiques para y si este año no vendo y si este a mi año mi empresa no factura y si este año no hay no hay algún tipo de contratación, no planifiques sobre la pérdida, porque nuestro Dios no es un perdedor. No planifiques.
Hay muchas personas que también en la salud, "¿Y si me enfermo? ¿Y si esos exámenes que me hago anualmente salen bien? Y si no puedo tener hijos y si pierdo [música] mi bebé." ¿Sabes que aquí me quiero detener? Porque a lo largo de los años he visto algo con esto de la pérdida de bebés. Nosotros hemos tenido mujeres cercanas, parejas cercanas que han quedado embarazados y entonces se han ilusionado y le han contado a todo el mundo que tienen un bebé y lamentablemente o que están esperando un bebé y lamentablemente lo han perdido. Y hemos tenido esos episodios a lo largo de los años un par de veces. Pero eso empezó a generar una cultura en Living Room que yo he estado observando detenidamente y es la cultura de planificar sobre la pérdida. He escuchado muchas personas que todo el tiempo están eh quedamos embarazados, pero no le digas a nadie, no le digas a nadie a por y y si lo pierdo. Y esos primeros meses que deberían ser hermosos y disfrutarlo, tú estás esperando lo peor en vez de esperar lo mejor y todas las decisiones que tomas las tomas sobre la base de una planificación hacia la pérdida, no hacia la victoria, porque entraste en una cultura de pérdida, una cultura que siempre está anticipando que lo peor va a pasar y no una cultura que anticipa que lo que Dios dijo va a ocurrir. Ten cuidado con no entrar en un misticismo que anticipe la pérdida en tus negocios, en tu salud, en tu en todo lo que haces y empiezas a pensar no como piensa tu padre como un ganador, sino siempre anticipando la pérdida porque te hace finalmente tienes ese niño porque lo vas a tener, lo vas a tener y no va a pasar nada en el nombre de Jesús. Pero esos primeros meses los sufriste, lo sufriste porque llevabas muchos. Y si y si y si me quedo sola o solo y nunca consigo una pareja, y si nunca puedo sostener a mi familia, y si nunca puedo sacar adelante a mi familia y nunca puedo salir de la pobreza. Esos easy, escúchame, han llenado tanto tu maleta que las promesas de Dios quedaron como un anillo extraviado en el fondo de tu equipaje. Las promesas de Dios quedaron completamente ahogadas en todos tus easy.
Y si le sumas a eso los pronósticos para este 2026, por ejemplo, uno de los pronósticos es que este es año de incertidumbre. ¿Por qué año de incertidumbre? Sencillamente porque estamos en año electoral y la gente dice que no va, no sabemos si la gente va a invertir, si va a haber inversión privada o no de acuerdo a quién quede presidente, porque nadie va a invertir en este momento sin saber quién es el presidente. Entonces, este es un año donde no se mueve mucho la economía porque es un año de incertidumbre, dice mucha gente o dice muchas personas que este es un año complicado, cada vez se habla más de inseguridad en la ciudad y que este año la inseguridad por incluso por estrategia política, este año la inseguridad se va a aumentar en todas las ciudades y va a aumentar la inseguridad y están atracando y están robando y ya no solamente roban en ciertas zonas, sino que ahora te pueden robar dentro de un sector comercial y empiezas a escuchar todos estos pronósticos de lo que está pasando en Colombia, de lo que está pasando en la política, de las situaciones que están pasando. Junto a tus easy y tu maleta se vuelve insostenible para poder despegar este 2026.
