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En 2019, 100 personas fueron enviadas a través de WhatsApp con una sola llamada perdida. No tuvieron que hacer clic en nada, no descargaron ningún archivo, solo recibieron una llamada que ni siquiera contestaron y un software espía se instaló en sus teléfonos.
Seguramente os suena este caso y si estás viendo este vídeo ahora mismo es porque quieres saber si alguien te está espiando el WhatsApp. Y la verdad es que tienes razón en preocuparte, porque al final de este vídeo vas a saber exactamente las tres señales de que alguien nos está leyendo las conversaciones, cómo nos podemos proteger de esto y te voy a enseñar además tres aplicaciones que son mucho más seguras y privadas que WhatsApp y que probablemente no conocías. Así que vamos allá.
Casi la mitad del planeta usa WhatsApp y prácticamente por eso es uno de los objetivos favoritos de los ciberdelincuentes y también de los gobiernos para espionaje. Llevo mucho tiempo ayudando a que las personas estén seguras y protegidas en internet. Y déjame decirte una cosa, la mayoría de la gente no tiene ni idea de las señales que indican que su WhatsApp está comprometido. He visto casos de personas que descubre meses después que alguien estuvo leyendo todas sus conversaciones, cada mensaje, cada foto, cada habitación compartida. Y lo peor es que esto es más común de lo que nos podemos llegar a pensar.
Así que vamos a ver qué señales debemos buscar para saber si nos están leyendo los mensajes y vamos a empezar por la más obvia de todas. La primera señal es ver que tenemos sesiones o dispositivos no reconocidos. Vamos a abrir ahora mismo la cuenta de WhatsApp. Vamos a ir a ajustes y a dispositivos vinculados. Aquí van a aparecer todos los dispositivos donde tu WhatsApp está activo, tu ordenador, tu tablet o quizá un navegador web. Pero aquí está el problema. Si ves una ubicación que no reconoces, un dispositivo que no es tuyo o una sesión que no recuerdas haber abierto, alguien más tiene acceso a tus chats.
¿Cómo ha podido pasar esto? Pues es muy simple, alguien ha escaneado el código QR de tu WhatsApp web con tu teléfono, quizá un compañero de trabajo, una pareja o alguien de la cafetería. tú vas a saber quién ha podido use. Solo necesitan unos segundos, escanean el código y listo. Y van a tener acceso completo a todas nuestras conversaciones. Pueden leer todo lo que escribes, ver fotos, revisar grupos, etcétera.
Y esto, ¿cómo es posible? Pues WhatsApp tiene una funcionalidad que si no la conocéis es bastante útil en la que nosotros podemos escanear con ese código QR nuestra propia cuenta y se abre automáticamente en un navegador. ¿Qué sucede con esto? Que WhatsApp entiende que si tú estás escaneando tu código QR para abrir tu cuenta en un navegador, pues tú eres tú. Es decir, no hay ninguna medida extra de seguridad para verificar que tú eres la persona que está escaneando ese QR. Con esto quiero decir que si os cogen el móvil y os escanean ese código QR en otro navegador, ni os va a notificar en ningún sitio, ni os va a pedir una doble verificación ni nada, simplemente se va a abrir nuestra cuenta y esa persona va a poder leer todos nuestros chats.
Pero espera, porque hay señales más útiles que muchas veces pasamos por alto. Mensajes que aparecen como leídos y tú no los has leído, conversaciones archivadas que no hemos archivado, mensajes eliminados que no hemos borrado y sobre todo que nuestro estado de última vez cambia aunque no hayamos abierto WhatsApp. Todas estas son señales de intrusión. Alguien está entrando a nuestra cuenta desde otro dispositivo.
¿Qué vamos a hacer si descubrimos esto? Bien, lo que vamos a hacer es irnos a cerrar ahora mismo todas esas sesiones que están abiertas y que no reconocemos. donde las hemos abierto. Nos iremos a dispositivos vinculados y a cerrar todos los dispositivos. Además de todo esto, vamos a activar la verificación en dos pasos. Esto es superimportante para el punto y la señal que vamos a ver a continuación. Lo primero que vamos a hacer es ir a ajustes, a cuenta, a verificación de tus pasos y vamos a activarla. WhatsApp nos va a pedir que creemos un pin de seis dígitos que solo nosotros conozcamos. Sin ese pin, nadie puede registrar nuestro WhatsApp en otro teléfono, aunque tenga el código SMS.
