📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Something Is Wrong with Apartment 4B | Slow Spanish Podcast | Tell Me Your Story Ep#61

Andrea la Mexicana8:49

Transcription

[música] [música] ¡Hola, hola! Bienvenidos a "Tell Me Your Story". En este podcast comparto historias de personas como tú y como, y cada semana elijo una nueva historia para contarla y leerla para ustedes.

¿Quieres escuchar tu historia en este podcast? Puedes unirte a mi comunidad de Patreon en la Ti que se llama "Corazón Mexicano", y ahí podrás compartir todas las historias que tú quieras. Pueden ser anónimas, secretas, o puedo mencionar tu nombre si tú quieres. Así que ya sabes: "Tell me your story" y juntos la haremos inolvidable.

¡Bienvenidos!

El día de hoy tenemos una historia muy diferente. Hoy tenemos una historia anónima. Parece una historia sacada de una película de suspenso, pero esta historia es de un suscriptor anónimo. No es la historia del suscriptor; el suscriptor está enviando esta historia que le pasó a una de sus mejores amigas.

Imaginen esto: Viven en un departamento muy tranquilo. Tienen a una vecina de 80 años que nunca les da problemas, y de repente empieza la pesadilla. ¡Vamos a escuchar esta historia!

Hola, hoy quiero compartir la historia de una de mis mejores amigas. No quiero mencionar su nombre, pero a ella le gusta el nombre de Elena, así que puedes llamarla Elena en la historia. Muy bien, aquí va la historia.

Eran las 7 de la noche de un día normal. De pronto, a través de las paredes, empezó a sonar una música a todo volumen. La amiga de nuestra suscriptora pensó: "Mm, bueno, la señora Margaret, mi vecina, tiene derecho a divertirse un rato."

Elena y su novio esperaron. Eran las 10 de la noche, y nada. Las 11 de la noche, y la música seguía sonando en las paredes. A medianoche, el novio de Elena fue a tocar la puerta. Tocó una vez, dos veces y tres veces con más fuerza, pero nadie abrió la puerta. No se escuchaban pasos, solo la música muy alta, constante y extraña.

Pasó la primera noche, y nadie pudo dormir. Al día siguiente, la música continuaba. Pero entonces escucharon algo que les congeló la sangre en las venas: Un gato llorando, un maullido desesperado que venía del departamento de la señora Margaret.

Elena se preocupó muchísimo. Mandó correos a los managers del edificio, pero ellos decían que la señora no contestaba el teléfono. Pasó un segundo día y un tercer día. La música no paraba, y el gato seguía llorando. ¿Le habrá pasado algo a la señora Margaret?

Entonces Elena llamó a la policía. Llegaron tres oficiales, pero aquí empezó lo más frustrante.

El primer oficial dijo: "No voy a entrar. No ha pasado suficiente tiempo. Necesitamos esperar más de 48 horas para entrar a una propiedad privada."

El segundo oficial dijo algo increíble: "Yo no entro ahí. ¿Qué tal si la señora tiene un arma y me dispara? Ella tiene derecho a defender su propiedad."

Y el tercer oficial dijo el argumento más aterrador: "No, no voy a entrar ahí. No voy a entrar porque no huele mal. Si la señora estuviera muerta ahí adentro, ya oleríamos algo muy feo."

Elena no lo podía creer. Había una vida en riesgo y un gato sin comer.

Mientras Elena discutía con los tres policías en el pasillo, el elevador se abrió. Todos se quedaron en silencio. De pronto, apareció la señora Margaret. Ella caminaba lentamente, muy feliz, con una maleta grande en una mano y un sombrero de playa enorme en su cabeza. Se veía muy descansada y muy bronceada.

Resulta que la señora se había ido de vacaciones a la playa por unos días y, con la emoción del viaje, olvidó apagar la radio. El pobre gato solo tenía hambre y quería atención. Y la música, bueno, la música simplemente fue una cosa ruidosa que no dejó que Elena y su novio durmieran unas buenas noches.

Los policías se fueron. Elena finalmente pudo dormir, y la señora Margaret ahora tiene un letrero gigante pegado junto a la puerta que dice: "¿Apagaste la música?"

A veces pensamos lo peor, pero la realidad es que a veces solo somos un poco olvidadizos o distraídos. Y colorín colorado, esta historia se ha acabado.

[risas] ¡Señora Margaret, señora! ¡Dios mío, qué estrés, qué pánico! Puedo imaginar la historia y qué frustración.

Los policías dijeron varias cosas:

El primer policía dijo: "Necesitas más de 48 horas para entrar al departamento."

Dos. El segundo policía dijo: "Si la señora tiene un arma, puede dispararme porque está dentro de su propiedad, está defendiendo su propiedad."

Y el tercer policía dijo: "No voy a entrar porque no huele a persona muerta." ¡Dios, qué fuerte, qué fuerte! ¡Una pesadilla para Elena!

Pero, ¿ustedes qué piensan sobre esta historia? W. ¡Dios, mi corazón!

Espero que les haya gustado la historia y, si quieren escuchar su historia en este podcast, recuerden que pueden unirse a la comunidad de Patreon en la tierón mexicano. Y bueno, nos escuchamos la próxima semana con una nueva historia, porque cada una tiene algo muy misterioso y ruidoso que contar.

¡Hasta la próxima! ¡Ciao, ciao! [música] [música]