Por eso está bien que empieces este 2026 desde este lugar, porque lo primero que tienes que hacer cuando vayas a organizar tu maleta, lo primero que tienes que meter ahí es la palabra de Dios. ¿Cuál es la promesa de Dios? La promesa de Dios debe ocupar tu equipaje, debe ocupar el centro de tu equipaje. Y esta es la promesa de Dios para ti para este 2026. Proverbios 4:18, que por cierto lo tengo tatuado en el brazo. Proverbios 4:18. Porque el camino de los justos es como la primera luz de la mañana o del amanecer que siempre va en porque siempre va en aumento hasta aquel día. ¿Sabes cuál es la promesa de Dios? Que si el 2025 fue bueno, este año será mejor. Porque con Dios siempre vas en lo mejor de tu vida siempre está por delante, nunca está atrás. Aunque algunas cosas hayan ocurrido de forma maravillosa en el pasado, óyeme bien esta palabra de tu padre. Hijo, quiero que sepas que lo mejor de tu vida está por delante. Si eres una persona aquí que ya estás pensionada, que ya tus hijos se fueron de la casa, tus hijos mayores se fueron de la casa, si eres una persona que ya quizás sientes que cumpliste los objetivos que querías cumplir y si miras con con nostalgia tu pasado, quiero que sepas que tu padre te trajo este lugar a decirte, hijo, lo mejor de tu vida está por delante, porque tu vida mientras estés en esta tierra es como la luz de la aurora que va en aumento. Que aunque caigan a tu diestra y a tu caigan a tu siniestra, tú has sido justificado. Tú eres uno de esos justos. Has sido justificado por la sangre de Jesús y siempre irás en aumento. Esa es la palabra que tienes que abrazar en tu vida.
Ahora, yo no desconozco las situaciones que enfrentamos en medio de nuestros contextos. Tú que me estás viendo por la transmisión y quizás estás en cualquier país de Latinoamérica, todos los países de Latinoamérica enfrentamos ciertos contextos que hacen ver esta palabra como algo fantasioso. No es lo mismo recibir la palabra de Dios en Suiza. ¿Estamos de acuerdo? Estamos de acuerdo. Andrés Conceua, mi amigo Andrés Conceira, que es el campus líder de de Bogotá, dice algo, no lo dice desde lo malo, lo dice desde la curiosidad, pero él dice que nosotros vivimos en un platanal. ¿Tú has escuchado Andrés Conera decir eso? No lo dices de lo malo, es lo que quiere decir es que aquí ocurren cosas que no ocurren en ningún lado del mundo. Entonces él dice, "Ey, pero si tú sabes que nosotros vivimos en un platanal." Y tiene esa expresión. Y de cierta manera lo que él está tratando de decir, "Ey, aquí nosotros enfrentamos obstáculos sistemáticos que no todo el mundo enfrenta. Corrupción, ciertas situaciones de inseguridad, ciertos problemas eh de, ¿saben que nosotros compramos los carros más caros del mundo, ¿sabías eso? Pagamos la luz más cara del mundo, pagamos el agua más cara del mundo. Tú eres tú eres un, mira, tú eres un emprendedor, mejor dicho, a ti te pusieron el examen más difícil y lo estás ganando. De verdad, a veces algunas personas dicen, "Ay, ahí me va mal en la vida, hermano. Tú vives en el país más costoso del mundo." Y la y la estás reventando. La estás reventando con lo que tú con lo que tú tienes tu Chevro Leaveo, no sé, con tuvieras un en otro país tuvieras, no sé, un Mercedes. La estás reventando. La estás reventando. Y entonces en medio de eso, a veces nosotros decimos, "Señor, e con todas estas situaciones, con este tema político, con todo este tema económico, con todas las situaciones de de que que amenazan estas promesas que tú has puesto en nuestra vida, ¿cómo es posible que esto vaya a ocurrir?"
