Transcription
[Música] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos]
Muchas gracias por la cálida atención y por la propaganda que me han hecho. Me dicen que mi conferencia del año pasado fue la más aplaudida y la más vista, pero no pensaba volver porque, como dije al comenzar a hablar, ya no estoy en edad de hablar por hablar. Me gusta hablar cuando tengo una expectativa de que mis palabras van a cambiar algo. Y yo tenía el año pasado mucha expectativa de que el dinero y el ministerio de educación escuchara este tema del cambio de la educación, tomar en cuenta algo de lo que digo, lo que aporto. Y no fue así. Me recibieron con mucho respeto en el ministerio, nunca me habían recibido en un ministerio con tanta, de una forma que me hizo sentir tan bien. Pero a los tres días ya supe que lo que me habían ofrecido que harían ya se había cancelado.
Yo no pretendo saber cómo ocurren estas cosas, pero si el año pasado la intervención, la primera y más importante en cierto sentido para mí, fue la persona que habló de los *dark courses*, de las cosas oscuras, los complejos financieros invisibles e incluso los bancos centrales de las naciones, ante los cuales que influyen en todo, porque el dinero transnacional, todo, todo lo relevante para ese dinero, todo puede ser tocado por los intereses del dinero. Pero no sabemos cómo influye en el mundo. Yo tenía mucho aprecio por las decisiones de la UNESCO. La UNESCO, que en materia de educación decía que no basta con el aprender cosas, hay que aprender a vivir, hay que aprender a hacer. De 'cielo único'. Ahora ya no dice esas cosas, dice que hay que tener educación inclusiva. Entonces, darle a todos la educación que tenemos es sal de [ __ ] para todos. Eso me parece que no viene de la UNESCO. La UNESCO tiene demasiado talento para decir tales cosas. Viene de más arriba.
La palabra democracia sirve para vender cualquier cosa. Pero vine porque me dijeron que el tema de este encuentro es la conciencia. Y si hay algo que pueda cambiar las cosas, sería la conciencia. No creo que hay un camino aparte de la conciencia. Pero cuando se habla de conciencia, se habla de ciencia. Yo creo que es un gran error. Recuerdo haber comprado un libro alguna vez, cuando salió un libro de Steven Pinker, un gran psicólogo a quien conocí también, un grueso libro de psicología muy original. Y saber qué decía de conciencia. Y había una página sobre la conciencia. La ciencia no tiene mucho que decir sobre la conciencia. Y este gran psicólogo lo explicaba con el ejemplo de las águilas, que tienen muy buena vista las águilas para su propósito predador, pero tiene muy mal oído. La ciencia tiene mal oído también. El oído de la ciencia de las cosas. Y una cosmovisión en que ciertas cosas caben. Los análisis científicos son fantásticos y la tecnología es fantástica y el progreso humano a través de la ciencia. Pero el progreso de la vida a través de la ciencia y la tecnología no ha sido acompañado de un progreso moral. Digamos, no somos más benevolentes que la gente del paleolítico en general, se puede decir. Y fue muy estudiado por el famoso Kropotkin en Rusia, que decía, los animales sobreviven no solo por la fuerza, como Darwin también observaba, sino que por la cooperación. Y los humanos también, cuando éramos cazadores y recolectores, éramos muy colaborativos. Dicen los mitos que en la antigua antigüedad más remota éramos felices. Pero ya en el neolítico, que tanto ha sido idealizado por el feminismo, como que deberíamos volver al al gobierno tribal, como los indígenas americanos. Suena muy lindo que todos se libraban en grupos, que la tierra no le pertenecía a nadie, sino que nosotros pertenecíamos a la tierra. Todo eso es muy cierto. Había algo mejor que lo que no es lo que nosotros tenemos como actitud ecológica, una actitud simplemente en relaciones humanas. Era más benévolos en la época tribal, ciertamente. Pero yo creo que ya en aquel tiempo teníamos una lista de dictadura de grupo que produjo problemas. Y por eso es que se pasó adelante al gobierno patriarcal o al gobierno central.
