Transcription
Aquí vamos. Oh, solo siente su amor, siente su paz, siente como está tocando tu corazón y sana tu alma. Quita toda herida. Él está abriendo el camino. Él llena tu corazón.
[Música]
Él llena tu corazón. Él llena tu corazón. Hoy llena tu corazón. Oh, Señor, llénos. Solo dale alegra. Solo sigue sigue creyendo. Vamos. Solo sigue adorándole. Solo sigue adorándole.
Él está obrando. Él está obrando en medio de ese temor. Él sigue obrando. En medio de tu duda. Él sigue obrando. En medio de tu falta de fe, él sigue obrando. Él sigue obrando en ti. No te detengas. No te detengas. Solo sigue creyendo, sigue creyendo. Vamos, sigue creyendo, sigue creyendo, sigue creyendo.
[Música]
Oh, Señor, quiero que levantes sus manos al cielo.
[Música]
Quiero que sepa que su presencia está aquí.
[Música]
Antes que usted tomase la decisión de venir, él dijo, "Me es necesario esta mañana hacer algo más grande en cambiando destinos." Todos necesitamos el favor, la gracia y una razón por la cual creerle aún más a Dios. Yo quiero que usted le diga al Señor, Señor, esta mañana yo quiero que tú hagas algo diferente en mí. Si yo vengo cansado, aturdido, con problema, proceso, probablemente sintiéndome culpable, probablemente con miedo, hoy vengo delante de tu trono donde es el rey, el rey de reyes, señor de señores, el grande, el poderos, el invencible, el capaz, el que nos alienta, el que nos usa, el que nos toma, el que nos devuelve la vida, el que cambia nuestro baile, en el que levanta los muertos, aquel que devuelve la vista, aquel que devuelve el olfato, el oído, el sentir, el hablar, el deseo de vivir. Hoy nos sumergimos en el río de tu espíritu y tomamos, Dios de los cielos, de lo grande, lo bueno, de lo perfecto que tú tienes para nosotros. Hoy rompemos toda atadura que nos detiene, todo miedo, todo descontrol, toda barrera, toda acusación, toda culpa hoy sale de nuestros cuerpos, sale de nuestra mente, sale de nuestro corazón. Hoy renuncio voluntariamente. Me sacudo lo que no sirve. Me sacudo todo pensamiento hoy en el nombre de Jesús. Se va de mí. Se va de mí. Se va de mí. Se va de mí. Dispongo mi vasija para recibir, para recibir con excelencia lo grande, lo bueno, lo grande, lo bueno, lo perfecto. Diga conmigo, yo estoy en el lugar correcto, en la posición correcta, pero quiero sentir ese rema, ese cambio, esa llenura correcta, porque estoy siendo diseñado para cosas grandes. Voy a ser diseñado para cosas grandes. Necesito el fuego. Oiga bien, necesito el fuego que descontrola mi vida natural. Necesito el fuego que descontrola lo normal. Yo me declaro como será normal. Me declaro como será normal. Aquel que recibe lo grande, lo bueno, lo perfecto, ese soy yo. Se rompen las barreras. Se rompen las barreras. Se rompen la barrera. Yi, rómpele. Yo a él no lo conozco, pero rómpele la cabeza, quítale la espalda, quítale las manos. en los pies, en el vientre. Arráncaselo. Pelea como que fuera tu hijo. Pelea como que fuera Benjamín. Agárralo como que fuera Benjamín. Sócalo de ese lugar donde él se encuentra. En el nombre de Jesús. Nada se interpondrá en lo que Dios quiere hacer. Nada, nada, nada, nada. Oiga bien. Nada se interpondrá entre la verdad divina. Nada se interpondrá. Le voy a decir algo. Si usted quiere llorar, llore. Si usted quiere danzar, dance. Si usted quiere gritar, quite. Si usted quiere sacudirse, sacúdase. Pero deje que la manifestación del Espíritu, la manifestación del Padre, la manifestación del Hijo y la manifestación del Espíritu Santo sea efectivo en el nombre poderoso de Jesús.
[Música]
En el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús. Bueno es. Bueno es. Eres bueno. Eres bueno. Dígale que tiene al lado suyo. Mi Dios es bueno. Mi Dios es bueno. Mi Dios es bueno. Es lo único que hace llamarme atención. Dígame. Es lo único que hace llamarme atención. Él me pone en un estado para que yo diga, "Ya no quiero estar aquí para moverme a otro estado." Oh, gloria al que vive. El fuego de Dios. El fuego de Dios. El fuego de Dios traspasa. El fuego de Dios cambia. El fuego de Dios vivifica, el fuego de Dios empuja. El fuego de Dios levanta. El fuego de Dios restaura. El fuego de Dios. Dios es bueno. Dígale, grítelo. Mi Dios es bueno. Mi Dios es bueno. Es bueno. Dígalo. Mi Dios es bueno. Mi Dios es más que bueno. Gloria a él. Gloria al que vive por siempre. Gloria, gloria, gloria, gloria, gloria al que vive por siempre. Diga, mi origen no está en lo que yo creo. Dígalo, dígalo. Mi origen no está en lo que yo creo. Mi origen no está donde yo soy. Mi origen me mueve. Mi origen me levanta. Mi origen me capacita. Mi origen hace que yo dance, que yo cante, que yo entre en alegría. Mi estado normal no es estar quieto. Dígalo. Los que somos terribles no podemos estar quietos porque nos enfermamos.