Y esto nos lleva a un punto que es clave y es que en la tierra no siempre ocurre la voluntad de Dios. Hay cosas que están pasando a tu alrededor que no son la voluntad de Dios. Por eso algunas personas dicen, "Ey, tú no te preocupes, que si es de Dios eso va a pasar." ¿Lo has escuchado? Si es de Dios, eso va a pasar. Hermano, quiero que sepas que eso no es cierto. No es cierto. No siempre en la tierra pasa lo que Dios quiere. Por eso es que algunas personas dicen, "Yo no creo en Dios." Porque si Dios existiera, porque hay niños que se mueren de leucemia, porque hay enfermedades. Claro, porque es que en la tierra no siempre ocurre la voluntad de Dios. Por eso cuando Jesús le dijo a sus discípulos que oraran, les dice, "Cuando ustedes oren, díganle al Padre, Padre, que aquí en la tierra sea como significa que en la tierra no es como, no siempre es como en el cielo." Entonces, cuando las cosas o el entorno no es como en el cielo, lo que Dios hace siempre es que envía su palabra para organizar el caos, ese caos que hay a tu alrededor, para abrirte camino a ti, como Dios le abrió al pueblo de Israel en el Mar Rojo, le abrió camino en medio del caos para que el pueblo pasara. Dios con su palabra te va a abrir camino en medio de una realidad hostil. ¿Estamos claros? En medio de unos de un de unos obstáculos sistemáticos, la palabra de Dios va a abrirte camino.
Porque el libro de Hebreos dice que la palabra de Dios, escúchame, es el lenguaje de programación de esta realidad. ¿Qué dice el libro de de Hebreos? Dice que por la fe sabemos que el universo entero fue hecho de la palabra, de manera que lo que hoy puedes ver fue hecho de lo que no se puede ver. Todo lo que puedes ver, toca la silla, toca la persona al lado si la conoces. Si no, no la toques y no seas atrevido. Toca lo mírame a mí, mira todo lo que estás viendo. Todo fue hecho por el fonema. En un momento todo era negro. Y cuando todo era negro y oscuro y no había tiempo ni espacio, el fonema logró crear lo material. El fonema, la palabra. Ahora, cuando este fonema crea lo material, dice la palabra en Génesis 1 que la tierra estaba desordenada y vacía y había caos y las tinieblas cubrían la tierra, pero el espíritu de Dios se movía sobre la faz. Y ese espíritu de Dios está sobre ti ahora. Y se movía sobre la faz de las aguas. Y Dios dijo, "Sea la luz." Y Dios separó la luz de las tinieblas. El espíritu de Dios trajo la voluntad de Dios donde no existía, donde había caos. La palabra de Dios abrió camino, separó la luz de las tinieblas y estableció la voluntad de Dios.
Entonces, en medio de este platanal, necesitas la palabra de Dios. Porque escúchame, todos estos hombres que están en la palabra, todos, Abraham, Isaac, Jacob, Noé, todos los hombres estuvieron en entornos mucho más complicados que el que tienes tú en Barranquilla o el que tienes en Ciudad de México o el que tienes en Santiago de Chile o el que tienes en Uruguay. Bueno, todos los hombres que están aquí, todos estuvieron en un contexto económico, cultural y político mucho peor que en el que tú estás. Y la palabra de Dios les abrió camino para que ellos pasaran y abrazaran el plan de Dios en su vida. Así que en vez de meter los easy, en vez de meter los pronósticos, mete la palabra de Dios en tu vida, porque eso sí que lo vas a necesitar cuando los obstáculos, los obstáculos aparezcan, pero no te van a poder detener porque la palabra de Dios va a separar la luz de las tinieblas y tú vas a pasar en seco hacia la voluntad de Dios en tu vida.
Lo segundo, [aplausos] necesitas aprender del asiento del medio. Necesitas disfrutar el asiento del medio. Otra de las cosas que yo odio es el asiento del medio. Si estás de acuerdo conmigo. El de la ventana puede tomar la fotico del del cielo. El de la ventana si le da la gana abre o cierra la ventanilla. El de la otra pasillo puede ir al baño si quiere, sobre todo personas como mi amigo Andrés Consuegra que tiene problemas de incontinencia a los 30 años y entonces tiene que ir al baño cada 5 minutos. Yo soy un tipo adulto, yo te digo, yo he viajado mucho, yo no conozco el baño de un avión. Yo no sé por qué la gente anda con una orinadera que a los 30, 20 años, yo digo, ¿qué es lo que pasa? ¿Qué es lo que pasa? Controla tus esfínteres. Es lo que pasa eres un anciano. ¿No viste ahorita que Lucas decía en la primera reunión que Andrés Consuegra se llena ahora de Vipaporú? O sea, el señor tiene problemas de continencia, se llena de Vipaporú. Es un anciano de 30 años. Es un anciano de 30 años.