Quiero simplemente decir que la conciencia, cuando se dice que es importante el desarrollo de la conciencia, la conciencia no es pura conciencia. Si quisiéramos ocuparnos de la conciencia, tendríamos de ocuparnos quién es el sujeto de la conciencia, quién es el yo que está mirando o el no yo que está mirando. Es como querer mirarse los ojos uno. El ojo no se ve el mismo. Es pocas las personas cuyo interés fundamental es entender eso que a veces se llama la conciencia, a veces se llama la mente, a veces se habla de conocerse a sí mismo como el oráculo de Apolo. ¿Qué es eso de conocerse a sí mismo? Es conocer las propias emociones, conocer los propios pensamientos inconscientes, conocer las fantasías de consciente. Eso es un nivel psicológico de la conciencia. Pero hay un nivel más profundo de la conciencia. Ese es el verdadero, la verdadera pregunta de la esfinge, el verdadero ¿quién eres tú? Como verse el ojo de la conciencia. Pero si no vamos a ese fondo, que es muy importante, porque quien encuentra con eso, que encuentra eso, encuentra lo que podríamos decir lo divino.
Pero la conciencia, la asociada a muchas cosas, va asociada a la libertad, asociada al amor. Somos seres muy voraces, pero toda esta voracidad nos deja poca capacidad de amar, de dar. Pues tenemos sed de amor y la idealizamos. "Te amo tanto" cuando no quieres decir "tengo tantas ganas que me ames". Aunque digo yo que podría salvar el mundo la conciencia, si la gente se volviera consciente, si éste se diera cuenta. Porque tenemos un inconsciente freudiano, tenemos un inconsciente junguiano, pero tenemos hoy más que es un inconsciente político. No podemos saber lo que pasa porque está muy escondido y estaba demasiado prohibido decir lo que pasa. Y hay una impotencia generalizada de que se pueda influir en lo que pasa. Pero en realidad, no es que no tengamos una política para la conciencia, tenemos una política para la inconsciencia. Tenemos una política que embrutece. ¿Cómo se embrutece? Es como, por ejemplo, en la educación. En la educación, ¿qué oportunidad de ayudar al desarrollo humano, a ayudar a que la gente sea libre, que sea benévola? Porque la educación produce autómatas. Yo creo que la educación quiere producir autómatas, porque en una democracia manipulada se requiere un buen rebaño, se requiere una fuerza de trabajo que no sea gente que sabe lo que quiere, que piensa, que se da cuenta. No hay una fe en la democracia verdadera. No hay una fe que si fuéramos todos una célula de un macro cerebro social, ya tendríamos resueltos nuestros problemas, como la naturaleza orgánicamente resuelve esos problemas. Somos como células que no funcionan como células, porque estamos cada uno demasiado dormidos, demasiado inconsciente. Y nos damos cuenta de todo esto. Nuestra inconsciencia no se reconoce a sí misma como inconsciente. Si yo digo que la educación crea idiotas, que la educación entonces que crea mediocridad, se dice que yo estoy medio loco. Es fácil probar que soy estoy medio loco, porque soy uno y son tantos los que dicen lo contrario. Porque tenemos una política que fomenta la inconsciencia.
¿Cuál sería una teoría adecuada de eso? Antes que existiera la civilización, ya había política. La política original ha sido para el poder. Para es un gran arte para una minoría gobernar a una mayoría contra sus propios intereses. Es un gran arte para los lobos vestidos de corderos. Se necesita mucha retórica, se necesita mucha estrategia, se necesita mucho engaño. El engaño no puede crear conciencia. Del engaño siempre es como se hace el torero con el con el toro: mira para allá, no para donde yo te voy a dar con el cuchillo. La política tiene demasiada seducción para fomentar la conciencia. Seducción es engaño. Si yo quiero controlar a alguien, tengo que desconectar los propios deseos de sus propios pensamientos, hasta de su propio cuerpo. Como Willem Bright demostró en los tiempos nazis. No conviene que las personas tengan sensaciones corporales, porque están muy cercanas a las emocionales. Si uno quiere manejar a la gente, mejor que no solo no piensen, sino que no miren hacia adentro y no se sientan. Hay que desconectar la sensibilidad.