Ahora vamos a ir a por la señal número dos, que son los mensajes extraños o intentos de fishing. Si hemos configurado bien el doble factor de autenticación de la señal uno, lo que vamos a hacer es ponérselo un poquito más difícil a los que tiene el cuentas. Seguramente os haya llegado o os vaya a llegar porque hay ahora mismo activa una campaña de esto, un mensaje por WhatsApp. un mensaje por WhatsApp en el que se van a hacer pasar, evidentemente, por la empresa de WhatsApp y nos van a decir que nos van a bloquear la cuenta porque hay indicios de que hemos hackeado esa cuenta. Con este mensaje lo que nos van a decir es que tenemos que verificar que nosotros somos los dueños de la cuenta y para ello nos van a pedir un código de seis dígitos que nos llega por SMS.
Esto es fishing puro y duro y funciona porque la gente tiene miedo de perder su cuenta. Pero aquí está la verdad. WhatsApp nunca nos contacta por chat, nunca nos va a pedir un código y nunca nos va a pedir ninguna contraseña. Así que si tenemos bien activado el doble factor de autenticación, aunque nosotros recibamos este tipo de mensajes y nunca les compartamos ese código, no van a poder meterse en nuestro WhatsApp.
Pero pueden pasar más cosas. Puede pasar que tú estés tranquilamente en tu casa y te llegue un SMS en el que te digan que tu código de verificación de WhatsApp es 48931, por ejemplo. Pero tú no has pedido ningún código, no estás intentando entrar a WhatsApp, no instalaste absolutamente nada. ¿Qué significa esto? Que alguien más ha ingresado tu número del teléfono en otro dispositivo y está intentando registrar tu WhatsApp en ese sitio. Si te pasa eso, evidentemente no compartas ese código con nadie. Lo más probable es que después de que te haya llegado ese código recibas una llamada o recibas el mensaje de WhatsApp primero que te he explicado, porque el objetivo de los ciberdelincuentes es primero verificar si tienes o no doble factor de autenticación en la cuenta de WhatsApp y cuando ven que lo tienes, entonces van a ir a por el engaño y la manipulación psicológica enviándote mensajes haciéndose pasar por el soporte técnico de WhatsApp.
Bien, la tercera señal de que nos pueden estar leyendo los mensajes es que nuestro teléfono se empiece a comportar de manera extraña. Por ejemplo, que WhatsApp se cierra solo constantemente, que la batería se agota mucho más rápido de lo normal, que el teléfono se calienta sin ninguna razón, que consumimos muchos más datos de lo habitual o que alguna aplicación va lenta o tarda en enviar los mensajes. Estos síntomas pueden indicar que tenemos un spyware o un malware en nuestro dispositivo, que básicamente es un software espía que está interceptando las comunicaciones.
¿Qué podemos hacer en estos casos? Lo primero de todo es instalar un antivirus que para nosotros sea confiable, actualizar siempre, siempre nuestro sistema operativo, porque eso nos salva de fallas o brechas de seguridad. Revisa el consumo de la batería. Podes ir a ajustes a batería y ver qué aplicaciones están consumiendo más batería. revisar el consumo de datos de la misma manera nos vamos a ajustes y a datos móviles. No instalemos nunca aplicaciones fuera de las stores oficiales. Esto es super importante porque uno de los motivos principales por los que mucha gente se instala Spywars y Kogers que luego te roban la información de bancaria y todas tus credenciales, es porque se descargan aplicaciones en sitios que no tocan. Así que esta es una regla de oro. y finalmente no otorguemos permisos que no debamos a aplicaciones que nos hemos descargado de una fuente no oficial.
Bien, ya hemos visto cuáles son las tres señales que deben alertarnos de que nos están leyendo las conversaciones. Pero aquí viene la pregunta del millón. ¿Es WhatsApp realmente seguro? ¿Ese famoso cifrado de extremo a extremo que dice que tiene nos protege de verdad? pues la respuesta te va a sorprender.