[Música]
Diga entonces, mi estado normal no es estar quieto. Mi estado normal no es estar quieto. Véale al que tiene al lado suyo y mire si tiene cara de quietud. Bienvenidos a todos los que se conectan en Facebook. Les abrazo a la distancia, les bendigo y declaro que todo lo que Dios tiene preparado para todos nosotros en esa mesa lo recibimos hoy en el nombre poderoso de Cristo Jesús. Quiero que sepa que me encanta cuando Dios dice, "Me programo para dar una enseñanza." Y el Señor me dice, "Bueno, se va a cambiar la palabra y se va a cambiar porque él conoce todo lo que usted necesita." ¿Sí? Entonces quiero que diga, "Respire profundo y diga, yo no caeré en la trampa. Una vez más. Dígalo una vez más. Yo no voy a caer en la trampa. Yo no voy a caer en trampa. Yo no voy a caer en la trampa. Yo no voy a caer en la trampa. Del miedo. Del miedo. Dígalo otra vez. Yo no voy a caer en la trampa. Yo no voy a caer en la trampa del miedo. del miedo. Todos nosotros, puede tomar asiento. Todos nosotros creo que a través de los años hemos venido cargando demasiado peso y lamentablemente todo ha sido emocional. Hemos tenido errores y horrores producto de las emociones. Entonces, después nosotros nos creemos de verdad que Dios no nos va a perdonar por los por los errores o o los horrores y nos creemos indignos del perdón. Pero quiero que sepa que a Dios nada le toma por sorpresa, porque antes que usted lo hiciese, él ya lo había perdonado. Sí. Amén. Sí. Antes de que usted cometiera algo, una infracción, Dios dijo, está cometiendo una infracción, pero igual sé que vendrás a mí y te voy a perdonar. Y te voy a perdonar simple y sencillamente porque te amo, simple y sencillamente porque eres importante para mí y simple y sencillamente porque fui yo el causante que tú estés en ese lugar llamado tierra. Sí, quiero que entienda que es Dios el causante. Mamá ni papá, es Dios el causante que usted y yo estemos en esta tierra, en este plano. ¿Por qué? Porque él sabía que nosotros teníamos o que nosotros podíamos llegar a hacer lo el plan que él tenía. Muchos quieren ser usados por Dios. Muchos. Muchos quieren que Dios los use, pero no se dejan usar. Sí. Y si se dejan usar, se dejan usar a medias. Y si se dejan usar, se dejan usar con todo el manicomio que queramos a veces adentro. Cuántas veces nos hemos sentido como que andamos medio en manicomiados, de verdad, muchas veces. Sí. Entonces, quiero que sepas que la trampa del miedo, esa a ti te paraliza. ¿Por qué? Porque cuando tú quieres hacer algo, pero te antepones en el miedo, hoy voy a tomar la decisión de cambiar, pero el miedo entra en ti porque sabes que una vez más, dos veces, tres veces tú has prometido que vas a cambiar y nunca cambias. Amén. Sí. Tú dices, "Ahora sí, hoy sí, en el nombre de Jesús, Dios me ha dado un llamado. No entiendo ni cómo es mi llamado, pero yo voy a de algo voy a trabajar y ahora sí voy con todo. Pero en el transcurso que te dormiste, desde el momento que prometiste al día siguiente que te levantaste, se te olvidó la promesa que hiciste." Sí. Entonces, el miedo, la primera trampa que el miedo pone es la parálisis, ¿cierto? Sí, porque usted quiere y mire, hay tanto cristiano que no no tiene el valor ni el coraje de decir gloria a Dios le da vergüenza. Sí. Y hoy que se ha puesto de moda las biblias en los teléfonos y en las tablet. Sí. Hoy es raro ver un cristiano con una Biblia. Sí. ¿Por qué? Ay, Señor. Porque la Biblia lo buscan como escudo. ¿Para qué? Para tapar la locura que tienen dentro. Sí. Qué bueno. ¿Sí o no? Entonces, la primera trampa que el miedo hace es paralizarte. Porque al tú paralizarte, quiero que sepas que usted desde niño le formaron para que usted tenga miedo. No te vayas allí, hijo. Te vas a caer. Y se cayó. Sí, hijo, no te subas esa escalera. Te vas a quebrar los dientes. Y se quebró los dientes. O si no la carreta chillona aquí en El Salvador. Dormite, va a pasar el cipitillo, la carreta chillona y usted hasta escuchar el ch, ¿sí o no? No dormía. Y no dormía. Eso era del caso que no dormía. ¿Por qué? Porque a usted y a mí nos programaron para tener miedo. Si te sacas mala nota, te voy a castigar. Y la corrección de su madre no eran besos ni abrazos ni regalos. Entonces, en el momento que usted miraba que la peor calificación era la suya, usted brincaba en una pata. ¿Qué hacía usted? ¿Le daba miedo? ¿Sí o no? daba miedo cuando era la reunión para entrega de notas. ¿No daba miedo? ¿Sí o no? Cierto. No daba miedo. Entonces, a usted y a mí nos programaron para tener miedo. ¿Sí? ¿Por qué? Porque lamentablemente desde la niñez la constante fue constante la palabra miedo. Sí. A los hombres que le decían, "Los hombres no lloran. El hombre no llora porque quizás es del otro lado. El hombre es macho, se aguanta. Sí. Entonces, desde pequeño constantemente empezamos a ser sobreprotegidos a través del miedo. Por eso usted en la adolescencia se atrevió a más erróneamente producto del diseño que le dieron a través del temor. Cuando nosotros, fíjese bien, cuando nosotros escuchamos, no vas a poder, no vas a poder. Yo me acuerdo cuando yo me metí a basketbol, yo era chiquita, yo crecí creo porque jugaba basketbol, pero yo era bien chiquitita. La pulguita me decían. Y cuando yo dije que me iba a meter a jugar basketbol, mi hermano fue el único que me apoyó y Lorena. Y Lorena me dijo, "Cuando búscate la manera de encestar, porque en eso te estirás y vas a empezar a crecer." Y como el niño que me gustaba era más alto que yo, ¿verdad? Entonces yo brincaba alto, pero de repente mi mamá me dijo, "No brinqués como porque una tan sola vez me fue a ver jugar basketbol." Mi mamá estuvo 5 segundos y ahí se fue. Y cuando llegué me dijo, "No brinques como brincas, porque te van a quebrar la nariz." Entonces yo empezaba, empecé a tener miedo a marcar porque como cuando quitan la pelota, ¿qué hacen? Y uno que pone la cara. Entonces cuando cuando me marcaban, yo lo primero que hacía, esto, empecé a tener miedo. ¿Sí me está entendiendo? Nos nos formaron con temores. ¿Desde cuándo? Desde la niñez. Entonces, cuando empezamos a escuchar la palabra, tú no vas a poder. Ey, cuidado que eso es peligroso. Eso es peligroso. Allí dice que corre peligro. Eso es peligroso. No tomas eso porque eso es peligroso. Eso es peligroso. ¿Cuántas veces he escuchado usted eso? Eso es peligroso. Cristo es peligroso. ¿Cuántas veces ha escuchado usted eso? Cristo es peligroso. A usted le dicen Cristo es peligroso. El viene y le dice, "No te juntes con esos aleluyas de su iglesia porque esos son peligrosos. Esos son, ay, no, Cristo. Despierto, lo despierto, esos son peligrosos. Eso es el que los quiere llevar y eso se aferran a David y no hay que los detenga. Son peligrosos. El les dice que no va a poder y son peligrosos porque cuando el le interviene de decir no van a poder, ya lo están haciendo. Cuidado porque esos son peligrosos.