¿Estaré loco yo si hablo de una cleptocracia? No digo a nivel nacional. Hay presidentes muy bien intencionados, hay políticos nacionalmente y bien intencionados. Pero ¿es libre la política de las naciones hoy en día frente al poder del verdadero dinero y el verdadero poder? Vi hace poco una película, me mostraron en Italia una versión de Antígona, en que Antígona aparece como una mujer que camina por una calle moderna y de muertos en el camino, y que de enterrarlos se los lleva para enterrarlos. Y la persiguen. Terminan matando la, naturalmente, a la persona. Para la película se llamaba "Caníbal". Yo hablo de cleptocracia. Deschamps habla de cleptocracia en su último o penúltimo libro, "Las leyes del poder".
Pues pasemos a la educación en este tema del qué que hablé el año pasado. Adam Smith, a quien tanto se menciona como la persona en los orígenes del capitalismo, pero que fue un gran humanista. Él preveía que con el surgimiento de las fábricas en la era industrial se embrutecería la gente con el trabajo y habría que darles una educación compensatoria. Lo que tenemos no es una educación compensatoria para el embrutecimiento, sino que una educación que embrutece. A cualquiera se ofrece como un gran regalo de educación obligatoria, pero es un regalo bastante podrido. Tenemos una educación que yo destacaría esas tres cosas: es una educación paterna. El padre severo exige, exige más de lo que se puede. Crea atención, crea culpa, pero no hay una maternidad, no hay un maternage. La gente que quiere ser educadores es una persona, son personas con educar, con vocación materna. Las personas que quieren a los niños, que sienten que les gustará esa ocupación, pero se los saca de acá, de misa, se les hace el lavado cerebral en las escuelas de educación para hacerles pensar que la educación es otra cosa. La educación es aprender cosas sobre el mundo externo. Tenemos, a pesar del tanto tiempo desde Sócrates, tenemos una educación que no entiende el autoconocimiento. El autoconocimiento no es ciencia, no es estudiar psicología, es un arte que se necesita de gente que se conoce a sí mismo para guiar a otros. Tal vez la psicoterapia se parece más al autoconocimiento que otros departamentos de la vida.
Castración de la libertad. Claro, una persona a quien se le quita, a quien se condiciona mucho de niño, ya no sabe que ha perdido de la libertad. ¿Cuanto sabemos nuestros deseos? Gran parte de la psicoterapia, la terapia, y yo me que tanto a la terapia, es hacer que la gente reconozca sus deseos y se dé cuenta que no son tan feos como parecían. El modelo freudiano de la mente es como una creencia que uno tiene un cocodrilo pero sos en el sótano y nunca se atreve a abrir la puerta del sol-teatro para no encontrarse con ese monstruo tan asqueroso. Es un poco, es una fantasía inconsciente, una fantasía muy destructiva. Personalmente, y yo soy un convencido de que somos intrínsecamente buenos, así como en el budismo se dice que somos *mudas*, aunque no lo sepamos, y que tenemos que descubrirlos. Y casi como los hindúes piensan también, que el yo personal es uno con el yo universal. Somos divinos y no nos hemos dado cuenta. Pero en Occidente, la doctrina del pecado original ha tapado todo eso. Y esa doctrina del pecado original es muy curiosa, porque se atribuye a un dios vengativo, tanta rabia con la desobediencia de Adán y Eva, que quiso maldecir todas sus descendencias por las generaciones y las generaciones. Me recuerda eso también en una declaración de Tertuliano, uno de los padres de la iglesia, que pensaba que el éxtasis de los bienaventurados viene de que desde el cielo están mirando a los condenados en el infierno. ¿Qué tipo de mentalidad es esa que piensa que la felicidad?
Un juicio positivo, el objetivo de pasar exámenes. Parece si fuera poca cosa, pero es para eso que se estudia. Se estudia sobre todo para pasar exámenes. No se estudia para aprender. La motivación es una motivación de pasar exámenes, porque cuando depende de eso que vayas a encontrar trabajo. ¿Cómo puede desarrollarse valores si no se siguen los valores intrínsecos y no se sigue el deseo de aprender? Yo estuve hospitalizado hace dos días, me llevaron a emergencias, terminé hospitalizado sin querer. Y la enfermera que me atendía comentó a propósito de cualquier cosa, fue una observación del médico de turno: "Aquí en Chile la gente no hace las cosas porque les gusta hacerlas, a quien sí le se hacen las cosas para decir: 'Mira lo que hice'". Una gran observación sobre la vanidad. Pero ¿de dónde viene esa vanidad, sino de que aprendemos a trabajar para un objetivo, no porque sí, o porque es mi ley interna?