Desde 2016 mensajes en WhatsApp están cifrados de extremo a extremo. Esto lo sabemos todos. Cuando digo los mensajes, me refiero a todos. Chats personales, grupos y videollamadas. ¿Qué significa esto en lenguaje humano? Pues imagínate que tu mensaje es como una carta dentro de una super caja fuerte. Tú tienes la llave para cerrarla y tu amigo tiene la única llave para abrirla. Esa caja fuerte viaja por los servidores de WhatsApp, pasa por cables, antenas, routers, pero nadie en el camino puede abrirla. Ni siquiera los ciberdelincuentes, ni tampoco WhatsApp, ni Facebook, ahora meta, ni tu proveedor de internet, absolutamente nadie, solo tú y tu amigo tenéis dos llaves. Esto la verdad que suena muy bien, ¿verdad?
Pues sí, pero pero solo hasta cierto punto, porque aunque WhatsApp no pueda leer el contenido de tus mensajes, sí puede ver todo lo demás que ocurre. WhatsApp sabe tu número de teléfono, todos los números de tus contactos, tu foto de perfil, tu estado, todos los grupos en los que estás, a qué hora te conectas, con qué frecuencia utilizas la aplicación, cuánto tiempo pasas en cada uno de los chats, tu ubicación aproximada, el modelo de tu teléfono, el sistema operativo, tu idioma, tu operador de telefonía, o sea, básicamente toda tu vida. Todo esto son metadatos, que son datos sobre tus conversaciones, no el contenido en sí. Y aquí está el detalle, los metadatos no están cifrados de extremo a extremo. WhatsApp los guarda en sus servidores, Meta los procesa y pueden compartirlos.
De hecho, en 2014, Facebook, que ahora es meta, compró WhatsApp por 19,000 millones y desde entonces la integración de datos con el ecosistema de Facebook, Instagram ha ido aumentando. En 2016, WhatsApp actualizó sus términos para poder compartir con Facebook nuestro número de teléfono, información de nuestro dispositivo, nuestra lista de contactos, etcétera. ¿Para qué se supone que iban a compartir todo esto? pues para mejorar la experiencia y para publicidad dirigida. En 2021 hubo otra polémica gigantesca. WhatsApp anunció que si no aceptabas las nuevas condiciones de intercambio de datos, perderías funcionalidad en tu cuenta. La gente entró en absoluto pánico. Millones se fueron a Signal y a Telegram y WhatsApp aclaró que el contenido de los mensajes personales seguiría siendo cifrado, lo cual es cierto, pero el daño ya estaba hecho y la confianza de muchos usuarios se rompió.
Entonces, meta, utiliza nuestros metadatos para sugerirnos contactos, amigos en Facebook, Instagram, mostrarnos anuncios relevantes, integrar las experiencias en el ecosistema de meta, analizar patrones de uso, con quién hablamos, cuánto hablamos, cumplir con órdenes judiciales, sí, entregar los datos a las autoridades si es necesario. No pueden entregar contenido de nuestros mensajes porque eso, recordemos que está cifrado, pero sí pueden entregar todo lo demás. Y créeme, con esa información se puede construir un perfil muy completo de nuestra vida.
Así que aquí viene algo que casi nadie sabe. Muchos de nosotros hacemos un backup o una copia de seguridad en Google Drive o en iCloud de nuestros Nels y si lo hacemos de esa manera no están protegidos. WhatsApp ofrece copias de seguridad en la nube. Muy conveniente, ¿verdad? Si pierdes el teléfono, pues recuperas todos tus chats. Pero si no activas la opción de copia de seguridad cifrada que llegó en 2021, esos backups se almacenan sin cifrado de extremo a extremo. Lo que significa que Google o Apple pueden acceder a esos mensajes y si pueden acceder los gobiernos pueden solicitarlos legalmente también.
Así que, ¿cómo vamos a activar copias de seguridad cifradas? Vamos a abrir WhatsApp, vamos a irnos a ajustes, a chats, a copia de seguridad y vamos a darle a copia de seguridad cifrada de extremo a extremo. Lo vamos activar. Crearemos una contraseña fuerte. Una contraseña fuerte no es tu fecha de nacimiento, es una contraseña fuerte de verdad. Y vamos a guardar esta contraseña en un lugar seguro. Con esto ni Google, ni Apple, ni gobieras pueden acceder a nuestros chats antiguos.