[Aplausos]
Aquel dice que está enfermo, pero está creyendo que hay un Dios en los cielos que puede sanarlo y eso es un peligro. Si me entiende. ¿Sabe que es un peligro? Que a usted se le active la fe. Sí, eso es un peligro. ¿Sabe qué otro es un peligro? Que aunque usted no tenga un cartón como un nombre, usted empiece a dar manifestación. Amén. De amor, de gracia y de salvación. Usted se vuelve un peligro. ¿Sabe qué también es un peligro? De que usted se arrepienta de lo de de lo que usted carga dentro y usted se arrepienta y usted corte esa alineación que tiene con el enemigo y con la negatividad y se una al bando de Dios. Eso es peligroso. ¿Sí me entiende? Porque desde chiquito empezamos a desarrollar un patrón de inseguridad. Levanten las manos los que tienen el patrón de inseguridad. Sí. Piense por un momento en las inseguridades que usted tiene rápido. Solo en dos. Solo en dos. Piénselas. Ya la pensó. Muy bien. Esas inseguridades tienen que ver con lo natural o lo espiritual. natural. Natural o lo espiritual. Entonces, no natural es emocional, tiene que ver con sus emociones. Sí. A nosotros nos enseñaron a no arriesgarnos porque tenemos miedo al fracaso o al castigo. Entonces, por eso la gente tiene miedo a la muerte porque le tiene miedo irse para el infierno. Porque le enseñaron que Dios es un Dios que castiga. Le enseñaron de que si usted ahora no ora, va para el infierno. Si usted ahora no ayunó, si no ya le ayunamos, vamos para el infierno. Si usted no vigila, usted va para el infierno. Nos moldearon para que creyésemos en ese Dios terrorífico. Y por eso usted se vuelve negativo. Por eso usted no quiere nada con Dios. ¿Sabe por qué el corazón del ser humano se enduda? Porque no ha conocido a un Dios de cambios. Sí. ¿Por qué el corazón del ser humano no se esfuerza? porque no ha conocido un Dios que transforma. ¿Cuál es el el resultado de tener miedo hoy en la adultez? Son personas que no emprenden, inician y no terminan, les llaman y no responden, saben que tienen un llamado a causa de la parálisis, no se no se empujan ni se activan porque desde antes ya se vieron como fracasados y se mantienen como fracasados. Entonces es como los talentos, ¿verdad? Señor, tú me diste uno, pero yo tuve miedo de perderlo. Entonces mejor lo que hice fue por él que lo tengo guardadito, no sé dónde, pero intacto lo que tú me diste. Sí. Y el que le dieron más, él dijo, "Tú me diste cinco, aquí vengo yo. Gloria sea el Señor. Con 10 yo le devuelvo 10." Y dijeron, "Miren, al que tiene uno y dos, quítenselo. Quítenselo y denle al que tiene más." Ay, eso es una ley. Normalmente para nosotros puede ser, qué terrible, qué injusticia, pero la justicia de Dios es así. Por eso usted tiene que entender que la trampa, la trampa llamada miedo para paralizarle, eso lo que quiere hacer es que usted se desactive en el mundo espiritual. Usted no necesita de una orden diabólica para desactivarse. Basta con que usted lo crea y usted se desactiva. Y usted, mire, el es tan astuto que el lo que hace es como que le formatea a usted la mente. Usted sabía todo de todo y usted se va por un momento y se le olvida todo. Después anda preguntando, ¿cómo es que tengo que orar? Se le pone una laguna mental. Mire, y si alguien quiere aceptar a Cristo, ¿qué le tengo que decir? Y si alguien me pide oración, ¿cómo empiezo? ¿Será que le hago le hago llamado o lo pongo a que renuncie? ¿Qué es primero? ¿El huevo o la gallina? ¿Sí me entiend? ¿Por qué? Porque al enemigo le interesa que usted entre esa posición, pero cuando usted se da cuenta, yo con todo y miedo lo logro, yo con todo miedo lo hago, yo con todo y miedo persevero, yo con todo y miedo me esfuerzo, yo con todo y que me tiembla no me importa, yo voy a seguir creyendo. Yo ayer subí una foto y yo puse allá otra vez, allá vamos otra vez. Sí, la Biblia dice, "Siete veces cae justo, más siete se levanta." Escuche bien eso. Siete veces cae el justo. El justo. Y si el impidio, el injusto es capaz de seguir, ¿por qué usted no va a ser capaz de seguir? Si usted sabe que está al lado del campeón de campeones, al Rey de Reyes, al Señor de Señores, el que todo lo puede, el que todo lo hace, el que todo le ayuda, el que todo le enfrenta, aquel que le devuelve la paz que usted perdió, aquel que le devuelve el gozo que usted perdió, aquel que quiere devolverle la felicidad, que quiere transformar su vida, que quiere decirle, "A mí no me importa tu pasado." He aquí las cosas que vas a hacer a partir de ahora. El ayer se fue. El ayer yo lo borro. No importa ahora. Mírame a mí. Escúchame a mí. Habla conmigo. No vayas a los a los oídos equivocados. Escuche voces equivocados. ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de aquel que hizo los cielos y la tierra. ¿Sabe cuál es el problema? Y yo sí siento que a nosotros nos han minimizado tanto como seres humanos. De verdad nos han hecho tan chiquitos, nos han hecho que nosotros creamos que somos chiquitos, que nos sintamos chiquitos, porque es de la única forma que usted va a paralizar lo que Dios tiene para usted. Yo he entendido que todos los días usted y yo tendríamos que estar recibiendo un milagro diario, de verdad. Uno diario, pero usted tiene miedo a recibir milagros de Dios. Hay gente que le da miedo a ser sano porque pues Dios enfermedad que voy a hacer mucho, ¿sí me entiend? Y hay gente que sea silla de rueda. Yo he conocido gente que el Señor ha sanado en silla de rueda y y ellos tienen de recuerdo esa silla de rueda porque dan testimonio de cuando estaban allí, ¿no? El problema es que todavía se sienten ahí. A usted y a mía nos cambiaron a otra posición, pero a veces nosotros somos necios y queremos volver a la posición antigua. El miedo me va a neutralizar. El miedo hace que Dios me anticipe con ansiedad. A usted le da ansiedad, Dios mío, ¿y qué voy a hacer? Santo Dios. ¿Qué ha pasado? Y usted tiene un mal presentimiento, ¿será que mi esposa anda con otro? Usted se está anticipando porque su mente empieza a decirle lo que cree, lo que le alimenta. Sí, será que anda con otro y y ¿qué te pasa? No, no, no, no, tranquilo. Y de repente, ¿por qué no me contestas? Te estoy marcando. Y porque te veis cansado. ¿Qué tenés? se anticipa y empieza la ansiedad y empieza la angustia. Sí. Y si me despiden del trabajo, como me dijo alguien, yo soy orando porque están sacando gente estos. Yo le dije, "Tú vives aquí, tú no vives en Estados Unidos, tú vives aquí." Pues sí, pero pobrecita la gente. Deja la gente que golpe ellos y que paguen el precio de piso con el Señor orando, que lo cubra. Pero tú vives aquí, tú no vives allá. Pero se anticipa. ¿Y qué tal si las bombas nucleares nos caen a nosotros? Dios mío bendito, la sangre de Cristo y la gente se enferma y le empieza el dolor de cabeza y le empieza la angustia y van a venir a conquistarnos los Estados Unidos y nos van a mandar a nosotros al al armi de nosotros. Terrible el armad para Estados Unidos o por allá para aquellos pueblos a pelear y mi familiar y el ¿Por qué? porque tiene miedo. Y empieza la ansiedad y mire, la más fácil, la que ya más se acerca. Padre bendito, hoy yo me enfermé y me gasté mucho dinero. Ay, peor que fui al concierto aquel, ¿verdad? Y me gasté mucho dinero y ya viene el pago de la casa. Señor, bendito Dios, ya mi tío ya no me va a mandar porque dice que van portal empieza a sufrir. Si me entiend, empieza a hacer un tormento en su vida. sin estar dentro usted de ningún proceso. Sí. ¿Qué es lo que sucede cuando nosotros le creemos demasiado al miedo? Mire, eso a mí me encanta porque es hombre enseñó esta semana el Señor a mí y me dijo, "Todos tus peores miedos que no son demonios, pero tú los haces demonios. ¿Tienes miedo a tal cosa?" Se vuelve un demonio, se abren las atmósferas y entra el espíritu de muerte. Tienes miedo por el corazón, muerte eh súbita. Cáncer reboco nulo. Ese es tu miedo. ¿Qué van a hacer mis hijos? Ese es tu miedo. Entonces, todo el miedo que tú halas lo transformas en demonio. Y ahí él es donde activa el poder. A través de nosotros le damos el poder y a través del trono él activa y empieza a decirle, "Tienen miedo, denle síntomas, que sienta, que sueñe, que escuche esta mía, póngansela enfrente." Pero es a causa del miedo. Entonces, quiere decir que yo me hago uno mismo con el miedo para autodestruirme. Ore, hermana sierva, ore. Ore, sierva, ore. Dios la va a sanar. Dios la va a restaurar. No, no, yo no quiero orar. Ya oré, ya ayuné, ya vigilé, ya hice rompimiento y no pasa nada. No siento cambio, no quiero nada. ¿Por qué? Porque el mí no se hizo uno solo conmigo. ¿Sí me entiend? Entonces, cuando el miedo se hace uno solo y nosotros tenemos tanto temor, nos lanza la peor trampa de todas. ¿Y sabe cuál es el rechazo, usted empieza a rechazar a Dios? ¿Y dónde está Dios? ¿Y por qué Dios no me hace el milagro? ¿Y por qué Dios no cumple? Y en el momento que usted rechaza a Dios, quiero que sepa que usted se está autorechazando. Porque el libro de Génesis, ¿qué dice? Que nosotros somos imagen y semejanza de él. ¿Por qué la iglesia no se activa en cambio? ¿Por qué la iglesia no quiere vivir feliz? ¿Por qué la iglesia no ha entendido que es la felicidad en Cristo Jesús? ¿Sí o no? Cuando cumplimos los 15 años, a ustedes se darán los 15 años, ¿cómo se sentía usted? ¿Qué sentía? Bueno, los 15 años no. Cuando a usted le invitaban a una fiesta, ¿qué hacía usted? ¿Cuántas veces no se medía los trajes? Ah. ¿Cómo cómo usted miraba cómo se iba a pegar nada? Si iba a llevar una flor o una trenza o una chonga o si iba a hacer las anchoas. El buque, o el buque era que estaba de moda cuando estábamos nosotros los chiquitíos. Sí. ¿Qué tacones iba a llegar? Las medias, ¿no? En aquel entonces no era tanto el pantalón, sino que los vestiditos tipo princesa. ¿Cuántas veces usted se lo midió? ¿Cuántas veces usted se imaginó hasta cómo iba a saludar cuando llegara a la fiesta? ¿Cuántas veces lo hizo? Pues yo era más loca que usted, porque yo todo eso sí me lo imaginaba. Sí. ¿Cómo usted se preparaba cuando ya se reunían con su grupo de amistades y sonaba aquell? Sí. Y no era que usted se quedara solo con sus