El próximo dispositivo, yo no puede seguir, muy interesante y misteriosa obsolescencia de la educación. Es la más obsoleta de nuestras instituciones. No ha cambiado nada desde hace un par de siglos. Todas las demás instituciones se modernizan. Las empresas se modernizan. La ciencia, para qué decir, ya pasa de moda en cinco días, casi todo. Y yo siempre uso eso como argumento de que más vale las humanidades, que no pasan de moda. Edipo en Colono, por Shakespeare, valen tanto hoy como de siempre. En la ciencia que se exalta tanto, es un spa cientificismo. ¿Qué ciencia es una ciencia que se usa para prohibir otras cosas? De una ciencia al servicio de la mente patriarcal, como digo yo. Pero no es un tema de hoy, aunque algo va a verle este tema. ¿Será que soy obsoleta en la educación por inercia burocrática? Porque las grandes burocracias es difícil cambiar. ¿Será que falta de sabiduría? A mí me parece que cuando uno entra en un ministerio de educación, yo he estado en muchos países en los ministerios de educación por mi pelea por el cambio de la educación, me encuentro con qué la gente no es idiota, se comporta de manera idiota, pero por conformidad con un sistema. Los ministros de educación no tienen tanta voluntad propia e incluso cuando llegan al cargo, de todos los demás empleados del ministerio los ponen al día sobre lo que hay que hacer y cómo se hace. Y así no viene, aparece esa inercia. Así que hay algo secreto que no sabemos que está manteniendo que las cosas sigan así.
Entonces, mi hipótesis alternativa de por qué la educación es tampoco educativa. Hace exactamente, hace muy bien lo que se propone. La educación es para otra cosa, no es para educar. La educación es para que la gente se adapte a una sociedad enferma. Para que una, en la educación es para la conformidad, se podría decir de muchas maneras. Si uno quisiera una educación, si uno quisiera una política para la conciencia, esa conciencia tendría que tener una visión. Conviene entender el contexto de nuestra vida. Es ese punto de vista. Más y más me parece a mí que debería crearse una cultura que apunte. ¿Qué problemas dice la mente represiva? Famosamente Nietzsche hace mucho tiempo se declaró un moralista, pero todavía no hemos llegado a entender lo que es o cuán válido es que la moral como la conocemos, que es mucho más moralismo que moral, es algo muy destructivo por su carácter acusador de lo natural. Decía Freud que prohibimos el principio del placer por el principio de la realidad. Yo no creo que sea el principio de la realidad lo que dominó. El principio de la realidad patriarcal nos quitó esa naturalidad que tienen los primitivos. Desde que nos civilizados, somos anti animales, somos animales que explotan a la naturaleza en vez de amarla. Y que explotan su naturaleza interna también. Hemos subyugado a un animal interior que somos. Es nuestro niño interior. Sentimos que esa es una cosa, ese famoso cocodrilo asqueroso, son nuestros deseos naturales. Hoy te podemos tener mucha libertad sexual, pero no está basada en una una buena actitud hacia nuestra espontaneidad. Somos. Y cuando no hay una actitud hacia la parte espontánea y natural propia, eso no es compatible con el amor hacia uno mismo. Y lo que no sabemos es que si no hay amor en las personas por sí mismas, no se puede amar al prójimo tampoco. Uno tiene que estar bien para que funcione el la vida afectiva. Es como esas fuentes en que la fuente superior rebalsa sobre la que sigue, la que sigue. Si no hay amor de uno mismo, no hay amor al prójimo. Si no hay amor al prójimo, ¿en qué queda el amor a las cosas más altas? El amor devocional o como quiera que se lo llame, el amor a los ideales.
Nuestro problemática, la destrucción, la destructividad de la mente insular. Y hoy a momento insular, la supremacía del intelecto, el imperialismo intelectual que es parte de la cultura. Nos llamamos con gran orgullo *homo sapiens sapiens*, como si saber fuera lo más importante. Es más importante saber que amar. Edgar Morin famosamente insiste que el *homo sapiens* es un *homo demens*, ese desequilibrio de la facultad de intelectual sobre el amor y sobre la libertad, sobre el niño interior, que no es tampoco amor, es simplemente impulso misteriosamente exploratorio.
