📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Job 23 | Job busca a Dios, pero no logra encontrarlo | Reavivados por su Palabra #RPSP

Reavivados por su Palabra25:28

Transcription

Job, capítulo 23. Oremos.

Padre amado, necesitamos, Señor, tu palabra en este momento porque queremos hacer tu voluntad, porque queremos andar en tus caminos. Por eso es que, Señor, obedecemos tu voz que nos indica el camino que debemos de seguir y ese camino está trazado en la Biblia. Por favor, enséñanos ahora como buen maestro y produzca tu palabra mucho fruto en nuestra vida. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.

Job contestó, "De todos modos, mis quejas hoy siguen siendo amargas. A pesar de mis gemidos, me sigue castigando. Si supiera dónde puedo encontrarlo para ir a donde se sienta a juzgar." Allí expandiría mi caso ante él y presentaría todos mis argumentos en su totalidad. Descubriría cómo me respondería y aprendería lo que tiene que decirme. ¿Lucharía contra mí usando su poderosa fuerza? No. Prestaría atención a lo que tengo que decir. Allí una buena persona podría razonar con él y yo sería absuelto para siempre por mi juez.

Si voy al este, él no está. Si voy al oeste no lo encuentro. Si está trabajando en el norte, no lo distingo. Si va al sur no lo veo. Sin embargo, él siempre sabe a dónde voy. Cuando me haya probado, saldré brillante como el oro. Me he mantenido al paso con él. He seguido su camino sin desviarme. No he descuidado sus mandatos porque valoro más lo que me ha ordenado que el alimento que como cada día.

Pero Dios es inmutable. ¿Quién puede desviarlo de sus propósitos? Él hace todo lo que quiere hacer, así que terminará lo que ha planeado para mí. y tiene muchos planes para mí. Por eso me aterra encontrarme con él. Cuando pienso en él, tiemblo de miedo. Dios me ha hecho desfallecer. El todopoderoso me ha hecho morir de miedo. Sin embargo, sigo aquí a pesar de la oscuridad, aunque no pueda ver a través de la oscuridad total.

Queridos amigos, bienvenidos a Reavivados por su palabra. El capítulo número 23 [música] del libro de Job nos menciona cómo Job defiende su causa, defiende eh su postura delante de sus amigos. Él menciona que su queja es amarga. Vamos a ver lo que dice el versículo número dos acerca de esto. Menciona, "Mi queja sigue siendo amarga. Gimo bajo el peso de su mano."

Querido amigo y amiga, habla de aquello que aqueja tu corazón. Díselo a Dios y a las personas de confianza. No guardes. Está comprobado que cuando guardamos recuerdos negativos en el corazón y no lo hablamos, esto a largo plazo nos va a traer problemas principalmente emocionales, problemas en la personalidad, problemas de depresión, problemas de remordimiento, de represión de emociones, de impulsividad, etcétera. Muchas veces guardamos recuerdos terribles, cosas que nos pasaron hace días, meses, años o a veces en épocas del pasado, cuando de repente eras un niño, una niña, eventos muy tristes, vergonzosos, que de repente no queremos hablar con nadie, pero que duelen, pero que aún sangra, pero que no han sanado y solamente ente tapamos y tapamos y en el peor de los casos nunca nadie se enteró y solamente lo sabes tú. Y si alguien más estaba involucrado, tal vez esa otra persona o personas, pero nadie más. Nunca se lo contaste a nadie. Y eso duele, eso sangra. Háblalo.