piecitos, sino que usted decía, "Ya que estamos aquí, nos pegamos la bailada." Eso, ya aprovechamos que estamos de pie, ¿sí o no? ¿Usted era feliz en ese momento? Amén. Sí. ¿Usted era feliz? Claro que éramos felices. ¿Y por qué no somos felices sabiendo que Cristo nos ha salvado, que Cristo nos reconcilió con su padre y que quiere que vivamos una eterna fiesta juntamente con él? ¿Por qué no somos felices? Porque hay miedo que no merezcamos ser felices. Porque hay miedo que nos dice, "Tú no te mereces nada. Fuiste tan mala. Tú le prometiste a Dios y no has cumplido. Lo que te mereces es el fuego eterno. Sí, porque desde chiquitos empezamos a creer que somos tan malos. Nos autorrechazamos, creemos que no nos lo merecemos. Mírenlo. Ayer fuimos a cenar a un lugar con con mis hijos y yo miraba en un rincón una una mesa de una señora ya adulta y la persona que estaba cantando, no volveró la canción, pero de viejita y la señora tinquete tinquete y ella y se paraban y ella bailaban y eran felices. Yo no las vi borrachas, pero eran felices. Y yo digo, "¿La iglesia evangélica con la gran trompa que parece caballo? con amarguras de servir, con que no sabe si va para el cielo, o va para el infierno. Es que a mí me preocupa que no voy a comer. Bueno, si le toca ayunar, ayune, pero con una sonrisa. No tengas miedo de decirle a Dios, Dios, ya no quiero que sean mi Dios, quiero que sean mi papá. Amén. Dios, ya no quiero buscarte cuando tengo necesidad, quiero buscarte ahora que tengo todo, que no me hace falta nada. No tengo miedo de venir a decirte, papi, tengo miedo, papá. Aquí me duele. Siento angustia, pero solamente lo vamos a saber tú y yo, nadie más. calladito, que usted no llore, porque cuando usted llora eso manifiesta debilidad. No saque las lágrimas que hay que sacar. Rechace esas lágrimas porque también esas lágrimas le hacen daño ahí adentro en su cuerpo. Cuando usted tenga ganas de llorar, llore, séquese y diga y diga como dice la pastora, que es mi haciéndome la víctima, Dios mío, ¿qué me pasa? Sí, me entiende. Y si no, me las lágrimas y de ahí termino haciéndome un facial. ¿Sí me entiende? Usted tiene que encontrarle el sentido a su vida. Usted tiene que encontrarle el sabor a su vida. Cuando usted se da cuenta que el rechazo a través del miedo, lo único que está haciendo es paralizándole y usted está perdiendo el gozo que verdaderamente el Señor tiene para cada uno de ustedes. Dios quiere que usted pues testifique. Yo quiero testificar que Dios me salvó una deuda. Quiero testificar que Dios me mandó provisión. Quiero testificar que lo que yo había perdido lo encontré. Quiero testificar que aquel que estaba ausente volvió. Quiero testificar que cada día que pasa soy feliz. Quiero testificar que antes tenía miedo y ahora no tengo miedo. Quiero testificar que antes me aceraba y decía, "No, me bloqueo y Dios me dijo, voy a dar sanidad, pero necesito que salgas de la cueva. Necesito que salgas porque tú no le debes nada a nadie. Rompe el miedo que tiene. ¿Cuál es el temor que tienes? ¿Cuál es tu problema? Si me entiende. Y de repente el padre en el nombre de Jesús, amor, si soy cristiana por si las moscas dicen mentira, si me entiende. No rechaces lo que yo tengo para ti. No rechaces el tiempo que has perdido. Has perdido mucho. ¿Sabes por qué? Porque tenemos miedo. Tenemos miedo de hablarle a alguien de lo que Dios hace, de lo que Cristo hace. ¿Por qué? Porque la religión no es que usted esté todos los días orando. Y hoy no oró, hermana Valeria, es que se le echa de ver, sierva, que no oró. Qué barbaridad, la hermana. No se trata que sí oró. Usted puede orar en la mente, usted puede orar audible, puede orar cuando está caminando, cuando está trabajando. Y orar no es, Padre, en el nombre de Jesús, te pido que me perdones. Ayúdame, Cristo bendito, ayúdame, socórme. Auxiliame. No sabe qué yo les enseñaba ayer a los capitanes que en esta semana aprendí, que los los judíos le dan 100 veces gracias a Dios en un solo día en su primera oración y ellos empiezan a decirle, "Gracias, gracias por la vida. Gracias por mis ojos. Gracias por mis oídos. Gracias por mi cuerpo. Gracias por mi hígado. Gracias por mi sanidad. Gracias por mi cuerpo, gracias por mis pies. Gracias por las piernas, gracias por la familia, gracias por la salud, gracias por la victoria, gracias por lo que tengo, gracias por lo que veo, gracias por lo que viene, gracias por lo que perdí, gracias por lo que se fue, gracias por lo que ha traigo, gracias por la victoria, gracias por lo que me devuelves, gracias porque me bendices, gracias porque me haces loca por mí, gracias porque me levantas, gracias porque me restauras, Gracias, gracias. Gracias porque antes me dolía el cuerpo, ahora no me duele. Gracias porque sentí algo aquí. Yo sé que se fue. Gracias porque lo que estaba en la mente se fue. Gracias porque transformas la mente. Gracias porque transformas el corazón. Gracias porque transformas la vida. Gracias porque lo único que echa fuera el temor, ¿sabe qué es? Amén. amarse, ¿sabes? Necesitamos amarnos.