Vamos a un pequeño video. Alguien, un músico español me escribió, me dijo: "Me gustaría que me escribiera un poema filosófico para ponerle música". Me lo han celebrado mucho. Lo que la música que mandó no es música que llamaría la atención como música, pero junto con el texto ayuda a que el se pone de relieve lo que digo. Y alguien le ha agregado imágenes. Así que cuando puedas ponerte ese video.
Hace mucho tiempo los humanos inventaron el manto. Ya se afirma a través del poder violento. Y desde entonces celebramos el orden establecido sustentado en la amenaza. Lo llamamos la civilización, pero no es tan bella en la civilización cuando la miramos de cerca. Pues entonces descubrimos que desde qué legitimamos la obediencia a la autoridad amenazante, nuestra historia se ha vuelto un río de sangre. Y ya solo conocemos [Música] los mitos nos cuentan que caemos del paraíso. Y algunas feministas se imaginan que fue mejor el mundo cuando la tierra jardín de sus habitantes, una sociedad anegada por el espíritu, las mujeres pecho que aún en los tiempos de la sociedad matriz-tíca prehistórica obedecía morir al espíritu tribal. Y cuando una tiranía de grupo paralizante nos rompe este caballo [Música] parecía que se rebelaron los hombres, como nos recuerdan los metros de Perseo y la corona. Pues de Abono, del que se dice que mató a la gran serpiente, apoderándose del oráculo de la gran diosa de la tierra. Parece que solo antes de todo aquello fuimos feliz y que por más que solíamos morir de hambre y frío, nos manteníamos solidarios. Hoy hace mucho tiempo de que no infelices y egoístas, viviendo según el paradigma patriarcal de una autoridad violenta idealizada, que ni siquiera percibimos. Aunque no convendría instaurar el paradigma trinitario del abrazo a tres, una más en la familia sana [Música] de las tres su personalidad [Música]. El padre que mira el cielo, la madre que mira la tierra, y el niño interior que en su vuelo mira el padre que manda sin mandar porque comprende e inspira, la madre que cuida sin cuidar porque ama, el niño que actúa sin actuar porque es puro. Reconociendo sin dudas estos tres principios universales como grama, el creador dijo el rector. Y otros hablaron de la santa energía, la santa inercia y la santa neutralidad, que podemos también reconocer en la triada de la inteligencia, del amor y la sabiduría orgánica del instinto. Para nuestra cultura deteriorada, hemos perdido la moral, he diseñado la sabiduría anima, y solo nos queda la mente empobrecida e insular de un padre que se volvió un tirano al someter la madre y a los hijos, convirtiéndose en un fantasma represor y enemigo de la. Pero es ahora ya de que comprendiendo los daños que nos ha causado el espíritu despótico y violento y represivo del padre absoluto, nos volvamos liberadores del amor y amantes de la libertad para así pasar del paradigma patriarcal al paradigma trinitario holístico, un abrazo a tres. Y realmente es en nuestros valores y hasta nuestras formas de gobierno central, el mando tribal, democrático y el mando anárquico autárquico sobre ese mes. Entonces podríamos decir, no el padre nuestro, sino que madre nuestra, y el día en uno, niño nuestro, sobre todo es el triple que eres o más nuestro, parte de la vacuidad a la que todo pertenece porque todo lo contiene y a la vez regala. El tres veces es nuestro, se predica sin cañón y sin campana, decía mi amigo y mentor Rutila Albert. Te añadiría hoy que sin poder ni propaganda. Pero no se predica y ni siquiera se enseña, sino que es simplemente se lo permite, como el orden natural que aparecerá cuando dejemos de predicar, forzar, pretender y reconociendo nuestros errores, así como nuestra impotencia, nos sentamos a un orden diferente del que hemos venido estableciendo e ignorancia. Pero ¿qué digo? ¿Acaso hay alguien que pueda hacer algo frente al poder patriarcal que nos viene arrastrando hacia el abismo? ¿Podemos hacer otra cosa acaso? Y que tener fe en que ya la catástrofe del orden mundial que hemos creado bastará para liberarnos, de manera semejante como en nuestra vida individual, la muerte de lo falso es la condición sobre siente que nos veremos. Tengamos