Primero ve a Dios y dile, "Señor, aquel día, aquella fecha, aquel año, aquella noche, aquel momento pasó esto y esto y esto, ya sea que hayas cometido un un error, ya sea que hayas sufrido algo o ya sea que hayas participado en algo que te causa culpa, lo que sea, háblalo a Dios y luego si ves necesario, también habla con otra persona. Puede ser tus padres, algún familiar muy cercano y de confianza o de repente una persona muy cercana, tu pareja, esposo, esposo o algún amigo. Pero finalmente, de todas maneras, si no puedes hablar con alguna de estas personas que mencioné, habla con una persona eh que es especialista en esto, que trabaja con las emociones, un profesional de la salud mental y te va a ayudar a sanar esas heridas. Job estaba así. Ya no aguanto más, decía, porque me duele el corazón, ya no soporto más. Y lo habla, pero por favor quedes callado porque eso va a influir negativamente en tu vida emocional. por favor habla, porque Dios no solamente nos dio boca para comer, sino para hablar y no nos dio lágrimas en vano, sino también para limpiar las heridas del corazón y del fondo. Muy bien. Dios está a una oración de distancia y muy pronto lo verás cara a cara.

En el verso número 3 y cuatro menciona, si supiera dónde eh encontrar a Dios si supiera llegar a donde él habita, ante él expondría mi caso, llenaría mi boca de argumentos, podría conocer su respuesta. Job está anhelando encontrarse con Dios porque tiene esa impotencia, así como en algún momento tú y yo pasamos y queremos preguntarle a Dios, ¿por qué me hicieron esto, Señor? ¿Por qué me pasó esto a mí? ¿Por qué tuvo que perderse este sueño, este plan? ¿Por qué a mí? ¿Por qué no a otro y no a mí? ¿Qué sucedió, Señor? No comprendo, no lo entiendo. Señor, dame las respuestas porque no logro comprender. Está difícil comprender. Por favor, Señor. Job [resoplido] no tenía todas las respuestas que quería y las respuestas de sus amigos eran insuficientes y no ayudaban. Al contrario, lo devastaban aún más. Hay momentos en que queremos respuestas a Dios, de Dios. En ese momento, por favor, arrodíllate a Dios y dile todo lo que te aqueja, sin guardar nada, sin filtros. Dile al Señor lo que sientes, lo que te duele. El Señor te responderá a través de su palabra, otra vez a través de las circunstancias. Pero él promete que todo lo que hace siempre es bueno. Nunca Dios se equivoca. Si tú estás andando con Dios y te suceden cosas desagradables que no entiendes, tranquilo, tranquila. Dios sabe por qué permite esas cosas en tu vida que son dolorosas, inexplicables y hasta injustas. Pero él sabe por qué. Dios sabe, Dios oye, Dios ve. Confía en él y muy pronto lo verás cara a cara. Cuando el Señor venga por segunda vez y nos lleve al cielo, estaremos siempre con el Señor. Allí le preguntarás todo. ¿Por qué y por qué y por qué? Yo creo que el Señor te va a dar todas las respuestas que tú necesitas saber, pero por ahora tal vez no tengas todas las respuestas, mi amigo, mi amiga, pero aprende a confiar por la fe en que el Señor sabe lo que hace en tu vida y camina creyendo en él, porque así también es probada nuestra fe. Por tanto, mis amigos, oremos, hablemos al Señor y él nos dará las respuestas que necesitamos.

En tercer lugar, las pruebas en nuestra vida, Dios las usa para refinarnos como el oro. El verso 10 contiene una declaración muy importante y conocida. dice, "Él, es decir, Dios, en cambio, conoce mis caminos." Job está demostrando aquí la confianza en Dios y sabe que Dios lo conoce, sabe que él lo va a ayudar, sabe que puede confiar en él aunque sus amigos lo juzguen, aunque sus amigos no le crean, porque los amigos deberían de creer a su amigo, pero parece que no tenían confianza en Job y eso es terrible. Cuando unas personas no nos creen es terrible. Nos sentimos solos de cierta manera eh nos sentimos traicionados en su confianza, pero él dice, "Él me conoce, él conoce mis caminos." Ustedes no conocen, pero él sí y yo confío en él. Y luego dice, "Si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro." Y es justamente lo que estaba haciendo Dios. Lo estaba probando delante del universo. Job era su soldado favorito en aquel tiempo. Porque Dios se atrevió a decirle a Satanás, "¿Has visto a mi siervo Job? Varón perfecto, apartado del mal." Eso le dijo Dios a Satanás porque sabía quién era Job. Sabía que su siervo era fiel. Y le dice, "No hay nadie en la tierra como él. Es un hombre íntegro, intachable, que me honra y vive apartado del mal." Eso está en Job 18. Dios podría decir eso de mí. podría decir eso de ti. Solo tú y yo sabemos la respuesta. Pero para Job la respuesta era que sí. Dios sí podía decir que su hijo era intachable. A pesar de sus errores, a pesar de sus fallas, para Dios, Job era intachable. Y eso es sumamente importante. Vamos a ver eso en la siguiente enseñanza.