Entonces, en medio de ese contexto, escúchame, dos lugares que tienen lo suyo, pero el que va en la mitad, ¿qué? Escúchame. Y si además se te sientan dos personas robustas al lado de estas personas sudorosas y con los brazos así como hinchados, como como papa rellena y si los y se te sientan al lado, más te vale que tú seas el primero que pongas las manos sobre los descansabrazos. Porque si tú no eres el primero, ellos la van a poner y si ellos la ponen, tú vas a quedar ensalchichado todas las horas que tú vas a estar ahí. O sea, es como una competencia rápido. ¿Quién pone las manos primero sobre el descansaraz? ¿Has estado ahí? Es incómodo. Es incómodo estar en la mitad. Y es que es incómodo estar en cualquier en cualquier situación. Es incómodo estar en la mitad, incluso en el mismo viaje. Ey, sería bueno teletransportarnos y llegar a aquel lugar y ahorrarnos todo eso de los counters de migración, el deja la maleta, me cancelaron el vuelo, todo este rollo que hay antes de llegar al lugar, sería bueno que inventaran una máquina que te teletransporte y llegues al lugar. Que a veces odiamos estar en la mitad de los procesos, sobre todo cuando estamos en el viaje a las promesas de Dios, porque al principio este es el ABC de las promesas de Dios. Y la gente que lleva caminando tiempo con Dios va a saber que lo que estoy diciendo es cierto. Este es el ABC. Tú empiezas a dar pasos y empiezan los milagros. El ABC, tú que empiezas a dar los primeros pasos y empiezan los milagros. El final recibes la promesa y la celebras y dices, "Gracias, Señor, porque tú lo hiciste." Pero la mitad, la mitad es un problema, porque en la mitad tú no sabes si fue Dios o si fuiste tú. Y empiezas a pensar, "Yo me inventé todo esto. Todo esto fue que yo la gente de Living Room me metió en todo este rollo. Ahora estoy metido en este problema por andar creyendo que Dios, yo fui que me inventé esta vaina y estoy en la mitad por creerme cosas que Dios nunca me dijo y por eso estoy aquí. ¿Alguien le ha pasado?" Y estoy en medio de esto y tú ves que hay un silencio como de Dios y sientes que cada vez el asunto se pone peor y estás en la mitad. Ni estás cuando empezaste ni has conseguido la promesa. Estás en la mitad, no lo has consumado y ese es el lugar más incómodo.
Escúchame, justo en ese lugar muchas veces Dios te quiere justo a ese lugar, justo en ese proceso el Señor te quiere enseñar. ¿Recuerdas el pueblo de Israel? Ellos estaban esclavizados, 400 años de esclavitud en Egipto. Y Dios los invita a una tierra donde fluye leche. Dios les prometió. Por eso se conoce como la tierra, porque vamos a hablar de esa historia todo el año, porque es la promesa de Dios. Dios les invita a que caminen en la promesa, que inicien ese viaje a la promesa. Pero cuando ves el libro de Éxodo, te va a decir que cuando faraón los dejó ir, Dios no los llevó por el camino corto de los filisteos, sino que lo llevó por el camino largo, por el desierto, porque él sabía que ellos no estaban preparados para la guerra. No fue, no, no fue la vida, fue el mismo Dios que quería que ellos estuvieran en el viaje largo. Aunque tú te quieres teletransportar, para Dios es muy importante el proceso, porque Dios quería enseñarles algo que iba a ser determinante en la vida de este pueblo y que va a ser determinante en tu vida. Y que va a ser determinante en tu vida.