Entonces, WhatsApp es o no es seguro? Pues sí, pero con un asterisco. El contenido de nuestros mensajes está protegido, pero nuestros metadatos, nuestros patrones de comunicación, con quién hablamos y todo eso, pues Meta lo conoce, lo guarda y lo utiliza. Y si esto nos incomoda si valoramos nuestra privacidad al máximo, déjame que os enseñe algunas alternativas.
La primera alternativa es Signal. Signal es considerada por expertos en ciberseguridad como la app de mensajería más privada del mundo. ¿Por qué? pues porque tiene cifrado de extremo a extremo en todo, de la misma manera que WhatsApp, no recopila metadatos, es decir, solo guarda nuestro número y la fecha de última conexión, nada más. Tiene código abierto, es decir, cualquier experto puede auditar el código y verificar que es seguro. No tiene ánimo de lucro, es una fundación, ¿no? Una empresa que busca ganar dinero con nuestros datos. Los mensajes desaparecen. Podemos configurar que se autodestruyan después de x tiempo. No muestra ni el escribiendo ni en línea si no queremos. Y tiene un sistema de alias. Podemos usarla sin revelar nuestro número de teléfono. Signal usa el mismo protocolo de cifrado que WhatsApp. De hecho, WhatsApp adoptó el protocolo de Signal, pero la diferencia es que Signal no guarda tus contactos, no sabe con quién hablas, no almacena registros de tu actividad. Así que en resumen, Signal sabe muchísimo menos de nosotros que WhatsApp.
¿Cuál es la desventaja de esto? Pues que viene menos usuarios. No todos los contactos estarán ahí, pero cada vez más gente se está pasando, especialmente desde las polémicas de privacidad de WhatsApp de 2021 a utilizar este tipo de herramientas.
La segunda alternativa es Crema, que tiene máxima privacidad sin número de teléfono. Crema es una joya poco conocida que viene de Suiza. ¿Y qué tiene de especial esta aplicación? Pues que no requiere número de teléfono ni correo electrónico, es decir, te registras con un ID anónimo, tiene cifrado de extremo a extremo en todo. Los metadatos son mínimus, no llevan registro de con quién hablas. Los servidores están en Suiza, que tienen leyes de privacidad muy estrictas. No muestra en línea ni última conexión por defecto. Tiene un código auditado externamente y datos almacenados en nuestro dispositivo, no en la nube. Crema es tan privada que ni siquiera saben quién eres. No tiene tu número, no tiene tu email y solo tiene un ID aleatorio. Es tan anónima que es usada por gobiernos europeos y empresas que manejan información sensible. ¿Cuál es la desventaja? Pues que no es gratis. cuesta alrededor de 5 € un solo pago, no es mensual, pero ese es precisamente su modelo de negocio, cobrar por la app, no por vender nuestros datos. Justo lo mismo que hago yo con Vivalk. Si buscas el máximo nivel de privacidad, Frema es tu opción, pero todavía tengo una tercera alternativa que es Telegram, que tiene un poquito más de flexibilidad.
Telegram es probablemente la alternativa más conocida. Muchísima gente la tiene. Ofrece funciones increíbles. Nos permite hacer grupos de hasta 200,000 personas. Tiene canales informativos, envío de archivos de hasta 2 GB, stickers personalizados, bots, mensajes programados. La verdad es que es muy completa, pero y este es un pero muy grande, los chats normales de Telegram no están cifrados de extremo a extremo. Por defecto, nuestras conversaciones en Telegram están cifradas solo entre nuestra aplicación y el servidor, lo que significa que Telegram, la empresa, técnicamente podría acceder al contenido. Telegram mantiene copias de nuestros chats en la nube para que las veamos en múltiples dispositivos, que esto es muy conveniente, pero esto implica confiar en la empresa. Si quieres máxima seguridad en Telegram, siempre utiliza chats secretos. Los chats secretos si tienen cifrado de extremo a extremo, no se guardan en la nube y puedes configurarlos para que se autodestruyan.
¿Cuál es la ventaja de Telegram sobre WhatsApp? Pues que no pertenece a Meta, tus datos no se van a Facebook. Podemos usar un alias, nombre de usuario, sin revelar nuestro número de teléfono. Eh, tiene más funciones y flexibilidad y no explota nuestros datos con fines publicitarios. ¿Cuál es la desventaja en privacidad? pues que recopila más metadatos que Signal, que los chats normales no son eh cifrados de extremo a extremo, solo son los secretos y que ha colaborado con autoridades en casos de terrorismo entregando datos, la cual yo estoy totalmente a favor de ella.