esperanza entonces, era un naufragio de la nave patriarcal a la que alguna vez nos entregamos. Y estemos preparados para dejar atrás lo conocido, confiando más bien en el abismo del que procedemos, que todo nos ha dado, porque hemos traicionado nuestro miedo y nuestra voluntad de sobrevivir a toda costa. Y así como en el libro del Éxodo se encaminaba precariamente el pueblo peregrino hacia la tierra prometida, siguiendo a Dios que se le aparecía como llama. Uno, esperemos que una vez colapsada en nuestra economía en el pórtico, tengamos también las sutiles de interesarnos las setas que una conciencia superior. [Música]
Yo he estado abogando por un cambio específico de la educación, porque tengamos una educación para trascender el orden patriarcal, en vez de tener una educación patriarcal que enseña obediencia, que enseña, que castra la libertad. Pero este lenguaje no lo entiendo en las burocracias, no lo entienden las educadores. ¿Cómo se puede pretender una educación para trascender el patriarcado sin nadie, nadie avala este concepto, no está en el vocabulario, sin que nuestros burócratas se interesen en cuestionar la mente represiva que nos ha convertido personas en el fuego de la vida y el agua del amor? Así estoy llamando en ese momento, no materno-infantil. Entonces, la educación es un campo, creo que será el campo que otros campos ayudan a la conciencia. Mucha gente llega a la conciencia por el sufrimiento y acude a terapeutas, así como el camino de la religión era el camino antiguo más conocido. Hoy ha habido una especie de religión de la psicoterapia, hasta hasta tiempos recientes. Pero no se reconoce y convendría que se reconozca que ha habido una guerra a la psicoterapia. Está desapareciendo la psicoterapia. Y los que trabajan para el sistema, los médicos terapeutas y los psicólogos, se ven que el sistema prefiere prosa y autoconocimiento. Ya veo que en el video que mostró Paloma, de una entrevista que me hizo hace meses atrás, ya me dijo lo que yo pienso sobre las drogas, que la prohibición de las drogas se atribuye a motivos médicos, pero es un gran engaño. Cuando Nixon lo, cuando Reagan, antes que Nixon, declararon que el problema más grande del mundo eran las drogas, esto en tiempos de Vietnam, vi otras cosas. Lo que se estaba haciendo es encubrir una persecución a las juventudes. Descubrió el sistema que la contracultura era muy peligrosa y con buena razón tuvo buena buena previsión. La contracultura era, se podría definir por una cultura en que sin argumentos intelectuales hubo un sentir generalizado que la cultura está mal, que es una especie de enfermedad colectiva. Se reconoció como suficientemente peligroso eso para que de ahí la sierra un nuevo conservadurismo que ha dominado el mundo desde entonces.
Entonces, ¿dónde se enseña psicoterapia? Yo digo, debería enseñarse también esta forma, esta especialidad de la psicoterapia. Y yo le ofrecí a este país, hace un par de años, dedicarle un año de mi vida a instalar un centro de formación de personas de especialistas, porque hay en el mundo gente que todavía tiene mucho que enseñar, tanto del mundo chamánico como en el mundo profesional internacional. Yo le entregué este ofrecimiento a un embajador de Chile. No sé si el embajador mandaría este ofrecimiento mío a las autoridades competentes, o ni siquiera tiene siquiera quiso ensuciarse de con mencionar el asunto, porque eso hay verdades sucias en el mundo que ensucian a quien se atreve a mencionarlas. Yo creo que fue una pérdida de una oportunidad. Se necesita más conciencia. Son grandes agentes de conciencia que todas las culturas chamánicas han sabido aprovechar. Y yo celebro mucho el caso de Brasil. Yo tengo en Brasil una iglesia y hay agua que era, se llaman allá iglesias, bueno, ya me sé cómo se llama la religión de la vida, la *ley aguas*, que tiene un gran gran potencial de conectar a uno con su vida distintiva y con su vida afectiva y pensar menos. Yo creo que es la transformación de la cultura lo que necesitamos. Y Nietzsche decía, necesitamos una cultura más dionisíaca. Un cristianismo fosilizado que no se ha hecho demasiado represivo, es tener el antídoto a eso