Escúchame. Lo primero que pasa es que cuando el pueblo sale es evidente que no confían en Dios, porque lo primero que ocurre es que ellos salen y empiezan a tener hambre. Y cuando empezaron a tener hambre, es decir, están en la carencia, empiezan a quejarse y a murmurar en contra de Dios y a decir, "Mejor nos hubiera sido que nos hubiéramos quedado en Egipto donde comíamos mejor. Mejor hubiera sido que no me hubiera casado, que me hubiera quedado soltero. Yo me metí contigo. Mejor haber decido no haber empezado esta empresa. Mejor haber decidido no haber dicho nada de esto, estos inventos. Yo estaba mejorante y empezaron a quejarse. Y entonces te das cuenta que cuando la vida no se parece a lo que Dios prometió, la gente empieza a quejarse y entonces Dios le respondió con abundancia. Hizo que cayera un aguacero. Aguacero es un fuerte una fuerte lluvia en Barranquilla. No sé si eso significa en todos lados del mundo, no sé, pero creo que eso es una palabra de aquí. ¿O están de acuerdo conmigo? Bueno, para los que para los de la transmisión empezó a caer un aguacero de pan, que es el maná. Y cuando la gente estuvo en abundancia, empezaron a acumularlo para poner su confianza en lo que podían ver. En la escasez se quejaban y en la abundancia acumulaban y se aferraban a lo que tenían. Y quizás es fácil detectar cuando alguien no confía en la escasez. Y pocas veces te has dado cuenta que en la abundancia es cuando más se revela tu corazón, porque entre más tienes, más infeliz eres, porque más te estás aferrando a eso que tienes para sentirte seguro. Y ahí es donde está el problema. Ella era evidente que esta gente no estaba preparada en su corazón. Era evidente que habían cosas que había que hacer ahí.
Entonces Dios le dijo, "No puedes acumular este maná porque si lo acumulas se va a podrir." ¿Sabes qué hacía la gente? Lo acumulaba una y otra vez y se les podría y lo acumulaba y se les podría hasta que un día empezaron a decir, "Oye, ya no se pudre. Oye, ya dejemos de pelear con Dios. Esto no se va a pudrir." Un día dejaron de pensar en eso y hay cosas en las que tú tienes que dejar de pensar porque Dios está al cargo. Hay cosas en las que has estado pensando más de la cuenta y que Dios te dice hoy deberías dejar de pensar. Hay un día en que deberías reconocer que por más que te ha dejado mala vida, yo siempre te he respaldado. Así es. Y deberías dejar pensar, tienes que hacer lo mismo que ellos. Oye, les tornó, les duró 40 años. Ojalá tú no dures tanto en decir un día, ey, definitivamente, ey, ya no voy a pensar más en esto, no me va a dar más mala vida por esto, porque siempre va a caer maná, siempre va a caer. Yo quiero que tú escuches cómo lo dice Deuteronomio de una forma hermosa. Cuando yo lo leí por primera vez, casi lloro porque esa es la historia de mi vida. Deuteronomio dice, Deuteronomio 8:2 dice, "Ey, no te olvides de tu Dios, que fue quien te guió por el desierto y te hizo tener hambre." O sea, la hambre fue intencional. Y te hizo tener hambre y luego te alimentó con maná, alimento que no conocían tus antepasados. Para enseñarte, ¿para qué? No, di eso con fuerza. ¿Para qué? Para enseñarte que no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Y hay algunas personas hoy que tienen que saber esto. Hermano, te has aferrado al pan, te aferras a tu negocio, te aferras a tu trabajo, te aferras a esa relación y estás aferrado al maná. Y el Señor te dice, "No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de mi boca. Tú puedes vivir de las promesas que te he hecho. Son suficientes para ti las promesas que te he hecho."