Entonces, amigo y amiga, Dios a veces permite las pruebas en tu vida para refinarte como el oro. El oro, cuanto más pasa por el fuego, más refinado es y mucho mejor su calidad empieza a elevarse. Es más puro, más brillante, más calidad, más valioso. Así quiere hacerte Dios. Yo sé que es un proceso doloroso pasar por el fuego, pero en esta tierra no hay nada más que nos puede ayudar a tener un carácter como el de Cristo, el fuego de la prueba. Cristo también pasó ese fuego y Cristo luchó de cierta manera con su naturaleza humana y dijo, "Padre, si tú quieres pase de mí esta copa, pero que se haga lo que tú quieras." estaba enseñ eh apersonando ya a la prueba final, a la cruz y humanamente tenía, podría decir un miedo, un rechazo, pero tenía que aceptar la voluntad del Padre. Y la voluntad del Padre era morir por el ser humano. Dolorosa voluntad, pero amorosa a la vez. Y así Cristo fue refinado en el fuego y venció. Tú también puedes vencer. ¿Cuál es la prueba que estás pasando en la familia, en tu matrimonio, tus hijos, tu negocio, tu salud, tu trabajo, tu carácter, en fin, Dios va a refinarte como el fuego, como el oro. Serás cada vez más puro, más puro, más semejante a él, más de Jesús, más cerca de él, más comunión con él. Que las pruebas nos ayuden a acercarnos y a crecer en Cristo.

En cuarto lugar, amigos, sigue caminando en las pisadas del maestro. Así es como vencerás. En el versículo número 11 dice, "En sus sendas he afirmado mis pies. He seguido su camino sin desviarme." En los caminos de Dios, en las sendas de Dios, dice el autor, es decir, Job, he afirmado mis pies, he seguido su camino sin desviarme. Job está andando en esta parte de la historia con Dios. Dice que sigue sus pisadas. a donde quiera que él va. Por tanto, queridos amigos, sigamos al cordero donde quiera que él va. En el libro de Apocalipsis, capítulo 14, verso 4, dice, "Estos no se contaminaron con mujeres, porque son vírgenes. Son los que siguen al cordero por donde quiera que va. fueron redimidos como los primeros frutos de la humanidad para Dios y el cordero." El pueblo de Dios sigue al cordero. Tú sigue al cordero donde quiera que va. Te dice, "Ve allá, ve." Te dice no vayas allá, no vayas. Esa voluntad del cordero está en la Biblia. Sigue sus pisadas, sigue con él. No te desvíes, no te apartes, porque el tentador buscará apartarte de Dios.

En el libro de de Job nos muestra cómo él siguió a Jesucristo, a Dios, y no se apartó a pesar de que vino la enfermedad, vino la muerte, vino la desgracia. vino la soledad e incluso vinieron los amigos a hacerle preguntas a Job. Él siguió firme, no se apartó. Y es lo que debemos de hacer, seguir firme con Dios. Dios te dice en su palabra, en el salmo 32, en el versículo número 8, "Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir, yo te daré consejos y velaré por ti." Qué maravillosa promesa, ¿verdad? Él te va a ayudar, él te va a guiar, él te aconsejará. Sigue sus caminos.