Aquí os voy a dejar un resumen de las alternativas para que veáis un poco cuál podría encajaros mejor. Mi recomendación es que si queremos máxima privacidad gratis, signal. Si queremos anonimato total y no nos importa pagar, Free FA. Y si preferimos más funciones que WhatsApp y algo un poquito más de privacidad, pues Telegram, pero usando los chat secretos.
Hay algo que quizá te está rondando la cabeza y es el tema de la inteligencia artificial de meta, ¿no? Eh, sobre todo, sobre todo porque ha estado rulando un mensaje como que lo voy a poner por aquí, que es un mensaje en el que dice que Meta EI va a leer todos nuestras conversaciones y que esto va a ser el acato. Seguramente te ha llegado, ¿vale? Internet se ha llenado de titulares similares y la gente se pregunta si eh Meta está leyendo nuestras conversaciones para entrenar a su hija y si eh pues se están metiendo a leer nuestros chats familiares y todo esto. A ver, la respuesta directa a esto es no. Vale, la de meta no puede leer nuestros mensajes privados. ¿Por qué? Pues porque el cifrado de extremo a extremo lo impide. Ya lo hemos explicado. Entonces, ahora como ya entiendes qué es esto, puedes entender que este tipo de mensajes son un bulo para meternos miedo. Ni meta, ni empleados de WhatsApp, ni algoritmos de IA tienen acceso al contenido en nuestros chats, pero que siempre hay un pero, aunque no pueden leer el contenido, sí pueden analizar los metadatos con inteligencia artificial y sí que van a analizar las conversaciones que nosotros tengamos directamente con la IA. La área de meta puede procesar nuestros patrones de actividad, puede saber con qué frecuencia hablamos con ciertos contactos, en qué grupos estamos más frecuente, dónde nos conectamos, qué dispositivos usamos, ¿vale? lo mismo. Con estos datos pueden hacer exactamente lo mismo que hacían con los otros, sugerirnos amigos, mostrarnos anuncios, detectar comportamientos, o sea, es básicamente lo mismo que estaban haciendo. Lo único que ahora con la IA pues lo hacen mucho más rápido.
Y la única manera en la que WhatsApp pueda leer los mensajes es si nosotros reportamos un chat como abuso, spam, acoso, etcétera. WhatsApp recibe los últimos mensajes de esa conversación sin cifrar para revisarlos. El flujo de esto es que nosotros reportamos un chat. WhatsApp recibe los últimos mensajes sin cifrar, el sistema de ella los clasifica automáticamente y hay moderadores humanos que están revisando el contenido. Esto causó mucha controversia en 2021 cuando pública reveló los detalles de este proceso, pero la realidad es que solo revisan mensajes que alguien ha reportado. No hay escáner masivos, no hay robots leyendo conversaciones en segundo plano. Es como si nosotros manualmente reenviáramos un mensaje ofensivo a las autoridades. En ese caso, pues se lo estás enviando WhatsApp.
Muy bien, ya sabes las tres señales de espionaje, ya sabes qué tan seguro y privado es realmente WhatsApp y ya conoces las alternativas. Pero ahora viene la pregunta práctica. ¿Qué hago yo para protegerme? Vamos a repasar paso por paso todo lo que debes hacer ahora mismo para blindar tu WhatsApp. Así que vamos allá.
Paso número uno es verificar los dispositivos vinculados. Ya lo hemos visto. Nos vamos a WhatsApp, ajustes a dispositivos vinculados. Revisamos todos los dispositivos que tengamos. Si vemos alguno sospechoso, cerramos sesión y listo.
Lo segundo que hemos dicho, activar la verificación en dos pasos. Ya hemos visto que tenemos que ir a WhatsApp, a ajustes, a cuenta, a verificación en dos pasos y lo activamos. Creamos un pin de seis dícitos fuerte, añadimos un correo de recuperación y guardamos ese pin en un lugar seguro.