¿Sabes que el año pasado, perdón, hace 2 años me aventuré a caminar eh hacia las promesas de Dios, hacia cosas que Dios me dijo en mi corazón a través de los años yo siento que he desarrollado la capacidad de saber cuándo Dios me está hablando. Y efectivamente esta vez Dios me estaba hablando y me estaba diciendo, "Aventúrate a hacer estos proyectos." Yo me aventuré a hacer todos estos proyectos y el ABC. Cuando tú te aventuras, milagros, milagros. Entonces empezaron abrirse puertas, empezaron a venir recursos y entonces ayer es el hombre de fe, yo le contaba a todo el mundo, escuché la voz con claridad porque aquí están los milagros y vienen los milagros y vienen los milagros. Pero todo eso, ¿verdad? Y aún hoy me llevó a un endeudamiento de este tipo. No es un endeudamiento malo, eso no lo puedo explicar ahora, es de este tipo. Este endeudamiento consiste en que lo que yo tengo que pagar mensualmente supera mis ingresos fijos. ¿Estamos claros? Supera mis ingresos fijos, o sea, supera lo que yo puedo ver y contabilizar todos los meses desde hace 2 años. Entonces, el primer mes en el que yo miré mis ingresos fijos y luego miré hacia lo que tengo que pagar, empecé a sufrir emocionalmente horrible. No podía dormir, me levantaba en las noches, no podía dormir. Me levantaba muy temprano en la mañana, el cortisol lo tenía disparado. ¿Por qué? Porque había un bache entre mis ingresos y lo que podía pagar. Y sabes, el Señor hacía un milagro, el Señor hacía otro. Y ha pasado todo este tiempo, casi 2 años y un día me levanté aburrido y le dije, "¿Sabes qué, Señor? Yo creo que yo no escuché tu voz y que todo esto es mentira y que yo estaba mejor antes cuando no me había metido en esto. Yo estaba mejor antes cuando vivía allá en ese apartamento, cuando no tenía estos problemas, cuando tenía estos rollos. ¿Por qué si tú eres un Dios todopoderoso, ¿por qué no puedes hacer las cosas bien hechas? ¿Alguien le ha pasado eso? O sea, ¿por qué todo es un enredo? ¿Por qué yo no puedo tener esto en lo que caminé sin rollo, sin tener que que mis ingresos, que mi No me enseñes nada, ya déjame así? ¿Alguien le ha pasado? Enséñale a otro. Ya, ya está bueno.
Y el Señor me contestó esto, pero inmediatamente, no fue que lo escuché tres días después, fue inmediatamente a mi corazón esta palabra. Me dijo el Señor, "Dime un solo mes, hijo, que tú no hayas podido pagar tus responsabilidades. Dime uno." Dije, "Nunca, nunca. El problema es que tú quieres obtener tu paz de ver en la página del banco la cuenta en cero y no obtener tu paz de lo que yo te prometí." Yo necesito que tú no confíes en el maná, sino en el Dios del maná. Porque escucha, no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de tu padre. Y esto es clave que tú lo aprendas, es clave para que puedas vivir.
Ahora, ¿por qué Dios te tiene en esto, Señor? Pero, ¿por qué me no me enseñes nada? Vamos a hacer una cosa, te hago un negocio, no me enseñes nada y déjame así. Voy a explicar qué pasa cuando tú piensas de esta forma. No has entendido que los planes que Dios tiene contigo son más grandes que tus y para Dios poderte llevar al próximo plan, necesito aumentar tu capacidad de creer. Porque si no aumenta tu capacidad de creer, va a destruirte el peso emocional de esa bendición. ¿Sí me estoy haciendo entender? O sea, la creencia, o sea, pones la creencia con la bendición de Dios como si fuera creer en sí mismo. O sea, es porque si no crees, Dios no te Eso es estúpido. Lo que realmente está pasando detrás de esto es que si tú no amplificas tu capacidad emocional para creer, ¿verdad? Cuando te metas en algo más grande, te va a destruir emocionalmente a ti y a tu familia. No vas a poder soportar el peso de lo que estás metido porque aún no puedes creer este en este nivel. Sí, me estoy haciendo, ¿entiendes? Es como una pesa. Tú agarras una pesa de 5 kg y puedes sentir en algún momento, no puedo con esto. Pero con el tiempo puedes cargar una de 10 y con el tiempo puedes cargar una de 12. Por eso cuando Dios repartió los talentos en esa famosa parábola, los talentos, dijo que a cada uno se le dio conforme a su, es decir, no se trata de un Dios injusto, se trata de un Dios que está anticipando que si le da a alguien más de lo que puede soportar emocionalmente, el viaje de esa persona va a ser tortuoso. Entonces, tú quieres ir por cosas grandes, necesitas aumentar tu capacidad. Y la capacidad la vas a aumentar en medio de estos procesos donde tú aprendes a confiar y a decir, "Ey, ¿sabes que ya no tengo que mirar más al maná?" porque finalmente va a caer, porque no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale.
