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Evangelio día Domingo 05/07/26 - Padre Carlos Rosell - Mateo 11, 25-30 El Evangelio a los sencillos

Cooperadores de la Verdad (Católico)18:08

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

Lectura del santo evangelio según San Mateo. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo tomó la palabra Jesús y dijo: "Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre y nadie conoce al Hijo más que el Padre. Y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Tome mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón y encontrarán descanso para sus almas, porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera."

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

[carraspeo] Vamos a meditar brevemente solo en una frase de Jesús que nos llevará a hacer un profundo examen de conciencia, porque sin esa virtud no vamos a ser santos. Todos estamos llamados a la santidad o solo un grupito en la iglesia. Todos. Y Jesús nos ha dicho: "Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón y encontrarán descanso para sus almas."

Vamos a meditar sobre la humildad. Comenzando por la palabra humildad, conviene que sepan que es una palabra que nos lleva a una palabra que está en latín, humus. ¿Qué palabra humus? ¿Qué es humus? Tierra. ¿Qué es humus? Tierra. La tierra está abajo o está arriba. Abajo. Aquí ya tenemos una idea sobre la humildad. Dios bajó. Dios, siendo el infinito, se hizo hombre, se hizo finito. Cuando la Virgen Santísima dice: "Aquí está la esclava del Señor. Hágase mí según tu palabra." El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Dios, el infinito, baja. ¿Qué significa humus? Tierra. Dios bajó.

Los demonios existen por si acaso. Dios creó demonios. No. Todo lo que Dios ha creado es bueno o es malo. Es bueno. Dios creó ángeles. Un grupo de esos ángeles quiso ser como Dios. quisieron subir. Ahí vino el pecado más horrible, más feo. ¿Cuál es? La soberbia. Fíjense la diferencia. Dios bajó por ti y por mí. Los demonios quieren subir soberbios, quieren ser como Dios, hermanos.

Contemplemos la humildad de Jesús. ¿Quién es el modelo de la humildad? Jesús. Jesús, siendo Dios, se hizo hombre frágil, se hizo niño. ¿Y dónde fue colocado el niño Jesús? En una cuna de oro, ¿no? En un pesebre. ¿Y la casita de Nazaret era un palacio o era una casita sencilla? Era una casita sencilla. Y Jesús trabajaba o estaba todo el día tirado en la cama chateando. Jesús trabajaba, sí. ¿Qué profesión tenía? Carpintero. Qué humildad. La de Jesús. Siendo Dios, trabajó, sudó la camiseta. Toda la vida de Jesús, hermanos, es una lección de humildad.

Jesús, ¿cómo entró a Jerusalén? Montado en un caballo, como hacían los poderosos, o en un burrito? En un burrito. Es la primera lectura de hoy. Hemos escuchado todos, porque ustedes han estado muy atentos, la profecía de Zacarías. El Mesías rey entrará a Jerusalén montado en un burrito, no como los que se creían importantes, los poderosos que entraban montados en caballos. Qué humildad la de Jesús. Y en la última cena, Jesús lavó los pies a sus apóstoles. Y por si acaso, los pies de los apóstoles no eran pétalos de rosas. Qué humildad la de Jesús. Y Jesús murió desnudo en la cruz. Qué humildad la de Jesús. Y tenía sepultura propia. Un amigo tuvo que poner el sepulcro. Y Jesús, ¿dónde está en este momento? Aparte del cielo, en la Eucaristía. ¿Y cómo está en la Eucaristía? humilde, oculto bajo las apariencias de pan y vino. Qué humildad la de Jesús, siempre humilde.

Y hoy Jesús en el evangelio da gracias a su padre porque dice que su padre se revela a los sencillos, no a los que se creen importantes. Repito, Dios revela a quiénes? a los sencillos, a los humildes. Por eso, hermanos, seamos humildes. La humildad, decía Santa Teresa de Jesús, es vivir en la verdad. Yo tengo que conocerme. Somos especialistas siempre en conocer al detalle al prójimo. Cuando yo tengo en primer lugar que conocerme. La humildad es andar en la verdad. ¿Qué cosas buenas tengo lo bueno para dar gracias a Dios y servir al prójimo? ¿Y qué cosas malas tengo para luchar contra ello, para confesarme bien? Lo típico del soberbio es, yo no tengo pecados. Y el soberbio dice eso porque no se conoce. Hay que conocernos, detectar las virtudes que tenemos para ponerlas al servicio del prójimo y detectar lo malo que tenemos para luchar contra ello. Y esa lucha será hasta el último segundo nuestra vida. Y nunca nos faltará la gracia de Dios. para mejorar.

Hermanos, el soberbio siempre hace el ridículo porque se cree la última Coca-Cola del desierto, la mamá de Tarzán, la divina pomada. Aprendamos de Jesús. Se cuenta que había un señor muy soberbio, insoportable, que un día llevó a su hijo a conocer un museo. Estaban viendo los cuadros y de repente este señor soberbio le dice a su hijo, un niñito de 7 años: "Hijito, mira ese cuadro, qué horrible rostro, qué feo que es ese hombre." Y el niño le dice: "Papá, no es un cuadro, es un espejo." Hermanos, hay que conocernos. La humildad es andar en la verdad. Hay que conocernos. Cada uno tiene sus virtudes, cada uno tiene sus miserias.

Para ser humildes, hay que pedirle al Espíritu Santo que dinamite nuestro corazón soberbio. ¿A quién le vas a pedir todos los días la gracia de la humildad? al Espíritu Santo. Hermanos, todos los días hay que invocar al Espíritu Santo para hacer el bien, no como esa niña que invocaba al Espíritu Santo antes examen de matemáticas diciendo: "Espíritu Santo, Espíritu Santo, ven, ven, que no me encuentren copiando." No se invoca el Espíritu Santo para hacer cosas malas. Se invoca el Espíritu Santo para que el Espíritu Santo dinamite nuestros corazones soberbios y sean como el corazón de ¿quién? de Jesús.