[Música]
Yo hacía cuenta, hoy es domingo, viernes, cuánto tengo de gimnasio. Uy, que ni tú te amas. Qué barbaridad. Y yo dije, "Me amo tanto que voy a volver a gimnasio. Me amo tanto, tanto, tanto que mi segundo cerebro a partir de hoy, el el día que terminé en cuestión, lo voy a empezar a cuidar más porque este lo entiendo, pero este no lo entiendo." ¿Sabía usted que tenemos dos cerebros? No, no. Su estómago es el segundo cerebro. ¿A dónde? Cuando usted tiene miedo, ¿a dónde sienten miedo? ¿A dónde siente el miedo? ¿A dónde? Cuando usted está presintiendo algo, ¿a dónde lo presiente? ¿A dónde lo presiente? ¿Sí o no? Que a veces uno dice, "Siento que me voy a enfermar." ¿Sí o no? Me siento rara. Siento que me voy a enfermar. No sé, no sé. Algo me pasa porque conocemos nuestro cuerpo aparentemente. Sí, pero usted tiene que aprender a conocer su segundo cerebro. ¿Y sabe qué? tiene que tener miedo de comer cosas que le hagan daño y lo que más le encanta y lo que más daño le hace. Usted tiene que dejar el miedo y dejar de estar perdiendo. Y lo que le enseñaba hace tres, cuatro domingos, no le tenga miedo al éxito porque ni siquiera lo conoce. No le tenga miedo a la riqueza. porque nunca ha hecho de ella en su habitación. Pero, ¿sabe qué ha estado allí? Su presencia. Cristo dijo, "Si lo tengo a él, lo tengo todo." ¿Por qué los evangélicos no son hombres y mujeres llenos de éxito, sino de deudas, de miedos? Confésese, saquen de qué más han hecho ya llenos los evangelios. De miedos, deudas, de qué más, frustraciones, de chismes. ¿Sabe por qué? Porque no han conocido el verdadero Dios que cambia. La religión no cambia. La religión es el arma de un hombre para desestabilizar a un ser humano y esclavizarlo a una catarsis y a su autodestrucción. Cristo sí cambió. Él dice su palabra, "Yo he devuelto eh en alabanza tus lágrimas, en regocijo tus lágrimas. Yo te voy a devolver alabanza. Amén. Gloria. Amén. Canto. Yo le voy a dejar un reto esta mañana y el próximo domingo tenemos que testificar porque me voy a involucrar yo también. Lo más que usted se acueste. Dígale gracias y cuéntelas 100 veces. Haga. Dígale al Señor, "Hazme una remembranza de todo lo que yo he recibido hoy y se va a sorprender." Yo le decía ayer al Señor, "Gracias por los vigilantes de mis hijos. Yo no les pago sueño, les pagas tú, pero gracias. Gracias por los guarde mía, gracias por los guarde Mel, gracias por los guarduras de Valeria. Gracias por los guarde Adriana. Gracias por los guaros. Yo no lo pago, lo pagas tú. Gracias por todo lo que haces. Gracias por lo que tengo. Gracias por lo que lo tengo. Gracias por lo que está, gracias por lo que se fue. Y empecé a hacer una remembranza que numéricamente, rápidamente en mi en mi mente yo dije, "Wow, yo soy millonario de todo lo que me ahorro y que él me paga. haga una remembranza y empiece a decirle, "Gracias por mis zapatos." Sí, Señor. Gracias por mi calzado. Gracias por mi vestimenta, gracias por mi salud. Gracias porque el doctor ya no va a vivir de mí. Sí. Gracias por el aire que respiro. Gracias porque el miedo a estar enferma se va. El miedo a la deuda se va. Gracias porque yo soy grande. Gracias porque me siento en lugares de reyes. Gracias porque estoy en lugares de reyes. Gracias porque camino como una reina. Y si yo camino en una reina porque usted me ve como una reina. Gracias porque usted me coloca. Gracias porque usted me levanta. Gracias por las bendiciones del futuro de mis hijos. Gracias porque estoy dejando ensamblado un buen futuro para mis hijos. Gracias porque usted será por siempre y para siempre el rey de esta casa, el rey de nuestra vida, el rey de mi vida. Gracias. Gloria a Dios. Gracias. Sí, me entiende. Estamos intentados. ¿Por qué? Por miedo. El miedo nos puso una trampa y nosotros caímos bien fácilmente de él. ¿Cómo voy a cantarle yo a Dios? ¿Cómo voy a glorificarle si el el deseo más grande que yo tengo Dios no me lo ha cumplido, pero tiene vida y eso vale más? Amén. Sí, yo sé que voy a recibir, pero sabe usted lo que quiere recibir, ¿sí me entiend? Yo sé que Dios me va a dar un milagro. Ya sabe el milagro que usted quiere, ya sabe lo que usted desea, ya sabe lo que usted. Mire, probablemente dentro de usted lo que eran son puras cargas, un estado de no saber ni qué quiero. Probablemente sufrió una decepción, probablemente usted sufrió dolor, pero deje de andar alimentando el dolor. No lo alimente, porque usted solo se va a decidir. No lo alimente. Sáquelo. Sáquelo de su mente. Sáquelo de su corazón. Dígale al Señor, "Yo soy tuyo. Haz conmigo lo que quieras. Si quiere llorar, péguese la llorada, pero de ahí levántese nuevamente. Es que tengo miedo. Téngale miedo. Yo, como lo he dicho, yo tengo miedo, pero lo hago hasta que el miedo sabe que me tiene que tener miedo, porque no me doy por vencida. ¿Sí me entiende? Entonces, no hay