sería Dionisio, el dios de la libertad, el dios del baile, el dios de la expresión, que sea a veces comprende superficialmente como dios de la embriaguez, en un sentido de borrachera, cuando en realidad se trata de la misma embriaguez que se simboliza con el vino en el cristianismo, es el disolver del ego para una entrega a algún estrato más profundo de la realidad, para entregar el proceso de transformación. El vino, el símbolo de transformación. La vida pisoteada y fermentada en ser como destruida para transformarse en licor tan valioso. Digo como una cultura criminalizante nos ha vuelto canallas. Si alguien duda que seamos canallas, sería muy interesante que se asomaran a ese libro de Kropotkin, que dice, no son los animales, son colaboran unos con otros, los que ellos llaman los salvajes, los cazadores-recolectores, que ya están casi todos eliminados de la tierra, o las culturas tribales colaboradoras. Somos los únicos que hemos aprendido a no colaborar, al desarrollar la competitividad y el egoísmo. Somos una vergüenza para los indígenas. Los indígenas en Colombia nos llaman sus hermanos menores y se avergüenzan un poco de nosotros. Y es una cultura, Colombia, que tiene un indigenismo tan fuerte, que cualquier presidente que se postula candidato, primero va a pedir permiso a los indígenas o a pedir su bendición. La cultura acusatoria se fue el supuesto que somos malvados. Freud en su último libro plantea el tema de la neurosis universal, el sufrimiento emocional universal de los seres humanos. Y dice, pero necesitamos una sociedad policial porque somos mitad buenos y mitad malos. Hoy en día no está tan atrás lo que estamos mitad bueno, son mixtas malos. Aunque los cínicos lo digan con entusiasmo, que somos lobos, peores que los lobos. Se está apareciendo más y más que tienen razón las visiones alternativas, que es el sufrimiento infantil el que los ha hecho en dos hechos malos, y el contagio de una mentalidad tradicional sin seguro la culpa al comienzo de la civilizada. Esto del pecado original es como el símbolo de esa caída del paraíso. Es muy interesante que es esa teoría implícita del mito de que comimos del fruto del conocimiento del bien y del mal, porque conocimiento del bien y del mal puede ser una cosa tan mala como para perder el paraíso. Yo creo que la explicación está en un pensamiento de la noche, cuando dice, cuando se perdió la armonía original, surgieron las leyes, surge el tener que hacer los buenos y tener que evitar lo malo. Cuando ya perdimos la armonía original. Pero tal vez es al revés, que cuando surge la ley, cuando surge "tengo que hacerlo bueno", "tengo que ser los malos", seguimos en una mentalidad que ya no es libre, una mente, una mentalidad que ya no es seres que se aman a sí mismos, que confían en su naturaleza. Cuando se creó la obediencia, se comprendió muy bien que la gente para obedecer al deber tenía que desobedecer su sentir inmediato y espontáneo. Así que yo creo que se podría hacer mucho si los ministerios de cultura no se interesaran solo en los productos comerciales de la cultura, como cuadros, música, exposiciones, libros, sino que en el lo que fundamentalmente es la cultura, que es el cultivo, cultivo de las mentes, cultivo del ser.
Parece que ya estoy en el tiempo. Dejémoslo aquí. Me siento un poco como como chiflado, porque digo cosas. A mí realmente lo que más le ha interesado últimamente es la crítica de la civilización. No creo que se puedan cambiar las cosas chicas. Hay que cambiar algo muy grande. Y eso suena locura. Si somos impotentes de cambiar lo chico, se supone que no se puede cambiar la civilización. Yo creo que si cuestionamos el espíritu de la civilización, podemos deshacer alguna cosa básica, como esta mente acusatoria, esta mente que nos hace canallas. Yo me gustó mucho la palabra canalla antes, cuando trabajaba con gente en mis trabajos de autoconocimiento, usaba otras palabras menos golpeantes, menos insultantes, pero es útil cuando la gente dice: "Me reconozco que en ella". Es como en la práctica de la confesión en el ámbito religioso, uno se vuelve mejor cuando se reconoce peor. Bueno, muchas gracias. [Música] [Aplausos] ah