Y por último, confía en el piloto. ¿Sabes que de lo más curioso de los aviones? Es cuando hay una turbulencia y tú le ves la cara a la gente de al lado. ¿Has visto eso? Yo que soy una persona que no me gusta el toqueteo y que me anden tocando, siempre cuando hay una turbulencia par una señora que me aprieta el brazo. Yo le digo, "Señora, si usted no me conoce, ¿por qué me aprieta a mí?" Entonces aprieta el me aprieta el brazo. Algunas me han enterrado las uñas. Imagínate yo mirando a la señora, ¿usted qué está haciendo? Anterrándome las uñas y yo ahí paralizado en la mitad como salchicha con la señora agarrándome el brazo. Otra gente se agarra de la silla. Otra gente, ¿te has dado cuenta? Se agarra de los descansabrazos. Hay una pregunta que yo me hago. Si ese avión se cae, ¿tú crees que prendete de mi brazo te va a servir de algo? Piénsalo. Si ese avión se cae, ¿tú crees que prenderte de la silla va a servir de algo? Es exactamente igual en la vida. Tú estás aferrado a un trabajo, a un sueldo, aferrado a un dinero que te deben, aferrado a una compañía. ¿Tú crees que eso es lo que está sosteniendo tu vida? ¿Estás equivocado? Estás aferrado a cosas que no tienen el potencial de sostenerte, porque lo que te está sosteniendo es la palabra de Dios. No solo a ti está sosteniendo el universo entero. Y si puede sostener el universo entero, ¿qué te hace pensar que no puede sostenerte a ti. Por eso necesitas en medio de la turbulencia confiar en el piloto.
Ahora es curioso porque cuando está la turbulencia, nosotros creemos que esa turbulencia está tomando por sorpresa al piloto, pero es que esas turbulencias él sabía que iban a aparecer en ese viaje. Ya lo sabía. O sea, él conoce esa ruta y sabía que en ciertas zonas iban a haber turbulencias. No lo está tomando por sorpresa. Y cuando aparecen turbulencias en tu vida, tú crees que están tomando por sorpresa a Dios y entonces tú crees que Dios está tan asustado como tú. Pero Dios conoce la ruta. Dios sabe que estás despegando este avión de tu vida desde el platanal de Colombia. ¿Sí me entiendes? Dios lo sabe. ¿Me entiendes lo que quiero decirte? Él sabe que no.
Estás despegando desde Suiza. Él sabe que estás despegando desde Colombia y que aquí hay situaciones políticas de corrupción, obstáculo sistemático. Sabe que hay problemas de inseguridad, sabe que hay crisis en las compañías, sabe que hay situaciones. Dios no le ha tomado por sorpresa las turbulencias. Él sabe en lo que está metido.
Y escúchame, ninguno de estos hombres falló cuando el piloto en medio de las turbulencias sabía lo que estaba haciendo. Por eso el libro de Proverbios dice algo poderoso. Cuando hay turbulencias y tú empiezas a decir, "Esto se va a caer." Dice, "Confía en el piloto con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia."
Con esto vamos cerrando. Y es que cuando aparece la turbulencia es al escándalo. La gente a gritar, gente a quejarse, la gente a murmurar. ¿Te das cuenta que una de las cosas que ocurre cuando aparece turbulencia en nuestra vida? Es que aparece la queja. Y la queja te hace distorsionar la memoria. Por eso la gente decía, "En Egipto estábamos mejor."