manera de que usted el día de mañana le va a decir al Señor, "Señor, aquí vengo si no pude lograrlo. Me fue difícil." Y sabe que probablemente el Señor le diga, "Te fue difícil porque te agarraste de tu fuerza, no te agarraste de mí." Y eso es lo que hace el miedo, separarnos y rechazarlo. ¿Cuántos hemos peleado en nuestras propias fuerzas? Sí. Pero, ¿no se ha dado cuenta usted que cuando le dejamos las cosas a Dios, las cosas salen también lentas, pero seguras y nosotros descansamos más? ¿Se ha dado cuenta de eso? Y hay momentos que uno se desespera y cuando ya abre los ojos se da cuenta que usted estaba preocupado por gusto, pero el mismo miedo le hace ver un problemita como un inmenso problema. Le enferma su mente y si le enferma su mente le enferma su corazón. Y si le enferma su corazón usted se paraliza. Y si usted se paraliza, no avanza. Y si usted no avanza, muchos van caminando hasta el incrédulo, camina, hasta el que no tiene fe camine y usted se va quedando atrás, atrás, atrás. Y ahí empieza a decir, "¿Por qué me has abandonado?" En esta semana el Señor me decía, "¿Te acuérdate de David? David me dijo, "Tengo miedo. David entró en ansiedad. Muchas veces otro que entró en ansiedad fue este pobre atarito de Elías. Sí. entró en ansiedad. ¿Qué hacía Elías en esa en esa cueva? ¿Qué decía? ¿Qué proclamaba? Tenía miedo. ¿Por qué? Porque la Jezabel le había mandado a decir, "Te lo juro que te voy a matar." Y él se fue a encerrar después que se murieron y un super milagro pasó y quizás hubieron muchos convertidos, pero él se fue a la cueva. Cuando usted tiene miedo, cuando yo tengo miedo, ¿qué hacemos? Encuevarnos. Y nada quiere buscar la presencia de Dios. Se encuela y le dice, "Alexa, ponme música para deprimirme."
[Música]
Sí, Alexa. Ay, no, no. Sí, me entiende. O sea, él se fue a meter. No sabemos en qué estado estaba Elías, pero él tenía miedo. Lo que escuchó de esa mujer utilizada por la boca infernal lo puso a temblar. ¿Sí me entiende? Y es terrible. Me encanta eso cuando Dios él tiene un cara a cara con Dios y Dios le dice, "Mira, sal. Ven y come, porque el largo camino te espera. Deja hacerte el payaso, pues. Deja hacerte el ridículo. Sal, ven para acá. Ya está la mesa servida. Sírvanle, denen de comer si es posible hasta en la boca, porque si no va a tener acción este. Si me entiende, hasta ese punto llega Dios con nosotros. Y yo creo que nosotros sí verdaderamente estamos ya suficientemente grandes y entendidos. Sí, tóquese aquí. Sí, ya tiene canas.
[Música]
Sí, ya tiene canas. Ya es un maduro espiritual. Y usted puede decirle al Señor, "Señor, sácame de este estado. Sácame de esta mentira de temor, de miedo. ¿Cuántos años más vamos a esperar? ¿Cuántos? ¿Cuántos años más? A veces siento que tenemos emociones egoístas, que mientras nosotros estemos bien, ¿qué importa el que esté mal? Ese es un sentimiento egoísta y quiero que sepa que Dios, esto yo lo aprendí. ¿Sabes por qué yo te bendigo? Para que tú seas de bendición. ¿Sabes por qué te doy? Para que también tú des. ¿Sabes por qué te respondo? Para que tú seas respuesta para otros. ¿Sabes por qué te levanto cuando te veo caída? Porque a mí me conviene que tú estés de pie. Porque hay muchos que dependen de ti. Eso me lo dijo a mí, pero también es para usted. ¿Sabe por qué el Señor conviene que usted no se dé por vencido? Porque usted ni la carrera empezada. Sí, usted me ha empezado la carrera. Usted va, ¿cómo se dice? No, no. En pingüinitos dando eh brinquitos, pero él se fija, ahí va dudando que se le arruinan los zapatos para que le duele. Si me entienden, Dios es un Dios de realidades, un Dios de verdades. Y me encanta cuando él nos dice, "Te amo con amor eterno. Él es importante para mí. Señor, yo no conozco tus salidas, las conozco. Hay momentos, y se lo voy a decir así como lo estoy recibiendo, hay momentos que quizás Dios dice, "Yo no oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado." Cuando nosotros empezamos a hablar com medías y o a lo mejor llegan los ángeles y le dicen, "¿Estás escuchando lo que está diciendo Alma?" "No, no, no. Es que yo le escucho alabando a ella, no sé qué está diciendo. Sí, me entiende. Mira, ya está pidiendo por lo mismo otra vez, Ana. Por lo mismo de siempre. Es que ella le encanta repetir porque sabe que hay dos oraciones buenas, por eso le gusta repetir. Si me entienden, Dios es así. La Biblia dice, "Si ustedes siendo malos saben saltar buenas dáas, cuánto más yo que soy su padre celestial. Quiero que se ponga sobre sus pies y quiero que hoy haga una promesa y no conmigo, una promesa para él. Quiero que piense, quiero que cierre sus ojos y haga una conciencia emocional en este momento. Revise su raíz emocional. Revísela. Cierre los ojitos y revise su raíz emocional. ¿Desde dónde empieza infancia? La primera vez que usted sintió miedo, quiero que piense en ella.
