📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Papa Francisco habla sobre la familia

Schoenstatt Vivo7:20

Transcription

Ante los desafíos de la familia actual y desde su experiencia pastoral, ¿qué orientaciones nos quisiera dar para acompañar mejor a aquellos hermanos y hermanas que aún se sienten acogidos en nuestra iglesia? Y así también a novios y familias, de manera que lleguen a ser propuesta viva e irresistible para los que buscan un camino de plenitud.

La familia, el matrimonio, nunca fue tan atacado como ahora. Atacado directamente o atacado de hecho, puede ser que me equivoque, pero que la familia está golpeada y a la familia se la golpea y a la familia se la bastardea como bueno, si es una manera más de asociación, pero se puede llamar familia a todo, ¿no? Además, cuánta familia herida, cuánto matrimonio deshecho, cuánto relativismo en la concepción del sacramento del matrimonio. Una crisis de la familia, crisis porque le pegan de todos lados y queda muy herida.

¿Qué podemos hacer? Sí, podemos hacer buenos discursos, declaraciones de principios, a veces hay que hacerlo, ¿no es cierto? Las ideas claras. Miren, esto que ustedes están proponiendo no es matrimonio, es una asociación, pero no es matrimonio. O sea, a veces hay que decir cosas muy claras y eso hay que decirlo, pero la pastoral de ayuda solamente en este caso tiene que ser cuerpo a cuerpo, acompañar y esto significa perder el tiempo. El gran maestro de perder el tiempo es Jesús. No ha perdido el tiempo acompañando para hacer madurar las conciencias, para curar heridas, para enseñar. Acompañar es hacer caminos juntos.

Se ha devaluado el sacramento del matrimonio, la reducción del sacramento al rito. Entonces se da que el sacramento, bueno, es un hecho social, lo fuerte es lo social. Cuántas veces yo he encontrado aquí en la vida pastoral, ¿no? Eh, gente que no no por qué no te casas, están conviviendo. ¿Por qué no te casas? No es que hacer la fiesta, esto no tenemos dinero. Entonces lo social cubre lo principal que es la unión con Dios, ¿no?

En Buenos Aires me acuerdo que unos curas me dieron la idea. Entonces estos curas muy muy pastores para ayudar a esto a la hora que quieran. Terminaba la ceremonia civil, pasaban por la parroquia, matrimonio eclesiástico y o sea, es un ejemplo de facilitar, facilitar la preparación. Se puede preparar novios al matrimonio con dos encuentros, con dos conferencias. Eso es un pecado de omisión de nosotros, los pastores y los laicos que realmente estamos interesados en salvar la familia. La preparación al matrimonio tiene que venir muy lejos, acompañar novios, acompañar, pero siempre cuerpo a cuerpo y preparar, saber qué es lo que van a hacer. Muchos no saben lo que hacen y se casan sin saber qué significa las condiciones, qué prometen.

Y esto ponerle encima esta cultura del provisorio que estamos viviendo, no solo en la familia, sino también entre los curas, ¿no? Se le presentó un muchacho excelente y que quería hacer cura, pero nada más que por 10 años. Después volver, o sea, es la cultura del provisorio, es a tiempo. El para siempre como que se olvida. Hay que recuperar muchas cosas en la familia herida de hoy día, muchas cosas, pero no escandalizarse de nada de lo que sucede en la familia, dramas familiares, destrucciones de familia.

Los chicos somos conscientes, los pastores de lo que sufre un chico cuando los papás se separan. Son las primeras víctimas. Entonces, ¿cómo acompañar los chicos? ¿Cómo ayudar para que los padres que se separan no usen de rehenes a los chicos? Cuántas eh psicologías pseudopatológicas de gente que destruye con la lengua a los demás. Vienen de haber sido educados del papá hablándole mal de la mamá y de la mamá hablándole mal de papá. O sea, son cosas que hay que acercarse a cada familia, acompañar y hay situaciones variadas hoy día, ¿no?

Se quedan en su casa, tienen su novia o su novia, pero no se casan. Una mamá me decía, "Padre, ¿qué puedo hacer? para que mi hijo que tiene 32 años se case." Primero que tenga novia, señora. Sí, sí, tiene novia, pero no se casa. Y bueno, señora, si tiene novia y no se casa, no le planche más las camisas a ver si así se anima. No, yo he visto en mi misma familia convivencias part-time de lunes a jueves con mi novia y de viernes a domingo con mi familia. O sea, son nuevas formas totalmente destructivas, limitadoras de la grandeza del amor del matrimonio, ¿no?

Bueno, y como eso vemos tanto, convivencia, separación, divorcios. Por eso la clave de cómo ayudar es cuerpo a cuerpo acompañando, no haciendo proselitismo, porque eso no resulta. Acompañar. Paciencia, paciencia. Y una palabra hoy, una actitud mañana, no sé, le sugiero eso. [Aplausos]