Cuando tú te quejas, cuando empiezas a quejarte, que es la voz de la carencia saliendo a través de ti, óyeme bien esto, tu memoria se empieza a distorsionar y empiezas a recordar el pasado de forma distorsionada. Yo estaba mejor antes, es que yo tenía mejor antes una vida mejor. Era mejor cuando yo me me amanecía borracho en las puertas de la discoteca o amanecía borracho, tirado por ahí. Era mejor cuando yo estaba soltero, era mejor. Empiezas a distorsionar la realidad y creyendo que antes estabas mejor y empiezas a tomar decisiones sobre la base de una realidad distorsionada en tu cabeza.
La queja te hace perder perspectiva de lo que Dios está haciendo. Eso es lo que le pasaba a Israel. Creo que tú si estás con tu esposa o si estás con tus hijos, es un buen momento para que espiritualmente le tomes la mano y le digas, "Este año no nos vamos a quejar, mi amor. No nos vamos a quejar. Vamos a erradicar la queja de nuestra familia." Yo a mis hijos les digo en familia cuando estamos almorzando les dice, "Esta no es una familia víctima." Siempre les digo, los frjas no somos víctimas, hija no andamos con la quejadera. No somos víctimas.
Eso debe ser parte de la cultura del reino. Lo que Dios está haciendo con este pueblo es que cada vez que aparece una turbulencia no se quejen, sino que entiendan, ¿verdad?, que en vez de quejarse deberían conectar con lo que Dios está haciendo.
Entonces, no solamente te quejas, sino que haces algo que se conoce como una doble confesión. ¿Qué es la doble confesión? Que vienes a living room y confiesas la grandeza de Dios. Dios es bueno. Acaba de venir aquí, dice, "Este es el año donde voy a viajar a las promesas de Dios. Este es el año donde voy a ir más allá de lo que Dios me ha prometido." Pero como dije ahorita, no siempre pasa en la tierra la voluntad de Dios, porque necesitas cooperar con esas promesas. Y la mejor forma de cooperar con las promesas es hablar conforme a ellas. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa.
¿Sabes qué te está diciendo? O haces acuerdo con la fe o haces acuerdo con el miedo, pero no puedes hacer acuerdo con las dos. Lo que crees en tu corazón termina hablándose en tu boca. O hablas fe o hablas miedo. Y cuando vienes la turbulencia empiezas a hablar miedo. Entonces empiezas a decir cosas como, "Ya sabes, nos vamos a separar o ya sabes, esta empresa se va para la basura o ya o ya sabes cada vez estoy peor o cada vez estoy más enfermo o" y entonces empiezas a construir muros más grandes que los muros que realmente existen porque empiezas a hacer una doble confesión.
Y entonces, por eso, para que tengas un buen viaje, porque esta palabra se llama tengas un buen viaje, te voy a dar un texto con el que quiero que empieces este 2026. A eso vine. Todo lo que te dije ahora es para darte este texto. Tómale una foto después de que lo escuches. No, no te no te distraigas. Después de que lo escuches, tómale una foto. Después guárdalo en tu celular. Ponlo de fondo de pantalla. Hebreos 10:23. Mantengámonos firmes y sin titubear en la esperanza que afirmamos este 2026.
¿Cómo nos vamos a mantener? Y sin en la esperanza que afirmamos este 2026, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. ¿Sabes qué dice este Dios? ¿Sabes qué hace el piloto cuando hay turbulencia? ¿Sabes qué hace? Normalmente él toma el micrófono y dice, "Estamos experimentando, pero tranquilos, estas turbulencias no tienen el potencial de exponer la seguridad del bueno."
Sé que estás enfrentando situaciones, pero tranquilo, [música] esas situaciones no tienen la el potencial de exponer la seguridad del plan que Dios tiene con tu vida, porque él sabía que iban a ocurrir. Y escúchame, aunque hay algunas situaciones que tú causaste, otra que causó la gente a tu alrededor, otras que vienen por la vida, otras en la que Dios te metió a él mismo, todas las situaciones, este Dios es extraordinario piloto para hacer que todas terminen obrando a su a tu favor y todo te terminará impulsando hacia la promesa que Dios tiene para ti. Mantente firme porque este gran jefe va a cumplir lo que te prometió. que tengas un buen viaje.