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Transformados por el salmo 119:87

Celia Elizabeth Arriola4:48

Transcription

[Música]

Continuamos en este bloque donde vemos cómo se sentía el corazón de David. En el versículo 87 dice: "Casi me han echado por tierra, pero no he dejado tus mandamientos."

Qué importante es mantener nuestro corazón firme en la palabra de Dios. David quizá está en una situación de peligro. Es posible que esté hablando de alguna persecución o sufriendo alguna enfermedad. En cualquier caso, es una situación en la que él se siente vulnerable y se siente en peligro. Dice: "echado por tierra".

Pero a pesar de las dificultades de David, él se aferra a los mandamientos de Dios. ¿Por qué crees que es tan importante para David mantenerse fiel a los mandamientos de Dios? En primer lugar, recordemos que los mandamientos de Dios son la expresión de su voluntad para nuestras vidas. Son la guía que necesitamos para saber cómo vivir una vida que honre a Dios y nos bendiga a nosotros y a los demás. También, seguir los mandamientos de Dios demuestra nuestra fe en él. Si verdaderamente creemos en Dios, confiamos en él, entonces seguiremos sus mandamientos. Y finalmente, al seguir los mandamientos de Dios, nos mantenemos alejados del pecado y nos protegemos a nosotros mismos de muchas consecuencias que puede traer caer en pecado.

¿Cómo podemos aplicar esto a nuestras vidas? Definitivamente tenemos que reconocer cuando estemos expuestos a diferentes situaciones que pueden derrumbarnos, derribarnos, desanimarnos, desenfocar, desestabilizarnos. Pueden ser enfermedades, problemas financieros, algún conflicto familiar o laboral, alguna situación que tú la veas muy difícil, te sientas ignorado y completamente hecho a un lado. Esto es solo para darte un ejemplo, pero cada quien puede meditar en qué situación ahorita lo está llevando a aflojar sus convicciones y a dejar los mandamientos de Dios por un lado.

Lo que necesitamos es, primero, reconocer que esas cosas nos están debilitando. Y segundo, buscar la fortaleza en la palabra de Dios, en sus mandamientos. Eso nos ayudará a mantenernos firmes a pesar de cualquier adversidad que estás pasando.

Es importante que recordemos que cuando seguimos los mandamientos de Dios, sus preceptos, sus estatutos, sus leyes, no estamos solos. Dios es nuestro protector, él es nuestra fortaleza, siempre estará a nuestro lado en cualquier situación. Pero necesitamos poner nuestros ojos en él y seguir sus mandamientos, y así tendremos la fuerza y la sabiduría para afrontar cualquier dificultad.

Tomemos este versículo como un recordatorio poderoso de la importancia de mantenernos firmes y fieles a los mandamientos de Dios. Cualquier situación, cualquier tentación, nada nos va a botar, nada nos hará desviarnos. Solo debemos aferrarnos, asearnos a las palabras del Señor, confiar en su amor y en su protección.

Oremos: Querido Dios y Padre bueno, te damos gracias por ayudarnos a recordar lo importante que es que prevalezcan en tus mandamientos. Gracias por traernos el corazón de David y darnos un gran ejemplo, que a pesar de sus sentimientos, de cómo él expresa que se siente, él no olvida tus mandamientos. Ayúdanos, Señor, a imitar esa misma actitud y tener esas convicciones, que nuestra devoción a ti sea inamovible, no sea fluctuante, sino sea firme. Gracias, Señor. Te lo oramos y agradecemos en Jesús. Amén.

[Música]