En la segunda lectura, si ustedes han estado atentos, se nos habla del Espíritu Santo y se nos dice que gracias al Espíritu Santo tenemos la vida en Cristo. Viene el Espíritu Santo y hay una nueva vida. Voy a hacer una pregunta. Cuando hago esta pregunta, siempre se equivocan. Espero que ustedes no. ¿Cuántos frutos trae el Espíritu Santo? Frutos, no dones. ¿Cuántos? Dos. ¿Han escuchado? ¿Cuántos? Dos. No les voy a tomar examen. ¿Cuál es el primer fruto? La caridad. El segundo fruto, el gozo. El tercer fruto, la paz. Los otros ustedes lo saben, por eso no pregunto. Y de esos 12 frutos hay tres que tienen que ver con la humildad. Brevemente voy a señalarlos. La paciencia, la mansedumbre y la longanimidad. Quizás algunos por primera vez escuchan esa palabra, pero los sacerdotes estamos para enseñar. De los 12 frutos hay tres que tienen que ver con la humildad y con el evangelio de hoy. Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón.

Hermanos, tenemos que ser mansos, no mensos. La mansedumbre y la paciencia son dos frutos que están unidos. No es fácil. Cuántas veces me han hecho la corrección fraterna. Lo digo con sinceridad. Padre Carlos, no se enoje. Todos nos enojamos. Por eso tenemos que pedir todos los días al Espíritu Santo que nos dé la paciencia y la mansedumbre. Una persona humilde es paciente. Una persona humilde es mansa, no tiene reacciones agresivas, respeta al otro, no aplasta al otro, no es prepotente, no es un dictador, es Cristo para los demás. Jesús nos tiene paciencia, ¿sí o no? Sí. Pues tengamos la paciencia de Jesús. Jesús es manso o es violento? es manso. Pues tengamos la mansedumbre de Jesús. Pidámosle al Espíritu Santo que dinamite nuestros corazones soberbios para que tengamos todos los frutos del Espíritu Santo. ¿Cuántos son los frutos del Espíritu Santo? 12. Necesitamos de la paciencia todos. Aquí hay padres de familia. Tengan paciencia con sus hijos. No tengan reacciones violentas. Todos necesitamos ser mansos. Estamos en una sociedad violenta. Todo se quiere arreglar con la violencia, con el conflicto. Eso es lo propio del comunismo, suscitar la violencia, que haya muertos. Hermanos, nosotros seguimos a Jesús, príncipe de la paz.

Y termino con la longanimidad. Vamos a explicar esto. Los sacerdotes predicamos poco sobre esta palabra. ¿Qué palabra longaniza? ¿Están pensando en el chavo del ocho? ¿Qué es la longanimidad? Es la grandeza del alma. Longa es larga. Ánima, alma. Hay que tener un alma grande, [carraspeo] un corazón grande. Una persona humilde perdona. tiene un corazón grande, perdona, hermanos. Es signo de soberbia, no perdonar. Que venga aquí, que se ponga de rodillas. ¿Quién eres tú para decir eso? Jesús es el juez. Hermanos, pidamos al Espíritu Santo que toque nuestros corazones soberbios y nos dé la longanimidad. ¿Qué es la longanimidad? grandeza del alma, la grandeza del corazón. Por eso perdono, por eso lucho contra los celos, las envidias, por eso no pienso mal de los demás. Qué importante es tener un corazón grande, un corazón como el de Jesús.

Termino con otra pregunta. ¿Por qué el odia tanto a la Santísima Virgen María? ¿Por qué cree? por la humildad. Al le revienta la humildad de la Virgen y le revienta tu humildad. En cambio, Jesús se pone contento cuando luchas por tener esa virtud tan importante para reflejar a Dios. Que la Virgen Santísima, la humilde esclava del Señor, nos ayude a luchar todos los días para que invocando al Espíritu Santo vivamos la virtud de la humildad. Que así sea.

Hermanos, hoy me he fijado en estas palabras de Jesús: "Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón y encontrarán descanso para sus almas." La humildad es la virtud que marca la pauta de nuestro seguimiento a Jesús. ¿Cuál es el peor pecado? La soberbia. ¿Y quién es el ser más soberbio? El Los demonios son soberbios, no adoran a Dios. La palabra humildad viene de humus. ¿Qué significa humus? Tierra. Dios bajó. El verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Toda la vida de Jesús es una maravillosa lección de humildad. La humildad es andar en la verdad. Hay que conocernos quién soy yo. Lo bueno para dar gracias a Dios para ayudar a los demás. Lo malo para luchar contra ellos, para confesarnos bien. Hoy les he señalado tres frutos del Espíritu Santo que nos hacen humildes. Deja que el Espíritu Santo te unja y dinamite tu corazón soberbio, nuestro corazón soberbio. Esos tres frutos son la paciencia. Hay que tener paciencia, la mansedumbre. Hay que ser mansos, no violentos. de la violencia nada se saca. Y la longanimidad, ¿qué significa longanimidad? La grandeza del alma. Perdona de corazón. El soberbio no perdona, perdona de corazón. Ten un corazón grande, un corazón como el de Jesús. Que la Virgen nos ayude a imitar a Jesús modelo de humildad.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos conmigo. Dulce corazón de María, sea la salvación del alma. San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Con tu espíritu.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Pueden ir en paz. Que tengan un bonito domingo en familia, buen almuerzo en familia, una bonita semana.