[Música]
Y si son personas, perdónalas y corran de ese lugar. Vamos, perdónenlas y corra. Si siente en el momento dolor, temor o rabia, quiero que diga conmigo, el amor, en el amor no hay temor. No hay temor. El perfecto amor echa fuera el temor. Empezaré a caminar por fe. Y no por lo que veo. No por lo que veo. Cada paso que yo dé es un paso de obediencia que debilita la trampa. La trampa. Señor, hoy entrego, Señor, entrego todo temor, todo temor, todo miedo, todo miedo, toda palabra,
Toda palabra, toda causa, todo efecto, donde yo quedé atrapado en cárceles, en cautividades, desde antes de la fundación del mundo que tú me escogieras en el momento que tú destinaste que yo naciera, mi entorno, las personas que estuvieron a mi alrededor, las que me señalaron, las que se burlaron, las que dieron una palabra en contra de mi vida, hoy las perdono en el nombre de Jesús.
Pero hoy declaro que soy libre. Quiero que se vea como esa niña o ese niño y diga, "Salgo de ese lugar, salgo de ese lugar. Salgo de ese lugar. Salgo de ese lugar. Salgo de este lugar. Salgo de este lugar. Quiero ver la gloria de Dios manifestada. Necesito recibir el perdón, pero necesito otorgar el perdón."
Así con sus ojos cerrados. Escucha bien, yo sé que usted se ha equivocado mucho, muchísimo, y se arrepiente y le da vergüenza, pero quiero que sepa que Dios sí está pendiente de todo lo que usted dice, de todo lo que usted hace y él sabe que es lo que usted quiere. Él es el primero interesado en que su pueblo sea libre. Él es el primero que le interesa que usted se retire en paz de esta casa, que usted se vaya feliz, que se vaya sin cargas, sin peso.
Sé que probablemente hay consecuencias. Sé que probablemente habrán consecuencias, pero usted puede decirle al Señor, "Señor, aquí estoy. Yo solo no puedo. Yo sola no puedo. Te necesito tanto a ti. Cada día que pasa necesito llenarme de ti. Hay heridas en mi alma que necesitan ser salvas. Hay heridas en mi alma que necesitan ser sanas. Hay heridas en mi alma que necesitan ser restauradas. Señor, hoy pongo a disposición mi cuerpo, mi mente, mi espíritu. Hoy le ordeno a mi alma. Hoy le ordeno a mi corazón. Recibe el perdón. Recibe el perdón."
El perdón, escúcheme bien, el perdón es inmerecido. Nadie nos merecemos perdón, pero debe de recibir el perdón porque nos ama. Él no nos condiciona, él nos ama. Y él quiere que usted sea libre. Él quiere que usted contemple verdaderamente que es Dios. ¿Quién es Dios? No el Dios de la religión, sino el Dios de la verdad, el Dios de las realidades, el Dios que quiere cambiarle, el Dios que quiere transformarle, el Dios que quiere devolverle la paz, el Dios que quiere devolverle el gozo, el Dios que quiere que usted sienta paz desde que se levanta hasta que se acueste. que usted pueda sentir esa conexión con él, que usted pueda hablar con él sin temor, que usted pueda sentir ese amor, ese amor necesario, esa llenura necesaria.
Siempre habrán personas que le señalen, siempre, siempre habrá gente que le acuse. Solamente siéntase en paz y no se señale usted mismo ni se haga culpable de lo que no es.
Padre, hoy venimos delante de tu presencia, entregamos este tiempo, Señor, y reconocemos que el temor ha puesto trampas en nuestro caminar. nos detiene, nos bota, nos paraliza, nos vuelve, Señor, personas sensibles a la mentira, sensibles al engaño. Pero hoy reconocemos, Dios, que queremos activar ese don dentro de nosotros. Tu palabra dice que el amor echa fuera el temor. Venga sobre nosotros el amor, el amor, el amor tuyo que transforma, que cambia, que llena, que vivifica, que levanta, que restaura, que dice, "Yo soy, el gran yo soy, el gran yo soy, el gran yo soy." El amor echa fuera el temor.
Y declaramos hoy en el nombre de Jesús que tal como estamos, tal como somos, sin máscara, venimos delante de tu presencia para que tú obres en nosotros. Llénanos, llénanos y cambia nuestro campamento. Cambia, vivifica, Señor. Haz que rectifiquemos, Señor. Haz que rectifiquemos. Que a partir de ahora, Señor, sea un domingo diferente, un domingo de cambio, un domingo de transformación, un domingo de vida, un domingo, Señor, donde la paz que sobrepasa el entendimiento viene a mi cuerpo, a mi mente. Quiero dormir en paz, Señor. Quiero vivir confiado y como lo dice tu palabra, confiar en ti. Confiando en ti, confiando en ti. Confiando en ti.
Gracias, Espíritu Santo, por lo que haces. Gracias porque eres bueno. Gracias porque eres grande, gracias porque eres perfecto. Gracias porque tu amor me inunda y me invade. Saca, Señor, todo lo que hay, todo lo que no sirve, todo lo que engaña, todo lo que pone trampa, todo lo que bota, todo lo que quiere, Señor, sacarnos del reglón. Y levanta, Señor, con restauración a tu pueblo. Levanta con restauración a tu pueblo. Gracias, Espíritu Santo, porque eres bueno. Te alabamos, te bendecimos, te honramos, te glorificamos y decimos gracias, gracias, gracias, gracias.
Respire profundo y diga gracias. Respire profundo, lo más profundo que pueda. Suelto toda carga hoy. Suelto toda carga en el nombre poderoso de Jesús. Yo recibo un espíritu de libertad. Dígalo. Yo recibo un espíritu de libertad y saco todo espíritu de condenación en el nombre poderoso de Jesucristo.
Gracias, Dios. Gracias porque eres bueno, porque eres grande y porque eres perfecto. Te bendecimos, te honramos y te glorificamos, Dios de los cielos. Gracias, Jesús.
Bendiciones a todos los hijos que se conectaron. Que el Señor les guarde, les cubra y que sea siempre su paz estableciendo gobierno y reino hoy, mañana y siempre. Bendiciones a todos.