Lo tercero es cifrar las copias de seguridad. Ya lo hemos visto, hay que cifrarlas para que se guarden de extremo a extremo y no que se guarden en texto plano, porque si no cualquier persona que entre a ver nuestras copias de seguridad pues va a leer todas las conversaciones.
El paso cuatro es que vamos a configurar nuestra privacidad. Vamos a entrar en WhatsApp, en ajustes y en privacidad. Y vamos a configurar quién puede ver nuestra hora de última vez. foto de perfil, información, estado, confirmación de lectura y grupos. Sobre todo el tema de los grupos. Poned que solo vuestros contactos os añadan a los grupos porque si no os van a empezar a meter en grupos spam y para estafaros. Es más, he visto ahora que como los ciberdelincuentes saben que la gente está empezando a configurar que nadie pueda añadirlos a grupos de WhatsApp, el modus superandy está cambiando y ahora son ellos los que te escriben. Voy a voy a dejar por aquí una captura de pantalla precisamente de este modo superandy porque me parece muy curioso. Ellos te dicen, "Agrégame a este número de teléfono para que yo te puedas meter en el grupo de WhatsApp." Lo han cambiado un poco.
El paso cinco, activa las notificaciones de seguridad. nos vamos a ir a WhatsApp, a ajustes, a cuenta, a seguridad y vamos a darle a mostrar notificaciones de seguridad. Esto nos va a avisar cuándo cambie la clave de cifrado de un contacto, así que puede indicar que reinstalaron WhatsApp en otro dispositivo.
El paso seis es bloquear WhatsApp con huella o Face ID. O sea, yo esto lo tengo en todos mis dispositivos. Cada vez que tú quieras entrar en WhatsApp, que te pase el Face ID para saber que tú eres tú. ¿Vale? Esto es muy fácil. nos vamos a ir otra vez a WhatsApp, a ajustes, a privacidad y bloqueo con huella dactilar o Face ID.
El paso siete es que nunca bajo ningún concepto compartamos los códigos de verificación, ¿vale? El código que nos llega por SMS la llave de nuestra casa. No se comparte nunca por mensaje, no se comparte nunca por llamada, no se comparte ni aunque te digan que es del soporte técnico de WhatsApp. Y añadiría todo esto que no se comparte aunque te esté llamando tu primo con el otro número de teléfono porque probablemente con el tema de la IA no sea tu primo.
El paso número ocho es que tenemos que mantenerlo todo actualizado, ¿vale? Cuando nos salga una actualización de WhatsApp siempre la vamos a instalar. Las actualizaciones, ya sabéis que son una forma en la que los desarrolladores están eh actualizando posibles brechas de seguridad. Muchas veces es porque quieren cambiar el look and fill de la aplicación, pero pero algunas veces es porque tienen que subsanar errores de seguridad. Así que por favor actualicemos todas las aplicaciones porque podemos estar restaurando parches críticos de las mismas.
Paso número nueve, no instalamos aplicaciones sospechosas. Por favor, nadie más se descargue una aplicación que no sea de la tienda oficial. Y aún así, en las tiendas oficiales se cuelan aplicaciones maliciosas, pero por favor no lo hagamos desde otro sitio.
Y el paso número 10 es que tenemos que usar aplicaciones que nos protejan de los engaños y las estafas. Por un lado, podemos utilizar antivirus y, por otro lado, podemos utilizar la aplicación de Vival, que es la que yo misma he creado y que ya tienen más de 13,000 usuarios. Así que si no la tienes, te voy a dejar en la descripción de este vídeo los enlaces para que te la puedas descargar. Con Vival vas a poder verificar si una página es legítima o no lo es, si un correo es legítimo o no lo es, si, por ejemplo, ese link que te ha llegado por SMS te lleva a un sitio fraudulento o no. Y además vas a poder hablar con María. María es nuestra guardiana, nuestra agente de ciberseguridad a la que le vas a poder preguntar todo lo que quieras.
Así que ya sabes, la diferencia entre estar seguro y estar expuesto está en tus manos. Suscríbete si quieres más vídeos como este que te ayuden a protegerte en el mundo digital. Y cuéntame en comentarios si usas WhatsApp, si te pasarás a single después de ver esto o si prefieres quedarte mejor en WhatsApp, pero habiéndolo configurado correctamente. Y recuerda que en internet, si el producto es gratis, el producto eres tú. Nos vemos en el próximo vídeo.