Es interesante que Dios dijo de Job que era intachable y Job mismo lo menciona en el versículo número 11. He seguido sus caminos sin desviarme. Eso con confirma lo que Dios dijo mi siervo Job en el capítulo 1. Entonces, Job era fiel. Ahora Pablo dice que no hay justo ni aún uno, sino que todos pecaron. No hay ni un ser humano que nunca haya pecado. Pero acá dice que nunca se desvió. Y aquí vamos a hablar de algo interesante sobre la impecabilidad. En la Biblia, un santo no es aquel que jamás pecó en nada y es completamente inmaculado, sin ninguna mancha. No es así. En la Biblia un santo es el que camina con Dios. Perfecto. Es el que camina con Dios. el que anda con él. ¿Y qué es eso? Cuando tú caminas con alguien, estás con él junto y avanzas hacia un propósito. En la vida tú tienes que avanzar a tus sueños, a tus propósitos hacia delante con Dios. Eso es caminar. Y al hacer eso eres perfecto, perfecta delante de Dios. A veces tendrás caídas. A veces de repente desobedecerás. Por supuesto que esto no es ninguna justificación para desobedecer. Ojalá nunca desobedezcamos a Dios, nunca pequemos, pero en algún momento quizás pasa desgraciadamente. Por eso dice la Biblia, "Hijitos míos, les escribo esto para que no pequen. Pero si alguno ha pecado, porque hay la posibilidad, abogado tenemos ante el Padre, a Jesucristo el justo." Entonces, eso es ser santo, eso es ser perfecto, caminar con Dios a pesar de que a veces hay una u otra caída, te vuelves a levantar y sigues adelante. Por ejemplo, David caminó con Dios, pero el incidente con Betzabé, con los sacerdotes que hizo morir por su mentira, por el censo, entre otras cosas, pero dice que David caminaba con Dios. También podemos hablar de Noé, varón perfecto, pero el día en que se emborrachó, ¿qué pasó? o Abraham, el mismo padre de la fe, pero el día en que mintió sobre su esposa diciendo que era su hermana, en fin, a pesar de eso fueron grandes personajes porque a pesar de que cometieron un uno u otro error, se volvieron a levantar. Entonces, tú vuélvete a levantar. Eso es caminar con Cristo, porque en el camino a veces nos podemos tropezar y caer, pero lo malo sería caer, quedarse tendido en el camino. No lo olvides, querido amigo. Sigue adelante con Cristo.

Finalmente, la aplicación para nuestra vida. Puedes ir al Señor, él conoce tu caso también como si no hubiese otro y tiene toda la tensión en ti. Sobre ti fijará sus ojos, como leímos hace un momento en el salmo, te enseñará el camino que debes de seguir, porque tú eres importante para el Señor. Tú eres lo más importante que Dios tiene en este mundo. Tú eres el sueño de Dios. ¿Cómo te podría abandonar? Pero ve al Señor, no te quedes solo. Háblalo, como mencionamos.

Finalmente, queridos amigos, vamos a orar y vamos a entregar nuestros corazones al Señor. Oremos.

Querido buen Dios, gracias te damos por tu palabra. Hoy aprendimos muchas cosas, Señor. Por ejemplo, aprendimos que debemos de hablar nuestros dolores a ti o a las personas, pero no debimos, no debemos vivir amargados y resentidos con la vida, sino que debemos de desfogar y liberarnos de la culpa, oh Padre, perdonar y ser perdonados, Señor. También, Padre, aprendimos que podemos orar y encontrarte a ti en la oración, porque la oración nos eleva hacia ti. Y también, Padre amado, aprendimos que tú permites a veces las pruebas en la vida para poder refinarnos como oro. Por favor, Padre, continúa haciéndolo. A veces nos queremos dar por vencidos. Pero tú motívanos, Señor. Danos más propósitos, sueños para seguir adelante contigo, Señor. Padre amado, dirígenos en este día y tu presencia nos acompañe. A cada uno de mis amigos y hermanos nos escuchan. Tu palabra, Señor, sea transformadora. Oramos en el nombre de Jesús. Amén.